Blogs

Mi vida con sus segundos intercalares

23 Octubre 2014 por antonio lorenzo

reloj-dali.jpg

Tras plácidos años sin recordarlo, una inofensiva conversación ha resucitado unos fantasmas que creía alejados. Recuerdo que en su momento me temblaron las piernas cuando tomé conciencia de la importancia capital de los segundos intercalares, también conocidos como adicionales. Les explico brevemente. Se trata de un ajuste mínimo que realizan los astrónomos para que el tiempo que compartimos en la Tierra esté sincronizado con el calendario solar medio.

Fisgando en los libros descubro que el tictac que contabilizan los relojes atómicos no es todo lo perfecto que podía esperar en el sentido estricto de la perfección. Nuestro planeta ha ido reduciendo poco a poco su velocidad de rotación y eso descabala las cuentas universales. De hecho, de tarde en tarde, una autoridad que desconozco realiza un sutil redondeo para que los 86.400 segundos del referido tiempo solar medio coincida con la manecilla virtual del reloj atómico que marca nuestras horas. El meollo de la cuestión es que los científicos autorizados para este asunto añaden un segundo o dos, de propina, por cada año que pasa y según corresponda. Esa maniobra se realiza el 30 de junio o el 31 de diciembre, pero sin que trascienda a la opinión pública. Así, el primer minuto de 2006 tuvo 61 segundos, y el 30 de junio de 2012, otro segundo más de gañote.

Dicho lo anterior, una persona que haya nacido en 1972, y cuyos padres hubieran activado un cronómetro infalible en el instante preciso de su nacimiento, no podría cotejar que, en realidad, ha vivido 24 segundos más de lo que marca su reloj vital. Toda esta trasgresión viene a cuento de lo importante que resulta estos instantes de regalo en la vida de cada uno. Esos veintitantos segundos harían que me saltara sistemáticamente todos los semáforos en rojo a mi paso o, lo que es peor, que permaneciera parado cuando están en verde.

En sentido inverso, no quiero pensar los cataclismos personales que hubiera padecido si, por norma, me demoro casi medio minuto en todas mis respuestas. Cuantas oportunidades al garete. Cuántos negocios al pairo. Qué vergüenza celebrar los goles a destiempo y conversar como el que chatea. Cuanta tensión si llegan a acumularse todos los segundos adicionales en la ceremonia de mi boda tras la gran pregunta nupcial. Y qué valiosos serían esos intercalares para pensar las cosas dos veces. O tres.

Una veces aciertas y otras aprendes

15 Julio 2014 por antonio lorenzo

_-tecnologia-_-pagina-1.jpg

Equivocarse y rectificar. Meter la pata y enderezar el entuerto. Caer y levantarse. No queda otra. La industria de la telefonía móvil colecciona cicatrices producidas por errores que en su momento no lo parecían. La vida es así. El problema sería que un fiasco no se restañara a tiempo, que los fabricantes y operadores se empeñaran en mantener un error desoyendo al mercado o que los grandes ejecutivos del negocio no tuvieran la humildad de aceptar una pequeña retirada con el objetivo inmediato de emprender una nueva ofensiva.

Sobre todo eso trata el nuevo número de la revista de Tecnología de elEconomista, publicación que recibirás en tu correo el miércoles 16 de julio si te suscribes gratuitamente aquí. Puedes hacerlo ahora o cuando quieras. En el reportaje de portada reunimos 10 grandes apuestas de la telefonía móvil que resultaron calamitosas.

Tras analizar la decena de disparates se descubre una regla universal: el usuario siempre tiene la razón. Si alguna compañía se empeña en conducir a los consumidores por caminos tortuosos, pronto se encontrará sin más compañía que su sombra. El sentido común, la sencillez y la eficacia también son recetas que suelen acompañar cualquier proyecto de éxito. Como lo demuestra el reportaje de portada de esta revista, sobre los 10 grandes deslices de la historia del móvil, también existen propuestas que tropezaron por llegar un poco antes o un poco después de lo conveniente.

Vaya por delante que encontrar ideas de éxito es un empeño complicado y que lo fácil es denostar cualquier aventura empresarial a toro pasado. Eso último es lo que hacemos en una recopilación de disparos al pie de la que no se salva ninguno de los grandes del sector.

