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Archivo de Agosto, 2009

Aclaración al post anterior

Viernes, 28 Agosto 2009

A ver, quizás yo esté liado… He repasado otra vez la información de la venta de asientos que Cibeles da en su web, y ahora interpreto que los precios no son por silla, sino por grupo de sillas. Las venden en paquetes de 6 y 4… así que me desdigo y vuelvo a sumar: Y lo que esperan recaudar son 108.000€, una cifra aún importante.

Estos abonos corporativos quieren venir a ser como el palco del Real Madrid o Las Ventas.

-Mr. Smith, a sus pies y a los de su esposa, nos encanta que le interese firma este jugoso contrato con nuestra empresa. Casualmente tengo dos asientos para Cibeles disponibles, le sería de agrado a su esposa asistir a los desfiles.

-¡Oh, yes, yes, she is a fan of Francis Montesinos!

-¿Conocen en Inglaterra a Francis Montesinos?

-Yes, yes, very well fandango.

-Pues no se diga más, vámonos a Cibeles. Y después dejamos a su señora en el hotel y nos vamos usted y yo, solitos, de… fútbol.

-¿Football?, ¡Oh, no, I only like cricket!

-Pues entonces nos vamos de putas, que para el caso…

¿Pagarías por un asiento en Cibeles?

Viernes, 28 Agosto 2009

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La grandeza de los desfiles de moda radicaba en su elitismo. Un elitismo de clase al principio, ya que sólo eran invitadas las grandes clientas de los modistos a las que les eran presentadas las colecciones en exclusiva. El resto del mundo poco importaba. Después llegó la era del consumo de masas y el resto del mundo sí que importó, y el elitismo de clase se convirtió en un elitismo profesional, ya que los desfiles pasaron a ser organizados básicamente para la prensa y los compradores (buyers, no clientes normales). No recuerdo a quién le escuché esta frase, pero era un personaje en toda regla, y decía: “los desfiles de moda son el único espectáculo del mundo para los que no puedes comprar una entrada”. ¡Ahí radicaba su grandeza!

Y ahora llega IFEMA y se lo carga con la idea de poner a la venta parte del aforo de los desfiles de Cibeles. No me lo explico, con tanta prensa internacional que viene y compradores de grandes cadenas internacionales, no sé cómo les quedan asientos para ponerlos a la venta. (Nota: la frase anterior debe tomarse en tono irónico). Y es que lo comprendo, la crisis es la crisis, y si al final se cuela ‘tó Dios’ y se planta en primera fila en los asientos preferenciales de manera inamovible, ¿por qué no cobrar por ello?

Lo de colarse, no, pero lo de hacerse con un asiento de primera fila sin tener derecho a asiento lo he hecho un millar de veces en mi carrera. No por esnobismo ni afán de protagonismo, simplemente necesidad. El que esto escribe siempre va a los desfile en plan currante, no de starlette voguette, así que a la tercera vez que cruzas toda una ciudad para ver un desfile (obviamente hablo de desfiles internacionales, donde los desfiles tienen lugar en distintas localizaciones) terminas con los puñeteros pies que van a reventarte. ¡Y para colmo en tu invitación pone “standing”! (lo que significa que en principio has de permanecer en pie porque eres un mindundi español, y si en los tres minutos antes del desfile quedan asientos vacios te puedes tirar de cabeza a por ellos, con toda la indignidad que ello conlleva).

Yo en los primeros años de desfiles desarrollé una depurada técnica de okuping que implica los siguientes pasos:

1) Accedes al recinto y te paseas mirando los asientos de primera fila. Siempre quedan libres en primera fila. La gente realmente importante es la que deja colgado al diseñador a última hora. Los asientos de atrás siempre están ocupados por sus legítimos dueños que no faltan nunca.

2) Localizas los que llevan un cartel de “Conde Nast” o en su defecto “Vogue”. Suelen reservarles un centenar de asientos de primera fila, para todo el staff al completo, cuando al final van una o dos redactoras sin son desfile no de primerísima clase. Así que el resto se queda libre.

3) Cuando los tienes localizados te sientas en uno de los extremos y te haces el tonto. A veces llega la becaria de turno del gabinete de prensa organizador y te dice que está ocupado. Entonces tu le dices que el zapato te ha hecho una ampolla y que solo estás descansando, que enseguida te levantas. Si insistes amenazas con quitarte el zapato y enseñarle la ampolla (que en mi caso no es un farol nunca, siempre está ahí para hacerme más ‘cómodo’ mi trabajo) y enseguida te dejan.

Ese es todo el secreto. Empezará a llegar gente y se irá acomodando en los asientos libres, y para cuando quieran darse cuenta el desfile ha empezado, estás en primera fila, y al lado tienes a Andre Leon Talley, Hamish Bowles, Patrick Demarchelier o Mario Testino (con todos ellos he estado hombro con hombro).

