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Archivo de Noviembre, 2011

Entrevista a Olivier Lapidus, diseñador de Lapidus Vintage: “Hemos vuelto a un lujo que solo es visible para el ojo entrenado, un lujo discreto y artesanal”

Mircoles, 30 Noviembre 2011

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Espero que conozcáis a Ted Lapidus. Para los que no fue un magnífico couturier de origen ruso coetáneo de Yves Saint Laurent que supo adaptarse a los tiempos del prêt-à-porter como pocos y llegó a ser de las firmas más prestigiosas en el mundo durante las décadas de los 60 y 70. Hoy hablamos con su hijo, Oliver Lapidus, otro gran diseñador que entre otras cosas ha sido director creativo de la línea masculina de Balmain en los ochentas y de la firma de su padre en los noventas. Actualmente explora los archivos de su padre reinterpretando en clave actual algunos de sus diseños más carismáticos bajo la firma de Lapidus Vintage.

¿Ha sido difícil calzarse los zapatos de su padre? A la muerte de mi padre sentí la necesidad de hacerle una especie de homenaje a través de una edición inspirada de sus grandes clásicos. El “reto” es decir, en su acepción francesa, el desafío, fue el de permanecer fiel al impulso creativo los grandes años de Ted (1968-1972) dando un giro  estilístico al producto para hacerlo a la vez intemporal y contemporáneo.

¿Cómo nació el proyecto de Lapidus Vintage? Al principio no quería hacer más que una colección cápsula, un impacto, un poco como cuando un escritor saca un libro “à compte d’auteur” [en francés significa cuando un libro es autoeditado de una forma personal]. Fue Maria Luisa, esa gran Dama de la moda, quien lo hizo que evolucionara a un nuevo nivel lujoso para la siguiente primavera. Fue la que me animó y convenció de que debía profundizar en esa línea. Con la segunda colección se incorporó Barneys y vi como se implantó la colección en varias ciudades de los Estados Unidos. Eso es lo que ha empujado que este proyecto llegara a su tercera temporada, el invierno.

¿Qué cree que está pasando en la moda para que la marca termine siendo más importante que el diseñador? Yo no soy más que un pequeño artesano del sistema, lo que se llama “un independiente”. Hay muchos jóvenes con talentos que están en la sombra de las grandes multinacionales que nombras. La moda a nivel industrial es mucho más estable que cuando hablamos de artesanos como nosotros, de una dimensión más modesta pero con un verdadero vínculo con la clientela y una experiencia enfocada al trato directo con el mercado. Los grandes grupos, un poco como en el fútbol, se basa en campeones que cambian a veces de equipo, que se transfieren, pero el sistema queda siempre en equilibrio, como prueban las tasas de crecimiento de los gigantes que son impulsadas por la consolidación de sus márgenes de beneficios y su capacidad de penetración de los mercados emergentes.

¿Cómo ha cambiado su visión del lujo en los últimos años? El lujo, del latín “luxus” (exceso), ha derivado desde un punto de vista sociológico hacia el exceso. Pero hemos terminado volviendo al lujo que solo es visible para el ojo entrenado, un lujo discreto, un lujo hecho en el interior de un taller como el de Balenciaga de los años 60. Donde trabajo, detalles y esfuerzo eran los principales ingredientes para que por ejemplo las pinzas de un vestido fueran invisibles dejando así que solo destacara la elegancia de la mujer. El lujo es el trabajo de todo artesano que ha sabido ser artista de la estructura, su trabajo ya no refleja la coherencia de una época, lo que Elie Faure llamaba «El espíritu de las formas», el hilo de Ariane entre el jazz, el arte africano y Picasso: la moda es ahora un modo, el lujo ya no tiene dirección, pues es multimarca, multiforma, ha pasado de ser exclusivo a su difusión masiva en Internet, ahora es una tendencia y eso que siempre ha querido ser lo más esnob de la moda.

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¿Qué recuerdos guardas de tu infancia como hijo del gran Ted Lapidus? Te cuento una anécdota. Tenía diez años, era en junio y estábamos a en un hotel donde desde mi habitación en el piso veinte se veía el fondo de las dos inmensas piscinas adornadas de un gran dragón que brillaba por los miles de destellos provocados por los pequeños remolino engendrado por la caliente brisa de Tokio. Mi padre entonces estaba asociado con los grandes almacenes Seibu y la señora Tsutsumi (la matriarca de la familia propietaria de los grandes almacenes), que  aprendió a bailar el Jerk [baile de los sesenta] por primera vez en una visita que hizo a Chez Ted en su apartamento del número 66 de bulevar Mauricio Barrès, dónde vivía rodeado de rollos de tweed y cachemira dispersos por todos lados. Serían las 11 de la mañana cuando mi padre decidió que podía ir a comprarme un juguete a Seibu, que estaba a la vuelta de la esquina. Me dio 5 dólares y me dice: puedes gastártelo todo. Acompañados de una pequeña delegación de Seibu llegamos a los grandes almacenes y yo arrastraba con impaciencia a mi nany (que era el maniquí popular de la época) de una sección a otra, de las ametralladoras de juguete a las pelotas de ping pong de mil colores, y de ahí a los camiones de bomberos: conocí entonces la excitación de poseer una divisa fuerte porque, con mis 5 dólares, estaba comprando la mitad de la sección de juguetes… Lo que pasaba en realidad es que el Presidente de Seibu había dado orden de dejarme comprar todos los juguetes que se me antojaran, sin límite… Finalmente pasé por caja con mi billete y aún hoy debo tener el coche de policía en el trastero.

