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Shourouk, diseñadora de joyas y complementos: “La aplicación de una nueva técnica es lo que define el proceso creativo de cada colección”

Mircoles, 4 Enero 2012

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La alta bisutería no tiene nada que envidiarle a la joyería tradiconal. Es más, está libre de ciertas ataduras técnicas y creativas que limitan a la joyería. Una de las creadoras más sobresalientes del momento es la diseñadora parisina de origen tunecino Shourouk, que ha colaborado con grandes de la moda de la talla de Gaultier, Galliano o Cavalli.

¿Cómo llegas al mundo de la joyería? Me he criado en un universo realmente femenino. A las mujeres tunecinas les gustan la ropa y las joyas deslumbrantes para las grandes ocasiones como las bodas. Tengo este recuerdo vívido de mi abuela sacando su joyero de su armario mientras mi hermana y yo nos sentamos en la cama observándola a ella y a mi madre sacar los anillos, pulseras, pendientes, gargantillas. En esas ocasiones todas las mujeres de la familia se vestían juntas, ayudándose unas a otras, retocándose frente al espejo. El olor a laca de pelo, el sonido del secador de pelo, el maquillaje, el perfume, toda esa efervescencia femenina era fascinante y creo que es lo que me llevó hasta el diseño de joyas.

Tus raíces por tanto están muy presentes en tus diseños. Siendo original de Nabeul, una ciudad famosa por su tradición en el bordado artesanal, he aprendido técnicas de allí y siempre he encontrado realmente inspirador toda la parafernalia del vestir tradicional tunecino.

¿Cuáles son los materiales favoritos con los que trabajas? De todos los materiales que uso, debo confesar que probablemente los cristales de Swaroski son mis favoritos. Son el principal componente de mis diseños y me gusta mezclarlos con lentejuelas de metal o materiales nobles como la seda o el satén.

¿Cuáles son tus influencias creativas? Mis influencias en el diseño de joyas van de la clásica joyería francesa como Cartier a la suntuosa joyería de los maharajás. Me divierte mezclar todas esas influencias de una forma contemporánea y pop.

La joyería es un sector muy competitivo copadas por unas pocas grandes firmas. No debe ser fácil posicionar una pequeña firma independiente como la tuya. Cuando lanzas una firma independiente necesitas trabajar con un producto fuerte, de calidad y nuevo. Los compradores siempre están ansiosos de novedades, especialmente en accesorios, por lo que yo diría que la principal dificultad en este sector no es agradar sino perdurar.

¿Cómo es tu proceso creativo? Lo primero de todo, es que me gusta estar rodeada de objetos bellos. Colecciono libros, imágenes y piezas vintage. Siempre me traigo algo de mis viajes, ya sea unas pulseras indias que compré en un mercado de Bombay, o unas garrafas vintage de Tailandia. Partiendo de ahí, manipulo mis materiales, hago algunos bocetos, pero toda va más de jugar con los cristales. Una colección siempre parte de la aplicación de una nueva técnica que define el proceso creativo, por ejemplo ahora estamos fabricando nuestros propios cristales coloreados o estamos experimentando nuevas formas de trenzar una pulsera de la amistad. Al final, una pieza se finaliza cuando las florituras están terminadas, cuando me doy cuenta de que no hay un solo cristal que quiera mover de donde está.

¿De dónde te lega la inspiración para tus piezas? Tomo la inspiración de muchas cosas. Habiendo nacido en París me siento como una genuina parisina, me gusta el clasicismo de la ciudad mezclada con los grandes crisoles de culturas que puedes encontrar en cada área de ella. Además mi estudio está cerca del Centro Pompidou, el museo de arte contemporáneo, este es mi terreno, descubro muchos de mis materiales allí y me gusta su atmósfera intensa. También viajo mucho por mi trabajo y siempre me ha inspirado la cultura india. Cuando niña descubrí las películas de Bollywood, los colores, las ricas vestimentas, las sorprendentes coreografías. Ya de mayor viajé a India y me enamoré de este país de contrastes. De los palacios de los maharajás a los poblados de chabolas, la inspiración está siempre esperándote en cada esquina. Ellos tienen una genuina cultura kitsch combinada con una rica historia, que no deja de ser una inagotable fuente de inspiración para un diseñador.

