Blogs

Archivo de la categoría ‘Callejón’

Uno de los nuestros

Domingo, 24 Febrero 2013

kaka.jpg

Vicente Del Bosque confesó durante el Mundial de Sudáfrica que si fuera jugador le gustaría  parecerse a Sergio Busquets; habría que preguntarle a Mourinho quién es su predilecto, pero quizá por su entendimiento del fútbol, José Callejón sea el elegido. Si Cruyff ordenó al Barça el fichaje de Miguel Ángel Nadal del Mallorca para erigirlo en su comodín particular, Callejón vale para dar guerra en cualquier palmo del campo. Su estilo escurridizo hizo malo a Modric en Riazor: sus continuos desmarques cayeron en saco roto ante la ceguera del croata de los cuarenta millones (se dice pronto) y, aunque el granadino fue el más peligroso antes de la revolución sugerida por su entrenador, entendió que las necesidades tácticas le obligaban a comerse el marrón del lateral izquierdo, y no es la primera vez. Sin embargo, Callejón lo acata con su habitual disciplina militar que tanto embelesa a Mourinho. Precisamente, éste le describió ante la prensa como uno de los nuestros. No se equivocó el portugués.: Callejón puede fallar delante del portero, errar un pase o no controlar el balón, pero nunca se le achacará ese ímpetu que le excluye de las esporádicas apatías que sufre el equipo. Porque si hay algo que detesta el técnico portugués en su interminable catálogo de manías, la dejadez ocupa un lugar top.

El pasotismo es lo que mató al Madrid de la primera parte. Dijo Butragueño en el palco que la segunda parte de los suyos había sido mejor que la primera del Depor; cuesta creerlo porque, salvo Callejón, ninguno amagó con poner una pizca de ganas. Ni siquiera funcionaron los contraataques, argumento por antonomasia de la era Mourinho. Al menos, un detalle sorprendió en el entrenador: en cualquier otro partido habría cambiado a Higuaín por fallón; en Riazor confió en él hasta el final y el desenlace le dio la razón. No obstante, todavía prevalece el quebradero de cabeza del nueve: del argentino se espera mucho más y a Benzema simplemente se les espera. La buena y peligrosa noticia es que el problema toca a su fin en apenas diez días, porque si ambos no dan la talla en el Camp Nou u Old Trafford, después nada tendrá importancia: uno de los dos será vendido al mejor postor. El fichaje de un delantero galáctico es el gran tráiler de la próxima temporada.

La otra gran noticia o, mejor dicho, presentimiento es el regreso de Kaká a sus orígenes. Quizá haya entendido que siempre quedará eclipsado por Cristiano Ronaldo y por eso ya no juega agarrotado; tampoco se le pueden exigir méritos propios de un Balón de Oro, pero su mente no está nublada y podría convertirse en el socio letal del portugués. Curiosamente, Kaká se confirmó ante el mundo en Old Trafford en un Manchester-Milan inolvidable y dos goles de zancada y regates más antológicos, si cabe. Mourinho ha sacada a Kaká del diván del psicólogo y su titularidad en los duelos cruciales no es descabellada. Sin duda, sería la prueba definitiva del algodón para que Florentino confirme, de una vez por todas, si valió la pena traer a Kaká como si se tratase de un acontecimiento planetario.

 

Interpretación siempre negativa, nunca positiva

Martes, 18 Diciembre 2012

mou-libreta.png

Mourinho respondió siete preguntas en la rueda de prensa posterior al 2-2 con el Espanyol, y sólo a un periodista, Miguel Ángel Toribio de Radio Marca, se le ocurrió hablar de fútbol: “Míster, otro gol a balón parado, ¿casualidad o falta de entrenamiento?”. La respuesta del portugués fue la esperada, o sea, desafiante: “No te voy a contestar. Tú eres periodista deportiva y tienes capacidad de interpretación”. A tenor de sus sucesivas comparecencias, al entrenador del Madrid apenas le gusta hablar de fútbol; culpa suya y de los reporteros que no le aprietan con cuestiones tácticas. Precisamente, Mourinho describió el pinchazo con un somero “no estamos jugando tan bien como la temporada pasada”, sin detallar qué le chirriaba o cómo podría revertir los fallos mecánicos. Pero las estadísticas son incuestionables: en dieciséis jornadas ligueras, ha cambiado once jugadores al descanso, sólo dos (Pepe contra el Valencia y Cristiano por la brecha de David Navarro) por lesión. ¿Galimatías tácticos o una prodigiosa capacidad de reacción? Al Madrid se le está discutiendo que juega sin ideas, al albur del talento de Cristiano y demasiado confiado en su pegada. También Mou aludió a esta decisiva carencia el pasado domingo.

Luka Modric jugó una primera parte bastante aceptable: se movió con soltura en la mediapunta, en ocasiones se atrevió con buenas internadas por la banda izquierda y probó suerte con un latizago al palo, pero contra todo pronóstico fue sustituido por Di María al descanso. ¿La explicación? Mourinho dijo que el croata “no ha respondido cuando ha jugado dos partidos consecutivos de titular”; ¿por qué? sería muy recomendable preguntárselo en la siguiente rueda de prensa. Callejón debutó como delantero centro y el experimento fracasó en un rato; no es un rematador nato porque necesita metros para llegar en carrera a la portería. Además, el ‘efecto Callejón’ es útil cuando sorprende al rival volatilizándole en los últimos minutos; Mou lo sabe y, por tanto, a falta de argumentos públicos su titularidad quizá obedezca a un premio como banquillero de lujo. Morata sí es delantero natural y su gol milagroso contra el Levante le había garantizado cierto margen de confianza con su valedor, o eso creíamos. Es una interpretación ante la ausencia de una justificación concreta del entrenador; por lo tanto, puede ser válida.

