Cuando uno escribe habitualmente de deportes, no hay nada más complicado que escribir sobre un documental que gire en torno a un deportista y que parezca una crítica de cine: perdón de antemano al que lea estos párrafos.
‘Senna’ es un homenaje al que mucha gente sigue considerando como el mejor piloto de todos los tiempos en Fórmula 1, y que falleció trágicamente, en su pleno esplendor, cuando tenía 34 años. El resultado es, en líneas generales, más que recomendable.
El formato documental copa el total de la cinta, en el que únicamente se extraen imágenes oficiales de F-1, más unos materiales inéditos, en colaboración con la familia del mítico piloto brasileño. El montaje es impecable, y gustará especialmente a los aficionados al motor… y a los que no lo son, ya que no es necesario conocer todos los entresijos de la vida de Senna para poder emocionarse.
Asif Kapadia es el ‘culpable’ de que este documental vea la luz. El director británico, de origen indio, logra un producto final que fija los ojos de los espectadores de principio a fin. Su trabajo más conocido hasta el momento, que no bueno, había sido El Retorno, con Sarah Michelle Gellar (AKA ‘la cazavampiros’). Ni punto de comparación ambos trabajos.

Kapadia intenta reflejar, además, cómo era la F-1 de la época, con Jean-Marie Balestre al mando de la FIA. Es inevitable que ciertas situaciones nos hagan recordar momentos similares en la actualidad, en que este deporte se ha convertido en un fenómeno de masas.
La religión es decisiva en este documental. Senna era creyente a más no poder, y raro es el tramo de la película que no se le busque el misticismo al protagonista por ese lado. A veces, cierto es, un poco forzado.
Lo que no gustó nada fue la sensación de que Alain Prost fuera considerado como poco menos que un diablo. Senna y el francés fueron grandes rivales, ambos cometieron sus errores… pero para quien no conozca un poco la historia, la visión que perciba puede estar un poco sesgada. En resumen, ¡todos al cine!
Lo mejor: si Senna es tu ídolo, puedes estar llorando casi dos horas sin parar.
Lo peor: aunque Senna sea el protagonista, se debería haber indagado más en sus defectos.