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¿Tienes alguna pieza de la que te sientas especialmente orgullosa? Estoy realmente orgullosa del collar Capsula porque esta pieza tiene toda una historia, es una nueva interpretación de un primer collar que hice. Partí del diseño y la forma originales pero rediseñé por completó el ornato, añadiendo colores y un toque de rosa destellante, mientras que original era todo metálico. Más recientemente me he vuelto fan de los anillos Bernadette, Louise y Lucienne de nuestra última colección. Es una reinterpretación de piezas cortesanas indias usadas para bailar el Khatak para la corte real Mughal. Tres anillos clásicos unidos unos a otros por delicadas cadenitas. Encontré estas piezas intrigantes, bellas y completamente funcionales. Puedes usar un bolígrafo sin ninguna incomodidad y aun así quedar totalmente glamuroso.

Tienes una distribución muy interesante en España, en boutiques muy selectas. ¿Conoces España? Sí, la conozco y uno de mis sitios favoritos es Sevilla, ¡por supuesto! Me encanta ir allí y comprar abanicos tradicionales. También una de mis favoritas películas es Mujeres al borde de un ataque de nervios de Pedro Almodovar. Siempre concibo a la mujer española impetuosa y guerrera. Así que pienso que es lógico que el estilo español casé perfectamente con mis piezas, porque estas son diseños fuertes y solo una mujer con mucha personalidad puede llevar este tipo de joyas.

¿Cómo es la experiencia de colaborar con grandes diseñadores de moda como Gaultier? Jean Paul Gaultier estaba de vacaciones en Barcelona cuando vio mis diseños en una boutique. Me contactó para que realizara los accesorios para su colección de Alta Costura otoño/invierno 2009-2010. Colaborar con diseñadores de su talla es una gran experiencia porque tienes que aprender a adaptarte. Cuando ellos te contactan es porque les gusta tu estilo, pero tú tienes que hacer que este funcione ajustándose a sus ideas. Es todo un reto.
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shourouk.fr

Cari Lapique, embajadora de Joyería Suarez: “No soy una mujer que se fije en el valor de las joyas”

Mircoles, 21 Diciembre 2011

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Fotografías: Ernesto Castillo para Fondo de Armario

No siempre se tiene la oportunidad de departir con alguien a quien conoces por las revistas del corazón. Esa impresión de hablar con alguien con pátina de papel couché es algo que tengo muy superado cuando se trata de diseñadores y modelos, pero los protagonistas de ¡Hola! aún me producen cierto respeto. Por eso cuando se presentó la oportunidad de entrevistar a Cari Lapique en su faceta de embajadora de Joyería Suarez ni me lo pensé. Impresiones personales: me resultó muy cercana y afable, muy con los pies en la tierra y dispensadora de esa simpatía especial que tienen las reinas sociales que te hacen sentir que el hablar contigo fuera lo mejor que le ha pasado en mucho tiempo. Muy alejada del cliché de socialité ociosa, Cari lleva una intensa agenda como parte del equipo de Joyería Suarez, y así me lo explicó tras ordenarme apearla del usted y que la tratara con confianza:

¿Cómo definirías tu trabajo con Joyería Suarez? Bueno, es extensísimo. Va desde atender a clientes especiales, a estar con el departamento de marketing, o atender a cualquiera que entre en la joyería y estoy yo allí. Ya te digo, implica muchas cosas, especialmente ser embajadora de la marcas en los distintos eventos e inauguraciones.

¿Qué es lo que más te gusta del estilo de Suarez? Que son creaciones de buenísima calidad a precios interesantes, y de diseño estupendo que se adelanta incluso a tendencias y a los movimientos de la moda.

¿Eres una mujer de grandes joyas en tu vida? Cuando me visto me decanto por joyas grandes, favorecedoras, que me aporten luz. No soy una mujer que se fije en el valor de las joyas, eso no me importa, prefiero que sean piezas que me aporten.

¿Y una joya fetiche que tenga en su joyero? Mi alianza de matrimonio, nunca me la he quitado.

Con la que ha caído, está cayendo y caerá económicamente parece como que el lujo ha tenido que redefinirse para no ser ostentoso, no ser hiriente. Pero es que el lujo no tiene que ser ostentoso, no considero que tenga nada que ver.Yo creo que el lujo es otra cosa, ¿no crees?

Claro, pero de alguna manera habrá afectado a la línea de trabajo de Suarez. Bueno, sí, nos hemos adaptado a la situación. Tratamos de crear piezas para todos los bolsillos. Por ejemplo hemos empezado a realizar joyas en plata mezclada con diamantes.