Ahora, con esto de que Cibeles venda los asientos, no va a tener ninguna gracia asistir a los desfiles, porque cualquiera con buena chequera puede ir. Aunque siempre habrá clases, y dado que se ha publicado la situación de los asientos en venta todos sabremos quienes son los asistentes de pago y los despreciaremos con toda nuestra alma por arribistas.

Tema económico: los asientos en venta van de los 1.440€ a los 10.800€ de la primera fila. He hecho el cálculo y me sale que IFEMA trata de recaudar… 561.600€ (sin IVA todo). Me parece una vulgaridad pagar por ello cuando se puede conseguir gratis, basta con que seas un buen cliente de un diseñador y te proporcionará entradas para su desfile.

¡En fín, Pilarín! ¿Qué será lo próximo? ¿Cobrarle a la prensa por ir a trabajar? (Ya, ya , eso ha sido demagógico, pero no me he podido resistir).

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First Hairstylist

Mircoles, 26 Agosto 2009

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La fama es cuestión de tener cabeza… la cabeza adecuada que peinar. Johnny Wright es la última sensación en cuanto a hair stylist y se le conoce por ser el autor del casquete presidencial de Michelle Obama. ¡Pero qué mona va esta chica siempre!, como diría aquella. El peinado que tan grácilmente lució Michelle en Julio para la Country Music Night de la Casa Blanca tiene autor y se llama Johnny Wright.

Con nuevo Presidente, nueva Primera Dama y nuevo perro presidencial, no podía faltar un peluquero presidencial oficial, o lo que allí han llamado ‘First Hairstylist’. Con 32 añitos de vellón Johnny se ha convertido en toda una estrella. El encuentro con Michelle se produjo en Chicago, de donde es él, cuando lo reclamaron para que le hiciera la coiffure a la aspirante a Primera Dama entonces para un reportaje para la revista afro-americana Essence.

Johnny Wright se mudó a Los Ángeles y empezó a trabajar en una de las más prestigiosas peluquerías, la de Frederic Fekkai en Melrose Place. Y cuando los Obamas llegaron a la Casa Blanca se trasladó a Washington, al Corte Salon, donde manipula las cabezas de las más importantes políticos y lobbistas (no pueden imaginas cuán importante son allí los representantes de los lobbies, más que Senadores y Congresistas en algunos casos).

A mí, si algo me fascina del sistema presidencial es el juego que nos da a la prensa su ‘transparencia’ (para las cosas frívolas). Me encantaría poder escribir sobre quien peina, viste y calza a la reina, las infantas, Letizia y señoras de la política. Pero aquí la vida privada es guardada celosamente y no nos dan ni una migaja. Aunque para ser sincero poco juego nos darían. En España aún sufrimos el síndrome Tita Cervera, que no le gusta que nadie le toque los pelos y por eso siempre va arregladita de casa, con una coma o una pinza recogiendo el pelo. Y no es la única gran señora que destaca por su total ausencia de interés por la peluquería, y como ejemplo otras dos grandes del cuore: Isabel Preysler y Carmen Martínez Bordiú.

En fin, que nos tendremos que conformar con desear a las estrellas del hairstylism americano a falta del un star system peluquero patrio (Rupert y Llongueras ya están muy pasados).

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Bye bye Mr. Grauso

Lunes, 24 Agosto 2009

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No puedo dejar de hacerme eco de los insistentes rumores que apuntan a que el presidente  de Puig Fashion Group, Mario Grauso, está a punto de abandonar la empresa. Se dice, se comenta, se afirma en ciertos círculos, que la dimisión ya está sobre la mesa de Marc Puig y que es irremediable, que tras los desfiles de Nueva York en septiembre Grauso se irá.

No es una salida traumática, sino pactada y respetando el final de su contrato, pero eso es lo que siempre se dice en estos casos, ¿no? Lo cierto es que Grauso no estaba nada contento desde que Olivier Theyskens abandonó Nina Ricci y fue sucedido por Peter Copping de Louis Vuitton. “Para una estrella que tengo, van y me la quitan para ahorrarse dos duros” supongo que diría Grauso, que ve como Nina Ricci sigue los estrepitosos pasos de Paco Rabanne. Que a un directivo se le muera una marca en las manos debe ser traumático. Lo cierto es que los Puig no tienen mucha fortuna con la moda. Mientras que los perfumes los manejan muy bien, no consiguen que las divisiones de moda prosperes, y si bien han tenido grandes éxitos de prensa (caso de Theyskens) eso no ha revertido en un éxito económico. Grauso llegó a la presidencia de Carolina Herrera hace 10 años y desde 2004 controla también las otras casas de moda del grupo Puig (Nina Ricci y Paco Rabanne) y antes de eso fue presidente en USA de Celine y vicepresidente de Vera Wang.

