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¿’Villarato’? La culpa es de Mtiliga

8 Febrero 2010 por Carlos Vanaclocha

Pues nada, a seguir hablando del dichoso ‘villarato’. Creo que es mejor opinar ahora, de una vez por todas, porque lo vamos a tener hasta en la sopa de aquí a final de Liga. Pobre Mtiliga, si supiera hasta dónde va a llegar este asunto por haberle buscado las cosquillas a Cristiano Ronaldo. De haber estado quietecito en aquella jugada que recordaremos ad nauseam, el brazo de ‘CR9’ no habría ido a parar a la nariz del malacitano y, por ende, no se habría montado todo este guirigay entre la prensa de Madrid y Barcelona. Y dado que en este país aborrecemos la calma chicha porque nos gusta la bronca, aunque Mtiliga marque mañana el golazo del siglo, dentro de unos años se le recordará como el hombre que hizo reflorecer el ‘villarato’ a su máximo apogeo.

La cantinela de la connivencia entre árbitros, Madrid y Barça ya está muy manida, pero sigue siendo verdad. El poder fáctico del fútbol español viaja en puente aéreo cada cierto tiempo porque es lo que interesa para el negocio. Hasta finales de los ochenta, era el club merengue quien hacía ojitos al estamento arbitral, hecho que cambió radicalmente con el ‘nuñismo’ de los noventa, ¿quién no recuerda aquel calamitoso y descarado arbitraje de Gracia Redondo en la segunda liga que perdió el Madrid en Tenerife con tres penaltis clarísimos no pitados?

Años después llegó Florentino Pérez y su discurso empezó siendo muy afín a la Federación, ¿qué me decís del gol anulado a Rivaldo en el último minuto de un Madrid 2-Barça 2 del 2001, con Figo vestido de blanco? Al día siguiente todos los telediarios abrieron con la imagen de desesperación del brasileño y de Guardiola intentando convencer al árbitro Losantos Omar que reflexionase sobre su gran cagada.

El problema institucional del Madrid de los ‘galácticos’ fue la presunción en las elecciones a la presidencia de la RFEF del 2004: Florentino apoyó al candidato Gerardo González (al igual que la mayoría de presidentes de Primera) y no a Villar, a la postre ganador. Ahí Laporta anduvo listo y se alineó con el gran favorito. Desde entonces, al Barça no le ha ido nada mal. Si recordáis algún fallo garrafal en contra de los azulgranas en los últimos años, hacédmelo saber en el blog.

Con todo, Barça y Madrid no se pueden quejar de nada, porque entonces vendría la rebelión de los veintitantos clubes restantes que han aguantado sinvergonzonerías arbitrales de todos los calibres. Cierto es que a los árbitros que han seguido al dedillo las siempre supuestas directrices del comité arbitral no les ha ido nada mal: Rodríguez Santiago se hizo el sueco en el manotazo que le sirvió a Messi para marcar en el decisivo Barça 2- Espanyol 2 de la Liga 2006/07 y a los pocos días le premiaron con la final de Copa de esa temporada. Y no os quiero contar si lo extrapolamos al mundo FIFA: la cara de idiotas que se les habrá quedado a los irlandeses al enterarse de que su ‘hombre del año’, el sueco Martin Hansson, irá al Mundial…¡en calidad de árbitro principal! Al parecer, sólo a un puñado de irlandeses les molestó que Henry  echara una mano (literal) a su nación para que no se perdiera la cita de Sudáfrica. 

