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Archivo de Enero, 2010

080 Barcelona… también va de hombres

Viernes, 29 Enero 2010

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La cuestión es que en España también se hace moda masculina, pero no me refiero a la mayoría de las propuestas de hombres floreros que vemos en Cibeles, sino a una nueva generación de creadores que han enfocado sus fuerzas en el mundo masculino. Esto merece una explicación. En Cibeles hay mucho modisto que saca a la pasarela hombres por el simple hecho de adornar a sus señoronas, y demostrar que saben hacer ropa de caballero, que son creadores todoterreno, pero que después sus prendas ni se producen ni se venden (¡afortunadamente!, porque tratan las prendas masculinas con los mismos parámetros que las femeninas y no quedan nada bien en el cuerpo de los mozalbetes que desfilan, y mucho menos en un hombre real). Hay que salvar a gente como Victorio & Lucchino, que sí que saben hacer ropa masculina y posteriormente la venden muy bien.

Y para unos pocos que saben hacer las cosas bien, viene la pasarela 080 Barcelona y se los roba (en el buen sentido) a Madrid. Me refiero a Jan iú més, que son una pequeña debilidad de un servidor. Creo que es son lo más grande que ha dado el menswear nacional desde… bueno, desde siempre. Y no seré el único que piensa así cuando en esta edición de 080 se han llevado el premio a la Mejor  Colección de Hombre compartido ex aequo con Karlotalaspalas, que es mi otra gran debilidad desde que su trabajo presentado en Pasarela Abierta de Murcia VII me impactara tal y como impacta un misil tomahawk contra su objetivo.

Esta edición 080 ha estado plagada de hombres. Los de Juan Antonio Ávalos (un descubrimiento de 080 en 2007), Crommorc (un palíndromo que esconde a Carolina Caralt y Rosa Tharrats, ganadoras del Premio Catalunya de Dissenyadors Emergents, del Projecte Bressol, en julio de 2007), Martin Lamothe (firma creada por Elena Martín en 2006 y que es de lo más interesante –y con futuro– del mercado), o los chicos malos de Krizia Robustella (otro robo flagrante a Cibeles, musa de high class poligonero, y que adoro, como todo el que me lea asiduamente sabe).

Desde que tengo conciencia recuerdo que la pasarela barcelonesa ha estado cuestionada. Primero  como Gaudi por crear bicefalismo en la moda nacional. Después como Pasarel.la Barcelona porque todo era muy comercial, había fuga de talentos y la Generalitat no apoyaba suficiente el proyecto. Después con 080 por los bandazos que ha dado la Generalitat con el concepto y la organización. Y en todo momento recuerdo haber abogado que Barcelona podría ser una excelente pasarela ‘masculina’ (tesis que aprendí de Pepe Reblet, mi jefe en mi etapa en CentroModa, que es el verdadero visionario en este aspecto). 080 se ha consagrado como plataforma de vanguardia, pero poco a poco parece que se configura como foco de atracción para los diseñadores de menswear. Quizás al final todo fluya naturalmente, porque los creadores vanguardistas, que ven el gran potencial creativo de la moda masculina, se centran cada vez más en esta.

Haced un ejercicio: nombrad 10 diseñadores españoles de impacto surgidos (o ganado renombre) en los últimos 5 años. Y ahora separad los que hacen solo moda femenina de los que hacen hombre o colecciones mixtas. Voy a hacer el mío (a bote pronto):

(1) Jose Castro, (2) Delgado Buil, (3) Krizia Robustella, (4) Joan Fabregas, (5) Jan iú més, (6) Karlotalaspalas, (7) Yiyi Gutz, (8) Juan Pedro López, (9) Juan Antonio Ávalos y (10) EBP Eduard Ballester.

Me da sólo 3 que se dedican exclusivamente a la mujer… sintomático, ¿verdad?

¿Cuál es el porcentaje que os da? Tengo curiosidad.

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París Hombre… tendencias, sí, pero cediendo terreno a la realidad

Mircoles, 27 Enero 2010

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Cuando hablo de París siempre tengo la tentación de parafrasear a Enrique IV de Francia con aquello de Paris vaut bien une messe (París bien vale una misa). Pero sucumbir a la tentación sería repetirme hasta la saciedad… aún así, lo he vuelto a hacer.

Si decíamos que Milán era el espejo del hombre racional, París es la cuna de las tendencias. En esta última edición al hombre pájaro de Ann Demeulemeester, los puritanos de Rick Owens, la nueva versión de Julian Schnabel en pijama y blazer visto por Viktor & Rolf, los tecno-bandoleros de Juun.J, el Sherlock Holmes 2.0 de John Galliano, etc…

Yo comprendo que los mismos que se sintieron encantados con el post anterior sobre el traje gris ahora se echen las manos a la cabeza. “¡Ni jarto de orujo salgo a la calle con esa pinta!” se dirán. Una vez toca hacer un ejercicio didáctico con respecto a la moda: cuando asistimos a una pasarela de tendencias, con un estilista desbocado en el backstage, hay que ajustar la mirada para no ver el efecto final, sino diseccionarlo. Pongamos un ejemplo: el look de Boris Bidjan Saberi que he elegido. Se le quita esa especia de chaqueta con cuello de chimenea y nos quedamos con dos piezas (pantalón y suéter) perfectamente ponibles. Miremos el look de Gaspard Yurkievich. “¡Uy qué modeeellllno!”. Pues no, porque coges el pluma sin mangas y te lo pones con tu traje gris milanés y ya eres el más molón y estiloso de la oficina.

