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Archivo de Noviembre, 2015

Abrigos: Cuestión de largo

Lunes, 23 Noviembre 2015

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Abrigo de cachemira negro de Caramelo. 289 euros.

Cuidado con el largo. Este invierno el abrigo vuelve a ser pieza fundamental en tu armario, pero antes de sacarlo a pasear asegúrate que está al día. Dos claves son esenciales a la hora de lucirlo: primero debe ser de corte entallado, que se ajuste como un guante a tu silueta (que no es lo mismo que se te haya quedado pequeño y te lo calces a riesgo de reventar las costuras); y que quede a medio muslo, porque los abrigos largos no es algo que se lleve esta temporada. Yo soy muy de tomarme en serio invertir en prendas de enjundia como son los abrigos, que cuestan los suyo y que hay que considerarlos más una inversión a largo plazo. Por eso a la hora de elegir un abrigo esta temporada me decantaría por un clásico abrigo azul marino o negro, que aguante bien el paso del tiempo.

KITBRARY: Un lujo para los sentidos

Viernes, 13 Noviembre 2015

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Suéter de punto grueso 50% lana merina y 50% baby alpaca. 975 euros. 

Hay proyectos que te enamoran, y KITBRARY es uno de ellos. Es un puro lujo, pero no ese que se exhibe, sino que se disfruta íntimamente: lo que yo entiendo como ‘verdadero lujo’. Yolanda Estévez y Pedro Castellanos concibe el punto desde una perspectiva artesanal y sostenible, creando pieza única y atemporal. Ellos mismo lo describen como un lujo silencioso, táctil y meditado. La simplicidad de los diseños lo que hace es enaltecer las cualidades de la fibra que selecciona.

Yolanda, diseñadora de KNITBRARY, y yo somos de Pontevedra, pero llevamos muchos años establecidos en A Coruña, donde coincidimos hace 5 años. Yolanda ha desarrollado toda su trayectoria profesional trabajando como diseñadora en Adolfo Domínguez e Inditex, entre otras, así que después de años trabajando en la industria textil necesitaba un proyecto en el que el tiempo, la dedicación, la creatividad, las calidades y el respeto por el trabajo artesanal fuesen los protagonistas” me cuenta Pedro Castellanos, cofundador de KNITBRARY. “En 2011 me presentó su idea y decidimos ponerlo en marcha. KNITBRARY es el resultado de un gran research. Yolanda echaba en falta la existencia de prendas de punto de gran calidad, sin fibras artificiales, tejidas y teñidas a mano. Nuestro proyecto consiste en crear un archivo en el que estén representadas las mejores calidades de punto del mundo. Siempre 100% naturales y tejidas de forma artesanal en su lugar de origen”.

Todos los hilados son 100% naturales y renovables, y para ellos es esencial tener la total garantía de que las vicuñas, alpacas y ovejas viven en las mejores condiciones y son esquiladas sin sufrir ningún daño. Los pigmentos son orgánicos y se aplican directamente sobre la fibra, minimizando el consumo de agua. No utilizan energía eléctrica y los hilados se secan directamente al sol. Sus prendas se tejen a mano por expertos artesanos, por lo que se les confiere un carácter único, no sólo por su cariz artesanal sino porque se producen en edición limitada.

Hemos empezado nuestro archivo trabajando las calidades peruanas: Vicuña, Baby Alpaca, Alpaca Suri, Pima Cotton… Perú nos ofrece, en una misma localización geográfica, varias calidades excepcionales de fibra. En el futuro nos gustaría ampliar nuestro archivo con otras calidades (cashmere, yak…) trabajándolas con los artesanos en Mongolia, Tíbet…

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 Suéter de cuello alto 100% baby alpaca. 775 euros.

¿Con o sin pompón?

Mircoles, 11 Noviembre 2015

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Gorro de lana trenzada de Privata. 16,60 euros.

