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Archivo de Agosto, 2013

Vuelta al trabajo, pero cuidando los pies: Gadea Wellness Shoes

Lunes, 26 Agosto 2013

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Vuelta al cole, vuelta al trabajo, vuelta a la vida de prisas y actividad desenfrenada. La semana pasada estuve en un encuentro de mujeres profesionales en que exponían a modo de foro las asignaturas pendientes para que la mujer pueda vivir con plenitud todas las facetas de su vida: la familiar, la laboral y la personal (cosa en la que hacían mucho hincapié porque es cierto que siempre olvidamos que las mujeres, más allá de trabajadoras y madres y esposas, son personas que necesitan su espacio íntimo y personal). En los pequeños corros que se formaron tras el encuentro testé ciertas cuestiones que me interesaban relacionadas con mi trabajo. Por ejemplo me interesaba como afrontaban la vuelta a la rutina desde el punto de vista de la moda.

De pronto salió un tema peliagudo a colación. “Calzado cómodo” dijo Carmen Arenero, una emprendedora Cacereña. “Vuelves del relax del verano, de ir todo el día con zapatos planos, y comienzas a apagar fuegos de aquí para allá subida en los tacones, ya sea en el trabajo, ya sea con temas escolares de los pequeños… Es imposible sobrevivir a la vuelta si no cuentas con un calzado cómodo”. De pronto todas comenzaron a coincidir y se quejaban de que calzado que aparentemente debía ser cómodo terminaban siendo una tortura.

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Entonces esto me puso sobre la pista de esta historia. ¿A quién podría preguntar que supiera mucho de estar de pie, de turnos interminables sin probar una silla? Una enfermera. Por desgracia he pasado muchos días viéndolas en sus tareas diarias y realmente es agotador solo mirarlas. Recurrí a Ángeles López, enfermera en el Servicio Andaluz de Salud, y le pregunté cómo se las apañaba para no tener los pies destrozados. “Elijo con cuidado mi calzado” me dijo, “tanto el que uso en el trabajo como el que me pongo fuera de él. Para trabajar hay calzado profesional que mejora la circulación”. Ángeles tiene sus firmas fetiches, apuestas seguras por la comodidad. “Mi preferida es Gadea, que hace zapatos ultracómodos pero sin dejar de lado la imagen, porque ir cómoda no significa que supedite la estética… Y tampoco es cuestión de arruinarse”.

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Esto me llevó a Gadea Wellness Shoes, una marca que nace en Elda en 2007 de la mano de la empresa Aura Future, con más de 25 años de experiencia en el sector, con la idea de ofrecer un producto de primer nivel basado en el concepto Wellness Fashion, es decir, zapatos extremadamente cómodos y en total sintonía con las últimas tendencias de moda. “La marca nace a comienzos de 2007 y desde el mismo inicio se decide apostar por un producto joven y asociado siempre al concepto de bienestar” nos cuenta Juan Luis Arraez, Director Financiero de la firma. Su producción es realizada íntegramente en España en su sede alicantina de la que salen cada temporada entre 180 y 200 modelos distintos con detalles muy cuidados y artesanales. Su calidad le ha granjeado más de 400 puntos de venta en el territorio nacional, además de en los centros El Corte Inglés y la tienda online ZALANDO. Pero su apuesta por la internacionalización la ha llevado a estar presente en más de 20 países, ya que los valores de su calzado no conocen fronteras: comodidad, seguridad y bienestar, así como calidad, diseño y tendencia. “Los costes de producción de las empresas de calzado son muy elevados y difícilmente podemos competir en los mercados exteriores por precio, por lo que necesariamente nos vemos en la obligación de ofertar a nuestros clientes el resto de argumentos: Diseño, Calidad, Servicio y Empresa” explica Arraez. “Para ello ofrecemos al cliente de GADEA este concepto de bienestar al que aunamos el de diseño y tendencias actuales, y sobre todo el ‘fabricado en España’, siempre sin olvidarnos en ningún momento de emplear materias de primerísima calidad y poner en casa del cliente el producto cuando lo necesita. Hay que intentar maximizar la relación Calidad‐Coste‐Servicio”. Por eso, en un momento en que tratamos de fomentar la Marca España, es importante poner el foco en empresas como esta que colonizan mercados internacionales manteniendo todos sus procesos dentro del territorio nacional. “Gadea es una marca que se vende muy bien tanto dentro como fuera de nuestras fronteras, siendo la Unión Europea, Asia, EEUU y Canadá nuestros principales compradores” aclara Arraez.