Tú eres un ejemplo de elegancia discreta y tienes dos hijas fantásticas. ¿Qué has tratado de  inculcarles en cuanto a estilo? Básicamente que sean discretas, pero no es algo que haga falta decírselo, simplemente es algo que siempre han visto en casa, lo han vivido.

¿Y ellas qué te han aportado a ti? La juventud, la frescura.

¿Eres muy autocrítica frente al espejo? ¡Qué va! No tengo tiempo, siempre voy con prisas.

¿Qué diseñadores de moda han marcado tu vida? Aquí en España tenemos excelente diseñadores, pero me vas a permitir que hable de los de fuera. De los de aquí conozco a muchos, y son buenos amigos, así que me pones en un compromiso. Tengo un gran respeto por el trabajo de Oscar de la Renta o de Valentino. De Chanel me gusta mucho su estilo. Pero cada uno tiene su momento, su lugar y su edad para llevarlos.

Eres una mujer de estampados. Sí, me encantan. Sobre todo recurro mucho a ellos cuando me voy a encontrar con vosotros, la prensa.

He leído en diversas ocasiones que reivindica que no es cierta esa etiqueta frívola que los medios han propiciado sobre su familia. No somos frívolos en absoluto. Lo que pasa es que la prensa nos ve solo cuando vamos a eventos. Pero nos levantamos todas la mañanas para ir a trabajar, ahí no está la prensa.

Con lo agresiva que se ha vuelto la prensa del corazón mejor que te cojan a cubierto, ¿no? Sin duda, pero yo no tengo queja, a mí siempre me ha tratado fenomenal ¡Hola! Yo no tengo problemas con nadie. Salir en la prensa nunca me ha producido sinsabores.

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www.joyeriasuarez.com

Laurent Gibiot, creador de HOPER Studio: “Tanta oferta de productos en serie hace complicado encontrar algo realmente especial”

Viernes, 18 Noviembre 2011

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Creo que es a Giorgio Armani a quien se le atribuye la frase que dice “Una joya impactante puede hacer que una prenda simple luzca elegante”. Humo no creo que le saliera al decirlo. Todos sabemos que el mejor aliado de un fondo de armario básico es el complemento rompedor que marque la diferencia. Justo eso es lo que ofrece Laurent Gibiot, un parisino afincado en Madrid que ha creado una nueva línea de accesorios de lo más fascinante. Su colección de otoño/invierno está formada por brazaletes artesanales en piel de la mejor calidad que produce en ediciones limitadas. HOPER, que es como se llama la firma creada este mismo año, es toda una revelación para buscadores de piezas fetiche. Estoy seguro que estos brazaletes diseñados basándose en la ancestral técnica del origami os fascinarán.

¿De dónde nace tu interés por la moda? En verdad empecé estudiando arte contemporáneo en París, dedicando la mayoría de mi tiempo a trabajos más gráficos e instalaciones. Sin embargo, la moda siempre me interesó y aunque el arte había despertado mi gusto por los materiales y los objetos en general, quería relacionar esos dos mundos en un producto palpable y concreto. Por eso, con las ideas más claras, decidí seguir mi camino en el diseño de moda. Era algo que ya había intuido estando en la escuela de arte y lo confirmé más tarde. Aunque la ropa puede ser considerada por algunos como objetos, encontré en los accesorios la forma más excitante de expresarme y percibir la moda per sé.

¿Cómo nace la idea de HOPER? HOPER nace muy pronto y muy tarde a la vez. Cuando me gradué ya estaba decidido a producir una colección de complementos, pero necesité bastante tiempo para pensar en lo que quería transmitir. Luego de ver, leer y tocarlo todo fue cuando el proyecto se concretó: los origami en papel que había desarrollado en aquel momento mutarían en piel.

¿Qué es lo que atrae del origami como fuente creativa? El mayor atractivo radica en la versatilidad de la técnica, además de ser tradicional. Busco el minimalismo, la sencillez de las cosas pero que esconden extrema dificultad. Siempre me ha gustado jugar con papeles e imaginar formas geométricas en el aire, elementos constantes en mis trabajos. Desarrollar origami en piel terminó siendo el principio y el resultado de todo.

¿Cómo está funcionando la idea de hacer accesorios artesanales, a mano y exclusivos? Poder introducir elementos exclusivos y de calidad hechos a mano es algo casi inusual, y hoy en día muy importante. Vivimos atacados por tanta oferta de productos en serie que encontrar algo más especial es complicado. En mi opinión un complemento, una joya, es algo muy personal… más que la ropa, y aunque trabajo por temporadas intento crear piezas atemporales. 

