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Diccionario para manejarse en el MWC

5 Marzo 2015 por antonio lorenzo

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No están todos los que son, pero sí son todos los que están. Los términos tecnológicos que ilustran esta página marcarán tendencias en los próximos años y nutren estos días las tertulias de la gran feria del Mobile World Congress.

A2P. Siglas de Application to person, es decir, aplicaciones de mensajería para personas. Viene a ser el descendiente directo de los SMS, ahora enriquecidos con todo tipo de contenidos.

BYOD Acrónimo de Bring Your Own Device (BYOD), revolución que podría traducirse como trae tu propio dispositivo. A grandes rasgos, el fenómeno invita a los empleados a que utilicen sus propios móviles para asuntos laborales antes que los corporativos. Sobre las virtudes de esta estrategia sentó cátedra el pasado lunes Richard Schwartz, de Good Technology.

CALL+ Es la aplicación de Vodafone que permite compartir contenidos digitales (como vídeos, fotos, mensajes) durante la propia conversación de voz. El ancho de banda 4G permite este prodigio.

Digital inclusion. Es el programa de alcance global que estos días gana adhesiones entre gobierno e instituciones para lograr conectar a Internet a mil millones de personas en el mundo, hasta ahora huérfanas de conectividad.

Embedded SIM. Es la nueva generación de tarjetas SIM que permitirá incluir software específico para que el denominado M2M (machine to machine), es decir, para que las cosas se comuniquen entre sí y con su entorno.

Flabeta. Sería la denominación castiza de los phablets, o móviles con pantallas de más de 7 pulgadas. Todos los fabricantes se han rendido a la tendencia. Sólo falta que la Real Academia Española acepte la palabra.

GSMA. Es la madre de todo el cotarro del MWC. Se trata de la asociación que integra a más de 800 operadores y a miles de fabricantes. De ella dicen que es uno de los organismos comerciales más poderosos del mundo.

HIMA Es el nombre de guerra del nuevo HTC M9, dispositivo de bandera del fabricante taiwanés, que ofrece una de las mejores ópticas del mercado, una vez desterrada los ultrapíxeles.

IoT Es uno de los términos estrella del MWC. El Internet de las Cosas será la tabla de salvación de los operadores ante la saturación de un mercado donde cada persona ya tiene su línea de móvil. Los objetos hablarán (en silencio) entre ellos y eso será un tesoro para quienes sepan subirse sobre la marcha a tan próspero fenómeno.

JAsper. Es la mayor plataforma mundial del Internet de las Cosas (IoT), lo que es sinónimo de empresa en la que conviene apostar. En el MWC ha anunciado un gran acuerdo con China Unicom, que se sumará a los ya firmados con AT&T, NTT DoCoMo y Telefónica.

Kid mode. Los fabricantes de móviles han tomado conciencia de que los terminales suelen acabar con mucha frecuencia en manos de niños, con el riesgo que eso representa. Para conciliar a este público con los nuevos equipos de los mayores, Samsung presume estos días con la herramienta que crea un perfil de usuarios especifico para los menores.

Lollypop. La última versión de Android marca la línea que diferencia los smartphones que están a la última del resto. El móvil con el sistema operativo de Google que carezca de la V.50 está llamado a quedarse obsoleto en cuestión de meses.

Mobile 360. Los organizadores del MWC no se conforman con un gran evento al año en Barcelona, sino que han tenido la ocurrencia de abrir franquicias en otras ciudades. Así, este forum viajará a Río (13 y 14 mayo), Ciudad del Cabo (7 al 9 de cotubre), Dubai (20 y 21 dctubre) Atlanta del 27 al 29 octubre) y Bruselas (3 de diciembre).

NFV. Network Functions Virtualization. Las funciones para virtualizar las redes ya forman parte de las estrategia de los operadores para, entre cosas, dotar de inteligencia las infraestructuras. Reduce costes y multiplica la eficacia.

