Blogs

Archivo de la categoría ‘Tengo una duda’

Pregunta: ¿Cuál sería una buena elección para empezar una colección de relojes?

Jueves, 21 Mayo 2015

Siempre me han gustado los relojes y tengo una colección curiosa de ellos, pero todos de marcas asequibles. Ahora que me lo puedo permitir me gustaría comenzar a coleccionar relojes de alta gama pero me da un poco de pánico dar el primer paso por miedo a elegir mal. ¿Qué me recomendarías?

Los amantes de relojes tienen muy claro aquello que hace de un reloj una pieza de colección, pero sin duda el momento de comprar el primer reloj de precio importante es digno de un ataque de pánico. ¿Estaré eligiendo bien?, ¿esto es lo mejor que puedo hacer con mi dinero?, ¿qué modelos será el más adecuado?

Yo siempre digo que elegir un reloj-joya comprende cierta preparación mental, algo parecido a cuando te haces un tatuaje. Exige cierta madurez y determinación. Cuando te haces un tatuaje has de pensarlo bien porque te va a acompañar siempre y acometer la empresa irreflexivamente puede llevarte a recordar lo estúpido que eres cada vez que te asomes al espejo para el resto de tu vida. Un reloj de colección es igual, debes tener claro no sólo que te gusta hoy, sino que seguirá gustándote mañana, dentro de un año, de una década y más allá. Es decir, debes elegir un reloj que se conserve a lo largo de los años como un buen vino, no sólo conservando su calidad sino mejorando a cada paso.

Por eso, en ese primer momento de comenzar a comprar relojes, lo idóneo es decantarse por un modelo clásico, resistente a las tendencias. ¿Eso qué significa? Que debes elegir un modelo simple, y que su belleza resida precisamente en esa sensación de que podría haber sido el reloj de tu padre o de tu abuelo. Confía en las firmas de prestigio reconocido, en esas que se repiten en el universo del reloj vintage, es una garantía en cuanto a calidad de su maquinaria. Se comedido en las dimensiones, evita los extremos. Lo ideal es un reloj entre los 38 y 40 mm. Y si el presupuesto lo permite, que haya algo de ‘nobleza’ en su metal, como platino.

Ejemplo: Entre las piezas presentadas en la última Feria de Basilea, a mí me gusta mucho el Blancpain de la Colección Villeret con referencia 6669-3642-55B.

bp.jpg

Un estilo muy simple y clásico, a la vez que bello, donde se pone de manifiesto los valores auténticos de la relojería tradicional. Un modelo intemporal con caja doble pomme de oro rojo de 40 mm y números romanos. Ahora bien… ni sé el precio, ni quiero darme un susto preguntándolo, pero yo apostaría a que sube de los 20.000 euros.

Pregunta: ¿Qué #@*$ hago con los %@#*$ guantes para no perderlos?

Viernes, 19 Diciembre 2014

Hola. Dame una solución para no perder los guantes continuamente. Si me los meto en el bolsillo del traje me lo deforma porque abultan mucho.

Querido amigo, Feliz Navidad. Perdona que edite tu pregunta y adecue el contenido para una franja de emisión especialmente protegida, no vaya a venir la CNMC y me amenace con cerrarme el chiringuito como a Sálvame. Tu pregunta, lejos de tener una obvia respuesta en que te aconseje comer rabitos de pasa para mejorar la memoria, me das pie para demostrar la importancia de los pequeños elementos de estilo. No te sientas solo en tu tribulación, a mí me pasaba justo lo que a ti. Salía a la calle pertrechado a conciencia para el frío y el problema surgía cuando cambiaba a un ambiente más cálido, tipo sofocante sucursal bancaria donde siempre hay un empleado al que le parece que el infierno es más frio que el Polo Norte. Nunca sabía qué hacer con bufandas y guantes. Los guantes en particular son un especial incordio. Llegas a tu destino, te los quitas y ahora te pasas todo el rato con ellos a cuestas por todas partes: ya te los dejas olvidados encima de una barra de bar, ya lo metes en el bolsillo del abrigo que llevas doblado en el brazo y terminan desapareciendo misteriosamente… En fin, que junto con el móvil los guantes son de lo que más solemos perder. Además tienes razón con lo de meterlos en el bolsillo. Si te los guardas liados se hace un bulto horrible que termina deformando, como bien dices, la prenda. La solución me llegó de la mano de (si no recuerdo mal) una foto de Jim Gold, donde lucía en el bolsillo superior de un abrigo los guantes (dedos para arriba) a modo de ‘pañuelo’. Me pareció muy elegante y desde entonces es cómo lo hago yo: me quito los guantes, uno lo guardo doblado en un bolsillo interno y el otro, lo doblo primorosamente, y lo meto en un bolsillo externo con los dedos asomando fuera. El ejemplo te lo muestro a continuación en un estilismo de Duchamp que usa el mismo método. Espero que te sirva de utilidad. Y proponte como reto para 2015 eliminar las palabras tipo “#@*$” y “%@#*$”, y mucho más “#@*$%@#*$”, de tu vocabulario habitual.