A mí lo que me irrita de mí mismo es que si tuviera a Mario Grauso no podría evitar comportarme como una Briget Jones de pacotilla, y en vez de hacerle preguntas inteligentes, me limitaría a decirle “¿qué dieta has hecho para estar tan fabuloso?”. En dos años Grauso ha dado un vuelco de imagen radical perdiendo buena cantidad de carnes que le sobraban, pasando de ser un hombre atractivo a un bomboncito con estilazo. Lo que me cabrea es que cuando estaba gordito siempre lo veía con su mujer, una rolliza pelirroja muy atractiva a la que conoció cuando ambos trabajaban en Ralph Lauren al principio de sus carreras, pero ahora que está hecho un pincel las apariciones públicas las hace de la mano de estrellas como Renée Zellweger con el pretexto de que es por motivos de publicidad de las marcas.

No sé, a lo mejor su marcha de Puig es a causa también de esta maravillosa dieta, porque bien es sabido que el día que los hombres nos miramos en el espejo y decidimos que hemos llegado a muestro peso ideal, y constatamos que parecemos 10 años más joven, nos decimos “por qué yo lo valgo” y lo dejamos todo (trabajo, mujer y círculo de amistades) porque aspiramos a más.

Por lo que se sabe aún no hay rey puesto al rey muerto y siguen buscando sucesor, así que chicos ejecutivos empiecen a echar curriculum si quieren un trabajo que implica ir a fiestas lujosas de la mano de estrellas de Hollywood.

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Para todos los gustos

Viernes, 21 Agosto 2009

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A veces queremos ser más papistas que el Papa y pasa lo que pasa, que o todo es  blanco o todo es negro y no vemos los grises. Nos creamos una coraza de estilo (o lo que creemos que es nuestro estilo personal) en la que no sólo estamos seguros, sino también quedamos prisioneros. Nos colocamos una etiqueta y ya no nos desprendemos de ella. Esto es especialmente pronunciado en el ego masculino. Las mujeres saben reinventarse a cada paso: por la mañana pueden ir de amas de casa preppy al estilo Perfect Housekeeper americana, por la tarde se pueden convertir unas Madonnas ochenteras y por la noche pueden transmutarse en unas diablesas Helmutnewtonianas. Los hombres no, si eres un clásico vas de clásico 24/7 los 365 días del año, y si eres un moderno ejerces de moderno hasta cuando vas al váter (¿por qué me salen estas ordinarieces?, deberían haberme dado una educación de colegio concertado).

Esto es para las chicas que leen este blog: ¿Habéis intentado que vuestro chico pruebe cosas nuevas al vestir?, ¿os suena la frase “hazlo por mí, nene, ponte esto”? Seguro que sí. Y habréis logrado que se comprara esa camisa molona tan de moda… para terminar colgada para siempre jamás en el armario. Los peores son los integristas, los que tienen manías irreductibles y asociaciones de ideas irracionales. Yo tengo un cuñado integrista. Mi cuñado, mi hermana y el Demonio me han dado dos sobrinos, a los que de vez en cuando se le ha comprado algo de ropa. Pues bien, comprarle una prenda a alguno de los dos y echarme a temblar era la misma cosa. “¿Le gustará al padre?”, “¿montará una escena?”. Delante de mí nunca montó una escena, claro, porque es un tipo educado y muy de hermandad cofrade. Pero en cuando uno volvía la espalda daba su mitin. Una vez pisoteo un pantaloncito corto rojo que se le compró al chico cuando tenía unos 3 añitos porque decía que en su casa eran todos béticos y que no entraba ninguna prenda sevillista. Otra vez tiró un polo rosa sin estrenar a la basura porque era “color de maricones”, como si el color fuera a arrastrar a su tierno hijo de cinco años a tener prácticas sodomitas en el patio del colegio. Bueno, los integrismos es lo que tienen, que no se pueden racionalizar.

Las firmas de moda tienen un comportamiento más inteligente, porque aunque al principio buscan un posicionamiento claro dentro del mercado, después no tienen miedo a abrir su target a nuevos consumidores con nuevos gustos. No se trata de elegir, sino de crear una oferta para cada uno. Ejemplos claros son la firma Brooks Brothers, bastión de la elegancia clásica y ‘rancia’ (bien entendida) donde las haya, que viendo que se les escapaba una tajada del pastel cada vez más jugosa, la de los vanguardistas, decidió lanzar Black Fleece, una línea actualizada pensada para ellos y creadas por Thom Browne de la que hemos hablado en otras ocasiones.

