Blogs

Archivo de la categoría ‘Florentino Pérez’

Higuaín, siempre en el alambre

Domingo, 13 Mayo 2012

higuain.jpg

“El Madrid ha fichado a Higuaín por seis temporadas y media. Ha sido una buena venta”. Héctor Grinberg, tesorero de River Plate, no podía creerse todo el revuelo mediático que había montado el ‘Pipa’ cuando marcó dos goles a Boca Juniors en el torneo Apertura de 2006. Su impecable actuación en el clásico argentino llamó la atención de Pedja Mijatovic, entonces director deportivo del Real Madrid,  quien no dudó en rastrillar el mercado sudamericano para apuntalar una plantilla que Fabio Capello intuía poco competitiva. El River, fábrica de promesas con ínfulas de estrellas ‘maradonianas’, convenció al presidente Ramón Calderón de que 13 millones era una cifra asequible para el nuevo Batistuta del fútbol argentino. Ahogado por la urgencia de invertir la inercia triunfante del Barça de Rijkaard, el Madrid se aferró a la necesidad de contratar y no le importó soltar un cheque con tantos ceros; curiosamente, días después pondría veinte millones redondos por otra promesa rimbombante de Argentina, Fernando Gago. (more…)

Restauración monárquica

Jueves, 3 Mayo 2012

les-joueurs-du-real-madrid-saluent-leurs-supporteurs-apres-l_677621.jpg

John Benjamin Toshack justificó hace unos días el nuevo récord goleador del Madrid…”No me fastidia. El equipo que yo tenía estaba en la cuesta abajo, venía de ganar cuatro ligas y la media de edad era muy alta”. Dentro de unos años, cuando Mourinho sea preguntado por la orgía goleadora de esta temporada, el técnico simplemente podrá argumentar que tenía la mejor delantera jamás vista en el fútbol. Y sobre todos se alza uno, Cristiano Ronaldo, a quien hay que agradecerle sus tácticas de motivación, que bien podrían ser adoptadas por el mundo empresarial yanqui que tanto gusta de estas argucias. Cristiano salió sobreexcitado a San Mamés, primero con el punto de mira en el campeonato y segundo por clavar un hat-trick que igualara el que minutos antes había marcado Messi; bueno, quizá este orden pudiera ser invertido y el crack portugués buscase más que nada saciar su inacabable voracidad. El caso es que su permanente estado frenético ya no es el de aquel niño enrabietado que hacía aspavientos cuando no se la pasaban o su disparo no encontraba portería; ese niño ha sabido manipular su talento para levantar partidos ennegrecidos (At.Madrid 1-R.Madrid 4) y decidirlos en momentos capitales (Camp Nou). Anoche se mantuvo políticamente correcto… “Quería el título que no tenía. Botas de Oro ya tengo dos”. Mejor será no creerle a pies juntillas porque su apetito insaciable garantiza espectáculo en las dos jornadas basura que le quedan al campeón.

La Liga de los récords culminó en un escenario de leyenda. La Catedral se llenó e incordió por varias razones: el invitado era el Madrid, con el consiguiente odio sempiterno que arrastra en Bilbao. No obstante, fue la decisión de Florentino de no prestar el Bernabeu para la final de Copa el detonante del rugido de la grada, que no de su equipo. El Barcelona había señalado en rojo esa visita del Madrid en su persecución al líder, pero al campeón le favoreció que el Athletic estuviese pendiente de la final de Bucarest, toda vez que ya está clasificado para la próxima edición de la Europa League. Así que se trataba de una cuestión de honor contra otra mucho más trascendental, la de una plantilla volcada en una especie de restauración monárquica. No es el título número 32 en sí, sino la sensación de que las huestes de Mourinho se pueden codear con el mejor Barcelona de todos los tiempos que, por cierto, sí ha marcado una verdadera era, a pesar de que Karanka defienda la imaginaria “era Real Madrid”.