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Pero qué hace al calzado de Gadea tan cómodo? “El profundo estudio de diseños y fabricaciones en nuestros departamentos de desarrollo, así como la utilización de materias innovadoras y de primerísima calidad” aclara el Director Financiero. Lo más complicado, sin duda, es mantener las calidades artesanales a precios competitivos dentro del sistema productivo actual, como bien explican desde la firma: “Es algo que cada vez resulta más difícil de conjugar, sobre todo porque se ha perdido más de una generación de profesionales del calzado en los trabajos más artesanales ‐como el del aparado o unión de piezas‐ y también en los más técnicos de la producción. Es una situación general para todo el sector, con lo cual en ocasiones resulta extremadamente difícil el poder atender a tiempo las producciones. Por otra parte, al tratarse el calzado de un producto con un alto componente de valor añadido y una elevada cantidad de mano de obra y una temporalidad semestral, los costes de producción son muy difíciles de ajustar sobre todo en la actual situación, en la que los mercados demandan productos ‘Low Cost’. Aun así, el objetivo y el reto empresarial es precisamente ese, el hacer compatible lo artesanal con lo productivo, cuestión nada fácil para la pequeña industria, en la coyuntura socio‐económica actual”. Pero el conseguirlo es justo lo que marca la diferencia.

www.gadeawellness.com

Shara Spinella, estudiante de periodismo, me realiza una entrevista para un trabajo de clase

Martes, 13 Agosto 2013

mia.jpg Shara Spinella es una estudiante de periodismo de Duke University. Hace un par de meses me contactó porque estaba realizando un proyecto de clase en el que trataba de dar una visión global del periodismo especializado en moda a través de la visión de destacados profesionales de diferentes países. ¿Por qué me eligió a mí? No tengo ni idea, pero el caso es que me realizó una pequeña entrevista para tal fin, y debo confesar que la chica tiene talento para hacer preguntas y le auguro futuro. Hace unos días me pasó su trabajo terminado y entregado, y tras leerlo le pedí permiso para reproducir la entrevista que me realizó. Estas fueron sus preguntas y estas mis respuestas más sinceras:

¿Hacia dónde se dirige el periodismo de moda? Hacia la creación de un profesional multiplataforma, como en todos los otros ámbitos del periodismo. En breve se nos pedirá no sólo que seamos ‘gurús’ de la moda, sino que fomentemos nuestro trabajo a modo de comunity manager estando presente en distintas redes sociales y gestionándolas eficientemente. El modelo del periodista que simplemente escribe está abocado a desaparecer, ahora debemos tomar fotos y vídeos en exclusiva con los iPhones, editarlos y promocionarlos. Ya no habrá distinción entre papel y contenidos digitales. Un ejemplo de esta tendencia es lo que ha ocurrido con el Chicago Sun-Times, que despidió a todos sus fotógrafos (incluso con premio Pulitzer) y le ha pedido a sus reporteros que usen sus iPhones para generar contenidos gráficos y vídeos.

¿Y eso a dónde nos lleva? Al Darwinismo periodístico. A la supervivencia del más apto, que en este caso es el profesional más versátil, más estregado y con menos necesidades de un sueldo digno que refleje el costo del trabajo real que realiza.

Quieres decir que estás en contra, ¿no? Efectivamente. El camino de la evolución productiva desde la Revolución Industrial ha tenido como foco la ‘especialización’. Ahora tratamos de volver a un modelo renacentista en el que haya que saber hacer de todo, aunque no se domine nada con maestría. A los medios a la postre les importa poco que el periodista  sea bueno o no en su terreno. Hoy día lo que importa es rellenar páginas a bajo coste porque los contenidos ya no se diseñan en redacción, sino en el departamento de contabilidad y marketing.

¿Estás desencantado con el periodismo de moda? No, en absoluto, aún creo en un periodismo de calidad y trato de formarme cada día para llegar a ser un profesional como los que admiro, que no lo soy ni de lejos.

