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Archivo de Diciembre, 2010

Dislate eléctrico

Jueves, 30 Diciembre 2010

El disparate incalificable de subir la electricidad casi un 10% a las clases medias de este país cuando la crisis económica nos golpea con todo su fragor y cunde un preocupante pesimismo sobre nuestro futuro está permitiendo conocer algunos datos que, aunque no eran secretos, permanecían ocultos, fuera de la vista del público.

 

Uno de ellos, publicado en un informe del propio Ministerio de Industria y revelado ayer por la prensa,  tiene que ver con la obsesión de fomentar las energías renovables hasta más allá de lo razonable: los productores de electricidad por paneles fotovoltaicos cobran una subvención de 450 euros por megavatio/hora, cuando el precio a que se comercializa esta energía es de 64 euros. Otro dato, de la misma fuente, es que desde julio de 2009 la utilización del carbón nacional en las centrales térmicas es “prácticamente nula”, por lo que los stocks se han triplicado desde diciembre de 2007. Pese a ello, las compras de carbón previstas en 2010 y 2011 ascienden a 592 millones de euros.

 

Cuando ni siquiera hay  recursos para mantener el subsidio de 426 euros a los parados que han agotado el desempleo, la sola mención de estas cifras ofende a la inteligencia y da fe del colosal disparate que aquí se ha cometido, por un censurable voluntarismo ideológico en absoluto apoyado por argumentos técnicos ni económicos. La irritación de la opinión pública es, pues, tan lógica como punibles resultan las idioteces del ministro del ramo al ponernos ejemplos sobre el precio del café.

CNN+ y la cultura

Martes, 28 Diciembre 2010

La noticia es desoladora: deja de emitir CNN+, una cadena de información continua que prestaba un valioso servicio público, y en su lugar se transmitirá el reality show ‘Gran Hermano’, también las veinticuatro horas.

 

La mudanza se ha debido a una operación mercantil de venta de Cuatro a Tele Cinco, que ha hecho comercialmente inviable el sostenimiento de CNN+, ligada a aquélla, en solitario. Las pérdidas no han hecho posible que PRISA, en horas bajas,  mantuviera una cadena que, según sus antiguos promotores, es sencillamente inviable. La pérdida para PRISA es grave ya que su multimedia deja de tener televisión en abierto, una carencia radical en los días que corren.

 

Pero todo esto requiere una reflexión: resulta que en nuestro país, no se sostiene, ni por audiencia ni por publicidad, una cadena que mantenga un elevado nivel informativo, pero sí es económicamente rentable un canal que emite basura semipornográfica y morbosa todo el tiempo.

 

Obviamente, la culpa no es de los empresarios, que tienen obligaciones contraídas con sus accionistas y deben velar por la rentabilidad de sus negocios, sino de la propia audiencia. Dicho de otro modo, es inútil pretender que triunfe una televisión de calidad si antes no hemos hemos realizado un ingente esfuerzo educativo. Probablemente el mismo que hace falta para modernizar este país.

 

Nacionalismo cultural

Lunes, 27 Diciembre 2010

En un ámbito como el catalán en que existe una clara pulsión nacionalista, la cultura desempeña un relevante papel. En el caso concreto de Cataluña, la gestión del bilingüismo o la consideración social de los escritores catalanes que escriben en castellano –Félix de Azúa acaba de publicar un espléndido artículo sobre el particular- no son asuntos neutrales sino profundamente entroncados con la levadura soberanista que CiU  ha extraído del relativo fracaso estatutario y se dispone a aplicar sobre la masa social según todos los indicios.

 

Así las cosas, resulta cuando menos sorprendente que Artur Mas, el epígono de Pujol, haya decidido fichar al socialista Ferrán Mascarell, que ya fue concejal y consejero de Cultura con Maragall, para ocuparse de tales menesteres. En principio, podría pensarse que CiU renuncia a imponer sus propias tesis culturales para pacificar la situación, crispada en los últimos tiempos, estableciendo posiciones y criterios eclécticos.

