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Ellas protegen el himno

Jueves, 5 Marzo 2015

Final de la Copa del Rey 2009. Los jugadores de Barcelona y Athletic se alinean en el centro del campo para escuchar el himno de España. De repente, Televisión Española corta la imagen de Mestalla para devolver la emisión a su plató, y a continuación conectan con Bilbao y Barcelona. Al descanso y consciente del “error gravísimo”, TVE lanza una versión reducida del momento del himno con la música a todo volumen para ocultar los pitidos de ambas aficiones. Después del partido y la celebración azulgrana, repiten nuevamente la pieza manipulada. Los palos al ente público caen en cascada y la presión es tan insoportable que a la mañana siguiente el director de deportes, Julián Reyes, es despedido. Las reacciones llegan desde todas las esferas, pero es Rita Barberá quien prende la mecha de la mascletá que está a punto de estallar: “Intentaremos que sea la última vez que menosprecien al Rey en nuestra ciudad”. Barça y Athletic ignoran la crítica al caloret de la alcaldesa de Valencia; ambos clubes sabían que la ‘pitada nacional’ era una perogrullada. Guardiola abrió su bacanal de títulos, pero en las barras de los bares sólo se había un entretenimiento: vascos y catalanes haciendo apología de la independencia.

La última final entre Barça y Athletic se recordará por la pitada de 27 segundos que retumbó en el Vicente Calderón. Con el precedente de Mestalla en mente, los organizadores decidieron reproducir por los altavoces del estadio el himno español en versión corta. Sin embargo, esos 27 segundos duraron una eternidad que el Príncipe Felipe tuvo que aguantar desde el palco de autoridades. Entonces, TVE mantuvo el tipo sin escamotear tal solemne acto, pero hubo una orden directa en la casa para que uno de los técnicos de sonido subiese la regleta del audio del himno en televisión más de la cuenta. De ese modo, los teleespectadores apenas notaron desde sus sofás el ruido ensordecedor del Calderón. ¿Otra manipulación? Esperanza Aguirre fue demasiado contundente: “Esto es un ultraje. Ya advertí en los días previos lo que seguro que iba a suceder”. La entonces presidenta de la Comunidad de Madrid había incendiado la final en una entrevista en Onda Cero asegurando sin titubeos que “la final debería suspenderse si se pita el himno o celebrarla a puerta cerrada”. Aguirre, siempre incisiva en sus declaraciones, tiró de apuntes y espetó que “los ultrajes a la bandera o al himno son delitos tipificados en el Código Penal”. Sus mensajes escocieron tanto en la grada que el himno no fue tan despreciado como la misma presidenta. Ella, que nunca pierde la compostura, respondió con un pícaro ‘me lo esperaba’ a pregunta de un periodista después del partido.

El Real Madrid mira los toros desde la barrera sin miedo a la cornada. No porque Barça y Athletic propongan el Bernabéu como sede, sino porque la Federación no se atreverá a pedírselo. Sin la iniciativa merengue, el estadio blanco podrá abrir durante el sábado, 30 de mayo, sus cuatro restaurantes (dos asadores, un japonés y un café de diseño) con terrazas abiertas al campo. Es un negocio muy suculento para la tesorería del Madrid. Es la coartada que esconde un trasfondo diferente: el club no tolerará en su estadio pitos al himno nacional y, menos, un desplante al Rey Felipe. En los próximos día se sucederán esas reuniones infinitas que el resto de países serios siempre han evitado con sus estadios neutrales (Wembley, Stade de France, Olímpico de Roma…). Pero, desde luego,  la prensa buscará como un tiburón su carnaza las impresiones de la alcaldesa Ana Botella. Después del relaxing cup of café con leche, es la entrevista del momento. El medio que quiera una sarta de rajadas contra otra final Barça-Athletic sólo tiene que solicitar turno en el Ayuntamiento.

Los fantasmas de Lizarazu

Mircoles, 22 Agosto 2012

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Minutos previos a la vuelta de semifinales de la pasada Champions entre Real Madrid y Bayern. El técnico alemán Jupp Heynckes, meticuloso con las tácticas hasta la saciedad, necesitaba ultimar los detalles para acabar con el Madrid de Mourinho. Para ello, se reunió sobre el césped del Bernabeu con dos hombres de su confianza: Matthias Sammer, Balón de Oro y ex capitán de Alemania, y Bixente Lizarazu, ex jugador del equipo alemán y partícipe de los duelos antológicos entre blancos y bávaros de la pasada década, aquellos en los que Raúl se las tenía tiesas con Kahn y Effenberg. Heynckes les comentó cómo podían aguantar el 2-1 favorable de la ida y la contestación de Lizarazu fue “jugando al fútbol”. Así lo escuchó el míster y así se lo inculcó a sus jugadores.