Pero hay que ser sinceros, París ya no es lo que era, las propuestas elegantes y formales se han multiplicado en los últimos tiempos. Vuitton, Balenciaga, Ungaro, YSL, Tim Hamilton, Cerruti, Dunhill, Balmain, Dior, Hermès… todos retoman lo clásico. Definitivamente los ‘modernos’ no son público objetivo nunca más, las firmas van a lo seguro, a la gente con pasta, los de siempre, los no afectados por la crisis. Hasta ahora a estos se los marginaba y se los redirigía a la tienda: “mire caballero, no se moleste en ver nuestro desfile, vaya a la tienda que es donde encontrará todo aquello que necesita y se ajusta a su estilo”. Era un gesto hipócrita total, snob si lo prefieren. De cara al mundo las grandes griffes eran modernas hasta la médula, pero después se sustentaban a golpe de tarjeta de esos clientes que no encontraban reflejo en sus shows.

La pasarela parisina se ha vuelto más honrada, defiende a su cliente real, expone las prendas que definitivamente van a tener salida. Y está aprendiendo que el verdadero espectáculo no está en las imágenes alocadas de sus modelos delgaduchos e imberbes vestidos al tropezón, sino en las prendas bien ejecutadas, de calidad, deseables… ¡reales!

Bienvenidos a la Reality Fashion, los show empiezan a hablar otro idioma, y no necesariamente desfilando.

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Milán Hombre… el triunfo del traje gris

Lunes, 25 Enero 2010

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En esta ocasión no me he currado las pasarelas masculinas que presentan las propuestas del próximo otoño/invierno 2010/2011, es decir, no he asistido a los desfiles. No se puede estar en misa y repicando, y a veces (no, siempre) hay que sacrificar pasarelas. Pero afortunadamente Internet ha hecho posible que podamos juzgar desfiles sin movernos de casa. Claro está que se pierde información como el ambiente, las reacciones de la audiencia… pero no se omite nada realmente esencial. Es más, contemplar las colecciones vía ‘foto’ siempre te da una perspectiva más detallada de la ropa, que estando in situ en la pasarela pasa a un ritmo frenético frente a tus ojos y que si te embobas con la celebrity que está sentada enfrente tuya o apartas la vista para apuntar algo en tu cuaderno… ¡y voilá!, ¡ya te perdiste un modelito que ha pasado por delante a traición!

En este primer post sobre la moda masculina que nos llegará en seis meses se lo dedico a Milán, primero por rigor cronológico, pero sobre todo porque voy a intentar remarcar la actitud de las dos grandes pasarelas: Milán, el hombre real y la masculinidad clásica, y París, tendencias y vanguardia. Indudablemente en ambas capitales sedan todas estas cualidades pero tuviéramos una balanza para pesar los valores el resultado sería el que acabo de esbozar.

Con Milán en perspectiva podemos afirmar que el próximo otoño es el momento del traje sartorial gris. Pero gris no significa en este caso anodino, sino todo lo contrario, significa distinción. Un excelente ejemplo de ello fue la colección Ermenegildo Zegna, que para gusto de un servidor, fue una muestra magistral de cómo el hombre de toda la vida no ha pasado nunca de moda. Sólo había estado un poco escondido detrás de la cortina de las tendencias esperando su ocasión para descorrer esa capa de superficialidad y gritar al mundo que hay cosas que ni han cambiado ni cambiarán, porque lo excelsior no tiene rival.

Tú, hombre de negocios, ejecutivo, financiero… Tú, hombre que cada mañana sale al mundo con la responsabilidad de comértelo, necesitas una buena armadura que te haga prevalecer. Y esa armadura no es sino un traje bien cortado, con las mejores telas, los detalles más cuidados. Un traje que te distinga. Si eres de lo que gustan sentirse arropado por un chaqueta cruzada quizá sea conveniente que eches un ojo a Brioni o a la línea más joven de Zegna, Z Zegna. Si buscas un corte urbano y versátil, y con un punto hasta bohemio, mejor pásate por Prada o presta atención a las propuestas de Caruso. Si estás alto de los tejidos lisos y quieres ver la vida a cuadros, la gama es inabarcable de Canali a Ferré. Quizás busques colores innovadores menos previsibles pero sin llamar la atención, ¿qué tal un borgoña de Marni?

Una de las cosas de las que más me arrepiento de no ir a Milán es que no he podido ver las propuestas de tejidos de los fabricantes del lugar, es como un pequeño vicio oculto: visito lanificios, me explican cuáles son las tendencias que proponen, e incluso me hago de algún que otro corte de tela para un traje o trench. Lo difícil es después, de vuelta, encontrar quién te haga un traje con esa tela porque los sastres, por supuesto, quieren trabajar con sus telas. Tengo muchas ganas de conocer las instalaciones de Reda, en el Piamonte, y siempre me prometo reservar un día de mis idas para hacer una excursión… pero siempre voy con prisas. Prometo dedicarle un tema a los tejidos de esta primavera.

Mientras tanto… id eligiendo traje:

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Periodista de moda… una profesión de locos

Viernes, 22 Enero 2010

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Mucho pensáis que ser periodista de moda es lo más glamuroso que existe por detrás de ser Vicky Beckham. Pues ni Vicky es tan glamuroso ni mi profesión es tan ideal. Esta semana ha sido un infierno porque he tenido un par de encargos extras para una revista de las de primerísimo nivel, de las que serías capaz de matar a sus redactores para optar a sus puestos (NO ESTOY DANDO IDEAS). Me contacta la subdirectora de la revista, que es un verdadero encanto, y me dice que me encargan dos temas (la parte maravillosa del asunto) pero que sólo tengo una semana (que es la parte mala que siempre acompaña a la buena… supongo que había más margen, pero conocen mi tendencia a comerme los deadlines). Así que me pongo manos a la obra y empiezo a contactar con gente, cerrar entrevistas, etc… con un margen que imprimía en mi voz carácter de urgencia.