“Me mata, me da la vida”

5 Febrero 2010 por Carlos Vanaclocha

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A este Atleti nos lo han cambiado, ¡vaya si lo han hecho! Los mismos once tíos que avergonzaron a su afición ante el Málaga hace cuatro días, hicieron ademán de entender qué significa llevar esa camiseta, tan llena de gloria como de desdichas. Por fin Quique supo inculcarles espíritu de competición (y de competitividad); por fin la hinchada disfrutó de una noche placentera, exenta de taquicardias y sustos; por fin los jugadores nos descubrieron, o por lo menos aparentaron, que no son tan ‘paquetes’ como creían sus seguidores; por fin, un partido sobrio de noventa minutos; por fin, defensas que no se complicaron y delanteros esforzados en marcar goles; por fin, una táctica sencilla pero con sentido, sin galimatías tácticos ni suicidios colectivos … ¡Por fin, un dichoso equipo de futbol!

El club ya ha encontrado su leitmotiv para animar  a sus chicos cuando vengan mal dadas, que no tardarán en llegar. El ejemplo copero induce a pensar que si el Atlético se lo toma en serio, puede ganar el trofeo y, por qué no, dar guerra en la Europa League. Pero claro, con este equipo hay que resignarse a lanzar una moneda al aire y que salga lo que salga. Ya lo advirtieron en uno de esos convincentes spot publicitarios que montan cada temporada: “El Atleti me mata, me da la vida”.

Además, ya tenía ganas de hablar un poquito del Kun. Sin duda, su partido estrella del año y eso que no marcó. A lo mejor reservó la pólvora para la supuesta final contra el Sevilla (hipotética para los andaluces, no para el Atleti. Se contempla perder en Santander por dos, quizá tres pero, por favor, nunca por cuatro o cinco). El caso es que Agüero ya ha puesto fecha para su función estrella: la gran final le servirá para rendir un último tributo al equipo con el que ha llegado a ser alguien, a pesar de muchos cabreos. Después, contemplaremos cómo abandona Madrid y le disfrutaremos mucho más desde la lejanía, en la Premier.

Y a esa afición martirizada le recomendaría que guardase la goleada en un dvd no regrabable, por lo que pueda suceder en el futuro. Además, es un partido que deben ver una y otra vez en los despachos del Calderón. No en vano, la obra es una magnífica prueba para determinar quién vale y a quién le pesa el escudo con el oso madroño. A tenor de lo visto anoche, todos son aptos, pero… 

 

¿Para quién es el fútbol de los lunes?

2 Febrero 2010 por Carlos Vanaclocha

Pues ya tenemos fútbol dentro de un par de lunes. La Liga había negociado en secreto con la Federación dar un revolcón a los horarios de nuestro campeonato y lo ha conseguido. La resaca del fin de semana nos dejará un partidito el lunes por la noche, que, por lo general, no parece que  vayan a copar Madrid y Barça este año. El argumento de siempre es la explotación de los derechos audiovisuales, aunque menuda gracia le va a hacer la gente tragarse (con perdón) un Almería-Sporting o Espanyol-Valladolid en franja horaria exclusiva.

El fútbol de los lunes incluye un matiz al que la LFP no le ha dado mucho pábulo: los equipos que jueguen Champions o Europa League estarán excluidos. Es decir, que los ocho mejores de nuestra Liga casi nunca jugarán en lunes hasta final de temporada. Así de desolador pinta el panorama. Precisamente, el gancho que tiene España son los Cristiano, Messi, Kaka, Villa, Agüero,…o sea que los partidillos que no ve casi nadie (comprobado con estadísticas) nos los encasquetarán los lunes. Esta medida tendrá sentido si los grandes se prestan ella. Pero tendrían que ir cayendo en sus competiciones europeas para poder afrontar este formato de Liga.

Vengo diciendo desde hace años que el modelo de explotación de la Liga está obsoleto. La mayoría de los clubes están asfixiados por las deudas o, sencillamente, en bancarrota. Aquí no hay oligarcas rusos ni jeques untados en petrodólares, sino constructores ignorantes que compran equipos por capricho o dueños que sólo lucen palmito cuando llega Mister Marshall. Las sociedades anónimas precisan de inyecciones económicas atractivas para reactivar sus balances, primero, y tentar a los aficionados, después. Imaginaos al Mallorca con Huntelaar,  Van der Vaart, Marcos Senna y Canales en la misma plantilla, más de uno se pondría delante de la tele los lunes para verlos.