Telefónica mordió el polvo cuando apostó en su momento por la videollamada en el móvil, por atacar a WhatsApp con Joyn o por competir con Facebook a golpe de Keteke. El estándar de televisión en el móvil DVB-H murió antes de nacer, algo parecido a lo que sucedió con WiMax, una banda ancha que sucumbió ante la pujanza del LTE, también conocido como 4G. El mismo operador ha dado pasos desviados en su trayectoria de éxito, de la misma forma que ha triunfado de forma inapelable en multitud de propuestas que actualmente forman parte de nuestras vidas tecnológicas.

Los morosos del cine

27 Junio 2014 por antonio lorenzo

280614-deficit.gif

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha descubierto cuatro presuntos morosos al echar las cuentas sobre la financiación anticipada de la producción de obras cinematográficas europeas y españolas. Se trata de Distribuidora de Televisión Digital (Canal+), Orange, 13 TV y Multicanal Iberia (Buzz, Canal Historia, Bio, Canal Cocina…). Todos ellos acumulan un quebranto de casi 13,8 millones, importe que en adelante debería destinarse a la industria del cine y producción televisiva.

Ahora está por ver si las empresas afectadas recurren ante la jurisdicción Contencioso-Administrativa. Orange tiene claro que acudirá a los tribunales para evitar un desembolso que en su caso supera los 340.000 euros. El operador de telecomunicaciones ha precisado que cumple “con sus obligaciones derivadas de Ley General de la Comunicación Audiovisual, relativas a la financiación de películas y series europeas”. Al mismo tiempo, la teleco explica que “la CNMC ha valorado las inversiones realizadas en producción audiovisual con criterios diferentes a los considerados por Orange, tanto en lo relativo a la cuantificación de ingresos de explotación que sirven de base para fijar las cantidades a invertir, como en lo relativo al destino de las inversiones”.

A buen seguro de que los departamentos jurídicos de Canal+ (cuyo déficit supera los 11,6 millones), 13 TV (casi 400.000) y Multicanal Iberia (1,433 millones) también revisarán los cálculos del regulador.
Hay que remontarse a la primavera de 2010, cuando en tiempos del Gobierno de Zapatero se aprobó la Ley General de la Comunicación Audiovisual. En esa norma se establecía una nueva carga a los operadores de televisión de alcance estatal o autonómica por la que debían contribuir anualmente con el 5 por ciento de los ingresos devengados en el ejercicio anterior de los canales que emitían películas de menos de siete años de antigüedad. Esos fondos se destinarán a la financiación anticipada de la producción europea de películas cinematográficas, películas y series de televisión. Las telecos se preguntaron entonces a santo de qué tenían que financiar al cine y cuatro años después todavía siguen buscando una respuesta.

¿Por qué aumenta el consumo de ‘chuches’ cuando se avecina un huracán?

11 Junio 2014 por antonio lorenzo

Los departamentos de Recursos Humanos de las grandes empresas aplicarán muy pronto criterios de extraordinaria eficacia para acertar en sus contrataciones. Entre otras habilidades, las compañías serán capaces de anticipar conductas de sus futuros empleados, prever posibles conflictos y acertar en el centro de la diana gracias al análisis de la información que abunda sobre cada persona, distribuida en todo tipo de redes y fuentes.

Las empresas más despiertas jugarán con ventaja: Sabrán de qué pie cojeará cada candidato, con escaso margen de error y sin necesidad de aplicar el universal método de ensayo y error. La culpa la tiene el Big Data, un fenómeno de moda cuyas herramientas convierten cantidades abrumadoras de conocimiento en información útil para cada momento y entorno. La receta mágica para resolver los desafíos de todas las organizaciones se reduce a dos palabras: Business Intelligence. Es la inteligencia de negocio la que ha puesto orden ante la saturación de datos que nos atosiga. Todo está medido y comprobado. El azar y las excepciones serán residuales. Duela a quien duela, el estudio de decenas de miles de casos permiten extraer conclusiones estadísticas contundentes.

gominolas.gif

Hay ejemplos divertidos. Cada vez que en Estados Unidos se prevén fuertes temporales, tormentas torrenciales y vientos huracanados, los residentes en las zonas afectadas multiplican la compra de gominolas y golosinas. En honor a la verdad, también repunta el consumo de velas, pilas y conservas, pero donde realmente se experimenta un incremento espectacular es en el segmento de chuches. Quizá sea el efecto placentero de esos dulces o quizá tan singular comportamiento responda a motivaciones que ningún analista podría haber imaginado sin el estudio previo de los datos.

