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Archivo de Octubre, 2009

Andalucía de Moda: un repaso crítico

Viernes, 30 Octubre 2009

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Cuando escribo esto ya estoy en los estertores finales de esta edición de Andalucía de Moda. Algún desfile me queda esta tarde, del que daré cuenta este fin de semana si merece la pena.

Hablar de todas y cada una de las colecciones que se han presentado sería un asunto doloroso que pondría en jaque mi capacidad para mantener la cordura. Porque en un evento como este hay de todo, como en botica. Había pensado ignorar todo lo que no me gustaba pero creo que de mí se espera una labor didáctica, y eso implica realizar un análisis de lo que se puede mejorar.

En primer lugar eliminaría las colecciones infantiles, que rompen el sentido del evento. Ya sé que el infantil es un sector económico importante, pero si lo que se quiere es fomentar su vertiente comercial, ¿no sería mejor que ayudaran a esas firmas a tener un stand en el FIMI valenciano? Yo si quiero comprar pescado voy a una pescadería, y si quiero carne a la carnicería… si quiero moda infantil iré inexorablemente al FIMI, no a Andalucía de Moda.

Eliminaría las colecciones de Costura, porque la mayoría de lo que vemos no es ni siquiera eso, es confección a medida para fiesta (¿eso es Costura?, puede que si buscamos la definición en un diccionario lo sea, pero para un editor de moda la Costura implica creatividad y este no es el caso). Las intentonas costureras vistas en Andalucía de Moda nos puede deparar realmente momentos en que deseas lavarte los ojos con lejía para borrar la imagen del modelito de turno, aunque bien es cierto que la norma es que sean trajes de fiesta que implican dignas variaciones de variaciones de clásicos de la BBC, con sus volantes, drapeado y gasas al viento.

Es más digno que te tilden de ser un diseñador que toma ‘inspiraciones’ demasiados literales de otros diseñadores, que de BBCero (dícese del diseñador que se especializa en Bodas, Bautizos y Comuniones). Pero no crean que a un crítico de moda se le escapan ‘inspiraciones’ tan literales como la de Dlarosa (Pedro de la Rosa) que quiere asemejarse al estilo de Josep Font, sólo que la falta de recursos del primero abre un abismo entre ambos. Aún así es más agradable ver que hay que tiene referencias ambiciosas.

Para colmo, ese eterno estilo emperifollado de bodorrio, que siempre, temporada tras temporada es el mismo, se agrava porque el casting de modelos siempre es el mismo. No tengo nada en contra las modelos, hay chicas muy muy interesantes como Macarena Echevarría y otras de las que no conozco el nombre. Lo que digo es que en colecciones como Fernando Claro no reparo en ello, pero en colecciones que son siempre las mismas termino con un déjà vu terrible. Pero no es culpa de las modelos, es de los costureros.

Mientras no se corrija esto, la atención mediática que merezca este evento será más bien baja. Hace falta una criba importante. La pregunta que debieran hacerse los artífices del evento es: ¿Es ese el diseño andaluz que deseamos mostrar al resto de España? No se puede dar el visto bueno a los diseñadores para que formen parte de este carrusel sin ver previamente las colecciones, porque el sistema se convierte en un coladero de anchas tragaderas. La solución sería que las colecciones tuvieran que ser presentadas antes de diseñar el programa a un comité que diera el visto bueno. Y no es descabellado, ya que las colecciones normales se presentan comercialmente en ferias un mes antes (mínimo) que la celebración de Andalucía de Moda, así que no pueden aducir falta de tiempo. Si se quedan con un evento de cuatro diseñadores, bienvenido sea. Hay que exigirle a los diseñadores que trabajes para estar a la altura, y si no quieren (o no saben) hacer el esfuerzo que busquen otra plataforma.

Alguien que sí ha hecho los deberes es el diseñador Antonio García, que ha dado un viraje de la Costura al prêt-à-porte, y es de agradecer. Y eso que la Costura de Antonio sí que ha merecido siempre la C mayúscula. Pero para su evolución como diseñador se hacía imprescindible que se integrara en la dinámica del prêt-à-porte y en esa aventura ha estado apoyado por Surgenia, entidad que trata de darle un impulso decisivo al diseño andaluz. Antonio García basó el leitmotiv de su colección en el motivo gráfico de la pajarita, dos triángulos encontrados en sus vértices. Fue una colección de ejecución impoluta, de corte muy mínimal, donde se revisaban todos los hits del diseñador: de vestidos camiseros a camisas con pecherín, vestidos trapecio, todo con un tono sastre muy depurado. Y dio una lección a muchos otros enseñándoles que una cosa es diseñar y otra emperifollar. No por gastar más metros de telas se es mejor diseñador.

Y después de haber hecho amigos una vez más, voy a ver qué me pongo para el desfile al que voy esta tarde a las 20:30 h.

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Andalucía de Moda: Fernando Claro

Viernes, 30 Octubre 2009

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Bueno, he de confesar que no fui a los desfiles de Andalucía de Moda que tenía previsto este miércoles. Mi dentista me adelantó la cita que tenía para reconstruirme un colmillo (¡de leche!, y es que soy insultantemente joven) que yo había destrozado haciendo el ganso. No sé por qué me adelantó la cita, con los dentistas no pides explicaciones ni te atreves a cuestionarlos, pero supongo que le coincidiría con algún viaje alrededor del mundo que se habrá gracias al dinero que me lleva sacado. El caso es que con la cara anestesiada (ojo incluido, que parecía Solves en sus mejores momentos) no era plan de ir a ningún desfile. ¿Pero para qué está el maravilloso trabajo de los fotógrafos sino para darte una buena perspectiva de lo que allí se presentó?

