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El lado oscuro de los relojes inteligentes

18 Noviembre 2014 por antonio lorenzo

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Vaya por delante que mi reloj es un Omega de segunda mano, de maquinaria de martillo, con medio siglo en sus manecillas y al que tengo que dar cuerda casi a diario para que funcione. Es una pequeña joya de alto valor sentimental que me acompaña desde hace muchos años. Por cuestiones laborales, por aquello de que me dejan probar las novedades tecnológicas, últimamente lo tengo postergado en el cajón, reemplazado en mi muñeca por algunos de los relojes inteligentes que desfilan por las primeras páginas de esta revista. Me he prometido que en cuanto pase esta racha de gadgets volveré a mi reloj del alma.

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Lo que no tengo claro es que el resto de los usuarios de relojes -prácticamente todo el mundo- haga algo parecido. Apuesto por lo contrario. Los relojes inteligentes tienen todo a favor para convertirse en la revelación tecnológica de los próximos años. Pueden disfrutar de la misma suerte que en su momento tuvieron las tabletas. Lo saben los fabricantes de dispositivos, que este año han comenzado a tomarse en serio el producto, y lo teme la industria relojera tradicional, que percibe en el fenómeno una amenaza que podría resultarles letal en el medio y largo plazo.

La incorporación de una tarjeta SIM en el reloj -como es el caso del Samsung, el Gear S- es un avance definitivo que encontrará continuidad en los próximos meses con nuevas mejoras. Se trata de un producto aún sin madurar, con muchas aristas que pulir, pero con un potencial de desarrollo abrumador. Entre los asuntos que piden a gritos cierto arreglo sobresale la duración de la batería de los smartwatches. El producto tardará en convencer al público si el dispositivo apenas tiene autonomía para un día. Igual que la cuerda de mi viejo Omega, aunque yo le insuflo nueva vida en cuestión de segundos, con varias vueltas de corona. También existen ecuaciones muy complicadas, como absoluta dependencia del reloj respecto al móvil, la dificultad para escribir en sus mini pantallas, el diseño pensado generalmente en masculino o la ausencia de un estándar de cargador único. Pero creo que el mayor escollo que tiene por delante la joven industria del smartwach consiste en convencer a la gente de que puede hablar con su reloj como hacía Michael Knight, ya saben, el del Coche Fantástico. Ya veremos.

Sobre los relojes inteligentes y su lado oscuro escribimos en el próximo número de la revista de Tecnología, que mañana lanzamos de forma gratuita. Puedes suscribirte hoy aquí y así lo recibirás en tu correo. Basta con que indiques tu email y recibirás todos los meses la única revista digital de Tecnología completamente gratuita.

Diez novedades del Inbox que pondrán los dientes largos

28 Octubre 2014 por antonio lorenzo

Google se ha propuesto hacer la vida más fácil y ordenada a los usuarios de su correo electrónico con una aplicación, Inbox, que estos días comienza a circular por el selectivo procedimiento de la invitación. El hecho de no poder descargarse libre y espontáneamente forma parte de una estrategia de márketing que buen seguro suscitará antipatías hacia la corporación entre la práctica totalidad de los usuarios (que precisamente son los que no tienen una conexión más o menos cercana con la multinacional estadounidense para mendigar una invitación). Dicho lo anterior, todo el texto que sigue puede poner los dientes largos a los interesados por conocer las ventajas de un nuevo software que podría cambiar la forma en la que interactuamos con el correo web más popular del mundo. Eso sí, los menos impacientes pueden mostrar su interés por la invitación a través del correo inbox@google.com

La herramienta está diseñada para satisfacer las necesidades de aquellos usuarios de móviles y tabletas interesados en perder el menor tiempo posible en las rutinas ineficaces propias del Gmail. En ese empeño, los ingenieros de Google se han puesto en los zapatos de los internautas para aplicar la lluvia de ideas que a buen seguro han recibido en los últimos años. El objetivo consistió en hacer las cosas más rápidas, sencillas, fluidas y eficaces. También de una manera más limpia, intuitiva e inteligente. Decirlo resulta muy fácil, pero ponerlo en marcha es lo que separa el trabajo bien hecho de las buenas intenciones.