Al calor de la victoria, Mourinho puso actitud templada y auguró un próximo año “más duro todavía”. Ése es el reto de un proyecto cuyo final sólo atisba la ‘Décima’. Porque esta Liga es un eslabón más de una cadena de éxitos que comenzó con la ansiada Copa del Rey diecisiete años después, sigue con el campeonato y no permite errores en la próxima Champions. Vamos, que la presión por ganarla será brutal; aunque para eso Florentino fichó a Mourinho y le nombró plenipotenciario del club. Y con poderes absolutos, el entrenador ha comenzado hoy mismo a perfilar el próximo vestuario, tal como reconoció anoche. ¿Seguirá Higuaín? Sólo si él se siente mimado en el césped y en los cheques que recibe al final de mes. El argentino volvió a ser decisivo para una liga y esta temporada le ha servido para quitarse definitivamente ese sambenito de ‘fallagoles’. Quizás, al igual que Cristiano se crece receloso de las diabluras de Messi, el ‘Pipa’ ha espabilado cuando Benzema dejó de estar empanado. Ambos se presumen imprescindibles para Mou a expensas de que se desate otro culebrón Kun Agüero. Pero para esto urge llenar la tesorería y ahí entra en juego Kaká.

La misma epopeya de 2003

Domingo, 22 Abril 2012

foto-madrid-2.jpg

Florentino Pérez llegó a decir que la victoria del Madrid en el Camp Nou en diciembre de 2003 había sido el  “partido más importante del club en su era moderna”. Entonces, el equipo entrenador por Carlos Queiroz acabó con una desastrosa racha de veinte años sin ganar en Barcelona; la saga galáctica entendió que, por encima de fobias históricas, ganar al archienemigo en su propio campo era otro paso imprescindible para lograr la fama eterna. Cierto es que las circunstancias de aquel 1-2 no tuvieron el mismo contexto que la gesta de anoche porque, en contraste con la personalidad omnímoda de Mourinho, la dimensión estelar de Zidane, Figo, Ronaldo y Beckham dejaron en un rol testimonial a Queiroz. Además, el Madrid del primer mandato de Florentino venía saciado de títulos, mientras que el Barcelona de Rijkaard comenzaba un periodo de gestación para olvidar el decadente lustro presidencial de Gaspart. No obstante y aun con matices muy diferentes, la consigna del Madrid en el clásico del 2003 era de ‘ahora o nunca’, tal como la afición suplicó en el duelo decisivo de esta Liga.

El puñetazo del Madrid no sólo supone la abdicación del Barça en la Liga sino que éste ve peligrar una hegemonía que tarde o temprano dejaría de ser tan contundente, con casi el mismo número de títulos conseguidos que disputados. Pero el gol de Cristiano y la impecable actuación de todos echan por tierra varias leyendas populares: la primera y más importante es que el portugués ya ha demostrado que, al igual que Messi, le van las citas inolvidables. Suyo fue el tanto que dio la Copa del Rey y suyo es el que finiquita este campeonato; la segunda afecta a Mourinho y le deja como un gran estratega. Apostó por Coentrao en la semana que sólo el Rey de España había sido más discutido que él,  y el lateral con mechas y vicios in fraganti respondió con creces conteniendo a Dani Alves en sus centros y amagos de regate. Pero, sobre todo, a Mou hay que aplaudirle la idea de haber cerrado con candado el ‘departamento de trivotes’. Sin embargo, le queda pendiente el casting a escudero de Xabi Alonso: Khedira es hoy por hoy insustituible y más después de haber entrado en el museo del club como el futbolista que rompió el récord de los 107 goles. Sin embargo, Granero reivindicó en un puñado de minutos que este Madrid (sí, el de Mou) también demuestra tacto con el balón. Por último, la tercera leyenda popular la creó anoche el propio Madrid y es la vía para buscarle las cosquillas al mejor Barcelona de todos los tiempos: orden y concierto en defensa, y un contraataque mortal. Claro está que sólo los merengues pueden presumir en el mundo de asediar el área en apenas dos o tres pases. (more…)

No iba a ganarlo todo

Lunes, 19 Marzo 2012

1332096704_0.jpg

Valdano eligió a Manuel Pellegrini en la vuelta presidencial de Florentino por atrevimientos tácticos como el de esta jornada. El Villarreal funcionaba porque mimaba el balón y cuando no lo tenía, sabía anulárselo al rival. Ése fue el plan urdido por el Málaga en el Bernabéu: ponerle la correa al Madrid para que no rondara su portería y soltar alguna cuchillada con Joaquín e Isco, por si acaso. Al menos, lo consiguió la primera media hora, en la que los merengues no pudieron meterle a su fútbol los diez mil voltios que dejan electrificado a cualquiera que esté enfrente. Y como la lesión de Toulalan desmontó el puzle de Pellegrini, éste osó elegir a Demichelis para cortocircuitar los barridos ofensivos del Madrid. La apuesta era de juzgado de guardia pero, en líneas generales, salió airosa; el argentino, lejos de reivindicarse como una holografía del Pepe de semifinales de Champions, siempre se esmeró en pasarla bien en corto. Pero como en cualquier peli de superhéroes, basta que el protagonista saque sus poderes cuando el villano tiene todas las de ganar: tal cual le sucedió al Madrid cuando Cristiano Ronaldo dirigió un centro inteligente a la cabeza de Benzema, seguramente en una de las mejores asistencias de esta Liga. Es el plus con el que cuentan Madrid y Barça en partidos enfangados. Sin embargo, a veces el resto también cuentan con personajes de ficción: Cazorla fue el gran reclamo del jeque el pasado verano y sus mísiles tomahawk le han convertido en el líder indiscutible del club de los petrodólares.

