Buscar

¿Asamblea nacional china o circo comunista?

Juan Pablo Cardenal. Corresponsal en Asia
6/03/2008 - 12:58

Cada año ocurre lo mismo: se reúnen los 2.300 delegados de la Asamblea Nacional china y montan su particular circo comunista. ¿Para qué sirve el Legislativo chino si lo único que hace es refrendar las políticas decididas por el Partido Comunista chino?

Así que, en el orden del día, llega una ley y hacen como que se debate, dando por supuesto mucho juego mediático a los delegados de las minorías étnicas envueltos en trajes típicos. Lo que se busca es apariencia de pluralidad y consenso, al estilo de los Parlamentos occidentales, pero al final el desenlace es siempre el mismo: los delegados, entregados a la causa, votan mayoritariamente a favor de las propuestas legales del Partido único. Sin rechistar.

Importancia de las Asamblea Nacional

Entonces, ¿por qué damos tanta relevancia a la sesión anual del Legislativo? Por dos razones: primero, porque la aprobación legislativa es requisito formal para que las leyes se incorporen al ordenamiento jurídico. Y segundo, porque en el opaco sistema político chino, sólo en las citas de esta índole es posible acertar qué rumbo seguirá Pekín en la gran política; la Asamblea Nacional, a los ojos del observador exterior, sirve para tomar el pulso a las pinceladas políticas de brocha gorda que se desprenden de los discursos de los líderes.

El discurso de bienvenida de Wen Jiabao estuvo, como siempre en las apariciones públicas del primer ministro, repleto de guiños hacia esa legión de chinos que, después de 30 años de desbocado viaje a la riqueza, no han logrado subirse al tren del futuro. Pese a que el Gobierno ha convertido en prioridad oficial la consecución de la llamada “sociedad armoniosa”, los desequilibrios de riqueza y la injusticia con la misma velocidad que el desarrollo chino.

Y una fracción de esos desheredados que fueron víctimas de la injusticia en la China rural, que deambulan por el laberinto burocrático chino en busca del desagravio, aprovecha los más importantes momentos de la agenda política nacional para hacerse oír. Lo que, por supuesto, activa la máquina represora del régimen, que los vigila, expulsa de la capital, detiene, abusa y amenaza con el único objetivo de mantener la estabilidad y la seguridad. Obviamente, lo mismo ocurre con la disidencia.

JJOO Pekín 2008

Así que, una vez más, aunque este año más que otras veces al ser la última gran cita política hasta la celebración de los Juegos Olímpicos, la seguridad está siendo más férrea que nunca. Llegar a Tiananmen, donde estos días los niños que vuelan cometas han sido sustituidos por personal de uniforme, es toda una odisea. Total, para lo que hay que ver en esa Asamblea Nacional de cartón piedra donde está todo el pescado vendido, mejor quedarse en casa.


Contenido patrocinado

Otras noticias