La princesa destronada del country
20 Abril 2011 por María Dolores Sánchez
Que a nadie le engañe la sonrisa angelical de Gwyneth Paltrow. La hija predilecta de Talavera de la Reina se emborracha, baila encima de la barra de un bar ante el beneplácito de heavies sedientos de cerveza fría, vomita y se rebaja para conseguir una segunda oportunidad. La intérprete de ‘Shakespeare in love’ se libera de su imagen de buena chica para dar vida a una estrella que sueña con una segunda oportunidad.
La cineasta Shana Feste (‘El mejor’) firma una obra dedicada desde el primer hasta el último fotograma al lucimiento vocal e interpretativo de Gwyneth Paltrow.
‘Country strong’ o cómo la estadounidense se suelta, por fin, la melena. Todo vale para conseguir una segunda oportunidad. O al menos eso es lo que cree Kelly Carter, la princesa destronada del country con la que Paltrow consigue saltarse la delgada línea que separa lo bueno de lo mejor.

Carter (Gwyneth Paltrow) pasa sus últimos días en un centro de rehabilitación soñando con retomar su exitosa carrera como estrella del country. A su lado, su mánager y compañero sentimental James (Tim McGraw). Al otro, Beau (Garrett Hedlund), un joven vocalista de una prometedora banda de country que rehúye de la fama. Un triángulo amoroso al que al final se añaden tantas aristas por las que la cineasta pasa, en varias ocasiones, de puntillas.

Gwyneth Paltrow en ‘Country strong’ no es la némesis femenina de la interpretación de Joaquin Phoenix en ‘En la cuerda floja’, donde retrataba la fulgurante carrera de Johnny Cash.
No lo es porque aunque Gwyneth Paltwow esté sobresaliente y se salga de los límites que ella misma se ha impuesto en sus películas, la historia en general se desarrolla a trompicones en una vorágine que reincide en clichés y no profundiza en las historias personales de los protagonistas secundarios.
Mención especial a Leighton Meester (’Gossip Girl’), excelente en su papel de digna sucesora de Kelly Carter.

Lo mejor: La interpretación de Gwyneth Paltrow y Tim McGraw, soberbio en el papel de manager y marido.
Lo peor: A quienes no les guste la música country pueden llegara a aborrecer los números musicales.