Lizarazu siempre será recordado en el Bayern por su sacrificio, buen gusto de balón y los bemoles que ponía para las grandes ocasiones, por ejemplo, las del Madrid. Pero al Bayern no le salió nada barato el capricho de Giovanni Trapattoni en el verano del 97; el entonces entrenador del equipo alemán, de vuelta a Munich aquel año, necesitaba un lateral de largo recorrido, un rol casi inédito en aquella época, y aunque las credenciales de Lizarazu en el Athletic de Luis Fernández no habían resultado aconsejables (tan sólo 16 partidos de titular), al Bayern le urgía cubrir esa demarcación. Y si en 1995 el club bilbaíno hizo un master acelerado de negocios para retener a su estrella Julen Guerrero (obligó a Ramón Mendoza a pagar la cláusula de 1.000 millones, pero al final el jugador fue quien decidió jurar amor eterno a los ‘leones’), el presidente Jose María Arrate tuvo que remangarse la camisa para meter en cintura al Bayern de su homólogo Franz Beckenbauer.

El Athletic exigió al Bayern el pago íntegro de la cláusula de 600 millones de pesetas de Lizarazu más otros cien millones, justificando que el abono completo de la cláusula sólo obedecía entre clubes españoles. Por si acaso, el defensa había tomado la decisión de aceptar la suculenta oferta de los alemanes y tensó la cuerda ausentándose de los primeros entrenamientos de pretemporada. El enfado de Arrate alcanzó proporciones bíblicas…”Que Lizarazu pase por taquilla, que no intente darnos lecciones de ética y que no hable más de señoríos”. Al presidente vasco le olía todo a chamusquina: habían pagado 300 millones por Lizarazu al Girondins de Burdeos y ni mucho menos le soltarían por sólo el doble. El objetivo era negociar con el Bayern cerca de mil millones, una intención obviamente inaceptable para el club comprador.

El enredo llegó hasta la FIFA, que permitió al jugador entrenarse con su nuevo equipo, sin que ambos clubes hubieran llegado a un acuerdo. Fue entonces cuando Arrate disparó fuego a discreción…”Recuerdo que en un amistoso que jugó el Bayern en San Mamés, Benckenbauer, cuando todavía era jugador, se bajó los pantalones y enseñó el culo a la grada. Si no pagan los 1000 ‘kilos’ que pedimos, a lo mejor el precio sube a 1.500 millones”. Finalmente, la cifra se resolvió en 720; la cláusula más otros 120 en calidad de traspaso.

El Bayern tiene miedo de que el Athletic repita la ‘artimaña’ con Javi Martínez. Otro jugador histórico como Karl-Heinz Rummenigge, presidente del consejo de vigilancia que controla los fichajes y ventas del club bávaro, aceptó el montante económico la semana pasada, quizás sin percatarse que Josu Urrutia podría acogerse a la coartada de Arrate. Al menos, Javi sí se ha entrenado con sus compañeros y, de momento, no se ha declarado en rebeldía.

La hoja de ruta del Athletic es clara: torpedear el fichaje. Hasta hoy, Urrutia no le ha cogido el teléfono a Heynches (ambos tenían muy buen relación entrenador-jugador cuando el alemán dirigió al equipo). Si Javi Martínez quiere irse, él tendrá que depositar la cláusula más seis o siete millones que debería pagar ya que Hacienda los declararía como ingresos; la otra solución sería que el futbolista renunciase a parte de su sueldo por los cinco años que jugaría en el Bayern. El Athletic lo tiene tan claro como lo tuvo con Lizarazu.

Fernando Llorente y el caso ‘Julen Guerrero’

Jueves, 9 Agosto 2012

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Jorge Valdano comenzó a planificar el asalto a la Champions como entrenador del Real Madrid cuando el equipo que entonces dirigía él todavía no había ganado la Liga. En marzo de 1995, con un Madrid embalado a por el título que rompiese la hegemonía del Dream Team de Cruyff, el técnico argentino dio la vara a Ramón Mendoza para que fichase a Julen Guerrero el siguiente verano; consideraba que la estrella del Athletic era el último requerimiento básico para montar un proyecto serio no sólo en España sino a nivel internacional. Ante tanta insistencia, Mendoza se puso a gestionar el fichaje del jugador español más importante del momento; entonces la mercadotecnia apenas se estaba gestando en el mundo del fútbol, pero Julen Guerrero rompía las barreras del futbolista convencional: era muy bueno, guapo y, sobre todo, no era un mercenario, tal como demostró ese año.