Imagino que conoció de pequeño a todo tipo de celebridades. Los años del 68 al 72 están grabados en mi memoria como tantos momentos mágicos, con un padre ausente pero genial, recibiéndome en su tienda de la avenida de Pierre Premier de Serbie como un torero en medio de sus clientes moviéndose alrededor de él. Había al fondo de la tienda una habitación redonda llamada “la rotonda” en la que creaba sus colecciones de alta costura. Allí nos encontrábamos a sus amigos: Charles Aznavour, que fue al primero que le hizo Ted un traje ajustado siguiendo las nuevas tendencias, hombros cortos, botonadura en relieve, silueta estilizada… También nos encontrábamos a John Lennon y a todos esos los mágicos artistas que le rodeaban en aquella época… Veía a mi padre como un ser levitando, lo único que lo retenían atado al suelo eran aquellas anclas grabadas a sus botones.

¿Cómo es su relación con la firma Ted Lapidus? Tengo una relación muy cordial con la empresa cuyo director ejecutivo Ted Lapidus, David Konckier, es un amigo muy querido. Nuestros universos se complementan aunque son dos entidades independientes. Salva excepciones no solemos trabajamos juntos, Olivier Lapidus es un Couturier independiente que firma sus colecciones como “Creación de Olivier Lapidus” un poco como un editor tanto en el campo de la moda como sobre todo en la decoración (¡¡abro mi primer hotel el año que viene!!, y he estado en España a petición de un gran grupo español en el área de baños y spa). Esta libertad me permite firmar mis propias colecciones además de poder firmar ediciones limitadas de otras marcas en el sector del lujo y la decoración.

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¿Principal reto de esta era para la moda? Internet es el nuevo reto, una nueva ruta de B a C que conecta por primera vez a los creadores y sus clientes finales a través de las nuevas plataformas. Estoy trabajando en varios proyectos en esta dirección.

¿De qué está más orgulloso de su carrera?  La verdad es que estoy muy contento de haber llegado donde he podido llegar en mi carera. Creo que con un poco de tinte para el pelo y 30 minutos de gimnasio al día creo que dentro de 20 años aún seguiré estando aquí. Así que mejor me vuelves a hacer esa pregunta dentro de 20 años. 

www.creationdolivierlapidus.com

Monjas a la moda

Martes, 29 Noviembre 2011

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Hay  historias que te cogen desprevenido y te dejan patidifuso, ¡y mira que llevo cosas vistas en esto de la moda! De diseñadores que desfilan y después no producen la ropa ni tienen clientes, a otros diseñadores que se embarcan en proyectos tan peregrinos como diseñar puertas de blindadas. Pero lo de hoy ha rizado el rizo.

Os reproduzco textualmente: “JF & SON y Travis Boyer MFT se congratulan en anunciar una colaboración con la artista residente en Nueva York Julia Sherman y la Madre María Magdalena de las Hermanas de la Compañía de la Compasión en Virginia

Y llegados a este punto piensas: “¿¿??” Sí, te quedas sin palabras y después piensas que no has visto equipo creativo más raro en tu vida.

Profundizando en la nota descubres que resulta que Julia Sherman y JF & SON han creado un vestuario para la pequeña de congregación de monjas anglicanas, que además podrá adquirirse por piezas (vestidos, capas, capuchas…) en la web comercial de JF & SON a modo de microcolección de inspiración monacal.

Este es el resultado de seis meses de trabajo codo con codo con la Madre María Magdalena que afirma que no encuentra que la belleza, la elegancia y el confort del vestuario entre en contradicción con sus votos de pobreza, castidad y obediencia.

S’NOB de Noblesse

Lunes, 28 Noviembre 2011

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Abrimos el lunes con un nuevo tipo de post con el que os iré mostrando colecciones quizás no demasiado conocidas pero que me parecen de lo más interesante. Para empezar quiero acercaros una firma danesa de lo más interesante creada en 2009. La descubrí en febrero dentro de la Copenhague Fashion Week. Se llama S’NOB de Noblesse y está diseñada por S’NOB de Noblesse . Su estilo se basa en prendas de cortes limpios y modernos, prendas ponibles y versátiles… Es curioso, porque esta firma nace como fusión de otras dos S’NOB and Noblesse. Aquí tenéis su propuesta de otoño/invierno, ¿qué os parece?

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Guerra de moda a la valenciana

Jueves, 24 Noviembre 2011

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Una vez más hablamos de tejemanejes políticos (hablo de la Valencia Fashion Week). Esto pasa por hacer creer a los diseñadores que las pasarelas de moda son un evento cultural que deben ser sostenidas por ayudas públicas. Creo que alguien debería ponerse a la tarea de definir qué es cultura y lo que no lo es, porque así ocurre que las webs comerciales de los diseñadores se desarrollan con un buen bocado a los presupuestos del Ministerio de Cultura. A mí, personalmente, ver un desfile de Mango, por poner un nombre, me da bastante poca cultura. Me agrada y me entretiene, ¿por qué no?, pero de ahí a poder decir que me enriquece… seguramente la que se enriquece es la firma cuando la gente entra en sus tiendas a comprar sus trapitos, pero poco más. Me repito hasta la saciedad, pero creo que aún no se me ha pillado la idea: esto es como si yo monto una ferretería y pretendo que Industria me pague una campaña de publicidad en los periódicos más importantes del país promocionando mi negocio aduciendo que los grifos que vendo en mi ferretería son obras de arte de la ingeniería moderna. Pues, no, señores. Cuando yo vendo mis grifos me lucro yo, no la sociedad, por lo tanto me tendré que pagar mi campaña yo solito. Y si no me puedo permitir el gasto de la campaña nacional me tendré que conformar con poner un cartelito vistoso en el árbol de la esquina con una flecha que indique donde estoy. Pues los diseñadores igual, lo mismo, ídem. Si tu empresa no puede permitirse la inversión de un desfile ‘promocional’ (que es lo que es) o bien es que estás haciendo algo mal como empresario, o es que tu producto no vale y por mucho que se lo metas por los ojos a la gente no van a comprarlo, o es que estás intentando atrapar tiburones con una caña de pescar. Es decir: ¿Alguien se plantea cuál es el objetico final de una pasarela? ¿Alguien se plantea cuántas órdenes de compras surgen de esos desfiles? No sé, quizás sea mejor hacerse la siguiente pregunta: ¿Cuántos diseñadores de los que desfilas (y hablo de cualquier pasarela pública de España) estaría en disposición de corresponder con producción real una orden de compra de El Corte Inglés (suponiendo que El Corte Inglés fuera a los desfiles para encargar colecciones como hacen sus homólogos americanos)?