El mérito de Pellegrini es haber sugerido una crónica periodística diferente en el Bernabéu. Después de un buen puñado de goleadas, el campeonato necesitaba que algún sparring hiciera dudar al líder. Y eso que la segunda parte fue un monólogo merengue pero sin gracia alguna: el Madrid se perdió en contraataques alocados y el Málaga, simplemente, desapareció aún con el permanente peligro que suscita Van Nistelrooy. Quizás la prematura sustitución de Isco nubló casi del todo a los malaguistas; también por decisiones como ésta, Pellegrini no continuó en el banquillo madridista. Pero a tenor de actuaciones tan honorables como la de hoy, da rabia que el Málaga no esté codeándose con el Valencia por la tercera plaza. Por lo menos, el empate más satisfactorio de los últimos tiempos le da al equipo andaluz la pólvora suficiente para seguir disparado en la última plaza de Champions.

El pinchazo del Madrid enciende las apuestas por el título, aunque los blancos no deberían titubear. Butragueño cree que diez puntos eran una ventaja “notable” y ocho también lo son. A esta Liga sólo le faltaba averiguar cuándo dejaría de ganar el Madrid y qué mejor ocasión que ante un rival peleón que no ha dejado que le abofetearan ni con el 1-0. El panorama sigue siendo muy blanco y, aunque Guardiola se empeña en convencer a la masa azulgrana con el mismo argumento, basta que el Madrid vuelva a fallar para acusar al entrenador azulgrana de victimista o ponerle delante a Robert De Niro para que le diga eso de “Tú…tú eres bueno…tú…eres bueno” como al terapeuta interpretado por Billy Cristal en la tronchante Una terapia peligrosa. De todos modos, con calculadora en mano y palpando las últimas sensaciones que indican una evolución del Barça y el desgaste del líder, el madridismo sólo debería preocuparse si se planta en el Camp Nou con seis puntos o menos. Es una simple cábala, pero es que en las próximas semanas os hartaréis escuchando especulaciones. La Liga no ha acabado y así le consta a un Madrid que no iba a ganarlo todo.

El arte de insultar

Viernes, 9 Diciembre 2011

cibeles1.jpg

“Quizás ahora los presidentes sean más inteligentes, porque nosotros siempre estábamos en primera línea de fuego”. Fue la respuesta del ex presidente Lorenzo Sanz en El Partido de las 12 al hermetismo del fútbol que incordia a nuestro periodismo deportivo. Madrid y Barça, o sea, Florentino y Rosell, apenas hablan más de lo que exige el protocolo (lo harán mañana en la comida de directivas). Pero bajando de las altas instancias, ni siquiera Mourinho ha dado su versión en la víspera del clásico; advirtió en verano que dosificaría sus comparecencias, pero no avisó que se ausentaría en el día más señalado. La reflexión de Sanz vaticina una política de comunicación cada vez más anquilosada; los clubes prefieren tirar de comunicados oficiales vía web antes de que a un directivo le dé un arrebato de vehemencia en el antepalco del estadio. Durante estos años los presidentes atienden gustosamente y con educación al micrófono inquisitorio de Mónica Marchante en Canal Plus, y justo hace una década Joan Gaspart reunió en un corrillo a periodistas con grabadora en mano para justificar que el cochinillo del Camp Nou estuvo motivado por “un futbolista (Figo) que vino a provocar”.

