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Archivo de Noviembre, 2009

Paradoja del integrismo

Lunes, 30 Noviembre 2009

El cardenal Rouco y su brazo derecho, el portavoz de la Conferencia Episcopal Juan Antonio Martínez Camino, han cruzado el umbral del integrismo en su defensa legítima de los intereses eclesiales ante la reforma de la normativa de legislación sobre la interrupción voluntaria del embarazo, con una consecuencia clara: por el exceso, su voz ha dejado de tener relevancia política y social en este asunto. Y así, la amenaza de negar el sacramento de la comunión a los parlamentarios que voten afirmativamente a la reforma del aborto es un despropósito tan radical que ha acentuado el anacronismo de la jerarquía hispana hasta extremos que desbordan definitivamente la racionalidad.

 

La opinión pública de este país, que ha alcanzado un admirable grado de tolerancia en los últimos treinta años, no niega a nadie el derecho a defender sus principios morales y sus convicciones éticas, y mucho menos a las confesiones religiosas, siempre que éstas actúen en el ámbito de las opiniones intelectuales sin pretenden dictar las normas civiles reguladoras de la convivencia. Pero de ahí, de mantener un discurso claro y franco con la intención de influir en las conciencias, a presionar con amenazas inquisitoriales, hay un abismo.

 

El socialista José Bono, presidente de las Cortes, católico practicante, ha acertado al denunciar la paradoja de una iglesia que ahora se muestra aquí tan estricta cuando no negó jamás la comunión en público al genocida Pinochet. Y en sus moderadas declaraciones ha subrayado el error que comete la jerarquía católica al incompatibilizar de nuevo el progresismo, la izquierda, con el dogma.

 

Secuestros

Jueves, 26 Noviembre 2009

El Partido Popular, dispuesto a sacar toda la tajada política imaginable del secuestro del Alakrana por piratas somalíes (está en su derecho), ha llegado a manejar el argumento inefable de que el problema debía haberse resuelto mediante el uso de la fuerza y no por el procedimiento de la negociación y el rescate.

Por fortuna, en el actual estadio de nuestro desarrollo cultural, la vida humana no tiene precio. Y cuando está en juego la vida de personas amenazadas por delincuentes, el criterio del Estado y de las instituciones democráticas no es el de la inflexibilidad sino el de agotar todos los mecanismos de diálogo y persuasión antes de recurrir, en el extremo, a la violencia legítima de las fuerzas de seguridad. Así ocurre hasta en las películas de policías y ladrones que tanto contribuyen a consolidar el universo pragmático de nuestros valores cívicos.

El negocio de los piratas somalíes es tan rentable precisamente porque las cosas son de este modo. Porque ningún país occidental se negará a pagar un rescate a cambio de la vida de uno solo de sus marineros. Y es muy chocante que la oposición española reclame al gobierno que actúe como ella misma nunca actuaría: no es creíble la tesis de que Rajoy gestionaría un problema semejante de otro modo. 

Contra la corrupción

Martes, 24 Noviembre 2009

El Partido Popular ha hecho público un amplio conjunto de propuestas y medidas contra la corrupción con el ánimo de conseguir un gran pacto entre los partidos. La panoplia de medidas aprobadas el lunes por el comité de dirección de la gran fuerza opositora incluye, entre otras muchas, prohibir “la aceptación de cualesquiera regalos, atenciones o liberalidades que no respondan, por su importe o causa, a los usos y costumbres sociales”.

La piedra de toque de la propuesta popular será lo que suceda con Camps –no parece que regalar trajes sea un uso social extendido- o con Carlos Fabra, cuyas andanzas son en sí mismas motivo justificado de escándalo. Pero la observación más pertinente sobre estos vidriosos asuntos es la que realizó recientemente Manuel Pizarro, ex presidente de Endesa y diputado del PP, en una comparecencia pública: en política democrática, las reglas de juego ya son sobradamente conocidas, y lo que hace falta no es tanto enfatizarlas ni promulgarlas cuanto acatarlas con naturalidad gracias al bagaje ético personal que todo político debe llevar en la mochila. 