Mi programa particular empezaba con Fernando Claro. Este diseñador está que se sale. Su evolución desde que lo conocí por primera vez ha sido brutal. Bien es cierto que su última colección no me gustó en demasía porque los materiales empleados, en especial los tejidos emplumados, quedaban un poco desastrados para mi gusto. Quizás es que soy poco dado al plumaje, también me pareció horrible aquella colección de Tom Ford para Gucci donde sacaba los vaqueros terminados en plumas multicolores, ¡¡y hablamos de Tom Ford, cuyo trabajo adoro!! Pero al menos era una colección con concepto, algo que no siempre se encuentra. Todos somos humanos y lo bueno de ello es que aprendemos de nuestros errores y es hora de centrarnos en la colección que Fernando Claro presentó en el Monasterio de San Clemente de Sevilla. [Quizás este comentario sobre la colección pasada me lo hubiera podido ahorrar y hubiera sido más elegante, pero quiero con ello demostrar que cuando digo que algo me gusta lo digo 100% sincero y no para salir del paso y quedar en plan amable].

Con Je ne suis pas d´ici… Fernando Claro hace una declaración de intenciones. ¿Qué quiere decir con eso de “yo no soy de aquí”? Estoy seguro que se refiere a que ha creado una mujer indefinida en tiempo y espacio, sobresaliente en cualquier lugar donde la posiciones y que tiene sobrados motivos para decir a todo el mundo que intenta abordarla, que no se atreva a molestarla, que ella “no es de aquí”. Yo le daría otra lectura personal al título de la colección: yo, Fernando Claro, estoy en Sevilla, en Andalucía de Moda, pero mi trabajo no responde a la realidad imperante de este sitio, sino que debería estar en otra plataforma más globalista. De hecho alguien me comentó el otro día que iba a abrir tienda en Madrid, y en ello están y tienen echado el ojo a un espacio estupendo en la Calle Almirante, pero no hay localización confirmada por ahora.

En la propuesta del diseñador para la primavera/verano 2010 hay una mezcla entre tendencia neo-ochentista (por los volúmenes, los brillos, los hombros oversize…) y un toque lab-futurista (llamo lab-futurista a ese futurismo aséptico que nos lleva a laboratorios de un distante futuro). Fernando acierta de pleno en las estructuras rígidas, arquitectónicas… que nos dejan prendas muy fotografiables, de gran belleza estética. Sin embargo me entusiasma menos sus minivestidos de vuelo fruncido, ya que es una concesión a la clientela más del día a día y muestra una clara rémora de su labor de subsistencia en la trastienda modisteril, pero es la excepción que confirma la regla del buen hacer en el resto de la colección.

Esta propuesta es un ejemplo de glamour bien entendido, contemporáneo pero con sabor clásico. Y también es un buen ejemplo del continuo reciclaje que implica la labor de diseñador, porque Fernando tiene los ojos bien abiertos a todo lo que se mueve en la moda, no tiene las estrechas miras de la realidad que le impone la clientela, y eso se nota en el resultado final.

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Fotos: Chema Soler

Andalucía de Moda: Joan Fábregas

Mircoles, 28 Octubre 2009

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Empezamos Andalucía de Moda con el certamen de Diseñadores Nóveles, del que tuve el privilegio de ser jurado, una labor agridulce, porque es de esas cosas en las que te gustaría ser mojigato y declarar a todos ganadores, y que todos se llevaran un premio porque todos se lo merecen de verdad, por uno u otro motivo. Pero esto lo voy a dejar para más tarde, porque no quiero pasar por estos chicos así como de paso, sino dedicarles un buen espacio.

Voy a abrir fuego hablando de Joan Fábregas, el que fuera ganador del año pasado del certamen de nóveles y que este año ha sido invitado a desfilar. ¿Qué puedo contar de Joan que no haya contado ya? Remito al artículo que el 12 de septiembre le dediqué en el suplemento Evasión de este periódico nuestro (nuestro que lo hacemos y suyo que lo leen).

La colección ya la conocía, no era de ‘estreno’, sino que ya había visto su presentación formal en 080 Barcelona y había sido mostrada a compradores en un showroom parisino, pero había como una especie de obligación ‘sentimental’ de traerla a Andalucía. Es inimaginable el choque cultural que supone la concepción vanguardista que Joan Fábregas tiene de la moda masculina frente a los parámetros neoclásicos de esta ciudad (ahora hablo de Sevilla, donde tiene lugar el evento) y su particular idiosincrasia neo-romántica donde el sastre sigue siendo afortunadamente un valor en alza y el conservadurismo un tanto rancio nos hace ser lo que somos, para bien y para mal. Ser ‘un rancio’ es algo que se lleva con orgullo por aquí por que es símbolo de pedigrí, y yo también voy de rancio 2.0, y no lo he cogido el truco aún y quedo de racio cutre simplemente. (Que lo de rancio va con buenas intenciones, que no me lapiden, qme remito al maestro periodístico Paco Robles que atesora el término).