Quizás nunca fuiste del tipo sporty, pero es que el gorro de lana ha dejado de ser un accesorio deportivo. Como demuestran firmas de la talla de Bally, el gorro de lana puede llevarse con traje ofreciendo resultados de lo más sugerentes. Solo hay que tener cuidado en elegirlo bien: lisos y de canalillo poco pronunciado para ir elegante, de trenza un tanto más gruesa para momentos más informales, y si tienes sentido del estilo, seguro que serás de los que les guste lucir un pompón a modo de remate cuando llevas jersey de cuello alto y parka con gorro peletero. 

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Bally (izquierda), Gucci (centro) y Michael Kors (derecha) apuestan por los gorros de lana.

“¡UAU!” no… se dice ¡WAU!

Martes, 10 Noviembre 2015

El streetwear es una de las expresiones de la moda con más fuerza en nuestros días y de donde surgen las iniciativas más novedosas. Es cierto que este sector tiene poca fuerza en el panorama nacional, pero hay algunas firmas que ponen su pica en Flandes. Una de las que me parecen más interesantes es WAU We Are United, nacida de la mano de dos consultores del sector retail que han desarrollado una propuesta de streetwear pragmática pero con una importante inyección de ‘diseño’ con identidad propia, y que a pesar de su nombre anglosajón y onomatopéyico es una firma española, de Valencia. “Somos una firma joven” me cuenta Sara Navarro, directora artística de WAU. “Fundamos WAU en el 2013, por tanto la colección actual es la tercera. Creamos la marca Ramón Vela, Brand Manager, y yo como directora artística. Sólo somos dos apasionados por el mundo sneaker y de streetwear que quisimos aportar al mercado nuestra propia visión de este universo”.

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¿Cómo definirías el estilo de WAU? Volcamos en el diseño lo que querríamos para nuestro propio día a día: ropa y accesorios casual, cómodos, y con un punto de diseño urbano. Nos inspiramos en el arte y en el lifestyle de los que sacan provecho a la ciudad: la música, el graffiti, con desplazamientos en skate o en bici… Diseñamos para un estilo de vida streetwear que huye de las categorías de etapas del día, como ‘ropa de trabajo’, ‘ropa para la universidad’, ‘ropa de fin de semana’, ‘ropa de salir’… Somos los mismos y tenemos un estilo homogéneo a lo largo del día, sin formalismos.

En el diseño se nota que buscáis darle un punto muy personal. Se nota que hacemos un esfuerzo por los diseños propios. Por ejemplo, nuestras camisetas y sudaderas son básicas con gráficas propias. Otro ejemplo, aplicado a zapatillas: hemos apostado por unas suelas de Phylon ultraligeras, y eso se nota en la comodidad de las zapatillas; o hemos incluido puntera de goma en algunos modelos, para evitar que se encharquen las zapas al andar en la lluvia.

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¿Qué rasgos de identidad distinguen vuestros productos? Como marca unisex de streetwear, hemos hecho un esfuerzo especial por que la gente reconozca en seguida el estilo WAU en cuanto a diseño, calidad, confort y precio. Son las 4 patas de la silla; si falta alguno, no sería WAU.

¿Por qué os decidís por el streetwear? Nos identificamos con esa forma de vida. No es sólo un estilo de vestir, es una forma de ser y de existir. Lleva implícito una inquietud e interés por deportes urbanos, así como un sentido de la pertenencia a un grupo (de amigos).

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El consumidor es cada vez más exigente cuando compra streetwear, ¿qué creéis que es lo que mueve hoy al consumidor a decantarse por una firma u otra? Diría sin lugar a dudas que es la personalidad de la marca, más allá de “sólo” el diseño. El estilo de vida con el que se identifica, y que debe proyectar en la estética de las propuestas, pero también en las campañas que haga entorno a la colección. Está claro que eso acaba “polarizando” al consumidor: le encaja y lo hace suyo, y se convierte en “abanderado” a la hora de proyectar sus valores. O lo descarta de raíz porque no se identifica con el ambiente en el que se mueve la marca. En nuestro caso, WAU no es sólo una marca de moda sino que nuestros valores son el sentido de la pertenencia como grupo (“Si quieres llegar rápido, ve sólo; si quieres llegar lejos, ve acompañado”) y que apoyamos proyectos entorno a hobbies, diversión y tiempo libre. Se trata de iniciativas paralelas apoyando por ejemplo Surfcamps, proyectos de ilustración, de fotografía, etc.