duchamp.jpg

Estilismo de la colección otoño/invierno 2014/2015 de Duchamp 

Pregunta: ¿Cómo me coloco la bufanda con estilo?

Mircoles, 5 Noviembre 2014

Todos los años tengo el mismo problema con la bufanda y es que no sé cómo ponérmela con estilo. No soy alto ni tengo el cuello largo y si uso bufandas gruesas me hace más bajo y me agobia mucho llevar el cuello tan envuelto, y con las bufandas de toda la vida no sé nunca cómo colocarlas para resulten estilosas.

Querido lector,

Yo soy partidario de usar la bufanda de la forma más funcional posible, es decir, para que cumpla la función para la que fue concebida. Entiendo que usas las clásicas bufandas de lana, no las tricotadas, por lo que la pregunta que tienes que hacerte es la siguiente: ¿para qué me pongo la bufanda? Si quieres cuidar la garganta pues te la enrollas alrededor del cuello (de Perogrullo), y si tu propósito es abrigar el pecho, pues procura que te cubra el pecho. No hay más. La verdadera clave es no llevarte siete horas frente al espejo buscando la forma o el nudo perfecto. Si te agobia llevarla alrededor del cuello puedes llevarla como te muestro en esta foto:

david-hart.jpg

Imagen del look book de David Hart otoño/invierno 2014/15 

Si tienes más frío te la cierras más. Que tienes menos, pues la dejas más abierta. Lo que nunca debes hacer es llevarla sobre la prenda de abrigo o el traje, porque en ese caso solo sería un elemento decorativo y daría una imagen artificiosa. La bufanda siempre en contacto con la camisa o suéter. Si quieres algo para llevar por encima del traje o el abrigo mejor una mantaleta, ahora tan en boga, en la que envolverte.

Vuelvo a lo de siempre: naturalidad y sentido común. El estilo no depende de cómo lleves la bufanda, es algo más intrínsico.

Pregunta: ¿Cómo llevar los pantalones con unas botas altas?

Lunes, 13 Octubre 2014

Hola. Me atrevo a escribirte porque me gustaría que me orientaras sobre una cuestión. Me compré unas botas altas de la firma Sorel. No soy muy dado a la moda pero a veces hago compras por impulso como esta. Una vez que llegué a casa con ellas me asaltó la duda de cómo llevar el pantalón con ellas. Buscando en internet imágenes de la firma que me orientaran he dado con tu blog, donde has hablado de esta firma de calzado, y eso me ha animado a preguntarte. Son unas botas más o menos altas y si meto el pantalón por dentro de ellas queda muy raro. Si dejo el pantalón por fuera oculta lo bonitas que son las botas. ¿Cómo se debe hacer?

sorel.jpg

Botas de la colección otoño/invierno 2014/15 de Sorel identificadas por el lector 