OTT. Operadores over the top. Si piensan en Skype, Whatsapp y Facebook seguro que aciertan. Son la pesadilla de las telecos .

PureLifi. Es una de las sorpresas más gratas del MWC. Lo suyo consiste en ofrecer conectividad a través de bombillas led. ¡El Lifi por fin ve la luz!

QR. Los códigos bididireccional han alcanzado su mayoría de edad. Escanear este tipo de imágenes es tan popular que el nuevo Galaxy S9 ya dispone de un lector residente en las cámaras capaz de identificar estos enlaces sin necesidad de abrir una aplicación.

RCS. El concepto de las comunicaciones enriquecidas (Rich Communication Services) ya tiene su vigencia en el MWC, aunque en esta edición se está constatando la mayoría de edad de la tecnología que facilitará la vida a los usuarios de móviles.

SDN. Las Redes Definidas por Software será una de las diez tendencias tecnológicas estratégicas más relevantes del año. Hablamos de una forma de concebir la arquitectura de las redes para dotarlas de agilidad y capacidad para responder las demandas de los usuarios y organizaciones.

Tizen. El sistema operativo de Samsung comienza a hacerse notar. Es el software con el que el gigante coreano pretende desligarse del poder de Android. Ya hay wereables Tizen y en breve llegarán los móviles.

USC. Acrónimo de Universal Small Cell. Los más viejos del lugar pensarán en las femtoceldas y no irán muy descaminados. Vodafone será uno de los operadores que trabajarán con esta propuesta liderada por Cisco.

VoLTE es lo mismo que Voz sobre LTE. Los operadores y fabricantes han dado un salto de gigante para enriquecer sus servicios con alta definición también al servicio del sonido.

Wyred. La empresa española ofrece un tesoro: la personalización de la experiencia de cliente. La visita a su stand en el Hall 2 2B5MR es obligada.

Xperia. Es la marca de Sony que ha renunciado a presentar en el MWC su icónico modelo Z4.

Yotaphone. Se está haciendo mayor en este MWC a golpe de talonario. Su modelo Yotaphone 2, con dos pantallas, es una de las grandes sensaciones de la feria.

ZTE. El fabricante chino luce el stand más trabajado del MWC.

Podrían asesinarle a través del WiFi

19 Enero 2015 por antonio lorenzo

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Ya le digo que sí. Podrían asesinarle a través de una simple red WiFi. En poco tiempo, los malhechores podrán cometer sanguinarias fechorías a través de una simple conexión inalámbrica a Internet. Las líneas de códigos de programación tendrán el efecto letal de una inyección de cianuro. Los guionistas de la serie de televisión Homeland se documentaron a conciencia cuando recrearon un atentado a través de la banda ancha.

Es verdad que la víctima de ficción portaba un marcapasos, que resultó fatalmente sensible a las bruscas interferencias provocadas por los malos de la película. Un alto cargo policial reconoció a esta revista que esa situación podría perfectamente producirse en la vida real. De hecho, los grandes hospitales cada vez se toman más en serio las medidas de seguridad electrónica, y no solo por los asuntos relacionados con el tratamiento de datos.

Está claro que la proliferación de wereables y dispositivos conectados pueden desempeñar un flaco favor en cuestiones de seguridad. Da miedo pensarlo. De todo eso escribimos en la revista digital de elEconomista, siempre gratuita. Ya sabes, puedes suscribirte a través de tu correo electrónico para recibir nuestras noticias mensuales puntualmente en tu bandeja de entrada. El nuevo número verá la luz el miércoles 21 de enero. Como verás, en la portada apostamos por convertir Internet en una bomba de mano, una especie de granada a la que no conviene quitar la espoleta.

Pero si preocupantes son las nuevas armas de destrucción masiva que se abonan en la red, también asustan las pretensiones de ciertos mandatarios de cortar las alas a Internet en nombre de la seguridad. Bajo esa bandera se podrán intervenir las conversaciones de Whatsapp, las búsquedas en Google o los vídeos compartidos en SnapChat. “No quiero que en Internet pueda haber palabras espantosas de odio”, declaró el primer ministro francés, Manuel Valls, pocos días después del atentado contra la redacción de Charlie Hebdo.