Dicho esto también debo confesar, a riesgo de contradecirme una vez más, que no entiendo qué tienen en la cabeza los de la Generalitat Valenciana (léase como organismo responsable el Impiva) para retirarle el apoyo a un evento que estaba cobrando una dimensión importante y estaba bien enfocado. Hablé con Álex Vidal, diseñador y director de la VFW, y le pregunto que a qué se debe esto de cerrar el grifo. “Es un incógnito” me dice. “Sabíamos que la suma que se recibía tenía que bajar dado el difícil momento que estamos atravesando económicamente. Esta es una crisis muy fuerte y el evento sufriría un desgaste lógico. Pero ese valor ‘cero’ que se nos ha dado en el presupuesto ha sido toda una sorpresa. Todo el dinero que venía asignándose a cada edición, que iba de unos 400.000 a unos 50.000 euros, ha pasado a estar repartido entre todo el sector pero a la Valencia Fashion Week se la ha ignorado”.

Pero claro, aquí hay varias guerras socavando los cimientos del edicicio de la VFW. Por un lado ya en febrero saltó la liebre ‘política’ y la oposición empezó a apuntar con el dedo al gobierno por cómo, quién y por qué se gestiona el evento como se gestiona. Esto no iba a quedar así, y aunque el tema ha estado bien calladito, ahora llega el momento de quitarse de encima un motivo de contienda política eliminando los fondos dedicados a la VFW. Muerto el perro, se acabó la rabia, ¿no? Pues no, porque como siempre los políticos desde su atalaya no se dan cuenta de los daños humanos que quedan tendidos en el campo de batalla. “No se dan cuenta de la cantidad de puestos de trabajo que genera el evento, la cantidad de gente que viene de fuera y gasta en la ciudad, los restaurantes, los taxis, los trenes… La repercusión mediática de 2011 se ha valorado en 68.000.000 de euros”. ¿Y el futuro? ¿Se conseguirá mantener un evento como es la VFW sin el apoyo público? “El futuro lo veo muy mal, la Valencia Fashion Week habrá que empequeñecerla, aunque siempre manteniendo igual número de diseñadores, pero inevitablemente bajará la calidad. La gran inversión que requiere no podrá ser suplida por los sponsors privados, que ya aportan 1.100.000 aproximadamente”.

Pero es que ahí había otra guerra subterránea que ha aflorado finalmente en formato ‘yo te digo tú me respondes’ en los periódicos. Aparece Dimova, asociación de diseñadores de moda de Valencia, encabezada por Dolores Cortés, y disparan contra Álex Vidal con toda la artillería disponible, acusándolo de ejercer su poder de forma “totalitaria y privilegiada” ya que no solo lleva las riendas del evento sino que es parte interesada como diseñador que desfila en ella. En definitiva, para Dimova el mayor mal es el propio Vidal y con sacarlo de la dirección se solucionaría el 90% del problema, ya que achacan la falta de vínculos de grandes del diseño Valenciano como Montesinos justamente a la mala relación con Álex Vidal. Piden que la administración coja las riendas de la gestión, que designe a un profesional independiente, que nunca haya menos de in 80% de diseñadores valencianos en el programa y que se explore la posibilidad de ayudar directamente a los diseñadores en su promoción en vez gastar la pasta en “eventos suntuosos que, actualmente, más que aportar a la economía valenciana podrían perjudicarla“.

No tengo claro qué significa eso de ayudar directamente a los diseñadores en su promoción, pero me huele a que lo que quieren es que el dinero se reparta y que cada uno haga lo que quiera con él (espero estar equivocado) y ya lo justificaremos como “promoción” con alguna idea peregrina [como lo de solicitar dinero para desarrollar webs comerciales dentro de la partida de Cultura].

Y digo yo: ¿No será que la polémica política viene calentada por ciertos miembros del sector de la moda que quieren asaltar el castillo [lease VFW] del rey Vidal, destituirlo, arrasar la fortaleza y después reconstruir el edificio con los cascotes que hayan dejado de la contienda?

Pues ni pa’ ti, ni pa’ mí. Yo cortaría el tema por lo sano. Yo como organismo público les ofrecería el espacio para celebrar el evento, y todo lo demás (incluyendo desde la limpiadora al iluminador, pasando por la seguridad y sin olvidar al señor que abre por la mañana el recinto y lo cierra por la noche) que corra a cargo de la organización del evento. Dicen que la falta de medios agudiza el ingenio. Trabajar sin restricciones presupuestarias es requetelindo, seguro, pero si el dinero no es tuyo…

 PD. Que conste que creo que Álex Vidal ha hecho un muy buen trabajo en la configuración del modelo de la Valencia Fashion Week.

