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Archivo de Octubre, 2013

Adiós a Deborah Turbeville, la fotógrafa de la mujer ausente

Lunes, 28 Octubre 2013

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No fue una fotógrafa, fue una poetisa de la imagen. Sus imágenes llenas de lirismo y decadencia han sido una inagotable fuente de inspiración para otros fotógrafos, estilistas y diseñadores que han tomado su universo estético como propio. El modo en que en los 70s hizo posar a las modelos cambió para siempre los códigos y planteó nuevos modos aún vigentes. Y aún así era una de los fotógrafos de menos proyección popular de su generación. Hablo de Deborah Turbeville, y ha muerto este jueves 24 dejándonos una carrera magistral para recordarla por siempre.

Deborah Turbeville nació en Massachusetts, se crió en Nueva Inglaterra, y contando con veinte años se trasladó a Nueva York donde trabajo para la diseñadora Claire McCardell como modelo. En aquella época estaba sumergida en una profunda búsqueda de identidad ya que su primer interés, el diseñar, dejó paso a una azarosa carrera en el mundo de las revistas como editora de moda. Pero no se quedó ahí, necesitaba dar forma a su imaginación y su propia visión, y eso no lo iba a conseguir a través de las lentes de Avedon, Diana Arbus, Bob Richardson o de ningún otro fotógrafo con el colaborara. Algo la impelió un día a entrar en una tienda y comprar una cámara fotográfica que el dependiente cargó porque no sabía cómo manejarla. Ese fue su gran acierto, el acercamiento instintivo y errático a la fotografía. Años más tardes confesaría que muchas de las imágenes que le han dado popularidad nacieron como “errores” pero que aprendió a amar la imperfección y a integrarla en su trabajo como una seña de identidad.

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Sus últimos años los pasó entre Nueva York y México, con largas temporadas en San Petersburgo, la ciudad que fue durante toda su vida su gran inspiración. Era una fotógrafa de moda poco al uso. “No considero estas fotografías imágenes de moda” confesó en 2006 a The Independent, remarcando ese sentimiento que la acompañó toda su vida de no ser una fotógrafa de moda… Y sin embargo se pasó toda una vida fotografiando la moda. Uno de sus últimos trabajos publicados es una sesión fotográfica que tenía como protagonista  a Adriana Abascal para Vogue Italia, cabecera para la que ha trabajado mucho en los últimos tiempos, ya que no hay otra edición de Vogue que aprecie más el toque artístico y personal del autor de las imágenes por encima de la corrección comercial.

En los 60s fue una de las influyentes editoras de moda de Harper’s Bazaar. Su visión sobrepasó a la directora que la despidió con la frase lapidaria “demasiado para esta revista”. Estaba claro que la directora Nancy White no comulgaba con los gustos de Diana Vreeland, editora de moda que introdujo a Turbeville en la publicación tras su paso por Ladies’ Home Journal como asistente editorial. Ya por entonces estaba interesada en hacer fotografías y fue Richard Avendon su primer instructor. Después pasaría por Diplomat y Mademoiselle. Y en ese punto realizó el cambio de editora de moda a fotógrafa.

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Su estilo resultó muy rupturista para la época. El uso de películas de larga exposición, con mucho grano, se convirtió en un sello de la casa que conservaría toda su vida. Las imperfecciones se hicieron parte de su técnica y Franca Sozzani escribiría en el prólogo de su último libro Past Imperfectcada detalle es perfecto y también erróneo al mismo tiempo”.

Su trabajo se cargó de connotaciones psicológicas: cierta alienación en la actitud de las modelos, provocación en las poses sin intención evidente, un hastío vital insinuado, ambientes decadentes y polvorientos… En 1975 apareció su famosa foto de cinco modelos en una casa de baños públicos en Vogue. Con ello rompió moldes, agitó sensibilidades y separó al mundo entre los que la amaron incondicionalmente y los que la repudiaron. A pesar del escándalo Vogue apostó por ella y continuó comisionándole trabajos. Para bien o para mal Deborah ya había puesto un punto de inflexión en el mundo de la imaginería de moda. Se ha dicho que Turbeville era la anti-Helmut Newton, quizás porque el erotismo de sus imágenes emana desde el subconsciente, desde la no-intención, o quizás esa falta de intención es lo que haga de su trabajo tan erótico.

