
Una de las ventajas de los teléfonos móviles es que son más fáciles que contar y de localizar que las personas. Si unimos a ello que en muchos paÃses ya hay más móviles que personas, el paso siguiente es contar y localizar sus teléfonos para conocer la densidad de personas en una zona determinada. Y quien dice personas, dice vehÃculos. Cada móvil que viaja en coche está indicando a la operadora dónde se encuentra y a qué velocidad se desplaza, y si la operadora sabe que en un punto que coincide con una carretera tiene muchos móviles que no avanzan, ya tiene detectado un atasco de tráfico.
Esa información puede servir para actualizar en tiempo real la información viaria que facilitan al público los navegadores GPS y las emisoras de radio, indicando a los conductores las rutas que deben evitar. Hace un par de años, Telefónica realizó junto a Navteq una prueba piloto en Barcelona de un sistema de este tipo, pero no consta que lo haya llevado a la práctica.
En cambio, quien sà acaba de hacerlo es Google: a partir de hoy, los móviles que tengan instalado su programa Google Maps y activada la función My Location (el punto azul que indica sobre un mapa en la pantalla del teléfono dónde se encuentra éste) estarán contribuyendo de manera automática a actualizar la base de datos del propio Google Maps, de modo que al consultar una ruta desde el ordenador o desde el móvil se podrá ver lo rápido (o lento) que se circula en cada trayecto. Por ejemplo, ésta es la congestión en la zona de las oficinas de Google en Seattle.
Por ahora, este sistema de crowdsourcing aplicado a la información de tráfico sólo funciona en los Estados Unidos. Esperemos que llegue pronto aquÃ, especialmente ahora que hay quien reclama que se privatice la información de tráfico en España, actualmente suministrada por la Dirección General de Tráfico a través de la red de Radio Nacional de España.