El mejor ejemplo lo ha protagonizado el Manchester City con Adebayor, Tévez, Petrov, Robinho, etc. Hace año y medio el City era un club mediocre cuya repetitiva aspiración era salvar el cuello en la Premier. Hoy opta con garantías a un puesto de Champions. Otra muestra: el Chelsea siempre ha sido equipo de UEFA hasta que el señor Abramovich lo convirtió en una tienda gourmet. Desde entonces, es invitado imprescindible en el baile de Champions. Y lo mejor es que estos clubes, además de Liverpool, Arsenal y United, también juegan los lunes.

Insisto, este nuevo horario será un filón de oro siempre y cuando sus actores sean principales. Porque Liga y Federación, por igual y con sus respectivas artimañas, se han encargado de defenestrar a diecisiete equipos de Primera, incluidos Sevilla, Valencia y Villarreal. El Atlético camina por un hilo muy fino entre su entretenida idiosincrasia y el descrédito que sigue acumulando domingo tras domingo. Además, no entiendo la obsesión por jugar el lunes cuando todavía no se ha arreglado la franja de las cinco de la tarde. Desde hace varias temporadas, el fútbol de las cinco sirve para que los modestos se repartan las migajas. Ningún estamento se ha preocupado  en incentivar el share televisivo de esa hora.

También he escuchado con insistencia el inconveniente de la asistencia a los estadios. Obviamente, es una broma de mal gusto sentarte en tu localidad a las diez de la noche de un sábado invernal, o las nueve de un domingo o ahora lunes. Por eso, los estadios (quitando Bernabeu, Camp Nou y Mestalla) aparecen semivacíos. Sin ir más lejos, el Getafe se jugaba el otro día meterse en la semifinal copera y acudieron mil quinientas personas. Su presidente, Ángel Torres, se quedó estupefacto, pero así es este negocio: valen los telespectadores, no los aficionados.

Por último, a quienes sí satisfará la noticia son a los  entrenadores. Jugar un lunes les posibilitará organizar ciclos completos de entrenamientos con descansos incluidos. Afrontar un partido un sábado puede ser precipitado porque obliga a preparar a los jugadores en cinco días hábiles, uno o dos días más nunca sobran. Además, los equipos que jueguen Champions una semana y a la siguiente no compitan, agradecerán jugar el lunes. Atentos a cómo queda la historia.   

Y de repente, Guti

31 Enero 2010 por Carlos Vanaclocha

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Allá por el 2002 Ronaldo se quedó boquiabierto después de sus primeros entrenamientos con Zidane, Figo, Raúl y compañía. “El tío que más me ha sorprendido ha sido el rubio, Guti”. Evidentemente, el gordito brasileño no nos descubría nada nuevo. Por entonces, Guti ya se pavoneaba como una estrella, consciente de que su personalidad era exclusiva, al igual que su talento.

Anoche se barruntaba cualquier cosa. Podía pasar que, fiel a la costumbre, el Depor diera la noche al Madrid y Guti se inmolase. O por otro lado, que el genio patentara alguna jugada no escrita en los manuales. Para gracia del Madrid y, sobre todo, de este deporte, el diseño del segundo gol se va a estudiar en las escuelas de fútbol. Ni el más fantasioso habría imaginado un desenlace más inverosímil. Guti se fabricó la jugada y cuando encaró a Aranzubia para meterla (o fallarla), su sexto sentido se activó y asistió a Benzema con un taconazo magistral que el francés no desaprovechó ante el asombro del estadio, sus compañeros, los del Depor y los telespectadores. Todos menos Guti, claro.

