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Archivo de Septiembre, 2009

Carta a Kate Moss

Mircoles, 30 Septiembre 2009

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Querida Miss Moss, 

Eres todo un portento empresarial. Quién iba a pensar que aquella niña de 16 años que aparecía como una india en la portada del nº 22 (julio de 1990) de la extinta revista The Face iba a ser una potentada de la moda hoy. Aquellas fotos de Corinne Day en blanco y negro son hoy de coleccionista, y sin embargo, tras tantas portadas de Vogue y Harper’s Bazaar, sigues siendo la misma, solo que con un poco más de curvas. ¿Recuerdas cuando te acusaban de anoréxica cuando la verdad era que estabas a medio desarrollar? Eso es lo que tiene ser la supermodelo/antimodelo de los 90, que te cayeron todos los halagos… pero también todas las críticas.  

Por favor, cásate conmigo, soy capaz de irme a vivir a Londres por ti (y por la posibilidad de un acuerdo de divorcio como el de Guy Ritchie y Madonna, porque Forbes te posiciona en el número 74 de su ranking de celebridades con más pasta, y la segunda modelo más rica por detrás de Giselle). ¿Que por qué quiero casarme contigo y no con Giselle? Pues porque Giselle sólo hace chanclas y tú sin embargo tiene toda una línea de ropa con el gigante británico TopShop. He leído en el Vogue USA que te paseas por el despacho de Philip Green (propietario de la firma) como ‘Periquillo por su casa’ y que te pagan un pastón por ir de vez en cuando al estudio e “inspirar” a las diseñadoras que hacen tu colección. ¡Pero qué arte!, como los diseñadores consagrados de dimensión industrial pero con sólo 34 años. Ya sé que Green negoció directamente contigo tu caché en este proyecto, y que te pagó 4.4 millones de euros, otro motivo de peso para quererme casar contigo.

Pero es que todo lo que te rodea tiene halo de superproducción, como cuando el 30 de abril de 2007 se lanzó tu colección y se previó tener preparados 2000 paraguas para los que se acercaran a la première porque las noticias daban agua para esa noche. Hiciste tu aparición de 10 segundos en el escaparate de la tienda de Oxford Street y acto seguido la gente pudo pasar en pequeños grupos, sin poder permanecer en la tienda más de 20 minutos, pudiéndose probar hasta 8 prendas y comprar sólo 5 como máximo. Todo pensado para que no se produjeran “acaparaciones” y se montara un lucrativo mercado negro en eBay.  

Ya sé que no soy Johnny Depp ni Pete Doherty, ni salgo de marcha por la noche para ser inmortalizado por The Sun, pero puedo esperarte en casa y acompañarte a rehab si hiciera falta. Kate, me gustas porque eres un icono y porque has roto las barreras de la hipocresía y mojigatería de la moda. Después de tu escándalo nadie podía suponer que tu carrera cogería más fuerza, y que grandes voces del sector defenderían tu derecho a meterte lo que quisieras por tus orificios nasales en tu tiempo libre (eso de ser modelo debe ser como ser policía: ‘nada de beber de servicio’). Lo más sorprendente es que los muy temidos consumidores no te volvieron la espalda y compraron voraces todo lo que tú anunciabas después de prometer “intentar” ser buena chica. Por favor, Kate, cásate conmigo.  

PD. Pero si no puede ser, ¿puedes decirle a tu amiga Claudia que me llame? ¿Sigue teniendo el villorio en Mallorca?

La ecuación de la elegancia

Domingo, 27 Septiembre 2009

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El otro día, en una entrevista que me hicieron, me preguntaron cuál era el hombre más elegante del mundo a mi juicio, o algo así. Esa es una pregunta siempre peliaguda porque la elegancia es algo tan subjetivo y circunstancial que no me atrevo a hacer afirmaciones rotundas al respecto. La elegancia es como la felicidad, que sólo se consigue a ratos. Pero para considerar a alguien elegante hay que exigir un balance positivo en términos de ratos de elegancias conseguidos.

Por supuesto evité mencionar actores o cantantes ya que todos sabemos que su ‘elegancia’ no radica en ellos, sino en los asesores de imagen y estilistas que contratan. A  estos personajes sólo se les puede juzgar por las fotos de los papparazzis, cuando están fuera de eventos sociales, y ciertamente la imagen que tenemos de gente como Brad Pitt o George Clooney en sus momentos de asueto son realmente deplorables. Un Brad Pitt puede estar espléndido en una alfombra roja de Cannes pero su imagen paseando con su churri y los niños suele ser aterradora.

Pero como respuesta a la pregunta que me hacían de pronto se me vino a la mente una imagen: Jim Gold (arriba). “¿Quién es Jim Gold?” se preguntarán muchos. Es el Presidente y CEO de Bergdorf Goodman, los grandes almacenes americanos. Se le puede ver asiduamente en los front rows de los desfiles de modas y es tu tipo formado en Harvard que como vicepresidente en Neiman Marcus desarrolló un plan de negocios que en tres años disparó los ingresos de 20 a 80 millones de dólares. Una mente prodigiosa dentro de un hombre atractivo, sin ser espectacular, pero muy ELEGANTE que combina actitud y clasicismo. (¡Oh, Dios, cuánto le envidio!)