No puedo contar de qué iba el artículo hasta que se publique. Eso forma parte del juramento de confidencialidad que todos los periodistas hacemos cuando empezamos en el negocio. Pero si puedo desvelar, porque al final se quedó fuera del artículo, que me interesaba entrevistar a Pedro Izquierdo, un genio relojero que hace unas restauraciones maravillosas y precisas de piezas antiguas que no han sido tratadas con mimo.

Esta anécdota la voy a contar para desmitificar mi profesión y veáis lo que tenemos que soportar a veces… para cortarme las venas me falta poco.

VIERNES 15 DE ENERO

Ya había entrevistado hace tiempo a Pedro Izquierdo para elEconomista así que busco en la web su página y llamo al número de telefonee a su oficina. Me contesta una telefonista super amable:

-Centro Relojero Pedro Izquierdo, dígame

-Hola, soy fulanito, de la revista tal, ¿me pasas con el responsable de prensa?

-Viene por las tardes. Debe llamar a partir de las 16:30 h.

-Estupendo, ¿por quién pregunto luego?

-Por Juana.

-Agradecido.

-A usted.

Cuelgo y apunto el teléfono al que he llamado en mi agenda: JUANA, PRENSA PEDRO IZQUIERDO T. XXX XXX XXX. Como por la tarde tenía que coger mi avión lo dejo ya para el lunes, dando por hecho que todo iría tan fluido como la otra vez que entrevisté a este relojero tan cordial, del que aprendí tanto, y del que uno percibe algo al instante, que ama su trabajo.

LUNES 18 DE ENERO

Cojo mi agenda y llamo a eso de las 18:00 h.

-Hola, ¿me pasa con Juana?

-Sí, soy yo, qué desea.

-Soy fulanito de tal de tal revista, estoy haciendo un artículo sobre tal cosa y estaba interesado en entrevistar a Pedro Izquierdo. Bueno, de hecho no es la primera vez que le hago una entrevista, ya salió en elEconomista…

-No me suena… no lo recuerdo.

-Normal, ya hace un año mínimo de eso. Pero me gustaría hacerle unas preguntas, no le ocuparé mucho tiempo.

-Uhhhhh… ¿Y cómo lo haríamos? ¿Ahora?

-No, ahora no –yo no quería asaltar a nadie sin aviso previo y de todas formas tenía margen hasta el miércoles- , mejor mañana, ¿no? ¿Sobre qué hora llamo que le venga bien?

-Pues a esta misma.

-Estupendo, hasta mañana.

MARTES 19 DE ENERO:

-¿Diga?

-Hola, ¿Juana?

-Sí.

-Soy fulanito de tal para lo de la entrevista.

-Ah, sí.

Se queda callada, yo espero que me pase con Pedro Izquierdo, viendo que no habla le dio:

-¿La hacemos ya? –en un intento de conocer sus planes.

-Sí.

Se queda callada, no me pasa con nadie, pasan cono 20 segundos eternos en silencio telefónico. ¿Sigue al otro lado de la línea? ¿Necesita que le de un santo y seña para pasarme con el relojero?

-¿Oiga? -ese soy yo-, podemos empezar cuando quiera.

-Vale, pero haga las preguntas -¿¿??

-¿No me pasa con Pedro?

-¿Qué Pedro?

-Pedro Izquierdo, ¿para hacerle las preguntas?

-Yo creía que Pedro iba a hacerme las preguntas a mí -¿¿¿¿¿?????

-¡Espere! ¿Eso no es Centro Relojero de Pedro Izquierdo?

-No.

-¿No?

-No.

Me quedo a cuadros. Entonces entro en la web y compruebo el teléfono que tengo apuntado. Me doy cuenta que tras la primera llamada que hice -correcta- tergiversé un 4 por un 9, y las otras llamadas corresponden a… ¿A quién diablos corresponde ese teléfono? ¿A dónde he llamado? ¿Por qué se llamaba esa mujer Juana también? ¿De verdad se llamaba Juana? ¿Por qué esa mujer creía que yo podía estar interesado en entrevistarla? Y lo más importante, ¿qué iba a hacer entonces tras perder dos valiosísimos días de trabajo?

¿Comprendéis cuando digo que este trabajo es de locos? ¿Comprendéis cuando Ramón Fano tituló su libro ‘La moda mata pero no engorda’? Lo dicho… la semana que viene la dedicaremos a analizar las colecciones masculinas que se están presentando en Milán y París.

¿Quién ha dicho que llevar pajarita es de antiguos?

Martes, 19 Enero 2010

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Uno es humano y siempre lleva prisas, por que se termina errando, así que me siento frente al ordenador hoy como desagravio. Hace un par de semanas publiqué en elEconomista un tema sobre las pajaritas, que han vuelto con fuerza y tal y tal… lo que ya sabemos de sobra por aquí. Pero de las firmas que nombraba en el artículo, sin quererlo, masacré a una cometiendo dos erratas, una en el nombre del diseñador y otra al escribir la web. Total, que Miguel Jarabo, que es el creador de pajaritas en cuestión, tenía derecho a patearme la cabeza de aquí a China (que es donde vive la mitad del año mi amiga Anjara y hubiera aprovechado para visitarla), pero sin embargo me dio las gracias y me hizo sentir peor aún porque soy hombre perfeccionista por naturaleza y si me equivoco qué menos que unos pocos insultos para limpiar la conciencia. ¡¡Y para colmo no saqué fotos de sus creaciones!!