Y así llego a la firma que ha inspirado este post: echando un ojo a la web de Neo2 (la revista donde empecé en esta profesión y que siempre siempre consideraré ‘mi casa’ aunque me ausente de vez en cuando largas temporadas) descubro una reseña de Woolrich Mills, la línea de Woolrich más cool para hombre. 180 años creando ropa confortable para entornos rurales y en 2006 se les ocurre ir a la conquista de un público más urbanita sin abandonar la esencia de la casa. El resultado es una colección que puede ser llevada tanto por los clientes de siempre como por una nueva generación más fashion conscious… a mí me encanta.

Creo firmemente que cuando nos aferramos a nuestro estilo de forma obstinada y desdeñamos todo lo que no entre en él no es una cuestión de tener muy claro lo que se es y lo que se quiere, sino todo lo contrario, es simplemente miedo. ¡Juguemos a reinventarnos!

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La fuerza del gotelé

Mircoles, 19 Agosto 2009

Estoy ¡¡¡harto!!! del gotelé. Al principio, cuando lo veía sucillo del polvo que se acumula en los granitos (en casa se les llama ‘granujitos’ no sé por qué extraña perversión del lenguaje) de pintura optaba por pasar la vaporeta y pintar encima. Pero eso no solucionaba mi problema totalmente pues no hacía más que perpetuar el problema de fondo: la existencia del gotelé. Maldigo la hora en que se puso de moda el gotelé y maldigo la hora en que a alguien de mi familia se le ocurrió quitar el papel pintado que ha decorado las paredes de casa toda la vida y sustituirlo por el puñetero gotelé. ¡Odio la palabra en sí: gotelé! Pero tiene algo de fascinante en su pronunciación que me impele a pronunciarla una y otra vez: gotelé, gotelé, gotelé…

Hace ya tiempo que opté por una solución más salvaje, la del estropajo y el detergente. Lavo las paredes con fuerza a base de estropajazo para dejarlas limpias y de camino desgastar el relieve. Tengo unos amigos a los que le dieron una vivienda de protección oficial y cuando fueron a verla se encontraron con la desagradabilísima sorpresa de que los constructores habían optado por el gotelé. Cuando esta pareja te narra las aventuras y desventuras de cómo tuvieron que quitarlo… ¡Dios, se me eriza el vello! Así que yo a mi estropajo y a esperar que de aquí a que me jubile haya desaparecido.

Pues todo esto viene a que este fin de semana me he limpiado todas las paredes de casa a base de estropajo y se me han quedado unos bíceps que ni Nadal. Espero que no vuelvan los sempiternos obreros de la construcción del ‘Plan Ñ’ que tomaron la avenida donde vivo de esquina en esquina. Todos los días venían, levantaban polvo, comían bocadillos grasientos, hacían gestos obscenos a las güenorras de paso, pero no avanzaban en la supuesta obra. Por fin, tras dos meses, terminaron la obra, o eso parece, porque se han dejado olvidado un palé de losetas que me dan mala espina. Como tengo relativa seguridad de que no volverán me he afanado en sacar todo el polvo con que ellos se han empeñado en inundarme en los últimos dos meses.

Yo personalmente prefiero el papel pintado para decorar. Y casualmente este fin de semana publicaba un artículo en el diario [en elEconomista, no creo necesaria esta matización] sobre BuenaVentura, empresa dedicada a la creación artesanal de murales artísticos para decorar tus paredes más preciadas. No voy a repetir la información que di en el periódico, para eso te gastas 1’50€ y me sigues los sábados en la edición de papel. Pero voy a ampliar la info mostrando otras firmas que crean papel decorativo muy muy interesante.

Adelphi Paper Hangings, por ejemplo, reproduce papeles históricos de 1720 a 1860 empleando los mismos materiales y técnicas que antaño. Cada pedido es hecho a mano por experimentados artesanos que trabajan basándose en documentos históricos que pueden ir de una foto donde se vea el papel en cuestión a un trocito de dicho papel que haya sobrevivido en el tiempo en las peores condiciones. Ellos lo clonan como si de una oveja Dolly se tratase.

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Otros fabricantes que me vuelven loco son Bradbury & Bradbury Art Wallpapers que manejan diseños históricos que van de 1880 a la década de 1960s. A mí la década que más me gusta es la de los 50, la que ellos llaman ‘Atomic Age’ donde la geometría empieza a surgir como tendencia pero que conserva las influencias del Art-Decó.

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Y si buscas algo más contemporáneo, pues nos vamos a Barcelona, a la empresa Tres Tintas BCN, que tiene colecciones para todos los gustos, desde una diseñada por Mariscal a WALL-À-PORTER que traslada el mundo de la moda femenina al papel de las manos de diseñadores de renombre como La Casita de Wendy, Miriam Ocariz y Txell Miras, entre otros.

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Por favor, no digáis que no os doy opciones para poder erradicar el gotelé del mundo.