Inopinadamente, el genio incomprendido va camino de ser el mejor refuerzo del mercado invernal. Quién se lo iba a decir a Valdano en noviembre, cuando el ‘Alcorconazo’ y la bronca entre el jugador y Pellegrini motivó la supuesta salida de Guti. No, él es un madridista puro y no va a huir sin terminar el trabajo. Al margen de que la temporada acabe bien o no, Guti merecerá una despedida más acorde a su primor que a su díscolo carácter. Y, por supuesto, en el vídeo de su adiós tendrá que aparecer ese taconazo antológico que sólo él y nadie más en el mundo se ha atrevido a hacer en cien años.  

El caso es que la renovada inspiración de Guti mantiene al Madrid en la guerra de las dos galaxias. En la del Barça todavía no se han detectado anomalías, aunque la victoria en El Molinón no fue coser y cantar. Es más, el gol de Pedro fue ilegal pero sólo se queda en anécdota: el Barça fue muy superior al Sporting y punto. No obstante, partidos como ése auguran batalla hasta al final. Por de pronto, el Madrid ha salvado su primer ‘match-ball’. 

 

Cristiano entre comités…y Canales flipándolo

28 Enero 2010 por Carlos Vanaclocha

El Madrid tendrá que seguir dando la murga hasta mañana. El último capítulo del martirio de Cristiano (no por él, sino por la semanita que nos está dando este asunto) lo tiene el Comité de Disciplina Deportiva, el órgano supremo en cuanto a sanciones. Falló el primer comité (el de Competición) y al portugués le cayeron dos partidos; hoy se ha pronunciado el sanedrín que apela las decisiones de los anteriores y se han mentido en sus trece. Y eso que han estado deliberando…¡casi cinco horas! Ya me contaréis qué algoritmo habrán estado resolviendo los ilustres Mateo Díaz, García Pérez y Rubio Sánchez. Total, la cuestión era averiguar si Cristiano fue a darle un mamporro a Mtiliga o, simplemente, fue un lance más del juego. Media España opina lo primero.  A la otra mitad le trae al pairo este berenjenal.

Sean uno o dos partidos, Cristiano ha comprobado que no puede hacer más el ganso. Está muy bien eso de montar el número cada minuto, él es un grandísimo farandulero en el campo y por eso vale una millonada. Pero sus continuos aspavientos comienzan a hartar a muchos. Es ahí donde Raúl y Casillas tienen que reconducirle.  El tema es que ’CR9’ mola cuando se inventa bestialidades y actúa para las televisiones. ¡Joder, uno que ya se ha enterado de que esto es show business !  

Otro que le está cogiendo gustillo a la fama es Canales. En Santander están flipando con el chaval, no es para menos. En unas semanas se descubrió en el Bernabeu; él solito vapuleó al Espanyol; le hizo un sombrero a Palop; empotró a Adriano en su portería tras bailarle en un metro cuadrado y ayer le pintó la cara al Osasuna con una falta magistral. El nene no se ha achantado con los mayores, le daría igual encarar a sus compis de juveniles o al mismísimo Beckenbauer. Encima, con Munitis se inventa una función diferente cada domingo: desde combinaciones inverosímiles y pases calibrados al milímetro hasta jugadas en las que ambos se mofan de medio equipo contrario. Sólo les falta hacer un triple salto con tirabuzón… ¡qué alucine!  

Vender ilusión, de eso se trata

25 Enero 2010 por Carlos Vanaclocha

Todavía no ha escarmentado, aunque lo peor es que quizá haya una tercera y tampoco lo haga. Así debe ser Cristiano; y digo ‘debe’ porque es probable que su temperamento esconda alguna versión desconocida. Quien sí ha vivido a fondo su genio, y en un segundo de reloj, ha sido Mtiliga, el danés del Málaga, que este lunes reposa en una cama de hospital con el tabique fracturado, como si le hubiesen traído en camilla directamente de un ring de boxeo.