David Cameron, primer ministro británico, tampoco se quedó corto al prometer plenos poderes y competencias a los servicios de seguridad de su país para fisgar las comunicaciones privadas que circulan a través de las aplicaciones de mensajería. Barack Obama, presidente de los Estados Unidos, es el primer responsable de la NSA, el primo de Zumosol del que llaman “Gran Hermano”. Pueden estar seguros de que cada movimiento online que realice, por más anodino que sea, deja su rastro en algún sitio.

El derecho a la intimidad digital cotiza a la baja en tiempos donde los atentados terroristas abren los telediarios de todo el mundo. Los sistemas de reconocimiento de voz permiten monitorizar las conversaciones de todo hijo de vecino, con sistemas capaces de cribar las comunicaciones y hacer saltar las alarmas cuando se pronuncia algo sospechoso. Miedo no, lo siguiente.

La maldición del tercer lunes de enero

14 Enero 2015 por antonio lorenzo

Vayan preparándose porque nos esperan días muy duros. Es bueno saberlo para estar prevenido. Por un lado, me acabo de enterar de que el próximo 19 de enero será el día más triste del año. Se trata del tercer lunes de enero. Al parecer es el Blue Monday que dicen los británicos.

El asunto tiene su ciencia. Según descubro de una nota de prensa de Hotel Tonight, una aplicación especializada en reserva online de plazas hoteleras, un estudio de la Universidad de Cardiff fija en la referida jornada las 24 horas más deprimentes del curso, en virtud de una fórmula en la que se tuvieron en cuenta variables como el clima, el salario, las deudas, el tiempo transcurrido desde Navidad, el largo año por delante, la lejanía de las próximas vacaciones sin olvidarse la antipatía propia de los lunes que no coinciden con festivo ni puente. Y cada cual puede añadir sus motivos particulares.

Pero el disgusto no queda reducido al maldito Blue Monday. Por si fuera poco, las vísperas también serán antipáticas. El próximo sábado, 17 de enero, se conoce en ciertos ámbitos como el ‘Día para acabar con los propósitos de año nuevo’. Así lo indica otra nota de prensa, en este caso de Helping, una firma de Internet especializada en servicios de limpieza para el hogar. La misma fuente explica que apenas el 8 por ciento de la población logra superar el ecuador de enero con los buenos deseos del nuevo año cumplidos. Los que se prometieron aprender inglés ya han mirado para otro lado y los que se apuntaron al gimnasio han reducido vigorosamente su interés.

Dicho queda. Este sábado pondrá a prueba la perseverancia y autoestima de millones de personas y el próximo lunes será el lunes más lunes del año. Qué cosas.

Qué bello es compartir

16 Diciembre 2014 por antonio lorenzo

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La revista digital de elEconomista, que esta medianoche llegará a decenas de miles de bandejas de correo electrónico, luce una de las portadas más especiales de los últimos meses. No fue fácil. Hubo que convencer a varios ‘jefazos’ del periódico de que la escena final de Qué bello es vivir resumía a la perfección el espíritu de algo tan complicado de ilustrar como el crowfounding y el fenómeno de la economía colaborativa. El proceso tuvo su aquel. Una vez descargada la película de Internet (de forma legal), el equipo de tratamiento de fotos de elEconomista, liderado por Pepo García, se peleó con la cámara lenta para congelar el instante en el que más billetes de dólar aparecieran en pantalla.

Además, debido a los condicionantes de diseño de la portada de la revista, con una cabecera intocable, necesitábamos que el corte del fotograma fuera sensiblemente más horizontal de lo que Frank Capra grabó en 1946. No había forma. Ante esa tesitura, los diseñadores Pedro de Vicente y Elena Herrera, resolvieron el problema con la genialidad a la que tienen acostumbrada a toda la redacción. Invirtieron la imagen, pusieron a James Stewart en el lado derecho, y pusieron techo donde no existía. Voilá. El resultado es el que luce en la portada que desde la medianoche del 17 de diciembre se puede descargar desde este enlace.