Noela Rivera y Vanessa Datorre, diseñadoras de Boüret: “Tanto en el mercado nacional como internacional, el secreto está en especializarse en algo”

Lunes, 21 Noviembre 2011

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Es maravilloso ver cómo la gente joven se lanza a la aventura de crear su propio destino… en este caso un destino ‘a medida’, ya que Boüret es una firma de confección principalmente a medida, aunque también cuenta con puntos de venta en Madrid, Burgos y A Coruña, así como dispone de boutique online. El año pasado, en 2010, las jóvenes diseñadoras Noela Rivera y Vanessa Datorre deciden unir su destino y crear esta firma en A Coruña. Allí se conocieron años atrás estudiando diseño y allí se reencontraron tras que cada una cogiera su camino en esto del diseño. Noela se marchó a Londres, a la  prestigiosa escuela St. Martins, para especializarse en “Diseño de vestuario de cine y teatro” y más tarde trabajaría en Inditex. Vanessa fue elegida “Mejor Diseñadora Joven Gallega” en 2005, ganó el Heering Spain en 2008, y realizó un “Master en Dirección y Gestión de Empresas de Moda” en el IED, para más tarde trabajar en CH Carolina Herrera y Sfera. Ahora se afanan por dar forma a una marca con estilo propio que hunde sus raices en el clacisismo de la Costura pero repensándola para un público más joven.

 ¿Cómo nace Boüret? Nace en un momento en que las dos nos encontramos con fuerza e ilusión para emprender este proyecto y animadas por un hueco en el mercado y nuestro entorno familiar. Después de trabajar para otras empresas estábamos las dos en paro y era algo que teníamos pendiente y pensamos que era el momento adecuado. Es fantástico, porque en  muchas cosas tenemos la misma visión, pero en otras no, con lo cual contamos con diferentes perspectivas que nos hacen complementarnos y así llegar a un público más variado.

Pero es indudable que trabajar a dúo también tiene su parte negativa. Como todo tiene su parte buena y mala. De trabajar juntas nos gusta que no te sientes sola en decisiones difíciles, que compartes problemas y buenas noticias, compartes opiniones y se unen dos fuerzas en una… Y lo que no nos gusta es de una su impuntualidad y de otra su desorden.

¿Y trabajar desde A Coruña? ¿Es un hándicap u ofreces oportunidades interesantes? Trabajar en A Coruña, es perfecto. Conocemos talleres, las distancias son cortas, tenemos calidad de vida y con internet y la globalización todo es más sencillo.

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Habéis optado por la ‘costura’ como medio de expresión. ¿Por qué? Creemos que tanto en el mercado nacional como internacional, el secreto está en especializarse en algo. Boüret es una firma en la que destacan siluetas muy femeninas con un corte estudiado y detalles artesanales, diseños que aúnan el encanto de la alta costura con las tendencias más contemporáneas, para llegar a una mujer que no tiene edad pero es exigente con su imagen y le gusta diferenciarse en una ocasión especial.

Su colección 2012 se inspira en la vida y viajes de la actriz y bailarina Lola Montes (1821-1861). Boüret realiza un recorrido estilístico a lo largo de la andadura vital de esta bailarina exótica. De los colores intensos inspirados en los saris de la India donde Lola Montes viaja con su primer marido, a los brillos nocturnos y los colores neblinosos inspirados en su paso por Europa donde cautiva a reyes y escritores como Alexandre Dumas, para terminar en las pasamanerías y pedrería que ponen el acento más parisino de esta colección.

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¿Por qué Lola Montes como inspiración para esta colección? Porque fue una mujer sin prejuicios y fuerte temperamento, adelantada a su tiempo y viajera incansable.

¿A qué diseñadores admiráis y cuáles son vuestros referentes? [Vanessa:] A Balenciaga por ser maestro de maestros y Armani porque además de diseñador es un gran empresario. [Noela:] Yo haría una mezcla de Lorenzo Caprile, Elsa Schiaparelli, Valentino, Miuccia Prada, Marchesa, Vionnet y Roberto Diz.

¿Qué habéis aprendido trabajando en sitios como Inditex o Sfera? Hemos aprendido sobre todo lo que no tenemos que hacer.

¿Qué retos os planteáis para el futuro? Asentar nuestras líneas de ceremonia Boüret y Boüret Atelier y la línea de novia Boüret Mariée. Queremos expandirnos por el extranjero empezando por Rusia. 

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www.bouret.es    

Laurent Gibiot, creador de HOPER Studio: “Tanta oferta de productos en serie hace complicado encontrar algo realmente especial”

Viernes, 18 Noviembre 2011

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Creo que es a Giorgio Armani a quien se le atribuye la frase que dice “Una joya impactante puede hacer que una prenda simple luzca elegante”. Humo no creo que le saliera al decirlo. Todos sabemos que el mejor aliado de un fondo de armario básico es el complemento rompedor que marque la diferencia. Justo eso es lo que ofrece Laurent Gibiot, un parisino afincado en Madrid que ha creado una nueva línea de accesorios de lo más fascinante. Su colección de otoño/invierno está formada por brazaletes artesanales en piel de la mejor calidad que produce en ediciones limitadas. HOPER, que es como se llama la firma creada este mismo año, es toda una revelación para buscadores de piezas fetiche. Estoy seguro que estos brazaletes diseñados basándose en la ancestral técnica del origami os fascinarán.

¿De dónde nace tu interés por la moda? En verdad empecé estudiando arte contemporáneo en París, dedicando la mayoría de mi tiempo a trabajos más gráficos e instalaciones. Sin embargo, la moda siempre me interesó y aunque el arte había despertado mi gusto por los materiales y los objetos en general, quería relacionar esos dos mundos en un producto palpable y concreto. Por eso, con las ideas más claras, decidí seguir mi camino en el diseño de moda. Era algo que ya había intuido estando en la escuela de arte y lo confirmé más tarde. Aunque la ropa puede ser considerada por algunos como objetos, encontré en los accesorios la forma más excitante de expresarme y percibir la moda per sé.