Me puse a analizar para saber por qué consideraba a Gold exactamente elegante. Así que me planteé estas preguntas: ¿Qué es la elegancia o el estilo (que no tiene por qué ser lo mismo)? Mucha gente dice que es una forma de ser, de comportarse. En eso estoy de acuerdo. ¿Se puede ser elegante sin tener cierta apostura física, cierto atractivo? Definitivamente no. Se puede vestir bien, llevar ropa buena, pero si el físico no acompaña nunca entras en la categoría de elegante. Es triste pero es así, y lo sé por experiencia. Para a los que su físico no les da acceso a la categoría de elegante les queda el consuelo de tener estilo, que es lo mismo que decir tener personalidad propia al vestir. ¿Se puede ser elegante por cuatro cuartos? ¡Ja! Eso de ser elegante vistiendo de low cost es una ficción. Sí, puedes ser elegante vistiendo de Zara, H&M o Mango, pero debes invertir una buena cantidad de dinero para tener un armario bien equipado y a la moda. Así que podríamos hacer una ecuación pseudo-matemática para alcanzar la elegancia.

Definamos las variables:

A = Actitud. Forma de comportarte, de pensar y de afrontar la vida que te hace especial.

M = Sentido de la moda. Saber de tendencias y cómo aplicarlas a uno mismo.

PP = Personalidad Propia. Mantener un criterio independiente y realista que evita dejarte arrastrar por tendencias o movimientos no acordes con tus limitaciones. Reafirmación del YO.

E = Estilo. Tener estilo… no necesita más aclaración.

F = Físico. Cierta armonía física de esbeltez y atractivo que ayuda a que la ropa haga su trabajo en cuanto a realzarla.

If = Inversión Fija. Capital invertido en proveerse de un fondo de armario atemporal.

Iv = Inversión variable. Capital invertido en seguir tendencias estacionales y en renovar piezas de temporada.

S = Sociabilidad. Educación, saber estar y elegancia de formas.

C = Clasicismo. Sentido de la estética clásica y de los cánones estéticos.

La ecuación quedaría tal que:

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Siendo

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Creo que esta ecuación puede ser un descubrimiento tan grande como el E=MC2 de Einstein, pero con aplicaciones infinitamente más prácticas.

Para saber cuáles son variables determinantes, sólo tienen que hacer cero cada una de ellas y ver cuáles anulan el valor final. A mí me fallan F, If e Iv… así que mi ELEGANCIA se va al garete.

PD. Perdonen esta disgresión matemática pero mi linceciatura en Economía pugna porque le busque un sentido práctico.

El Londres más ‘macho’

Viernes, 25 Septiembre 2009

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Mientras todos estábamos absorbidos por nuestra pasarela Cibeles y por una Carmen Lomana que se cambiaba de vestido para cada desfile cual Mortadelo se cambia de disfraz de viñeta en viñeta… mientras nuestra atención estaba puesta en Madrid, la semana de la moda de Londres discurría plácidamente en paralelo. Muchas cosas tendría que contar de lo visto en Londres, pero no lo voy a hacer de golpe que después me quedo sin cosas interesantes que mostrar en los próximos seis meses. Pero si quiero reseñar el cierre de esta edición, un día dedicado exclusivamente al hombre del que este fue fu programa:

23 de septiembre  

10:00 James Long 

10:00 Carolyn Massey

11:00 Lou Dalton

12:00 Fashion East Menswear Installations. Donde participaron: Blaak, Caseley-Hayford, David Lindwall - Reborn 1982,  Eastpak by Christopher Shannon, H by Harris, Husam el Odeh, Jaiden rVa James, Jordan Askill, Louise Gray, Martine Rose, Mr Hare, Natascha Stolle, New Power Studio, y Sibling.

14:00 MAN

15:00 Savile Row Presentation: E. Tautz

17:00 Wintle

18:15 A Child of the Jago 

19:30 bSTORE

19:30 Tim Soar   

Esta es la segunda edición que le dedican un día al hombre en la pasarela londinense, y es que la moda masculina era la gran olvidada de esta Meca de la modernidad. Firmas como Burberry, Pringle of Scotland o Paul Smith prefieren reservar sus propuestas masculinas para Milán hombre, y por ello, para que no hubiera esa fuga de talentos, el British Fashion Council se puso manos a la obra para hacer de Londres un escaparate atractivo para las colecciones masculinas. Con lo que no cuenta Londres es con el poder de convocatoria de compradores internacionales que tiene Londres, pero ellos esperan que todo se andará. Después de todo es una pasarela con 25 años de vida, como nuestra querida Cibeles, y no hay nada más que ver cuán lejos está (por delante) en logros y triunfos. 

¿Qué me ha sorprendido de las colecciones masculinas de Londres? Pues me ha asombrado cómo hasta los diseñadores más vanguardistas le reservan un importante espacio a propuestas formales y comerciales. Son conscientes que hay una gran masa de consumidores ávidos de modernidad, sí, pero que no hay que abandonar a aquellos que buscan un buen traje. 

En las fotos os muestro un ejemplo de esa dicotomía, de cómo en una misma propuesta conviven vanguardia y tradición.  