¿Hacia dónde te gustaría que evolucionara tu firma con el tiempo? No lo sé, la verdad. Lo que puedo decir es que aunque ahora estoy trabajando en la colección para mujer, nuevas ideas se están gestando. Es por esto que considero a HOPER como un estudio, una mezcla de proyectos respondiendo a una misma y única estética.

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www.hoperstudio.com

Retrato de Alberto Saguar

Joyas de famosos… la saga continúa

Lunes, 6 Diciembre 2010

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Esa gran mujer que es Angelina Jolie no se conforma con ser actriz, directora, madre y embajadora de ACNUR (que digo yo que con tanto paro podría dejar algo para las demás… aunque fuera su marido). Ahora quiere además ser diseñadora de joyas. Sí, como lo habéis oído, ya es un hecho. Angelina va a lanzar una línea de joyas. Pero, bueno, ya sabeis que detrás de estos proyectos siempre hay alguien que pone el 100% de la experiencia y el 99% del trabajo. En este caso es Robert Procop, antiguo CEO de Asprey y actual joyero de cabecera de la actriz-directora-madre-embajadora-diseñadora.

Es realmente irónico que ahora todas las estrellas de la música o el cine estén capacitadas para diseñar joyas. Por poner un caso: Pete Doherty. Aquel tipo de aspecto realmente desagradable que influyó en la estética de la moda tan nocivamente a través del trabajo de Hedi Slimane, ese chico más conocido por sus desfases que por su música, pero aún más conocido por su relación con la modelo-diseñadora-madre-icono del estilo Kate Moss… aquel tipo, digo, ¡¡¡también tiene su línea de joyería!!! Este experimento nos llega de la mano de la genial joyera londinense Hannah Martin, inspirada por los dibujos de Doherty, y ha tomado el nombre de Albion Trinketry.

Lo que me asombra es lo alejados que están en realidad los personajes con el mundo que han elegido para “diseñar”. Por un lado Jolie no es que sea una gran coleccionista de joyas como Elizabeth Taylor, es más, estoy convencido que todo lo que le vemos lucir en las galas del cine son piezas prestadas. Y por otro Doherty hizo un comentario en la presentación que me parece sumamente divertido: dijo de sus propias joyas “Es una pena que no me las pueda permitir para mí mismo, cuestan una fortuna”.

Bueno, aquí en España no es algo que nos coja muy de sorpresa, porque famosa sin oficio reconocido que tenemos, famosa que nos sale con una colección de joyas para llamarse ‘diseñadora’. Se me viene a la cabeza Marina Danko, por ejemplo, pero es que la barranquillera estudió arte en Francia y la carrera de diseñadora de moda en Estados Unidos Estoy seguro que de no haber sido mujer de torero hubiera alcanzado cotas profesionales diferentes a las que ostenta hoy, pero cuidar de un torero y diseñar joyas es algo complicado de compaginar, sobre todo porque todo el mundo tiende a conceptualizarte como alguien a la que simplemente le gusta juguetear con las piedras semipreciosas. Otra que fue mirada con sospecha fue Eugenia Martínez de Irujo que no se conformaba con ser imagen de Tous, sino que lanzó su propia línea con los joyeros catalanes. Todos pensamos que era un caprichito, ¿pero cuántas van ya? Y es que de doña Cayetana no sólo se heredan título, sino el temperamento creativo.

Karen Bizer, diseñadora de joyas: “me interesan los detalles invisibles que sólo pueden disfrutar los dueños de las joyas”

Mircoles, 28 Julio 2010

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Soy muy fan de la alta joyería norteamericana, porque mantiene un fino equilibrio entre la comercialidad, el lujo y el arte… y porque no ha sucumbido a la destructora influencia del minimalismo artístico de muchos diseñadores de joyas europeos (y en especial españoles). Un buen ejemplo de lo que quiero exponer es Karen Bizer, que me fue descubierta por una colega editora que ha viajado recientemente a Nueva York y traía en su móvil algunas fotos de su piezas (los casi 5.000 dólares del anillo que me mostraba lo hacían inaccesible a su plan de shopping neoyorkino). Karen Bizer viene del mundo editorial, en los 80s trabajó en WWD y la revista W, y si nos atenemos ala experiencia, la gente que ha pasado por el mundo editorial suelen ser magníficos diseñadores (véase Vera Wang). Así que no podía menos que ponerme en contacto con ella y profundizar sobre su universo creativo.¿Cómo nace en ti el interés por la joyería? Mi interés por la joyería viene como una consecuencia natural de mi interés de siempre por la moda y mi amor al arte y su historia.

