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Entradas con etiqueta ‘Armani’

Armani se simplifica

Mircoles, 26 Julio 2017

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Giorgio Armani Otoño/Invierno 2017/18. 

Cuando las ventas bajan, aunque sea de forma aparentemente imperceptible, se desata la bestia. En 2016 el grupo italiano de lujo Giorgio Armani ha vendido menos, en concreto un 5%. Puede parecer baladí, pero teniendo en cuenta en 2015 sus ventas pasaron los 2.650 millones de euros, echen cuentas, ya que las ventas cayeron hasta 2.510 millones de euros. Y parece que 2017 no va a ser prometedor. En los años del boom la diversificación era la estrategia preferida de las marcas para copar todos los segmentos del mercado, desde el más lujoso al más masivo y popular. Pero el bache llegó, esencialmente por la desaceleración del mercado chino, que se ha hecho especialmente sangrante en el mercado de los relojes de altísima gama, que ha entrado en pánico. Y aquí es donde la maquinaria de la reestructuración se pone en marcha.

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Emporio Armani Otoño/Invierno 2017/18. 

El grupo apuesta ahora por ‘simplificar’ y pasarán de tener siete líneas de diseño a mantener solo tres, donde se integrarán las que desaparezcan. Armani apostará por tres segmentos: el de lujo con Giorgio Armani, un segmento medio al que dará respuesta Emporio Armani, y el más popular representado por Armani Exchange. En el primero se integrarán la Alta Costura de Giorgio Armani Privé y la línea de diseño de interiores Armani Casa. Armani Jeans Armani Collezioni pasarán a formar parte de Emporio Armani.

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Armani Colezzioni Otoño/Invierno 2017/18. 

Con este movimiento tratan de mejorar el margen de beneficios, que en 2016 fue de 271 millones de euros, mayor que en 2015, que se valoró en 241 millones. Una mejora que responde esencialmente a un titánico esfuerzo de control de costes.

Vuelve el Power Suit… el renacer de Armani

Lunes, 3 Febrero 2014

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Giorgio Armani Primavera/Verano 2014

Aparece Rajoy en su convención y lanza su mensaje: “Alguien tiene que decirles a los españoles que lo están haciendo bien, que sus sacrificios no son en balde y que entre todos estamos dando pasos para recuperar lo que nunca deberíamos haber perdido“. Vale, te creo, estoy seguro que ‘algunos’ ya se han recuperado… o es que jamás cayeron y ahora corren de nuevo el velo que ocultaba su tendencia natural a la ostentación.

Pero no voy a hablar de España, sino del panorama internacional, y más concretamente de moda, que es para lo que estamos aquí, ¿no es verdad? Parece ser, tal y como se ha ido fraguando lentamente en las pasarelas, que la recuperación está en marcha y que aquellos que dejaron el traje y la corbata vuelven a investirse de sus símbolos de poder. Podríamos decir, sin rubor alguno, que esta primavera el Power Suit, el traje de los negocios, vuelve al sitio que siempre le ha correspondido.

Y no, no es un ‘volvamos la vista a los 80’s’ que muchos interpretan a tenor del furor estético que ha levantado el film ‘El lobo de Wall Street’, donde un perfectamente acicalado Leonardo DiCaprio con los trajes de Giorgio Armani nos recuerda el glamour de los yupis y tiburones financieros que nos hizo amar a esa raza de superhombre que en España encarnó el engominado presidente de Banesto, Mario Conde.

Armani siempre se vanagloria de cómo su traje deconstruido se convirtió en el símbolo de poder y elegancia en Wall Street de Nueva York y la City de Londres. Esta primavera volveremos a desempolvar trajes con estructuras que pensábamos superadas. ¿Abominaremos de las siluetas más ajustadas al cuerpo que ha estilizado tanto al hombre en la última década? Lo cierto es que las pasarelas parecen preconizar una vuelta a los hombros bien anchos, los trajes cruzados de doble botonadura y la silueta holgada.

Nos costó acostumbrarnos a ser ese nuevo hombre que sentía el traje ajustado a su cuerpo, sobre todo aquellos cuya silueta no es precisamente la de un modelo de pasarela, y ahora nos veremos extraños mirándonos al espejo y observando cómo nos caen esas nueva-viejas hechuras que vuelven a marcar estilo. ¡¡Qué feliz serán los viejos sastres que torcían el gesto cuando el cliente les preguntaban si la chaqueta no podía ir un poco más entallada!!