También hay que alabar la enseñanza británica que no menosprecia al mundo masculino y que enseñan a diseñar, cortar y montar ropa para el hombre. Eso sería algo que deberían aprender las escuelas españolas, aunque soy consciente de que Londres tiene la ventaja de tener una herencia sastre muy importante que nosotros no hemos sabido cultivar. Las escuelas españolas deberían concertar prácticas en los talleres de los prestigiosos sastres para que los nuevos diseñadores no cometan los errores de sus ‘mayores’ que osan presentar en pasarela piezas masculinas que sientan como el culo porque usan patrones femeninos (en especial en los pantalones). 

Se me ocurre que en breve podría dedicarles una serie de temas a los sastres españoles, que se lo merecen.

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Odile Gilbert da brillo a Cibeles

Martes, 22 Septiembre 2009

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Hablar de Nicolás Vaudelet, diseñador francés que está llevando a la firma sevillana El Caballo a un nuevo estatus fashionista, es difícil. Me es difícil porque tengo un vínculo ciertamente afectivo con esta marca al ser sevillano, y en especial por estar padeciendo una especie de Síndrome de Estocolmo con Vaudelet. Desde que lo conocí en persona tras su primera colección sevillana quedé abducido por su talento, y por toda una serie de virtudes que son muy extrañas en el mundo de la moda: humildad, buena educación, esa forma de no perder nunca la sonrisa, cercanía… en una palabra: ¡es tan mono! (lo siento, estoy bloqueado con los adjetivos). Estoy seguro que si presentara una colección horrible mi cerebro se revelaría y lo bloquearía como recuerdos traumáticos, pero no es el caso.

Vaudelet, en su desembarco en El Caballo, ha demostrado dos actitudes muy importantes: saber respetar y escuchar la tradición de la firma, y saber rodearse de buenos colaboradores. En este caso, en la colección que ha presentado hoy, ha recurrido a un mito de la moda. Y cuando digo mito no existe interpretación para el término, porque Odile Gilbert es un auténtico mito de la moda, una peluquera con halo de leyenda, colaboradora de fotógrafos como Richard Avedon, Helmut Newton, Herb Ritts, Irving Penn, Steven Klein, Peter Lindbergh, Jean-Baptiste Mondino y Paolo Roversi, entre muchos otros, y que un público menos especializado puede recordar como la autora de los peinados de Kirsten Dunst en ‘María Antonieta’ de Sofía Coppola.

Personaje tan insigne es la autora de los tocados de pelo natural con forma de pájaro que se han visto en el desfile de El Caballo. En esta ocasión Vaudelet se ha inspirado en la Isla de Guanahaní, isla en la que desembarcó Cristóbal Colón el 12 de octubre de 1492, cuando llegó por primera vez a América, y a la que renombró como San Salvador, y de su exótica fauna alada a recogido Gilbert las ideas para estos originales tocados. Unos tocados cuya colocación ha supervisado personalmente Odile en el backstage del desfile.

La moda es mestizaje creativo. Yo no comprendo a los diseñadores que quieren hacerlo todo por ellos mismo: complementos, estilismos, idear la peluquería y el maquillaje, y hasta elegir la música de los desfiles. ¡Así les salen las cosas! Hablando de músicas, aún resuena en mi cabeza la ambientación musical del anterior desfile de Vaudelet, donde versionaba (para ilustrar su inspiración bandolera) la famosa copla ‘Antonio Vargas Heredia’ que quedó magistral. Un mes después me lo encontré en un evento y lo primero que le pregunté fue que de dónde había sacado aquella versión de la copla, a lo que me respondió: “me lo han hecho unos amigos de (no recuerdo el pueblo sevillano que me dijo) que tienen un grupo”. Nicolás, si lees esto, grábame un CD con aquella versión y me la mandas, porfi, please.

Y la generosidad es otro rasgo de este diseñador (que no me paga por decir esto, ni me manda regalos, ni siquiera coincidimos más de un par de veces al año a pesar de estar en la misma ciudad) porque ha salido a escena a saludar acompañado de Odile, porque nobleza obliga, y dar su sitio a los colaboradores es de no tener complejos.

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Cibeles 25 años después

Viernes, 18 Septiembre 2009

Cibeles comienza, de nuevo, hoy. El circuito de las pasarelas es un constante ‘efecto Día de la Marmota’ en que cada seis meses te hartas de repetir topicazos, presentaciones y opiniones. Así que cuando tenemos la oportunidad de hablar de algo distinto, como es un aniversario, siempre es de agradecer. Cibeles cumple 25 años, o lo que es lo mismo, 50 ediciones y me niego a reproducir lo que todos los artículos sobre el tema repetirán en estos días hasta la extenuación. Así que la mejor manera de rendirle tributo a Cibeles por mi parte es hacer un ejercicio de memoria emocional y contar vivencias ‘cibelinas’ de las que quedan en el recuerdo. Porque quizás las colecciones las olvidemos, sobre todo las que temporada tras temporada siguen siendo más de lo mismo, pero lo que no olvidamos ciertamente son momentos como aquel en que Davidelfin puso como freebies (regalitos para la prensa) una camiseta ultra diminuta y un par de barritas energéticas para adelgazar [yo le encontré sentido: te tomas las barritas, adelgazas y terminas cabiendo en la camiseta].