La cadena la inició días atrás el gigante de Mountain View y la primera invitación llegó a la bandeja de entrada de quien les escribe hace unas horas. Tras comprobar que la aplicación solo se puede instalar a través del navegador Google Chrome, la primera impresión que se desprende de la novedad es que el sentido común rige la mayoría de las nuevas funciones y utilidades.

1. Descubre lo más importante al primer vistazo. Eso exige separar el grano de la paja. A un lado lo relevante y a otro la morralla. En esa clasificación, cada cual puede agrupar los mensajes en nuevas categorías como Viajes, Compras, Finanzas, Foros, además de las ya conocidas de Social, Notificación y Promociones. Si ninguna de las anteriores es lo suficientemente precisa, el usuario de Inbox puede bautizar su propia categoría. Obviamente, se pueden mover correos entre etiquetas. De esa manera, los mensajes pueden aparecer en la bandeja de entrada de forma cronológica.

2. ¿Te acuerdas de todo? Confiar la respuesta de ciertos correos a la memoria de cada cual es una pésima solución cuando toda la bandeja de entrada se llena de las tradicionales banderitas. Hace falta un método más contundente. Ante esa tesitura, Google añade recordatorios a Inbox para ver rápidamente lo que está pendiente de lectura o respuesta.

3. Eres el rey de tu correo. El usuario es soberano sobre su correo y que solo él marca sus tiempos. Con la aportación de Inbox, los internautas pueden posponer ciertos correos a mañana, la próxima semana o algún día concreto, en la hora que determines. El verbo procrastinar (diferir, aplazar) ya forma parte de las rutinas del Gmail, igual que lo hace desde este año del Diccionario de la Real Academia Española. El sistema es sencillo, basta con desplazar el correo de derecha a izquierda para que se abra el menú de aplazamiento. Si se hace en sentido contrario, de izquierda a derecha, el mensaje irá directamente a la papelera de reciclaje, como es habitual en los móviles y tabletas.

4. Clasifica y vencerás. Google permite quitar de en medio los mensajes que ya se han leído y no han acabado en la papelera. Es la función marcar como completado, para que los correos desaparezcan de la bandeja principal. De la misma forma, se abre la posibilidad de borrar varios correos a la vez, marcando o fijando previamente los mensajes que se desean conservar sin necesidad de abrirlos. A continuación se puede hacer clic en limpiar la etiqueta y deshacerte de todo lo residual. No obstante, los que se arrepientan también tienen la opción de deshacer la operación para anular la última acción.

5. Todo entra por los ojos. Las fotos y vídeos aparecen con Inbox en vista previa, de forma destacada en un pequeño cromo para así no tener que abrir el mensaje para descubrir el contenido del mismo.

6. ¿Viajas? El nuevo Gmail evitará muchos nervios a los usuarios de Inbox que están a punto de tomar un avión y quieren chequear en su correo la información necesaria para embarcar. Minutos antes, Google informará si el vuelo está en hora, si existe retraso e incluso la opción de facturar sin abrir el correo.

7. Un nuevo atajo. La séptima genialidad es un botón rojo, con el signo +, que destaca en la pantalla y que hace las funciones de marcación rápida, para así mandar un correo a determinados destinatarios frecuentes o bien anotar un recordatorio que, a partir de entonces, se ubicará en el cabecero de la bandeja de entrada.

8. Búsqueda semántica. El motor de búsqueda inteligente ahora resulta más intuitivo y eficaz. Basta con indicar “el próximo partido del Real Madrid”, para que el buscador recupere una tarjeta con la información precisa sobre la cuestión, a través de la integración con Now.

9. En el móvil y en el PC. La aplicación de Inbox que descargues en el móvil también se puede incorporar a la versión de Gmail del escritorio del PC. “Buenas noticias: se ha habilitado Inbox by Gmail en esta cuenta. Si quieres usarlo en la Web, ve a inbox.google.com”, explica un mensaje emergente cuando acudas al Gmail accesible desde el PC.

10. Menos excusas. Puede volverse en contra de los propios usuarios. Los que tengan la suerte de enriquecer su Gmail con Inbox tendrán pocos motivos para utilizar la disculpa habitual que hasta ahora nos acompañaba a todas partes: “Perdóname, recibo tantísimos correos que siempre se me escapa algo importante”.