Volviendo a la colección… Una puesta en escena de estética demoledora, post-industrial, con influencias manga y, ¿por qué no?, con referencias a los comics de superhéroes de los 80 en que todos los uniformes se llenaban de bolsillos multiusos que a la postre, salvo en el caso del cinturón de Batman, nunca se sabía que albergaban. Joan confiesa su deleite por la estética nipona y se rinde ante mi asociación de su colección con los cómics, no me lo discute pero no lo comparte, porque a la postre las sensaciones que genera una colección, en cuanto sale a escena, ya no le pertenecen al autor sino al espectador.

Me sorprendió el casting del desfile. Yo, conociendo el tipo de modelo que gusta en esta ciudad, en plan musculitos tipo mister, me temía lo peor. Pero de pronto salió una caterva de chavalucos muy bien formados pero sin caer en lo gym-obsess, guapos a rabiar, y que eran un compendio de lo mejor de la actitud del modelo internacional de París y Milán, pero llevados a la masculinidad clásica que hacen que el hombre sea hombre. A mi derecha tenía a una veterana y experta periodista, Clara Guzmán, que a cada salida decía “me encanta, me encanta”, y yo no tenía claro si era por la ropa, por los chicos o ambos. Después me aclaró que lo que le encantaban eran los chalecos porque es una prenda que la enloquece.

Mientras yo, a Sofia Clarí, la coordinadora de Pasarela Mustang y pieza bien significativa en El Ego de Cibeles, le repetía sin cesar “ese tío (por el modelo) y yo tenemos en teoría los mismos músculos en el cuerpo, ¿no? ¡Dime que sí, Sofía por lo que más quieras! ¡¿Dónde están mis músculos?!”.

A parte de frivolidades varias, quiero reseñar algo que dice mucho de lo que un diseñador ES y quiero ejemplificarlo con Joan Fábregas. Un diseñador trata a todo su público con el mismo respeto, ya sea el día de la premier de su colección en una gran pasarela, ya sea en una presentación autonómica tardía en la que no hay objetivos comerciales porque todo el pescado está vendido ya. Trabaja los estilismos, la puesta en escena, la música… todo, con la misma intensidad, con las mismas mariposas en el estómago, con la misma profesionalidad, sin dejar flecos sueltos. Así lo vi en Joan, que si bien tuvo que acudir durante horas a ser jurado del concurso de nóveles, no perdió ojo de los preparativos y se dejó a cargo de todo a su mano derecha, izquierda, ojos y corazón: su mujer.

A Joan se le ve en un momento dulce porque se ve realizado como diseñador. Lo que me fascinó de él en un principio fue que se arriesgó a usar materiales tecnológicos como la fibra óptica o tejidos termosensibles. Eso sin embargo lo limitaba como ‘diseñador’ porque los materiales tecnológicos son terriblemente difíciles de tratar. Con este giro a la moda masculina se ha deshecho (por ahora) de esas tecno-limitaciones autoimpuestas y ha demostrado lo que era capaz de hacer.

¿Una palabra para resumir la colección de Joan? ¡Brutal!

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Empezamos Andalucía de Moda

Lunes, 26 Octubre 2009

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Esta semana nos ponemos ‘andaluces’. Después de Cibeles, 080 Barcelona, París, Nueva York, Londres, Milán, etc… llega la hora de una de esas pasarelas autonómicas que abundan en nuestro país: Andalucía de Moda. Y no entiendan que lo digo con tono de desdén, en absoluto, lo digo con todo el respeto que me merece el esfuerzo de tantos profesionales que hay detrás de este tipo de eventos que hacen lo mejor que pueden dadas sus restricciones. A mí, personalmente, se me conoce como un ‘criticón-denostador de estos eventos’, pero jamás he tratado de hacer crítica destructiva, sino vorazmente sincera con el propósito no de destruir, sino de señalar lo que se puede mejorar, que es mucho obviamente.

Esta justificación no tiene nada que ver con que este año me hayan pedido sea jurado del certamen de diseñadores nóveles que acompaña a este evento (y al que siempre, haya escrito donde haya escrito, le he dado cancha, me he interesado y he tratado de ayudar a los jóvenes que se presentan, guardando buena amistad con los que se han preocupado de tenerla). Yo sigo diciendo las cosas con claridad cristalinan aunque duela en un primer momento. 

Pero me consta que se trabaja por superar todas las limitaciones aunque a veces se hallen escollos insalvables. El principal objetivo de estas pasarelas es dar difusión al trabajo de diseñadores que no tienen la opción (financiera o logística) de mostrar dentro de una Fashion Week de renombre (y entienda lo de renombre en términos de atracción mediática, no estoy estableciendo comparaciones cualitativas). Y al final, los organizadores se encuentran con la cruda realidad de que los medios especializados no se hacen eco de lo que allí se muestra si no es a cambio de una buena ‘extorsión publicitaria’. “Sí, si me contratas cuatro páginas de publicidad podemos sacar un resumen de lo que muestren los diseñadores en formato publirreportaje”, lo que deja claro al lector que es un compromiso publicitario y que no merece su atención, ya que ni los de las revista se han dignado a darle formato periodístico. A pagar mogollón para que salga una fotito de cada diseñador de forma minúscula, “pero hemos salido en Vogue”… o en Telva… o en otra similar. Ahí hay un error de base, y es que se dirigen a un formato muy limitado y elitista: el papel.

