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La riñonera SÍ, pero depende de CÓMO.

Hay que confesar que la riñonera tiene muy mala fama. Cierra los ojos y piensa en este accesorio. En seguida te recorre un escalofrío de terror. La imagen que seguramente se te ha venido a la cabeza es la de un señor de mediana edad sin afeitar recorriendo con la parienta un mercadillo dominguero. Los 80s y 90s hicieron mucho daño a la moral estética de este país. Pero igual que se han encontrado nuevos modos de adaptar las hombreras y los leggings a la cultura del siglo XXI y convertirlos en elementos de estilo, ¿por qué no dedicarle una segunda oportunidad a este complemento?

La clave de la recuperación de elementos del pasado que dejaron una nefasto sabor de boca es no reutilizarlos de la misma manera que se hacía antaño y evitar comparaciones. Muchas veces el bolso masculino de mano o la mochila nos resultan sobredimensionados para nuestras necesidades reales. ¡Si lo que necesitamos llevar encima normalmente son cuatro cosas!

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Riñonera Zealand de Marsupial en piel. 190 euros. 

La firma barcelonesa Marsupial recupera la riñonera como alternativa al bolso de mano, al shopper o a la mochila por su versatilidad, atemporalidad y, sobre todo, por ser un accesorio de lo más cómodo y práctico. Esta firma nace tras un viaje de su creadora a Sidney, donde se dio cuenta que necesitaba accesorios que le posibilitaran llevar sus cosas lo más cómodamente posible y a la vez tener las manos libres, ya que siempre se desplazaba en bicicleta. Las riñoneras New Zealand de la firma, en piel negra y en denim, son una fiel respuesta a esa necesidad. Pero ¡ojo!, cuidadito con qué se conjunta y cómo la llevas. Desde aquí proponemos evitar el uso original atadas a la cintura… definitivamente no es buena idea si no te dedicas a la venta ambulante. Pero a modo de bandolera o colgadas al hombro… sí señor, eso es otra cosa. Muy recomendable.

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Riñonera Zealand de Marsupial en denim. 170 euros. 

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