En junio del 95, con el Madrid proclamado campeón de Liga, Mendoza quiso culminar a todo trapo el capricho de Valdano: se reunió con Julián Guerrero, el padre de Julen, para persuadirle de las bulas papales que dispondría en caso de firmar por el club blanco. El presidente del Athletic, José María Arrate, no se complicó con la negociación; directamente remitió a su homólogo merengue a la cláusula de 1.200 millones. El problema del Madrid fue la pobre tesorería; no había dinero para un dispendio de tal calibre, y menos después de que el Atlético de Jesús Gil no comprase ni a Cañizares ni Prosinecki. Por tanto, la oferta del Madrid debía ser a la baja, tal como Mendoza le explicó al padre de Guerrero.

Finalmente, Julen meditó la oferta pero prefirió la fidelidad a un club al que debía estar eternamente agradecido. “Que Guerrero se quede en Bilbao habla mucho de su integridad”, comentó Arrate después de que el jugador comunicase su negativa al Madrid. Lo más sorprendente es que Guerrero no pidió al club de sus amores ningún aumento salarial; pesó más el sentimiento. No obstante, el Athletic sí premió a su jugador más talentoso con un contrato vitalicio (hasta 2007) y bastante lucrativo (1000 millones de pesetas durante ese periodo).

Casi un año después de ese gesto de lealtad, el Athletic hospedaba en Lezama a un chaval rubio espigado de once años que vivía en Rincón de Soto (La Rioja). Su mentor, José María Amorrortu le convenció para que residiese en Bilbao con la promesa de que si trabajaba a destajo, sus condiciones futbolísticas no le traicionarían ni a él ni a su nuevo club. ¡Y vaya si la promesa ha tenido recorrido! Tanto que el Athletic se ha visto envuelto en otro caso Guerrero, sólo que el capítulo de la ‘vinculación afectiva’ pasó a mejor historia. Después de conquistar Old Trafford y haber dejado boquiabierta a media Europa, Llorente cree que ha alcanzado el techo en el Athletic. Sus guiños a Liga de Campeones vienen de lejos y, quizás, sea el único reto que le seduce. “Sueño con llegar a lo más alto en un equipo grande y jugar la Champions”, comentó el delantero a la revista Telva el 19 de enero de 2011.

Pero sus mensajes han sido contradictorios y así lo ha entendido la afición de San Mamés, harta de tanta incertidumbre. “Me sigo viendo en Bilbao”, espetó Llorente durante la concentración de un amistoso España-Colombia el 07 de febrero de 2011. Entonces, la maquinaria de la renovación se había puesto en marcha, y también entonces ya se intuía que la firma del nuevo contrato dependía exclusivamente de dinero. Llorente pide un escalón salarial jamás imaginado en Bilbao (5,5 millones limpios) y el club ha hecho un esfuerzo proponiéndole un poco menos (4,5). A este tira y afloja se han unido ofertas tentadores de equipos que sí jugarán Champions: Juventus, Real Madrid,…Y al igual que en 1995, Urrutia actúa como lo hizo Arrate: 36 millones de euros + IVA, ése es el talante del Athletic ante cualquier oferta…una cuchilla de doble filo que el club puede clavarse el próximo verano.    