Dicho lo anterior, el reportaje de portada, que firma Carlos Bueno, analiza la economía colaborativa desde todos los puntos de vista posible. He leído mucho sobre el asunto, pero nunca nada tan completo y tan bien contado. En el mismo número recreamos como se intuía el año 2000 en el 1900, y la verdad es que no iban mal encaminados. Entrevistamos al jefazo europeo de PlayStation y analizamos la trayectoria de los gigantes tecnológicos que han sabido reinventarse para no desaparecer. En el bazar ofrecemos decenas de ideas para regalar, junto con las tradicionales pruebas y comparaciones de producto. Esperamos que la revista (siempre gratuita) te resulte interesante. Con eso estamos pagados. Con eso, y con la satisfacción de titular con estas cuatro palabras: qué bello es compartir.

El lado oscuro de los relojes inteligentes

18 Noviembre 2014 por antonio lorenzo

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Vaya por delante que mi reloj es un Omega de segunda mano, de maquinaria de martillo, con medio siglo en sus manecillas y al que tengo que dar cuerda casi a diario para que funcione. Es una pequeña joya de alto valor sentimental que me acompaña desde hace muchos años. Por cuestiones laborales, por aquello de que me dejan probar las novedades tecnológicas, últimamente lo tengo postergado en el cajón, reemplazado en mi muñeca por algunos de los relojes inteligentes que desfilan por las primeras páginas de esta revista. Me he prometido que en cuanto pase esta racha de gadgets volveré a mi reloj del alma.

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Lo que no tengo claro es que el resto de los usuarios de relojes -prácticamente todo el mundo- haga algo parecido. Apuesto por lo contrario. Los relojes inteligentes tienen todo a favor para convertirse en la revelación tecnológica de los próximos años. Pueden disfrutar de la misma suerte que en su momento tuvieron las tabletas. Lo saben los fabricantes de dispositivos, que este año han comenzado a tomarse en serio el producto, y lo teme la industria relojera tradicional, que percibe en el fenómeno una amenaza que podría resultarles letal en el medio y largo plazo.

La incorporación de una tarjeta SIM en el reloj -como es el caso del Samsung, el Gear S- es un avance definitivo que encontrará continuidad en los próximos meses con nuevas mejoras. Se trata de un producto aún sin madurar, con muchas aristas que pulir, pero con un potencial de desarrollo abrumador. Entre los asuntos que piden a gritos cierto arreglo sobresale la duración de la batería de los smartwatches. El producto tardará en convencer al público si el dispositivo apenas tiene autonomía para un día. Igual que la cuerda de mi viejo Omega, aunque yo le insuflo nueva vida en cuestión de segundos, con varias vueltas de corona. También existen ecuaciones muy complicadas, como absoluta dependencia del reloj respecto al móvil, la dificultad para escribir en sus mini pantallas, el diseño pensado generalmente en masculino o la ausencia de un estándar de cargador único. Pero creo que el mayor escollo que tiene por delante la joven industria del smartwach consiste en convencer a la gente de que puede hablar con su reloj como hacía Michael Knight, ya saben, el del Coche Fantástico. Ya veremos.

Sobre los relojes inteligentes y su lado oscuro escribimos en el próximo número de la revista de Tecnología, que mañana lanzamos de forma gratuita. Puedes suscribirte hoy aquí y así lo recibirás en tu correo. Basta con que indiques tu email y recibirás todos los meses la única revista digital de Tecnología completamente gratuita.