Así que aquí estoy para desagraviarlo aunque él crea que no hace falta. Las pajaritas de de Miguel Jarabo (www.jarabowtie.com) las conocí por medio de Neo2 (al César lo que es del César) y estaba deseando mostrarlas. Así que le hice una pequeña entrevista:

Háblame de tu empresa. ¿De dónde eres? ¿Sois más socios? ¿Qué tipo de red de distribución te interesa? Trabajo yo solo en un pequeño taller en Madrid, aunque siempre estoy rodeado de gente que colabora conmigo en sesiones de fotos, producción, distribución… Ahora mismo tengo cuatro puntos de venta: Madrid, Bilbao, Barcelona y Berlín, aparte de vender las pajaritas en la tienda online de mi web www.jarabowtie.com.  La distribución que me planteo es poder vender las pajaritas en diferentes ciudades pero muy pocos puntos de venta dentro de cada ciudad, eso es lo que le da exclusividad a mi producto. 

¿Cómo te surge la idea de hacer pajaritas? Siempre me ha llamado la atención este complemento y hace ya unos cuantos años me dio por experimentar y hacer las primeras, hasta que decidí tomármelo en serio y hacer una colección completa exclusiva de pajaritas. 

¿De dónde crees que nace la tendencia actual de usar pajarita? La pajarita es un complemento que se usa desde el siglo XVII y nunca se ha pasado de moda y no se pasará nunca. Simplemente es eso, un complemento más como un zapato o un bolso. Pienso que la moda es un elemento cíclico en el que cada temporada hay una prenda a la que se le nombra el ‘must’, y parece que ahora le ha llegado el turno a las pajaritas.

¿Cuál es el perfil de tus clientes? La verdad es que tengo clientes de todo tipo, desde el hombre adulto que un día le apetece ponerse algo más atrevido, hasta el público más joven al que parece que le cuesta menos atreverse a ponerse mis diseños.

¿Crees que en este momento el público más conservador es precisamente el más reticente a la vuelta de la pajarita? Yo no lo creo. Lo importante es la personalidad de cada uno, si hay algo que te guste debes ser fiel a ti mismo y estar por encima de las modas.

¿Qué dirías que hacen especiales tus creaciones respecto a lo que se puede encontrar en el mercado? Lo primero que son pajaritas totalmente artesanales. Al igual que las cajas en las que vienen presentadas que también esta hechas a mano en un taller pequeño. Además, la producción es muy pequeña, se sacan pocas unidades de cada modelo. Por no hablar de las ediciones limitadas que iré sacando de las que solo se harán tres pajaritas. Lo que pretendo también con esta colección es desvincularla un poco de la imagen actual que tenemos, asociar la idea de pajarita a traje o smoking, y plantear un look totalmente diferente en el que te la puedas poner con un polo y un vaquero. 

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DAVID VIVIRIDO & FRANCESCO SOURIGUES (DIRECTORES DE HERCULES)

Viernes, 15 Enero 2010

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En España existía un nicho de mercado editorial muy concreto: revistas de moda masculina sin complejos, para un hombre cuyo interés por la moda no sea algo vergonzante. Revistas como L’Uomo Vogue en Italia, Vogue Homme en Francia, Arena Homme+ en Inglaterra o Fantastic Man en Holanda. Así lo debieron ver David Vivirido y Francesco Sourigues cuando decidieron crear en Barcelona la revista Hercules, que fue lanzada en octubre de 2006, y que en muy poco tiempo se convirtió en un referente dentro del mundo de la moda a nivel internacional.

Tanto David como Francesco vivían en Londres. El primero trabajaba para el grupo editorial Emap, para ser más concretos, para la ya extinta, mítica e irrepetible The Face, mientras que Francesco trabajaba en la difunta edición británica de Arena, del grupo Bauer Media.

¿Cómo surge la idea de crear Hércules? Después de experimentar con diferentes medios británicos e internacionales, nos parecía que se había dejado de lado los valores clásicos de la moda, o más bien del “menswear” para concentrarse en una estética anglosajona, fría y distante. Decidimos entonces trabajar en un proyecto en el que la esencia primordial fuese la belleza y masculinidad.

¿Cuáles son las señas de identidad de Hercules que la hace de una publicación singular? Hercules nace de experimentar con los valores clásicos que representan al hombre mediterráneo y su estilo de vida… Rescatar la esencia del “savoir faire”,  la belleza, sensualidad y el goce de todas las cosas buenas que nos da la vida.

¿Por qué crees que aún no había surgido en España una revista cuyo eje central fuera la moda y la belleza masculina de forma absoluta? Desde luego no creo que seamos los primeros en tener un eje central de moda masculina, pero si la primera publicación con un mensaje propio y creo que esto nos ha ayudado a posicionarnos en un emergente mercado ( el de la moda masculina) a nivel tanto nacional como internacional.

¿Cuál fue la principal dificultad que encontrasteis para hacer funcionar Hercules en el mercado español? El mercado internacional digirió nuestra propuesta  inmediatamente y en cuestión de varios números se ha convertido en una referencia de moda masculina. En cuanto al mercado Español, quizás su mayor complicación ha sido su lentitud y dificultad en procesar nuevas propuestas, especialmente cuando el mercado local no estaba acostumbrado al formato semestral. Aun así no olvidemos que Hercules es una publicación Española con perfil internacional, titulo al cual hacemos alusión constantemente con el lema…”Made in Spain”.

¿Por qué en Barcelona? ¿No era más fácil lanzar este tipo de revista de perfil internacional desde Londres, donde ya estabais arraigados? Barcelona ha sido una pieza fundamental para crear Hercules,  su clima y valores “mediterráneos” nos han ayudado a entender que existe otra realidad diferente al día a día que se vive en ciudades como Londres o Paris.

¿Estos momentos de recesión cómo ha afectado al planteamiento y funcionamiento de la revista? Desde luego probablemente no sea el mejor momento para la industria editorial, pero el cambio de planteamiento de muchas empresas que deciden invertir en revistas más especificas en vez de medios teniendo solo en cuenta su circulación, nos ha hecho posicionarnos positivamente.

