La banca después del 15M
24 Mayo 2011 por Ana HaroLa revolución social del 15M que ha invadido las plazas de ganas de cambios y mejoras dignas es solo la punta del iceberg. Multitud de iniciativas que llaman a la acción sobre ciertos pilares podridos del sistema hace tiempo que trabajan y siguen trabajando por abrir el telón a esos defectos camuflados que traen consecuencias a veces de vida o muerte. Es el caso de la campaña Banca Limpia, que hace poco ha presentado un informe que no ha dado que hablar tanto como debería, y que con el lema “Somos clientes, no cómplices” y la firma de la ONG Setem, ha puesto en red el nombre de los bancos que apoyan financieramente a empresas dedicadas a la producción de armas.
La cosa tiene miga: en las 64 páginas del documento se afirma que de los 80 grupos bancarios que tienen sede en España y que han sido analizados, 14 bancos españoles (BBVA, Santander, Bankia, Banco Sabadell, Bankinter, BBK, Ibercaja, MAPFRE, Banco Madrid, Banco Popular, CatalunyaCaixa, Banco Pastor, Finanduero y Banca March) están implicados económicamente en 19 de las principales empresas llamadas “productoras de armas controvertidas”. Los datos que recogen van de enero de 2006 a la actualidad y la relación con estas compañías se establece en forma de bonos, acciones, financiación o cualquier tipo de préstamo. De todos los bancos ’señalados’ el BBVA es el que sale peor parado, ya que según este estudio, “invirtió casi 1.000 millones de euros” en empresas de su lista negra como Lockheed Martin y Textron. El grupo Santander le pisa los talones y es que en los datos de esta iniciativa se fija en “más de 700 millones de euros” la suma que ha prestado “a fabricantes de armas nucleares, armas de uranio empobrecido y bombas de racimo, prohibidas desde 2010″.
¿El fin? Municiones en racimo, armas nucleares, minas antipersona, armas de uranio empobrecido o armas biológicas y químicas, esos son algunos de los destinos dorados de los ahorros de los españoles. La voces del futuro se han oído en calle y ahora toca mover la siguiente ficha (y seguir, y seguir y no volver atrás, y exigir juntos más participación, más voz, más claridad, más justicia, gobierne quien gobierne). Los bancos han de ser responsables y financiando armas que infringen los derechos humanos van por peor camino todavía que con el timo de las estampitas/hipotecas subprime. Además, la protesta colectiva funciona, está demostrado. Desde la web de la campaña han incluido la posibilidad de escribir al banco en cuestión y algunas entidades ya han respondido a la denuncia: según Banca Limpia, “BBK ha vendido su participación en Thales, productora de armas nucleares” y “Banco Popular, Bankinter y Catalunya Caixa se han puesto en contacto” con la ONG.
Con la verdad no se juega, y menos en tiempos de Internet, y del poder de decidir dónde guarda cada uno su dinero, dependerá, como ya dijimos cuando abrimos la puerta a la llamada banca ética, la quiebra de algunos grupos bancarios que traicionan sin piedad a esos eslóganes publicitarios de transparencia y compromiso que quedan tan bonitos en los márgenes de las autopistas. Ojo, ahora vamos en tren de alta velocidad, y pasa tan deprisa que no nos importa lo que hay al otro lado de la ventanilla, lo importante se está cociendo dentro.
El dato: En la actualidad, España ocupa la octava posición a nivel global en la industria de fabricación y venta de armas y municiones. Países como Bélgica, Irlanda, Luxemburgo y Nueva Zelanda disponen de legislaciones que prohíben a su banca financiar a empresas armamentísticas.