No soy tan mayor como para manejar recuerdos de los inicios de Cibeles de primera mano, pero son mucho los periodistas seniors que van compartiendo experiencias sobre aquello. De un modo un poco preconitivo, Cibeles empezó bajo la carpa de un circo, el de Teresa Rabal, cuya carpa alquilaban y la plantaban en plena Plaza Colón de Madrid (esto lo suelta Cuca Solana en toda entrevista, venga o no al caso). Por entonces yo contaría con 9 años, y sinceramente, me interesaban más el Comando G y Mazinger Z que la moda. Mis primeros encuentros con la moda llegaron con la repercusión mediática de la imposible Ágatha de la Prada, que por aquel entonces era lo único que sonaba por doquier tildada de “mamarrachada”. ¡Cuántos han tenido que tragarse sus palabras frente al éxito creativo y comercial de esta diseñadora que ha llegado donde mucho de sus congéneres ‘serios’ nunca han soñado llegar! En una entrevista Ágatha me decía que sus mayores fans eran los niños, y no me extrañó, porque yo adoraba aquellos vestidos-escalera que hacía y que se tildaban de ideas estrafalarias. Fue la primera que nos acercó el concepto diseñador-artista que ha hecho evolucionar este sector en los últimos 25 años.

Antonio Alvarado, el único de los 7 diseñadores que tomaron parte en aquella primera edición de Cibeles y que sigue desfilando, no sólo ha mantenido su perfil rompedor sino que su estilo ha rejuvenecido con los años. Mantenerse en el primer plano de la moda es duro porque es un sector muy ingrato y en un chasquido de dedos desapareces de la memoria colectiva. Sean sinceros, ¿recuerdan a Los Pepes, Nacho Ruiz, A Menos Cuarto, Vera Medem o Isabel Berz? ¡Qué grande fueron Vacas Flacas y Manuel Piña y qué olvidados están! Todos ellos fueron diseñadores que pasearon palmito por Cibeles y ahora… ¿ahora qué? Sólo los gallegos (Purificación Garcia, Roberto Verino y Adolfo Dominguez, los dos últimos vuelven en esta edición) supieron bajarse de la pasarela y mantener la marca con fuerza y expandirse, y demostrar que no es necesaria una pasarela para ser un nombre de moda reconocido.

Sobre la pasarela se ha visto de todo, y cuando digo ‘de todo’ quiero decir ¡de todo! La imagen de modelos fumando sería ahora mismo ‘infumable’, más en un momento en que solo se podrá fumar bajo las alcantarillas ¿o eso es espacio público también? [nota: no soy fumador]. Recuerdoa esa Paola Dominguín emplumada cual reina del carnaval de Tenerife. Recuerdo a todas las tops que nacieron al amparo de Cibeles como Veronica Blume, Nieves Sanchez… ¡Helena Barquilla! ¡Qué genial era Helena Barquilla!, nuestra top más internacional y por el contrario la de menos repercusión patria. Tengo en la retina su famoso traspiés en un desfile parisino, ¿el de Thierry Mugler? Ella supo convertir una caída accidenta en una puesta en escena donde recorría la pasarela con la gracia felina de una mujer pantera… a gatas.

Mis recuerdos personales de Cibeles comienzan frente a su mostrador de acreditaciones con una señorita diciéndome “mira al objetivo para sacarte una foto para la acreditación”. “¿Objetivo, qué objetivo?” pensé, y así salgo en la foto que me ha acompañado en las acreditaciones desde entonces, con cara de no saber dónde está el objetivo.

Cibeles ha crecido, tiene más pasarelas (dos), tiene más diseñadores (se han integrado los emergentes de El Ego), tiene más dinero (se han puesto las pilas con los sponsors privados, o eso intentan), tiene más caché (ahora es una ‘fashion week’). Hemos vivido cambios de emplazamiento a El Retiro, y regresos a Ifema. Vivimos la fuga de diseñadores hacia Gaudí y la posterior integración de los diseñadores catalanes en Cibeles cuando Gaudí desapareció. Escándalos: Davidelfin escandaliza, la masa muscular de las modelos indigna, Davidelfin vuelve a escandalizar, y otra vez más de vueltas con la anorexia… Ahora Davidelfin desfila en Nueva York y el otro día mi amiga Antonia llevaba una camiseta que decía “please, don’t feed model”. ¿Tanto escándalo para qué?

Yo me quedaría con tres momentos de Cibeles:

1) La colección de Elio Berhanyer (al que homenajean en esta edición) que realizó tan bárbara y magistralmente Roberto Diz, que se postulaba como el sucesor de un ya mayor Elio. Una iniciativa que no fraguó por una lucha de egos y que hubiera podido devolver el brillo al nombre de este superviviente de la Era de la Alta Costura.

2) El primer desfile de Carlos Diez Diez, que devolvió la razón de ser de Cibeles. Mi incondicionalidad a Carlos es algo sobradamente conocido, porque creo que es uno de los pocos diseñadores con identidad propia y sentido de la vanguardia.

3) El secuestro de la colección de Ion Fiz que creó la situación de caos y estrés más pasmosa nunca vista. Ion Fiz discutió con su socia capitalista y esta decidió no dejarle sacar del estudio la colección que iba a presentar. Tubo que recomponer un desfile improvisado con vestidos de otras ediciones que pudo recuperar. Desde entonces desfila en el OFF Cibeles ya que la organización lo penalizó echándolo del programa oficial a pesar de que es otro de los tesoros de la semana de la moda madrileña.