¿Sois optimista con el futuro próximo? Absolutamente, si no lo somos nosotros, quién lo va a ser…

¿La sobredosis de moda en la web (sites y blogs) terminará matando al papel  o hace que ahora más que nunca  las revistas sean ese faro de guía en un mar picado? El planteamiento general ha cambiado, hay dos tipos de moda… la moda rápida, que puedes ver online y caduca en segundos y luego el “poder” de las imágenes, en las que cada detalle cuenta, desde la luz, impresión, papel, etc… Los amantes del papel lo seguiremos comprando y coleccionando.  Realmente, hemos llegado a un momento en el que nos preguntamos dos veces antes de comprar una publicación. El concepto de Hercules es acercarse a algo más próximo a un libro, algo atemporal y sin fecha de caducidad, y realmente creemos que siempre existirá mercado para este tipo de producto.

¿Cuál es la parte más gratificante y la menos de tu papel de director? La más el ver cómo se va creando cada numero poco a poco. La menos, la burocracia…

Haced una valoración de la moda masculina made in Spain. ¿Qué diseñadores os gustan y os parecen competitivos a nivel internacional? No coments… Bueno, Loewe es un clásico remasterizado; Armand Basi, una referencia en el mundo del menswear internacional; y David Delfín sabe jugar con el lenguaje de la juventud actual.

¿Crees que la pasarela se aleja demasiado de las necesidades del hombre de la calle (estilo, talla, actitud…)? ¿Crees que la misión de las revistas como Hercules es hacer de nexo entre esas dos realidades? El mundo de hombre no es tan extremo como el de la mujer, y desde luego los cánones de silueta masculina han cambiado desde Slimane. Hoy en día la moda de hombre es ya bastante realista, nosotros ayudamos a darle ese toque especial…

Es evidente que la masculinidad se está redefiniendo tras la era Slimane, de extrema delgadez y siluetas rockeras. Slimane ha sido un genio y ha conseguido que todos nos hayamos replanteado en algún momento el ponernos desde skinny jeans a una chaqueta de esmoquin varias tallas más pequeña. Pero desde entonces la silueta ya ha cambiado y desde luego estamos volviendo a los valores clásicos de la masculinidad.

¿Crees que la moda masculina es la que ofrece actualmente más oportunidades de innovación, o estamos volviendo a un neo-conservadurismo? Creo que ambos campos se están explorando a la vez, pero en general lo que predomina  actualmente es una silueta más clásica y conservadora…

¿A estas alturas queda lugar para la revolución en el mundo editorial (de moda), para hacer algo completamente nuevo y rupturista, o ya se ha asumido que el mercado (y los anunciantes) son ley? Siempre hay lugar para una nueva revolución, pero el mundo del anunciante se ha convertido en clave para el mundo  editorial actual, y gracias a ellos podemos  ofrecer cada temporada un nuevo Hercules… El conjugar ambos es la clave para no convertirse en catalogo.

¿Qué tendencias o actitudes crees que son determinantes para este invierno? Una vuelta a utilizar materiales de primera calidad, atención al detalle y lujo sutil.Diseñadores clave… Ralph Lauren, Loewe, Adam Kimmel, Lanvin, Balmain y Tom Ford.

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ANDRÉS RODRÍGUEZ (DIRECTOR DE ESQUIRE)

Mircoles, 13 Enero 2010

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Foto cortesía de http://esquirefashion24h.blogspot.com

Muchos debieron pensar que Andrés Rodríguez estaba loco cuando fundó Spain Media y anunció que lanzaría al mercado la versión española de Esquire, cabecera masculina del grupo Hearst fundad en 1933. No le dio miedo que las grandes potencias editoriales establecidas ahogaran su intento, y aquí está Esquire España con dos añitos y medios de vida a sus espaldas. Andrés contaba con dos activos importantes: uno, el equipo humano del que rodeo, y dos, su bagaje profesional. Estuvo al frente de la división de revistas corporativas del Grupo PRISA, fue director adjunto de ‘El Dominical’, y puso ritmo como director a ‘Rolling Stone’ en España.

Ahora, de nuevo, tiene una bomba en sus manos: esta primavera sacará a los kioscos la edición española de Harper’s Bazaar, competidora directa en Estados Unidos de Vogue, con la que siempre ha mantenido una constante lucha por robarse mutuamente periodistas, estilistas y fotógrafos. ¡En plena crisis!

¿Cuáles son las señas de identidad de Esquire que la hacen una publicación singular? Esquire es una de las grandes instituciones del periodismo mundial en formato revista, como lo pueden ser Harper´s Bazaar, Rolling Stone, Vogue, Vanity Fair o New Yorker.

¿Cuál es el target de Esquire? Esquire ha sido recibida en España con los brazos abiertos por un target que había dejado de leer revistas masculinas, cansado de que el sexo fuese el único reclamo. El lector de Esquire está entre los 30 y los 50 años, es urbano, cosmopolita, de clase social media alta y alta, y que está, como dice el claim de Esquire –Man at his best-, en su mejor momento. Es un hombre interesante, ese tipo de hombres que le gusta a las mujeres y que los hombres respetamos.

Esquire ha tenido la osadía y el valor de poner cara masculina a la portada de la revista, ¿por qué no se pueden vender revistas masculinas en este país sin chicas sexys en portada o en el interior? Es una cuestión de coherencia. Creemos que el hombre sofisticado al que nos dirigimos está muy interesado en el sexo, pero no más que en la gastronomía, el poder, los viajes, la moda, la política… Por eso nos gusta decir que Esquire es una revista para hombres de cintura para arriba. Y a los anunciantes les está gustando mucho esta declaración de principios.