El otro gran problema de las plataformas autonómicas radica en su definición: muestra de diseñadores de un ámbito geográfico concreto. Y es que no se crean que el talento abunda a punta y pala fuera del eje Madrid/Barcelona. Básicamente porque al final a los buenos talentos pronto se les queda pequeña su ciudad y terminan emigrando a estas dos capitales para asentarse y desarrollar su negocio (por cultura de consumo de moda, porque allí se concentran los medios especializados, porque hay que estar mojando donde está la salsa en definitiva). Los que se quedan son gente valiente que asume que van a tener que trabajar el doble para despuntar.

Pero también hay mucha firma comercial sin un ‘talento creativo’ detrás que se mezcla con gente que merece ser tildada verdaderamente ‘diseñador’. Ese “tú eres de aquí, tú puedes desfilar” sin mayor exigencia creativa es lo que hace que estos eventos autonómicos tiren para atrás de entrada. No se puede mezclar un diseñador que está proponiendo tendencias (más o menos acertadas), que trabaja la faceta de autor, la calidad estilística e innovadora… digo que no se puede mezclar esto con un modisto que hace BBC (Boda Bautizos y Comuniones), porque al final tira por tierra todo el esfuerzo que hay detrás de esa pasarela. Siempre te lo justifican con que ese modisto vende mucho en Los Emiratos Árabes o algún sitio así. Vale, ¿y qué?, ¿no tienen derecho los emiratosarabetienses a tener mal gusto? Si tanto gusta allí que coja un vuelo de Iberia (de los que se ponene en huelga) y que desfile allí.

La lista de puntos a mejorar sería interminable, pero muchas veces hay que sentarse y disfrutar, y coger lo bueno, y cerrar los ojos a lo malo. Ser optimista en definitiva. Por eso en esta semana de Andalucía de Moda iré sólo a mi ‘selección’ de diseñadores que a priori creo que están a la altura de lo que merecen mis lectores. Y desde aquí daré cumplida cuenta de todo lo que vea… y viva. Seguro que nos divertimos porque no voy tanto a currar como a pasarlo bien.

Bebés a la moda

Viernes, 23 Octubre 2009

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El tema de este post cambió ayer. Iba a hablar de joyas y tras una noticia personal he decidido hablar de otro tipo de joyas: los bebés. Mi mejor amiga está embarazada, de 16 días, y esto me crea una gran responsabilidad… una responsabilidad estilística. No puedo permitir que esa criatura se desarrolle fuera de la cultura de la moda, porque nunca es pronto para inculcar el ‘estilo’ a los niños. Creo que hay que empezarlos a dirigir desde el vientre materno, como cuando se le pone música clásica al feto. Si se los deja a su libre albedrio te pueden salir unos chonis chandaleros de cuidado, pero si se los reconduce desde chicos puedes ver tu recompensa en forma de una Tamara Falcó o un Rafael Medina, dos claros ejemplos de vástagos de madres con un programa estilístico definido.

He empezado a preparar una lista de recomendaciones para criar un hijo con estilo:

1. Nada de cuentos infantiles. Nada de zarrapastrosas caperucitas rojas ni narcolepticas bellas durmientes. A los niños sólo han de leérseles revistas de moda para que crezcan familiarizados con las marcas y los diseñadores que marcarán su desarrollo. En caso de padres ultraconservadores propongo la adaptación de los clásicos populares cambiando el zapato de cristal de Cenicienta por unos bonitos Manolos Blahnik de cristal de Swarovski o la caperuza roja por una bonita trenca de Dries van Noten.

2. Nada de llevarlos al parque a relacionarse con niños mocosos. El mejor ambiente para el desarrollo infantil son las perfectamente iluminadas y asépticamente decoradas boutiques de Dior, Chanel, Vuitton o Loewe, o tiendas multimarca como Santa Eulalia.

3. No comprarles juguetes normales, sólo están permitidas las Barbies con ropa de diseñador, y juguetes que cree Karl Lagerfeld, o cualquier fruslería que se pueda encontrar en Colette en París.

4. No contratar una niñera gallega de pechos grandes y acento romántico-soñador. Sólo son aptas como niñeras ex-modelos que hayan hecho al menos pasarelas internacionales. Podrán contar sus experiencias al bebé mientras le dan de comer o lo baña.

Por ahora aquí me he quedado, pero pienso trabajarlo más (quizá escriba un libro al respecto). El capítulo de la ropa será esencial. No podemos permitir que los diseñadores se afanen en hacer bello el mundo infantil para después ignorarlos y terminar comprando peleles en el Carrefour. Yo abogo por Juicy Couture y su ropa de bebés (abajo), porque no puedo imaginar un modelo de comportamiento más recomendable que los de sus creadoras Pam y Gela. Pero si he de justificar este post con algo de actualidad para que no me despidan, he de recomendar la colección de moda infantil que Stella McCartney (arriba) ha hecho para GAP (GapKids y babyGap) y acaba de ser presentada y que se lanzará al mercado el 2 de noviembre en una selección de tiendas de Estados unidos, Canadá, Reino Unido, Francia y Japón. Una línea de 70 piezas que es una síntesis entre que lo que la diseñadora hace para los adultos y su visión de los niños.