Lorenzo Sanz y Gaspart dominaban el teatrillo que rodeaba a los clásicos atribuyéndose el papel de folloneros: bastaba una indirecta al contrario para encender los ánimos y la respuesta del ‘ofendido’ no se hacía esperar…“¡Son unos impresentables, tanto el señor José Luis Núñez como Gaspart, que no paraban de levantarse!”, soltó Sanz a la salida del Camp Nou después un Barça 1 – Real Madrid 0 (10 de mayo de 1997). Pocos minutos después, Gaspart tomó el turno de réplica alegando que “el impresentable” era el presidente merengue, que se había ido sin despedirse, “¿qué creía, que le iba a atizar?”. Sanz recordó con nostalgia aquellos rifirrafes,  pues eran “un divertimento de niños”. Aquellos obuses dialécticos Madrid-Barcelona guardaban cierto parecido con el arte de insultar que una vez universalizaron Góngora y Quevedo: archiconocido fue el rapapolvo de Lorenzo Sanz a Núñez cuando éste se atrevió a opinar sobre las ‘prebendas’ que, supuestamente, se le concedían al jugador Fernando Sanz  por ser hijo de quien era y es…”el señor Núñez, aparte de ser bajo de estatura, me parece bajo de moral”. El dardo de la palabra se quedaba en anécdota y así lo entendían los periodistas que en aquellos tiempos preferían provocar la noticia (dando la vara a los presidentes, claro está) que estrujarla y tergiversarla como en las múltiples tertulias que bombardean los medios. Pero es lógico, Lorenzo y Gaspart contaban historias, como ahora Del Nido; las de Florentino y Rosell hay que intuirlas. En consecuencia, esta nueva corriente de mutis por el foro, sin entrevistas ni valoraciones, obliga a exprimir la creatividad del gremio. Sin los protagonistas directos, los recursos son obvios: ex presidentes, viejas glorias y demasiada interpretación. Corremos el peligro de que estas coartadas se agoten y las semanas de los clásicos deriven en ese puro chau chau del que hablaba Jesús Gil.

Sería inimaginable que Florentino exigiese a Mourinho salir a la palestra, en contraste con el protocolo de UEFA, que aplica en su decálogo ruedas de prensa obligatorias. Sin embargo, hasta en eso tiempos pasados fueron mejores: el propio Lorenzo Sanz quedó decepcionado cuando su entrenador Jupp Heynckes sugirió públicamente prudencia a sus directivos antes de un Madrid-Barça. “La línea de declaraciones la marco yo, el entrenador que se dedique a entrenar”, aseveró el máximo mandatario, quien después apostilló que le habría gustado escuchar la opinión de Heynckes sobre “lo que no le gustaba del señor Núñez o Gaspart”. Los ex presidentes sí entendían que los clásicos se animaban con carnaza para la prensa, y por ende, para el aficionado. Y así actuó Mourinho la temporada pasada, hasta que la opinión pública se echó las manos a la cabeza y convirtió los Madrid-Barça en una guerra de guerrillas periodísticas. Puede que un futuro próximo, cuando los directivos pasen el relevo, se suelten delante de un micrófono y cuenten historietas tan asombrosas como que Joan Gaspart tuvo que disfrazarse de camarero en un hotel de Miami para subir a la habitación de Ronaldo durante una concentración de Brasil y llevarle el contrato para que lo firmara. En definitiva, el fútbol progresa pero el teatrillo que alimenta los cenáculos periodísticos está en peligro de extinción; el orden se ha invertido y son los clubes los que dictan la hoja de ruta de los medios. Mal negocio para la comunicación.

Dilma Rousseff, eternamente agradecida

Jueves, 10 Noviembre 2011

“El presidente del Santos llamó a Florentino Pérez quince minutos antes de la rueda de prensa para explicarle que la ampliación de contrato de Neymar era una cuestión de estado, si bien tres grandes empresas estaban involucradas poniendo 20 millones de euros cada  una”. Paco González desveló en El Partido de las 12 la intrahistoria de una conferencia exprés que Luis Álvaro de Oliveira planeó ante la distracción de la opinión pública…y del presidente del Madrid.

(more…)

La tormenta perfecta

Jueves, 27 Octubre 2011

aleqm5g_dklkm190mkfmo7ckmu5_bk_mua.jpg

“El huracán Grace se dirige hacia el norte desde la costa atlántica, es enorme y va en aumento. En segundo lugar, hay un ciclón en la isla de Sable a punto de explotar. Y, a la vez, surge un frente frío del Canadá, el condenado viaja sobre la corriente y se abalanza sobre el Atlántico, donde confluirán los tres. Puedes trabajar en esto toda tu vida y no ver nada igual…sería un acontecimiento de proporciones épicas, sería la tormenta perfecta”.