¿Qué es lo más complicado de posicionar una nueva marca de streetwear en el mercado? Diría que la credibilidad de imagen. Dar una imagen homogénea, solvente y creíble del “rollo” que llevas. Sin más artificios, sin postureo. El consumidor no es tonto, detectan si estás forzando una sonrisa o unas ganas de agradar.  

Montag73. Singularidad creativa y estética

Viernes, 6 Noviembre 2015

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Andreas Bogner, creador de Montag73. Foto Javier Carrion.

El vienés Andreas Bogner es un hombre inquieto y emprendedor al que conocíamos por ser el creador de la firma de cosmética basada en la aromaterapia natural Matane. Ahora se reinventa, o mejor dicho, vuelve a sus orígenes, y apuesta por la moda como lenguaje para su inquietud creativa. Montag73 es su nueva aventura, una firma de exclusivas zapatillas inspiradas en la reflexología podal que juega con explosivos contrastes.

Llego a España en el 2000 acompañando a mi pareja que empezaba un nuevo proyecto profesional” me cuenta Bogner. “Fue un detonante para que por mi parte también empezara a lanzar mi propio negocio en el sector de la moda. Primero abrí mi propia tienda ofreciendo a mis clientes mis propias creaciones y creaciones de nuevos diseñadores. Y al inicio de 2014, tomo la decisión de lanzar mi propia marca de zapatos y complementos para hombres, aprovechando mi experiencia pasada y creando un proyecto común con mi pareja. Para mí, era evidente que mi nueva firma se iniciaría en España porque me gusta Madrid y el modo de vida en España, y además el sector del calzado español es reconocido internacionalmente por su calidad y su saber hacer. Además, tener la fabricación en España forma parte de mi filosofía de defender la producción local, estar cerca de la gente que fabrica para Montag73 y estar comprometido con mi entorno para que mi trabajo beneficie a la gente que comparte mis ideas”.

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Modelo Oporto en piel de vacuno negra y algodón 100% en tono gris y charol, con forro antihumedad en cuero natural transpirable, plantilla interior de carbono activo anti-bactericida y suela cosida al corte para aportar mayor durabilidad y confort. 143 euros.

El producto sobre el que orbita este proyecto es un calzado que se lanza en ediciones limitadas, minicolecciones de 50 unidades por modelo, que da respuesta a las necesidades de un hombre (y mujer, son creaciones unisex) urbanita y activo, pero a la vez profundamente preocupado por desarrollar un estilo personal y carismático. “Soy muy aficionado a los zapatos y no encontraba entre las propuestas actuales unas zapatillas que mezclaran tejidos y cuero de forma divertida y elegante a la vez. Las propuestas de moda para los hombres siguen siendo excesivamente clásicas, y yo quería ‘dar una patada’ a este modelo antiguo. Creo firmemente que los zapatos se pueden convertir en un elemento primordial y a resaltar en el look de cualquier hombre y no solo ser un elemento necesario y práctico”. El lema de esta marca es “Enjoy it, feel unique, walk different” introduciendo en la segunda colección zapatos, ya que Bogner me explica que el eje de su proyecto no es tanto las zapatillas como el hecho de que el calzado para hombres llegue a ser mucho más atrevido de lo que es ahora, como es el caso de las mujeres.