¡Unos 16 días de embarazo y ya estoy estresado! ¿Y todo esto para qué? ¿¿¿Para que a los quince años el niño/a te salga un antiglobalización y se haga rastas??? ¡Qué difícil debe ser padre (que no es mi caso)!

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Tom Ford ya ha soltado el rumor…

Mircoles, 21 Octubre 2009

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Tengo tantas ganas de que Tom Ford vuelva al circuito de la moda femenina que estoy por prestarle por 50 millones de dólares que necesita. Espera un momento. ¿He dicho dólares? Espera, espera. ¿¡¿He dicho millones?!? Pues va a ser que no. Al final esperaré que consigan el inversor que busca para expandir su línea de negocio. Yo “siempre he confiado en la bondad de los desconocidos”, como dijo Blanche de la obra de Tenesse Williams ‘Un tranvía llamado deseo’ (aunque ella terminó en un manicomio, no sé si es buen ejemplo para parafrasear).

Esa es la noticia que nos ha asaltado esta semana: The Tom Ford Return. Ya no le basta con la moda masculina, las gafas y la cosmética/perfumes…. Ahora quiere volver a donde se hizo famoso, al mundo femenino. Bueno, seamos sinceros, no es un tema de esta semana, el rumor (en formato noticia) lo soltó Drapers hace un mes, pero hasta ahora no ha salido en WWD la notica (en formato rumor). Y yo no me hago eco de nada mientras no salga en el WWD. La cuestión es que son palabras textuales de Ford que afirma que no tiene prisa, que es algo que puede llevar su tiempo, pero que la decisión está tomada. Ve ‘brotes verdes’ por doquier y confia en que los inversores llamen a su puerta.

En esto de la moda hay que sutil, cual Oráculo de Delfos, y recoger señales que están en el aire. “Los ánsares vuelan hacia el Este formando la punta de una flecha… ¡Stella McCartney va a introducir una línea de ropa para tiro con arco en su colaboración con adidas!” (por hipotético ejemplo). Por eso cuando hemos visto a más de una editrix paseando palmito por las pasarelas recién celebradas enfundadas en lo que puede denominarse Tom Ford Vintage nos hemos preguntado qué significaba. ¿Coincidencia? ¡Por favor! Las coincidencias no existen! Y menos cuando una de las protagonistas es Carine Roitfeld.

Sí, la directora de Vogue París fue atisbada (perdonen lo de ‘atisbada’, no quería usar la desgastada palabra ‘vista’… nada más que por esto merezco un Pulitzer) con una falda de la colección de Yves Saint Laurent de 2003 durante la London Fashion Week. Días más tarde nos encontramos que en Milán a Anna Dello Russo, del Vogue nipón, luciendo esa misma colección vintage en varias ocasiones. Yo no me di cuenta hasta que los ‘cabroncetes’ (¿me van a quitar el Pulitzer por usar la palabra ‘cabroncetes’?) de los bloggers empezaron a reseñar la coincidencia (y que los zapatos de esa colección también se veían repetidamente). ¡No puede ser casualidad!

Argumentos a favor de la no-casualidad: Carine fue la estilista que trabajó con Ford en Gucci y creo aquello que se llamó la ‘guccimanía’. ¿No sería lógico que si Ford quisiera crear un estado de expectación frente a su vuelta recurriera a su amiga para que demostrara en público -a través de sus estilismos- que lo que más desea en el mundo es poder volver a llevar un Tom Ford de temporada y que lo apoyará decisivamente desde su Vogue? Yo creo que Tom Ford está haciendo su personal campaña de imagen a través de trendsetters muy selectas para posicionarse para una ampliación del negocio.

Me he dedicado a confeccionar una larga lista de “por qué el mundo necesita a Tom Ford”. He escrito 42 razones bien argumentadas, pero después de descartas todas las que se pueden resumir en que es muy guapo y está muy güeno me he quedado con motivos:

-Porque ha sido capaz de cambiar el modelo de negocio imperante en el mercado de la moda.

-Porque es uno de los pilares del paradigma de ese ‘nuevo lujo’ que tanto hemos preconizado.

-Porque es un showman en estado puro que ameniza el panorama de la moda con su visión teatral de las colecciones, la comunicación y su función de creador.

-Porque ha revolucionado todo lo que ha tocado… y lo seguirá haciéndolo.

-Y porque entiende la feminidad y la masculinidad, la identidad de género en la moda, y el erotismo visual como nadie.

Please, Tom, ¡vuelve!

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Materiales innobles… o eso dicen

Lunes, 19 Octubre 2009

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Yo soy de los que creen que la creatividad no reside en el presupuesto que se ponga a su disposición. ¡Cuántas veces me han querido vender algo como alta costura por el simple hecho de usar telas bonitas! Pedrería, brocados, encajes… ¿pero y la labor de diseño? Eso es algo que no comprenden algunos autonombrados diseñadores que me preguntan por qué no saco nunca nada suyo. ¿Cómo le explicas a tipo que hace BBC (bodas-bautizos-comuniones) que ir a Milán por telas exclusivas no los convierte en grandes diseñadores? Serás un buen modisto, sí, no lo niego, y te ganarás la vida de lujo, pues me alegro… pero diseñador, lo que se dice diseñador, no me atrevería a usar ese calificativo (en todo caso el gran diseñador será el que ha ideado esa tela). 