Queda claro que Cristiano no quiso pegarle un puñetazo; también vimos en las imágenes que sólo quería zafarse del placaje estilo NFL de Mtiliga, asumible; y a lo mejor el crack de cracks se había imaginado que los patadas, empujones y codazos que tuvo que aguantar en Inglaterra no iban mucho con el estilo de nuestra Liga, comprensible. Pero un tío que ha costado casi cien millones de euros y que sabe guardar la compostura cuando posa con calzoncillos de marca, no puede picarse con uno del Málaga (con todos mis respetos al club de Fernando Sanz) en el centro del campo, con el partido finiquitado y en plena caza del Barça.

La segunda chorrada de Cristiano quizá repercuta en la tempranera capitulación del Madrid. Por de pronto, el próximo sábado el Barcelona visita El Molinón, campo propicio para que se lleve un buen saco de goles…a favor. Inmediatamente después, el Madrid apelará a la heroica para ganar en Riazor con casi dos décadas de retraso. Si sale triunfante, seguirá buscando las cosquillas al Barça;  pero como Pellegrini se emperre con sus galimatías tácticos, La Cibeles puede estar aviada.

Por cierto, Valdano y el mismo Pellegrini avisaron en noviembre que veríamos otro Madrid en febrero. Pues bien, queda una semana para el cambio de mes y el Madrid pintó ayer una primera media hora grotesca. El caso es vender ilusión, de eso se trata. 

El sustituto impensable de Ronaldo

24 Enero 2010 por Carlos Vanaclocha

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Verano de 2006. Ronaldo, el ‘gordito’, da sus últimos coletazos en el Real. Sabe que sus correrías por la noche madrileña no son muy del gusto del nuevo míster, Fabio Capello. Éste se había comprometido con el candidato Ramón Calderón, entonces un tipo aparentemente serio, siempre y cuando se cumplieran sus estrictas condiciones. Una de las más importantes era fichar un delantero centro con credenciales y que garantizara un buen número de goles. Pedja Mijatovic, el delfín de Calderón, se puso manos a la obra y se decantó por un repudiado de Ferguson, a quien el sir escocés había profetizado su ocaso profesional. Pero el director deportivo merengue sí creyó que Ruud Van Nistelrooy podía seguir pegando tiros en España. Y vaya sí lo hizo.

A Van Nistelrooy se le dio de maravilla la Premier (cien goles en ciento cincuenta partidos) y sus incursiones en la Champions eran puro entretenimiento (treinta y ocho golitos en casi cincuenta apariciones). Con tan extenso aval, el holandés intuía que sus treinta tacos no serían óbice para divertirse en España. Lo pensó y cumplió: en su primera temporada con el Madrid fue pichichi y jugador clave en la remontada impensable. Pero, además, su afabilidad y buen humor calaron en una afición que jamás imaginó un sustituto tan tempranero para Ronaldo. Precisamente, el brasileño tuvo que abandonar el club en enero de 2007 frustrado por su suplencia y porque tuvo que resignarse a que un coetáneo más comprometido con la causa le arrebatara el puesto con todo merecimiento.

Pero, claro, el inconveniente de fichar a un jugador en la treintena y utilizarlo dos veces por semana (Liga-Champions; Liga-Copa) es que se puede romper. Y Ruud no fue una excepción en su segundo año de merengue. Primero, el menisco, después el ligamento de la rodilla y más tarde el cartílago, abocaron al ariete holandés a una posible retirada. Aún así, Van Nistelrooy, obcecado en dejar atrás una lesión irreversible a su edad, ha seguido entrenando, pero sus comparecencias se cuentan con los dedos de una mano.

Ahora, con Higuaín, Benzema y Raúl, en menor medida, por delante, la aportación de Van Nistelrooy en Madrid ya no estaba en la onda de este equipo. Pero el Hamburgo le ha dado la última oportunidad de su vida, el último espaldarazo para una retirada dignísima en un Mundial, ¡Ánimo, Ruud!