Estimado amigo,

Una vez localizado el modelo de botas que me describías he de decirte que llevas razón: si metes el pantalón por dentro de las botas quedan por lo general muy friki. Y por fuera… si las llevas ocultas, ¿para qué comprar unas botas altas? La solución que se suele dar a este tipo de estilismo es muy sencillo: remanga el pernil. Súbelo remangado por encima de la bota dejando que se vea incluso un atisbo del calcetín (de punto grueso, por supuesto). Mira estos ejemplos del catálogo otoño/invierno de la firma francesa Eden Park. Esa es justo la ‘actitud’: informal, desenfadada, moderna… Hay que tener en cuenta que este tipo de botas solo funcionan bien con pantalones vaqueros o de loneta.

eden-park-1.jpg

eden-park-2.jpg

Imágenes de la campaña otoño/invierno 2014/15 de la firma Eden Park 

PD: Ahora bien, si optas por meter el pantalón por dentro de la bota debes seguir una simple regla para que quede estéticamente decente: Cuando la bota es de las altas, por encima del tobillo, no la abroches hasta arriba del todo, sino a la altura de dónde lo harías con un zapato de cordones. Debe parecer que al ponerte las botas las has dejado sin abrochar, como si hubieras tenido prisa por salir de casa y te las has calzado por encima del pantalón sin preocuparte del efecto final… Eso te dará una imagen muy urbana y cosmopolita.

Pregunta: ¿Debo vestir informal para tratar con ciertos clientes?

Viernes, 23 Mayo 2014

En pocos día he recibido dos consultas sobre ‘estilo’. Una me llegó de un colega periodista sobre el uso de calcetines con náuticos, y la otra es la que reproduzco a continuación, que me remitieron a mi correo. Así que os abro esta opción: preguntad dudas y trataré de responderlas con mis limitados conocimientos y mi mermado sentido común. Dar consejos es gratis… seguirlos puede salir caro. 

Soy asesor fiscal y llevo vistiendo de traje desde que empecé a trabajar hace ya más de veinte años. Hace unas semanas me entrevisté con los copropietarios de una empresa de tecnología bastante joven y noté cierta tensión no solo por la diferencia de edad sino por la forma de vestir. De hecho me sugirieron sutilmente que en próximas reuniones tratara de vestir un poco más desenfadado porque, acostumbrados a un entorno laboral relajado, mi imagen los tensaba. El problema es que llevar un traje ya es algo impreso en mi ADN. ¿Puede darme su consejo al respecto?

Es obvio que un cliente no debería pedirle que se cambiara para asistir a una reunión. Usted es un profesional cualificado independientemente de su aspecto y hacerle vestir de otra manera a la que usted sienta es inapropiado. Sí es cierto que en su mano está adoptar ciertos pequeños giros en el vestir que no le han de suponer demasiadas molestias y puede hacer sentir más cómodo a estos clientes. Por ejemplo puede dejar la corbata y la chaqueta en el coche, desabrochar el cuello de la camisa y darle un par de vueltas a los puños de la camisa. Con algo tan simple pasa de ir de formal a tener un aspecto informal, sin que por ello se sienta ‘disfrazado’. Procure programar las reuniones con esos clientes como las últimas del día y así no tendrá que recomponer su imagen. Y sobre todo trátelos sin artificios pero sin fingir ser usted quien no es, pues si trata de convertirse en un hipster sin serlo terminará haciendo el ridículo. En Estados Unidos se puso de moda a finales de los 90 el llamado Casual Friday, de forma que los empleados de las empresas podían vestir más informal el viernes incorporando jeans a su imagen y desprendiéndose de la chaqueta… Si bien esta fue una práctica muy bien asimilada en las empresas relacionadas con la burbuja tecnológica, en otras empresas más tradicionalistas como bufetes de abogado hizo que el viernes fuera el día más estresante a la hora de enfrentarse al armario, ya que la existencia del ‘uniforme’ de trabajo, en este caso el traje formal, es la garantía de no cometer errores y eso te libera de estrés. Mi consejo es: haga pequeñas concesiones pero sin dejar de ser usted mismo.

informal-j-crew.jpg

Quitas al traje la corbata y cambias la camisa y los zapatos por opciones sport… y ya tenemos un look informal, como este de la colección primavera/verano 2014 de J. Crew.