Desde la Naranja Metálica lo reconocemos, fuimos al pase de prensa completamente escépticos.
Hemos seguido la evolución de ‘Buried’ y los éxitos que ha ido cosechando, como el que obtuvo en el Festival de Sundance, pero aún así no estábamos muy convencidos.
Nos movía la curiosidad morbosa de ver cómo era posible que en 90 minutos en los que solo sale una caja y un personaje, se pudiera mantener la tensión, sin ser una agonía y la acción, para no caer en el más absoluto aburrimiento.
Así que se apagaron las luces, comenzó la película - que, por cierto, tiene unos títulos de crédito muy interesantes - y desde el momento en el que sientes/oyes la respiración de Paul Conroy (Ryan Reynolds) sabes que ya no hay retorno. Estás absolutamente vendido a la historia.
Independientemente de la discusión que transcurrió al finalizar el pase, sobre si debería englobarse o no en el género de terror - que, el director Rodrigo Cortés negó diciendo que se trata de ‘un thriller apasionante’- os aseguro que la producción si que es una llamada a replantearnos lo que creemos que es el cine.

Es un toque de atención para que nos libremos de prejuicios, especialmente en dos frentes: lo limitado del espacio no tiene por qué constreñir la historia y que siempre hayamos considerado un tanto flojo a Ryan Reynolds, no quiere decir que no sea un actor espléndido y que éste absolutamente impresionante en la piel de Paul Conroy. Y si no me creéis, ya lo comprobaréis vosotros mismos.
Es increíble darse cuenta que, a medida que avanza la historia, nos hemos olvidado del ataúd porque es más importante lo que está pasando. Algo que tiene mérito si tenemos en cuenta que no se utilizan flashbacks, ni nada que no sea posible ver, sentir o vivir desde el reducido escenario.
Se crean diferentes espacios físicos y psicológicos con la luz - del móvil al zippo -, con la música - tanto la que pertenece a la banda sonora, como la que nos llega del espacio físico, el crujido del ataúd, la chispa del mechero -, con los diferentes tiros de cámara - no, no es un plano fijo, por algo se crearon 7 ataúdes para este rodaje -.

En definitiva, una película francamente recomendable, incluso para los que se agobien solo con pensar en la agonía que tiene que ser estar enterrado vivo. A España llegará el 1 de Octubre.
Lo mejor: aaaaaaaaay, no os lo podemos desvelar, pero uno de los giros de la historia nos trae una gran sorpresa. Os damos una pista, en un momento determinado el protagonista se despierta sobresaltado por algo…
Lo peor/mejor: al salir de la película amaréis y odiaréis al director a partes iguales por lo mal que os lo ha hecho pasar durante 95 minutos.