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Me siento increíblemente triste sabiendo que no volveré a ver a Deborah nunca más, trabajar a su lado, y tenerla como íntima amiga a la que confiarle mis cosas. Le agradezco que me tomara bajo su ala todos estos años y que nunca dejara de tener tanta confianza en mi trabajo” dice Anka Jureňa, al artista que fuera asistente de Deborah desde mayo de 2011 hasta principios de este año. “Pondré todo mi empeño en mantener su memoria viva en este tiempo en el que el verdadero arte de la fotografía se muere lentamente. En un tiempo de caras sumamente retocadas con ‘botox digital’, yo seguiré explorando viejos y oscuros edificios abandonados tal como ella hubiera querido que hiciera”.

Una maestra en todos los sentidos. Descanse en paz.

Delphine Arnault: La nueva hada madrina de la moda

Jueves, 24 Octubre 2013

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Todo emporio necesita sangre fresca para encarar el futuro. Y todo joven diseñador necesita mecenas que le ayude a crecer. ¿Mecenas? No, no me gusta esa palabra porque suena a filantropía. Los empresarios que apoyan a firmas emergentes no hacen filantropía sino que ‘invierten’. ¿Conocéis esa palabra? Aquí en España el concepto de ‘invertir’ en jóvenes empresas de moda es casi una entelequia.

Un ejemplo a emular es la del emporio del lujo de Louis Vuitton, que de manos de la hija de Bernard Arnault, Delphine Arnault, está construyendo una cartera de nuevas firmas que tratan de diseñar el futuro del mercado del lujo. En un momento de estancamiento en la comercialización de la moda de lujo aparecieron los mercados emergentes (Asia, Oriente Medio, Latinoamérica…) para presentar la nueva vía de crecimiento de esta oferta. Ahora que esos mercados han decelerado su capacidad de aportar expansión a estas firmas (sin estar agotadas las posibilidades, ni mucho menos) una nueva estrategia se está fraguando entre los dos grandes emporios, a saber, LVMH y Kering SA (antes conocido como PPR): el apoyo a nuevas firmas de moda o, como tanto gusta de llamar ahora, startups.

El mes pasado Delphine Arnault ha incorporado al conglomerado dos nuevas firmas, la del zapatero Nicholas Kirkwood y la del diseñador J.W. Anderson, además de saberse que Marco de Vincenzo, que actualmente trabaja en Fendi, una de las casas del grupo, está en negociaciones para que su propia firma se incorpore a la cartera de nuevas firmas de LVMH. De hecho de alguna manera ya está siendo apoyado por el gran grupo, no sólo por darle trabajo en una de sus grandes enseñas, sino porque a punto como estaba Marco de Vincenzo de cerrar la firma que lleva su nombre LVMH empezó a principios de este año a proveerlo de materiales o a organizar su show, lo que supuso un balón de oxígeno esencial y una influencia decisiva sobre el interés de los compradores, como el diseñador ha confesado.

Delphine se ha convertido en la cazatalentos de LVMH. Ha tenido un papel fundamental en el reemplazo de Marc Jacobs al frente de Louis Vuitton. Nadie que la conociera se ha sorprendido del fichaje de Nicolas Ghesquière, ya que Delphine ha sido siempre una incondicional del exdiseñador de Balenciaga. Se dice que su padre le encargó la búsqueda de nuevas firmas tras que su intervención fuera decisiva para decantarse por Raf Simons al frente de Dior y el acierto de la decisión. La primera de esa nueva generación fue la parisina Maxime Simoens, un nuevo talento con mucho que decir en la hermética Alta Costura francesa.

