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Hombres FdA: Emmanuel Macron

27 Agosto 2014 por Agustin Velasco

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Hoy desayunamos con la noticia del cambio de gobierno en Francia, y me agrada enormemente encontrar entre los nuevos ministros al que hasta ahora ha sido secretario general adjunto de la Presidencia, Emmanuel Macron, de 36 años. No tengo claro desde el punto de la política económica qué puede deparar, aunque supongo que continuismo, ya que Macron es considerado uno de los artífices de la actual deriva de la política económica del país, en concreto del llamado “pacto de responsabilidad”. Pero no temáis, no vamos a convertir Fondo de Armario en un blog de política económica, sobre todo porque todo lo que tiene que ver con economía es un horror estético: sólo hay que ver esas reuniones del Ecofin con todos esos señores vestidos de gris, que podríamos jugar a recortar cabezas en las fotos y cambiarlas de cuerpos y no variaría nada (¡y todas esas señoras vestida de hombres rancios!).

Macron no es un hombre de gris… no, es un hombre de azul. El azul en sus trajes se ha convertido en una especie de sello personal. ¡Y es que a los ojizarcos qué bien les sienta el azul¡ Él parece muy consciente de su atractivo y por eso opta por estilismos lo más sobrio posibles que no hacen resaltar lo joven, rubio y delgado que es. Porque si se tiene eso, ¿para qué marear la perdiz con los estilismos?

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El [azul+azul+(azul)=Macron] es quizás su ecuación más repetida. Traje azul, corbata azul y, si viene al caso, alguna sobreprenda igualmente azul, la mayoría de las veces sin variaciones cromáticas ninguna. El secreto está en los detalles como un corte más ajustado al cuerpo que el de sus colegas algo más maduros; unas solapas más estrechas, y por ende modernas; trajes de doble bolsillo (que es un elemento de estilo muy de financiero); camisas blancas ‘perfectas’ con un elegante cuello italiano que resalta el nudo de la corbata; o la adopción a veces de una raya diplomática nada sutil, sino todo lo contrario, queda nítida y bien marcada.

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Estoy seguro que el nuevo Ministro de Economía francés hará mucho más interesante la política.

Una actitud diferente

25 Agosto 2014 por Agustin Velasco

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Campaña o/i 2014 de Very Perry Elllis 

Yo soy muy de Diana Vreeland, la gran sacerdotisa de la moda del siglo XX. Y sus máximas son para mí ley. Para esta temporada otoñal que encaramos creo que deberíamos hacer un mantra de algunas de sus fases lapidarias. Por ejemplo: “No temas ser vulgar. Lo verdaderamente terrible es ser aburrido y común” o  “Demasiado buen gusto, aburre”. Y de pronto pienso en el traje de tres piezas y en cómo el paradigma de la elegancia puede hacernos parecer totalmente fuera de órbita.

¿Puede seguir de modas el traje con chaleco y no suscitar miradas de asombro? Sí, basta con que nos saquemos la chaqueta y la sustituyamos con una alternativa más ‘light’. Las campañas de las firmas de moda son un buen termómetro de ideas, y en esta ocasión alguna firma nos muestra cómo hacerlo (el usar de una forma diferente el traje de tres piezas) sin perder un ápice de estilo.

El lema de la campaña de Perry Ellis viene a ser que no nos tomemos a nosotros mismos, y mucho menos a la moda, demasiado seriamente. Un ejemplo de cómo hacerlo es sustituyendo la chaqueta del terno por un cárdigan ligero. Por otro lado tenemos a Hackett, que primero nos lo propuso sobre la pasarela y después ha reproducido la idea en su campaña estacional, cambiando la chaqueta del tres piezas por plumas o una chaqueta enguatada.