¿Tu paso por el mundo editorial (de moda) te es útil en tu nueva faceta? Mi experiencia en la moda ha sido muy útil diseñando joyas porque me ha proporcionado bastantes conocimientos sobre diseño de joyas e historia de la joyería. También me ha sido útil para poder editar mi propia colección y trabajar todas esas ideas que es necesario sopesar en el proceso que te lleva a tomar las decisiones finales sobre qué incluir y qué no en la colección.

¿Con qué piedras o gemas trabajas más a gusto? Mis piedras favoritas incluyen los ópalos, el chrysoprase, los granates mandarin y demantoid, la turmalina de Paraiba y, por supuesto, los diamantes.

¿Y tus influencias más directas? Me interesa el oro tradicional de alto quilataje y las técnicas de orfebrería, así como las joyas antiguas del siglo XX, en particular el periodo Art Decó.

¿Cómo es el proceso de diseño de una joya? ¿Empiezas a partir de una piedra determinada o tienes la idea del diseño en la cabeza y buscas la piedra que se ajuste a ella? Suelo comenzar por los materiales, una piedra de color, por ejemplo, que sirve de inspiración para el siguiente paso del proceso de diseño, el borrador que termina convirtiéndose en el boceto de trabajo que marca la producción.

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¿Qué te inspira a la hora de diseñar? A mí me inspira el buen diseño, ya sea el trabajo de forja de una reja de hierro de Central Park o las sensuales y suaves curvas de un coche antiguo.

¿De qué pieza o piezas te siente especialmente satisfecha? De lo que más estoy orgullosa es del diseño y la complejidad de mis anillos. Cada detalle ha sido, creo, considerado con acierto, desde la parte interna del anillo grabada con un signo de la buena suerte, a las paredes que son talladas a mano y a veces llevan un micro-paveé de diamantes. Estoy especialmente orgullosa de esos  aspectos que dan placer sólo a sus portadores, cosas que nadie más nota o repara en ello.

Signos de la buena suerte ocultos en los anillos… ¿es importante para ti la parte ‘espiritual’ de las joyas? Sí, me gustan los signos de la buena suerte. ¿Quién puede resistirse a la buena suerte?

Cuando realizas piezas a medida por encargo, ¿los clientes tienen claro lo que quieres o te dejan libertad creativa? No, ellos no suelen venir con una idea clara. Es un proceso que comprende mucha comunicación entre el cliente y tú y una pizca de psicología.

www.karenbizerfinejewelry.com

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Joyas con sentido

Domingo, 20 Diciembre 2009

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En estas fiestas, cuando toca regalar, la frase que uno más se repite cuando está eligiendo un regalo que no termina de convencerle es “bueno, la intención es lo que cuenta”. Eso pasa porque los regalos, por mucho que queramos pensar lo contrario, han terminado por estar exentos de significación. ¿Qué puede significar para ti un jersey más en el armario? Más bien poco. Y con las joyas pasa tres cuarto de lo mismo. Porque seamos sinceros, el 99% de las joyas que compramos no son especialmente brillantes (creativamente hablando). Las que al final se convierten en las favoritas de nuestro joyero, las que usamos más, las que esperamos que pasen de generación en generación, no tienen porque ser tampoco las más caras, las de más diamantes… sino las que han llegado a ti cargadas de significación.

De eso me di cuenta mientras entrevistaba recientemente a Mónica Vinader, diseñadora de joyas española afincada en Inglaterra que ha sido premiada como mejor marca de joyas de 2009 en los UK Jewellery Awards. Mientras me enseñaba las pulseras Fiji (abajo), una nueva revisión del tema ‘brazalete de la amistad’ pero en lujoso, me dijo: “la gente busca ahora joyas con valor añadido, con valores, joyas con significación”. Se trata de dar un toque de nobleza y distinción a esas pulseritas que llevan impregnadas todo el cariño de quien te las regalas, quizás por la nimieza de su valor material. Con las pulseras de Vinader no tienes ya porque avergonzarte cuando tiendes la mano para saludar y el puño de la camisa revela una muñeca mal-adornada con pulseritas de hippies.