El láser verde de Bielsa

Jueves, 9 Febrero 2012

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Mundial de Japón y Corea…a la selección argentina le tocaba jugar contra su archienemiga Inglaterra en el segundo partido de la fase de grupos. El ‘loco’ Bielsa, entonces seleccionador albiceleste, había mandado que le llevasen siete mil vídeos a la concentración; su obsesión por escanear a cualquier rival, aunque tuviese la trascendencia histórico-política de los británicos, la conocían todos sus jugadores. Sin embargo, en vísperas del duelo, hubo alguien que se atrevió a alzar la voz con cierta disconformidad: “Míster, a los ingleses les tenemos ganas, ya les conocemos”. Juan Sebastián Verón, capitán de aquel equipo, se había hartado de succionar largas y tediosas clases teóricas. El debut contra Nigeria había supuesto horas y horas de estudio; era lógico que Bielsa no quisiera encontrarse con otra revelación africana. Ahora tocaba la Inglaterra de Beckham y la prensa había focalizado el partido en una posible redención del jugador del United; todavía escocía su expulsión de pardillo en el Mundial de Francia, cuando cayó en la trampa de la provocación de Simeone. El caso es que Bielsa explicó a Verón que le daba igual que “el rival fuese El Salvador o la mismísima Inglaterra”, cada titular saldría al campo con la lección bien aprendida. Quién sabe si fue por gajes del fútbol o sobrecarga de información didáctica, pero Argentina se marcó un partido horrible y terminó perdiendo: sólo valía la victoria contra Suecia y ello conllevaba otro máster acelerado de pizarra. Quizá los jugadores no entendieran los métodos de Bielsa por falta de costumbre o éste forzase al límite el intelecto de la plantilla, el resultado es que Argentina duró tres partidos en aquel Mundial y volvió a su país vencida y avergonzada.   

Bielsa no ha cambiado sus hábitos, los jugadores del Athletic sí que se han visto forzados. En la actual plantilla no hay ningún jugador que tenga los galones (y la experiencia) de aquel ‘osado’ Verón. Por eso, no extrañara que el entrenador argentino les obligue a un curso de tres meses de ‘contra arte’…el morbo del Barça-Athletic lo pondrá Bielsa en su capacidad para ahogar el fútbol de salón de su colega Guardiola. Al Barça no hace falta escanearle demasiado: sus jugadas se repiten hasta la saciedad en los programas deportivos y los movimientos de cada uno de sus futbolistas se recrean constantemente en cámaras superlentas. Pero para el ‘loco’ no es suficiente; él ve fantasmas donde nadie los percibe y, por tanto, cualquier análisis del Barça nunca está de más. A partido único, las especulaciones del fin de ciclo no son más que películas de la prensa. Precisamente, el método Bielsa es la motivación máxima de Guardiola para doblegar a uno de sus venerados técnicos: ganarle tácticamente, no habrá mayor gloria para el azulgrana en esa final.

De todos modos, como a cualquier buen profesor que gusta de corregir con sus alumnos los fallos del examen, más que lo que suceda en la final en sí, sabremos si el Athletic ha seguido al dedillo las instrucciones de su míster con el láser verde. Después de cada partido, Bielsa siempre cumple el mismo ritual: encierra al equipo en un salón de cine y repasa las jugadas una por una. Si señala a algún jugador en el vídeo con su puntero verde, mala señal: suspenso en teoría. Le tocó a Javi Martínez en el Athletic 3-Espanyol 3 y eso que el central reconvertido está siendo una de las grandes sensaciones de la temporada. A De Marcos también le ha apuntado, a pesar de que éste tenga uno de los cometidos más difíciles, el de comodín de grupo. Pero al ‘loco’ le da igual: una actuación sublime siempre tiene algún ‘pero’ y basta que encienda el láser verde para que sus pupilos se den por aludidos. O sea que la conclusión es simple: si Bielsa no saca el puntero después de la final de Copa, el Athletic habrá vuelto a sacar la gabarra.

Un rato de Athletic

Sbado, 12 Febrero 2011

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El asunto del Real Madrid está muy candente y, por ello, había que insistirle. Él, Fernando Llorente, todavía flipa consigo mismo; ni de lejos esperaba la recompensa mundialista y, sobre todo, ser el adalid de un proyecto entusiasta, de los que hacía lustros que no se agradecían en el bocho. Porque chirría que Lezama haya sido criticada durante muchos años por falta de alumnos aventajados: hablando de memoria, recuerdo que San Mamés vibró con el mediático Julen Guerrero (no sé cómo se habría reescrito la historia si hubiese aceptado aquella mil millonaria oferta del Madrid) a principios de los noventa. Entonces, el Athletic estuvo peleando por puestos de UEFA unas cuantas ligas, hasta que en el 98 su insistencia le premió con la Champions.  En este siglo salió otra remesa complaciente, que no extraordinaria,  con Del Horno, Gurpegui y Aranzubia, y también rondó Europa. Tanto es así, que Mourinho se llevó al lateral izquierdo al Chelsea, donde tristemente se diluyó.  Y ha sido esta última generación la que ha vuelto a revalorizar una de las escuelas con más solera del fútbol europeo.