Existe una especie de creencia de que existen materiales nobles e innobles en la moda, cuando no es cierto, sólo existen buenos y malos diseñadores, los que con cualquier cosa son capaces de epatar y los que necesitan un despliegue de maravillosas telas para cubrir su más absoluta incapacidad de hacer algo digno de una pasarela. Los primeros cogen un saco de patatas y te hacen un top maravilloso, los segundos compran una pieza de tela que raya en la alta joyería y sólo consiguen aburrir. No hay material innoble. Sólo hay que fijarse en lo que el diseñador Christopher Raeburn es capaz de hacer con antiguos paracaídas militares. Toda una colección de trenchs, gabardinas, chamarretas, etc… con un estilo moderno, con cortes atractivos. Bien podría haber pensado que por el hecho de reutilizar paracaídas ya tenía todo el trabajo hecho, es decir, los medios hubiéramos estado encantados de sacarlo por el tema del reciclaje. Pero no, el que es diseñador no va a lo fácil, y lo cierto que el ‘reciclaje’ queda como anécdota en este caso porque lo que se confiere como el valor rector de estas prendas es el diseño.

¿Hay prenda más horriblemente antiestética que ‘el pluma’ (hasta el nombre lo tiene feo)? Moncler decidió un día poner en valor sus doudounes, darles un toque de glamour. Muchos hubieran dicho “estáis locos, eso no tiene arreglo”, pero sin embargo Moncler recurrió a diseñadores de primera línea. Giambattistsa Valli ha sabido utilizar un concepto tan ‘vulgar’ para darle la vuelta y crear piezas de alta costura.

Hacer las cosas bien no cuesta nada. Y cuando conozco a jóvenes diseñadores que se quejan de lo caros que están los tejidos buenos, siempre les pregunto si serían capaces de hacer una colección innovadora toda en lino blanco corriente y moliente, algo muy básico. Si dudan ya sé que por mucho que gasten en sus creaciones jamás llegarán a ser gran cosa, y no porque sean mejores o peores diseñadores, o porque puedan o no puedan llegar a ser creativos, el problema está en que menosprecian las posibilidades expresivas de lo que ellos consideran materiales innobles.

Un ejemplo: hasta hace poco el denim era uno de esos materiales innobles, y ya se ha demostrado que tiene tanta categoría como la mejor de las sedas si el que lo usa sabe lo que se trae entre manos. 

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LOS CINCO MEJORES ZAPATOS DE LA TEMPORADA PARA DAR UNA PATADA EN EL CULO A UN/A CRETINO/A

Jueves, 15 Octubre 2009

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Estamos en época de elegir los mejores complementos de la temporada. Me aburre soberanamente las excusas que ponemos los editores para realizar estas selecciones: “los mejores abotinados”, “top fucsia”, ¿”los mejores con suela de goma”?… No puedo con mi vida (y menos con la de los demás).

Así que yo me he dicho esta mañana: “¡ey, chato, que es octubre y tu eres editor de moda!, te toca hacer un top de zapatos”. Pero no quiero ser obvio y aburrir al personal así que he buscado dentro de mí, muy profundamente (bueno, no, ha sido más bien superficialmente) una justificación para este top 5 de los zapatos de temporada. Y como me he levantado tarde porque al despertador se le han acabado las pilas y me ha desbaratado el planning de la mañana, y como esta semana empezó en martes y me ha desbaratado el planning semanal, y como por todo ello estoy de constante cabreo y no soporto a los cretinos que intentan contaminar mi existencia… he decidido hacer un top sobre “LOS CINCO MEJORES ZAPATOS DE LA TEMPORADA PARA DAR UNA PATADA EN EL CULO A UN/A CRETINO/A”.

Sí, como lo oyen, porque la gente con estilo y glamour también tenemos derecho a dar patadas en el culo, y cuanto más dolorosas mejor. Y esta es la temporada idónea para ello, porque parece que la rudeza medieval se impone, y con ella los elementos de tortura inquisitoriales llevados a la categoría de zapatos.

La palma se la lleva, por supuesto, Prada (arriba) cuyos zapatos de caballero son perfectos para destrozar culos, espinillas o cualquier cosa que se pongan en su trayectoria. Las tachuelas son el detalle estrella de esta temporada, pero tachuelas puntiagudas (las otras también valen, pero quedan un poco light). Lo que fuera en otro tiempo un detalle muy punk ahora se convierte en el toque más cool para duros combatientes contra el mundo adverso que nos ha tocado vivir. Ideales para patadas en las espinillas a tu socio por debajo de la mesa en reuniones de trabajo: no te ignorará más.

Y de ahí paso a los zapatos de señoras (señoras pateadoras de culos, claro). Las mujeres al no tener el entrenamiento previo que da el haber jugado al futbol en la infancia necesitan zapatos que se acomoden a otros modos de patear. Para las que den golpes a lo karateca, es decir, laterales, haciendo el impacto con el empeine del pie, recomendamos absolutamente los de Alexander McQueen (1), aunque mucho más recomendables para cuando se patea la entrepierna masculina, para lo que las mujeres tienen un instinto innato. También son muy útiles para cuando eres atacada por la espalda, porque su talón es un arma mortal. Pero para las que utilicen la puntera al estilo masculino, recomendamos los de Gloria Ortiz (2)  que incorporan en la parte dura de la plataforma las tachuelas para reforzar el impacto.

