Señores, está claro que en tiempos de crisis uno busca siempre sus fórmulas secretas, sus pócimas perfectas para sacarse un dinerillo extra como sea y así hacer frente al pago de la insaciable hipoteca. Sin embargo, hay prácticas que no gustan nada de nada. Por ejemplo, la última realizada en Salamanca.
Resulta que un hombre de 28 años y una mujer de 21 han sido detenidos por la Policía, acusados de estafar más de 115.000 euros a lo largo y ancho de las provincias salmantina y leonesa, haciéndose pasar por videntes con poderes paranormales.
La detención se ha llevado a cabo a raíz de la denuncia de uno de los estafados que contactó con los supuestos videntes, de nacionalidad guineana, a través de los anuncios publicitarios insertados en un medio de comunicación. El denunciante ha asegurado a la Policía Judicial que les había entregado unos 11.000 euros en las diversas consultas.
Los denunciados se promocionaban en periódicos y a través del buzoneo con frases como “PROFESOR KUNATE. Auténtico vidente africano. No hay problema sin solución”, y similares, y en ellos aparecían teléfonos de contacto de Salamanca y de otras ciudades como León.
En la primera consulta el cliente debía pagar 40 euros y era recibido en una habitación preparada con artilugios y objetos esotéricos, donde el supuesto vidente, con la ropa acorde con este tipo de rituales, convencía a algunos de sus clientes para sucesivas consultas.
Una vez convencidos los ‘creyentes’, les iba exigiendo la entrega de diferentes cantidades de dinero para efectuar los conjuros y ceremonias, “alegando casi siempre la dificultad de los problemas que planteaban las víctimas”, según ha asegurado la Policía.
En registro efectuado en el domicilio de los detenidos, se han encontrado resguardos bancarios de ingresos y un cuaderno en el que figuran anotaciones respecto a unas 100 personas, presuntos clientes y teléfonos de contacto (vamos, que disponían de una buena cartera de clientes).
Los funcionarios de la Policía Judicial han contactado telefónicamente con las víctimas, que han reconocido todas ellas el engaño, del que muchas se dieron cuenta en la consulta inicial, pero aproximadamente el 10%, a pesar de las reservas en este tipo de delitos, ha repetido consulta posteriormente.
Algunos de los estafados han llegado a entregar a los falsos videntes hasta 80.000 euros, por lo que con las aportaciones reconocidas por las víctimas se estima que la cantidad apropiada asciende a 115.000 euros.
En definitiva, ver para creer: un negocio no tan redondo porque al final los ‘malos’ han sido detenidos. Menos mal…