Mi vida con sus segundos intercalares

23 Octubre 2014 por antonio lorenzo

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Tras plácidos años sin recordarlo, una inofensiva conversación ha resucitado unos fantasmas que creía alejados. Recuerdo que en su momento me temblaron las piernas cuando tomé conciencia de la importancia capital de los segundos intercalares, también conocidos como adicionales. Les explico brevemente. Se trata de un ajuste mínimo que realizan los astrónomos para que el tiempo que compartimos en la Tierra esté sincronizado con el calendario solar medio.

Fisgando en los libros descubro que el tictac que contabilizan los relojes atómicos no es todo lo perfecto que podía esperar en el sentido estricto de la perfección. Nuestro planeta ha ido reduciendo poco a poco su velocidad de rotación y eso descabala las cuentas universales. De hecho, de tarde en tarde, una autoridad que desconozco realiza un sutil redondeo para que los 86.400 segundos del referido tiempo solar medio coincida con la manecilla virtual del reloj atómico que marca nuestras horas. El meollo de la cuestión es que los científicos autorizados para este asunto añaden un segundo o dos, de propina, por cada año que pasa y según corresponda. Esa maniobra se realiza el 30 de junio o el 31 de diciembre, pero sin que trascienda a la opinión pública. Así, el primer minuto de 2006 tuvo 61 segundos, y el 30 de junio de 2012, otro segundo más de gañote.

Dicho lo anterior, una persona que haya nacido en 1972, y cuyos padres hubieran activado un cronómetro infalible en el instante preciso de su nacimiento, no podría cotejar que, en realidad, ha vivido 24 segundos más de lo que marca su reloj vital. Toda esta trasgresión viene a cuento de lo importante que resulta estos instantes de regalo en la vida de cada uno. Esos veintitantos segundos harían que me saltara sistemáticamente todos los semáforos en rojo a mi paso o, lo que es peor, que permaneciera parado cuando están en verde.

En sentido inverso, no quiero pensar los cataclismos personales que hubiera padecido si, por norma, me demoro casi medio minuto en todas mis respuestas. Cuantas oportunidades al garete. Cuántos negocios al pairo. Qué vergüenza celebrar los goles a destiempo y conversar como el que chatea. Cuanta tensión si llegan a acumularse todos los segundos adicionales en la ceremonia de mi boda tras la gran pregunta nupcial. Y qué valiosos serían esos intercalares para pensar las cosas dos veces. O tres.

‘Empanaos’ con los selfies

14 Octubre 2014 por antonio lorenzo

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Desde que en la redacción de elEconomista decidimos escribir el reportaje de portada de la revista de Tecnología sobre la moda de los selfies no hago más que ver a gente retratándose como si no hubiera mañana. La semana pasada asistí a dos presentaciones de móviles en los que la cámara frontal es el elemento diferencial (HTC Desire Eye y Samsung Note 4). Anoche, en un concierto, fue el colmo. Un grupo de personas desenfundaron sus smartphones y, en lugar de inmortalizar al músico, se retrataban a sí mismos una y otra vez… Está la cosa muy malita, como dice un buen amigo.

El caso es que, mal que te pese, perteneces a la generación selfie. Míralo como quieras, pero de esa etiqueta no te escapas. Echa un vistazo a la galería de fotos de tu móvil y acepta que protagonizas más autofotos de las que pensabas. Esta moda no tiene nada que ver con la vanidad ni con el narcisismo. Los mejores paisajes suelen ser los propios, los humanos, los que te acompañan, o lo que conoces cuando te miras al espejo o te reflejas en los escaparates. El fenómeno del selfie lo ha impuesto la telefonía móvil por la cara, por la de uno mismo. Tras la aparente inocencia de los autorretratos se esconden amenazas que ponen los pelos de punta. A todas horas del día y la noche, decenas de turistas se inmortalizan en la plaza del Trocadero, frente a la Torre Eiffel. Cada cual hacía su propia foto. Nadie pide al prójimo el favor de encuadrar y disparar. Lo triste del asunto es que al instante de pulsar el disparador, casi todos acuden raudos a comprobar el resultado.