Lezama vuelve a respirar fútbol en estado puro, con juveniles que amagan talentos exagerados y una buena corte de tutores regidos por Joaquín Caparrós, primero, y el excelso Irureta, en segundo orden. Ambos, junto a Llorente, aceptaron la invitación de COPE para descubrirnos el éxito del nuevo Athletic. Extraña, aunque siempre es bienvenido,  que un club tan idiosincrásico sea apetecible para media Europa; precisamente, ése no es el objetivo planteado en Lezama. Salvando las distancias con La Masía, Caparrós ha diseñado un equipo nutrido desde la cantera y con ganas de intentar algo serio. No obstante, tal como nos alertó Irureta, que no se nos ocurra mencionar ‘Champions’, por si luego se tuerce el cometido: el horizonte llega hasta la Europa League, de momento (esto último lo apostillo yo). 

Fernando ha eclosionado en un momento delicado: tocan elecciones y él es el reclamo electoral. Hasta la fecha, el presidente Macua no tiene rival oficial, aunque en los mentideros del bocho corrió como la pólvora un nombre, José Ignacio Goirigolzarri, ex consejero del BBVA, que supuestamente habría planteado un futuro sin Caparrós pero con Unai Emery (me dicen compis de Valencia que el actual entrenador no encaja en el próximo boceto del equipo). Son sólo habladurías y aunque se postulara alguien, Macua ha encontrado en el equipo su baza más creíble. En consecuencia, vender a Llorente significaría flagelar su mandato; el club tiene delantero para un buen puñado de temporadas y las insinuaciones del Madrid no trascienden del mercadeo de nombres de todos los años. Además, Caparrós ha atajado el asunto, está “hasta el gorro”, mientras que Macua insiste en que no hay lugar para la negociación: la cláusula es de 36 más IVA, o sea 63 ‘kilazos’. Y dudo que salvo un Abramovich de turno algún pretendiente vaya en serio hasta el final. Ni siquiera Florentino.

Pero no sólo Llorente le ha dado pedigrí al Athletic. También ha sonado Javi Martínez, cómo no para el Madrid. Veintidós añitos y una madurez meteórica son dos credenciales muy suculentas para una hipotética salida. No obstante, todavía le queda progresión y, por ende, muchas tardes en el casi centenario San Mamés y en el nuevo, todavía por construir. Y lo mejor es que detrás de ellos puja con fuerza el jovencísimo Muniain, cuyo virtuosismo de mitad de campo para arriba le ha dado un puesto titular cuando aún debería estar buscando sensaciones en la Primera División.  Los tres copan el escaparate mediático pero, como el Madrid ‘galáctico’, tiene una clase media: Gurpegui está haciendo un trabajo descomunal en la medular, Iraola siempre funciona en el lateral y a Mikel San José le ha venido de maravilla su instrucción defensiva en el fútbol inglés con el Liverpool promesas.

Por fin Lezama ha reactivado la fábrica en cadena. Y, sinceramente, la gracia sería que no se desprendiese de sus alhajas más queridas; al Athletic le hacía falta una generación así por historia, folclore y, más que nada, por entusiasmar a una afición devota a la vez que escéptica. Suena vulgar que el equipo  tan pronto opte a Europa como tontee con el descenso. O sea que, con o sin Caparrós, necesita tiempo para perseverarse, se lo merece. También merece el fútbol navarro un reconocimiento por su vital contribución al Athletic.

El inestimable ojo clínico de los ojeadores de Lezama contribuyó a que  Iraizoz, San José, Javi Martinez, Orbaiz, Gurpegui, Muniain, Iñigo Pérez y, el último, Ekiza, vistan de rojiblanco y no de ‘rojillo’. Todos son navarros, pero algunos no fueron rastreados por Osasuna y otros no calaron en la cantera de Tajonar. Ahí comienza la responsabilidad de Jabo Irureta, director de Lezama desde 2009. A Llorente no le descubrió él, no es su trabajo, pero su absoluta implicación es una garantía para la escuela, que está aprovechando al máximo el proyecto de captación de Macua. La intención es absorber jugadores: quedáos con Aymeric Laporte, un juvenil francés  con contrato profesional y muy buena pinta. Además, los ‘mini-Lezamas’ (escuelas de fútbol ubicadas por Vizcaya) fomentan el reclutamiento de chavales que despuntan en los pueblos. Está claro, “el Athletic vive por y para su cantera. Depende de ella para su existencia”, lo dice el míster, un tío de Utrera que aprendió rápido una filosofía distinta. Así que, por encima de Llorente, ya sabéis cuál es el cometido de Macua. Los susurros cada vez se escuchan más alto en Sevilla.