Pasarela Mustang 2009. El FIB creador de nuevas estrellas de la moda.

Lunes, 17 Agosto 2009

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Después del fin de semana en que se conmemoraba el 40 aniversario de Woodstock recupero un tema que tenía pendiente desde julio y que no había podido publicar por dificultades técnicas hasta ahora. Del 16 al 19 de julio se celebró en Benicàssim el FIB Heineken (siempre lo llamamos ‘el FIB’ simplemente, pero es importante no olvidar al patrocinador porque es lo que hace posible que se pueda disfrutar de este evento). Este año me invitaron a formar parte del jurado de Pasarela Mustang, el evento de moda que se celebra dentro del festival, pero tuve que declinar porque tenía comprometidas las fechas desde mucho antes con un viaje a Roma. Imaginad lo que es decir que no a un honor como este, es como si te dieran una patada en la entrepierna de la que ya jamás te vas a recuperar.

Tengo que confesar que tengo un especial interés en esta pasarela porque de ahí han salido importantísimos diseñadores nacionales como La Casita de Wendy y su archiconocida anécdota con Björk, Anjara, Davidelfin (cuando aún se escribía separado), Ion Fiz, etc… Año tras año sigo con atención las evoluciones de lo que allí pasa, aunque yo no sea muy festivalero, he de ser sincero.

Este año presentaron sus propuestas La aguja en el dedo, Carocora, Fehr Farès, Jaime Mesa, Luis Manteiga, y como diseñadora invitada fuera de concurso, la portuguesa Alexandra Moura. Para conocerlos mejor les pasé un breve cuestionario días antes del festival que fueron lo suficientemente educados como para contestarlo, dedicándole un tiempo que no tenía en la antesala de las presentaciones.

Las preguntas eran:

A. ¿Qué supone para ti como diseñador participar en Pasarela Mustang?

B. ¿Qué señas de identidad crees que distinguen tu estilo?

C. ¿Cuáles son los principales retos que te planteas para un futuro cercano para tu marca?

Y las respuestas fueron:

[1] Fehr Fares (Caracas)

COLECCIÓN: CERVICAL PETROLEUM

A. En primer lugar, la oportunidad de mostrar mi colección a un público más grande y bastante variado, salir un poco del target inicial y ver cuál es la respuesta hacia mi mundo. Aparte de eso, claro está, es un pequeño paso en cuanto a la internacionalización de la marca debido a la atención de la prensa internacional.

B. La verdad es que creo que es una estética un poco difícil de definir, aunque parezca muy cerrada, lo cierto es que cada pieza tiene vida propia al sacarla del total look y logra mutar, o mejor dicho, hacerse a diferentes estilos. Por otra parte, interpretado desde el punto de vista de colección, es una mezcla entre algo demodé y algo hiper - futurista sin rayar en lo imposible, el hombre que lleva algo mío es porque es un hombre con un exterior bastante fuerte, incluso algo agresivo, pero un espíritu frágil y consiente. Creo que esa dualidad es lo que hace destacar a Cervical Petroleum.

C. El primero, y bastante obvio, es el hecho de que actualmente la moda española está bastante estancada, por lo que es algo bastante complejo desarrollar una marca de moda a nivel nacional. Por otro lado uno que nos agobia a todos los diseñadores, la producción de la colección, contar con talleres que en realidad sí tengan una infraestructura suficientemente desarrollada para producir a pequeños diseñadores.

[2] Carocora AKA Carolin Cora Kohler (Alemania)

COLECCIÓN: HAUT

A. Para mí participar en la pasarela Mustang es diferente a todas las pasarelas que he participado porque es un festival donde el público es internacional y que pocas veces tienen la posibilidad de ver un desfile. Y por otro lado para mí personalmente es una posibilidad de enseñar mi trabajo en un contexto más relajado acompañado de los mejores conciertos.

B. Mi estilo de trabajo se basa en la constante búsqueda de nuevas formas. Pienso mucho en la gente que van a llevar mis diseños. Siempre busco formas de vestirse sin exagerar. Y me gusta la interacción del usuario con la prenda. Por eso la posibilidad de llevar las prendas de diferentes maneras es una característica muy especial en mis colecciones.

C. Mis planes se basan sobre todo en vender mis colecciones en más ciudades de España y en otros Países de Europa, entre ellos Francia e Inglaterra. Para ello mi primer paso será participar en ferias internacionales como Rendez-Vous para promover mi marca y recibir contactos.