Admiran el monumento parisino a través de las cuatro pulgadas de su smartphone, en lugar de elevar la vista al frente y embriagarse de grandeza. De paso, esos turistas de tercera o cuarta generación quedan atrapados por el móvil, para chequear sus mensajes y contestar guasaps que posiblemente podían esperar. Con la belleza delante y presente, miles de ojos quedan prendidos del teléfono, ensimismándose en su microcosmos individual, compartiéndolo en las redes sociales, escaparate natural para este tipo de expresiones. Cada cual es esclavo de sus palabras y dueño de sus silencios. Y lo mismo se puede decir de las fotos alegremente compartidas a través de Whastapp, Facebook, Twitter, Instagram o Snapchat. Vivimos en una sociedad de 140 caracteres, epidérmica, superficial y apresurada. La gente sobradamente conectada se alimenta a sorbitos y se informa tras un fugaz vistazo al timeline de tus contactos. Es una pena. Ganas tengo de aparcar el móvil, rescatar mi cámara réflex de toda la vida -mi querida Nikon FM2- y rescatar la sublime emoción de abrir el sobre con las fotos reveladas. Sentir el tacto del papel brillo y recordar aquellos instantes de vida congelados semanas atrás por la química fotográfica. Lo malo es que tendré que buscar alguna tienda romántica que todavía revele carretes de fotos. En fin, mejor pensado, creo que optaré por la pantalla dedoseada.

Si crees que lo sabes todo los selfies, incluso lo que casi nadie se imagina, no hace falta que te descargues el nuevo número de la revista digital de Tecnología elEconomista. Pero si te puede la curiosidad ya estás tardando en suscribirte (gratis total) y descargarlo desde este enlace.

Una veces aciertas y otras aprendes

15 Julio 2014 por antonio lorenzo

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Equivocarse y rectificar. Meter la pata y enderezar el entuerto. Caer y levantarse. No queda otra. La industria de la telefonía móvil colecciona cicatrices producidas por errores que en su momento no lo parecían. La vida es así. El problema sería que un fiasco no se restañara a tiempo, que los fabricantes y operadores se empeñaran en mantener un error desoyendo al mercado o que los grandes ejecutivos del negocio no tuvieran la humildad de aceptar una pequeña retirada con el objetivo inmediato de emprender una nueva ofensiva.

Sobre todo eso trata el nuevo número de la revista de Tecnología de elEconomista, publicación que recibirás en tu correo el miércoles 16 de julio si te suscribes gratuitamente aquí. Puedes hacerlo ahora o cuando quieras. En el reportaje de portada reunimos 10 grandes apuestas de la telefonía móvil que resultaron calamitosas.

Tras analizar la decena de disparates se descubre una regla universal: el usuario siempre tiene la razón. Si alguna compañía se empeña en conducir a los consumidores por caminos tortuosos, pronto se encontrará sin más compañía que su sombra. El sentido común, la sencillez y la eficacia también son recetas que suelen acompañar cualquier proyecto de éxito. Como lo demuestra el reportaje de portada de esta revista, sobre los 10 grandes deslices de la historia del móvil, también existen propuestas que tropezaron por llegar un poco antes o un poco después de lo conveniente.

Vaya por delante que encontrar ideas de éxito es un empeño complicado y que lo fácil es denostar cualquier aventura empresarial a toro pasado. Eso último es lo que hacemos en una recopilación de disparos al pie de la que no se salva ninguno de los grandes del sector.

Telefónica mordió el polvo cuando apostó en su momento por la videollamada en el móvil, por atacar a WhatsApp con Joyn o por competir con Facebook a golpe de Keteke. El estándar de televisión en el móvil DVB-H murió antes de nacer, algo parecido a lo que sucedió con WiMax, una banda ancha que sucumbió ante la pujanza del LTE, también conocido como 4G. El mismo operador ha dado pasos desviados en su trayectoria de éxito, de la misma forma que ha triunfado de forma inapelable en multitud de propuestas que actualmente forman parte de nuestras vidas tecnológicas.