Ese engendro de Europa League

Viernes, 4 Diciembre 2009

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No le acabo de pillar el gustillo a la Europa League, ese engendro nacido de la ya atrofiada Copa de la UEFA. Por más que la miro y remiro no veo la gracia de empezar un torneo con eliminatorias previas para quitar a los más malos, después montar grupos a granel para seguir echando a equipos paquetes y luego volver al formato de play-off para embutir a los repudiados de la Champions. La extinta Copa de la UEFA sí que molaba, pero no la de las última década, sino aquella histórica en la participaban los subcampeones de liga, y que más tarde pasó a jugarse con terceros, cuartos y campeones de copa.

Ya me diréis cuál es el secreto de un torneo en el que van cuartos, quintos y sextos clasificados de liga, con algunos equipos invitados de gorra por ‘fair play’ y no sé cuántas milongas más. Todavía recuerdo aquellas ‘UEFAS’ con Juventus, Inter, Bayer, Manchester y Liverpool como ogros de la competición. Aquí, en España, vivimos martes espectaculares con Madrid o Barça en liza. El Atlético de Schuster y Futre o el Valencia de Penev también eran unos clásicos. En la mismísima Copa de la UEFA se inició la saga de aquel preciosista Paris Saint-Germain con Weah y Ginola; se forjó la leyenda popular de que los equipos italianos siempre llegaban a las finales y, sobre todo, descubrimos a un mito, Zinedine Zidane, por entonces, alma mater del modestísimo Girondins de Burdeos. Incluso, la ‘Quinta del Buitre’ dejó su impronta con dos Copas y sus archiconocidas remontadas en el Bernabeu.

Todo aquello se grabó en vídeos para el baúl de los recuerdos . En estos años la UEFA, sus mandamases, se ha despreocupado por revitalizar una copa con pedigrí y ha volcado denodadamente sus esfuerzos en potenciar la Champions y sus jugosos ingresos por derechos de tele. Encima, para que el fútbol no pare, se sacaron de una reunión la Intertoto, una aberración que interesa menos que el trofeo Carranza o el Teresa Herrera.

Los futboleros ochenteros echamos de menos la UEFA de toda la vida. Ésa que decían que era más difícil de ganar que la propia Copa de Europa. Por lo menos, la casualidad ha salvado a Platini esta temporada y le ha servido un engendro que en febrero contará con Liverpool, Bayer, Atlético, Roma, Lazio, Ajax, PSV, Valencia, Villarreal y un invitado de excepción, el Athletic. Algo es algo.

 

Sin Messi e Iniesta pero con Xavi y Pedro

Lunes, 17 Agosto 2009

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Nada ha cambiado en el Barça, mejor. Salió a San Mamés con mentalidad hegemónica, sufrió momentos de incertidumbre y acabó baliando al Athletic a su manera, desesperando con su juego preciso y rápido. Guardiola deberá cumplir un solo cometido: evitar que este equipo sobrehumano se resquebraje. El fútbol fluye por sí solo y los novatos parece que no tardarán en acoplarse al rodillo. Es el caso de un Pedrito que madura a pasos agigantados y al que hay que borrarle de un plumazo su diminutivo. Ahora es Pedro, un delantero reconvertido a extremo derecho que dribla, asiste y se atreve a marcar golazos como el de anoche. Si su entrenador apuesta por él a lo largo de la temporada, este chico puede ser una de las grandes revelaciones de la Liga.

Luego está Xavi, el de siempre. A falta de los dos más talentosos, Messi e Iniesta, el gran capitán sigue poniendo cordura y chispa al equipo. Contra el Athletic su posición en el campo fue cuasi perfecta y su entendimiento con Henry entretuvo al espectador. Queda saber si Ibrahimovic hará buenas migas con el centrocampista y en esa posible simbiosis, Xavi no pondrá trabas.

Con la punta afilada, la medular del Barça mantiene su solvencia y fiabilidad. Si Xavi se encarga de pintar las jugadas de ataque, Toure y Keita son sus guardaespaldas y hacen las veces de interlocutores con la defensa. El Madrid tiene a Lass pero los tricampeones cuentan con dos portentos que actuán de ‘coche escoba’ con diligencia. Entre tanto, la defensa ha sufrido pocas variaciones: Guardiola confía en Abidal para el lateral izquierdo, Piqué ha aprovechado su oportunidad como central izquierdo y más teniendo en cuenta que el club no ha podido fichar al ucraniano Chygrynskyi, petición expresa del míster, y por último, Alves domina su rol de ‘correcaminos’ aunque denota un incipiente descuido en tareas defensivas. Y es que el fútbol moderno está ahogando una de las máximas de los laterales: deben incorporarse al ataque para sorprender al rival, no hacer de ello un hábito saturado.