¿Cómo nace la idea de HOPER? HOPER nace muy pronto y muy tarde a la vez. Cuando me gradué ya estaba decidido a producir una colección de complementos, pero necesité bastante tiempo para pensar en lo que quería transmitir. Luego de ver, leer y tocarlo todo fue cuando el proyecto se concretó: los origami en papel que había desarrollado en aquel momento mutarían en piel.

¿Qué es lo que atrae del origami como fuente creativa? El mayor atractivo radica en la versatilidad de la técnica, además de ser tradicional. Busco el minimalismo, la sencillez de las cosas pero que esconden extrema dificultad. Siempre me ha gustado jugar con papeles e imaginar formas geométricas en el aire, elementos constantes en mis trabajos. Desarrollar origami en piel terminó siendo el principio y el resultado de todo.

¿Cómo está funcionando la idea de hacer accesorios artesanales, a mano y exclusivos? Poder introducir elementos exclusivos y de calidad hechos a mano es algo casi inusual, y hoy en día muy importante. Vivimos atacados por tanta oferta de productos en serie que encontrar algo más especial es complicado. En mi opinión un complemento, una joya, es algo muy personal… más que la ropa, y aunque trabajo por temporadas intento crear piezas atemporales. 

¿Hacia dónde te gustaría que evolucionara tu firma con el tiempo? No lo sé, la verdad. Lo que puedo decir es que aunque ahora estoy trabajando en la colección para mujer, nuevas ideas se están gestando. Es por esto que considero a HOPER como un estudio, una mezcla de proyectos respondiendo a una misma y única estética.

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www.hoperstudio.com

Retrato de Alberto Saguar

Sara García, diseñadora de Impúribus: “La uniformidad estética en España es preocupante para un diseñador que no se rige por las tendencias”

Mircoles, 16 Noviembre 2011

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A veces los descubrimientos vienen a ti sin previo aviso y te alegran el día. Un día llega a tu buzón de entrada un mail de una nueva firma de moda. Por lo general introduces la nueva firma en tu base de datos, te descargas las imágenes, las catalogas para posibles temas futuros y te prometes hacerle un seguimiento para ver cómo evoluciona. Solo unas pocas, quizás un 5% de esas nuevas firmas, te producen un shock, un enamoramiento espontáneo, acaso un arrebato de pasión irracional. Eso es justo lo que me ha pasado con Impúribus, pero puedo aseguraros que nada de la fascinación que me provoca el trabajo de Sara García, su creadora, tiene de irracional, al contrario. Los diseños de esta creadora tienen un claro espíritu arquitectónico (como ella confirmará en la entrevista que sigue) y sus ‘construcciones’ son sólidas y racionalistas. Las esperanzas que deposito en Impúribus son altas y nobles, haciéndose merecedora de un seguimiento estricto, empezando por esta entrevista…

¿Cómo surge la necesidad de crear tu propia firma de moda? Un creativo siempre va a tener la esperanza de desarrollar sus diseños bajo su filosofía y eso creo que nos pasa a todos. Ahora bien, existe otro componente de irracionalidad que tiene que empujarte, una pasión por lo que quieres que sea tu vida, tu objetivo vital, para comenzar un proyecto personal como una firma de moda. Durante mis años de estudio de diseño de moda se fue forjando esta idea, y al acabar éstos cobró fuerza. Sabía lo que no quería hacer y en lo que no quería participar dentro del mundo de la moda y eso hizo la decisión aún más fácil.

¿Qué significa Impúribus? Impúribus es una corrupción de la locución latina “In puris naturalibus”. Su significado es “completamente desnudo” o “en estado natural”. Utilizo este sentido de modo metafórico, la desnudez asociada a una firma de moda y como esencia en la creación.

¿Qué filosofía de diseño reside tras la marca? Impúribus nace con un objetivo muy claro, unir dos conceptos que no suelen ir aparejados hoy en día. Por un lado crear prendas de un diseño independiente de las tendencias, desarrolladas desde un concepto apoyado en influencias artísticas, arquitectónicas y de diseño industrial, y por otro, construir las prendas con procesos tradicionales recuperando técnicas de costura de gran calidad.

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¿Cómo nace el interés por la moda en ti? La moda siempre ha sido una inquietud para mí, desde niña. Aún así primero estudié la carrera de Arquitectura Técnica y me dediqué profesionalmente al sector durante algunos años. Mis inquietudes creativas no quedaban satisfechas plenamente con esta actividad y fue entonces cuando decidí trasladarme a Madrid para estudiar Diseño de Moda en el Istituto Europeo di Design (IED). Cuando finalicé estos estudios estuve durante unos meses colaborando en el Estudio de Devota&Lomba, y la siguiente página de mi currículum fue embarcarme en mi propia firma Impúribus. 

En la familia pues no había antecedentes… En mi familia no hay antecedentes cercanos, pero una de mis bisabuelas era una muy buena sastra, y aunque no la conocí puede que algo quede…

Tu trabajo denota que tienes un profundo interés por las estructuras, ¿cómo es el trabajo de investigación/inspiración que termina dando a luz estructuras tan originales en tus prendas? A mí no me gusta hablar de inspiración, pero si es verdad que investigo profundamente temas relacionados con las proporciones, formas, materiales, y la gran fuente que me lo proporciona es la arquitectura, también el diseño industrial, y las artes plásticas en general. Las influencias de mi otra formación están patentes en mis diseños, son estímulos que recibimos y que “educan” nuestros procesos mentales convirtiéndose casi en algo instintivo.