Diez novedades del Inbox que pondrán los dientes largos

28 Octubre 2014 por antonio lorenzo

Google se ha propuesto hacer la vida más fácil y ordenada a los usuarios de su correo electrónico con una aplicación, Inbox, que estos días comienza a circular por el selectivo procedimiento de la invitación. El hecho de no poder descargarse libre y espontáneamente forma parte de una estrategia de márketing que buen seguro suscitará antipatías hacia la corporación entre la práctica totalidad de los usuarios (que precisamente son los que no tienen una conexión más o menos cercana con la multinacional estadounidense para mendigar una invitación). Dicho lo anterior, todo el texto que sigue puede poner los dientes largos a los interesados por conocer las ventajas de un nuevo software que podría cambiar la forma en la que interactuamos con el correo web más popular del mundo. Eso sí, los menos impacientes pueden mostrar su interés por la invitación a través del correo inbox@google.com

La herramienta está diseñada para satisfacer las necesidades de aquellos usuarios de móviles y tabletas interesados en perder el menor tiempo posible en las rutinas ineficaces propias del Gmail. En ese empeño, los ingenieros de Google se han puesto en los zapatos de los internautas para aplicar la lluvia de ideas que a buen seguro han recibido en los últimos años. El objetivo consistió en hacer las cosas más rápidas, sencillas, fluidas y eficaces. También de una manera más limpia, intuitiva e inteligente. Decirlo resulta muy fácil, pero ponerlo en marcha es lo que separa el trabajo bien hecho de las buenas intenciones.

La cadena la inició días atrás el gigante de Mountain View y la primera invitación llegó a la bandeja de entrada de quien les escribe hace unas horas. Tras comprobar que la aplicación solo se puede instalar a través del navegador Google Chrome, la primera impresión que se desprende de la novedad es que el sentido común rige la mayoría de las nuevas funciones y utilidades.

1. Descubre lo más importante al primer vistazo. Eso exige separar el grano de la paja. A un lado lo relevante y a otro la morralla. En esa clasificación, cada cual puede agrupar los mensajes en nuevas categorías como Viajes, Compras, Finanzas, Foros, además de las ya conocidas de Social, Notificación y Promociones. Si ninguna de las anteriores es lo suficientemente precisa, el usuario de Inbox puede bautizar su propia categoría. Obviamente, se pueden mover correos entre etiquetas. De esa manera, los mensajes pueden aparecer en la bandeja de entrada de forma cronológica.

2. ¿Te acuerdas de todo? Confiar la respuesta de ciertos correos a la memoria de cada cual es una pésima solución cuando toda la bandeja de entrada se llena de las tradicionales banderitas. Hace falta un método más contundente. Ante esa tesitura, Google añade recordatorios a Inbox para ver rápidamente lo que está pendiente de lectura o respuesta.

3. Eres el rey de tu correo. El usuario es soberano sobre su correo y que solo él marca sus tiempos. Con la aportación de Inbox, los internautas pueden posponer ciertos correos a mañana, la próxima semana o algún día concreto, en la hora que determines. El verbo procrastinar (diferir, aplazar) ya forma parte de las rutinas del Gmail, igual que lo hace desde este año del Diccionario de la Real Academia Española. El sistema es sencillo, basta con desplazar el correo de derecha a izquierda para que se abra el menú de aplazamiento. Si se hace en sentido contrario, de izquierda a derecha, el mensaje irá directamente a la papelera de reciclaje, como es habitual en los móviles y tabletas.

4. Clasifica y vencerás. Google permite quitar de en medio los mensajes que ya se han leído y no han acabado en la papelera. Es la función marcar como completado, para que los correos desaparezcan de la bandeja principal. De la misma forma, se abre la posibilidad de borrar varios correos a la vez, marcando o fijando previamente los mensajes que se desean conservar sin necesidad de abrirlos. A continuación se puede hacer clic en limpiar la etiqueta y deshacerte de todo lo residual. No obstante, los que se arrepientan también tienen la opción de deshacer la operación para anular la última acción.

5. Todo entra por los ojos. Las fotos y vídeos aparecen con Inbox en vista previa, de forma destacada en un pequeño cromo para así no tener que abrir el mensaje para descubrir el contenido del mismo.