 

Psiquiátrico Vicente Calderón

22 Enero 2010 por Carlos Vanaclocha

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Para qué poner adjetivos al partido del Atleti  si Quique Sánchez Flores ya se encargó de ello con su habitual laconismo: “partido feo con errores groseros”. Bueno, tampoco le podíamos reclamar al míster rojiblanco que despotricase de sus chicos. De eso ya se encargaron los cuarenta y cinco mil espectadores, que por enésima vez (y no será la última, desde luego) huyeron del Calderón para olvidar semejante esperpento. Porque ahí está el secreto de nuestro queridísimo Atlético. Sus funciones de entre semana y domingos son tragicomedias dignas del gran Lope de Vega. En ellas, lo de menos es el fútbol, puesto que al aficionado le da igual que su equipo juegue increíblemente  bien o ni siquiera sepa dar una patada a un bote.

El sentimiento rojiblanco sobrevive por pulsaciones eléctricas generadas por desfibrilador. Tan pronto la caga el equipo y se acaba, como resucita con un gol de la nada. Y lo mejor es que todo puede suceder en cuestión de momentos. De otro modo, aún nadie se explica cómo un equipo sobreexcitado para la Copa puede dejar a tres delanteros rivales solos contra De Gea a los dos minutos, y por qué instantes después Ujfalusi se atreve a improvisar una cabalgada milagrosa para el asombro o estupor del graderío. Insisto, es el Atleti y no tiene parangón en el fútbol mundial.

Luego hay que estudiar la misteriosa patología de una de las defensas más chistosas que se recuerdan. Assunçao debió tener una oscura premonición durante su martirio ante el Recre y se borró para este último envite. Que se rían de otro, pensaría el brasileño. Y en efecto, el Calderón se mofó de Perea y, en ocasiones, de Pernía, quien todavía no ha averiguado por dónde le corre el aire. Pero el lateral argentino tiene coartada: su larga ausencia de la competición. Perea no puede esconderse en ningún sitio.

Extraña el caso del colombiano, que se hizo famoso hace tres años por su rapidez en los cruces y por secar a Samuel Eto’o en esos partidos contra el Barça que tan bien se le daban al Atleti. Pero, a día de hoy, darle un balón a Perea en la retaguardia es exactamente igual que saltar sin paracaídas a diez mil pies de altura. Así están las cosas.

Para colmo, las últimas y prodigiosas paradas del joven De Gea han desatado un debate impensable en la portería. El canterano ha demostrado en un puñado de partidos que sabe templarse mejor que Asenjo, el gran y único fichaje del verano. Aunque, claro, quién le dice ahora a García Pitarch que Asenjo sería un buen banquillero, cuando el director deportivo no concebía ni en sueños que De Gea ya estuviese jugando en el primer equipo. En fin, otra historia rocambolesca para el disparate atlético.  

La gratificación más graticante

20 Enero 2010 por Carlos Vanaclocha

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El fútbol se lo debía a ‘Pep’. Y también el Barça. El mejor equipo del mundo se merecía al mejor entrenador del mundo por un añito más. Parece poca recompensa para alguien que sólo ha tenido un fallo de siete posibles, pero ni Guardiola es un tío de compromisos sempiternos ni el caduco presidente  podía contentar a su público con un megacontrato. La explicación de Laporta ha sido meridiana: “el acuerdo es verbal hasta el 30 de junio, cuando llegue el nuevo presidente lo firmará el 01 de julio”. Así lo ha dicho y así se hará, si es que no se desata un totum revolutum de aquí a verano. Y eso, tratándose de este Barça, es lo menos probable que puede suceder en el fútbol actual.

La renovación de Guardiola reconforta a una afición que empezó desconfiando de un primerizo en el verano del 2008 y que ahora no le perdonaría su posible huida…al United, por ejemplo. En Inglaterra ya está cotizando la gran noticia deportiva de lo que va de siglo, el nombre del sucesor de sir Alex Ferguson. Y claro, el que más resuena es el de Guardiola, a quien el empacho de títulos quizá le haga soñar con nuevos retos.