[3] La Aguja en el Dedo AKA Ismael Gómez (Sevilla)

COLECCIÓN: GEOMETRÍA SP… PARA SEPTIEMBRE

A. Poder mostrar todo el esfuerzo que conlleva realizar una colección en una pasarela y conocer las opiniones de toda la gente que allí se encuentra o ve a través de los medios nuestros diseños, siempre es una gratificante experiencia. Si a esto sumamos que esta pasarela se sitúa dentro de un marco cultural más amplio, internacional, y que a ella asisten numerosos medios de comunicación, esta gratificante experiencia se convierte en una gran oportunidad de ampliar nuestros horizontes, de conocer gente que a nivel de nuestra localidad quizás nunca conoceríamos, y de dar a conocer nuestro producto a un mayor público y más variado.

B. Algo muy marcado en nuestras colecciones para chica es la masculinidad de los diseños que presentamos, la sobriedad de líneas y sencillez de formas, y una elegancia un tanto retro que marcamos con los estampados utilizados. Esta es también la primera colección de chico que presentamos y hemos querido adecuarla a esta misma línea, convirtiendo así la colección en unisex; la ropa de chica es transferible a chicos y viceversa en la mayoría de las prendas.

C. Seguir trabajando en esto ya es un reto que hay que superar cada día. Como meta… ninguna en especial, solo continuar haciendo lo que nos gusta y conseguir que cada vez a más gente les interese lo que hacemos para poder afrontar una proyección internacional no muy lejana.

[5] Jaime Mesa (Medellín)

COLECCIÓN: SIN TÍTULO

A. Un gran logro. Es un paso importante en mi carrera… que alguien haya apostado por mí al ver mi trabajo, y que crea en que es lo suficientemente bueno para estar en una pasarela como es la Pasarela Mustang, es increíble.

B. ¿Mis señas de identidad? Son múltiples, o eso creo. Estoy empezando, con lo cual busco salirme de un estilo en concreto, busco cambiar permanentemente… experimentar.

C. Pues actualmente voy a crear un taller show-room con mi socia Silvia Gallego, con la he trabajado conjuntamente en esta colección, y con la que pretendo crear una marca que sea conocida tanto a nivel nacional como internacional… soy consciente de que es un reto difícil, pero es a la vez mi sueño y pienso trabajar todo lo posible para lograrlo. 

[6] Luis Manteiga (Segovia)

COLECCIÓN: SIN TITULO

A. Estoy encantado de participar, es una oportunidad fantástica para enseñar mi primera colección. La Pasarela Mustang es una pasarela interesante y divertida. Combina fiesta, música, moda… además me gusta que el público que haya en el FIB sea muy ecléctico, y también me gusta saber que se celebrará en un lugar donde confluirán distintas disciplinas artísticas.

B. Pretendo que mi colección sea un reflejo de un elaborado trabajo y de muchos sentidos que tomaron forma. La noche, la magia y la música son tres elementos importantes de mi colección, por eso estoy tan contento de presentarla en un festival como es el de Benicàssim.
 
C. Los futuros andan lejos, ahora mismo estoy centrado en el desfile de la Pasarela Mustang, en que la colección tenga buena acogida y guste mucho. Ese es mi reto a día de hoy.Al final el ganador de los 5.000€ fue Manteiga, creo que muy merecidos, sin desmerecer a los demás, que realizaron un excelente trabajo. La organización de Pasarela Mustang tiene un ojo excelente para descubrirnos nuevos talentos y no dan puntada sin hilo.

Y para cerrar este post, añado una microentrevista hecha a la diseñadora invitada, Alexandra Moura [4], lisboeta que desde 2002 ha ido consolidándose como uno de los grandes valores del diseño luso contemporáneo. En Pasarela Mustang mostró su colección otoño-invierno 09 “SURMA”, basada en una tribu Africana llamada Surma que vive a orillas del río Omo en Etiopía.

¿Conocías Pasarela Mustang antes de que te invitaran a participar? ¿Qué opinión tienes de ella? Conocía únicamente el Festival de Benicássim.

¿Cómo calificarías el momento que está viviendo actualmente la moda portuguesa? Pienso que la moda en general está pasando por un momento difícil debido a toda la coyuntura de crisis que se vive globalmente. Con todo, pienso que la creatividad de los creadores siempre se destacará y sobrevivirá. 

¿Cuáles han sido los mayores escollos que has encontrado en tu carrera como diseñadora? Portugal es un mercado pequeño y periférico, sin gran tradición de moda ni las condiciones necesarias para la internacionalización. Además la industria portuguesa no apoya el diseño nacional a pesar de tener un know-how muy relevante en ciertas áreas, sobre todo en el calzado.

¿Y cuál ha sido el momento más dulce de tu trayectoria? La sensación de la primera presentación, el materializar un sueño, una idea, y ver la ropa comprada y usada por personas comunes.

¿Eres una diseñadora que aprovecha las oportunidad que genera Internet (Facebook, MySpace, Twitter, YouTube…)? Si, una de nuestras estrategias de comunicación pasa por el uso de las nuevas plataformas digitales que permiten divulgar nuestro trabajo a un público mucho más grande y en diferentes lugares del mundo.