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Temporada o/i 2014/15 de Hackett: campaña (izquierda) y sobre la pasarela (derecha)  

Aquí comienza el otoño

11 Agosto 2014 por Agustin Velasco

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¡Bienvenidos al otoño 2014! ¿Qué? Ya, ya lo sé. Ya sé que falta más de un mes para que la estación que tan bellos paisajes inspiró a Paul Turner Sargent (arriba). Pero es que en moda el ritmo de las estaciones lo marcan los percheros de las tiendas. De hecho, si nos dejamos regir por las pasarelas, deberíamos estar hablando de la primavera/verano 205, pero ya sabéis que mi filosofía es no adelantar (en demasía) acontecimientos y ceñirme lo más que la industria me permita al tiempo real en que vivimos.

Por eso en Fondo de Armario damos carpetazo al verano, ¡con lo que nos queda aún por sudar!, y nos enfrentamos de lleno a una ‘vuelta al cole’ con todos sus aderezos: excitación, sensación de empezar un nuevo ciclo y dejar atrás el pasado, ganas de abrazar nuevos retos y un poco de síndrome postvacacional, ¿por qué no?

En las semanas previas a esta entrada me he puesto a repasar las colecciones de moda masculina que arriban a nuestras vidas, llenas de ideas brillantes y un cierto retomar el placer por la innovación que habíamos perdido tiempo atrás. Vistas ahora, después de conocerlas a principios de año, me han parecido muy frescas y llenas de buenas ideas que merece la pena repasar y mimetizar.

¿Empezamos?

Siempre perfecto… ¿como un astronaúta?

25 Julio 2014 por Agustin Velasco

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La tecnología llega a nuestras vidas de forma casi inadvertida. Todo comienza en un laboratorio de investigación base que patenta un desarrollo o material que emplearán los sesudos científicos de alguna misión espacial para fabricar, quizás, un traje de astronauta de mejores prestaciones. Finalmente alguien se fijará en esa nueva tecnología y pensará “¡ey, eso podríamos aplicarlo a…!“ Y un buen día te das cuenta que no se te ocurriría salir a hacer ciclismo sin tu cascos de foam o no puedes  vivir sin tus cómodas zapatillas de deporte que te vendieron explicándote que absorben los impactos (pero lo que no te contaron es que integran una tecnología basada en las botas del famoso paseo lunar de Neil Armstrong).

Por lo general entre que se desarrolla una tecnología y esta pasa a ser de uso común hay un gran intervalo de tiempo, como es el caso de los materiales de cambio de fase PCMs que se estudiaron hace más de dos décadas en el Centro Espacial Johnson de la NASA. Su primera aplicación estuvo destinada a los guantes de los astronautas que necesitaban tener las manos en temperatura óptima para trabajar fuera de la ISS. Se demostró su éxito y se siguió explorando sus posibilidades hasta que unos tipos del Instituto Tecnológico de Massachusetts pensaron que podían producir un bien de consumo novedoso y fundaron una empresa de ropa llamada Ministry of Supply.

En verdad los PCM ya se venían aplicando a la ropa deportiva performance (prendas que eliminan la humedad, neutralizan olores e inhiben el crecimiento de bacterias, a la vez que regulan la temperatura del cuerpo durante la práctica del deporte). Lo que ha hecho Ministry of Supply ha sido desarrollar prendas de uso común, especialmente camisas. Entre las tecnologías que han integrado a sus productos destacan la de regulación de temperatura, adaptabilidad, absorción de olores, durabilidad, secado rápido o ventilación. Toda una revolución que implica que en un futuro-presente podremos estar impecables durante todo el día aunque este haya sido duro y los elementos adversos: sin manchas de sudor en las axilas, arrugas inconvenientes, tiranteces… No tendrás que presentarte a tu última reunión de la jornada con ese aspecto de haberte pasado un autobús por encima con el que llegas a casa.