¿A quién admiras? De los que están en activo hoy admiro, por supuesto, a Suzy Menkes, a Hillary Alexander, a Tery Agins, Cathy Horyn… Pero hay figuras que siempre me han fascinado, como la de Cecil Beaton, que venía a ser lo que hoy demanda el sector. Beaton era un pionero de la fotografía de moda, un ilustrador inteligente y un sagaz cronista. Tocaba todos los palos y lo hacía bien.

¿Qué es lo que menos te gusta de tu profesión? El matiz de celebridad, de personaje público, que te exigen para considerarte un profesional de primera línea. Yo creo que el periodista ha de ser invisible y sin embargo da la impresión que ahora muchos periodistas estrellas están más interesados en autopromocionarse. Creo que en el fondo tenemos envidia del papel que el bloguero se ha arrogado dentro del sistema de la moda.

Usted es bloguero también. No, yo soy un periodista con blog, que es muy diferente. Es algo que siempre recalco. De hecho cuando me mandan invitaciones a eventos para blogueros las desestimo. No es un gesto de esnobismo, en absoluto. Creo que el bloguero tiene su función dentro de este sistema, pero yo simplemente, como periodista, tengo otra función distinta.

¿Lee blogs de moda? No. Son muy pocos los que realmente tienen una calidad que a mí, como profesional del medio, pueda aportarme algo. Yo devoro información, no opinión. Para opinión ya tengo la mía propia. Y la información que los blogueros ofrecen suele venir ya de segunda y tercera mano. A mí solo me interesa la información inédita, la que emana de las fuentes. Algunas veces, muy pocas, curioseo por los blogs y los que más me gustan son los que sus autores los usan para recabar imágenes impactantes y fuentes de inspiración.

¿Entonces a qué cree que responde el éxito del fenómeno blog? Al cambio generacional. A la cultura de consumo rápido. A la superficialidad con que se abordan hoy los temas de moda. Imágenes, imágenes, más imágenes. Las revistas por ejemplo se han convertido en un catálogo publicitario sin contenidos con profundidad. Y esa nueva generación de lectores de publicaciones de moda ya no pasan páginas sino que clickean con el ratón. El enfoque de las marcas hacia los blogueros creo que es un error de base, porque estás dando visibilidad a tu producto en un foro que no frecuenta tu público objetivo. Una chica de quince o veinte años que consume blogs no compra moda, sino absorbe ideas para replicarlas con firmas de fast fashion.

¿Cómo ve el fenómeno del fast fashion? Es un tema difícil de abordar. Me parece que el fast fashion ha elevado la cultura de moda en general porque al posibilitar a mucha gente el poder seguir las tendencias ha redundado en que el interés por la moda ha crecido. Pero por otro lado está el lado perverso de este modelo que tiende a plagiar ideas. Aunque esto tampoco es un gran problema, ya que aquel que tiene capacidad adquisitiva para comprarse un bolso de Vuitton nunca va a recurrir a una copia, y el que no tenga esa capacidad adquisitiva, ¿qué más da que compre una imitación?, eso no le afecta a Vuitton. Sí creo que en cualquier compañía de fast fashion debería prevalecer la honestidad creativa y no ‘copiar’, pero para eso haría falta que su departamento creativo tuviera una estructura como la de cualquier firma, con un director creativo que marcara un estilo y que fuera públicamente reconocido, y no una equipo de diseño “anónimo” que van pillando ideas de aquí y de allá. Pero posiblemente eso iría contra la esencia misma del modelo de fast fashion, por eso digo que es un tema complicado. Lo que sí es doloroso es que la moda española se identifique internacionalmente con Zara y Mango.

¿A qué diseñadores es usted más afecto? Yo no tengo diseñadores fetiches. Cada temporada, cada colección, es un examen del que parten para mí con una hoja en blanco. Sí es verdad que por el trato puedo tener más afinidad con unos que con otros, pero eso no hace que una colección que no sea buena se convierta en excelente a mis ojos. En eso soy muy estricto. Si elogiara a un diseñador por motivos que no estuvieran estrictamente relacionados con la colección en cuestión de cada momento estaría defraudando a mis lectores. Soy consciente que en esta profesión siempre tenemos filias y fobias, pero trato de ser objetivo y sincero. Eso me ha granjeado más de un problema.

¿Por qué? Porque hay diseñadores que no conciben que sean objeto de crítica (no ellos, sino sus colecciones). Es verdad que con los años me he relajado y ya simplemente lo que no me gusta lo ignoro en vez de dedicarle una crítica contundente. Hay demasiadas colecciones en el mundo, demasiados diseñadores, para empecinarte con hablar solo de lo negativo.