Pero no sólo LVMH está desarrollando esta nueva línea de trabajo. El apoyo de PPR a firmas emergentes en su momento como Alexander McQueen o Stella McCartney fue decisivo en su día para el despegue comercia internacional de estas, y nadie discute hoy día que son referentes dentro del mercado. Si nos posicionamos en el presente inmediato vemos que Kering ha incluido dos firmas emergentes bajo su paraguas recientemente: Christopher Kane y Joseph Altuzarra.

¿Imagináis que en España existieran conglomerados de moda, grandes empresas, sociedades de capital riesgo… o cualquier otra fórmula que ayudara a que el talento tuviera proyección empresarial? Pocas experiencias hemos vivido en esa línea, y casi todas fracasadas. Viendo el mercado global no me queda más que admitir que en España la moda sigue siendo artesanía frente a la dimensión industrial que se maneja fuera de nuestras fronteras. Algo debería cambiar.

Madame Alice, la mujer que vistió al mundo de 1912 a 1923

Lunes, 21 Octubre 2013

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Esta es la historia de una mítica boutique que surtió en su día a las más elegantes del Occidente, de Nueva York a Madrid. Esta es la historia de una mujer que vistió a reinas y emperatrices, duquesas y princesas… No era diseñadora, sino vendedora. La boutique Chéruit, en la place Vendôme. Ella Madame Alice, Alice Alleaume, primera vendedora de chez Chéruit de 1912 a 1923. Una mujer con estilo singular, mujer de un banquero, pilar social y del buen vivir de su momento.

Esta es la historia que nos descubre Roman d’une garde robe, la exposición que ha abierto sus puertas en el museo Carnavalet de París y que podrá visitarse hasta el 16 de marzo. Un apasionante recorrido a través del armario familiar de Alice que incluye piezas perteneciente a de su madre Adèle y su hermana mayor Hortense Dumas-Baudron, todas del primer tercio del siglo XX. Pero aparte de las 400 piezas del guardarropa personal de Alice Alleaume, vestidos, accesorios, muestras textiles…, lo más significativos son las pequeñas libretas que Madame Alice colmó con su escritura un poco angulosa y típica de principios del siglo XX, donde consignó cada encargo, cada modificación pedida a los vestidos, cada reseña personal que se le ocurría sobre las clientas.

Gracias a ello sabemos por ejemplo que Su Majesta la Reina Victoria de España tenía 96 cm. de contorno de pecho, 73 cm. de talle y medía 1,62 m. del hombro al entarimado. Sabemos que encargó dos vestidos en 1917 y las modificaciones que se les realizó para adecuarlos a los gustos de la soberana, como acentuar el escote de uno de ellos.

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En 1910 Le Figaro le dedicó un reportaje en que alababa la labor de esta árbitro del estilo recalcando el rotativo que “sabe mejor que ella [la clienta] lo que conviene a su línea, a su silueta”. En sus 11 años al frente de Chéruit atendió a 622 clientes, de la Señora Astor a la Reina de Rumanía. Entregas por todo el mundo: Berlín, Madrid, Nueva York… Encontramos notas a veces descarnadamente descriptivas (”no exagerar el escote en la espalda, esta dama tiene los omóplatos un poco en saliente“) o altamente personales sobre el humor o el carácter infecto de ciertas clientas.

Las piezas exhibidas son de valor incalculable. Modelos de Worth y de Lanvin, grandes creadores del momento, sombreros de Alphonsine, zapatos de Hellstern. Precisamente en Worth, en Londres, trabajaba su hermana Hortense, y precisamente Londres se va en 1906 a estudiar inglés, lo que refuerza su formación para tratar con esa clientela rica internacional que busca vestirse del chic parisino del momento.

Reitero, la propia Madame Alice es una mujer de gusto singular, como demuestra que su marido Emile, con el que se casó en 1911, le escribiera la siguienta nota expuesta “Para Alice, aniversario 20 años de matrimonio, fiesta, etc. Para comprarse ella misma algo, ya que no sé que encontrar según su gusto“. A través de la exposición sabemos que le gustaba los vestidos de verano a rayas, las materias primas primorosas, los colores turquesa y rosa, que coleccionaba sombreros imaginativos, las estolas de armiño… y la vanguardia, como déjà en evidencia el maravilloso vestido Valkiria de Lanvin (abajo a la izquierda).