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Robert Geller colabora con Levis… un ejemplo excelente de como la industria de la moda debiera funcionar

Sbado, 15 Agosto 2009

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Siempre lo he dicho y siempre lo diré (mientras la industria de la moda en nuestro país esté como está): el futuro de los diseñadores pasa por aliarse con la industria, entiéndase por firmas comerciales de gran alcance. Pero eso, lamentablemente, no está tanto en las manos de los diseñadores (que matarían por ello) como en un cambio de chip de estas firmas.

No se puede aspirar a tener una inmensa red de diseñadores independientes que no son capaces de hacer una producción lo suficientemente amplia como para que sea comercialmente rentable, más cuando los hábitos de consumo no priman el diseño. ¡Hala, ya está este arremetiendo a diestro y siniestro!, dirá alguno. Seamos realista y que haga cada cual haga una pequeña reflexión: cuando quieres comprarte ropa a dónde vas, a El Corte Inglés o peregrinas de tiendecita en tiendecita en busca de las piezas de los diseñadores. Pues eso, no seamos hipócritas. La ropa de diseñadores nacionales nos parece cara y arriesgada en general, hablando en términos de consumo masivo.

La industria debería tener más iniciativa como la que Levis nos ha presentado la semana pasada. Le ha pedido a uno de los nuevos talentos más destacado dentro de la escena del menswear neoyorquino, Robert Geller, que reinterprete la herencia de Levis. Geller, formado con Marc Jacobs, y que se lanzó al mercado bajo su propio nombre en la temporada otoño/invierno 2007, es uno de los más importantes exponentes del estilo americano en la actualidad. El diseñador ha buceado en los archives de la firma vaquero para trabajar sobre 11 clásicos de Levis que van desde 1910 hasta 1950, dando lugar a otras tantas nuevas piezas que sólo se comercializarán en 12 centros selectos de la cadena de grandes almacenes Bloomingdales.

En algo así participan todos los agentes implicados en el discurso de la moda: Levis representa ‘la industria’ que da soporte logístico, el diseñador pone su talento y cobra por él (y así no tiene que pedir subvenciones a Papá Estado), Bloomingdales pone la comercialización y la puesta en contacto con el consumo de mansas. Me detengo un segundo en el papel de los grandes almacenes, ya que es son pieza esencial puesto que los retailers, como se denominan en USA, son las venas por las que fluye la sangre de la moda. En España adolecemos de grandes almacenes que apoye la red de diseñadores y eso es lo que hace que jamás nos podamos comparar con Estados Unidos. Triste sí, pero esos son los efectos nocivos del monopolio en que vivimos. Y por último hay otro agente invisile, la prensa, que es la que selecciona a los diseñadores de valía o interés y los pone en el punto de mira de la industria. Sin el apoyo previo de la prensa al trabajo de Geller ahora no estaríamos hablando de esta colaboración.

Ya sé que no vais a coger un avión a los Usa en septiembre expresamente para haceros con las piezas creadas por Geller, pero yo os dejo algunas fotos para abrir boca.

PD. Ya sé que en España ha habido colaboraciones de este tipo como la de Carlos Diez con Lois, pero yo quiero más.

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No a los hippies de marca

Jueves, 13 Agosto 2009

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El verano me pone nostálgico. He buscado  mi camiseta de Naranjito pero he descubierto que ha pasado a mejor vida. No rectifico, de mejor vida nada. Mi camiseta reposaba gloriosa en un cajín de mi armario y de vez en cuando lucía sobre mi cuerpo serrano, pero ahora languidece a trozos en el cajón de los trapos para quitar el polvo y cuando sale de allí es para arrastrarse impúdicamente por la mugre que acumulan los muebles. Así que salí a la calle y me compré una camiseta de Shin Chan y la he guardado para usarla dentro de veinte años, cuando se convierta en una reliquia kitsch como era mi camiseta de naranjito.

Escribo esto desde Londres porque he venido de scouting para recopilar info para un report (jerga de periodista gilipollas… como yo). Mañana vuelvo a Sevilla, mi base de operaciones. Entre mis deberes estaba pasear por las calles y pillar tendencias, pero me duelen tanto los pies que paso, al final todo el mundo viste igual, incluso en Londres.