En otras palabras, bien están las normas rígidas y la transparencia, pero la principal materia de la lucha contra la corrupción es la integridad moral.

Rosa Díez preocupa

Lunes, 23 Noviembre 2009

La preocupación no ha saltado aún a los medios pero los estrategas de los dos principales partidos empiezan a manifestarla en privado: si se confirman las tendencias que se van consolidando en las encuestas, en las próximas elecciones autonómicas y municipales, en la primavera de 2011, la formación de Rosa Díez podría haber alcanzado una masa crítica que resulte decisiva en la inclinación de la balanza a derechas o a izquierdas en muchas instituciones regionales y locales. Por añadidura, el Congreso recién celebrado por la UPyD ha zanjado algunas disensiones internas y ha puesto el nuevo partido en órbita electoral.

Es evidente que, si se confirma, este ascenso se deberá tanto a méritos propios como a deméritos ajenos: los dos grandes partidos, enzarzados en grandes querellas absurdas, están generando comprensible y creciente desafección. Pero los ciudadanos tenemos también la obligación de meditar el alcance de nuestras decisiones electorales: deberemos considerar si tiene sentido permitir que una fuerza minoritaria, sin un ideario claro, se convierta en árbitro de la vida pública.

Por decirlo más claro, los electores estamos obligados a ponderar exquisitamente el fundamento de nuestro voto, de forma que la irritación, tan comprensible, no provoque efectos indeseados. 

Presidente de Europa

Martes, 17 Noviembre 2009

Este jueves debe celebrarse una cumbre extraordinaria en Bruselas para designar al presidente permanente de la UE y al alto representante y vicepresidente de la Comisión. Y cuando se escriben estas líneas, el caos se ha adueñado de las negociaciones entre los Veintisiete, hasta el extremo de que aún no es seguro de que el Consejo Europeo pueda formalizar a tiempo este primer paso del recién ratificado Tratado de Lisboa.

Los debates y las negociaciones versan, en primer lugar, sobre la filiación ideológica de ambos altos cargos y, en segundo lugar, sobre su sexo: algunas mujeres relevantes del establishment europeo han manifestado airadamente que sería inconcebible que uno de los puestos no fuera para una mujer. Pero en el fondo lo que se dirime es otra cosa: los jefes de Estado y de Gobierno que forman el Consejo Europeo no están dispuestos a nombrar para presidirlos a una personalidad potente que les haga sombra. Prefieren a un burócrata, a un personaje servicial y gris, a un hombre (o mujer) sin ideas, conforme al acrisolado modelo del inane Durao Barroso.

Es obvio que el crónico déficit democrático de la UE se incrementa con la designación de un presidente de la UE que tampoco proviene del sufragio universal. Por esta vía, lejos de impulsar una concepción fuerte de Europa, seguiremos desacreditando la construcción continental.

Obama y los valores

Lunes, 16 Noviembre 2009

No estaba previsto pero el presidente Obama, de viaje por Asia, no ha podido sustraerse a la necesidad de explicitar en China, a preguntas de estudiantes de dicha nacionalidad, que los Estados Unidos no quieren imponer sus pautas culturales al mundo pero que sí pueden convertirse en portavoces de unos “valores universales”, como la libertad de expresión y el derecho a la participación política.

Los amantes del multiculturalismo se habrán disgustado ante la magnífica declaración del hombre más poderoso de la tierra, un ciudadano progresista que se niega a aceptar que todas las culturas son equivalentes y que por lo tanto los derechos humanos pueden llegar a ser arrasados por el relativismo.

La declaración de Obama no ha sido agresiva ni, por lo tanto, dificultará la relación entre Washington y Pekín, de la que depende la estabilidad mundial. Pero ya sabemos todos a qué atenernos: la posmodernidad política no significa renuncia a los grandes principios, ni condescendencia con exotismos intelectuales que nieguen la virtud germinal de la democracia occidental ni el vigor permanente de los principios que la rigen. Deben tomar nota quienes pensaban que el progresismo representaría debilidad ideológica o coartada para ciertas dictaduras..