Siéntense y disfrutes en esta nueva edición de Cibeles, a ver qué momentos memorables nos deja en esta ocasión. Por ahora os dejo algunos de los bocetos de las colecciones que nos presentarán:

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Spurr: un estilo muy americano (pero él es inglés)

Martes, 15 Septiembre 2009

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No puedo abstraerme de Nueva York.  Desde que ha empezado me llueven los mails con imágenes de lo que se está presentando. Una vez más voy a ignorar lo que se va a mostrar en todos los medios y voy a tratar de dar luz a propuestas interesantes que no tienen cobertura mediatica en España.

En concreto me gustaría mostrar la colección de SPURR. Sí, suena a niño chicho que espurrea la papilla en la cara de su madre/padre, pero la verdad es que es el apellido de un diseñador que ha sido todo un descubrimiento para mí.

La colección para la primavera 2010 de Simon Spurr es un estudio de la silueta tradiciona, de cortes limpios, donde el uso del color tiene un papel destacado. Hay sutiles toques años 60 y 70 que reflejan que ha tomado inspiración de las fotografías vintage de Helmut Newton. Esta temporada Helmut Newton es tendencia en la moda femenina, con sus amazonas de curo negro que viajan en el límite entre el cine negro y el mundo de la dominación sexual. Sin embargo los hombres Newton son sibaritas refinados, un poco gigolós, un tanto vividores, y un mucho aristócratas de la vieja Europa. Y todo eso lo ha sabido recoger Spurr en esta colección correctísima y elegante. Refinamiento y romanticismo (nada ñoño).

Simon Spurr es inglés, nacido en 1974, a mi juicio una añada de creativos inmejorable (yo nací en el 74). La visión comercial de sus colecciones no es gratuita, sino resultado de 12 años en el sector formándose en firmas como Calvin Klein, Ralph Lauren Purple Label o Yves Saint Laurent de la mano de Hedi Slimane. Debutó en solitario en 2006 y su prestigio se ha ido consolidando poco a poco, hasta este año en que ha sido semifinalista este año en el Ecco Domani Fashion Fundation Award para diseñadores de moda masculina.

La idiosincrasia Spurr es muy americana. La moda masculina americana tiene una personalidad muy propia. Mientras que el estilo italiano es muy sartorial y lujoso, y el francés es chic y ultramoderno… los americanos mantienen los pies en el suelo. Quieren un traje que atraiga las miradas pero solo de admiración, no quieren que se cuestione su elección. Buscan lujo pero dentro de la ponibilidad diaria. Esto es porque Nueva York es una ciudad trepidante en la que seguramente vayas a los clubs desde el trabajo sin pasar por casa para cambiarte. Buscan un uniforme all-whole-day  (para todo el día). Yo en ese sentido soy muy ‘americano’.

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Victor Blanco me recomienda a Peter Nitz

Viernes, 11 Septiembre 2009

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Bueno, bueno, Nueva York debe estar temblando, el it-boy español por antonomasia anda suelto por la Gran Manzana. Para los que no estén familiarizados con la terminología, un it-boy/it-girl es como decir “chico/a del momento”, siempre los vemos en fiestas, vistiendo a la última y parece que su vida trascurre entre botellitas con boquilla de Moët & Chandon y fotocalls. Nuestro it-boy se llama Victor Blanco, es estilista, y es de sobra conocido por ser el chico de los tacones. Bueno, que los árboles no nos impidan ver el bosque: lo de los zapatos de tacón que usa no deja de ser una decisión estilística que llama la atención, pero Victor es más que eso. El proyecto que se trae entre manos más inmediato es un libro sobre moda que seguramente vea la luz en Navidad, pero como está en fase de realización no me arriesgo a dar fechas concretas sabiendo cómo funcionan las decisiones editoriales.

Volviendo al principio, Victor está en Nueva York, de desfile en desfile, luciendo palmito sólo como él sabe hacerlo. El otro día me dice (por Facebook, que es nuestro medio de contacto más habitual, a veces hablamos por teléfono pero me debe odiar a estas alturas porque cada vez que me llama le corto enseguida porque algo urgente me reclama, no es mi intención, lo prometo, pero tengo una vida complicada)… el otro día me dice que ha descubierto a un diseñador de bolsos de lujo suizo ¡FANTÁSTICO! llamado Peter Nitz, y me enseñó fotos de sus creaciones.

-Oye, ¿cómo diste con esta joyita? –le pregunto a Victor.

-Gracias al libro que estoy haciendo sobre moda, estilismo y lujo di con uno de los personajes más buscados, Mark Tonello,  autor del libro Tráete un Birkin a casa, en el que relata cómo se hizo con más de un centenar de bolsos Birkins de Hermés. Este señor, como gran amante del lujo, me comentó sobre este diseñador, Peter Nitz, creador de bolsos de lujo de cocodrilo y otras pieles exóticas. Nitz también forma parte de una marca suiza, Van Astyl, de la cual es él el diseñador, y utiliza pieles exactamente como las de Hermés, ya que trabajan con las mismas fábricas en Suiza, donde reside actualmente este joven diseñador americano. Contacté con él para conocer sus diseños, y quede ENAMORADO, de cómo trata esas pieles, de los diseños tan sumamente chic y elegantes, al igual que glamurosos, dignos de estar en un museo.

-¿Y qué es lo que te enamora concretamente de estos bolsos?

