La nueva guerra de las Malvinas es por petróleo
8 Marzo 2010 por txema carvajalEn 1982 Margaret Tacher y el ya fallecido presidente argentino Leopoldo Galtieri iniciaron una guerra por la soberanía en las islas Malvinas. El motivo, la invasión argentina de estas islas que consideraba como suyas pese a que fueron tomados (por la fuerza) en 1833 y dominados desde entonces por el Reino Unido. Romanticismo, belicismo y patriotismo se juntaron en un conflicto que acabó con la reconquista británica y la muerte de 649 militares argentinos y 255 británico.
Casi 30 años después, la instalación de una plataforma británica de exploración de hidrocarburos en inmediaciones de las Islas Malvinas ha hecho revivir el “fantasma de la guerra”. La isla podría contener unos recursos minerales hasta ahora desconocidos y que poco tienen que ver los antiguos ideales que produjeron la invasión. “La primera perforación se está haciendo sobre un pozo que podría contener 6.000 millones de barriles, según las previsiones más pesimistas“, ha precisado al diario ELPAIS un portavoz de la empresa Desire Petroleum.
Argentina no ha dejado jamás de reclamar la soberanía, pero el conocimiento del hallazgo ha hecho que redoble sus esfuerzos por reclamar la jurisdicción de estas islas donde apenas viven 2.500 personas.
Buenos Aires dificultó el paso de buques hacia las Malvinas y acudió al derecho internacional exigiendo el bloqueo de las prospecciones, pero poco más puede hacer salvo “embarrar la cancha”, es decir, dificultar en lo posible el desarrollo de las perforaciones, según la expresión del ex embajador argentino Lucio García del Solar. El Reino Unido apuesta a que Argentina sólo utilizará su arsenal diplomático en la nueva disputa, pero por si acaso ya ha enviado al archipiélago un submarino y cuatro modernos cazas de combate Typhoon porque no olvida el susto de 1982. Además, para eudir el patrullaje argentino Reino Unido ha estudiado rutas alternativas y alquilar cargueros de conveniencia para trasladar equipos y combustible hasta las plataformas .


La posibilidad de que el deportista más famoso de China, Yao Ming, quien será padre este año, decida nacionalizar a su hijo en Estados Unidos (país donde trabaja, como pívot de los Houston Rockets) se ha convertido en un tema polémico en Internet, donde algunos aficionados chinos han mostrado su oposición.