La humillación catalana

Viernes, 13 Noviembre 2009

El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, se ha prestado gustoso a participar en la pintoresca maniobra encaminada a defender la idea de que el “caso Pretoria”, en el que han sido detenidos, además de relevantes cargos municipales del PSC, dos destacados miembros del establishment pujolista, Macià Alavedra y Lluis Prenafeta, sorprendidos in fraganti en su conocido papel de conseguidores y comisionistas, es una “humillación para Cataluña”.

La estupidez humana no conoce límites, y en ciertos parajes nacionalistas radicales suele abundar prodigiosamente. Porque, a buen seguro, gran parte de la opinión pública catalana se habrá sentido humillada por el “caso Pretoria”, pero no por la actuación de los fiscales y los jueces sino por haber constatado que bajo las alfombras de aquel victimismo reconcentrado del nacionalismo identitario pululaba impúdicamente la hidra de la corrupción.

En otras palabras, la humillación consiste en comprobar que encumbrados políticos que parecieron respetables y que exhibieron ropajes de estadistas se aprovecharon de la confianza ciudadana para adueñarse presuntamente del dinero de todos.

Diplomacia triple

Lunes, 9 Noviembre 2009

Tras la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, que supone la creación de un verdadero ministerio de asuntos exteriores dependiente del Consejo, la UE se dispone a crear un servicio exterior de la Unión (el Servicio Europeo de Acción Exterior, SEAE). Constará de 130 embajadas servidas por unos 6.000 diplomáticos y funcionarios, y su implantación costará más de 50.000 millones de euros, según cálculos optimistas. Se ha filtrado ya que España aportará en abril sus treinta primeros diplomáticos al nuevo Servicio.

 

En principio, la propuesta suena bien… hasta que se cae en la cuenta que esta gigantesca maquinaria no sustituirá, como parecería natural, el servicio exterior de los Veintisiete miembros de la Unión Europea sino que se superpondrá a él. En otras palabras, estamos duplicando lo que ya existe, dilapidando raudales de dinero público en tareas de muy dudosa utilidad y engendrando un larvado conflicto de competencias. A todas luces, la burocracia endogámica de Bruselas quiere ahora expandirse por todo el mundo.

 

En el caso español, el dislate que está a punto de cometerse es todavía mayor ya que nosotros hemos de hablar de triplicar competencias y no de duplicar: como es conocido, nuestra representación estatal en el exterior coexiste con la una creciente representación autonómica. Por lo que, dentro de poco, podremos alardear de una diplomacia estructurada en tres niveles. ¿Cómo es posible que nadie haya caído en la cuenta de que este despilfarro basta para que la opinión pública europea deteste definitivamente el Tratado de Lisboa?

El ahorro del miedo

Martes, 3 Noviembre 2009

En esta fase recesiva del ciclo, el consumo de las familias se encuentra en niveles bajísimos, lo que provoca un exceso de oferta que compromete la supervivencia de muchas empresas al tiempo que tira de los precios hacia abajo, tal vez hasta la peligrosa deflación. Y, sin embargo, esta situación no es debida al empobrecimiento de los consumidores sino a que éstos destinan gran parte de sus rentas al ahorro, en previsión de los malos tiempos que puedan avecinarse.  Según datos publicados en los Cuadernos de Información Económica editados por FUNCAS, el presente ejercicio podría terminar con una tasa de ahorro del 18,9% de la renta disponible. En 2008, dicha tasa fue del 12,5% y el porcentaje previsto para este año es “el más alto desde que se dispone de contabilidad nacional”.

Es evidente que este retraimiento, debido al miedo, guarda una relación directa con las expectativas económicas y con la interiorización que haga de ellas la ciudadanía. En consecuencia, se debería evitar cualquier atisbo de demagogia al respecto. En concreto, es censurable que en este delicado asunto el Gobierno manifieste optimismo infundado y la oposición, pesimismo exagerado. Por obvias razones, la crisis debería estar, en fin, al margen del debate político (lo que no significa que poder y oposición no puedan rivalizar en propuestas) porque ello facilitaría una recuperación rápida y racional del consumo y de la inversión.