 

Pero no hay que hacerse ilusiones: con toda probabilidad, Mas ha pensado en Mascarell porque no hay discontinuidad alguna entre las políticas culturales del actual PSC y de CiU. En el fondo, ésta ha sido la causa del desastre socialista en las recientes elecciones: los ciudadanos han optado por el nacionalismo genuino en lugar de quedarse con la mala imitación.

Cuestión de equilibrios

Mircoles, 22 Diciembre 2010

El surgimiento de Internet, base de la globalización, ha roto todos los equilibrios que regían hasta ahora entre la libertad de expresión y los derechos de creación. Y los gobiernos, las instituciones en general, están intentando construir unos equilibrios distintos, basados en presupuestos nuevos, cambiantes a medida que avanza la tecnología. No se trata obviamente de frenar el ímpetu de la sociedad de la información sino de habilitar reglas de convivencia nuevas.

 

En España, nada se ha hecho todavía en este sentido, y la comunidad internacional empieza a afear esta anarquía que también le afecta a causa de la propia globalización. La “ley Sinde” no era probablemente una buena solución –ninguna es buena del todo-, ni resolvía el problema de fondo, pero marchaba en la dirección adecuada: si el intercambio entre particulares (P2P) puede ser aceptable y resulta difícilmente perseguible, no lo es en absoluto que alguien se lucre de despojar a los demás de sus derechos. Y el fracaso de la propuesta en el Parlamento ha lanzado un mensaje equivocado a todo el mundo.

 

La rivalidad entre partidos y la bisoñez política de la ministra Sinde han frustrado la nueva norma, pero no podemos cruzarnos de brazos. La industria cultural, muy afectada, debe ser socorrida sin merma significativa de la libertad de Internet. El argumento de que la actividad cultural tendrá que adaptarse a los nuevos tiempos, muy certero, no puede justificar los abusos. Y hay que actuar con urgencia si no queremos que ciertas especialidades de la creación artística sufran daños irreversibles.

Jubilaciones anticipadas

Jueves, 16 Diciembre 2010

Toda la hostilidad que suscita una institución como Moody’s, que ha conseguido pese a su incompetencia mantener intacta su capacidad de arbitraje en los mercados defendiendo oscuros intereses anglosajones, tiene forzosamente que relativizarse al observar que nuestro sistema financiero da, efectivamente, algunos síntomas de insolvencia que, por lógica, deben poner en guardia a quienes nos observan para explotar legítimamente nuestras debilidades, que son sus oportunidades.

 

El hecho es escandaloso: la mesa de negociación laboral de la SIP formada por Caja Madrid, Bancaja, Caja de Canarias, Caja de Ávila, Caixa Laietana, Caja Segovia y Caja Rioja ha llegado a un acuerdo sobre reestructuración del personal: como es preciso reducir plantilla, podrán jubilarse con el 95% del sueldo quienes hayan cumplido 55 años y acrediten diez años de antigüedad. Semejante dislate cuenta, por añadidura, con la bochornosa aquiescencia del regulador, el Banco de España, que ha auspiciado fórmulas semejantes en otros casos,  y, como es lógico, el derroche terminará siendo cubierto a escote por los contribuyentes a través del FROB. La inoportunidad de la medida cuando el Pacto de Toledo está realizando esfuerzos por conseguir acordar la sostenibilidad del sistema de pensiones clama al cielo.

 

¿Cómo podría ser, en fin, que el mundo de las finanzas no desconfíe de un país que, para resolver la quiebra de una parte notoria de su sistema financiero, opta por una solución tan disparatada?

Mediocridad, decadencia, depresión

Martes, 14 Diciembre 2010

Es poco científico, evidentemente, basar los análisis de situación en los comentarios informales recibidos del entorno en que uno habita. Pero cuando este entorno es bastante amplio y la persistencia de las ideas dominantes se vuelve llamativa, no queda más remedio que tomar en cuenta este estado general de ánimo, que en este país está cercano a la depresión.