Lo mismo ocurre con la querencia de los varones estadounidenses por adquirir panties los viernes por la tarde, a buen seguro cumpliendo encargos de sus parejas en la víspera del fin de semana. El conocimiento de este hábito animó a cientos de comercios y grandes superficies a exponer las referidas prendas femeninas junto a cervezas, lo que disparó la demanda de las mismas. Existen muchos más casos curiosos relacionados con el Big Data, un término que integra multitud de conceptos y que estos días anda de boca en boca de todas las grandes compañías. Sobre todos estos asuntos podría escribir un libro Enrique Serrano, director general de Tinámica, compañía española que es una autoridad global en la materia, y referencia en nuestro país en materia de Business Intelligence. La fortaleza de esta empresa consiste en favorecer la toma de decisiones a través del análisis de la información. Esta sensibilidad por separar el grano de la paja no es nueva. Según Serrano, la metodología de Customer Strategy ya fue desarrollada en el grupo Cognodata (matriz de Tinámica) hace una docena de años. Con esos recursos tecnológicos, los consultores pueden cruzar información de todo tipo de fuentes para disponer de un conocimiento personalizado de cada cliente propio del Big Brother de Orwell. Todo se puede relacionar con todo.

La capacidad de procesamiento de datos de los ordenadores modernos permite realizar en segundos o minutos tareas que hace años podían demorarse semanas. Si antes se ponderaban cuatro o cinco variables, ahora se cuentan por cientos o miles. Los algoritmos son cada vez más complejos, pero también más certeros.

Dentro del universo del Big Data, Tinámica anima a sus clientes a tomarse en serio el Real Time Decision (RTD). Vienen a ser una metodología que aprovecha la potencia del análisis de los datos para ajustar las decisiones al instante. Las actuaciones deben tomarse cuanto antes. “Las compañías deben cambiar sus conductas en la toma de decisiones, ya que no pueden demorarlas hasta la aprobación del comité mensual de dirección, desaprovechando más de 20 días hábiles. Dicen que el RTD ofrece ahorros y mejoras del 100 por cien. Entre otras virtudes, estos sistemas expertos saben aprender de sus éxitos y fracasos, siempre en tiempo real. Habrá que tenerlo en cuenta.

Un extracto de este artículo se publicó el pasado 11 de junio de 2014

El señor más poderoso del mundo

20 Mayo 2014 por antonio lorenzo

(Para suscribirte gratuitamente a la revista digital Tecnología sólo tienes que acceder a este enlace e indicar la dirección de email en la que deseas recibir la publicación online).

tecnologia-_-pagina-1.jpg

El último número de la revista Tecnología de elEconomista fija su atención en un personaje cuya visión del negocio está varios años por delante del resto de sus contemporáneos. Sus últimos movimientos y operaciones empresariales le definen como un visionario, alguien capaz de atisbar por dónde irán los tiros en el negocio publicitario y tecnológico. La compra de Whasapp y los nuevos derroteros de Facebook (en máximos en bolsa) crean un monstruo capaz de conocer mejor que nadie a cientos de millones de usuarios. Por todo lo anterior nos atrevemos a etiquetar a Mark Zuckerberg como el hombre más poderoso del mundo sin temer en pecar de exagerados. Si la información es poder, el fundador de Facebook es el rey de este nuevo mundo online.

La portada de la revista surgió con extraordinaria fluidez. Bastaba con buscar una fotografía del empresario más joven que aparece en la lista de Forbes (acaba de cumplir 30 años). La oferta gráfica era enorme en las distintas agencias y el equipo de diseño se decantó por un perfil en contraluz que ofreciera cierto misterio.