Esta máxima o tendencia (la de las joyas con significación afectivo) la recordé cuando recibí la nota de prensa de la colección de Bliss by Damiani “FILROUGE” (arriba), que se está preparando para dar el golpe en San Valentín por ser una colección con Mensaje. “Todo empieza con un hilo, Fil Rouge, que toma forma y se convierte en pensamiento, en un valor. El pensamiento tiene un valor profundo que a través de la moneda expresa su leitmotiv. Fil Rouge expresa la unión, el contacto y el profundo entendimiento. El color rojo representa la fortaleza de esta unión y a su vez la sensualidad. Fil Rouge es un concepto que expresa uniones, sentimiento, afecto entre gente que está lejos la una de la otra. La frase grabada sobre la moneda representa esta unión: Il pensiero è un filo che unisce (el pensamiento es el hilo que nos une)”.

Pero si pienso en mensajes y en joyas, y uno esos dos pensamientos, es normal que mi deformación profesional me lleve inexorablemente a Divinas Palabras, que llevan muchos años impregnando de mensajes todo aquello que producen. Sus joyas las crean en cooperación con Karatnia , una productora de joyas desarrollada por el Grupo Cunill, y se caracterizan por llevar mensajes gravados que describen el espíritu de la pieza y lo que representa. Sus anillos me gustan especialmente, y abajo reproduzco su anillo que reza ‘La suerte es de los valientes’, aunque me parece más significativos a efectos de sentimientos los anillos de compromiso en acero, o acero y oro, que tienen grabados ENGAGEMENT e INDEPENDENCE, los dos pilares básicos sobre los que asentar cualquier relación sana y funcional.

Joyas regaladas con sentimiento y que materializan sentimientos de forma evidente… joyas que no terminarán en el monte de piedad con esto de la crisis.

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Las pelis, las joyas y Bizancio

Jueves, 3 Diciembre 2009

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Si por algo me gustan las películas de época es por el trabajo de los diseñadores de vestuario. Estoy seguro que todo el mundo, alguna vez en la vida, ha ido a ver una película simplemente por el vestuario.  Todos diréis que no, pero pensad en María Antonieta o Memorias de una geisha… ¿No es menos cierto (como dirían los abogados, no comprendo por qué hablan tan raro) que las promos de las pelis hacían hincapié en el vestuario? ¿Y no es menos cierto asimismo (de nuevo tono de litigante) que cuando fuiste a ver esa peli ibas predispuesto a una sobredosis de belleza visual? ¡Voilá! De ahí deduzco, señoría, que el acusado fue a ver estas películas influenciado por sus vestuarios. Pido que le sea denegada la libertad bajo fianza.

¡Cómo desvarío! Lo que quería decir es que me parece que no nos molestemos en aprendernos los nombres de los directores de vestuario de las películas que nos gustan. Ahí van algunos que seguro has escuchado alguna vez pero que no has retenido: Milena Canonero (María Antonieta, Memorias de África… ), Colleen Atwood (Chicago, Memorias de una geisha, Nine…), Janty Yates (Gladiator, El reino de los cielos…) o James Acheson (El último emperador, Las amistades peligrosas, Restauración…), entre muchos otros. La labor de estos creativos los lleva a establecer colaboraciones con prestigiosos joyeros que recrean el estilo de la época en joyas exclusivas para las películas.

Pero imaginad que se quisiera hacer una película ambientada en el Imperio Bizantino. Esta temporada es tendencia en joyería, así que el trabajo estaría medio hecho ya, sólo habría que elegir entre las colecciones que están en el mercado. El estilo de las joyas bizantinas y las artes decorativas de esta civilización han llamado la atención de muchos creadores de joyas esta temporada. Sylvie Corbelin, por ejemplo, reinterpreta la clásica cruz bizantina en oro incrustándola de gemas, mientras que Solange Azagury Partridge prefiere centrarse en la larga tradición de los esmaltados de Bizancio. Ya en los famosos mosaicos de Ravena se da testimonio de la espléndida la orfebrería bizantina, donde las placas de oro se decoran con esmaltes cloisonné, que se obtenían mediante el vertido de vidrio fundido en alvéolos delimitados por hilos de metal. Estos esmaltes son hoy rarísimos y difíciles de reproducir por la viveza de color. Para ver esmaltados originales lo mejor es darse un paseo por Venecia, concretamente por San Marcos donde está la famosa Pala d’Oro que forma el altar mayor. Boucheron, Suarez, Durán, Piaget, Bvlgari… la lista de amantes de lo bizantinono termina. Me voy a detener un instante en ArqueoJoya, una firma creada por Iris y Estrella Cervera que combinan los elementos arqueológicos con la joyería, y en la que podemos encontrar cruces bizantinas de bronce del siglo VII d.C.  engarzada en oro con brillantes. Piezas con un doble valor, el de joya y el de pieza histórica.