¿Cuál fue la principal dificultad que encontrasteis para hacer funcionar Esquire en el mercado español? No fue sencillo. Nos enfrentamos al lanzamiento de Esquire y a la fundación de una empresa editora de revistas,  Spainmedia Magazines, al mismo tiempo. El nombre de la revista no tiene una traducción literal en España. Esquire es una palabra que en inglés hace referencia a un bachiller, a un hombre “licenciado”, que quiere distinguirse de los demás. Y lógicamente nos enfrentamos a una dura competencia de marcas internacionales y locales, además del tsunami de la crisis económica.

¿Estos momentos de recesión cómo ha afectado al planteamiento y funcionamiento de la revista? El mercado publicitario masculino ha descendido en España entre un 30 y un 35%. La revista ha sido un éxito. En apenas dos años tenemos un OJD de 33.000 ejemplares y nos hemos colocado en el segundo puesto en ocupación de publicitaria. Afortunadamente nuestro periodo de crecimiento nos está compensando el descenso publicitario del mercado.

¿Eres optimista con el futuro próximo? Muchísimo. Estamos ya trabajando en nuevas revistas. Ya editamos Robb Report, que es La Revista de la vida Premium y que está teniendo mucho éxito con los anunciantes en apenas un año, dirigida a los lectores con más alto poder adquisitivo del país. Y creo que nuestro modelo de revistas de alta calidad en nichos muy definidos es el futuro del negocio.

¿Cómo consigue sobrevivir una editorial independiente como Spain Media en un mar de grandes tiburones editoriales? Mezclando know how, un gestión prudente y mucho cariño por los productos. Pasándolo bien cada día, no teniendo miedo al riesgo y recuperando la manera de hace revistas de antaño, donde las ideas son más importantes que la estructura.

¿Cuál es la parte más gratificante? Dirigir Esquire es para mí un privilegio que comparto con otros 24 directores en el mundo de sus diferentes ediciones. Estoy muy orgulloso de que mi nombre aparezca en la mancheta de Esquire USA o Esquire UK.

¿Cómo ves el panorama de la moda masculina en nuestro país? En proceso de crecimiento. Cada vez tenemos más hombres educados en el estilo, que quieren mostrar que son diferentes, que tienen su propia personalidad. Estamos dejando atrás la creencia de que el poder tiene que ir vestido rancio. Y cada vez el mercado y el negocio será mayor y más sofisticado. Soy muy optimista.

¿Crees que existe una gran distancia entre el hombre que se define sobre la pasarela y el hombre real de la calle? La pasarela es solo una pasarela de tendencias en la que los grandes diseñadores muestran su talento como creadores. Tendemos a confundir lo que vemos en la pasarela con lo que más vende un diseñador, y en ocasiones tienen poco que ver. Es la calle la que tiene que interpretar según la cultura de cada país las propuestas de Milán, París o Nueva York. Y eso se sabe perfectamente en los talleres de diseño que ahora más que nunca quieren vender.

Justo antes de la crisis no hacíamos otra cosa que predicar la existencia de un ‘nuevo lujo’, suntuoso pero discreto y privado, menos exhibicionista pero más sibarita, pero ahora es como si nos debiera dar vergüenza hablar sobre el lujo. ¿Crees que esta nueva actitud frente al lujo en sincera o es una pose hipócrita? Creo que es absolutamente sincera. Vivimos en una cultura en la que no está bien visto presumir de lujo y hay muy pocas cosas más elegantes que la discreción.

¿Por qué decidís traer ahora Harper’s Bazaar al mercado español, justo en estos momentos? Creemos que aún quedan cosas por decir en el mundo de las revistas femeninas. La prensa femenina en España es joven. Entre 25 y 30 años. Así que la cultura de revistas femeninas está en proceso de crecimiento. La voz, el punto de vista de Harper´s Bazaar es único en el mundo. Su misión es clara, se dirige no a una fashionista, sino a una mujer que utiliza la moda y el resto de los temas de su interés, en su propio servicio. Porque es ella la veradera protagonista de Harper´s Bazaar. El lema de la revista en España será Thinking Fashion.

¿Editorialmente crees que todo está ya inventado? Muy probablemente, pero Esquire es un buen ejemplo de que las buenas ideas tienen segundas vueltas. La revista tiene 75 años de historia, es un ejemplo de periodismo y diseño clásico, es tan clásica que es moderna y tiene un nicho de lectores increíble, los hijos de baby boom.

Cuéntame lo más surrealista, divertido o kafkiano que te ha ocurrido al frente de Esquire. Saludar a Bill Clinton en la fiesta del 75 aniversario de la revista, mientras Bill Murria se tomaba unos dry martinis por allí. Empapelar España con la portada de Javier Bardem con un chiguagua en la mano, y aquel titular: Guau. También es divertido cada vez que un mensajero llega a la oficina de Spainmedia en la calle Almirante de Madrid y pronuncia la palabra Esquire: la fonética puede ser muy graciosa.

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JAVIER FERNÁNDEZ DE ANGULO (DIRECTOR DE GQ)

Lunes, 11 Enero 2010

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Quince años no son nada, y a la vez son muchos. Quince años son los que celebró hace nada, en noviembre, la edición española de la revista GQ. En un par de meses tendrá oportunidad de celebrar otro aniversario más íntimo, el quinto aniversario de su director, Javier Fernández de Angulo, al frente de la cabecera masculina de Condé Nast.

Un profesional con unas señas de identidad muy singulares, como el sentido del humor que evidencia en los retratos que acompañan cada mes su editorial en la revista, a veces en el papel del niño subacuático de la portada de Nevermind de Nirvana, otras veces sustituyendo John Lenon en un remake de la famosa foto de Annie Leibovitz… Parece que su dilatada trayectoria en el mundo editorial (seis años como subdirector de Vogue antes de tener en sus manos GQ, y antes en Elle, también como subdirector…) no ha conseguido castrar su capacidad ironizar, ni el cargo de director le ha apartado del ejercicio periodístico.