En la misma publicación también reparamos en el previsible fin de la neutralidad de Internet, donde el nuevo orden global favorecerá a las puntocom que accedan a pasar por la caja de los proveedores de acceso en busca de conexiones de calidad y fiabilidad. Las cosas en la Red cambiarán mucho en los próximos años y conviene estar sobre aviso ante un cierre del grifo de muchas ofertas actualmente gratuitas.

Al cierre de la edición de la revista saltó la compra de Direct TV por AT&T y la trascendencia de la operación aconsejaba interpretar el mensaje contundente que la mayor compañía de telecomunicaciones acaba de lanzar al conjunto de su sector: el futuro pasa por alimentar las multipantallas con ofertas de calidad, la fibra óptica tiene sentido en los hogares si por ella fluyen contenidos de televisión de alta definición por los que merezca rascarse el bolsillo. Eso ya lo ha entendido alguno de los grandes del negocio, entre ellos Telefónica, con su oferta aceptada por Canal+; Vodafone, con la compra de Ono; Liberty Global con Virgin Media o Comcast con su ofensiva por Time Warner Cable.

El ‘Derecho al olvido’ es más fuerte que Google

14 Mayo 2014 por antonio lorenzo

14tecnologia.gif

Hasta el momento era casi imposible y a partir de ahora lo será un poco menos. Cualquier ciudadano, armado de paciencia y abogados, podrá eliminar ciertos enlaces y referencias en Internet que consideren que le perjudican. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea respaldó el pasado martes 13 de mayo el derecho a la privacidad online en detrimento del derecho de información.

La sentencia del organismo judicial con sede en Luxemburgo tiene todos los visos de marcar un antes y un después en la historia de Internet. En adelante, los usuarios interesados en eliminar sus datos personales sensibles expuestos en los buscadores tienen la ley de su parte para reclamar a los gigantes puntocom que borren completamente dicha información. De esa forma, los particulares que tengan la base legítima necesaria podrán solicitar del motor de búsqueda la eliminación de referencias que les perjudiquen, aunque no lo haya eliminado el generador de contenidos ni dicho editor haya solicitado su desindexación.

Este pequeño gran logro para los usuarios de la Red tiene a España como protagonista, ya que fue la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) quien plantó batalla judicial a Google. De hecho, la AEPD dio continuidad a la primera denuncia, la que interpuso un particular en marzo de 2010, y que fue defendida por el bufete español Abanlex.
Según el Alto Tribunal, y con carácter general, el derecho a la protección de datos de las personas prevalece sobre el “mero interés económico del gestor del motor de búsqueda” salvo que el interesado tenga relevancia pública y el acceso a la información esté justificado por el interés público.

El Ejecutivo comunitario celebró el fallo, ya que resulta bueno “no sólo para la Comisión, sino sobre todo para los ciudadanos, que tendrán sus datos mejor protegidos“, dijo la portavoz de Justicia, Mina Andreeva, en rueda de prensa. La portavoz apuntó que el fallo confirma la posición del Ejecutivo comunitario de que Google es responsable de los datos y que se le aplican las reglas de la UE aunque sea una compañía estadounidense, según informó Ep. La AEPD también aplaudió una decisión que afecta a más de 220 recursos interpuestos por Google contra resoluciones de la AEPD, actualmente pendientes ante la Audiencia Nacional de esta sentencia “de gran trascendencia”.

El Alto Tribunal europeo “clarifica definitivamente el régimen de responsabilidades de los buscadores en relación con la protección de los datos personales” y acaba con la “desprotección de los afectados generada por la negativa de Google a someterse a la normativa española y europea de la materia”, apunta la AEPD. Además, la interpretación del Tribunal europeo tendrá carácter vinculante para el futuro, lo que impedirá a los buscadores cualquier tentación de sortear el denominado derecho al olvido.

La respuesta de Google no se hizo esperar. Según valoró Marisa Toro, directora de Comunicación y Asuntos Públicos de Google para el sur de Europa, “esta es una decisión decepcionante para los motores de búsqueda y editores online en general. Estamos muy sorprendidos de que difiera tan drásticamente de las conclusiones del Abogado General y de las advertencias y las consecuencias que ya identificó. Vamos a dedicar tiempo para analizar las implicaciones”.