6. ¿Viajas? El nuevo Gmail evitará muchos nervios a los usuarios de Inbox que están a punto de tomar un avión y quieren chequear en su correo la información necesaria para embarcar. Minutos antes, Google informará si el vuelo está en hora, si existe retraso e incluso la opción de facturar sin abrir el correo.

7. Un nuevo atajo. La séptima genialidad es un botón rojo, con el signo +, que destaca en la pantalla y que hace las funciones de marcación rápida, para así mandar un correo a determinados destinatarios frecuentes o bien anotar un recordatorio que, a partir de entonces, se ubicará en el cabecero de la bandeja de entrada.

8. Búsqueda semántica. El motor de búsqueda inteligente ahora resulta más intuitivo y eficaz. Basta con indicar “el próximo partido del Real Madrid”, para que el buscador recupere una tarjeta con la información precisa sobre la cuestión, a través de la integración con Now.

9. En el móvil y en el PC. La aplicación de Inbox que descargues en el móvil también se puede incorporar a la versión de Gmail del escritorio del PC. “Buenas noticias: se ha habilitado Inbox by Gmail en esta cuenta. Si quieres usarlo en la Web, ve a inbox.google.com”, explica un mensaje emergente cuando acudas al Gmail accesible desde el PC.

10. Menos excusas. Puede volverse en contra de los propios usuarios. Los que tengan la suerte de enriquecer su Gmail con Inbox tendrán pocos motivos para utilizar la disculpa habitual que hasta ahora nos acompañaba a todas partes: “Perdóname, recibo tantísimos correos que siempre se me escapa algo importante”.

Mi vida con sus segundos intercalares

23 Octubre 2014 por antonio lorenzo

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Tras plácidos años sin recordarlo, una inofensiva conversación ha resucitado unos fantasmas que creía alejados. Recuerdo que en su momento me temblaron las piernas cuando tomé conciencia de la importancia capital de los segundos intercalares, también conocidos como adicionales. Les explico brevemente. Se trata de un ajuste mínimo que realizan los astrónomos para que el tiempo que compartimos en la Tierra esté sincronizado con el calendario solar medio.

Fisgando en los libros descubro que el tictac que contabilizan los relojes atómicos no es todo lo perfecto que podía esperar en el sentido estricto de la perfección. Nuestro planeta ha ido reduciendo poco a poco su velocidad de rotación y eso descabala las cuentas universales. De hecho, de tarde en tarde, una autoridad que desconozco realiza un sutil redondeo para que los 86.400 segundos del referido tiempo solar medio coincida con la manecilla virtual del reloj atómico que marca nuestras horas. El meollo de la cuestión es que los científicos autorizados para este asunto añaden un segundo o dos, de propina, por cada año que pasa y según corresponda. Esa maniobra se realiza el 30 de junio o el 31 de diciembre, pero sin que trascienda a la opinión pública. Así, el primer minuto de 2006 tuvo 61 segundos, y el 30 de junio de 2012, otro segundo más de gañote.

Dicho lo anterior, una persona que haya nacido en 1972, y cuyos padres hubieran activado un cronómetro infalible en el instante preciso de su nacimiento, no podría cotejar que, en realidad, ha vivido 24 segundos más de lo que marca su reloj vital. Toda esta trasgresión viene a cuento de lo importante que resulta estos instantes de regalo en la vida de cada uno. Esos veintitantos segundos harían que me saltara sistemáticamente todos los semáforos en rojo a mi paso o, lo que es peor, que permaneciera parado cuando están en verde.

En sentido inverso, no quiero pensar los cataclismos personales que hubiera padecido si, por norma, me demoro casi medio minuto en todas mis respuestas. Cuantas oportunidades al garete. Cuántos negocios al pairo. Qué vergüenza celebrar los goles a destiempo y conversar como el que chatea. Cuanta tensión si llegan a acumularse todos los segundos adicionales en la ceremonia de mi boda tras la gran pregunta nupcial. Y qué valiosos serían esos intercalares para pensar las cosas dos veces. O tres.