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Recomiendo a los estudiantes de diseño que hagan el esfuerzo y visiten esta exposición, que se fijen en los detalles de esos vestidos, las mangas… Vestidos de gran actualidad que siguen teniendo un hálito de vanguardia.

Jorge Acuña diseña para la literatura: La boda de Kate

Viernes, 18 Octubre 2013

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Hace unos días me llegó una nota de prensa de lo más interesante. El diseñador Jorge Acuña había realizado un proyecto de lo más curioso. Por lo general escuchamos que un diseñador ha creado el vestuario de una obra de teatro, de una ópera, de un ballet, de una película… ¿Pero de una novela? Pues sí, resulta que Acuña ha realizado los boceto del vestuario de los personajes de La boda de Kate (ed. Planeta) de la escritora Marta Rivera de la Cruz para uno de los momentos decisivos de la obra. “Marta y yo somos amigos y quedamos a menudo. Cuando estaba escribiendo su novela, me contó el argumento y me preguntó cómo me imaginaba a Kate vestida de novia, pues el personaje tiene 70 años y le preocupa verse ridícula” me cuenta Acuña. “Entonces, le propuse por qué no realizar el proceso que sigo con mis clientas, presentarle varios bocetos y que ella, que es quien mejor conocía a Kate, eligiese uno de ellos. El trabajo fue tan estimulante y disfrutamos tanto, que decidimos ampliar la iniciativa al resto de los personajes principales que asisten a la boda”.

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La literatura es un reflejo de la vida misma y por ello no puede permanecer ajena a la moda, que es algo que la impregna completamente. ¿Recordáis cuándo escribí sobre la última aventura literaria del agente 007, Carta Blanca, escrita por Jeffery Deaver, en la que parecía que las marcas aparecían en las descripciones del personaje como si hubiera esponsorizado la novela? Creo que esa interconexión moda-literatura es un terreno fértil sobre el que trabajar y Acuña ha sabido ver ese potencial creativo. “Suelen crearse vestuarios para disciplinas como el cine, pero no para la literatura. Poder diseñar un vestido en función de una trama y las características psicológicas de unos personajes sobre los que se lee, pero no se pueden ver, me pareció fascinante. Es un trabajo parecido al que me dedico, pero en este caso resultaba muy interesante que todo perteneciese a la ficción y surgiese de la mente de la escritora. Debatimos sobre la relación de cada personaje con la moda en función de su personalidad y situación para que nada fuese demasiado, o demasiado poco”.

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Quizás en un futuro las portadas de las novelas puedan responder a la visión que un diseñador de moda tenga del personaje e ir más allá, quién sabe, crear colecciones cápsula sobre la novela. No sé, mi mente ve infinitas posibilidades. Le pregunto a Acuña si se piensan realizar físicamente los vestidos y me responde que no, que “no está prevista la realización física de los vestidos, aunque nunca se sabe…” Eso digo yo, quién sabe a dónde nos puede llevar esto.

www.jorgeacuna.com

Sadie Williams

Mircoles, 16 Octubre 2013

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Esta es una de mis últimas obsesiones: Sadie Williams. Diseñadora de moda y textil londinense salida del la Central Saint Martins. La colección de graduación que os muestro está hasta este jueves en el escaparate del Selfridges de Oxford Street. Está llamada a ser en poco tiempo un nombre de referencia en la moda… ¡Estad atentos!

No creo en la ingenuidad de las modelos

Lunes, 14 Octubre 2013

No creo en la ingenuidad e indefensión de las modelos. Cuando una nueva chica sale a la palestra para acusar al fotógrafo Terry Richardson de acoso sexual me pregunto qué grado de responsabilidad tienen todos los estratos implicados en la industria de la moda, o qué responsabilidad es achacable a esa chica y su entorno. ¿Por qué una chica accede a los ‘juegos’ sexuales del fotógrafo y no dice un contundente NO como le diría a un tipo anónimo que la acosara en un club nocturno? ¿Qué pasa por la cabeza de la chica para decir que SÍ con el convencimiento de que lo que importa es prosperar en su carrera a cualquier precio?