Un consejo para no tener que borrarse de Internet

Ya se sabe. Internet tiene cosas muy buenas y cosas muy malas. No puede ser de otra forma. Pero que nadie se asuste. Basta con actuar con sentido común y prudencia para evitar muchos disgustos. A grandes rasgos, conviene comportarse en la vida online igual que en la vida real. Así de simple.

El Control Z (función informática de deshacer) es una falacia en la mayoría de las ocasiones. Los que vayan pregonando sus intimidades en las redes sociales ya saben que quedarán expuestos y retratados en las mismas de forma instantánea y universal.

Las fotos de las despedidas de solteros o solteras que se suben alegremente en Facebook las carga el diablo. Lo mismo ocurre con los tuits que se disparan en pleno sofocón. Piénselo antes de compartir. Por todo lo anterior, el mejor consejo para borrarse de la Red y de los buscadores consiste en actuar con responsabilidad. Imagínese que todo lo que publique puede volverse en su contra en los próximos años, décadas o durante toda la eternidad. Sus bisnietos sabrán de usted por Internet.

Cada entrada en algún medio online viene a ser como un pequeño tatuaje, que no hay quien lo borre de la piel, salvo casos excepcionales, tan caros como dolorosos. En la vida real como en la online, los usuarios son dueños de sus silencios y esclavos de sus palabras, pero también sus fotos, comentarios en foros, vídeos, mensajes instantáneos, perfiles públicos o privados, tuits

Engaña al ‘Big Brother’ con informaciones erróneas

17 Marzo 2014 por antonio lorenzo

portada-internettt.jpg

Sí, hágase ese favor: engañe al Big Brother con informaciones erróneas. Aproveche para soltar trolas. Mienta con un descosido. Créame que eso será bueno para nuestra privacidad online.  Espero ganarle para la causa a poco que llegue al final de este escrito.

Por lo pronto, invito a que levante la mano quien no sienta repelús por la capacidad de intromisión de los gigantes de Internet en nuestras vidas digitales. Vaya por delante que yo actúo de forma temeraria en el mundo online. Ya verán. Mi móvil Android dice lo que voy a tardar en llegar a casa; mi rastro en Twitter pregona más de mí de lo que yo podría resumir en varias horas; mi Facebook lo tengo aparcado desde hace meses porque mis amigos no se merecen tanta paliza; la bandeja del correo electrónico me golpea con publicidades tan poco deseadas como certeras. En Internet alguien saben a la hora que embarcaré  en el próximo avión o viajaré en tren, tambiñen controal el tiempo que llevo sin participar en cierto juego viral o fisga en mis fotos más exitosas en Instagram o Flickr. Amazon puede hacer inventario de mis compras y la gente de Groupon es una autoridad sobre mis caprichos consumistas. Si me gusta algún restaurante particular lo comento o reseño en Foursquare,  como el que no quiere la cosa. También soy un convencido de las virtudes de Waze, por aquello de que los atascos son más llevaderos.

Ultimamente estoy enganchado a la red Vivino, de aficionados al vino, de forma que me entero en tiempo real sobre lo que están bebiendo mis contactos, y viceversa. Espero que realmente las conversaciones en Whatsapp no estén en ningún servidor, porque de lo contrario no habría secretos de mi propiedad que merezcan tal consideración. Obviamente, mi blog personal está ahí, expuesto a quien quiera echar un vistazo, y lo mismo ocurre con mi LinkedIn.

Tengo cuentas en las principales plataformas de mensajería de VoIP, por aquello de probar de todo. Estoy suscrito a infinidad de servicios online y mis listas de canciones de Spotify no tienen nada de particular. Encargo el taxi por el móvil, con un servicio que dispone del movimiento preciso de mis andanzas. Al menos todavía no subo mis carreras y entrenamientos a Runstatic, pese a que muchos amigos me animan para que lo comparta y comente. Basta con hacer un ‘googelazo’ para ver mi firma en infinidad de artículos publicados en diferentes medios a lo largo de mi vida profesional. El egocentrismo de las redes sociales debería causarme vergüenza (ajena o propia).