¿Qué cree que debiera ser el objetivo de la industria de la moda? Creo que la industria de la moda debe tener como objetivo vender, porque es un motor dinamizador de la economía y basta ya de identificar la moda con cultura, hay muy pocos diseñadores que merezcan ese calificativo. Ahora bien, si de paso nos ayuda a ser un poco más felices haciendo que nos sintamos a gusto con nuestra imagen, estaría genial. Lo malo es que desde la eclosión del prêt-à-porter la moda ya no está al servicio de las personas, sino que poco a poco la relación se ha invertido. Eso nos crea desazón e insatisfacción en múltiple niveles de la vida.

Ángel Vilda, uno de los tres creadores de Brain&Beast: “No creemos en ropa por temporada”

Viernes, 9 Agosto 2013

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Han sido premiados  como la mejor colección de la pasada edición de 080 Barcelona y vienen siendo la gran revelación de la escena de la moda nacional. Me refiero a Brain&Beast, nombre que quedará suficientemente explicado a lo largo de esta entrevista a uno de sus miembros, Ángel Vilda, un histórico de la que yo personalmente llamo “Generación Gircuit”, y que junto a César Olivar y Verónica Raposo están dando una nueva dimensión al streetwear (si es que de alguna manera podemos clasificar su propuesta).

¿Cómo sienta tener una colección “de premio”? Sienta muy bien, excelente… Que se reconozcan tu trabajo es muy agradable, más aún cuando se trata de un trabajo creativo. Por otro lado tampoco me lo creo mucho, es decir, aún creo que es algo que he soñado o así. Es la primera vez que recibo un galardón como diseñador de moda, sí gané uno como estudiante hace muchos años, pero desde que se comercializa mi ropa es la primera vez.

Resúmeme tu etapa vital que va del final de Ángel Vilda hasta el surgir de Brain&Beast. Entre una y otra etapa estuve diseñando junto con César vestuario teatral. César tiene más de 25 años de experiencia en este sector, aparte de numerosos reconocimientos profesionales. He aprendido mucho de él y creo que él ha aprendido algo de mí. Nos complementamos mucho: uno es el cerebro y el otro la bestia. A parte de esta actividad, tanto César como yo impartimos clases en diferentes escuelas de diseño. Estar en contacto con las nuevas generaciones me parece muy interesante, sobre todo para estar actualizado en qué sí y qué no interesa a gente más joven que yo.

¿En tu etapa como docente no tenías el mono de pasarelas? Evidentemente volví a la moda como un yonki. No me imagino haciendo otra cosa.

¿Brain&Beast qué ha aprendido de Ángel Vilda (de tu etapa anterior, de tus aciertos y tus errores)? Pues Brain&Beast tiene un carácter mucho más tolerante y relajado que mi antigua marca, pero conserva el entusiasmo que tenía el día que diseñé mi primera colección. Ángel Vilda cerró con mucha tristeza pero se suele decir que ello te hace más fuerte, ¿no? Brain&Beast nació con carácter lúdico, hedonista… Hacer ropa por el puro placer de generar moda y creo que hemos conseguido disfrutar de la marca. No nos planteamos esta empresa como un medio de vida a corto plazo, me refiero a que nunca se concibió con la intención de dar un pelotazo. Vender cada día más, y ahora ser reconocidos como la mejor colección de la temporada,  ha sido consecuencia de hacer lo que nos ha dado la gana sin pensar en gustar. Es una propuesta sincera, es lo que nosotros somos y sentimos ahora.

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¿Cómo confluís tú, César y verónica en este proyecto? Con César me casé hace 7 años. Verónica fue mi mejor alumna en mi etapa como docente. Empezamos a trabajar juntos en teatro, César y yo creamos los vestuarios y Verónica era nuestra ayudante.

¿Qué llevó al cierre de Ángel Vilda en su momento? ¿Cómo viviste aquella decisión? Fue un trance que hubo que pasar pero al final del túnel me encontré con César y de ello nació Brain&Beast. A parte de nuestra vida en común como pareja también estamos unidos en lo profesional, bien haciendo moda o vestuario para teatro, danza o cine. Ya hemos trabajado mucho juntos y conseguimos llevarlo bien. Uno es más racional y cauto y el otro mucho más impulsivo y nervioso. La moda en España no es un negocio fácil, queda mucho camino por andar y mucho que estudiar. Brain&Beast es un proyecto relajado, optimista y maduro, consecuencia de mi anterior experiencia.