No sólo con tachuelas se puede hacer el máximo daño. Burberry (3) propone las plataformas de goma como objeto contundente. “¡¿De goma?!”, sí, de goma, de las que dejan hematomas bien gordos y dolorosos. Al ser una plataforma alta el área de impacto es extenso y la goma a gran velocidad tiende a desollar la piel contra la que entra en contacto. Aunque mis preferidos para una buena patada en el trasero (justo en el medio, si es posible) son el modelo ‘rompehielos’, como los llamo yo, los de puntera afilada como el casco del un buque rompehielos. Lottusse (4) propone un modelo que produce dolor con sólo verlos, un dolor concentrado en esa puntera de textura rígida con aspiraciones de punzón.

Esta es la temporada idónea para no dejarle pasar la impertinencia a ese repartidor que te entrega los paquetes abiertos, ni a ese trepa del trabajo que intenta apropiarse de tus ideas, ni a la vecina que tiende mojado cuando ya tienes tu ropa seca… ¡y ojalá pillara al que vende mi teléfono a las empresas de telemarketing!

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Tema libre: La crisis

Martes, 13 Octubre 2009

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¡La crisis! ¿No os cansa ya el tema de la crisis? Y no, no me voy a poner frívolo con esto… Pero lo cierto es que los medios nos bombardean (aquí hablo como espectador) con el concepto determinista de esta crisis, como si no nos quedara otra que meternos en la cama y esperar a que todo pase. Unos porque dicen que toda la culpa la tiene el Gobierno, los otros porque dicen que toda la culpa la tiene la economía globalizada. Y nosotros, a verlas pasar y aguantar el chaparrón. Yo lo que me pregunto es dónde están las buenas ideas que siempre surgen en periodo de crisis y que hace que los emprendedores se pongan a la vanguardia de tirón económico.

La moda está siendo bien apaleada por esta crisis, y a la quiebra de Christian Lacroix se le une ahora la de Yohji Yamamoto que anunció el viernes que presentaba lo que en España sería la suspensión de pagos ya que sus deudas ascienden a 45 millones de euros. Por su parte Versace abandona Japón después de tres décadas de presencia en el país por la caída drástica de sus ventas. Louis Vuitton también se muestra receloso y ha cancelado sus planes de abrir un nuevo edificio en el centro de Tokio, el exclusivo barrio comercial de Ginza. Hay pánico contenido. Durante la semana de la moda todo el lujo, sonrisas y optimismo, pero en los despachos la precaución y los recortes se imponen. En España no es diferente, y como ejemplo lo tenemos en la firma Fuentecapala que presentó un ERE en el que se propone el despido de 60 trabajadores de su factoría de Navalmoral de la Mata ya que lleva algún tiempo desviando parte de su producción a Portugal. Pero por lo general el diseño español se mantiene bastante impermeable a los avatares de esta crisis, quizás porque como dice Carmen Lomana “la crisis no afecta a los pobres que vivían ya instalados en la crisis desde antes”.

El otro día hice una encuesta unipersonal, pero con rigor científico, con una amiga fashion victim que le encantaría que diera aquí su nombre pero que no voy a dar, por ser esta una encuesta como las del CIS (y por fastidiarla también, para qué vamos a mentir). De los datos preliminares socioeconómicos y demás como la edad, estado civil y tal, pasé directamente al meollo de mi encuesta:

-¿Ha visto usted modificados sus hábitos de consumo a causa de la crisis?

-No me llames de usted que me hace mayor.

-Céntrate.

-¿Me repites la pregunta?

-No.

-Pues la respuesta es sí.

-Sí, ¿mucho, poco o regular?

-No lo sé, porque no me has querido repetir la pregunta y he contestado a voleo.

-¡Esto no es una encuesta seria! –dije cabreado, porque yo me lo tomo todo muy enserio.

-¡Claro que sí! Las encuestas serias también se contestan así, más si te la hacen con una cámara de televisión enfocándote.

-Repito: ¿la crisis ha afectado a tus hábitos de consumo de moda?

-Por supuesto, compro mucha más ropa en negro y marrón. Y gafas de sol, compro más gafas de sol.

En ese punto desistí. No fue una buena idea y yo lo sabía a priori.

Lo que quería demostrar con esta encuesta fallida era que existe una gran mayoría de gente que está viendo su capacidad de consumo mermada, ya sea por la pérdida de empleo o el aumento del ahorro por miedo a esa posible pérdida, y que existe esa gran minoría de gente sin problemas, que sólo conocen la crisis por su nombre, que también han disminuido su nivel de consumo por el qué dirán. Piensan que pueden ser lapidados por ser vistos entrando en las boutiques de Chanel o Dior, y claro, como dice (nuevamente) Carmen Lomana (en una fantástica entrevista que le hizo ayer Jesús Quiteros para Canal Sur): “si los que tenemos aún poder adquisitivo para gastar dejamos de hacerlo, apaga y vámonos”.

Afortunadamente, como dice el dicho popular, “si una puerta se cierra…” A Christian Lacroix le supuso algunos meses encontrar un inversor que le salvara de la crisis, y Yohji Yamamoto ha recibido una buena respuesta en tan sólo ¡¡dos días!! El fondo nipón de capital riesgo Integral Corp. quiere financiar la reestructuración de la empresa en peligro y entrar a largo plazo en el negocio.En España no hace faltan sociedades de inversión, a los diseñadores ya los salva Papá Estado… desde hace muuucho tiempo.