Estoy un hotelito bueno, el Hazlitt’s. Debería decir que solo me alojo en lo mejor de lo mejor, pero la verdad es que me meto donde puedo, y en este caso tenía una invitación del hotel para conocerlo y la he aprovechado. Está en el Soho y es una casa de estilo Georgiano con mullo allure, como yo, of course. Pues bien, estaba en el hall para salir ayer cuando de pronto entra… ¡una hippy! ¡Oh, Dios, que cosa más desfasada! Pero espera, espera, no, no es una hippy, es una fashion victim. Unos pantalones vaqueros rotos y descoloridos (de Balmain posiblemente), un top con flecos, una especie de abrigo de lana sin mangas que parece que se lo ha tricotado su abuela, gafas de Lenon y ¡una banda en la cabeza! (también llevaba zapatos de Prada pero eso no es nada Hippy). Me quedé muerto, la tipa se había levantado y se había dicho seguramente: “estoy en Londres, en el Soho, pues hoy me toca un look de ‘paz y amor’ total”.

A mí me pareció horroroso. Las tendencias hippies siempre me parecen vulgares. ¡Y entonces leí algo por casualidad! Este fin de semana se celebra el 40 aniversario de Woodstock. El festival del amor (y de una muerte por sobredosis de heroína, otra tras una ruptura de apéndice y una última por un accidente con un tractor, según la Wikipedia… me encantan los datos anti-glamour).

Yo, si quisiera hacer un homenaje a Woodstock, recomendaría a un diseñador/artista de nueva york, la última sensación en peletería, Jordan Betten, que creó su firma Lost Art (arriba y abajo en foto) hace ya 11 años. En sus diseños mezcla mucha esencia hippy, un poco de folk y algo de subcultura nativa americana. Ha hecho las delicias de Heidi Klum, Shakira, Steven Tyler…

A mí me parece simplemente bestial (no para verano, claro) porque sus piezas son únicas e irrepetibles, exclusivas y unas obras de artesanía singular. Para hacer de hippy mejor irse a la artesanía, porque los hippy de marca nunca me han convencido. No se puede ir por la vida de Hippy gastándose 3500 euros en unos pantalones de pitón de Prada, o 2000 euros en un chaleco de ante de Vuitton.

Paz, amor y moda.

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Olores que te hacen rejuvenecer

Lunes, 10 Agosto 2009

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Nueva entrega de ‘Lo he probado’, un clásico universal donde los haya.  Este post va sobre olores que me llevan a la infancia. De entre los cosméticos que recibo he elegido tres que me remiten instantáneamente a aquella época en que me empinaba sobre el mostrador del kiosko de chuches con una fortuna de cinco duros en la mano. No sé si aquello de que “este cosmético te hará rejuvenecer’ se refiere a esto, pero me siento como un niño cuando uso estos producto ya que sus olores me evocan sentimientos y sensaciones que estaban perdidas.

No, no me estoy poniendo melodramático, y seguramente si usáis estos mismos potingues no os produzcan ese efecto. La memoria olfativa es algo personal e intransferible, así que solo puedo limitarme a describiros  mi experiencia.

El primero de los productos que os recomiendo es el Total Energy Exhilarating Body Wash de The Body Shop, un gel de baño exfoliante formulado a partir de extracto de guaraná, jengibre, bergamota. Tiene pequeñas partículas arenosas de luffa (esponja vegetal) que realizan la función exfoliante. Lo peculiar de su olor es que me recuerda a las gominolas de Coca-Cola, esas que tiene forma de botellita bicolor.

Del cuerpo pasamos al rostro, a la Facial Moisturising Lotion SPF 15 de Tolsom, una agradable hidratante facial que uso como aftershave de fácil absorción que me deja la piel inmediatamente suave y con vida. No hay que desdeñar su factor de protección solar en el mes que estamos. La primera vez que la use recuerdo que me pasé todo el día como en una nube, acariciándome la cara de cuando en cuando y deleitándome con el aroma que dejaba en los dedos. Los que me debieron ver ese día por la calle pensarían que era un narcisista. Cuando se seca deja en tu piel un delicioso olor a bolitas de anís, de esas que tu madre siempre te decía que te sacaras de la boca por que se te podían ir por mal sitio.

Y de la cara, a los pies. El Peppermint Reviving Leg Gel de The Body Shop es justo lo que necesitas para tus piernas y pies cansados. Empecemos por el olor: Pictolines. Sí, los clásicos caramelos de menta balsámica. Un buen masaje de piernas con este gel, que te produce un orgásmico frescor con su aplicación, es lo que yo entiendo por estar en el Cielo (siempre y cuando el masaje te lo de tu pareja, claro).

Los olores están muy relacionados con el bienestar, que se lo digan a los que se dedican a diseñar tratamientos de aromaterapia. Por eso Vicky Beckham no era feliz en España, porque le olía raro. Por eso yo nunca me he sentido cómodo en Chinatown (NY), con todos esos tenderetes de pescado seco en las puertas de los comercio. Por eso Hamblet estaba loco (¿no fue el que dijo que algo olía a podrido en Dinamarca?). ¿Y a ti que olor te hace entrar en el Nirvana?