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ANDRÉS RODRÍGUEZ (DIRECTOR DE ESQUIRE)

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Foto cortesía de http://esquirefashion24h.blogspot.com

Muchos debieron pensar que Andrés Rodríguez estaba loco cuando fundó Spain Media y anunció que lanzaría al mercado la versión española de Esquire, cabecera masculina del grupo Hearst fundad en 1933. No le dio miedo que las grandes potencias editoriales establecidas ahogaran su intento, y aquí está Esquire España con dos añitos y medios de vida a sus espaldas. Andrés contaba con dos activos importantes: uno, el equipo humano del que rodeo, y dos, su bagaje profesional. Estuvo al frente de la división de revistas corporativas del Grupo PRISA, fue director adjunto de ‘El Dominical’, y puso ritmo como director a ‘Rolling Stone’ en España.

Ahora, de nuevo, tiene una bomba en sus manos: esta primavera sacará a los kioscos la edición española de Harper’s Bazaar, competidora directa en Estados Unidos de Vogue, con la que siempre ha mantenido una constante lucha por robarse mutuamente periodistas, estilistas y fotógrafos. ¡En plena crisis!

¿Cuáles son las señas de identidad de Esquire que la hacen una publicación singular? Esquire es una de las grandes instituciones del periodismo mundial en formato revista, como lo pueden ser Harper´s Bazaar, Rolling Stone, Vogue, Vanity Fair o New Yorker.

¿Cuál es el target de Esquire? Esquire ha sido recibida en España con los brazos abiertos por un target que había dejado de leer revistas masculinas, cansado de que el sexo fuese el único reclamo. El lector de Esquire está entre los 30 y los 50 años, es urbano, cosmopolita, de clase social media alta y alta, y que está, como dice el claim de Esquire –Man at his best-, en su mejor momento. Es un hombre interesante, ese tipo de hombres que le gusta a las mujeres y que los hombres respetamos.

Esquire ha tenido la osadía y el valor de poner cara masculina a la portada de la revista, ¿por qué no se pueden vender revistas masculinas en este país sin chicas sexys en portada o en el interior? Es una cuestión de coherencia. Creemos que el hombre sofisticado al que nos dirigimos está muy interesado en el sexo, pero no más que en la gastronomía, el poder, los viajes, la moda, la política… Por eso nos gusta decir que Esquire es una revista para hombres de cintura para arriba. Y a los anunciantes les está gustando mucho esta declaración de principios.

¿Cuál fue la principal dificultad que encontrasteis para hacer funcionar Esquire en el mercado español? No fue sencillo. Nos enfrentamos al lanzamiento de Esquire y a la fundación de una empresa editora de revistas,  Spainmedia Magazines, al mismo tiempo. El nombre de la revista no tiene una traducción literal en España. Esquire es una palabra que en inglés hace referencia a un bachiller, a un hombre “licenciado”, que quiere distinguirse de los demás. Y lógicamente nos enfrentamos a una dura competencia de marcas internacionales y locales, además del tsunami de la crisis económica.

¿Estos momentos de recesión cómo ha afectado al planteamiento y funcionamiento de la revista? El mercado publicitario masculino ha descendido en España entre un 30 y un 35%. La revista ha sido un éxito. En apenas dos años tenemos un OJD de 33.000 ejemplares y nos hemos colocado en el segundo puesto en ocupación de publicitaria. Afortunadamente nuestro periodo de crecimiento nos está compensando el descenso publicitario del mercado.

¿Eres optimista con el futuro próximo? Muchísimo. Estamos ya trabajando en nuevas revistas. Ya editamos Robb Report, que es La Revista de la vida Premium y que está teniendo mucho éxito con los anunciantes en apenas un año, dirigida a los lectores con más alto poder adquisitivo del país. Y creo que nuestro modelo de revistas de alta calidad en nichos muy definidos es el futuro del negocio.