-Que están cosidos a mano, pieza por pieza, los elabora él mismo, y tienen un “stiching” perfecto… Son piezas cuidadas al detalle, las trabaja por encargo, tanto colores como formas, y la verdad es que no pude resistirme a su Ribbon bag, en cocodrilo negro con interior en turquesa y lazo en gris, junto a un broche plata de anticuario precioso en forma de insecto.

-Ya veo que eres de los que le gusta encontrar cosas aún desconocidas por el gran público en vez de ir a los valores seguros que son los grandes nombres de la moda.

-Me encanta descubrir cosas inéditas, para muchas clientas lo hago, y no solo eso, sino chollos. Me encanta estar de tiendas o por internet y localizar esas piezas exclusivas que tanta gente desea, y que solo profesionales de la moda somos capaces de encontrar, y si son valores de la moda aún no conocidos en España me encanta ayudarlos a crecer siempre que confíe en su producto, sean o no de lujo o de high st

-Los de Peter serán bolsos bastante caros, ¿no?

-Los de la línea de Peter Nitz sí. Son bolsos de miles de dólares o euros… son piezas en cocodrilo, pitón, o incluso Himalayan croc (que solo hay cien Birkins en el mundo con esta piel por ejemplo, y dos de ellos con el paddock de diamantes con un valor de 120.000 €) que él utiliza en alguno de sus diseños. Pero también tiene, como ya te he dicho, su línea Van Astyl, que son bolsos con la misma piel de becerro que los Hermés, pero con un precio que ronda los 1000$, es decir unos 800€, y son igual de geniales. También puedes escoger piel, color y todo para estos diseños que son para diario, modelos estupendos y que creo que poco a poco se harán con un hueco en las mejores tiendas de España.

-Te ha mandado uno de sus bolsos, ¿no?

-Yo por supuesto me hice con uno de sus diseños, son lo más, y la verdad que al verlo me sentí tan afortunado de tener algo en lo que soy único… no solo porque en España nadie lo tiene, sino porque está hecho tal y como yo quería, en piel, forma y color, y eso hace que la pieza sea aún más especial.

¡Y anda que tardó en lucirlo! Arriba os dejo una foto de Víctor luciendo un Peter Nitz durante los desfiles de 080, y aquí abajo os muestro la colección de Van Astyl para la primavera/verano 2010, para que tengáis tiempos de poner una huchita y ahorrar.

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Nueva York empieza… observa bajo su pasarela

Mircoles, 9 Septiembre 2009

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Hoy comienza la Semana de la Moda de Nueva York y a estas alturas muchos periodistas, estilistas y editores de moda han surcado el atlántico, lo están haciendo o se preparan para ello. Yo paso en esta ocasión. No me apetece molerme la espalda en un avión en clase turista para cuatro días. La verdad es que el evento ya cuenta con 9 días de desfiles y presentaciones, pero son pocos los que están todo ese tiempo, sino que vas sólo a lo que más te interesa. Y en este caso es… ¡la moda española!

Pues no, yo no voy a Nueva York para ver qué hacen los diseñadores patrios, eso que me lo enseñen aquí en España. Pero es encomiable el esfuerzo que están realizando para internacionalizarse. Pero no me interesa, no me interesa en absoluto… Eso sería como ir de turismo a Francia y comer tortilla española. ¡No, si vas a Francias has de comer tête pâté o bouillabaise (bueno, a mi no me gusta la cabeza de cerdo en gelatina ni la sopa de pescado y siempre termino comiendo sándwiches mixtos, pero me pillan la idea, ¿verdad?).

No todos los que van a Nueva York tienen pensado currarse la semana de la moda. A muchos les dice su redactor jefe “te mando a Nueva York, tráeme un reportaje estupendo de la influencia de los Españoles allá, con un enfoque humano, que conecte con la gente de la calle” y el periodista de turno se hace el viaje, va al desfile de Custo, al de Davidelfin y el enfoque humano lo reduce a un par de comentarios de la delegación española diciendo lo maravilloso que es presentar allí. El resto del tiempo se dedican a hacer turismo y comprar gadgets electrónicos que le han encargado sus amigos.

Pero aún quedan periodistas de raza que se preocupan por pedir invitaciones a otros desfiles y se corren la ciudad de norte a sur, de este a oeste, varias veces cada jornada. Pero es un calendario tan amplio que al final se pierden y van a los desfiles de siempre, sota caballo y rey… Oscar de la Renta, Calvin Klein, Donna Karan. Básicamente porque en esos desfiles son donde dan los mejores regalitos de prensa, seamos sinceros, pero somos tan panolis que no nos damos cuenta que los regalitos sólo son para los asientos de primera fila… a no sr que los robes, lo que me lleva al post del otro día en que explicaba cómo okupar asientos de primera fila que no te pertenecen.

Lo verdaderamente interesante de Nueva York no está en su programa oficial, el que se celebra en la carpa de Bryant Park (esta es la penúltima temporada que se celebra allí, a partir del próximo septiembre se emplazará en el Lincoln Center), sino en todo lo que lo rodea, en los desfiles organizados fuera de las carpas, y si me apuran lo verdaderamente interesante ni siquiera está sobre la pasarela, sino en las ‘presentaciones’ en plan showroom.