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!Solid nos da las claves para tener los jeans perfectos

23 Julio 2014 por Agustin Velasco

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Colección Pre Fall 2014 de !Solid 

Algo curioso con lo que me he encontrado repasando colecciones de otoño/invierno 2014/15 (sí, ya, en lo que refiere a primavera/verano ya está todo el pescado vendido). Estaba en la web de !Solid, una firma de streetwear y denim danesa que me gusta bastante y me encuentro con que ofrecen al usuario un decálogo de cómo lavar (o tratar) tus vaqueros para que sean ‘perfectos’. Yo es que nunca he sido muy paranoico con el tema de cómo lavar los jeans, pero siempre me he preguntado cómo hay gente que siempre los lleva en su justa medida de suciedad, desgaste, arruga y desgarro…

Bien, pues !Solid te da cinco reglas básicas que paso a enumeraros.

1º. Cuando adquieras tus jeans debes llevarlos hasta que alcancen el nivel perfecto de suciedad [por favor, no le tratéis de explicar el concepto de “nivel perfecto de suciedad” a vuestras madres, ni lo entenderán ni os salvareis de una reprimenda por guarros, os quitarán los vaqueros y lo meterán en la lavadora ipso facto].

2º. El primer lavado hacedlo en seco. A ver, hay métodos para lavar en seco en casa, pero creedme, llevar el vaquero a la tintorería os compensará.

3º. En el segunda lavado llena el lavabo con agua jabonosa (no mucho detergente), sumerge y deja que se empapen bien, y a tenderlos tal cual sin escurrir ni frotar ni nada de nada. Dos consejos prácticos que añado yo: Ten preparado un cubo o barreño para trasladar el vaquero del lavabo al tendedero porque pasear por la casa con unos vaqueros empapados en las manos no es buena idea, creedme. Y antes de tender, en caso que lo hagas en un patio de vecindad, asegúrate que las vecinas de abajo no tienen la colada tendida y ya seca porque puede que te nombren a toda la familia.

4º. Los lavados sucesivos se hacen en la lavadora a 30 grados (Celsius) con detergente, con el ciclo delicado (si lo tenéis, porque en algunas lavadoras solo hay ciclo largo y corto, y da las gracias), y no centrifugues.

5º. [Para EXTREMISTAS según !Solid] Aprovechando las vacaciones playeras te va a la playa, y ante el estupor de todos los presentes, usas tus vaqueros como traje de baño, es decir, que te metas en el agua con los jeans puestos. Una vez fuera del agua coge arena y frótalos con ella. Repite varias veces esta operación, los enjuagas y dejas que seque al sol.

¡¡Y pensar que mi madre siempre ha pensado que tratar correctamente unos vaqueros consistía en lavarlos profundamente en la lavadora y plancharlos sacándole la raya (amén de coser los bajos deshilachados que me costaba tanto destrozar a base de andar pisándolos y zurcir los agujeros que me hacía con el compás de las clases de geometría)!!

Colección Tower de El Naturalista

11 Julio 2014 por Agustin Velasco

La evolución de la firma de calzado El Naturalista es una de las más interesantes que me he encontrado. De sus colecciones centradas en los procesos y materiales ecológicos y socialmente responsable ha ido incorporando el componente ‘diseño’ progresivamente hasta ofrecer piezas realmente de vanguardia.

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Hearst Tower de Nueva York

Pongamos por ejemplo la línea masculina ‘TOWER’ de otoño/invierno 2014 que os avanzamos. Estos modelos se inspiran en el trabajo Norman Foster, y en concreto en la Hearst Tower, el primer rascacielos ‘verde’ construido en Manhattan, cuarenta y dos pisos construidos sobre el viejo edificio bajo la dirección del veterano arquitecto, usando un 80% de acero reciclado, y que gracias a su forma acristalada y transparente deja que la luz natural inunde los espacios.

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Colección Tower de El Naturalista O/I 2014/15 

Buscábamos un tipo de zapato en el que destacara la suela” Nos cuenta José María de la Peña, director de marketing y comunicación de El Naturalista. “La estructura de la Hearst Tower, limpia, simple y sencilla,  resultó perfecta para trasladar formas orgánicas y naturales a una suela geométrica abstracta y contemporánea. Es una inspiración sostenible, híbrida y tecnológicamente perfecta para El Naturalista. Naturaleza urbana“.