Cuando llegas a GQ, ¿cuál es el principal reto que te impones? Convertir a la revista en líder del mundo de la moda y la cosmética masculina y situarla como una de las mejores revistas de Europa, tanto para lectores como para anunciantes.

¿Y eso se traduce…?, es decir, ¿cuál crees que es tu principal aportación a la construcción de GQ? Aportar mis conocimientos de moda de Vogue, elevarla a la máxima categoría y exigencia, reforzar contenidos periodísticos y cuidar que desde la primera página a la última, cada página tenga fuerza y aporte algo.

¿Cuáles crees que son las señas de identidad de GQ como revista, ya no solo la edición española, sino a nivel internacional? Es el emblema del hombre moderno, del llamado hombre cool, pero con el reto y el  estímulo que es un hombre que cambia, que se reinventa y está lleno de sentido del humor y de curiosidad por cuanto le rodea.

Seguro que hay una parte ingrata que se asume con el puesto de director. Sí, pelear con las cifras, las ventas, los presupuestos, los gastos…

¿Y la parte más gratificante, a la que no se le puede poner precio? Ver a alguien en el quiosco comprando tu revista. Y las cartas de cuantos nos apoyan y nos siguen…

Personalmente siempre me ha sorprendido como te implicas en la revista con trabajo de campo, es decir, realizando personalmente entrevistas, cosa que la mayoría de directores no suelen hacer, son más ‘puestos políticos’. ¿Existe un lado oscuro en el puesto de director que puede terminar asesinando al periodista? Hay un peligro, el gestor puede dejar dormir al periodista y eso no es bueno, si te gusta mucho este oficio, hay que hacer músculo y estar cerca de los personajes y de las páginas… Un cocinero nunca debe dejar de cocinar aunque sea el mejor chef del mundo.

¿Qué has tenido que sacrificar por tu carrera profesional? Mucho tiempo y mucho rato con mis hijos, porque todo lo que estés con ellos es poco.

¿De qué número, producción o reportaje te siente más orgulloso? De casi todos, quizá especialmente del de nuestro 15 aniversario y cuando celebramos los 50 años de la cabecera.

¿Cómo ha afectado esta crisis al enfoque de la revista, ya sea por movimientos publicitarios o por un posible viraje del público objetivo? Siempre hemos trabajado muy de cerca con las firmas, no es ningún trauma para una revista como GQ hablar de las firmas de moda, apoyarlas y defenderlas, creo que en ese aspecto estamos en el mismo barco, aunque el símil marinero esté muy usado.

¿Ves brotes verdes? Bastantes, veo una nueva mentalidad, donde más brotes veo es en la imaginación, todo el mundo se ha puesto a pensar ideas y no necesariamente caras, creo que esta crisis ha sido un frenazo al crecimiento, pero a todos nos ha dejado grandes lecciones… Seremos más pobres, pero más sabios… Buena cosecha para el futuro.

¿Crees que el paradigma masculino está rotando de nuevo hacia el conservadurismo estético? Siembre hay un ir y venir de las tendencias, pero creo que el hombre está en una situación de no retorno respecto a su papel como hombre, en el sexo, en la familia, en la moda, en el espejo, y es positivo el cambio.

A veces tengo problemas para usar imágenes de pasarela porque los modelos no conectan con nuestros lectores. ¿Qué piensas del casting masculino que se emplea en las pasarelas, consigue conectar con el cliente potencial de las firmas? No olvidemos que la pasarela es una exageración, es una caricatura o un símbolo de algo que las revistas deben traducir, pero creo que la pasarela masculina está muy cerca del hombre, en Paris está Paul Smith, Hermès, Vuitton, Lanvin… con cosas que todo lector de elEconomista quisiera tener en su armario.

¿Qué opinas de la debilidad comparativa de la moda masculina española? Creo que es una industria con pocos recursos pero que poco a poco puede crecer, hace falta tirar del carro. Con Mango, Zara y Custo hemos demostrado que podemos y sabemos exportar moda, ahora faltan nombres propios de influencia internacional… Paciencia, pero creo que hay cantera para que el futuro nos de una alegría. Ojo a nombres como Lander Urquijo o El Ganso…

Hablando de diseñadores españoles, ¿qué opinión te merece el patronage de las ‘intentonas’ que hacen los clásicos de Cibeles por vestir al hombre? Creo que esos clásicos no se han renovado, que la moda va por otro camino, pero cada uno es libre de hacer algo comercial y seguro o de crear moda.

Que coste que me encanta que cambies tu foto en todos los números y que juegues con ello, pero eso me hace pensar que para ser un buen director de revistas hay que tener un puntito exhibicionista. Hay que tener un punto disparatado, trabajamos con muchas expresiones artísticas y creadoras. Hablamos de fotografía, de moda, de pintura… y debemos contagiarnos de ese espíritu  creador, insolente, transgresor, con humor y nada convencional, que es lo que empuja al arte y a la vida.

¿Crees que hace falta más sentido del humor en la moda? Hace falta más humor en todo, en la medicina, en la Iglesia, en la moda, en el periodismo, en la economía…

¿Qué tendencias o actitudes crees que son determinantes este invierno? Las firmas han vuelto a sus orígenes, y creo que la clave es defender la obra bien hecha de quien ha demostrado que sabe hacerlo: el jersey de Hermès, la chaqueta de Dolce&Gabbana o sus vaqueros, los accesorios de Prada, los trajes de Lanvin, los detalles de moda de Gucci… ya no basta con hacer de todo, tienes que ser el mejor.

