Blogs

La angustia de lidiar con Mestalla

2012091865pellegrino-dentro.jpg

“Haremos que los pañuelos vuelvan a los bolsillos”. Fue la respuesta más inteligente de Unai Emery minutos después de escuchar una de las pitadas más descomunales que ha reventado Mestalla.  Y sucedió no hace mucho, en la primavera pasada, cuando el Valencia se hizo el harakiri contra un Zaragoza colista que empezaba su milagrosa remontada. Entonces, el valencianismo llevaba demasiado tiempo de uñas: se había tragado la eliminación en Champions y en Liga peleaba por el tercer puesto como gato panza arriba. De ahí, el mérito de Emery con una plantilla que renqueaba por la última fuga de talentos, la de Juan Mata al Chelsea. Pero las credenciales del entrenador no admitían discusión: en un mundo bipolar en el que Barça y Madrid se declaraban año tras año la guerra mundial, el Valencia siempre se aprovechaba del botín más insignificante para los dos grandes: el tercer puesto para la Champions.

Los desencuentros entre Valencia y sus entrenadores comenzaron su edad moderna con la salida de Rafa Benítez. Dos ligas no fueron suficiente recompensa para una grada que, por fin, presumía de un equipo a la altura de la oligarquía de nuestro fútbol. Aquel Valencia de Rafa ganaba por su contundencia táctica, pero la opinión pública exigía un juego que compensase pagar una entrada en Mestalla. Benítez tuvo que aguantar pitos aunque, al menos, nunca escuchó ese famoso ‘¡vete ya!” que sentenció a Carlos Parreira, Jorge Valdano o el mismísimo Hector Cúper, quien metió al Valencia en dos finales consecutivas de Champions contra todo pronóstico.

El segundo experimento del italiano Ranieri duró poco más de media temporada, porque emular a Benítez se convirtió en un auténtico marrón para cualquier entrenador que se atreviese a ello. Tampoco escapó del cabreo de la afición. Y Quique Sánchez Flores, que cumplió al dedillo el cometido de mantener al Valencia en Champions también pasó por el cadalso. Tardó en escuchar el sobrecogedor ‘¡vete ya!’, pero en su tercera temporada una victoria (encima, victoria) pírrica contra el Valladolid hartó a la gente. El entonces presidente Juan Soler tenía la escopeta cargada y aprovechó una goleada del Sevilla en el Pizjuán para ejecutar al entrenador. Sólo se habían disputado nueve jornadas, pero la directiva ya había preparado la excusa de que a Quique “le había superado el descontrol del vestuario”.

Hubo un personaje que ni se inmutó por las críticas, y mucho menos por las continuas pañoladas. El Valencia de Ronald Koeman sufrió una debacle deportiva en Liga que no se recordaba desde el descenso del 86. El técnico holandés exprimió la confianza de la directiva hasta el punto de defenestrar a dos vacas sagradas como Albelda y Cañizares. Y consciente de que su etapa en el club era cuestión de meses, conquistó la Copa contra el Getafe y se rió de todos (directivos, jugadores y aficionados) diciendo que el Valencia “tardaría muchos años en volver a ganar un título”.  En el caso de Koeman, la afición fue poco dura porque aguantó a un déspota que había rajado de todos menos de sí mismo.

Anoche Mestalla no animó a Pellegrino a coger la puerta. El blanco de las iras fue el presidente Manuel Llorente, quien había olvidado rápido el esfuerzo hercúleo del equipo contra el Bayern diez días antes. Quizá todavía con el resquemor por el 4-0 de Málaga o impactado por la bengala del palco, Llorente quiso zanjar de un plumazo otra semana terrorífica. Es lógico que el entrenador argentino deduzca que su despido se debe a un “calentón”; apenas ha dispuesto de cierto margen de confianza en un proyecto sin nombres y con pocos hombres comprometidos, y eso que su nombre fue elegido a dedo por el propio Llorente entre las candidaturas de Djukic y Caparrós. El periodista de Canal 9, Fermín Rodríguez, coincide con el gran público y apunta al palco…“Que se dejen de fichajes caros como Cissokho o Víctor Ruiz y que tiren más por ‘Soldados y Bernats”. Es obvio que a Pellegrino no le han puesto las cosas fáciles, como a ninguno de sus anteriores colegas.

 

 

 

Comparte este post:
  • Meneame
  • Google
  • TwitThis
  • Facebook

Tags: , , ,

Deja tu respuesta