Las 12 horas intensas de Julio Medem en Roma
26 Enero 2009 por Goretti Hidalgo
Tras la decepción que supuso Caótica Ana con un fuerte rechazo tanto por parte de la crítica como de los espectadores, Julio Medem vuelve a ponerse detrás de las cámaras pero esta vez para aprovechar la oportunidad que el productor Álvaro Longoria le ha brindado de realizar una versión de la película En la cama, de Matías Bize -eso sí, con el toque íntimamente personal de Medem-.
El título, en inglés. Y el rodaje, en inglés. Todo en inglés. Pero no para subirse al carro de la moda y exportar la cinta con más facilidad, sino porque “era el idioma lógico a utilizar en una película en la que una española y una rusa se conocen. ¿Cómo sino iban a comunicarse?”, desvela Medem, emocionado con la historia que tiene entre manos: Room in Rome.
Y esa historia trata precisamente de la profundidad de los sentimientos de dos mujeres que ’sufren’ un ataque inesperado de un amor punzante, “un amor muy profundo, manejado por una atracción sin retorno donde la una y la otra se dejarán acompañar hacia un paisaje desconocido”, defiende el cineasta vasco. “Ambos personajes girarán sobre sí mismos, hasta ponerse boca arriba mirando juntas hacia la verdad, un abismo compartido, el secreto guardado en un habitación en Roma, una sorpresa del tiempo anterior que les adelanta, un regalo del destino para que hagan con él lo que más deseen. Así nace para ellas su nueva libertad“.
Este amor descubierto entre las dos mujeres se mide a dos tiempos: un primer momento, en el que las protagonistas se ocultan y se protegen por miedo a la atracción sin retorno, y un segundo, en las que se dejan llevar irresistiblemente. Todo ello, bajo el único escenario de una habitación de hotel en Roma. Y en horas escasas -menos de 12- en las que una noche y las primeras horas del amanecer marcarán el destino de las dos amantes. Todo ello, rodeado por la historia de las paredes que contiene esa habitación -”un espacio que parece que estaba esperando la llegada de Alba y Natasha, las protagonistas”, sugiere Medem-y la sensualidad de una atmósfera cargada de erotismo. Erotismo, a doquier. Sensualidad, a tope. Tocar las pasiones humanas desde lo más hondo de la atracción es un verdadero trabajo de arte.
¿Y quién mejor para encarnar uno de los dos personajes principales que una clásica del cine español? Elena Anaya se vuelve a poner bajo las órdenes de Medem (tras Lucía y el sexo) para explorar el amor desde sus facetas más profundas: “En cuanto Julio me contó tomando un café cómo era la historia, me fascinó. La preparación ha sido compleja pero está siendo un reto muy interesante. He tenido que preparar el papel no sólo desde el presente del personaje, sino trabajando mucho con su pasado”. Y el resultado, según el director, promete ser fantástico: “Elena ha hecho numerosas anotaciones al guión que ha servido para enriquecer aún más el personaje”.
La conexión entre Elena Anaya (Alba, en su papel de española, madre de dos hijos) y Natasha Yarovenko (una rusa, llamada igual que ella, que está a punto de casarse con su profesor de Renacimiento) ha sido total: “Nos costó encontrar a Natasha tras numerosas pruebas a actrices tanto en Rusia como en España, pero en cuanto la vimos, supimos que era ella la perfecta”.
Si realmente el resultado es tan emocionante y profundo como defiende Medem, la película promete ser un éxito -para quitarse ya la espinita de su cierto ‘declive’ cinematográfico tras las últimas malas cosechas-. Y, sino, para los más morbosos: la historia sexual de los dos personajes femeninos tan atractivos también tiene su miga. En definitiva, promete ser una película que no pasará por indiferente.







En el mundo del espectáculo no todo es glamour. Mientras esperamos las nominaciones a los Oscar, 
Siguiendo esta temática, una película sorprendente es la creación sueca - ‘Låt den rätte komma in’ o para entendernos: ‘Let the right one in’ de Tomas Alfredson, basada en la novela de John Ajvide Lindqvis, que también se ha encargado de la adaptación del guión.
A pesar de tener un nombre que puede hacernos temer lo peor, lo cierto es que esta comedia es una verdadera delicia. Ambientada en un colegio británico de los años 80, un niño -Will Proudfoot- ve transformada su vida al ver un fragmento de una película de Rambo - ‘Rambo Acorralado’, para más inri-. Esta historia le obsesiona tanto, que empieza a crear su propia película ‘El hijo de Rambow’. Esto no pasaría de mera anécdota si no fuera por qué se cruza en su camino una especie de Daniel El Travieso -Lee Carter-, que no solo trae de cabeza a sus profesores sino que también tiene vocación de director y una maravillosa cámara.



Su carta de presentación es más que excelente: un taquillazo no sólo en Francia -su país de nacimiento- sino en media Europa (ya ha sido vista por 25 millones de espectadores). Bienvenidos al norte ha conseguido sacar la sonrisa y más de una docena de carcajadas al Viejo Continente. Y ahora es el turno de España.


Pudimos verla como mexicana en ‘Spanglish’ donde no entendía ni la cultura, ni el idioma. ¿Una indirecta?. En la actualidad aparece fugazmente en ‘The spirit’ como bailarina oriental francesa. En ambos, explotan el poder sensual de la actriz, en especial el segundo. Son personajes planos, lejos de la complejidad de Lucía - con el que alcanzó el éxito gracias a Julio Medem-, donde la sensualidad venía determinada por la propia historia.
Es una de las actrices más cotizadas con una lista de películas tan extensa como la de sus supuestos amoríos. En la actualidad ha sido nominada a los Globos de Oro por su interpretación de María Helena en ‘Vicky Cristina Barcelona’ de Woody Allen y es posible que también lo sea al Oscar. Otras películas que ha realizado en EEUU son ‘Vanilla Sky’, ‘Sahara’ o ‘Bandidas’.
Actualmente, en España, es muy conocido por su papel en la serie ‘Sin tetas no hay paraíso’. También ha puesto voz al protagonista de ‘El ratoncito Pérez 2′, y ha tenido tiempo de aparecer en uno de los taquillazos del año ‘Quantum of Solace’, la nueva película de James Bond, donde es el corrupto jefe de la policía boliviana, diente de oro incluido. Su texto es breve -¡nos sabe a poco!-, pero no ridículo.
Este polémico actor -a veces le puede el genio-, se ha lanzado a la conquista de América con éxito. Su participación en ‘Antes que anochezca’ era ya el preludio de su oscarizada interpretación en ‘No es país para viejos’ y ahora como pintor bohemio en ‘Vicky Cristina Barcelona’ ha sido nominado a los Globo de Oro. Su nombre es uno de los más reconocidos a ambos lados del océano.
