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Houston Rockets-Golden State Warriors: ¿por qué es la 'final' soñada de la NBA?

  • Houston y Golden State son los dos máximos exponentes del 'small ball'
James Harden y Klay Thompson, durante un Rockets-Warriors. Imagen: Reuters

En la madrugada del lunes al martes arrancará la gran final de la Conferencia Oeste de la NBA entre Houston Rockets y Golden State Warriors, una serie que bien podría ser la final de la NBA, ya que se trata de los dos mejores equipos de la competición. Juegan a otra cosa. Un baloncesto diferente al tradicional que ha ido evolucionando en los últimos años y al que muchos equipos se quieren subir al carro. Se trata del famoso 'small ball'.

Cuando se habla de 'small ball' se tienen que tener en cuenta unas características: verticalidad, físico, agilidad, contraataque, alto ritmo de juego, tiros exteriores... pero sobre todo la ausencia de un 'center' de toda la vida, un pivot fijo que con el tiempo va a ir desapareciendo. Ahora se busca otra cosa: cuatro jugadores rápidos, físicos y que tiren bien, acompañados de un pivot movible y tirador. Marc Gasol es un claro ejemplo de la evolución de lo que tiene que ser un pivot NBA.

Y en esta faceta hay dos equipos que son los mayores exponentes: Golden State Warriors y Houston Rockets. Aunque el principal protagonista de esta mutación (no significa que lo hayan inventado ellos) se llama Steve Kerr, excampeón con Chicago Bulls, San Antonio Spurs y actual entrenador de los Warriors, equipo que lleva cuatro finales consecutivas de la Conferencia Oeste y está muy cerca de hacer lo mismo en las finales de la NBA. 

Kerr llegó al banquillo de Golden State en 2014, y durante esa temporada reinventó un nuevo baloncesto de la mano de jugadores como Stephen Curry (base), Klay Thampson (escolta), Harrison Barnes (alero), Draymond Green (ala-pivot) y Andrew Bogut (pivot puro). Muchos de ellos eran desconocidos para el gran público. Este era su once inicial, pero solo era un espejismo, ya que en los momentos claves entraba Iguodala, un jugador que desempeña funciones de alero, principalmente. Green, un jugador de dos metros pero con unas condiciones físicas privilegiadas, se convertía en la referencia defensiva del equipo.

Tampoco hay que olvidar a Spoelstra, técnico de Miami Heat, que ya usó este esquema en 2012 con LeBron James como principal actor en defensa. Los Heat de 2012 fueron campeones y su quinteto fue el formado por Chalmers, Wade, Allen, LeBron y Bosch. Un quinteto que daba la posibilidad de emparejar a LeBron con un jugador tradicional, un ala-pivot, más alto y menos físico que él y que muchas veces tenía que salir de la pintura para tapar sus tiros. Eso fue mortal para cualquier equipo que quisiera defender con dos 'altos'.

Un buen ejemplo es lo que le ha ocurrido a San Antonio Spurs. En el primer año de Pau Gasol, en la temporada 2016/2017, el pivot español sufrió en exceso al enfrentarse con jugadores más bajitos, físicos y exteriores. Gasol no es un jugador para correr de ida y vuelta y a sus años, cumplirá 38 en julio, lo acusa. Con LaMarcus Aldridge como pivot que pueda tirar de tres, Pau Gasol queda relegado al banquillo en muchas ocasiones. Normal. No tiene ni el físico ni la potencia para emparejarse a muchos rivales. Pau te puede dar otras cosas, pero eso ya cada vez menos.

Houston se ha sumado a este estilo

Con el tiempo, varios equipos se han sumado al carro de Golden State y de su estilo preciosista para muchos de sus aficionados: posesiones cortas, ataques rápidos, muchos triples y contraataques. El resultado no es otro que un partidos con muchos puntos, con medias de puntuación de 110-115 puntos por partido. Algo que obliga a los equipos a anotar muchos puntos para igualarse a ello y que, como es lógico, no es fácil.

A esta moda se ha ido sumando Houston Rockets, el equipo tras los Warriors que mejor sabe jugar a este tipo de baloncesto rápido. Ya el año pasado, de la mano de Mike D' Antoni, Houston igualó por momentos el juego de los de Kerr, con un quinteto formado por  Beverly, Harden, Ariza, Anderson y Capela, aunque este último no es un pivot tirador, pero si muy físico y con gran movilidad.

Este año, Houston ha incorporado a Chris Paul como base y ha mantenido a Harden, Anderson, Ariza y Capela. En el banquillo queda Gordon, un tirador experimentado que Golden State tendrá que tener en cuenta en la final del Oeste. Sin duda mejor equipo que la temporada pasada, aunque el entrenador tendrá que lidiar con las escasas rotaciones desde el banquillo, algo que le 'mató' en la eliminatoria del año pasado. Este año, su 'small ball' está representado por: Paul, Harden, Tucker, G. Green y Ariza.

Estos son los dos quintetos titulares para la final de la Conferencia Oeste. Por parte de Houston: Chris Paul (1,83), James Harden (1,96), P.J. Tucker (1,96) Trevor Ariza (2,03) y Clint Capela (2,08). Por parte de Golden State: Curry (1,90), Thompson (2,0), Iguodala (2,0), Durant (2,11) y Green (2,01).


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