‘Empanaos’ con los selfies

14 Octubre 2014 por antonio lorenzo

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Desde que en la redacción de elEconomista decidimos escribir el reportaje de portada de la revista de Tecnología sobre la moda de los selfies no hago más que ver a gente retratándose como si no hubiera mañana. La semana pasada asistí a dos presentaciones de móviles en los que la cámara frontal es el elemento diferencial (HTC Desire Eye y Samsung Note 4). Anoche, en un concierto, fue el colmo. Un grupo de personas desenfundaron sus smartphones y, en lugar de inmortalizar al músico, se retrataban a sí mismos una y otra vez… Está la cosa muy malita, como dice un buen amigo.

El caso es que, mal que te pese, perteneces a la generación selfie. Míralo como quieras, pero de esa etiqueta no te escapas. Echa un vistazo a la galería de fotos de tu móvil y acepta que protagonizas más autofotos de las que pensabas. Esta moda no tiene nada que ver con la vanidad ni con el narcisismo. Los mejores paisajes suelen ser los propios, los humanos, los que te acompañan, o lo que conoces cuando te miras al espejo o te reflejas en los escaparates. El fenómeno del selfie lo ha impuesto la telefonía móvil por la cara, por la de uno mismo. Tras la aparente inocencia de los autorretratos se esconden amenazas que ponen los pelos de punta. A todas horas del día y la noche, decenas de turistas se inmortalizan en la plaza del Trocadero, frente a la Torre Eiffel. Cada cual hacía su propia foto. Nadie pide al prójimo el favor de encuadrar y disparar. Lo triste del asunto es que al instante de pulsar el disparador, casi todos acuden raudos a comprobar el resultado.

Admiran el monumento parisino a través de las cuatro pulgadas de su smartphone, en lugar de elevar la vista al frente y embriagarse de grandeza. De paso, esos turistas de tercera o cuarta generación quedan atrapados por el móvil, para chequear sus mensajes y contestar guasaps que posiblemente podían esperar. Con la belleza delante y presente, miles de ojos quedan prendidos del teléfono, ensimismándose en su microcosmos individual, compartiéndolo en las redes sociales, escaparate natural para este tipo de expresiones. Cada cual es esclavo de sus palabras y dueño de sus silencios. Y lo mismo se puede decir de las fotos alegremente compartidas a través de Whastapp, Facebook, Twitter, Instagram o Snapchat. Vivimos en una sociedad de 140 caracteres, epidérmica, superficial y apresurada. La gente sobradamente conectada se alimenta a sorbitos y se informa tras un fugaz vistazo al timeline de tus contactos. Es una pena. Ganas tengo de aparcar el móvil, rescatar mi cámara réflex de toda la vida -mi querida Nikon FM2- y rescatar la sublime emoción de abrir el sobre con las fotos reveladas. Sentir el tacto del papel brillo y recordar aquellos instantes de vida congelados semanas atrás por la química fotográfica. Lo malo es que tendré que buscar alguna tienda romántica que todavía revele carretes de fotos. En fin, mejor pensado, creo que optaré por la pantalla dedoseada.

Si crees que lo sabes todo los selfies, incluso lo que casi nadie se imagina, no hace falta que te descargues el nuevo número de la revista digital de Tecnología elEconomista. Pero si te puede la curiosidad ya estás tardando en suscribirte (gratis total) y descargarlo desde este enlace.

Una veces aciertas y otras aprendes

15 Julio 2014 por antonio lorenzo

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Equivocarse y rectificar. Meter la pata y enderezar el entuerto. Caer y levantarse. No queda otra. La industria de la telefonía móvil colecciona cicatrices producidas por errores que en su momento no lo parecían. La vida es así. El problema sería que un fiasco no se restañara a tiempo, que los fabricantes y operadores se empeñaran en mantener un error desoyendo al mercado o que los grandes ejecutivos del negocio no tuvieran la humildad de aceptar una pequeña retirada con el objetivo inmediato de emprender una nueva ofensiva.