 

Podría pensarse que esa depresión generalizada y visible es la consecuencia lógica de la profunda recesión, de la interminable crisis económica, de la situación de dificultad sobrevenida que mucha gente padece, del espectáculo deprimente de tanta necesidad que no se colma. Pero si se hurga un poco más en la realidad, se llegará a la conclusión de que sobre ese cúmulo de carencias materiales, que es aterrador, se cierne también y por añadidura una colosal falta de expectativas.

 

Y por fuerza hay que mirar a la política: nuestros representantes no están a la altura de los retos abiertos. Ni el Gobierno muestra la convicción, el ingenio y la energía que reclaman la propia situación y la perpleja ciudadanía, ni la oposición muestra un proyecto alternativo sugestivo. Ni uno ni otra generan ilusión, esperanza. Todo es mediocridad, oportunismo y decadencia.

Competencia

Viernes, 10 Diciembre 2010

El titular es de de esta mañana, en la prensa escrita española: “La gasolina roza el precio que tenía cuando el crudo estaba un 60% más caro”. La información corrobora evidentemente que se cumple una vez más la doble percepción que tenemos los ciudadanos / consumidores: 1).-El precio al por menor de los carburantes sube siempre a mayor ritmo que el petróleo crudo y baja, cuando baja, mucho más despacio. Y b).-Este proceso afecta con sospechosa sincronía a todos los operadores, como si existiera un inconfesado pacto de precios.

 

Esta evidencia, periódicamente denunciada por los medios, no obtiene en general respuesta alguna de la Comisión Nacional de la Competencia, que es la encargada de velar por la transparencia de los mercados. Ni mucho menos de las autoridades de la competencia de Bruselas, que apenas actúan en unos cuantos asuntos llamativos al año, casi siempre relacionados con multinacionales norteamericanas, para dar fe de su propia e inútil existencia sin molestar a los monopolios autóctonos.

 

En definitiva, todos tenemos ocasión de comprobar que nuestras costosas burocracias no sirven para casi nada, a pesar de sus pretensiones. En este caso concreto, es obvio que la pregunta tópica de quién controla al controlador no tiene respuesta. Y así nos va.

Demagogia depresiva

Mircoles, 1 Diciembre 2010

Los manuales de buen periodismo aseguran que hay que prescindir de lo subjetivo, a sabiendas de que nunca es del todo posible tal cosa. Por lo tanto, el optimismo y el pesimismo no son conceptos periodísticos. Y si es reprobable falsear consciente o inconscientemente la realidad para edulcorarla, también lo es pintarla con tintes artificialmente sombríos por puro masoquismo, para darse importancia, para enfatizar la relevancia de una información o, sencillamente, para aguar la fiesta a la audiencia, en el supuesto improbable de que éste no esté todavía deprimida por por la amarga coyuntura económica que nos persigue desde hace ya incontables meses.

 

Viene esto a cuento de una recurrente ‘información’ según la cual España retrocede en el ranking mundial de países ordenados por su por Producto Interior Bruto. Léase bien: ranking por PIB y no por PIB per capita, que como se sabe es algo bien distinto.

 

La última noticia en este sentido, destacada con malicioso énfasis por un periódico económico (”Expansión”), proviene del Citi Bank y da cuenta consternadamente de que España ya no está en el G10 porque nos ha sobrepasado La India. Si se piensa que el país asiático, una de las grandes potencias emergentes, es el segundo más poblado de la tierra y tiene, según el último censo, más de 1.166 millones de habitantes (26 veces la población española), se entenderá que el ‘sorpasso’ no es ninguna tragedia para España sino la prueba de nuestra opulencia casi ofensiva y una constatación de la miseria en que todavía vive el tercer mundo.