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Archivo de Septiembre, 2011

¿Amnistía?

Jueves, 29 Septiembre 2011

Era hasta cierto punto lógico que, en la fase terminal de la banda terrorista, los presos etarras pusieran sobre la mesa la exigencia de una amnistía. Así lo han hecho los presos partidarios del fin de la violencia que se han suscrito el acuerdo de Gernika elaborado por la izquierda abertzale.

Pues bien: como ha dicho el ex ministro Rubalcaba y ha corroborado su sucesor, la amnistía no está en las reglas del juego. En otras palabras, la amnistía es imposible porque la prohíbe expresa y taxativamente la Constitución. No por alguna razón arbitraria sino porque un Estado de Derecho no puede negarse a sí mismo. Las amnistías con que se cerró el franquismo fueron preconstitucionales y pretendían zanjar una etapa autoritaria; desde la vigencia de la Constitución, el Derecho no tiene recovecos ni admite vaivenes. Caben, evidentemente, medidas de gracia individualizadas pero en modo alguno indultos generales o amnistías que hagan tabla rasa del pasado. De un pasado al que la sociedad democrática de este país no renuncia en absoluto.

En lo tocante a las medidas de gracia, tampoco el margen es ilimitado: cuando ETA desaparezca definitiva e irreversiblemente, será lógico aplicarlas con consenso y con conocimiento de las victimas a quienes no se hayan manchado las manos de sangre. En general, sin embargo, el ordenamiento jurídico no admite excepciones ni arbitrariedades.

Neoliberalismo, según John N. Gray

Jueves, 22 Septiembre 2011

Ha caído en mis manos este texto de John N. Gray, un pensador interesante ( http://es.wikipedia.org/wiki/John_N._Gray), tomado del libro “Falso amanecer. Los engaños dl capitalismo global”, de 1998. Espero que lo disfruten:

“El proyecto de universalizar el modelo económico del libre mercado al estilo angloamericano (el de un mercado desregulado e independiente de las necesidades sociales) debe distinguirse del fenómeno de la globalización económica y cultural. Mientras que este último es un fenómeno imparable que se ha venido desarrollando desde hace siglos y que actualmente está siendo impulsado por la rápida difusión de las tecnologías de la información, el primero no es un fenómeno natural ni espontáneo sino un proyecto político deliberado y muy reciente que se trata de imponer desde Estados Unidos y las instituciones financieras internacionales, artífices del “consenso de Washington”. Dada su inherente inestabilidad y sus altos costes sociales, el intento de construir un libre mercado global -arraigado en la ideología universalista de la Ilustración- podría conducir no al complaciente “fin de la historia” de Fukuyama sino al caos: a un mundo caracterizado por sociedades desintegradas y Estados enfrentados” comercial y militarmente. La filosofía del libre mercado es una utopía engañosa que ha contribuido a la desintegración social en grado desconocido, particularmente en Estados Unidos, donde además ha creado niveles de desigualdad que se parecen más a los de los países de América Latina que a los de cualquier sociedad europea. A escala mundial, este proyecto está poniendo en peligro a las sociedades burguesas y está haciendo cada vez más difícil que las distintas civilizaciones puedan convivir en en paz”.

Estado palestino

Jueves, 22 Septiembre 2011

El medio siglo largo que dura el conflicto del Próximo Oriente entre israelíes y palestinos debería haber servido para reforzar una convicción que sin duda existe pero que nadie quier hacer operativa: es imposible que las partes, enfrentadas a muerte por razones étnicas e históricas, así como por la pésima gestión que la comunidad internacional hizo de la creación del Estado de Israel, consigan un acuerdo de paz ellas solas. O tiene lugar una esforzada acción de interposición y mediación, o el conflicto se prolongará indefinidamente, para escarnio de los grandes valores y vergüenza de las potencias espectadoras de la gran sangría.

 

La solicitud palestina a la ONU del reconocimiento de un Estado propio sería una magnífica ocasión para que las grandes potencias tomaran decisiones relevantes al respecto, forzando materialmente –y militarmente si fuera preciso- a las partes a pactar un statu quo justo y a preservarlo durante un plazo de rodaje.

 

Pero no: la única respuesta que recibirán los palestinos es la negativa sin matices –el veto norteamericano- y la conminación a negociar. Es decir, a seguir como hasta ahora. La impotencia occidental es escandalosa y reduce a cenizas todas las grandilocuentes declaraciones que hablan de paz y de libertad.

Zara, en irlanda

Jueves, 15 Septiembre 2011

Hoy aparece la información de que las ventas de Zara por Internet se realizan a través de una empresa irlandesa radicada en Dublín. Lógicamente, las operaciones se regirán por la legislación irlandesa y los litigios habrán de ser resueltos por tribunales de dicha nacionalidad.

 

La razón es clara: el impuesto de sociedades irlandés es del 12,5%, ventaja que ha atraído a Dublín a muchas multinacionales. Como es conocido, la UE ve con malos ojos este dumping fiscal que fuerza deslocalizaciones, e Irlanda, a pesar de haber tenido que ser rescatada por Europa, se resiste a plegarse a la voluntad comunitaria.

 

La cuestión es inquietante. Ya se sabe que la libertad mercantil es indispensable para la creatividad, el desarrollo y el crecimiento. Pero ¿no ha de haber límites? ¿Es admisible que ZARA se instale en paraísos fiscales para eludir al fisco español, como hacen algunos deportistas y profesionales españoles de elite? ¿Habrá que transigir con la liberalización rampante que tan sólo se rige por el criterio de rentabilidad? Como mínimo, habría que abrir un debate sobre el particular.