Los morosos del cine

27 Junio 2014 por antonio lorenzo

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La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha descubierto cuatro presuntos morosos al echar las cuentas sobre la financiación anticipada de la producción de obras cinematográficas europeas y españolas. Se trata de Distribuidora de Televisión Digital (Canal+), Orange, 13 TV y Multicanal Iberia (Buzz, Canal Historia, Bio, Canal Cocina…). Todos ellos acumulan un quebranto de casi 13,8 millones, importe que en adelante debería destinarse a la industria del cine y producción televisiva.

Ahora está por ver si las empresas afectadas recurren ante la jurisdicción Contencioso-Administrativa. Orange tiene claro que acudirá a los tribunales para evitar un desembolso que en su caso supera los 340.000 euros. El operador de telecomunicaciones ha precisado que cumple “con sus obligaciones derivadas de Ley General de la Comunicación Audiovisual, relativas a la financiación de películas y series europeas”. Al mismo tiempo, la teleco explica que “la CNMC ha valorado las inversiones realizadas en producción audiovisual con criterios diferentes a los considerados por Orange, tanto en lo relativo a la cuantificación de ingresos de explotación que sirven de base para fijar las cantidades a invertir, como en lo relativo al destino de las inversiones”.

A buen seguro de que los departamentos jurídicos de Canal+ (cuyo déficit supera los 11,6 millones), 13 TV (casi 400.000) y Multicanal Iberia (1,433 millones) también revisarán los cálculos del regulador.
Hay que remontarse a la primavera de 2010, cuando en tiempos del Gobierno de Zapatero se aprobó la Ley General de la Comunicación Audiovisual. En esa norma se establecía una nueva carga a los operadores de televisión de alcance estatal o autonómica por la que debían contribuir anualmente con el 5 por ciento de los ingresos devengados en el ejercicio anterior de los canales que emitían películas de menos de siete años de antigüedad. Esos fondos se destinarán a la financiación anticipada de la producción europea de películas cinematográficas, películas y series de televisión. Las telecos se preguntaron entonces a santo de qué tenían que financiar al cine y cuatro años después todavía siguen buscando una respuesta.

¿Por qué aumenta el consumo de ‘chuches’ cuando se avecina un huracán?

11 Junio 2014 por antonio lorenzo

Los departamentos de Recursos Humanos de las grandes empresas aplicarán muy pronto criterios de extraordinaria eficacia para acertar en sus contrataciones. Entre otras habilidades, las compañías serán capaces de anticipar conductas de sus futuros empleados, prever posibles conflictos y acertar en el centro de la diana gracias al análisis de la información que abunda sobre cada persona, distribuida en todo tipo de redes y fuentes.

Las empresas más despiertas jugarán con ventaja: Sabrán de qué pie cojeará cada candidato, con escaso margen de error y sin necesidad de aplicar el universal método de ensayo y error. La culpa la tiene el Big Data, un fenómeno de moda cuyas herramientas convierten cantidades abrumadoras de conocimiento en información útil para cada momento y entorno. La receta mágica para resolver los desafíos de todas las organizaciones se reduce a dos palabras: Business Intelligence. Es la inteligencia de negocio la que ha puesto orden ante la saturación de datos que nos atosiga. Todo está medido y comprobado. El azar y las excepciones serán residuales. Duela a quien duela, el estudio de decenas de miles de casos permiten extraer conclusiones estadísticas contundentes.

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Hay ejemplos divertidos. Cada vez que en Estados Unidos se prevén fuertes temporales, tormentas torrenciales y vientos huracanados, los residentes en las zonas afectadas multiplican la compra de gominolas y golosinas. En honor a la verdad, también repunta el consumo de velas, pilas y conservas, pero donde realmente se experimenta un incremento espectacular es en el segmento de chuches. Quizá sea el efecto placentero de esos dulces o quizá tan singular comportamiento responda a motivaciones que ningún analista podría haber imaginado sin el estudio previo de los datos.