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¿Qué pretendes ofrecer a tus clientas con tus colecciones? ¿Qué quieres que sientan llevando tu ropa? El gran reto para mí es conjugar un diseño con premisas estructurales pero adaptado al cuerpo de la mujer. La colección “método exhaustivo” refleja muy bien este concepto. Pretende aproximar líneas rectas y rígidas, a priori, a las curvas del cuerpo femenino. La mujer que sigue Impúribus valora la singularidad y cree en el diseño de autor. Se identifica con una imagen que la diferencia del resto porque es ajena a las tendencias preestablecidas comercialmente, y no tiene miedo a marcas pautas.

¿Qué es lo más complicado de esta aventura empresarial que has emprendido? Cómo en cualquier inicio empresarial son muchísimos los problemas a solventar, pero por encima de todos resaltaría uno, que ni siquiera es intrínseco a una firma emergente, lo cual es más preocupante. Existen grandes dificultades para articular una red comercial.

No sé por qué tu trabajo, sin parecerse en nada, me recuerda a la Sybilla de los mejores tiempos, cuando la adoraban en Nueva York y Japón. Quizás por ese espíritu constructivista que percibo. ¿Cuáles son tus referentes en cuanto a diseño? Lo primero, muchas gracias por asemejar de algún modo el trabajo de Sybilla con el mío, es un gran halago. Los referentes que marcan mi trayectoria lo hacen en diferentes aspectos. Cristóbal Balenciaga, por su perfeccionismo y rigurosidad (amén de su genialidad creativa); Rei Kawakubo, por su búsqueda incesante; Martin Margiela, por su gran aportación revolucionaria; Jorge de Oteiza, por su concepción del espacio-vacio; Eduardo Chillida, por envolver el espacio; Pablo Picasso, por su genial traducción de la realidad al cubismo; Le Corbusier, por el estudio de proporciones y la idea de que el arte sirve para la superación del hombre; la Bauhaus por aunar el arte y la artesanía; Walter Gropius por “La forma sigue a la función”.

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¿Cómo ves el panorama nacional para una joven diseñadora como tú? Ahora es un momento económicamente muy duro para el país, pero esto no nos tiene que confundir respecto a las posibilidades de los diseñadores en España. Al margen del problema coyuntural, aquí no existe un entramado industrial bien asentado, y esto es algo que los veteranos sufren y no han conseguido solucionar, y los que llegan nuevos aún más. Por otro lado el público en España por diferentes cuestiones que todos conocemos no está receptivo a un producto nuevo, con otras características, ya sean en referencia a la calidad, diseño o incluso precio. La uniformidad estética en España es preocupante para un diseñador que no se rige por las tendencias.

¿Dónde crees que va la moda española con las estructuras en las que se fundamenta actualmente? La industria de la moda española va abocada, si nadie lo remedia, a lo que ya está ocurriendo. Muchos de los que hacen producción de sus colecciones y tienen puntos de venta propios o multimarca, “necesitan” abaratar costes y encargan sus producciones en países asiáticos; este hecho desestructura la tradición de confección que existía hasta el momento en España, llegando a desaparecer oficios incluso. Por otro lado la prensa de moda no apoya suficientemente la creación nacional, se comportan, en general, bajo criterios económicos, más que artísticos, y no nos engañemos, esto perjudica enormemente la cultura de moda de un país. A todo esto podemos añadir que en el mundo universitario la moda no tiene una consideración artística auténtica, cómo si lo ha conseguido en los últimos años la publicidad o el diseño industrial.

¿Qué proyectos de futuro tienes? En la actualidad, estoy trabajando en mi tercera colección, la de invierno 2012. Mis siguientes movimientos están enfocados a abrirme paso fuera de nuestras fronteras y a seguir difundiendo la firma en España. Pero mi objetivo real es llegar a una mujer que consiga autoafirmarse vistiendo creaciones de Impúribus.

www.impuribus.com

Refrescando la memoria: Lo que Cibeles nos dejó para este invierno

Lunes, 14 Noviembre 2011

Todos los años adelantamos tendencias e ideas propuestas en pasarela seis meses antes de que salgan a la calle. En esta ocasión he querido refrescar la memoria de todos y he recuperado mis notas del pasado mes de marzo, cuando se presentaron las colecciones de Cibeles, para traer al presente todo lo que allí se vio con tanto adelanto.

Un invierno gris no es sinónimo de falta de creatividad. Las propuestas para este otoño-invierno de los diseñadores de Cibeles  ponen la mirada en los años 20 y en el Renacimiento.

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La Pasarela Cibeles se configura cada temporada en un crisol heterogéneo de propuestas que aspiran a convertirse en tendencia cuando el público le dé la venia a la hora de vestirlas fuera de la pasarela. Pero ya antes de que las colecciones lleguen al público final se podían adivinar líneas maestras de tendencias a la española.

Del armario se proscribe todo rastro de color y las prendas redundan en su carácter invernal haciendo al negro el gran protagonista que se alía con el gris para darle dimensión a las prendas. Los azules cobaltos o los tonos terrosos completan una paleta apagada y neutra que solo permite los tonos estridentes a modo de excepción en ciertas prendas o complementos, siendo solo el rojo o el fucsia los que rompen esa seriedad extrema que los diseñadores proponen.