Ante tanta información personal, resultaría fácil a cualquier experto en Big Data procesar semejante caudal de sucesos anodinos para realizar un profundo informe sobre nuestros gustos, hábitos, intereses. El ‘Gran Hermano’ sabrá tanto sobre mi persona que estoy pensando seriamente en publicar en los diferentes sitios online todo tipo de informaciones contradictorias, con comentarios sobre viajes que no he realizado ni pienso realizar, por ejemplo. Me gustaría que el que señor pretenda saber todo sobre mí disponga de datos erróneos, dejándome así cierto resquicio de privacidad.

Si un día de estos decido borrar mi rastro anterior, puedo tomármelo con calma y tener la certeza de que será casi imposible. En fin. Ante semejante impotencia –insisto- les recomiendo divulgar información errónea sobre uno mismo. Que nadie nos quite el derecho de mentir alegremente.

De todo lo dicho trata el reportaje de portada de la revista Tecnología que mañana pueden descargarse desde este enlace. También desde el mismo link puedes incluir tu email para suscribirte a los próximos números. Ya puestos, confiar tu correo una vez más tampoco es para rasgarse las vestiduras. No se arrepentirán y podrán leer un fantástico artículo de Carlos Bueno sobre el Derecho al olvido y sus ramificaciones.
A disfrutar.

WhatsApp y la cara de haber mordido un limón de las ‘telecos’

26 Febrero 2014 por antonio lorenzo

WhatsApp ha sido la gran atracción del Mobile World Congress (MWC) y maldita gracia ha debido hacerles a los operadores de telecomunicaciones, hasta ahora reyes del evento. Las grandes telecos han cedido el trono mediático a la compañía que más daño les ha hecho. Conviene recordar que la mensajería móvil ha provocado pérdidas multibillonarias al negocio mundial de los mensajes cortos (SMS) y ha animado con su ejemplo a otros muchos desarrolladores de aplicaciones a enriquecerse través de unas redes que ni crean, financian ni mantienen. Yo gano a espuertas pero sin invertir un céntimo. Así es el juego.

La firma de creada por Jam Koum, y adquirida hace una semana por Facebook, ha aprovechado la capitalidad mundial del móvil para recalcar que no almacena datos de los usuarios y que no se integrará con su matriz. Koum también ha anunciado que su firma ofrecerá servicios de voz, lo que volvió a dejar a las telecos tradicionales con cara de haber mordido un limón. “Lo que faltaba. Estos descorbatados no sólo laminan los SMS, sino que ahora pretenden atacar el filón en declive de la voz”, debieron decirse algunos en voz baja. Y de inversiones para mantener el ecosistema ni palabra. Eso ya lo hacen otros, los mismos de siempre, los que encima son los antipáticos de la fiesta porque a final de mes vienen con la factura a casa de los usuarios.

Pese a todo lo anterior, y en un discreto segundo plano, apenas un puñado de telecos de toda la vida ha mantenido el fuego vivo de su negociado en el MWC. Telefónica ha insistido en su apoyo a Firerox OS, la plataforma con la que una parte de la industria pretende reducir el oligopolio de Google (Android) y Apple (iOS) en el negocio de los sistemas operativos para dispositivos móviles.

Vodafone ha apostado por las grandes mejoras en la calidad y capacidad de sus redes, Orange ha soltado sus móviles de marca blanca y Deutsche Telekom ha buscado nuevos caminos para elevar los ingresos al calor del incremento del tráfico de sus redes. Y para de contar. Los operadores de red se han convertido en el sufrido sándalo, el árbol que perfuma el hacha que le corta. Mala cosa.

Todos los empleados de WhatsApps serán multimillonarios

20 Febrero 2014 por antonio lorenzo

whatsapp.jpg

WhatsApp ha logrado un récord imposible de alcanzar para ninguna gran compañía o institución del planeta: que todos sus empleados sean virtualmente multimillonarios. Eso sí, no podrán disfrutar de su repentina condición y sus más de 43 millones de euros por cabeza hasta 2018, siempre que guarden la necesaria fidelidad a la empresa.

Ni en el club de fútbol más rico del mundo se podría decir lo mismo. Según se desprende de las condiciones del acuerdo de compra de Whatsapp, cada uno de los 50 empleados de la joven empresa recibirá acciones restringidas de Facebook por un valor de 60 millones de dólares, alrededor de 43,6 millones de euros, aunque canjeables con condiciones en el plazo de cuatro años.