Conjugas de forma excepcional lo creativo con la visión comercial. Esta es una colección que se puede vestir, sacar a la calle, no es una colección de pasarela, sino real, pero que funciona estupendamente en pasarela. ¿El conseguir ese equilibrio entre creatividad y comercialidad te preocupa? ¿Cómo se consigue? Pues sentándote en la calle y mirando a la gente, o pensando en qué te pondrías tu mismo. No creemos en propuestas que no sean reales ni colecciones que únicamente pretendan impactar en pasarela. Hay que ser consciente que vivimos en el 2013. Tampoco creemos que la gente solo vista vestidos de cocktail o trajes de chaqueta, es más, sal una noche y mira, la gente que a nosotros nos interesa quiere bailar, divertirse, ligar… y viste jeans, camisetas, camisas, vestidos de punto… no vestidos de organza.

Maravillosa la capa en dénim, por cierto. ¿Cuál es la magia que le encuentras a un tejido como el dénim? El dénim es la esencia de la indumentaria contemporánea. Aunque sea índigo yo lo veo neutro, es acolórico, si es que existe el término, además de sofisticado, moderno, trash, sexy, resistente, perdurable… Le puedes hacer las mil y una perrerías y siempre queda bien.

Vuestra colección es una propuesta anclada en el presente, en nuestra realidad cultural contemporánea, ni divaga en el pasado con el estilo retro, ni se avanza a su tiempo con el estilo futurista. ¿Qué pasa con la moda que le cuesta tanto últimamente vivir su propio tiempo y se pierde en décadas pasadas o futuras? Es muy fácil diseñar al lado de la fotocopiadora. Es más, es facilísimo ser diseñador hoy en día sin formación ninguna, y mucho más desde que se idolatra a empresas monstruosas con pilares establecidos en base a la imitación o el calco. Y no sólo me refiero al fast-fashion, considero que hay muchas empresas que imitan o quieren parecerse y repetir el esquema de otras más exitosas. Esta industria está infestada de intrusos, no sólo a nivel creativo. ¿Cuántos estilistas hay en España? ¿Y diseñadores? ¿Y cuántos son capaces de dibujar, patronar, marcar, cortar, coser, probar y rectificar una prenda? Si quieres los enumero. Mis alumnos son capaces de hacerlo, ¡todos!, ahora bien, se han formado durante 4 años.

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Tus prendas, a mí, me producen un directo en el bajo vientre, es decir: me dejan sin aire porque son complejas y simples a la vez, rebuscadas y obvias… y no terminas de entender como conseguís esa fórmula. Es fundamental para nosotros que cada prenda tenga vida propia, que colgada en percha de manera individual cuente algo. Es como los looks del desfile, deben funcionar de manera individual y aislada e igualmente en conjunto. Cada pieza está muy pensada, no dejamos nada al azar. Preferimos 24 looks concretos que 50 repetidos..

Ahora me voy a poner en nostálgico… ¿Te acuerdas de Circuit? Realmente no ha pasado tanto desde entonces pero ya nadie recuerda Circuit y es terrible que la memoria en la moda sea tan efímera. ¿No da miedo estar sumergido en un sector en donde todo parece abocado a una caducidad casi instantánea, incluso en la memoria? No creemos en lo efímero de la moda desde hace tiempo. Yo mismo tengo prendas o zapatos de hace 10 años que me sigo poniendo. Lo que es bonito, o más bien, lo que te da marcha no caduca tan pronto. Nos encanta la idea de pensar que nuestras prendas se caigan de viejas en el armario de nuestros clientes. No creemos en ropa por temporada. Hoy en día casi nadie necesita comprar ropa, quiero decir, no es bien necesario, todos, o casi todos, tenemos de sobra. Nos gusta pensar que la principal motivación para comprar uno de nuestros productos sea el flechazo, como una pastilla que te hace sentir mejor, por eso ciertas prendas de nuestras colecciones pasadas siguen en nuestro lookbook o en nuestra online store. Si fueron bonitas ayer lo siguen siendo hoy y quizás hay gente que no las conocía antes y ahora les apetece tenerlas.

www.brainandbeast.com