Materiales de primerísima calidad para definir cuatro estilos dentro de la colección: urban, design, casual y relax. El integrar confort y diseño ha sido una premisa que exigía, sobre todo, hallar artesanos con la maestría que un producto como este exigía. “Costó, pero al final encontré un fabricante de pequeña dimensión que compartía mi planteamiento y mi visión de lo que tenía que representar mi marca, aplicando estándares de calidad exigentes pero totalmente en consonancia con la forma de trabajar de mi fabricante”. Para el caso de los complementos, en especial los bolsos, la firma cuenta con dos magníficos artesanos que supieron desde el principio sincronizar con las ideas de Bogner. “Lo más importante en cada uno de los casos fue que cada uno compartía mi filosofía y demostraron un gran entusiasmo a mis ideas”.

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Modelo New York en piel de vacuno negro o en serraje afelpado en tono musgo, con detalles en rojo y combinado con tejido de camuflaje, forro antihumedad en cuero natural transpirable y plantilla interior de carbono activo anti-bactericida. 149 euros.

Su aportación a la escena actual de la moda pasa por la frescura y originalidad de sus ideas. “Aporto mi visión personal de la moda marcada por la espontaneidad creativa individual frente a las propuestas masivas y estandarizadas de las grandes firmas, y también mi admiración hacia el talento de los artesanos locales para defender su saber hacer y que mis clientes/fans sean partícipes de un consumo responsable y comprometido”. Justamente eso, el definirse en contraposición a las ofertas masivas de las grandes firmas, es lo que hace a la vez fácil y difícil posicionar una marca como Montag73. Fácil por la singularidad de su producto, una factor cada vez más demandado por el consumidor. Difícil porque no se deja de ser un David que lucha contra el Goliat de la industria con grandes presupuestos para distribución y publicidad. El boca a boca y la creación entre sus clientes de un sentimiento de identidad, de formar parte de un selecto club, es lo que hace fuerte a Montag73. “Lo más apasionante es empezar un proyecto personal completamente desde cero y poder compartir mi visión personal de la moda y que guste a muchísima gente; es un orgullo y un placer inmenso para mí y describirlo me resulta difícil de explicar como persona apasionada que soy. Es una sensación de plenitud interior y de gratitud extrema. No tengo palabras para describir lo que significa Montag73 para mí y el hecho de que guste a tantos hombres y mujeres en todo el mundo, gracias a Internet. Y que me permita encontrar a muchísima gente y artistas con talento y con tantas ganas para desarrollar sus proyectos, es maravilloso. Y lo más complicado de ello es todo, pero en particular hacerse un hueco en este mundo tan competitivo y que desborda con tantas ofertas de consumismo sin que importe el cómo y el por qué”.

La influencia Basquiat

Jueves, 5 Noviembre 2015

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El artista norteamericano Jean Michel Basquiat parece que es una de las influencias decisivas en la moda masculina norteamericana. ¿Pero eso qué significa? Pues podría concretarse en que se está recuperando cierto allure ochentero a la hora de vestir: chaquetas de tweed con jeans rotos, chaquetas un tanto oversize con mangas a las que se le da un par de vueltas y se las complementa con corbatas estrechas, trajes de chaquetas entalladas y un tanto cortas con pantalones de pinzas holgados…

En la colección otoño-invierno de Zara nos encontramos con este traje cruzado con pantalón de pinzas que adopta justamente esa actitud, sobre todo si le damos una vuelta a los bajos de los perniles. Los pantalones de pinzas están dando mucho juego últimamente, ¿verdad?

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Traje de chaqueta cruzada (99,95 euros) y pantalón de pinzas (49,95 euros) de Zara.