Sobre todo eso trata el nuevo número de la revista de Tecnología de elEconomista, publicación que recibirás en tu correo el miércoles 16 de julio si te suscribes gratuitamente aquí. Puedes hacerlo ahora o cuando quieras. En el reportaje de portada reunimos 10 grandes apuestas de la telefonía móvil que resultaron calamitosas.

Tras analizar la decena de disparates se descubre una regla universal: el usuario siempre tiene la razón. Si alguna compañía se empeña en conducir a los consumidores por caminos tortuosos, pronto se encontrará sin más compañía que su sombra. El sentido común, la sencillez y la eficacia también son recetas que suelen acompañar cualquier proyecto de éxito. Como lo demuestra el reportaje de portada de esta revista, sobre los 10 grandes deslices de la historia del móvil, también existen propuestas que tropezaron por llegar un poco antes o un poco después de lo conveniente.

Vaya por delante que encontrar ideas de éxito es un empeño complicado y que lo fácil es denostar cualquier aventura empresarial a toro pasado. Eso último es lo que hacemos en una recopilación de disparos al pie de la que no se salva ninguno de los grandes del sector.

Telefónica mordió el polvo cuando apostó en su momento por la videollamada en el móvil, por atacar a WhatsApp con Joyn o por competir con Facebook a golpe de Keteke. El estándar de televisión en el móvil DVB-H murió antes de nacer, algo parecido a lo que sucedió con WiMax, una banda ancha que sucumbió ante la pujanza del LTE, también conocido como 4G. El mismo operador ha dado pasos desviados en su trayectoria de éxito, de la misma forma que ha triunfado de forma inapelable en multitud de propuestas que actualmente forman parte de nuestras vidas tecnológicas.

Los morosos del cine

27 Junio 2014 por antonio lorenzo

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La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha descubierto cuatro presuntos morosos al echar las cuentas sobre la financiación anticipada de la producción de obras cinematográficas europeas y españolas. Se trata de Distribuidora de Televisión Digital (Canal+), Orange, 13 TV y Multicanal Iberia (Buzz, Canal Historia, Bio, Canal Cocina…). Todos ellos acumulan un quebranto de casi 13,8 millones, importe que en adelante debería destinarse a la industria del cine y producción televisiva.

Ahora está por ver si las empresas afectadas recurren ante la jurisdicción Contencioso-Administrativa. Orange tiene claro que acudirá a los tribunales para evitar un desembolso que en su caso supera los 340.000 euros. El operador de telecomunicaciones ha precisado que cumple “con sus obligaciones derivadas de Ley General de la Comunicación Audiovisual, relativas a la financiación de películas y series europeas”. Al mismo tiempo, la teleco explica que “la CNMC ha valorado las inversiones realizadas en producción audiovisual con criterios diferentes a los considerados por Orange, tanto en lo relativo a la cuantificación de ingresos de explotación que sirven de base para fijar las cantidades a invertir, como en lo relativo al destino de las inversiones”.

A buen seguro de que los departamentos jurídicos de Canal+ (cuyo déficit supera los 11,6 millones), 13 TV (casi 400.000) y Multicanal Iberia (1,433 millones) también revisarán los cálculos del regulador.
Hay que remontarse a la primavera de 2010, cuando en tiempos del Gobierno de Zapatero se aprobó la Ley General de la Comunicación Audiovisual. En esa norma se establecía una nueva carga a los operadores de televisión de alcance estatal o autonómica por la que debían contribuir anualmente con el 5 por ciento de los ingresos devengados en el ejercicio anterior de los canales que emitían películas de menos de siete años de antigüedad. Esos fondos se destinarán a la financiación anticipada de la producción europea de películas cinematográficas, películas y series de televisión. Las telecos se preguntaron entonces a santo de qué tenían que financiar al cine y cuatro años después todavía siguen buscando una respuesta.