Pongo un par ejemplo de descubrimientos de la pasada edición:

Por un lado Tom Scott (abajo), diseñador de Pensilvania formado en Scottish College of Textiles y especializado en el punto. ¡Es un mago del tejido de lana y entre sus puntos de venta internacionales se encuentra Colette de París o Journal Standard de Tokio. Ha sido freelance para gente como Calvin Klein y ha trabajado para Ralph Lauren, y en 2001 lanzó su propia firma empezando con accesorios y añadiendo ropa un par de años después. Su nueva colección se podrá conocer el día 10 y  yo mataría por uno de sus jerséis de agujero (no tomen lo de que mataría textualmente… bueno, depende de a quién).

Otro descubriendo es Johannes Faktotum (arriba), que no engañe el nombre, se trata de una chica que hace moda masculina inspirándose en los uniformes de los artesanos ambulantes alemanes conocidos como los zimmermann. Johanna Bloomfield, que es la diseñadora, se formó al lado de gente tan tan tan importante y vanguardista como Bless o Rick Owens. Ella presentará el día 13.Y así podría seguir hasta la extenuación reseñando cosas interesantes que se presentan en NY fuera de pasarela, y que lamentablemente no ‘merece’ reseñas de las principales revistas… que se deben a sus anunciantes.

¡Yo, la voz de los desheredados de la moda comercial, juro que nunca más pasarán desapercibidos! (A no ser que un sponsor fuerte ponga el ojo en el blog y me condicione los contenidos)

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Divas negras y con actitud

Lunes, 7 Septiembre 2009

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No sé si lo he escrito, lo he publicado, o simplemente lo he prensado mil veces, pero estoy convencido de que este año está marcado por la preponderancia de la belleza afro, y no sólo por el ascenso de Michelle Obama a los altares de la iconografía de moda. Yo, por mi parte, estoy prendado de dos potenciales aspirantes a iconos. Son dos cantantes negras de belleza singular, presencia arrolladora y un especial sentido de la moda (y no, no me refiero a Rihanna, que me parece un producto plastificado sobrevalorado).

La primera de ella consiguió que el mismísimo Sean “Diddy” Combs le produjera su disco Metropolis: The Chase Suite. Se llama Janelle Monáe, es original de Kansas y no puedo evitar pensar que todo era una gran broma cuando recibió un mensaje de Diddy via MySpace interesándose por ella. Pero era el Diddy genuino y ahora está a punto de sacar su segundo trabajo, Suites II & III: The ArchAndroid & the Great Divide. Tiene una voz rotunda, poderosa, como su estilo personal, muy masculino a la vez que retro con toques rockabilly.

La otra es la también enérgica Shingai Shoniwa, vocalista del grupo Noisettes. Ella es inglesa descendiente de zimbabwenses, y sus rasgos angulosos y acerados me recuerdan un poco a la belleza afilada de Grace Jones. Su estilo es ecléctico, donde podemos encontrar toques retros de los años sesenta con otros muy tribales. Con el segundo trabajo de Noisettes, Wild Young Hearts, se posicionan como un  must de la escena indie.

A mí lo que me interesa de estos dos bellezones morenos es que se empieza aceptar la belleza negra desde otra perspectiva alejada de la suavidad de las facciones de Beyoncé, Mariah Carey o la ya mencionada Rihanna. El negro es bello y atrayente, sin ambages, sin mestizaje, negro puro… que sabe mejor. Y si algo está cambiando es evidente en la tendencia de las portadas de Vogue USA, todo un termómetro al respecto, donde las chicas de color no abundan, y sin embargo en este año las portadas de marzo, abril y mayo tenían a Michelle Obama, Beyoncé y las modelos Liya Kebede y Jourdan Dunn (en una portada despegable con otras modelos).

Allá donde esté Yves Saint Lauren debe estar en el séptimo cielo (que juego de palabras más poco original) dado su fetichismo con las modelos de color que llevó él a la pasarela y que ahora son protagonistas, y justo en el año en que ha fallecido la primera modelo negra, Naomi Sims, que ganó fama mundial allá por los sesenta.

Algo también contribuido al cambio el centenar de veces que Naomi ha salido a la palestra de forma oportunista para denunciar el dominio caucásico en las pasarelas y que la edición italiana de Vogue decidiera el año pasado dedicarles el número de julio 2008 íntegramente a las modelos negras para denunciar ese absolutismo ‘blanco’.

Yo me alegro del cambio, pero más me alegraré cuando ello deje de ser motivo de un post. Así que os dejo dos videos de las nuevas divas negras a tener en cuenta… ¿no son hipnóticas?


Maquinillas de afeitar femeninas… y sí, lo he probado.

Viernes, 4 Septiembre 2009

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Era una mala idea. Yo lo sabía. Lo sabía antes, durante y después de ponerla en práctica. Todo surgió porque una buena amiga puso en duda mi capacidad como beauty (en términos de la moda las beautys son las editoras de belleza, son seres terrible por lo general, van a su aire y son 1000 veces que las editoras de moda).

-¡Qué sabrás tú de belleza femenina!

-Perdona, bonita –le contesté con mi mejor tono de “eres gilipollas total”- pero yo sé apreciar la belleza y eso me capacita como beauty.

-Pero no la sufres.

-¿Cómo? –no la entendía.

-Digo que los hombres no sabéis en absoluto por lo que tenemos que pasar las mujeres, la clase de torturas a las que nos sometemos las mujeres para estar bellas para vosotros los hombres.