Latitude Contemporary Fashion Makers o la apuesta por la relocalización productiva

Mircoles, 4 Noviembre 2015

Asia pierde fuerza como ‘productora’ de moda y complementos, sobre todo para las firmas de lujo, que se han dado cuenta ‘por fin’ que las fábricas de siempre, donde trabajan experimentados artesanos, son las únicas que pueden aportar el nivel de excelencia que el consumidor debería recibir a cambio de lo que paga. Mucha de la producción que España perdió hace años parece que está volviendo. Ese es un proceso que se está viviendo en toda Europa. Son muchos los agentes que están poniendo sus esfuerzos en este empeño. Uno de ellos es Latitude Contemporary Fashion Makers, un proyecto que ha nacido con el claro objetivo de catalizar de forma efectiva el regreso de las producciones textiles de calidad con un enfoque donde se prime la relación entre ecología y moda, de consumo consciente, de alta calidad y diseño con mayúsculas. Latitude viene a ayudar a las marcas a desarrollar sus productos sostenibles y acompañarlas en todas las fases del proceso, desde el trabajo del concepto y diseño, pasando por la elección de los materiales más adecuados entre los proveedores más punteros y la confección en la red de talleres en proximidad de Latitude, hasta llegar a la prenda acabada, su comunicación y su postconsumo. Hablamos con María Almazán, que junto a Fernando Gago codirige este proyecto.

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¿Cómo nace Latitude? Latitude nace de una reflexión profesional y se desarrolla gracias al empuje de una grupo humano. Trabajé durante cinco años en Compras Internacionales. Muchos viajes a Asia para controlar producciones me hicieron pensar que no estaba haciendo lo que quería en moda. No podía entender que un campo basado en el equilibrio y la belleza generase miseria. Esa experiencia me hizo parar y tomar un cambio radical en mi vida profesional. Estuve varios años viajando y conociendo marcas y proveedores que ya estaban apostando por otra forma de hacer las cosas y que abrieron mi mente. Cuando volví a España trabajé como directora de la Fundación Fabrics For Freedom, y poco a poco fue naciendo la idea de Latitude. Preocupada por los efectos de la deslocalización me uní a Fernando y a un grupo de profesionales convencidos de que era el momento de hacerlo, de apostar por la industria, y de diferenciarnos a través del valor añadido de la sostenibilidad. Sabíamos que si seguíamos esperando, viendo como las producciones se marchaban, ya no habría solución.

¿Y cuál es el principal objetivo? En este contexto que te he comentado, Latitude nace con un claro objetivo: que la relocalización de producciones textiles de calidad sea un hecho en Europa, para hablar de un nuevo concepto de taller, de ecología y moda, de consumo consciente, de alta calidad y de diseño top. De producción hecha en Europa entendiendo que la sostenibilidad es el camino. Queremos ser el centro de referencia para producciones de moda sostenible, que se sepa que en España tenemos la herramienta que necesitan, la solución, la nueva manera de hacer moda.

¿Cuáles son las fortalezas del sector de la producción textil en Europa? Calidad, saber hacer, experiencia… valores que creemos necesario recuperar, pero pensando no ya en volver a hacer las cosas como antes, si no en ir un paso más allá. Creemos que la forma de recuperar la industria es añadiendo nuevos valores, como la innovación y la sostenibilidad.

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 ¿Y cuáles sus puntos mejorables concretamente en España? En cuanto a los puntos mejorables, sobre todo lo que nos encontramos ahora en España es que, precisamente fruto de la deslocalización, la infraestructura se encuentra muy debilitada. Nos encontramos con talleres que no están acostumbrados a trabajar en red y con los que hay que trabajar de manera muy intensa pero a la vez pausada, se enfrentan a una nueva realidad, a una nueva manera de entender el sector textil si quieren unirse a esta otra manera de hacer.

¿Creéis que el consumidor final está interesado en la procedencia de la ropa, o que puede educársele en ello como ya hizo la industria alimentaria respecto algunos productos perecederos como la fruta y la verdura? Los consumidores son cada vez más conscientes de dónde y cómo se fabrica su ropa. Como bien comentas, la industria alimentaria es un buen síntoma de esta tendencia. Hace años nadie imaginaba que las grandes superficies tendrían lineales con productos de alimentación ecológicos. Creo que con la moda pasará lo mismo. Además, la moda sostenible es ya un sector más relevante en el mercado en otros países de nuestro entorno en los que estos conceptos suelen asentarse antes.

