Blogs

Aquel periodismo deportivo…

Hablemos un poco de fútbol, por favor. Es mi súplica para la vuelta al periodismo deportivo de toda la vida, aquel que agitaba las tertulias nocturnas con exquisitas reflexiones de los partidos, conjeturas interesantes e informaciones irrebatibles. Durante mi bachillerato me deleitaba escuchar la opinión incisiva del maestro Santi Segurola en El Larguero o al eterno García con sus demoledoras entrevistas en Supergarcía. Fue este último quien sacó un nuevo estilo periodístico, planteando cada noche un teatrillo con buenos y malos. Sus innumerables fuentes a veces le confesaban historias asombrosas, inéditas y, sobre todo, denunciables: siempre nos quedará el retintín del ‘Pablo, pablito, pablete’. Al final y al cabo, García entendió que el fútbol era un negocio porque así lo querían sus gerifaltes. Justamente por ello, acabé aborreciendo esa tendencia.

A mí no me interesaban los trapicheos de Ramón Mendoza o las continuas salidas de pata de Gil. Bueno, sí, tenían su gracia pero siempre estaban supeditadas a la salsa de los goles, de las crónicas y análisis post-partidos. A la gente le flipaba escuchar los arrebatos de Juanma Gozalo o las impresiones más comedidas de Julio César Iglesias; entonces, lo que molaba era compartir o discrepar de por qué ganaba o dejaba de hacerlo el Madrid.  Pero aludo a aquel periodismo en pretérito porque el de hoy, cuyo axioma no es la calidad sino la venta al por mayor, se ha empachado de un sensacionalismo demasiado corrosivo (y digo demasiado porque no oteo su fin). La prensa, en la que yo me incluyo, busca permanentemente el desencuentro del protagonista: las primeras planas están copadas de declaraciones lacerantes y, por ende, morbosas que fusilan relatos más sagaces pero menos vendibles. Por suerte, los periódicos de información general sueltan escritos de lectura obligada. Ahí están las noticias que el perspicaz Carlos Carbajosa saca en El Mundo o las piezas maestras que contrasta Diego Torres en El País. Sin olvidar, por supuesto, las crónicas de José Sámano o las que plasmaba Ortego en ABC.

Incluso, los diarios deportivos tenían chistadas al estilo Guasch que siempre resultaban amables y aventuras en primera persona que te ponían la piel de gallina, como el Dakar que se hizo Roberto Palomar o mismamente su escalada al Aconcagua. Ésas son las historias que, a mi juicio, hacen afición. Quizá suene nostálgico, pero es que hemos entrado en una vorágine imparable de bravuconadas e invectivas que convierten cada rueda de prensa en un pim, pam, pum entre periodistas y protagonistas. Para no salirme del carril de moda, Mourinho es un buen ‘leitmotiv’ que explica la atrofia del periodismo deportivo: el portugués se ha erigido en protagonista de los continuos desbarros de AS y MARCA. Los primeros se han cansado de vender ‘mourinhismo’ porque el Madrid no les mima como al MARCA. Y estos aducen cualquier motivo, por muy grotesco que sea, para justificar cualquier chulería del entrenador. Cualquier chorrada, menos fútbol.

Pero el amarillismo no se limita a la prensa escrita, las teles están copiando del Punto Pelota un modelo de tertulia zafia que convierte a ex futbolistas en improvisados periodistas que escupen lo primero que les cuentan. Casualmente, ex porteros tales como Paco Buyo o el ‘Loco’ Gatti se atreven a desacreditar a árbitros sin fundamento alguno y sus fanfarronadas resuenan más que las perspicacias de informadores reales como Roberto Morales, de la agencia EFE. Así pinta el panorama y preocupa que no haya indicios de mejora alguna. Y es que el Madrid ha conseguido embaucar a la opinión pública y alimentarla diariamente con el ‘yo’ grotesco de su entrenador. Lejos quedan los porqués de los analistas sobre un proyecto dudoso y las propuestas para intentar superar al Barça en el campo. No, eso no importa mientras nosotros, los periodistas, tengamos nuestro Sálvame particular. Supongo que tenemos lo que nos merecemos.     

Comparte este post:
  • Meneame
  • Google
  • TwitThis
  • Facebook

Tags: , ,

12 respuestas a “Aquel periodismo deportivo…”

  1. Carlos dice:

    Amigo… soy periodista como tú, trabajo en un medio como tú, y en deportes como tú… Y nunca jamás criticaré el trabajo de un compañero por su estilo… eso de zafio y demás… sobra porque los que lo hacen (que no conzoco a ninguno dicho sea de paso) son igual de periodistas que tú trabajan con las mismas ganas. Hay dos opciones, lo ves o no lo ves… pero eso de zafio y amarillista me parece ventajista!
    Con todo el respeto del mundo, un saludo
    Carlos

  2. Alberto dice:

    Muy de acuerdo en prácticamente toda la reflexión, hoy en día es raro ver periodismo de calidad, ha sido sustituido por intereses propios o ajenos y por una continua crispación que genera miles de seguidores, pero que hastía a no pocos aficionados entre los que me encuentro. Y no es fácil hacer esta reflexión desde dentro, probablemente le genere críticas de algunos compañeros, pero por lo menos en mi caso agradezco la sinceridad y la valentía demostrada, y le animo a seguir este camino. Un saludo y suerte.