-¡Y yo que pensaba que sufríais parta estar bellas para vosotras mismas! –dije con ironía harto de la demagogia del “¡porque yo lo valgo!”

Pregúntale a cualquier mujer porqué se somete a esas torturas con barro, algas y laser en los salones de belleza y seguro que repite el tópico de que lo hace para sentirse mejor, para gustarse ella misma… ¡¡Mentira cochina!! Lo único que importa es atraer a un hombre. Lo que pasa es que el feminismo ha hecho mucho mal a esta sociedad y al concepto ‘sinceridad’, y aunque todas saben que es así se autoconvencen que solo buscan la autoindulgencia.

Pero a pesar de todo me dolió. Siempre me he considerado una persona con empatía. ¿Sería posible que estuviera hablando de algo que no conozco en absoluto?

-Dime algo en lo que no comprenda en absoluto a una mujer  –la reté.

-La maternidad.

-Ahora me vendrás con que el instinto paternal es un instinto de segunda nunca comparable con el de una mujer por el simple hecho de que os ponen las piernas en estribos y os hacen dilatar hasta la extenuación.

-Por ejemplo. Y que conste que estás haciendo demagogia. Pero no me refiero a eso. Me refiero a cómo nuestro cuerpo cambia drásticamente y tenemos que volverlo a moldear tras el parto. Eso es algo que los hombres nunca comprenderán.

-Pero yo hablo de potingues, no de fitness. Dime algo que yo no comprenda en el tema de la belleza cosmética.

-Los rituales de belleza. ¡El simple hecho de la depilación de las piernas! ¡Es una tortura!

-Te recuerdo que me afeito la cara todos los días! –su mirada se centró en mi barba de tres días -, bueno, casi todos los días.

-Sí, pero a vosotros no se os juzga porque tengáis rasposa la cara, es más, puede ser atractivo. Hay hombres que con barba de dos días dan morbo. Tú no, pero hay otros hombres que sí.

-¡Gracias!

-Sin embargo nosotras tenemos que tener siempre las piernas perfectas por si… acaso.

Me vino a la mente mi amiga Raquelita de la facultad. Acabábamos de terminas los exámenes. Había sido una quincena agotadora con exámenes continuamente que no nos dejaban respirar. Estábamos en la cafetería cuando soltó un suspiro de alivio y dijo:-Mañana me lo voy a  dedicar a mí. Voy a entrar en el baño y no me van a sacar ni con gases lacrimógenos. Llevo quince días sin poder depilarme. Todas las mañanas cuando salgo de casa rezo. “Por favor Dios, no dejes que me coja un coche, que me lleven a un hospital y que un guapo médico me vea las piernas sin depilar”. (Era una época en que todas creían que en cada Urgencias de España había un George Clooney oficial).

Así que se me ocurrió probarlo: la depilación. Pero solo a cuchilla, no soy tan loco para plantearme la cera. Daba la casualidad que estoy preparando un post sobre maquinillas de afeitar masculina. Bic me había mandado también algunas maquinillas femeninas, y decidí hacerlas protagonista de este experimento.

Me puse a ello tenía tres tipos de maquinillas para testar: La Soleil Clic, la Soleil Lady y la Pure 3 Lady.

¡Manos a la obra!, y empecé por la Pure 3 Lady por ser la que se parece más a las desechables masculinas. Su triple hoja es contundente y la banda lubricante con Aloe y Vitamina E hace que se deslice con facilidad. Pero enseguida comprendí porque se fabrican las maquinillas femeninas con mango amplio, porque los vericuetos de las piernas (por delante y por detrás) te convierten en un contorsionista. Esta maquinilla es de mango fino y de cabezal fijo, con lo que es más complicado de usar que la gama Soleil, pero no obstante si me fuera de viaje sería la que echaría en mi neceser porque ocupa menos espacio.

Así que pasé a probar la gama Soleil en la otra pierna. La diferencia básica entre la Clic y la Lady es que la Clic es recargable mientras que la otra es desechable, y el cabezal de la Clic es de cabezal basculante, lo que todos sabemos que es altamente positivo a la hora de rasurar partes curvas. Ambas tienen tres cuchillas y una banda lubricante de Aloe Vera, aunque la Lady además incorpora Vitamina E. El afeitado fue cómodo y ágil, sin grandes complicaciones.

De pronto comprendí que todas las quejas sobre la depilación femenina son nimiedades. Sí, vale, afeitar por detrás es un tanto difícil, pero enseguida se le pilla el tranquillo. Y la parte de los tobillos puede causar algún quebradero de cabeza, pero es cuestión de mañana. Ni más ni menos complicado que afeitarse la barba.

Pero a pesar de ser quejas ficticias, pienso que las mujeres se quejan con razón, porque los hombres damos por hecho que las mujeres tienen que tener piernas tersas y no reparamos en el esfuerzo que ello les implica. Deberíamos ser conscientes y valorar el esfuerzo… al menos hasta que la genética selectiva nos permita tener bebes sin folículos pilosos en las piernas.

PD. ¿Qué dónde radica la mala idea de este post? En que hace un calor horroroso y llevo siempre pantalón corto, y solo depilé de rodilla para abajo. Así que quedo un tanto grotesco con media pierna velluda y la otra lisita. ¡¡Lo que hay que hacer por mantener un blog!!