Rihanna: la nueva empleada del equipo creativo de Armani

Jueves, 1 Diciembre 2011

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Armani me desconcierta. Giorgio es una de esos genios que piensan en números e impactos de marketing, y así, con esa forma de pensar, sus actos a veces me causan rechazo. Un día presenta una colección que te hace alcanzar el éxtasis y al siguiente nos propone una temporada que me aburre hasta extremos insospechados. Con él voy siempre en una montaña rusa emocional.

Lo último es lo de Rihanna. Debo aclarar que esta cantante no es santo de mi devoción. Recuerdo que cuando irrumpió en el panorama con su Umbrella pensé que sería una más de esas estrellas prefabricadas de un solo hit que rápidamente pasaría al olvido cuando un ritmo nuevo entrara en nuestra vida. Pero no, ahí sigue (inexplicablemente para mí) y ha sido consagrada hasta en la portada del Vogue USA de la mano de Annie Leibovitz. Y no solo se convierte en musa de Armani (que para este tipo de estas cosas siempre ha sido un poco oportunista, pillando a la celebrity del momento) y modelo de su colección de jeans y underwear, sino que el piacentini mete a la barbadense en su equipo de diseño para que cree modelitos para sus líneas Emporio Armani Underwear y Armani Jeans a través de una colección cápsula que ve la luz desde ya.

¿De verdad es necesario ser Rihanna para inspirar una colección tan anodina compuesta de un par de jeans y unas camisetas, un conjuntito de braga y sujetados de encaje…? O lo que es más importante: ¿Hay algún fan tan loco de remate como para pagar el sobrecoste que supone la firma Armani/Rihanna cuando en cualquier Carrefur o C&A encuentras cosas más interesantes? Seguro que el merchandising de sus conciertos es mucho más interesante. En fin, cada loco que haga con su dinero lo que quiera, yo de campañas de marketing tan descaradas no quiero saber nada.

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Golden Globes… Golden Puajjjjjjj

Lunes, 12 Enero 2009

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Hoy toca ser un poco malo. Anoche se celebraron los Golden Globes y los actores españoles tuvieron que poner en práctica su cara de “que feliz soy por no haber ganado, cuánto me alegro por el ganador, a mí sólo me afecta el hambre en el mundo”. Para poner caras de “¡Dios, qué desastres!” ya están sus managers

En ceremonias como estas sólo hay un ganador seguro: la moda. Aunque en esta ocasión, y con el espíritu de crisis sobrevolándolo todo, la alfombra roja no ha dejado ningún vestido de los que se recordarán per secula seculoren como el famoso y florido vestido de Versace que lució aquel año Jennifer Lopez en los Oscars y que fue el más buscado en Internet, más por su vocación exhibicionista que por la elegancia de este, o el vintage de Valentino con que Julia Roberts recogió el Oscar y que fue una lección magistral de buen gusto. 

Anoche Armani fue uno de los diseñadores más presentes en la gala. Hasta cuatro veces pude identificar un diseño suyo en los actores más conocidos: nuestra Pene, Anne Hathaway ‘ojos grandes’, la gran Glenn Close y el pimpollo de Tom Cruise, que sigue estando en sintonía con Pene incluso después de que su ‘historia’ acabara (no se tomará Kate Colmes como una infidelidad que su marido y la española coincidieran de Armani, ¿verdad?). 

Elegantes estaban, es indudable. Pero el problema de Armani es que es un valor seguro. “Ante la duda, siempre Armani” decía una buena amiga mía. Pero si analizamos los vestidos de Penélope y Anne, ¿me puede decir alguien qué aportan a la moda? Los diseños, que brillan por su ausencia, se fundamentan en la exquisita calidad de los tejidos. Vestidos como esos los imaginan hasta los estudiantes de diseño que aún no saben que existen Viktor & Rolf o Galliano. ¡Qué bien sientan! ¡Pero qué anodinos! Armani es el diseñador de las señoras de cierta edad. Ejemplo claro el de Glenn Close que eligió un modelo vintage del diseñador. ¡Qué señora! Pero Pe, ¡jolines!, que no tienes 50 años, arriésgate un poquitín.  

Borraré este terrible momento de mi memoria y lo achacaré al momento de crisis en que vivimos y al miedo a sacar los pies del tiesto.

¿Estos son los calzoncillos que he comprado?