En cuando a la silueta las faldas largas se ciñen al cuerpo hasta caer bien por debajo de las rodillas, y la libertad al caminar viene de la mano de la inclusión de generosas rajas que en colecciones como la del maestro Jesús del Pozo, recientemente fallecido, abren la falda de manera doble, una en cada pierna. Por contra, y a pesar de ser una temporada en la que el frio arrecia, la minifalda se implanta con fuerza y se llena de volúmenes, ya sea dando forma a la altura de la cadera o abriéndose con vuelo como pudo verse en la magnífica colección AA de Amaya Arzuaga. Como solución para poder llevarlas con el frío se propone superponerlas a los leggings o usar botas muy altas que suban por encima de la rodilla, botas que son otra de las grandes tendencias que parecen consensuadas por los diseñadores españoles.

Los pantalones más reiterados sobre la pasarela son los de corte ajustado, los popularmente conocidos como pantalones pitillos, cuyos bajos se quedan por encima del tobillo, aunque los de montar, los que cobran volumen a la altura de los muslos, han tenido una presencia importante en varias de las propuestas que se presentaron tanto para mujer como para hombre.

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Frente a una témpora de aires minimalistas y prendas con actitud de fondo de armario las prendas de abrigo son las encargadas de aportar originalidad y centrar las miradas. Los diseñadores se han decantado en esta ocasión esencialmente por versionar de mil maneras distintas las capas, capelinas y los abrigos cortos con estructura poncho. La inspiración militar se resiste a abandonarnos y se continúan viendo prendas inspirada en el vestir marcial en tonos caquis y botones dorados.

Las épocas predilectas de las que los diseñadores han tomado su inspiración más audaz en esta ocasión han sido los años 20 y 30, recuperando el apogeo del Art Decó, la Belle Epoque, y la era del charlestón; así como la Edad Media y el Renacimiento cuyos abanderados han sido el ya mencionado Jesús del Pozo y la joven corsetera Maya Hansen. Encontramos así mismo que un cierto espíritu geométrico contagió a gran parte de los participantes de Cibeles casi de forma virulenta. Una geometría que se plasma tanto en el patronaje como en los estampados, creado a veces sensaciones de esculturalidad y otras efectos 3-D muy vanguardistas.

En cuanto a materiales lo más destacable resultó la labor de fusión por la que casi todos se decantaron, mezclando los tejidos convencionales y el punto con el cuero y la peletería. La piel en todas sus versiones se hace imprescindible en los armarios y se emplea de formas inauditas dándole un tratamiento textil y aplicándola con atrevimiento. Tendencia que sin duda ya vemos a estas alturas en las marcas de fast fashion encargadas de traducir todo lo visto para el mercado masivo de forma de prendas con cuellos, puños, bolsillos o cualquier otro aplique en cuero.

El hombre por su parte pierde esa obsesión por ceñir las prendas al cuerpo y deja que pantalones, chaquetas y abrigos huelguen con soltura. El omnipresente gris se condimenta en su caso con los tonos terrosos y mostaza, el cuello alto se potencia y exagera tanto en las prendas de lana como en las estructuras de abrigos, y los bajos de los pantalones continúan estando marcados por encima del tobillo.

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Fotos: Ugo Camera / IFEMA 2011

Microcorriente en la cada. Ver para creer.

Viernes, 11 Noviembre 2011

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“¡Esto es lo último de lo último en EE.UU!” me aseguraba Lola, una buena amiga, relaciones públicas, que está continuamente cruzando el charco y siempre se trae cosmética y gadgets de belleza que compra allí compulsivamente. El miércoles aterrizó en Madrid entusiasmada, aún en el aeropuerto me llama y me dice que trae un juguetito nuevo que tengo que conocer. Bueno, la conversación fue esta más o menos:

-Me he traído de Nueva York un juguetito que te va a encantar. Aunque casi no llega porque ya sabes cómo son los de seguridad del JFK.

-¿Un juguetito?

-Sí, es una aparato de microcorrientes para el rostro –no sé por qué se me vino a la cabeza la imagen de un taser de los de la policía, y a mi amiga gritando como una posesa como en esas imágenes que de vez en cuando aparece sobre la brutalidad policial americana.- Al llegar a Nueva York me compré el Elle y había un artículo sobre el tema. ¡No me he podido resistir!

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-¿Lo has probado ya? ¿Duele?

-Sí, lo probé en el hotel y es bueno, muuuuy bueno. Y no duele nada.

Así que le propuse que me lo demostrara, por aquello de que en el tema de milagros es ‘ver para creer’. Montamos una videoconferencia (eela trabaja en Madrid, yo estoy en Sevilla) para el miércoles a las 10 de la noche, algo que resultó un híbrido entre un video de Isasaweis y una sesión de chat con tu cybernovia que vive en la otra punta del mundo y que sospechas que sólo quiere que te la traigas a España y le consigas los papeles de residente.

Sacó el aparato, que efectivamente me recordó a un taser, me dijo que se había desmaquillado previamente y pasó a aplicarse un gel conductor por la cara. Cuando encendió el aparato y se lo aplicó a la musculatura de la cara siguiendo el arco natural. Yo permanecía atento a ver si detectaba algún tipo de gesto de dolor o incomodidad, pero estaba inmutable.

-¿No duele?

-¡Que no!

-¿Vibra?

-¡No!, ¿en qué estás pensando?, este es un aparato muy ‘decente’.

-¿Entonces qué sientes?

-Nada, absolutamente nada.

-¿Estás segura que funciona bien? No estará estropeado y tu no te has percatado…

-Eres idiota –me dijo, pero en su mirada vi que la hice dudar.- Cuando lo paso por el arco de la ceja sí que siento un ligero cosquilleo. Pero ya está. Lo que sí noto es como el músculo va reaccionando a su paso.