PD. Esto lo digo muy muy enserio. El gran intelectual de nuestro tiempo no es aquel capaz de citar a Kierkegaard o Proust con coherencia, sino el que puede parafrasear a Carmen Lomana…. la adoro.

Mi idilio con Inès

Viernes, 9 Octubre 2009

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A raíz del post anterior y de que hay gente  “pa tó”, incluso para defender la estética de Keyra Knightley (es broma, ya sé que son muchísimos los que sienten adoración por ella, a mí me gusta mucho su cara, en serio), se me planteó un debate interno peliagudo: ¿por qué no me apasionan las modelos de hoy?, ¿por qué soy incapaz de quedarme con sus nombres? La respuesta es simple, porque tengo claro que no pasarán a la posteridad. Con la invasión de las clónicas del Este, todas rubias, todas delgadas, todas producto con caducidad de dos o tres años… con la llegada de este perfil de modelos low cost a las pasarelas se perdió gran parte del glamour. La era de las supermodelos no se distingue por la imagen sana de las chicas (que sí), ni por el poder que emanaban sus cuerpos (que también), sino porque todas tenían el factor ‘singularidad’, no les hacía falta ni apellidos: Cindy, Claudia, Linda, Elle, Carla, Naomi, Stephanie, Christy… Niki Taylor, Shalom Harlow, Amber Valletta, Kirsty Hume, Yasmin Le Bon, Yasmeen Ghauri, etc. La lista es inabarcable, hasta que un día la pubescente chica del Este homogeneizó la pasarela. Ya no había historias de cómo habían sido descubiertas, ni cómo un corte de pelo las lanzó a la fama… No, eran traídas en manada, cual ganado vacuno, de pasarela en pasarela, vendidas por lotes por las agencias.

Nos decía nuestro amigo Grelinno referente a Keyra que “Keyra Knightley me encanta y me encanta por su imperfección porque su belleza no me parece fría, por su atractivo, por su extraña nariz, por su boca, por todos y cada uno de los defectos que tiene y, sobre todo (sí, me vas a matar) por esa publicidad de Chanel, por ser su Mademoiselle”. No, no te mato, pero sí creo que para ser Mademoiselle Coco hay que tener encanto francés (ojú, ya estoy yo xenófobo). Me explico. Los anuncios de Chanel que yo más venero son aquellos donde se reproduce el chic francés que caracterizó a Coco, y explicar qué es eso es muy difícil, porque es algo que no tiene traducción en palabras, sino en sensaciones.

El mejor ejemplo es el de Inès de la Fressange (Inès Marie Lætitia Églantine Isabelle de Seignard de la Fressange). Conquistó al mundo con su nombre de infanta y unos padres que mezclan lo más rancio y lo más moderno de la época, un marqués (André de Seignard de La Fressange) y una modelo argentina (Cecilia Sanchez-Cirez), y una abuela heredera de la fortuna bancaria de Lazard, Simone Jacquinot. Pero sobre todo su éxito radicaba en su estilo, en un cuerpo desgarbado pero con compostura aristocrática, de chica de internado que no sabe que los genes son los genes y está destinada a ser cisne.

Fue descubierta a principios de los 80 (Gilles Bensimon se adjudica el mérito y las primeras fotos hechas para Elle) y coincidió con que una resucitada casa Chanel, con un joven Lagerfeld al frente, quería relanzar el mercado de los perfumes y dejar de vivir el clásico Nº 5. En 1983 se preparaba el lanzamiento de Coco y buscaban desesperadamente la cara que reflejara la esencia de la modista. De pronto se dan cuenta que Inès no sólo tiene el chic de Mademoiselle Chanel, sino que hasta se le parece en las fotos. El mundo se postró a los pies de esta joven modelo que obtuvo un jugoso contrato en exclusiva con la casa, cosa no tan común en la época. Pero tal y como se convirtió en la musa oficial de Lagerfeld y representó ese nuevo aire que se quería dar a la casa (esas chicas con jeans y chaquetas cuatro bolsillos clásicas de Chanel de paseo por la Rve Gauche), con la misma rapidez llegó el adiós en 1989/1990.

Se dice que fue porque Lagerfeld no aprobó su decisión de prestar su imagen para un busto de Marianne, el símbolo máximo de la representación de la República Francesa, cosa que han hecho otras modelos posteriores como Laetitia Casta. Lo cierto es que el idilio acaba por celos, un desamor nacido del amor, del encontrado por la modelo en Luigi d’Urso con el que se acaba casando. Lagerfeld ve como Inès empieza a valorar su vida privada, ya no está dispuesta a hacer sesiones de pruebas a altas horas de la noche, que tiene prisa para volver con su amado… y Karl la quiere en cuerpo y alma para él. Así termina todo. Así comienza la historia de la otra Inès diseñadora, empresaria y consultora creativa para Gaultier.

Perdonadme si me agarro a la idea de que no habrá otra Coco más que la auténtica y Mademoiselle de la Fressange (ni Vanessa Paradis, ni Kate Moss, ni Shalom Harlow, Manon von Gerkan, ni Anouck Lepere, ni ninguna otra).

Pero para gusto los colores.

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