Por su parte, el Athletic tampoco ha cambiado: generoso en el esfuerzo pero sin aptitudes para alcanzar cotas altas. La ida de la Supercopa nos ha dejado a un De Marcos muy válido en la mediapunta y a un Gorka Iraizoz espectacular en la portería, ¡qué dos paradones se sacó anoche! Sin embargo, a Caparrós le debería inquietar un problema que podría agravarse en el transcurso de la Liga: la excesiva responsabilidad de Llorente. Si el delantero gigantón está desconectado, al Athletic se le funden los fusibles en ataque. Al técnico utrerano le urgen encontrar alternativas ya, de lo contrario no es de extrañar que el club vuelva a merodear el descenso.

Aplastó el Barça y aplastaron el himno

Jueves, 14 Mayo 2009

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No te vence, te convence. El Barcelona aplastó al Athletic y el ansiado ‘triplete’ empieza a tomar forma. Quizá la Copa era el título que menos le iba a costar porque, por mucho que pese a los bilbaínos, este Athletic no es ni de lejos aquel que sacó a pasear la gabarra hace un cuarto de siglo. Caparrós había abogado por el juego duro en la previa y semejante osadía ofendió a una bestia que, por lo que hemos comprobado durante toda la temporada, es mejor amansarla que provocarla. Y el primero que osó enfurecer al Barça fue Toquero con su gol de la ilusión o, mejor dicho, de la consolación. A partir de ahí el mismo guión de casi siempre: los azulgranas se desperezaron, sacaron el rodillo y, cuando el rival estuvo noqueado, actuaron como prestidigitadores para regocijo del público, ¿quién da más?

En su vocación circense Alves y Bojan se llevaron la palma. El brasileño se hartó de subir el carril derecho. Sin oponentes por medio, defendió lo justo, más no le hizo falta, y cuando estuvo arriba le dio igual centrar el balón que chutar a puerta esquinado. Lástima que Alves no clavase algún gol de falta, tuvo dos magistrales. Por su parte, Bojan se reivindicó ante aquellos que le habían tildado de ‘patito feo’ de la plantilla. El jovencísimo barcelonista ha cumplido con creces el poco tiempo que le ha brindado Guardiola. Su gol de anoche reivindica que su talento tiene cabida en esta maravilla engendrada por ‘Pep’.

Touré también campó a sus anchas en la medular y gracias a su golazo, el Barça se metió en el partido. Pero su buen hacer quedó empañado por la absurdez de un corte de mangas a la afición del Athletic cuando celebró el primer gol. Habría que advertir al marfileño que, con los Reyes delante y diez millones de telespectadores, su irrespetuosidad le ha encasillado como un auténtico memo.

Aunque para memeces lo de Televisión Española. Estaba claro que en un estadio abarrotado de ikurriñas y cuatribarradas, el himno de la nación no iba a ser bien recibido. Sin embargo, lejos de contar o ser testigo de la noticia, el ente público cometió la mayor chapuza posible: esquivar el asunto conectando con la ciudad de Bilbao dos veces. Ni vimos el saludo de los Reyes desde el palco ni oímos el contraste atronador entre La Marcha Real y la multitud de silbidos que ensombrecieron el solemne momento. Peor fue el remedio que la enfermedad porque durante el descanso de la final, la televisión de todos los españoles emitió en diferido el momento del himno aunque montado a todo volumen para que no pudiesen escucharse los silbidos. En fin, es penoso que profesionales tan intachables como los de Televisión Española hayan caído en una falta de consideración tan grave. Seguro que el próximo año será diferente si la final es Atlético de Madrid-Real Madrid.  

‘Pep’, el principiante

Lunes, 11 Mayo 2009

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El fútbol es muy caprichoso. Y si no, que se lo cuenten al Barça. El épico minuto 92 contra el Chelsea se tornó en fatídico en el Camp Nou, aparentemente. El aguafiestas de Llorente consiguió un punto muy importante para el Villarreal en su cruzada por la Champions pero también hizo un pequeño favor a los azulgranas. No haber ganado la Liga ayer supone más descanso para una plantilla que pasado mañana se juega su primer título del famoso ‘triplete’. Guardiola no estará muy decepcionado porque hoy puede preparar a gusto la final contra el Athletic en vez de tener que cumplir con los tediosos protocolos de las celebraciones. Ya habrá tiempo para juergas.