Cuando terminó de aplicarlo le tuve que dar la razón. Había una ligera diferencia entre la Lola pre-sesión de microcorriente y la Lola del después. Tenía la piel más tirante, las cejas con un arco más marcado y la comisura de los labios habían perdido una pequeña bolsita que se le forma. Tenía un look más radiante. Me dejó anonadado porque notaba la mejoría a pesar de la mala calidad de la imagen de la cámara.

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Por lo visto, una vez que he investigado, es un tratamiento muy popular entre las estrellas de Hollywood, parte del gran secreto que hay detrás de sus radiantes apariciones en la alfombra roja (sin menospreciar el poder del Botox, claro, que está detrás de los casos más llamativos). Incluso dicen que la clave de la singular belleza de Lady Di era precisamente las sesiones de microcorriente.

El aparato de mi amiga se llama NuFace, dy ha sido esarrollado por la esteticista Carol Cole que estaba cansada de cargar con su pesado equipo de microdescargas colina arriba y colina debajo de Hollywood. Cuestión de esperar que llegue a España, ¿no?… O comprarlo via Internet, ¡pero qué tonto!

PD. Esto me ha recordado algo. ¿Os he contado cuando a mi hermana le prestó una compañera de trabajo el cinturón de descargas para reducir abdomen que vendían en la teletienda y mi sobrino se lo aplicó a la cara? Ya si eso otro día, ¿no?

Guillaume Henry, director creativo de Carven: “Una firma antigua puede ser increíblemente moderna”

Mircoles, 9 Noviembre 2011

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Foto: Marton Perlaki

Es la nueva sensación a un lado y al otro del Atlántico. Si en París es el nuevo chico de oro, en Estados Unidos están entregados a su causa. Guillaume Henry se hizo cargo de la dirección de la casa parisina Carven  en 2009. Su misión era revivir una firma clásica de la edad de oro de la couture francesa. Fue todo un descubrimiento, ¿de dónde este joven con un magnetismo tan especial? Pues tras graduarse en el Institut Français de la Mode trabajó en Givenchy bajo el ala de Julien McDonald y posteriormente de Riccardo Tisci, para pasar posteriormente a Paule Ka donde recibió la llamada de Carven… pero eso nos lo cuenta él:

Hacerse cargo de Carven es una oportunidad sin precio. ¿Cómo surgió? Cuando me contactaron desde Carven recibí un mensaje de texto en el móvil diciendo “¿Qué piensas de Carven?” Yo respondí “Génial vestidos, vestidos, vestidos!” Y no era una pregunta sin intención… Así es cómo empezó la historia. Por supuesto me sentí extremadamente feliz y agradecido. Un poco estresado también.

Supongo que poner al día una casa histórica como Carven exige un arduo proceso de investigación para desentrañar el ADN de la firma. Carven era una bella durmiente cuando me incorporé para crea el prét-â-porter. Queríamos revivirla pero de un modo seguro, haciéndolo crecer de la forma más conveniente. La idea no era tanto estudiar los archivos como pillar su sentimiento, su espíritu. Trabajé estudiando muchos retratos de Mrs. Carven de cuando era joven. Ella tenía ese estilo chic relajado que adoro. Una chica parisina fuera de la ciudad, disfrutando su “loisirs” [tiempo de ocio], ese fue el punto de partida. Quería que el renacimiento de Carven nos recordara esa frescura, espontaneidad y ese chic.

¿Qué es lo que te ha resultado sorprendente el proceso? Una firma antigua puede ser increíblemente moderna. La filosofía clásica de Carven es todavía muy contemporánea.

¿Con qué has intentado ser especialmente respetuoso? Carven no es ya una marca de Alta Costura pero era fundamental tener en mente la historia couture de la firma.

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Colección otoño/invierno 2011/12

Muchas casas históricas han sido actualizadas a lo largo de los años, pero la diferencia es que Carven estaba olvidada, ¿eso te ha dado cierta libertad creativa extra? Ciertamente. Justo porque la gente no esperaba nada en concreto. Ahora se está reconociendo la marca y tenemos que tener más y más cuidado y hacerlo lo mejor que podamos para no decepcionarlos.

¿Qué recursos creativos aplicas en las colecciones? Me encantan las historias, soy un gran fan del cine y cada colección se construye como un escenario. ¿Quién es la chica?, ¿dónde está?, ¿por qué?, ¿qué es lo que ella lleva?…

Tu concepto de Carven parece dar respuesta a las necesidades de una nueva generación de mujeres elegantes. Mujeres a las que les gusta el clásico chic francés pero que quieren una aproximación más joven y moderna. Incluso si lo hemos hecho super involuntariamente, sí, tu apreciación es correcta. Al menos me gustaría que se me identificara con ello. Me encantaría vestir a mis amigas más cercanas.

¿Cómo has vivido el proceso de trabajar a la sombra de otros diseñadores a estar en el front row de la escena de la moda? No creo que yo esté en el front row de la escena actual de la moda pero sí soy consciente de que la gente espera más de mí. Pero cuando dejo la oficina, mi vida no tiene nada que ver con la moda.

¿Cómo fue la experiencia de crear la primera colección masculina? Me encantó hacerlo porque fue un verdadero reto. Me di cuenta que no tenía que pensar en mí mismo para hacerlo y eso me ayudó a sentirme mucho más cómodo.

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Colección primavera/verano 2012

¿Como describirías al hombre Carven? El hombre Carven podría ser tímido, atractivo, divertido, relajado, elegante… podría ser el hermano de la chica Carven.

¿Qué diferencias encuentras entre crear colecciones para mujeres y para hombres? Por el momento, las colecciones femeninas son muy narrativas. La masculina podría ser hoy más como el armario ideal mientras que la femenina tras cinco temporadas tiene un punto de vista mucho más de temporada. 

www.carven.fr