¿Cómo consigue sobrevivir una editorial independiente como Spain Media en un mar de grandes tiburones editoriales? Mezclando know how, un gestión prudente y mucho cariño por los productos. Pasándolo bien cada día, no teniendo miedo al riesgo y recuperando la manera de hace revistas de antaño, donde las ideas son más importantes que la estructura.

¿Cuál es la parte más gratificante? Dirigir Esquire es para mí un privilegio que comparto con otros 24 directores en el mundo de sus diferentes ediciones. Estoy muy orgulloso de que mi nombre aparezca en la mancheta de Esquire USA o Esquire UK.

¿Cómo ves el panorama de la moda masculina en nuestro país? En proceso de crecimiento. Cada vez tenemos más hombres educados en el estilo, que quieren mostrar que son diferentes, que tienen su propia personalidad. Estamos dejando atrás la creencia de que el poder tiene que ir vestido rancio. Y cada vez el mercado y el negocio será mayor y más sofisticado. Soy muy optimista.

¿Crees que existe una gran distancia entre el hombre que se define sobre la pasarela y el hombre real de la calle? La pasarela es solo una pasarela de tendencias en la que los grandes diseñadores muestran su talento como creadores. Tendemos a confundir lo que vemos en la pasarela con lo que más vende un diseñador, y en ocasiones tienen poco que ver. Es la calle la que tiene que interpretar según la cultura de cada país las propuestas de Milán, París o Nueva York. Y eso se sabe perfectamente en los talleres de diseño que ahora más que nunca quieren vender.

Justo antes de la crisis no hacíamos otra cosa que predicar la existencia de un ‘nuevo lujo’, suntuoso pero discreto y privado, menos exhibicionista pero más sibarita, pero ahora es como si nos debiera dar vergüenza hablar sobre el lujo. ¿Crees que esta nueva actitud frente al lujo en sincera o es una pose hipócrita? Creo que es absolutamente sincera. Vivimos en una cultura en la que no está bien visto presumir de lujo y hay muy pocas cosas más elegantes que la discreción.

¿Por qué decidís traer ahora Harper’s Bazaar al mercado español, justo en estos momentos? Creemos que aún quedan cosas por decir en el mundo de las revistas femeninas. La prensa femenina en España es joven. Entre 25 y 30 años. Así que la cultura de revistas femeninas está en proceso de crecimiento. La voz, el punto de vista de Harper´s Bazaar es único en el mundo. Su misión es clara, se dirige no a una fashionista, sino a una mujer que utiliza la moda y el resto de los temas de su interés, en su propio servicio. Porque es ella la veradera protagonista de Harper´s Bazaar. El lema de la revista en España será Thinking Fashion.

¿Editorialmente crees que todo está ya inventado? Muy probablemente, pero Esquire es un buen ejemplo de que las buenas ideas tienen segundas vueltas. La revista tiene 75 años de historia, es un ejemplo de periodismo y diseño clásico, es tan clásica que es moderna y tiene un nicho de lectores increíble, los hijos de baby boom.

Cuéntame lo más surrealista, divertido o kafkiano que te ha ocurrido al frente de Esquire. Saludar a Bill Clinton en la fiesta del 75 aniversario de la revista, mientras Bill Murria se tomaba unos dry martinis por allí. Empapelar España con la portada de Javier Bardem con un chiguagua en la mano, y aquel titular: Guau. También es divertido cada vez que un mensajero llega a la oficina de Spainmedia en la calle Almirante de Madrid y pronuncia la palabra Esquire: la fonética puede ser muy graciosa.

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3 respuestas to “ANDRÉS RODRÍGUEZ (DIRECTOR DE ESQUIRE)”

  1. Hong Kong Blues Dice:

    De nuevo enhorabuena.
    Una entrevista muy interesante.
    ¡Felicidades!

  2. Álvaro Dice:

    buena entrevista!!

    ;)

  3. vicky-vilches Dice:

    Muy interesante. Sólo un pero. Qué pena que en la foto le hayan cortado el careto a Daniel Entrialgo… el jefe con el que todos los colaboradores soñamos.

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