De lo que sí estará arrepentido Guardiola es de haber apostado por sus mejores pupilos en un duelo que no hacía falta que fuese decisivo. ‘Pep’ alineó su once ideal y en consecuencia, las circunstancias quisieron que una de las estrellas se averiara, y no cualquiera. Iniesta se perderá la Copa y a la finalísima de Roma llegará justito. El técnico azulgrana debió saber que la Liga es cuestión de un fin de semana u otro y por ello, la jornada era propicia para la gente que apenas juega: Bojan, Busquets, Hleb, Cáceres, etc. No urgía solventar el campeonato por la vía rápida. Podrán ganar el campeonato en Mallorca con suma facilidad, toda vez que el Madrid ha arrojado la toalla con descaro.

Ahora habrá que buscar un plan alternativo sin el hombre del momento. La final de Valencia será un buen argumento para probar  si a este Barça no se le ha atorado el ordenador de a bordo. El susto de Iniesta habrá hecho meditar a Guardiola sobre la conveniencia de dosificar a los mejores. Hoy, prima lo más inminente: el Athletic. Y en esa cita si que deben jugar los pesos pesados aunque con algún matiz. Por ejemplo, Pinto será el portero titular ya que ha jugado todo el torneo. El andaluz se lo ha merecido, igual que Bojan, otro fijo en la Copa.

Alguno dirá que bendito problema el que tiene que afrontar Guardiola. Cierto. Pero esos detalles son los que hacen madurar a un entrenador y, sin duda alguna, servirá de lección para el azulgrana. Pocas veces, por no decir ninguna, la historia pasa por delante de un principiante. El ‘triplete’ marcará un hito en el tiempo, aunque hay que ganarlo.  

 

Casillas no es un tramposo

Lunes, 16 Marzo 2009

Confieso que aún doy vueltas a la teatralidad de Casillas. En San Mamés vimos al Iker más ‘humano’ y no me gustó, pese a que le entiendo. Por un momento, el portero madridista recurrió a la picardía futbolística para dar ventaja a su equipo. Es lícito que un jugador se aproveche de ciertos lances de un partido para beneficiarse, pero siempre hemos denunciado a aquéllos que simulan descaradamente e Iker lo hizo. Sorprende en el mostoleño porque siempre ha mantenido la vitola de deportista ejemplar, respetuoso con los rivales y con las reglas.

Hay jugadores, como los sevillistas Capel y Navas, que han hecho del teatro una artimaña muy útil. Lo que pasa es que las trampas valen una o dos veces. Después, quien las comete está muy calado. Evidentemente, Casillas no se ajusta para nada a este perfil pero, que el guardameta se echara las manos al rostro cuando Yeste le empujó en el pecho, es recriminable. Iker es un chico muy querido por la afición española debido a su carácter afable y sensato. Sus paradas son alabadas un domingo sí y otro también, pero si tíos modélicos fallan en las formas, debemos advertirlo.

Quizá Casillas no tuvo tiempo de actuar consecuentemente. El partido se encrespó demasiado; el graderío estaba sobreexcitado  y encima, el detonante de la expulsión de Yeste fue un gesto poco caballeroso del Athletic por no tirar el balón fuera cuando Sneijder estaba tumbado en el césped. Ahí los ‘leones’ estuvieron mal, al igual que Yeste, de quien todavía no se entiende cómo pudo enajenarse de ese modo. El magnífico jugador vasco nunca debió empujar a Casillas y menos, enervarse tanto. Su expulsión está bien ordenada a pesar del cabreo monumental de Caparrós, Llorente y compañía. El Madrid entró al trapo y salió victorioso a los puntos. La agresividad excesiva del Athletic fue su peor condena.

Precisamente, el cariz que tomó el partido desde el inicio fue lo que le pudo a Iker. Él es uno de los pocos jugadores conscientes de todo lo que se juega el equipo hasta final de temporada. Y si encima tiene que conservar la frialdad en un duelo a tumba abierta, normal que la vehemencia le sobrepase. No obstante, Casillas supo que se había equivocado a tenor de sus declaraciones posteriores. Incluso me atrevería a decir que su cantada en el gol de Llorente fue fruto de su remordimiento de conciencia. Iker nunca ha sido un tramposo y ahora tampoco.