Lo mismo ocurre con la querencia de los varones estadounidenses por adquirir panties los viernes por la tarde, a buen seguro cumpliendo encargos de sus parejas en la víspera del fin de semana. El conocimiento de este hábito animó a cientos de comercios y grandes superficies a exponer las referidas prendas femeninas junto a cervezas, lo que disparó la demanda de las mismas. Existen muchos más casos curiosos relacionados con el Big Data, un término que integra multitud de conceptos y que estos días anda de boca en boca de todas las grandes compañías. Sobre todos estos asuntos podría escribir un libro Enrique Serrano, director general de Tinámica, compañía española que es una autoridad global en la materia, y referencia en nuestro país en materia de Business Intelligence. La fortaleza de esta empresa consiste en favorecer la toma de decisiones a través del análisis de la información. Esta sensibilidad por separar el grano de la paja no es nueva. Según Serrano, la metodología de Customer Strategy ya fue desarrollada en el grupo Cognodata (matriz de Tinámica) hace una docena de años. Con esos recursos tecnológicos, los consultores pueden cruzar información de todo tipo de fuentes para disponer de un conocimiento personalizado de cada cliente propio del Big Brother de Orwell. Todo se puede relacionar con todo.

La capacidad de procesamiento de datos de los ordenadores modernos permite realizar en segundos o minutos tareas que hace años podían demorarse semanas. Si antes se ponderaban cuatro o cinco variables, ahora se cuentan por cientos o miles. Los algoritmos son cada vez más complejos, pero también más certeros.

Dentro del universo del Big Data, Tinámica anima a sus clientes a tomarse en serio el Real Time Decision (RTD). Vienen a ser una metodología que aprovecha la potencia del análisis de los datos para ajustar las decisiones al instante. Las actuaciones deben tomarse cuanto antes. “Las compañías deben cambiar sus conductas en la toma de decisiones, ya que no pueden demorarlas hasta la aprobación del comité mensual de dirección, desaprovechando más de 20 días hábiles. Dicen que el RTD ofrece ahorros y mejoras del 100 por cien. Entre otras virtudes, estos sistemas expertos saben aprender de sus éxitos y fracasos, siempre en tiempo real. Habrá que tenerlo en cuenta.

Un extracto de este artículo se publicó el pasado 11 de junio de 2014

El señor más poderoso del mundo

20 Mayo 2014 por antonio lorenzo

(Para suscribirte gratuitamente a la revista digital Tecnología sólo tienes que acceder a este enlace e indicar la dirección de email en la que deseas recibir la publicación online).

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El último número de la revista Tecnología de elEconomista fija su atención en un personaje cuya visión del negocio está varios años por delante del resto de sus contemporáneos. Sus últimos movimientos y operaciones empresariales le definen como un visionario, alguien capaz de atisbar por dónde irán los tiros en el negocio publicitario y tecnológico. La compra de Whasapp y los nuevos derroteros de Facebook (en máximos en bolsa) crean un monstruo capaz de conocer mejor que nadie a cientos de millones de usuarios. Por todo lo anterior nos atrevemos a etiquetar a Mark Zuckerberg como el hombre más poderoso del mundo sin temer en pecar de exagerados. Si la información es poder, el fundador de Facebook es el rey de este nuevo mundo online.

La portada de la revista surgió con extraordinaria fluidez. Bastaba con buscar una fotografía del empresario más joven que aparece en la lista de Forbes (acaba de cumplir 30 años). La oferta gráfica era enorme en las distintas agencias y el equipo de diseño se decantó por un perfil en contraluz que ofreciera cierto misterio.

En la misma publicación también reparamos en el previsible fin de la neutralidad de Internet, donde el nuevo orden global favorecerá a las puntocom que accedan a pasar por la caja de los proveedores de acceso en busca de conexiones de calidad y fiabilidad. Las cosas en la Red cambiarán mucho en los próximos años y conviene estar sobre aviso ante un cierre del grifo de muchas ofertas actualmente gratuitas.

Al cierre de la edición de la revista saltó la compra de Direct TV por AT&T y la trascendencia de la operación aconsejaba interpretar el mensaje contundente que la mayor compañía de telecomunicaciones acaba de lanzar al conjunto de su sector: el futuro pasa por alimentar las multipantallas con ofertas de calidad, la fibra óptica tiene sentido en los hogares si por ella fluyen contenidos de televisión de alta definición por los que merezca rascarse el bolsillo. Eso ya lo ha entendido alguno de los grandes del negocio, entre ellos Telefónica, con su oferta aceptada por Canal+; Vodafone, con la compra de Ono; Liberty Global con Virgin Media o Comcast con su ofensiva por Time Warner Cable.