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La innovación está en la suela geométrica y la tecnología adaptativa de la plantilla 

Tower es un zapato que se adapta perfectamente a los pies y con él se introduce un nuevo desarrollo de productos, NAT-FIT, una nueva plantilla que se moldea por medio del calor para crear un ajuste personalizado para el pie, sin perder su forma de apoyo. En la línea encontramos tanto zapatos como botines que maridan las pieles con las suelas de colores brillantes o en tonos más discretos para los menos arriesgados.

Hombres FdA: Fabio Novembre

7 Julio 2014 por Agustin Velasco

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En Fondo de Armario nos gustan los hombres con personalidad propia vistiendo, que no se conforman con el uniforme que les impone la sociedad. Pero también nos gustan los hombres que no se disfrazan, que hacen de la naturalidad su bandera. Un buen ejemplo de ese tipo de hombres es el diseñador industrial e interiorista italiano Fabio Novembre. Quizás su imagen sea una respuesta a su filosofía creativa que pivota en un evidente hedonismo que hace del cuerpo y la persona el ser de todo su universo.

Vehemente en sus formas y modos de presentación no ha dudado en desnudarse para mostrar su trabajo, y eso demuestra la naturalidad que para él tiene el cuerpo, quizás porque a pesar de vivir desde hace décadas en Milán sus orígenes se hayan en pleno corazón del barroco italiano, en Lecce.

Anna Molinari confió en él al principio de su carrera para diseñar las boutiques de Blumarine en Hong Kong y Londres, encargos que lo posicionaron en el punto de vista de la moda. Su personalidad como interiorista empieza entonces a cobrar forma y empezamos a evidenciar su gusto por las lámparas excesivas, los muebles rococó, los grandes cortinajes, todo ello en sincronía con piezas sencillas y una iluminación con voz narrativa propia. Quizás muchos lo recuerden mejor por ostentar la dirección creativa de Bisazza entre 2000 y 2003.

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Cierto gusto exhibicionista, que hace que él mismo sea un producto a vender, mostrando incluso su vida privada en diversos reportajes en los que no duda presentar a su mujer y sus hijas, quizás sea lo que lo hace vestir como lo hace. Su estilo busca piezas singulares que lo diferencia de la multitud y no teme en absoluto al color. Se nota a la legua que le vestir es algo lúdico para él pero sin alejarse nunca de lo funcional… reflejo de su filosofía creativa.

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Pasión a primera vista

30 Junio 2014 por Agustin Velasco

Esta es la historia de un amor. Cierto aparejador amigo de Valencia capital cuyas iniciales son M.V., y no puedo dar más pistas porque me mata… iba paseando por la ciudad un domingo con su esposa cuando vio en una recoleta calle que un negocio de los de toda la vida, casi centenario, echaba el cierre. Un cartel anunciaba su defunción empresarial. Se acercó a su clásica reja de ballesta, esas que se abren y cierra como un acordeón, y atisbó en su interior. Realmente era un lugar con encanto, lleno de estantes y cajoneras de los años 40, y con un mostrador sólido de los de toda la vida, todo cuidado con esmero.