Mircoles, 16 Julio 2008

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El hombre está sometido a la dictadura de la imagen y a nadie parece importarle lo más mínimo. No podemos competir con las fantasías publicitarias, y más cuando siempre están proclamando aquello de la “nueva masculinidad” cada vez que aparece un nuevo modelo de cuerpo apolíneo poco de andar por casa. El hombre real está sometido a una constante presión por conseguir estar a la altura de los clichés de los anuncios, ¿cuántos hemos pagado la cuota de inscripción al gimnasio y después hemos ido sólo la primera semana? Y aún no he visto que ninguna de aquellas feministas que protestaban por la dignidad de la mujer en los medios de comunicación y la igualdad de sexos, levante su igualitaria voz para quejarse de las campañas publicitarias de la ropa interior masculina de firmas como Giorgio Armani o Calvin Klein.  

Y es que esta dictadura de la imagen imposible no es nada nuevo, puesto que es algo que han sufrido las mujeres desde antaño. El error, según me apunta un buen amigo, radica en que “en vez de copiar lo bueno de cada sexo, estamos copiando lo peor de cada uno para cumplir con el igualitarismo“, y eso nos lleva a ser iguales, sí, pero en un roll que no nos hace felices.

La campaña de otoño de Calvin Klein viene firmada por el fotógrafo Bruce Weber, legendario creador de imágenes de túrgidos post-adolescentes de erotismo indisimulado, y tiene como protagonista al modelo Garrett Neff (americano, 22 añitos, sin más preocupación que mimar su cuerpo). Mientras que Giorgio Armani repite con David Beckham (británico, 33 años, deportista profesional desde 1992) como cara (y cuerpo… más cuerpo que cara) de su campaña de ropa interior firmada por los fotógrafos del momento Mert Alas y Marcus Piggott. Definitivamente dos ejemplos claros de ¿hombres de nuestro tiempo? 

¿Los creativos no caen en la cuenta de que cuando desembolsemos lo que cuestan estos caros calzoncillos y nos miremos al espejo nos sentiremos verdaderamente defraudados?: “¿Dónde están los abdominales de la foto de la caja?”, “¿y las musculadas piernas que asoman de los calzoncillos del anuncio?”, “¡esto no es lo que yo he comprado!”… Eso si somos los hombres los que nos hemos ocupado de renovar nuestros calzoncillos, porque el daño es mucho mayor cuando quien se encarga de nuestra ropa interior es nuestra pareja. ¿Qué debe pasar por sus cabezas cuando nos ven con los slips puestos y en vez de los oblicuos mayores del abdomen bien definidos de la foto ven ese incipiente ‘flotador’ cárnico que rodea a nuestra cintura, que en muchos (el que escribe, el primero) ya más que flotador es una balsa neumática de rafting? Por mucho que se diga, el amor no es “ciego”, en todo caso conformista y tonto. 

Yo propongo, que cuando nos desengañemos de que los calzoncillos no son “democráticos”, es decir, que el resultado final que proponen las firmas en sus anuncios es inalcanzable para el hombre de la calle, cojamos la prenda, la guardemos en su cajita, y vayamos a la oficina del defensor del consumidor para presentar una denuncia por estafa moral, con el anuncio pertinente arrancado de la revista correspondiente, como aconsejan cuando el hotel de tus vacaciones no cumple los estándares que promete el folleto de la agencia de viajes. “Mire usted, no estoy conforme, no quiero que me devuelvan el dinero, sólo quiero lucir como me han prometido en la publicidad, así que me den una solución, y ahora”. 

¡Ah, por cierto! ¿¿¿Dónde está la “práctica” apertura delantera de los calzoncillos??? ¡¿Dónde vamos a llegar?!

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Armani también escribe

Domingo, 13 Julio 2008

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Hay poco ámbitos donde el genio de Piacenza, Giorgio Armani, a sus 74 años no haya experimentado con mayor o menor éxito. El estilo de Armani es un clásico de nuestros días fundamentado en la sobriedad, el lujo y el conservadurismo. Pocas sorpresas creía que nos depararía a estas alturas, pero cuando he visto su colección de objetos de escritura de lujo (porque a Armani siempre le acompaña el apellido “de lujo”) no he podido menos que suspirar y dejarme maravillar por la belleza de la simplicidad. 

He de confesar que las plumas, por lo general, me horrorizan, ya que se empeñan en crear gruesos objetos inabarcables por los dedos que más que facilitar la escritura te recuerdan permanentemente qué maravillosa es la era del SMS y el e-mail. Pero la primera colección creada por Armani en colaboración con la empresa especializada Tibaldi, no tiene nada que ver con las barrocas plumas que son el colmo del horror vacui.  

