
Estamos inmersos en las inevitables semanas de las “fashion weeks”. Nueva York, Londres, Milán…Cibeles, seguramente la pasarela más subvencionada del mundo y la más desconocida fuera de su propio paÃs. Yo de moda entiendo poco o nada, pero suelo pasarme por la pasarela madrileña por lo menos un dÃa porque me gusta curiosear por el backstage (donde las diosas se pasean en rulos) , el kissing-room (asà se llama a la sala donde los invitados dan la enhorabuena al modisto, suele ser bastante estomagante) y por el mundillo del Ego de Cibeles, donde se supone que están los valores emergentes. Pero lo que más me gusta es observar las criaturas del front-row, es decir, de la primera lÃnea de invitados. Es un mundo extraordinariamente jerarquizado, sólo si estás en la primera lÃnea eres alguien; lo demás es pura chusma, y si estás ahàtienes que estar a la altura del guión. Es decir, pose interesante, mirada frÃa, cara de editora del Vogue. (Por lo que se ve en la foto, a Federer le va más la tierra batida, fracamente). El botox se ha convertido en una gran aliado de estas caras inexpresivas, por cierto. Un dÃa le prepuse al fotógrafo GenÃn Andrada el siguiente proyecto: seleccionar cuatro sillas del front-row, siempre las mismas cuatro sillas, e ir haciendo fotos de los invitados que las ocupaban en casa desfile, de forma que el proyecto final reflejara el universo propio de cada diseñador no a través de las creaciones vistas en sus pasarelas, sino por medio de las imagenes, look, y expresiones de sus incondicionales, de los invitados que ocupan los asientos de la privilegiada primera fila de cada desfile. La idea nos gustó a los dos, pero bueno, quedó en eso, en una idea de tantas que quedan por el camino…
Estos dÃas me ha llamado la atención de la NY Fashion Week la foto de la todopoderosa Anna Wintour junto a Roger Federer. Según leo en HuffPost, la cosa no es nueva. Mrs. W es una de las principales fans del suizo, hasta tal punto que el pasado mes de junio abandonó el show de Jason Wu (uno de diseñadores preferidos de Michelle Obama) para ver un partido del número 1 del tenis mundial. Al parecer, la diablesa vestida de Prada asesora en temas de imagen a Federer y existe entre ellos una especie de mutua admiración que ha alimentado el cotilleo malvado en la prensa estadounidense. En fin, yo estoy deseando ver el documental “The September Issue”, que, según he leÃdo, muestra con bastante fidelidad los entresijos de vida profesional de la editora de moda más famosa del planeta. Por el momento, hoy he curioseado las páginas del número de septiembre, del Vogue USA de papel, y vaya, qué sorpresa, me he topado con un cuidado reportaje de Roger Federer fotografiado nada menos que por Mario Testino. Sin duda la moda hace extraños compañeros de viaje.
Nota a pié: Tengo por norma no hablar de celebrities, ni de famosos, ni de “A-listers”. Perdón por la excepción de hoy. Mi verdadero objetivo es convertirme en un “blog de culto”, lo que quiere decir, en estos tiempos, que tendré muy pocos seguidores, pero que los que tenga jamás encontrarán en este blog ningún comentario sobre la madre de la hija mayor de JesulÃn de Ubrique.