Cine 3D ¿accesible a todo el mundo? Posiblemente… no
16 Febrero 2010 por Sandra Laguna
El futuro más inminente del cine es el universo 3D pero ¿es realmente accesible a cualquiera? A pesar de lo que creíamos en un principio, es posible que no. Y no, no estoy haciendo referencia al elevado precio de la entrada, sino a la posibilidad de que haya personas que no sean capaces de ver el efecto tridimensional.
Esta duda me asaltó hace algún tiempo, hablando con un allegado, que me confesaba:
“Vi ‘Avatar’ en 3D… pero ¿que es lo que había que ver fuera de lo común? Fue como ver una película normal solo que un poco más nítida. Yo no percibí nada en 3D.”
Lo archivé como algo curioso y no había vuelto a pensar en ello hasta hoy, que ha llegado a mis manos un teletipo de la agencia EFE, tratando sobre este asunto.
En la nota de prensa, el Colegio de Ópticos de Andalucía alerta de la posibilidad de que el cine 3D no sea captado por todas las personas por igual, incluso llegando a tener algún que otro ‘efecto secundario’ como visión doble, mareos o náuseas:
“No todas las personas pueden disfrutar de esta sofisticada técnica, ya que existen algunos problemas visuales bastante frecuentes que impiden percibir el efecto 3D, pudiendo incluso llegar a provocar visión doble y mareos.
La visión binocular es una capacidad innata del ser humano que nos permite ver el mundo en tres dimensiones y nos ayuda a calcular mentalmente las distancias, a situar los objetos en el espacio.
Cada ojo obtiene una imagen pero es necesario que ambos ojos estén sincronizados y, para ello, es necesario que los músculos del ojo trabajen juntos, lo que posibilita que el cerebro fusione en una sola imagen las procedentes de ambos ojos, logrando una única imagen en tres dimensiones.
Sin embargo, existen casos en los que los ojos no trabajan sincronizadamente y las imágenes no se fusionan, como es el caso de estrabismo o ambliopía (ojo vago), y la persona no es capaz de ver en 3D la película, porque tampoco tiene visión en relieve habitualmente.”
Por lo tanto, hay posibilidad de que personas con problemas en la vista, no sean capaces de percibir en todo su esplendor el universo tridimensional.
Si han entrado en una sala 3D y han salido mareados, no significa necesariamente que tengan problemas de visión. En las películas 3D hay tantas cosas en las que fijar nuestra atención que saturamos a nuestro cerebro. Si además incluimos la lectura de subtítulos… es bastante probable que salgamos embotados.
Así que no hay que entrar en pánico. Y, ante la duda, siempre se puede recurrir al oftalmólogo.

Si siempre sintió curiosidad por saber de dónde viene el Klingon, o cómo era posible que en el set de ‘El señor de los anillos’ los fans leyesen élfico, ésta es su entrada.
Hemos podido observar en los últimos años un desarrollo meteórico de Internet. No solo compramos, vendemos, viajamos, chateamos por Internet, sino que los contenidos están empezándose a crear, en exclusiva, para la web.
La gran pregunta es ¿alguna vez se han imaginado como sería una película que pudiese ser vista por todo el mundo, sin importar si se tiene alguna discapacidad visual o auditiva?