Mi amigo no dejó de pensar en algo que había visto allí y al día siguiente, a las 9:15 h, después de dejar al pequeño en el colegio, estaba apostado en la terraza de una cafetería cercana esperando que alguien apareciera por aquella antigua tienda de ultramarinos. No aparecía nadie, el cerrojazo estaba echado ya definitivamente. Preguntó por la zona hasta que dio con otro comercial de toda la vida que le proporcionó un número de teléfono… que resultó ser el de la tienda que estaba cerrada. Mi amigó ya estaba obsesionado en ese punto y a través de los registros público averiguó el nombre del propietario. Googleo y nada, en la guía telefónica on-line no encontró nada. Así que fue a la biblioteca pública para ver si tenían guías telefónicas antiguas, y nada. Llamó a su madre, que es de las que lo guardan todo, y esta le indicó que probara con un tío paterno solterón con un nivel de Síndrome de Diógenes socialmente admisible. ¡Eureka! Tenía unas Páginas Blancas de mediados de los 80. Encontró varios teléfonos que podían corresponder al dueño de aquel negocio y comenzó la tarea de llamar uno por uno. El primero era un número fuera de servicio y eso lo desalentó un poco, ¿y si ya no tenía el mismo teléfono después de casi 30 años? Eras algo muy plausible. Pero no se desanimó y marcó otro número. ¡¡¡Dio con él!!! Le explicó su propósito, y este señor lo derivó a su hijo, que es el que llevaba el negocio desde hacía más de 15 años tras jubilarse él. Lo llamó y…

Una semana después llegaba un camión de mudanzas a las puertas del edificio donde él tenía su estudio de aparejador. Los operarios evaluaron la situación y vieron que la única opción era usar la terraza del piso para introducir lo que llevaban en el inmueble. Sudor a raudales costó subir aquello. Cuando lo tenían en la zona principal se percataron de un nuevo problema. ¡No pasaba por la puerta para poder introducirlo en el despacho de mi amigo! Así que le dijeron “eso ya no es nuestro problema” y se fueron. Mi amigo pensó y pensó y no le quedó otro remedio que contratar unos albañiles para que tiraran un tabique, entraran aquella mole a su despacho y reconstruyeran el tabique de nuevo.

¿Qué es lo que le había costado tanto esfuerzo y dinero a mi amigo? Tened en cuenta que pagó por ello 200 euros, toda una manga, pero había que sumar el transporte, una pequeña ‘adaptación’ encargada a un carpintero ebanista para adecuar aquello a sus necesidades y la pequeña obra realizada en el inmueble para que pudiera ocupar el lugar al que estaba destinado. Era una preciosidad de mueble cajonera industrial de oficio vintage cuya función original era guardar tarros de especias, según sospechaba mi amigo, a decir por el aroma a comino, orégano y canela que se mezclaba en el interior de sus cajones.

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En cuanto lo vio en una esquina de aquel antiguo ultramarinos supo que tenía que ser suyo. Que era justo lo que necesitaba para su despacho. No me ha autorizado a mostrar las fotos que me envió por Whatsapp así que me he encargado de buscar uno parecido entre las tiendas de muebles vintage que mejor conozco y he hallado una pieza similar en Va de Retro (Alejandro Villegas, 42) que datan de los años 40 o 50 y que vendieron por 600 €. Personalmente pienso que los viejos muebles industriales y de oficio dan un toque muy singular a cualquier despacho. Harto estoy del mueble de oficina contemporáneo que no aporta nada, cuando no del fácil recurso que es una incursión a Ikea. Un despacho es una extensión de la personalidad del que la ocupa y bien merece un pequeño (o gran) esfuerzo a la hora de decorarlo.

En el tejido está la diferencia

27 Junio 2014 por Agustin Velasco

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Desde que en junio de 2011 Ports 1961 lanzara su línea masculina bajo la dirección creativa del canadiense Ian Hylton la propuesta de esta firma no ha hecho más que sorprenderme por su inteligente mezcla entre clasicismo y conceptualidad, entre ortodoxia y vanguardia. Hoy traigo a colación la colección veraniega de Ports a cuestión del uso de los tejidos. Fijaos en el tejido elegido para este traje, es un excelente ejemplo de cómo un clásico traje de cuadros se puede convertir en algo totalmente nuevo. Qué fácil es hacer la moda masculina algo más interesante con solo realizar una apuesta más arriesgada por los tejidos, sin necesidad de sacar los pies del plato.