Las últimas fotos de Miley Cyrus ante el objetivo de Terry Richardson han reabierto la vieja polémica de los comportamientos depredadores del fotógrafo con las ‘ingenuas’ modelos. Ya lo destapó la danesa Rie Rasmussen quien declaró en su momento que las chicas tienen miedo de decir que no a las “sugerencias” de Richardson por miedo a que sea el fin de su carrera como modelos. Poco después Jamie Peck cuenta como Richardson se desnudó en una sesión fotográfica e hizo que le masturbara. Todas las que arremeten contra Richardson se amparan en su extrema juventud, su falta de experiencia, su miedo ante un personaje tan poderoso dentro del mundo de la moda… ¿No se ha planteado nadie que quizás esas chicas no debieron estar en el momento y el lugar en que supuestamente Richardson abusó de ellas?

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Miley vista por Terry, foto publicada en la web del fotógrafo. 

A ver, entendedme. Para saber cómo es Richardson solo hay que ver sus fotos. A nadie le coge de sorpresa que es un depredador sexual. No lo esconde, ¡lo exhibe! Hace libros con esa parte de su naturaleza/trabajo. Nadie puede decir que fue a trabajar con él sin saber de sus comportamientos. No es un fotógrafo anónimo que te puede pillar por sorpresa. Sus escándalos están ahí, a la vista de todos. Su fama se cimenta en ese estilo tórrido reflejo de su psique sexual. ¿No es acaso lo buscaba Cyrus cuando se sometió a su lente?

Aquel que pone precio a su dignidad no merece compasión. Todos tenemos el derecho de NO trabajar con quien no queremos. Dudo mucho que una carrera se acabe por no ceder a ser objeto de un abuso… y si se acaba debes alegrarte porque demuestra que estabas en una profesión que chocaba frontalmente con tus valores. Cuento una anécdota: hace más de diez años yo ejercía de estilista. Habíamos preparado una sesión fotográfica que salió publicada en Neo2 y utilizamos trajes de novias. Uno de ellos fue hecho ex profeso por Carlos Diez y lucía un encaje ancho a la altura del pubis. Cuando la modelo, que empezaba en esto, se lo probó y vio dónde caía el encaje dijo que ella no se desprendería de las bragas. Para el director creativo era inasumible hacerlo con las bragas por el efecto estético, así que respetamos la decisión de la modelo y buscamos una alternativa. No prescindimos de la chica, no fue el fin de su carrera, no tomamos represalias… Simplemente buscamos alternativas respetando su juventud e inexperiencia. Pero lo importante no fue nuestra reacción sino la de ella, que tuvo la capacidad de marcar un límite infranqueable.

Lo único que digo es que si una chica de 16 , 17, 18… o 55 años, qué más da, no está preparada para decir que no a un depredador sexual no debería estar en esta industria del modelaje, o al menos no debería acudir sola a trabajos con personajes cuyas tendencias son vox populi. No lo entiendan con una crítica a las chicas, que al fin y al cabo no tienen la madurez necesaria, sino a los padres que dan la venia para que salgan al mundo solar y sin formar, a las agencias que no las cuidan como debieran, y a todos los profesionales que trabajan o contratan a este tipo de personajes, incluidos poderosos directores de revistas, que cierran los ojos a todo ello y sigue pregonando un estilo de vida saludable. Las revistas son como los vestidos, no solo deben ser bonitos, sino que deben ser construidos éticamente en todas sus etapas.

Por favor, no nos pidan a la Industria ser las niñeras de esas jovencitas, ellas tienen padres, no se puede olvidar. Tampoco se les puede pedir a ellos que las acompañen a todos sus trabajo, claro, pero sí se les puede exigir que les inculquen valores para que esas chicas tengas armas con las que defenderse.