A expensas de títulos o batacazos futuros, al menos el club se garantiza la cordura abajo, en el césped. Pero, paradójicamente, el sentido común es lo que menos se ha percibido arriba, en la zona noble, hasta hoy, día en que Laporta ha concedido la gratificación que más merecía Guardiola. Por fin el presidente ha salido a la palestra para ejercer precisamente de eso, de president del Barça;  en la sala de prensa del Camp Nou no han retumbado difamaciones antiespañolistas ni soflamas nacionalistas, sólo el devenir del club de fútbol. Más de un culé lo habrá agradecido.

Y aunque hoy la nación no ha perdido su tiempo con  Laporta, el Madrid sí ha mirado de reojo a Can Barça. Por enésima vez, y mira que le encanta, Laporta se ha regodeado del 2-6 del Bernabeu hasta el punto de que le ha otorgado rango de título, el ‘séptimo’ según el directivo. Su ocurrencia viene a demostrar que incluso el peor Madrid posible, el de la temporada pasada, impone un respeto demoledor para cualquier equipo por lo siglos de los siglos. Florentino debería congratularse.

 

Papeleo para la segunda vuelta

17 Enero 2010 por Carlos Vanaclocha

Suena disparatado pero es lo que hay: el Barça ya tiene media Liga hecha. Guardiola borró de un plumazo los rescoldos del fiasco copero con una goleada de acojone. Fueron cuatro y el mejor del partido volvió a ser Palop por segunda vez consecutiva en una semana. O sea, que los sevillistas no se llevaron ocho o nueve porque su portero estuvo intratable y, sobre todo, porque el Barça no los necesitó. Guardiola fragua este tipo de paseos militares de la manera más simplona: no espera a que el contrario se debilite, sencillamente ataca y ataca con sentido desde el pitido inicial. Normal que después de un buen puñado de ocasiones, acaben entrando una detrás de otra. Es lo que suele pasar cuando el míster arranca su apisonadora a mil revoluciones.

Y por supuesto hay que seguir rindiendo pleitesía a Pedro. Aludo al chaval porque ya ha pasado de ser revelación a jugador contrastado. Su meteórica carrera se ha erigido con una dosis permanente de goles y buenos modos. Si sale titular, lo borda; si Guardiola le saca al final para deshacer el entuerto, decide, y si sustituye a alguien para finiquitar el partido, cumple. Todo lo hace bien y tal como quiere su entrenador. Perfecto.

La próxima orgía del ‘megaBarça’ espera en Valladolid y después a cumplir con el papeleo de la segunda vuelta. Por tanto, nos espera un divertido trámite hasta el final de Liga, al no ser que este equipo se inmole (algo casi imposible) o el Madrid se saque un conejo de la chistera (aún más difícil). No ha empezado nada bien el año para Pellegrini. Creía que había cogido el pulso al equipo y dos visitas latosas han echado abajo su idea de equipo. Ésa que todavía no está clara por más que pasen los meses. Puede que el chileno pase olímpicamente de variar sistemas, pero es que tampoco reacciona cuando vienen mal dadas. Y ayer el Madrid se dejó llevar, como casi siempre, por la inercia del partido. Lo peor no es que el equipo esté averiado, que lo está, sino que los jugadores no aparecen.

Vale que Benzema se esforzó y buscó el peligro, pero a los goleadores se les exige rentabilidad y el francés todavía no ha marcado fuera del Bernabeu. Por cierto, Pedrito lleva los mismos goles que la estrella del Madrid. Dato más que inquietante. Como también inquieta la abulia de Kaká. Quizá la pubalgia le haya pasado factura o quizá su pasotismo se deba a que está a disgusto en el campo. Tampoco él le ha pillado ritmo a la competición ni a Cristiano Ronaldo. Por ello,  la simbiosis soñada entre portugués y brasileño es eso, un sueño.