Recientemente me comentaba un experto del sector que es cierto que la producción está volviendo de Asia a España pero que países vecinos se están quedando con gran parte de esa recuperación: Marruecos por una cuestión de costes y Portugal, porque a diferencia que en España, allí no se ha destruido el tejido industrial de la confección. ¿Cómo veis esa apreciación? Sí, en efecto, el 15% del textil deslocalizado ha vuelto a la zona euromediterránea desde 2011. La relocalización está ocurriendo, pero nos pasa de largo hacia países como Portugal, Grecia o Turquía. Conectando con las pregunta 2, las marcas se encuentran en España con un tejido roto de pequeños talleres, que no trabajan en red, y que no pueden dar a las marcas una solución llave en mano como en Asia. Desde Latitude, lo que pretendemos es precisamente convertirnos en una herramienta de facilitación para las marcas que quieren producir aquí, y hacerlo con unos estándares de calidad y sosteniblidad adecuados y que generen confianza en el consumidor final.

A nivel práctico, ¿cómo actuáis si una empresa muestra interés en volver a producir en Europa? En línea con esta idea de facilitación a las marcas, y también teniendo en cuenta que en términos de sostenibilidad es importante evaluar y considerar todas las fases del proceso, desde Latitude ofrecemos soluciones en todo el ciclo productivo. Esto significa que además de producción, con todo tipo de servicios hasta prenda terminada, también damos acceso a las marcas a un showroom de tejidos sostenibles, gracias a nuestra alianza con la plataforma internacional C.L.A.S.S., de la cual somos partner en España. También asesoramos en estrategias de sostenibilidad y podemos ofrecer servicios de diseño y comunicación en moda sostenible. En definitiva, ofrecemos soluciones y servicios integrales en función de las necesidades de cada marca, que cada empresa contrata en función de sus necesidades. Tenemos clientes que buscan producción en proximidad, otros que nos encargan proyectos más integrales como el lanzamiento de líneas sostenibles dentro de sus marcas… Es importante también que desde las marcas no se perciba el dar este paso como un origen de múltiples problemas que antes no tenían. Por eso, se trata de trabajar en cuanto a la operativa (entendiendo las distintas realidades) de la manera más similar a la que las marcas lo vienen haciendo durante años y que por tanto les ha funcionado. En modo resumen lo que queremos es que al igual que las marcas tienen montones de proveedores que trabajan en moda convencional y a los que encargan sus producciones, tengan a Latitude como un proveedor de moda sostenible, de otra manera de pensar y producir textil en Europa.

¿Qué sectores de la moda están más comprometidos con la producción en España? Por suerte estamos en un momento en el que, aunque las motivaciones sean variopintas todo el sector está pensando qué hacer a este respecto. Nosotros abrimos las puertas a todo el mundo que quiera pensar con sentido común pero nuestras marcas base son marcas que apuestan por la calidad, y marcas que tienen un compromiso por generar desarrollo local, por hacer buenos planes estratégicos sostenibles y por pensar más allá de lo inmediato; además de buscar la trazabilidad de sus productos, conociendo de primera mano cómo y dónde se fabrican sus prendas. Nosotros siempre hablamos de marcas orgullosas de sus talleres, talleres orgullosos de su trabajo y consumidores orgullosos de sus prendas. Además, la producción en proximidad no solo tiene ventajas a nivel de Responsabilidad Social Corporativa. También supone ahorro de tiempos, costes de logísticas y aranceles…

¿Qué papel juega la sostenibilidad en la realidad de la moda actual y cuál es su deriva de futuro? La sostenibilidad es uno de los principales retos a los que se enfrenta el futuro de la moda, y todas aquellas marcas que no sean capaces de verlo se quedarán atrás. La sostenibilidad no es “una cosa de hippies”, es una tendencia a la que cada vez se suman más consumidores y marcas que han entendido que no podemos seguir haciendo las cosas como antes. Por eso cada vez más marcas introducen colecciones con estos criterios, y el lujo y la sostenibilidad suponen un binomio en alza.