¿Qué diseñadores te parecen indispensables esta temporada? Tom Ford, por la fuerza  de sus propuestas, Lanvin por su Elegancia,  Prada por la fuerza de sus accesorios, el optimismo de Etro, las gabardinas de Burberry, los abrigos de Zegna, el look de Vuitton, pero quizá los grandes motores de la moda masculina son Raf Simons, innovador de verdad, Elbaz por su elegancia  y Pilati de Yves Saint Laurent por su revolución llena de argumentos con una moda distinta.

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Esta semana ciclo de entrevistas

Lunes, 11 Enero 2010

¡Ya estamos de rebajas! Uy, qué pereza hablar siempre de lo mismo… No sé para qué los medios se dedican a hacer reportajes de rebajas todos los años cuando si nos pusieran el de hace diez años sería justo igual al de este solo que con distinta gente pegándose empujones a la entrada de El Corte Inglés de Preciados, con distinta ropa y distintos peinados… Por eso, voy a obviar el tema rebajas, que es muy cansino, y voy a dedicar esta semana a una serie de entrevistas del más alto nivel. Y cuando digo el más alto nivel quiero decir a los que están más altos en las páginas que las revistas le dedican al staff.

De la mano de los directores de las tres principales revistas masculinas de moda del momento que querido tomar el pulso ‘editorial’ para el año que hemos inaugurado. Javier Fernández de Angulo, director de GQ [hoy lunes 11]; Andrés Rodríguez, director de Esquire [el miércoles 13]; y los responsables de Hercules, David Vivirido y Francesco Souriges [el viernes 15]. A ellos les planteo algunas de mis obsesiones: ¿cómo ha afectado la crisis al trabajo editorial?, ¿cómo ven la moda española?, ¿queda resquicio en las revistas para innovaciones radicales?…Dejemos que hablen los sabios.

Esas chicas que vinieron del norte

Viernes, 8 Enero 2010

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Muchas veces pensamos que la moda europea sólo se mueve en el eje Milán-París-Londres. Sí, cierto, no nombro a España, pero es que España no ha conseguido colarse en ese eje de poder aún. Y con el nuevo año he decidido dejar de ser políticamente correcto y llamar las cosas por su nombre, así que no tengo porque fingir que España es una gran potencia en moda cuando ni siquiera los nacionales consumimos nuestra moda. A no ser, claro, que dentro de la ecuación entre Mango, Zara e incipientemente Desigual, en cuyo caso somos una superpotencia, pero estas empresas son más bien ‘Las Repúblicas Independientes de Zara, Mango y Desigual’, es decir, que no son parte del acerbo del diseño nacional, sino que tienen una vocación más individualista y planetaria. ¡Basta! Me desvío del tema… 

Lo que quería decir en un principio, es que todo lo que no tenga el gran foco mediático que propician las grandes pasarelas es como si no existiera. ¡Pero el Norte de Europa existe! Sí, han oído bien, y ello lo demuestra cuando algún talento desbordante nos llega de aquellas frías y oscuras tierras (según los ahora populares programas de Españoles en el mundo, Andaluces en el mundo o Callejeros viajeros). 

Yo me abrí a las nuevas realidades nórdicas cuando descubrí a Nina Jarebrink (arriba) sobre el año 2005. Nina era la más vanguardista entre las vanguardistas, una recién llegada al mundo de la moda con 25 añitos por entonces. Nacida en Värnamo, Suecia, Nina sorprendía al mundo con su estilo visionario que la llevó a presentar en París y después en Berlín. Ha llovido bastante desde entonces y la diseñadora ha moderado su discurso visual desde aquellos primeros días, consolidando una madurez creativa que la ha consolidado en los mercados nórdicos, en Reino Unido y en Asia. Su llegada a la moda fue impulso creativo, puesto que ni siquiera tenía formación en moda, pero se rodeó de gente muy valida que le ayudaron a cubrir esas carencias. “Muchas veces les presento ideas sin haberme preocupado de averiguar si pueden ser llevadas a cabo en la práctica” me contaba en alguna que otra entrevista que le hice. Me pareció una chica muy aguda, inteligente y con sentido del humor, y no me equivoqué, puesto que ha sobrevivido a la vorágine de esos primeros momentos como ‘promesa’ para convertirse en toda una realidad empresarial. Yo tengo un maravilloso trescuartos de ella hecho a medida, un poco rollo Star Trek, forrado en un maravilloso cuero rojo que se ve en unas amplias solapas… No lo uso mucho, y nunca dentro de nuestras fronteras nacionales, así soy de tímido. 

Mi último descubrimiento… bueno, mío, lo que se dice mío, no lo es, sino que presenta en el calendario ON/OFF de la London Fashion Week. Llamémosla mi último ‘entusiasmo’… Mi último entusiasmo es Louise Amstrup (abajo), original de Dinamarca. Si tenemos en cuenta que Peter Jensen y Henrik Vibskov son daneses también, no podemos estar de acuerdo con Shakespeare en aquello de que “algo huele a podrido en Dinamarca”… y si es verdad, al menos no es su moda. Luise Amstrup se formó en la famosa Akademie Modedesign y junto a diseñadores como Alexander McQueen, Jonathan Sanders o Sophia Kokosalaki. Su colección de este invierno que muestro es una oda a la feminidad clásica y casi me atrevería a tildarla como ‘nueva reina del drapeado’. 

Ver como evolucionan nuevos talentos como estos es lo que da sentido a mi profesión, porque si de algo sirve ser editor de moda es para tener siempre una avalancha de estímulos visuales e ideas nuevas, y apertura de mente, porque la chispa del talento surge en donde menos te la espera, aunque sea en países que no sueles tener en el punto de mira. 

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