El ‘Derecho al olvido’ es más fuerte que Google

14 Mayo 2014 por antonio lorenzo

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Hasta el momento era casi imposible y a partir de ahora lo será un poco menos. Cualquier ciudadano, armado de paciencia y abogados, podrá eliminar ciertos enlaces y referencias en Internet que consideren que le perjudican. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea respaldó el pasado martes 13 de mayo el derecho a la privacidad online en detrimento del derecho de información.

La sentencia del organismo judicial con sede en Luxemburgo tiene todos los visos de marcar un antes y un después en la historia de Internet. En adelante, los usuarios interesados en eliminar sus datos personales sensibles expuestos en los buscadores tienen la ley de su parte para reclamar a los gigantes puntocom que borren completamente dicha información. De esa forma, los particulares que tengan la base legítima necesaria podrán solicitar del motor de búsqueda la eliminación de referencias que les perjudiquen, aunque no lo haya eliminado el generador de contenidos ni dicho editor haya solicitado su desindexación.

Este pequeño gran logro para los usuarios de la Red tiene a España como protagonista, ya que fue la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) quien plantó batalla judicial a Google. De hecho, la AEPD dio continuidad a la primera denuncia, la que interpuso un particular en marzo de 2010, y que fue defendida por el bufete español Abanlex.
Según el Alto Tribunal, y con carácter general, el derecho a la protección de datos de las personas prevalece sobre el “mero interés económico del gestor del motor de búsqueda” salvo que el interesado tenga relevancia pública y el acceso a la información esté justificado por el interés público.

El Ejecutivo comunitario celebró el fallo, ya que resulta bueno “no sólo para la Comisión, sino sobre todo para los ciudadanos, que tendrán sus datos mejor protegidos“, dijo la portavoz de Justicia, Mina Andreeva, en rueda de prensa. La portavoz apuntó que el fallo confirma la posición del Ejecutivo comunitario de que Google es responsable de los datos y que se le aplican las reglas de la UE aunque sea una compañía estadounidense, según informó Ep. La AEPD también aplaudió una decisión que afecta a más de 220 recursos interpuestos por Google contra resoluciones de la AEPD, actualmente pendientes ante la Audiencia Nacional de esta sentencia “de gran trascendencia”.

El Alto Tribunal europeo “clarifica definitivamente el régimen de responsabilidades de los buscadores en relación con la protección de los datos personales” y acaba con la “desprotección de los afectados generada por la negativa de Google a someterse a la normativa española y europea de la materia”, apunta la AEPD. Además, la interpretación del Tribunal europeo tendrá carácter vinculante para el futuro, lo que impedirá a los buscadores cualquier tentación de sortear el denominado derecho al olvido.

La respuesta de Google no se hizo esperar. Según valoró Marisa Toro, directora de Comunicación y Asuntos Públicos de Google para el sur de Europa, “esta es una decisión decepcionante para los motores de búsqueda y editores online en general. Estamos muy sorprendidos de que difiera tan drásticamente de las conclusiones del Abogado General y de las advertencias y las consecuencias que ya identificó. Vamos a dedicar tiempo para analizar las implicaciones”.

Un consejo para no tener que borrarse de Internet

Ya se sabe. Internet tiene cosas muy buenas y cosas muy malas. No puede ser de otra forma. Pero que nadie se asuste. Basta con actuar con sentido común y prudencia para evitar muchos disgustos. A grandes rasgos, conviene comportarse en la vida online igual que en la vida real. Así de simple.

El Control Z (función informática de deshacer) es una falacia en la mayoría de las ocasiones. Los que vayan pregonando sus intimidades en las redes sociales ya saben que quedarán expuestos y retratados en las mismas de forma instantánea y universal.

Las fotos de las despedidas de solteros o solteras que se suben alegremente en Facebook las carga el diablo. Lo mismo ocurre con los tuits que se disparan en pleno sofocón. Piénselo antes de compartir. Por todo lo anterior, el mejor consejo para borrarse de la Red y de los buscadores consiste en actuar con responsabilidad. Imagínese que todo lo que publique puede volverse en su contra en los próximos años, décadas o durante toda la eternidad. Sus bisnietos sabrán de usted por Internet.