La de armani es una pluma estilizada, fina, de fácil manejo, de las que dejan que un leve movimiento haga fluir el trazo con soltura. Forma parte de una colección en edición limitada cuya primera serie es la “Regal” Collection recién lanzada, en negro y plata, que se presenta en tres sistemas: estilografica (2.950 €), roller ball (2.650 €) y bolígrafo (1.950 €). Están ya disponible en las boutiques de Giorgio Armani y en los distribuidores autorizados de Tibaldi. 

Son un verdadero objeto de elegancia. Elegancia formal, elegancia clásica… un estilo que funciona en el presente como promesa de ser un clásico en el futuro. “Una nota escrita a mano es hoy más que nunca un signo de etiqueta, elegancia y sofisticación” afirma el diseñador. 

La colección sale a la venta en edición limitada de 199 piezas numeradas de cada objeto, un verdadero capricho para sibaritas amantes de la moda.

Noche de Gala en el MET de NY

Lunes, 5 Mayo 2008

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Esta noche, hora de Nueva York, se celebra el segundo evento de ‘alfombra roja’ más esperado dentro del mundo de la moda. En el ranking de momentos fashion del año, por detrás de la entrada a la Gala de los Oscars, y antes del desfile de estrellas del Festival de Cannes, tenemos la célebre cena de la gala benéfica que organiza anualmente el MET de Nueva York para presentar en sociedad las magnas exposiciones ideadas por The Costume Institute. Uno de los momentos donde la Alta Costura deja las pasarelas para pasearse por la calle, aunque sólo sea por la alfombra roja del Metropolitan Museum

Este año la exposición lleva por título ‘Superheroes: Fashion and Fantasy’ y es un recorrido por el cruce de influencias producida entre los mundos de la moda y el cómic durante los últimos setenta años. La exposición estará abierta al público desde el 7 de este mes hasta el 1 de septiembre, y ha sido posible gracias a la usual dirección de Condé Nast y al soporte prestado por Giorgio Armani, que será uno de los anfitriones de la gala junto a la todopoderosa editora de Vogue, Anna Wintour, y las estrellas del cine George Clooney y Julia Roberts

Así que hemos desempolvado de nuestro Fondo de Armario los leotardos de super-heroes y hemos hablado con Andrew Bolton, comisario del Costume Institute del Metropolitan Museum of Art, responsable de esta muestra bajo la supervisión de Harold Koda.  

¿Cómo nació la idea de esta exposición? Está en parte inspirada por la novela de Michael Chabon que ganó el Pulitzer “The Amazing Adventures of Kavalier and Clay” (Las asombrosas aventuras de Kavalier y Clay. Ed. Mondadori). Tras leerla empecé a ver a los superhéroes en términos de su impacto simbólico y metafórico, que es justo lo que da forma a la tesis de esta exposición. 

¿En qué sentido la moda se ha visto más influenciada por los superhéroes? Iconográficamente. Los diseñadores de moda se han inspirado frecuentemente en el impacto gráfico de los uniformes de los superhéroes, en los brillantes colores primarios, y en emblemas identificativos. También se han inspirado en los componentes propios de los uniformes como la capa, mallas, etc… 

¿Y viceversa? ¿Los dibujantes de cómics son permeables a la moda? Por supuesto. Recientemente, por ejemplo, se han visto influenciados por los movimientos urbanos como el punk, el grunge y el estilo motero. 

¿Cuál crees que es el personaje de cómic con más sentido de la moda? Probablemente Catwoman. Ha cambiado de uniforme al menos en seis ocasiones. Dos de esos cambios fueron consecuencia directa de cómo se la ha representado en la televisión y el cine, por la encarnación del personaje por Julie Newmar en la serie de televisión ‘Batman’ y por la interpretación de Michelle Pfeiffer en ‘Batman Returns’. 

¿Cuál crees que ha sido el momento más brillante del cómic en cuanto a moda? La creación de Superman en 1938. Superman fue el primer superhéroe, y su uniforme de leotardos, calzones, capa, cinturón, y botas, sentaron el estándar que seguirían los siguientes personajes.  

¿Cuál es el principal reto de organizar una exposición como esta? Probablemente hacerse con las piezas a exhibir. Uno parte de una lista ideal de piezas, pero no todo está disponible, así que la lista de prendas (y por tanto los temas) de la exposición van cambiando constantemente. Siempre es difícil componer tu exposición ideal en términos de préstamos disponibles y teniendo además en cuenta el diseño de la muestra en sí. Pero a menudo este ejercicio hace el resultado final más interesante.