Y el otro gran enigma del Madrid: casi todas las embestidas fueron amortiguadas por los centrales espanyolistas Héctor Moreno y Colotto. Ni Özil ni Cristiano decidieron abrir las bandas, salvo alguna incorporación de Coentrao por su flanco izquierdo; incluso, Khedira se tiró a la derecha para poner centros opacos. La impresión es que el partido sólo podía finiquitarse con un tomahawk de Cristiano o algún despropósito del Espanyol, pero ninguno de los dos. La lesión de Marcelo ha mermado absolutamente el fútbol de bandas: Arbeloa se esfuerza en jugar como un lateral correcto al que no se le puede exigir más a partir de la línea divisoria, y Coentrao nunca ha sido fiable, pues tan pronto inventa dos o tres quiebros como deja desnudos a sus defensas. Es una pena que Mourinho no valore apreciaciones de este tipo a pesar de las poquísimas preguntas que se le lanzan al respecto. Sergio Ramos tiene razón: “no es un problema de actitud”; este Madrid no juega a nada, pero a su entrenador tampoco le apetece comentar al público si existe intención. O sea que, de momento, nos quedaremos con Van Gaal y su inolvidable interpretación siempre negativa, nunca positiva.

Pistoleros y estrategas

Domingo, 7 Agosto 2011

madrid-jose-callejon-angeles-galaxy_estima20110717_0007_10.jpg

Al gran Tomás Guasch no le ha sorprendido la meteórica progresión de José Callejón. Su fichaje por el Madrid sonaba a moneda de cambio o pack de jugador más un puñado de millones por otra estrella; incluso, se le intuía como banquillero de lujo para minutos coperos. Pero Guasch me advirtió antes de pretemporada que el ex canterano blanco incordiaría en los planes de Mourinho, pues es “un tío de brega que va al choque y se mancha la camiseta”. Y, ciertamente, al portugués le gusta mandar a futbolistas de este perfil. Ha venido para agrietar defensas desde la banda, cometido al que podría haber aspirado Pedro León, perdido para la causa, y podría hacerse un hueco titular en el once de la Supercopa; ha marcado goles y los ha dado mejores. Por eso, en el Espanyol se preguntan de dónde le viene el tino (allí marcó diez tantos…en casi cien partidos). Quizá sea precipitado meterlo en el once fetiche de este Madrid, aunque su estilo driblador y las aspiraciones de Mou con él recuerdan a Santiago Solari, el jugador número doce de la ‘época galáctica’. Bien le vendría al equipo revalorizar cantera con detalles como la adquisición de Callejón: demuestra que sí es posible alcanzar el primer equipo, aunque sea con paciencia y rodeos. Además, él sí ha debido nacer para jugar en el Madrid; al menos, era su pretensión desde alevín. Tal es su desaforado madridismo, que la temporada pasada, siendo jugador del Espanyol, llegó con cara de pocos amigos al entrenamiento matinal posterior al 5-0 del Barça en el clásico.

Quien también debería entender el vademécum del club es Özil. Aúna las mejores cualidades de Guti y su entrenador le ha concedido la oportunidad de salirse del mapa; el año pasado amagó con una ristra de buenas actuaciones y para este curso su función es el de aligerar la responsabilidad de Cristiano Ronaldo. Si el Barça cuenta con Xavi e Iniesta como apuntadores estrellas del equipo, Ózil también debe hacerse un hueco en los créditos principales. Porque a la espera de su regularidad definitiva, el Madrid seguirá pendiendo de la inspiración del portugués, siempre el mejor en pretemporada, temporada y postemporada. Pero la dimensión exagerada de CR7 juega a favor del alemán: un par de malos resultados no se le tendrán en cuenta, pero si se concentra en su talento partido a partido, llegará a ser un mito silencioso, como Xabi Alonso, y evitará concursos tan paupérrimos como el que protagonizó durante el mes frenético de los Madrid-Barça, en el que en unos duelos fue suplente y otros sustituido por falta de soluciones. No obstante, se le ve fresco este verano, con soltura para repartir pases entre líneas y desatascar barullos en el área….ha encontrado en Benzema a su compañero de aventuras y mientras el delantero se emborrache de goles, el mérito de Özil no decrecerá.

Por cierto, Benzema está tan espabilado como las pasadas navidades, cuando Mou le dio un toque para que meditara si realmente valía los 35 millones que Florentino pagó por él. Entonces, se hinchó a golear y parece que ha vuelto a pillar el tranquillo. A lo mejor esa clínica extraña que le recomendó Zidane le ha reseteado….o puede que tanto rumor sobre la cresta más mediática del momento le haya puesto en guardia. Porque, a tenor de la facilidad goleadora del Madrid, Neymar quizá no sea el delantero tan imprescindible que está sobredimensionando el Santos; Benzema se ha ganado los primeros minutos oficiales e Higuaín espera al acecho una racha aciaga de su competidor. De todos modos, me fío de mi compañero de COPE, Fernando Evangelio, quien insiste que Neymar no es otro Robinho mejor vendido…pero sucede que a este Madrid no le urgen pistoleros, sino estrategas. Y, de momento, en ese rol Xabi es el más preciado, Özil está opositando y ya veremos qué sale de Sahin, cuando se recupere……porque Kaká no es quien esperaba el presidente.