El correo electrónico, arma de distracción masiva
Un usuario medio tarda más de 16 minutos en reanudar el trabajo que habÃa interrumpido al recibir un mensaje de correo. Hay quien dice que serÃamos más productivos sin Internet, y los grandes de la red han constituido un grupo para combatir el exceso de información.
El estudio Conversations Amidst Computing: A Study of Interruptions and Recovery of Task Activity (PDF) realizado conjuntamente hace unos meses por Microsoft Research y la Universidad de Illinois concluye que los usuarios que interrumpen su trabajo para atender un mensaje de correo electrónico tardan una media de 16 minutos y 33 segundos en volver a lo que estaban haciendo. No es de extrañar, pues, que empresas como Intel y Deloitte & Touche hayan introducido en su calendario laboral jornadas exentas de correo-e con el fin de promover la productividad.
Es justo lo contrario de lo que afirma la firma canadiense Research In Motion, que asegura que la inversión en los móviles BlackBerry, que ella misma fabrica, proporciona a las empresas una rentabilidad del 238% considerando sólo el incremento de productividad personal, que el 96% de los usuarios afirman ser más eficientes gracias al correo-e en el móvil y que cuantifican esa mejora de eficiencia en un 38%.
Sin embargo, aún quedan profesionales, por lo general altos directivos, que presumen de no utilizar Internet y encomendar la atención del correo y las búsquedas en la red a sus subordinados. En ese sentido, es interesante el debate pre-electoral que se desarrolla en los Estados Unidos, donde algunos opinan que el candidato John McCain serÃa un presidente más productivo precisamente porque no es usuario de Internet, mientras que su rival demócrata Barack Obama no se separa de su BlackBerry. Naturalmente, también hay quien opina que no se puede dirigir la mayor potencia mundial siendo ajeno a una sociedad cada vez más conectada, aunque sólo sea por la necesidad de responder a las amenazas de ciberterrorismo y de legislar sobre la intimidad en la red.
En cualquier caso, la misma Internet que fue creada como herramienta para mejorar la productividad de los investigadores, se ha tornado en arma de distracción masiva. Tal vez por ello, grandes firmas tecnológicas como Intel, Google, IBM, Microsoft y Symantec, junto a universidades y entidades financieras como Morgan Stanley, han fundado el Information Overload Research Group (IORG), que aspira a ‘reducir la contaminación informativa’. Veremos si lo consiguen. Para empezar, el IORG sugiere trucos como desactivar las notificaciones de recepción de correo-e, limitar la gestión de mensajes a periodos determinados durante la jornada, utilizar asuntos descriptivos en los mensajes y crear carpetas que se vacÃen automáticamente al cabo de cinco semanas.
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