Según desveló en su comunicado la mayor red social del mundo, la adquisición está valorada en 16.000 millones de dólares, de los que 4.000 millones de dólares se abonarán en efectivo y los 12.000 millones de dólares restantes serán en acciones de la compañía de Mark Zuckerberg. Sin embargo, esa cifra no hace justicia con el importe total de la operación, ya que falta por añadir los 3.000 millones de dólares que se repartirán los felices y seguramente fieles empleados de Whatsapp. Con unas cosas y con otras, el montante total asciende a 19.000 millones de dólares (13.800 millones de euros)

Las acciones restringidas que se repartirá la plantilla de Whastapp, incluidos sus fundadores (Jan Koum y Brian Acton), serán títulos que no se podrán canjear en el mercado si la venta de las mismas pudiera afectar negativamente a la marcha de la empresa. Tampoco se podrán transferir dichos activos en su totalidad hasta que no se alcancen determinadas condiciones, incluida la aprobación explicita del regulador bursátil estadounidense (la SEC) para su puesta en liquidez. Como semejantes condiciones, parece unánime que Whatsapp se acaba de convertir en la mejor empresa donde trabajar, sin necesidad de encuestas ni estudios de mercado.

¿Cuándo llamaste por última vez desde una cabina?

18 Febrero 2014 por antonio lorenzo

tecnologia-_-pagina-1.jpg

¿A que pagaste en pesetas la última vez que llamaste desde una cabina? La pregunta animó a la redacción de la revista de Tecnología de elEconomista a trabajar sobre el asunto y a reflexionar sobre el triste destino de los teléfonos públicos.

Si te apetece recibir en tu correo electrónico la versión en PDF o en Visor de tan nostálgico número puedes suscribir desde este enlace para acceder a la revista mañana la noche del martes 18 de febrero. Desde el mismo sitio puedes decargarte la publicación así como números atrasados (e intemporales).

Las cabinas son una especie en extinción por culpa del teléfono móvil. En los últimos años, los celulares han dejado obsoletos productos tan castizos como las cámaras fotográficas compactas, los GPS, las calculadoras, las libretas de contactos, las agendas electrónicas, los reproductores de música digital, las máquinas grabadoras, las linternas, las brújulas, las estaciones meteorológicas, las consolas y los cuadernos de notas, entre otros. Pero en su catálogo de víctimas sobresalen las cabinas telefónicas. Los teléfonos públicos están heridos de muerte. Un modesto porcentaje de turistas y una pequeña parte de la población inmigrante todavía las utiliza, aunque con escasa frecuencia. Los primeros tienden a recurrir al teléfono móvil, desafiando los costes de itinerancia, y los segundos muestran más simpatía por los locutorios o las tarifas de bajo precio de los operadores virtuales étnicos.

Las cabinas viven en horas bajas. Atrás quedaron los años de Cuéntame, en los que el teléfono público era el rey de la calle. Los nostálgicos recordarán que, durante décadas, sólo admitían fichas, que era raro encontrar una cabina libre en las facultades, institutos, ministerios y cuarteles. Las tarifas eran más baratas a partir de las diez de la noche, por no hablar del ingenio popular que descubría extraños sistemas para hablar gratis hasta que dejaban de funcionar. Eran otros tiempos, tan lejanos como las pesetas.
Ahora se imponen nuevos usos para unas instalaciones que piden a gritos una reconversión.

Donde hay un poste con teléfonos públicos bien podría habilitarse un punto de acceso WiFi, un enchufe para vehículos eléctricos o un teclado con una pantalla a prueba de vándalos, para así poder enviar correos electrónicos o WhastApp en el caso de que el móvil se quede sin batería. En esos casos, que nadie reclame a los operadores tradicionales que sigan financiando ese tipo de servicios como lo hacen hasta la fecha. Recordemos que Telefónica sólo está obligado a ofrecer y mantener sus teléfonos públicos hasta finales de 2016. A partir de entonces se abre un enorme vacío. Dentro de tres años, la cobertura celular gozará de suficiente calidad en todo el territorio nacional, incluido la banda ancha móvil. El debate sobre la futura conveniencia de las cabinas está servido y nosotros lo alimentamos desde la revista de Tecnología.