(more…)

“El equipo juega como si arrastrara la bola de un preso”

Viernes, 23 Septiembre 2011

cristiano1.jpg

“Los equipos se nos cierran atrás y nosotros no tenemos la paciencia suficiente para encontrar huecos y oportunidades adecuadas”. Arbeloa, uno de los portavoces que siempre pone la mejilla, se inhibió de supuestas conspiraciones arbitrales y artimañas enemigas, para buscar explicaciones tácticas. “Tenemos mucha pegada y somos muy peligrosos al contraataque, por eso, nos cuesta abrir defensas tan cerradas”, matizó el lateral madridista en El Partido de las Doce. Puede que los seguidores, desencantados con el Madrid abúlico de El Sardinero, sólo quieran escuchar por qué su equipo ha pegado un bajonazo tan brusco; de la goleada de La Romareda a la última jornada sólo ha transcurrido un mes, pero la sensación que deja la actitud del vestuario es de incertidumbre total. Porque Mourinho propone planteamientos muy dudosos sobre el tapete (se empeña en Coentrao y sus malas actuaciones le han puesto en el ojo del huracán de la prensa); los jugadores se sinceran delante de los micrófonos bajo amenaza de pena capital (Sergio Ramos) y el búnker que ha construido el entrenador en el vestuario apenas aclara los motivos de la regresión. Por eso, la opinión pública agradece análisis como el de Arbeloa, lejos de las simulaciones con las que Mou justificó el último empate o el fútbol de barrio del Levante que tanto le exasperó tras la derrota en Valencia.

Orfeo Suárez escribió una metáfora en su crónica de Santander para El Mundo que sintetiza el apagón futbolístico…”el equipo juega como si arrastrara la bola de un preso. Sólo falta discernir si es el peso de la responsabilidad o el de las cadenas”. Extrañaría que fuese lo segundo, porque la pretemporada ha sido óptima y el físico de los futbolistas debería tener pilas suficientes hasta el último tercio de Liga, por lo menos; o sea que, en caso de que estén sufriendo la presión (o agonía) de ganar sí o sí este año, Mourinho tiene un problema que sólo puede arreglar el psicoanálisis. A tenor de lo sucedido contra Levante y Racing, la némesis blanca, aparte de seguir siendo el Barça, lo son también estos partidos en los que el juego arrítmico y las defensas espartanas cortocircuitan cualquier propuesta ofensiva. Arbeloa dijo que su fuerte es la pegada y más al contraataque; quizás lo dijera sin querer, pero faltaba el reconocimiento de una voz autorizada para constatar que a este Madrid le va el fútbol de toma y daca, vertical a la portería sin margen para la elaboración. La cuestión es si un grupo con tanto talento para dominar el balón debería acostumbrarse a ese estilo. Parece que los resultados mandan y punto.

Atrás quedaron los tiempos en los que la imagen importaba más, si cabe, que los goles: un ejemplo descarado fue el despido de Radomir Antic después de acabar la primera vuelta de la temporada 91/92. Entonces, el Madrid aventajaba al Barça en tres puntos (las victorias valían dos), pero después de una victoria por 2-1 ante el Tenerife en el Bernabeu, el presidente Ramón Mendoza confesó a Canal Plus que el Tenerife le había gustado más que su equipo. Aquella declaración fue concluyente para la salida del serbio y la vuelta de Leo Beenhakker, quien culminó la pifia liguera, precisamente, ante el equipo insular. Hoy, la urgencia de títulos ha cambiado el libro de estilo del club: el ciclo prodigioso del Barcelona obliga a Florentino a aferrarse a un entrenador que garantiza éxitos a costa de todo. Da igual si Mourinho se arroga un poder casi omnímodo, la consigna es levantar copas. Pero para ello, hay que sumar puntos, sobre todo, en campos donde un empate rival se convierte en festividad. Sucedió lo mismo el año pasado, cuando Almería, Osasuna y el mismo Levante, sacaron tajada; en pocos días al Madrid se le ha desactivado lo que mentaba Arbeloa, esa pegada tan letal y exclusiva que desequilibra partidos enredados.

Pero después de múltiples tertulias en los medios y escasas valoraciones de los protagonistas, los achaques tácticos siguen convergiendo en la sala de máquinas. Un mal partido de Xabi y el desacierto de Cristiano condicionan todo el proyecto. Se vio ante el Levante con el galimatías que generaron las suplencias del portugués y Özil, y en Santander, donde Mou se limitó a cambiar hombre por hombre. Aunque, claro, si el técnico suelta en público que los españoles que tiene no son compatibles, entonces la propuesta de enmienda para alinear a un creativo como Granero junto a Xabi ni siquiera será escuchada. Sí, la Liga sigue siendo cosa de esos dos…sólo que el Barça revirtió una situación extrema en Mestalla y a punto estuvo de ganar, mientras que al Madrid pronto le falla su pegada descomunal, ese superpoder que salva resultados y oculta el fútbol que ansía el Bernabeu.  