  3. jorge dice:

    bien dicho,el gran problema del deporte español,es la prensa.que siempre anda buscando chismes que contar,porque mou es chulo,prepotente,pesao y mil calificativos mas,pero que bien le viene a toda la prensa todo lo que el hace

  4. Alejandro dice:

    Aquel periodismo deportivo en que no se mentaba el pasado de los periodistas que trabajan con usted, aquel periodismo deportivo que se basaba en hablar del deporte y no de los periodistas que informan. Aquel periodismo deportivo en el que no se hacían encuestas sobre si “cree que X emisora debería contratar a X periodista”…

    sí, tiene razón, aquel periodismo deportivo

  5. no hay derecho dice:

    Lo siento pero no puede permitir al productor de tiempo de juego q se queje del amarillismo de Punto y pelota, por y cito: “un modelo de tertulia zafia que convierte a ex futbolistas en improvisados periodistas que escupen lo primero que les cuentan.”

    Acaso Poli Rincon hace algo diferente??

  6. esphantom dice:

    con respecto al periodismo, ya lo han (lo habéis) jodido del todo. cada rama, desde la “información” política a la prensa rosa, que por lo menos es más honrada porque el que la compra sabe lo que va buscando.
    antes entre los principios deontológicos de la profesión estaban la objetividad, y con el pretexto de que es imposible ya ni siquiera se disimula. otro principio que cada vez me da más risa es el de no aprovechar la imagen de credibilidad periodística para dedicarse a la publicidad. esa es otra historia, pero de verdad es que a muchos debería caérsele la cara de vergüenza.

    me voy a oír tiempo de juego, ¡saludos!

  7. Ángel Soto dice:

    Primero periodista y después oyente (sigo Tiempo de Juego y el Partido de las 12), te escribo desde México. Concuerdo con nostalgia y pena con tus argumentos. ¿Por qué nostalgia y pena? Porque acá prácticamente no tenemos oásis como los que mencionas de El País o El Mundo, por ejemplo. Acá ya se secó el campo donde cultivar opinión sensata e historias que hagan surgir afición. Yo soy editor de futbol del Diario Excélsior en la Capital de este golpeado país, una tierra maravillosa que nosotros mismos hemos aporreado y donde la gente ya casi no lee diarios y los diarios, vaya manera de acudir a nuestro propio funeral, ya no damos qué leer.
    En fin, vaya un abrazo hasta el otro lado del océano, mi gusto por escucharlos en la COPE. Y perdón por esta licencia: ¡Vanacloooochaaaa!
    Buen y exitoso 2011

  8. canario dice:

    Chapó, gran artículo. De acuerdo con usted hasta en las comas. Sólo tengo 33 años, pero yo también pasé mis noches oyendo al gran Segurola, a Julio César Iglesias y tantos otros. Hoy parece que es mejor estar todo el día crispado, hablando de arbitros, creando polvaredas que tapen las deficiencias estrictamente futbolísticas. Me parece muy peligroso el rumbo que están tomando las cosas: Entrenadores insultándose en ruedas de prensa, alborotos en los banquillos un fin de semana y otro también, etc. Creo que esto desprestigia nuestro deporte y nos retrata como cultura.

  9. OK dice:

    Buen artículo si señor. Chapeau. Pero me temo que las cosas van a seguir como están, sobretodo mientras las direcciones de los diarios se dejen a recien llegados a ésto y encima nadie sea capaz de alzar la voz, por miedo a que le dejen sin comer…

  10. Jorge dice:

    Me siento identificado con tus impresiones. Para mi, lo mejor que se ha hecho en la radio deportiva eran las retransmisiones que hacía García en Antena 3 Radio de las Vueltas Ciclistas a España, cuando conectaba en todos los boletines horarios y se comía en cada uno de ellos 20 minutos de programación, conectando con los coches, manteniendo tertulias en directo con los diretores……. tal vez por eso sigo manteniendo a Javier Ares como mi locutor de ciclismo favorito.

    Lo peor del periodismo deportivo actual lo encarna Tomás Roncero del AS.

  11. kopese dice:

    Antes de criticar lo que hace toda la prensa en general deberías ponerlo en practica tu mismo, y como productor de tiempo de juego deberías intentar que vuestros locutores hables de futbol y no de todo lo que ocurre por detras

  12. Master periodismo deportivo dice:

    Estoy de acuerdo en algunos puntos. Puede existir un cierto amarillismo en los periodistas deportivos de la actualidad, pero es el debate de siempre. Hay público para ellos y seguirán siendo populares con su estilo. Para que las nuevas hornadas de periodistas deportivos practiquen un periodismo de calidad, es necesario una formación específica, un máster o un postgrado en periodismo deportivo, donde especializarse y descubrir su estilo propio.

Deja tu respuesta