No es un capricho pasajero… Nosotros creemos que la sostenibilidad es el futuro. No es una tendencia ni una moda, es una necesidad que la sociedad tiene que cubrir y por tanto ha llegado para quedarse. Llegará un momento en el que hasta desde el punto de vista económico sea la única alternativa viable, y si eso no ocurre es que será demasiado tarde.

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Habladme de vuestro Showroom. ¿Qué función desempeña? Como comentábamos, somos los socios de C.L.A.S.S., una multiplataforma internacional, con presencia en Milán, Copenhague, Londres, Nueva York, y España a través de Latitude. El showroom Latitude & C.L.A.S.S. reúne las últimas tendencias en materiales sostenibles, fruto de la más alta tecnología, la investigación y el desarrollo de procesos específicos con historias detrás que ofrecen un valor añadido a las colecciones. En él los diseñadores y marcas pueden trabajar sus próximas colecciones consultando una amplia selección de referencias, que incluye desde tejidos naturales ecológicos (algodón, ortiga, cáñamo…) hasta reciclados de botellas de plástico PET, renovables como por ejemplo el lyocell, o propuestas de hace años traídas al proceso sostenible como la proteína de leche….

A los diseñadores y marcas le dan un poco de miedo apostar por esas nuevas opciones, ¿verdad? Queremos acabar con la idea de que lo ecológico es aburrido y con opciones limitadas. Nosotros creemos que lo sostenible no reduce las opciones, sino que las amplía, y ofrece a los diseñadores nuevos retos creativos y conceptuales. Lo sostenible es creatividad, belleza, innovación… Cuando los diseñadores entran en contacto con el showroom se dan cuenta de todo esto. Les sorprende la calidad y la variedad.

Vistos los primeros pasos de Latitude, ¿cuál serán vuestras futuras líneas de actuación? Lo primero es afianzar las relaciones comerciales que ya tenemos con marcas y proveedores y estabilizar volúmenes de producción en nuestros talleres. Asentar ese rol dentro de la cadena de valor de las producciones Made in Europe. Inmediato es también el aumento de las cuotas de nuestras ventas con marcas de otros países europeos. Más adelante no descartamos extender nuestro modelo a otros eslabones de la cadena, siempre en consonancia con nuestros aliados comerciales (talleres, proveedores, marcas…)

Zapatos pulidos, el reducto de la elegancia cotidiana

Martes, 3 Noviembre 2015

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Newbond Blucher de puntera estrecha en piel de vacuno Old England de Lottusse. 335 euros.

Si quieres comprobar si alguien es un verdadero caballero mírale los zapatos. Los zapatos  nunca mienten. Es como el cuello en las mujeres, siempre delata la verdadera edad. En unos momentos en que los códigos en el vestir dentro del mundo de los negocios se ha relajado hasta  extremos que jamás llegamos a imaginar, los zapatos se ha revelado como el último reducto de la elegancia más ortodoxa. Unos zapatos bien pulidos y con una pátina magistral es hoy por hoy un auténtico lujo, como demuestra que los principales diseñadores internacionales hayan puesto el foco en ellos esta temporada. Ralph Lauren, Ermenegildo Zegna, Armani…

Pero nos quedamos en España en este caso de la mano de este Blucher de la firma Lottusse. El Blucher, al que también denominamos Derby, es un zapato de cordones ancho y abierto bautizado así en honor al mariscal de campo prusiano y duque de Wahlstadt, Gebhard Leberecht von Blücher, que encargó calzó a sus soldados con este tipo de zapatos.

La magia de este zapato no reside en su forma sino en su pulido o bruñido, que le proporciona una interesante pátina que otorga a la pieza un efecto envejecido, que es precisamente ‘tendencia’. Puede tener un aspecto muy formal, ‘demasiado’ carácter, pero lo cierto es que funcionan igual de bien tanto con traje como con un par de jeans. Son zapatos que revelan que tiene una historia en ellos y conforme envejecen en tus pies van mejorando día a día.