Así que esta es la temporada propicia para jugar a ser la emperatriz Irene ‘La Ateniense’, famosa por su belleza (aunque de origen pobre), que curiosamente prefirió que la llamaran basileus (”emperador”), en lugar de la forma femenina que le correspondía. Fue regente de su hijo Constantino VI y también asumió el poder en solitario. Muy buena madre, lo que se dice buena madres, como que no fue. Primero decretó que ella tendría siempre prioridad en el gobierno frente a su hijo Constantino. Cuando este se convirtió en oposición y urdió una conspiración, esta la aplastó y castigó a los culpables, encarcelando a su propio hijo. Después el recuperó el poder pero una serie de fracasos militares hicieron que le devolviera el poder a su madre. Años después Irene tramó una conspiración contra su hijo siendo finalmente apresado y cegado por orden de su madre. Las heridas le causaron la muerte.  Así se convirtió en la primera emperatriz en la historia del Imperio Bizantino por derecho propio. Eso sí, no creo que la felicitaran mucho en el Día de la Madre. Digno de una película de Amenabar.

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Con las llaves al cuello

Mircoles, 20 Mayo 2009

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Y seguimos con la joyería…¿Qué terrible secreto llevamos a cuestas para sellarlo con un candado y nunca separarnos de la llave que lo desvele? No hay colgante que pueda tener más interpretaciones como el llevar una llave al cuello. ¿Llevas la llave de un amor o simplemente del sexo (de un cinturón de castidad, como en la Edad Media)? ¿Llevas la llave de la sabiduría de la simbología masónica o te basta la suerte de las llaves esotéricas? ¿Qué mensajes estás mandando con una llave al cuello?

Tiffany’s ha lanzado una deliciosa colección de llaves en oro, plata y diamantes  con aspecto de llaves antigua que lucen realmente esplendorosas en el escote. Pero no es nada original. En la colección de joyería de Louis Vuitton también encontramos llaves de diamantes (aunque con un aspecto más actual) e incluso candados. Pero ya sabe que voy de moderno por la vida, así que me gustaría mostrarles algo más ‘alternativo’.Se trata de una firma de Los Ángeles creada por Tiffany Lee y que lleva por nombre Kid Viskous, que utiliza materiales menos nobles (como el vinilo) pero con resultado muy muy interesantes. Esta firma es uno de los últimos fenómenos en joyería avant-garde. Olvídate de los diamantes y el oro, lo que cuenta es el diseño.

¡Ya lo sé! Estás pensando: “yo, delante del escaparate de Tiffany’s lo único que me puedo permitir hacer es pegarme un cabezazo y caerme inconsciente al acerado”. Pues no te preocupes, ya sabes que siempre doy opciones low cost para todo. Paséate por uno de tantos mercadillos populares que hay en la geografía española donde se vende basura a precio casi de regalo (¿basura a precio de regalo?, realmente digo tonterías) con sólo que regatees un poco (y que encuentres la cartera en su sitio a la hora de pagar: vigila la cartera, no digas después que no te avisé). Hazte con una de esas llaves antiguas (no demasiado grandes, no queremos echar a perder las cervicales) y llévala a pulir. Así tendrás un colgante estupendo por casi nada. Y si además eres mañoso/a y sabes dorar con pan de oro puedes convertirlo en una auténtica joya.

El que no se consuela es porque no quiere.

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Bonito (y caro) souvenir

Lunes, 18 Mayo 2009

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Esta semana va a estar dedicada a las joyas porque a veces me sorprendo de lo ignorante que puedo llegar a ser (y no digo “podemos llegar a ser” para no subestimar a nadie) en este ámbito. Creemos que estamos en el cénit de la civilización y que los procesos artísticos y técnicos que empleamos en la actualidad son los más refinados y bellos de la historia. ¡Falso!