Catalanes

Lunes, 12 Septiembre 2011

Últimamente, la única voz catalana que llega a todo el Estado, que martillea en los tímpanos de la opinión pública española, es la voz en grito de los nacionalistas, airados por todo: por un supuesto agravio que no es más que el reflejo de una Constitución madura que ellos mismos aprobaron, por la presión de una Justicia que profesaría a Cataluña alguna malquerencia, por una pretendida enemistad de origen desconocido que socavaría alevosamente la relación entre Madrid y Barcelona.

 

Y, sin embargo, Cataluña es plural, y el nacionalismo ha de competir con un PSC hoy en horas bajas pero potente y todavía representativo de un hemisferio ideológico. Un PSC que no es nacionalista –a pesar de Maragall-, que no es por tanto independentista, y que no puede creer por tanto en los fantasmas mitológicos de la cosmogonía identitaria. Y junto al PSC, transita también el PP, el otro gran partido estatal, con altibajos pero empeñado en desarrollar un papel necesario en el mosaico de Cataluña. Y, sin embargo, la voz de estas formaciones no se escucha apenas, y cuando nos llega alguna tímida opinión a media voz, resulta que aparece temerosa y vacilante, como si no quisiera molestar a la mayoría hegemónica, a la masa vociferante del populismo étnico.

 

Habría que invocar el rearme intelectual y moral de aquellos catalanes, sin duda mayoría, que no están permanentemente airados (empreñats) y que cabalgan la historia orgullosos de ser lo que son. Catalanes, españoles, europeos…

El “engorroso trámite” del Senado

Jueves, 8 Septiembre 2011

Se ha cumplido lo que estaba previsto: “el Senado da vía libre a la reforma de la Constitución sin tocar una coma”, decía ayer un titular de prensa para explicar que la teórica cámara de repetición ha aprobado el proyecto que se le remitía desde el Congreso tras una vacua deliberación que no ha tenido el menor efecto. La Cámara Alta ha obedecido ciegamente las consignas políticas de los grandes partidos y, una vez más,  ha asumido su condición de “engorroso trámite” que, tras su indefinición constitucional, le asigna el sistema político vigente.

 

Es claro que esto no puede seguir así si no queremos profundizar en el que ya se ha convertido en potente motivo de desafección, que, al atizar la perplejidad de los ciudadanos, los distancia de las instituciones. No es razonable que mantengamos una institución de nombre rimbombante y apariencia poderosa que no se justifica ni por su función ni por su significado.  El escándalo es semejante al de los aeropuertos sin aviones, tan en boga: tampoco es de recibo mantener una cámara legislativa con cientos de parlamentarios sin otorgarle la función que le correspondería en un planteamiento federal.

 

Y que no argumenten más los partidos alegando la dificultad de la reforma constitucional para cambiar las cosas: después de lo que acabamos de ver, el pretexto se ha vuelto sencillamente increíble.

Referendos

Martes, 6 Septiembre 2011

Una encuesta publicada ayer, confeccionada por Sigma Dos para “El Mundo”, obtenía unos resultados que, por sí solos, permiten cuestionar la democracia directa, plebiscitaria, asamblearia, siempre de muy inferior calidad que la democracia indirecta, parlamentaria.  Según tal sondeo, el 79,9% de los ciudadanos no quiere que suban los impuestos para reducir el déficit. Y, al mismo tiempo, el 63,3% se opone al copago sanitario y en otros servicios con el mismo fin.

 

Los ciudadanos son, en efecto, racionales, y rechazan lógicamente lo que les castiga de algún modo. Sin embargo, la mayoría de las decisiones no pueden aislarse puesto que forman parte de una disyuntiva. Disyuntiva que en este caso es o mejores servicios públicos con más impuestos o peores servicios públicos con menos impuestos.

 

Deberían meditar esta cuestión los amantes de los referendos.

Los mapas del despilfarro

Lunes, 5 Septiembre 2011

Un informe del Observatorio del Transporte Aéreo, de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada, que cita hoy ‘La Vanguardia’, ha llegado a la conclusión de que en España hay ocho aeropuertos rentables, trece necesarios aunque tengan pérdidas (necesarios porque cumplen una función social o un cometido económico que justifica el déficit) y veintiséis en situación límite, que además de tener pérdidas no tienen función apreciable alguna. Los aeropuertos de Castellón y Ciudad Real, vestigios de una megalomanía reciente y probablemente teñida de corrupción, pertenecen, obviamente, a esta última categoría.

 

Éste es uno de los mapas del despilfarro español, que no se detiene en los aeropuertos sino que también alcanza a otras infraestructuras y servicios. Habrá que hacer también el mapa de los tramos de autovía cuyo tráfico no justifica el desdoblamiento, así como de los edificios singulares inútiles y prescindibles y de aquellas universidades remotas que sólo han servido para llevar la mediocridad a la educación superior.

 

La crisis es una magnífica ocasión para reconsiderar todas estas cosas, para replantearse nuestros criterios de desarrollo, para reconsidera la dimensión del Estado, para trazar diagramas de preferencias colectivas. Y, quizá, para obligar a asumir responsabilidades a algunos que han jugado descaradamente con nuestro dinero.