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Sonría, por favor

25 Junio 2014 por Agustin Velasco

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Tu imagen mejora ostensiblemente con una sonrisa. Muchos hombres parecen pensar que sonreír debe restarle autoridad o menoscabar su imagen, sobre todo cuando ostentan una posición de liderazgo o están en la cúspide del mundo de los negocios. ¡Qué errados están! Un gesto serio perpetuo pierde todo sentido y efecto, mientras que si muestras una sonrisa habitual y de pronto adoptas un rictus serio el efecto de este es multiplicador. Además la sonrisa en un arma socializador y de negocios muy proactiva. Yo llevo mucho tiempo practicándola, sobre todo cuando quiero conseguir algo en ambientes hostiles. Ejemplo: el trato con la administración, con funcionarios saturados de usuarios maleducados y exigentes que les invitan a practicar el muy sano hábito del “vuelva usted cuando lo tenga todo”. Una sonrisa abierta y franca cuando te acercas a la ventanilla o mesa de turno predispone al trabajador público a solucionar tu problema en la medida de sus capacidades y más allá. El gesto Victoria Beckham, entiéndase ‘cara de asco’, o el modo de cabreo permanente enrarece los ambientes de trabajo y menoscaba la imagen profesional de quien se rinde a ello. Recuerdo particularmente una larga estancia en el hospital con un familiar que me dio la oportunidad de practicar la sociología organizacional con el mundo de la medicina. Recuerdo dos casos muy concreto: 1) un internista afable, empático y que siempre regalaba una sonrisa a sus paciente, incluso en las peores situaciones, y 2) un cirujano que tenía aterrorizadas a las enfermeras que no se atrevían a dirigirle la palabra ni a mirarle a los ojos. El primero desprendía un halo de competencia y de implicarse al mil por cien en su trabajo, el otro, que no dudo sería un excelente médico, daba la impresión de uno de esos profesionales mediocres que necesitan aterrorizar a su entorno para encubrir su falta de aptitudes (cosa muy común en cualquier organigrama empresaria, especialmente en la parte alta de este).

¿Pero cualquier sonrisa vale? No. Una cosa es sonreír y otra parecer un simple que vive en un mundo feliz. Mírate en el espejo. Analiza las diferentes sonrisas que proyectas: amplia, recatada, cínica, ladeada… Elige la que mejor le vaya a tu rostro y practícala hasta convertirla en un tic. Será tu mejor arma. Con ella conseguirás que la gente haga lo que pides e irritarás a aquellos que tratan de sacarte de tus casillas. ¿Cómo decía Anne Bancroft en La asesina, film de John Badham (remake de una película de Luc Besson), tratando de educar a una desarrapada Bridget Fonda? Sí, decía algo como que cuando estuviera en una situación que la sobrepasara se limitara a sonreír y dijera algo como “nunca me importaron las pequeñas cosas”… Bueno, eso de la frase no lo comprendí muy bien en su momento, pero sí es cierto que el esbozar una sonrisa y repetir un mantra (el mío es “realmente encantador”, que puede ser textual o irónico) ayuda a mantenerse siempre bajo control y no cometer locuras pasionales ni estallar en exabruptos.

Además la sonrisa es terapéutica. Si te levantas encabronado con la vida en posible que la vida se encabrone contigo, pero si afrontas el día con una sonrisa todo se trivializa. La risa no es sólo buena para tu estado de ánimo sino que tiene un efecto muy positivo en la materia gris de tu cerebro, tal y como dice un reciente estudio realizado por Loma Linda University, una institución académica Adventista del Séptimo Día del sur de California dedicada a las ciencias de la salud. Allí al investigador Gurinder S. Bains se le ocurrió someter a un grupo de adultos al visionado de vídeos divertidos durante 30 minutos y se comparó sus resultados en unos test de memoria con los de otro grupo que durante ese tiempo había estado simplemente sentado de brazos cruzados. La conclusión es que la risa puede reducir el estrés (¡qué listos!) al disminuir las hormonas relacionadas con este, como el cortisol y las catecolaminas, y esto equivale a un mejor funcionamiento de la memoria. ¿No es un buen motivo para sonreír al menos?