Basta con darse una vuelta por los museos (aprovechando hoy es el Día Internacional de los Museos en 145 países) para constatar que nuestro grado de refinamiento no es nada comparado con el de griegos, romanos e íberos, por poner algún ejemplo. No hay más que mirar el famoso Tesoro del Carambolo descubierto cerca de Sevilla, de origen tartésico, y que se data entre los siglos VIII y III antes de Cristo. ¿Recuerdan aquella desagradable enfrentamiento en Ayuntamiento sevillano y Jesús Aguirre, marido de la Duquesa de Alba y Duque consorte allá por la Expo 92? Aguirre ejercía de Comisario de la Expo 92 y encargó a un prestigioso joyero de Madrid, conocido suyo, una reproducción en oro del tesoro con propósitos expositivos, pero el Ayuntamiento alegó que podía ser que las piezas que se devolvieran no fueran las originales y todo ello llevó a un cruce de acusaciones la dimisión de Aguirre.

Pero me desvío de la cuestión, que no es más que la vigencia conceptual de las joyas a.c. (ante de Cristo). Pero no es nada excepcional el caso de este tesoro. A ver, elijamos un museo al azar. Ummm, a ver, a ver… El Metropolitan de Nueva York (bueno, no es al azar, y ya verán por qué). Buscamos entre su catálogo greco-romano joyas. ¡Bingo! ¡Gamínedes! (abajo) Cojamos como ejemplo la colección de joyas llamada Gamínedes por representar a este príncipe troyano convertido en águila por Zeus. Las joyas deben ser del 330 al 300 a.c., y sin embargo son totalmente actuales dignas de las más prestigiosas joyerías del mundo (a no ser porque muchas de las joyas que encontramos hoy son mucho más burdas que las de la antigua Grécia).

Y en ello deben estar porque MET (y ahí viene la justificación de porqué lo he elegido ‘al azar’) le ha encargado al joyero Gurhan Orhan una edición limitada de joyas (arriba) para celebrar la exposición “Afghanistan: Hidden Treasures from the National Museum, Kabul” que se inaugura el 23 de junio. Estas joyas están inspiradas en las famosas piezas antiguas afganas (escondidas durante el dominio Taliban) que se exponen en esta muestra, incluyendo la célebre Tesoro Dorado de Bactria. Esto hace que el concepto de ‘recuerdo de museo’ se eleve a un nuevo nivel. No es lo mismo que te claven 30€ por una traza con una obra de arte inscrita que gastarte 28.780$ en una gargantilla de oro de 24 kilates, turquesas y perlas.

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Una caja de joyas india

Lunes, 30 Marzo 2009

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Nunca me han atraído las grandes colecciones de joyas. Y que me perdonen Cartier, Bvlgari, Chaumet… Pero a pesar de lo exclusivas que son sus piezas (por el precio), no dejan de tener ese halo de prêt-à-porter aunque sea a nivel de popularidad. Todo el mundo conoce los típicos felinos de Cartier, y aunque son exquisitos, no me causan asombro. En joyas siempre me excita encontrar diseñadores que son casi artesanos, pero que poseen ese toque ‘especial’ que hace de sus piezas verdaderos fetiches. 

También pienso que el minimalismo está sobrevalorado en joyería. Un buen joyón debe causar al menos espanto, que te haga exclamar “ay, Dios, qué barbaridad, ¿cuántos quilates llevas encima?” Por eso me entusiasma Manju Jasty, porque sus joyas son un deleite para los sentidos y hay que mirarlas y requetemirarlas para entenderlas y apreciarlas. No se pueden ponderar de una simple mirada. 

Esta belleza (Manju Jasty) que podría ser la favorita de un maharajá de fábula llegó a Nueva York desde su India natal para estudiar business y desarrolló una exitosa carrera en el mundo financiero durante una década en el sector de  las inversiones bancarias. Su interés en las joyas comenzó como un juego, deconstruyendo y volviendo a elaborar piezas que ella había heredado, ya que su estilo personal es mucho más simple que el intrincado gusto indio en joyas. El veneno de la joyería corría por sus venas ya que es parte de su cultura, así que cada año procuraba crearse una joya especial buscando materiales y artesanos en la India. 

No pasaron desapercibidas, y del reconocimiento entre la familia empezó a funcionar un virulento boca a boca que le granjeo cierto prestigio. Cuando dejó el sector financiero lo tenía claro. ¿Y como renunciar a esa vocación, cuando su propio nombre ‘Manju’ viene del sánscrito y significa “caja de joyas”?