Cada entrada en algún medio online viene a ser como un pequeño tatuaje, que no hay quien lo borre de la piel, salvo casos excepcionales, tan caros como dolorosos. En la vida real como en la online, los usuarios son dueños de sus silencios y esclavos de sus palabras, pero también sus fotos, comentarios en foros, vídeos, mensajes instantáneos, perfiles públicos o privados, tuits

Engaña al ‘Big Brother’ con informaciones erróneas

17 Marzo 2014 por antonio lorenzo

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Sí, hágase ese favor: engañe al Big Brother con informaciones erróneas. Aproveche para soltar trolas. Mienta con un descosido. Créame que eso será bueno para nuestra privacidad online.  Espero ganarle para la causa a poco que llegue al final de este escrito.

Por lo pronto, invito a que levante la mano quien no sienta repelús por la capacidad de intromisión de los gigantes de Internet en nuestras vidas digitales. Vaya por delante que yo actúo de forma temeraria en el mundo online. Ya verán. Mi móvil Android dice lo que voy a tardar en llegar a casa; mi rastro en Twitter pregona más de mí de lo que yo podría resumir en varias horas; mi Facebook lo tengo aparcado desde hace meses porque mis amigos no se merecen tanta paliza; la bandeja del correo electrónico me golpea con publicidades tan poco deseadas como certeras. En Internet alguien saben a la hora que embarcaré  en el próximo avión o viajaré en tren, tambiñen controal el tiempo que llevo sin participar en cierto juego viral o fisga en mis fotos más exitosas en Instagram o Flickr. Amazon puede hacer inventario de mis compras y la gente de Groupon es una autoridad sobre mis caprichos consumistas. Si me gusta algún restaurante particular lo comento o reseño en Foursquare,  como el que no quiere la cosa. También soy un convencido de las virtudes de Waze, por aquello de que los atascos son más llevaderos.

Ultimamente estoy enganchado a la red Vivino, de aficionados al vino, de forma que me entero en tiempo real sobre lo que están bebiendo mis contactos, y viceversa. Espero que realmente las conversaciones en Whatsapp no estén en ningún servidor, porque de lo contrario no habría secretos de mi propiedad que merezcan tal consideración. Obviamente, mi blog personal está ahí, expuesto a quien quiera echar un vistazo, y lo mismo ocurre con mi LinkedIn.

Tengo cuentas en las principales plataformas de mensajería de VoIP, por aquello de probar de todo. Estoy suscrito a infinidad de servicios online y mis listas de canciones de Spotify no tienen nada de particular. Encargo el taxi por el móvil, con un servicio que dispone del movimiento preciso de mis andanzas. Al menos todavía no subo mis carreras y entrenamientos a Runstatic, pese a que muchos amigos me animan para que lo comparta y comente. Basta con hacer un ‘googelazo’ para ver mi firma en infinidad de artículos publicados en diferentes medios a lo largo de mi vida profesional. El egocentrismo de las redes sociales debería causarme vergüenza (ajena o propia).

Ante tanta información personal, resultaría fácil a cualquier experto en Big Data procesar semejante caudal de sucesos anodinos para realizar un profundo informe sobre nuestros gustos, hábitos, intereses. El ‘Gran Hermano’ sabrá tanto sobre mi persona que estoy pensando seriamente en publicar en los diferentes sitios online todo tipo de informaciones contradictorias, con comentarios sobre viajes que no he realizado ni pienso realizar, por ejemplo. Me gustaría que el que señor pretenda saber todo sobre mí disponga de datos erróneos, dejándome así cierto resquicio de privacidad.

Si un día de estos decido borrar mi rastro anterior, puedo tomármelo con calma y tener la certeza de que será casi imposible. En fin. Ante semejante impotencia –insisto- les recomiendo divulgar información errónea sobre uno mismo. Que nadie nos quite el derecho de mentir alegremente.

De todo lo dicho trata el reportaje de portada de la revista Tecnología que mañana pueden descargarse desde este enlace. También desde el mismo link puedes incluir tu email para suscribirte a los próximos números. Ya puestos, confiar tu correo una vez más tampoco es para rasgarse las vestiduras. No se arrepentirán y podrán leer un fantástico artículo de Carlos Bueno sobre el Derecho al olvido y sus ramificaciones.
A disfrutar.