Buscar

"Lhasa se encuentra cerrada a cal y canto"

Juan Pablo Cardenal / Corresponsal en Asia
15/03/2008 - 11:29

La fuerte presencia militar y policial en las calles de Lhasa ha conseguido reducir, al menos de momento, la mayor rebelión tibetana de las dos últimas décadas. Según ha explicado a elEcoDiario.es un ciudadano español que se encuentra actualmente en la capital tibetana, buena parte de la ciudad se encuentra “cortada al tráfico y con mucha presencia de tanquetas, autobuses militares y vehículos todoterreno militares”, asegura. La situación en la ciudad, advierte, tiene "el aspecto de que todo está bajo control", después de que esta misma mañana "el panorama en las calles era de que se estaban practicando detenciones”.

Este súbdito español, que habló con esta web a condición de anonimato, señaló también que "gran parte de Lhasa se encuentra cerrada a cal y canto”, mientras que del centro de la ciudad "no se puede entrar ni salir". Las avenidas principales están cortadas al tráfico rodado y todos los comercios siguen cerrados después de los violentos disturbios de ayer, que provocaron que muchos de ellos acabaran siendo pasto de las llamas. El Gobierno chino ha confirmado esta mañana que 10 personas murieron calcinadas en las manifestaciones de ayer, ninguno de ellos extranjeros.

La capital se encuentra, por tanto, tomada por el Ejército Popular de Liberación y "sólo hay cierto movimiento en el extrarradio", insiste la fuente consultada por elEcoDiario.es. El ciudadano español también señala que la ciudad se encuentra bajo toque de queda "al menos para extranjeros", ya que él mismo no ha podido salir del hotel donde se aloja en todo el día. Con todo, no puede confirmar el alcance del toque de queda. En el mismo sentido, advierte que la conexión a Internet ha sido cortada y que desconoce la situación en el aeropuerto y en la estación de ferrocarril.

Vuelos cancelados

Otra fuente consultada por esta web en la ciudad de Chengdu, tradicional puerta de entrada al Tíbet por vía aérea, señaló que los vuelos entre la citada ciudad y Lhasa habían sido cancelados. Por su parte, todas las agencias de viaje de Chengdu y Pekín consultadas se negaron ayer y hoy a tramitar el permiso administrativo que requieren los extranjeros para visitar Tíbet, alegando que se les había informado que se cancelaban los permisos. De este modo, la entrada a la provincia tibetana es, en estos momentos, prácticamente imposible para ningún extranjero.

La aparente calma tensa que vive hoy Lhasa contrasta con la extrema gravedad de los enfrentamientos de ayer, que estuvieron liderados por los monjes. "Que estallaran varios focos de protestas a la vez por toda la ciudad fue lo que llevó a que se les fuera de las manos (a los chinos)", adivina el citado ciudadano español. El Gobierno tibetano en el exilio ha declarado esta mañana que, además de la cifra oficial de 10 muertos, al menos otros cinco tibetanos murieron por disparos del Ejército. ONG pro-tibetanas han asegurado que la cifra de muertos puede ser muy superior.

Por otro lado, la web del Gobierno provincial tibetano (www.tibet.gov.cn) advierte en una nota que "los criminales que no se rindan en la fecha límite (fijada el lunes a medianoche) serán severamente castigados de acuerdo con la ley”. Añade además que los que "escondan o protejan" a los insurrectos también se enfrentan a un trato duro. El Gobierno chino-tibetano también ofrece protección y recompensas para los chivatos


Contenido patrocinado

Otras noticias

Comentarios 0