Cartas de recomendación

Mircoles, 21 Septiembre 2011

Samuel Eto’o cuenta en una autobiografía, editada por el diario Sport, que un buen día de abril de 2004, su entrenador del Mallorca, Luis Aragonés, le sacó de un corrillo de entrenamiento y le espetó: “Negro (así le interpelaba cariñosamente el míster), creo que hay un club perfecto para tu carrera. Tal como está ahora mismo, te necesita y creo que ganará mucho con tu fichaje. Te estoy hablando del Barcelona”. Eto’o no pudo contener la sorpresa y le replicó: “¿qué estás diciendo?”. “Sí, pero primero tienes que marcar quince goles aquí, en el Mallorca, y yo me encargaré del resto”, concluyó Luis. Una semana después, Miguel Ángel Nadal, entonces compañero del camerunés, le desveló que Txiki Beguiristain le había llamado interesando por él, pero que el Barça también barajaba otros candidatos y el delantero de la Juventus, Trezeguet, era el prioritario. ¡Qué mejor asesor que el Sabio de Hortaleza!, debió preguntarse Eto’o; su fichaje venía con una de las mejores cartas de recomendación posibles.

Esta semana Neymar ha vuelto a primera plana; supuestamente (porque el Madrid no debe confirmarlo) pasó un reconocimiento médico secreto con un médico blanco, a pesar de que el presidente del Santos se obceque en publicar que continuará en Brasil después de los Juegos Olímpicos de Londres. Pero su elección ha sido concertada en fase embrionaria, pues el empeño de Florentino Pérez es pulir un estrella futura. El brasileño lo es en Sudamérica, pero le falta el rodaje que exige Europa. Los blancos se han dado prisa en garantizar un fichaje que ellos, precisamente, pusieron en órbita; quizás, para no reeditar otro Robinho con ínfulas de Balón de Oro, deberían probarlo en un campeonato de fogueo tipo Francia u Holanda. Allí se soltaron Ronaldinho y Ronaldo (Nazario): el primero necesitó dos temporadas en el Paris Saint Germain para demostrar que su talento aborrecía retos de baja alcurnia; Ronaldo, por su parte, aterrizó en Eindhoven como un ciclón, arrasó con treinta goles el primer año y, aunque una lesión le truncó el segundo, no necesitó reválida. En ambos casos y a pesar de sus credenciales ‘menores’, el Barcelona estaba dispuesto a darles camiseta; con Ronaldinho, hubo que esperar a que Florentino se obsesionara con Beckham y se desentendiera del brasileño.

El propio Neymar ha salido al paso de tanto deshoje de margarita (Madrid-Barça-Madrid-Barça….) con una sinceridad inopinada….”No sería titular en ninguno de los dos. En el Madrid todos son cracks, igual que en el Barcelona”. Un alarde de franqueza que habrá gustado a Mourinho, quien ha desviado todas las preguntas directas de Neymar y sólo ha esgrimido que ficharían en diciembre en caso de lesión importante. Pero los ‘elegidos’ del Madrid traen intrahistorias trufadas en comisiones (la que se va a llevar Ronaldo y su agencia de representación Ine ‘9 con su cliente Neymar’) y un casting de asesores que aprovechan la buena ola para intentar promocionarse con el Madrid o consigo mismo. Por ejemplo, Maradona, quien desde Qatar está divulgando todo el making-of del frustrado fichaje de Agüero. “Hace tiempo aconsejé a Mourinho el fichaje del Kun, pero el Madrid no siguió mi consejo y ahora el Barça tiene mucha ventaja”, soltó ayer ‘El Pelusa’. Días antes había comentado que recomendó a su yerno jugar en un equipo que le ayudase, donde pudiera jugar Champions. Le faltó sugerirle que escribiese el ‘sí, quiero’ en una servilleta como Zidane; hubiese pataleado como hizo Ronaldo con el presidente Moratti en el Inter o fichado sibilinamente, sin verborrea de por medio, al estilo de Figo. Lejos de esas intrahistorias, Neymar cumple las directrices de Madrid: pero si ha sido sincero una vez, podría serlo dos recomendando, por una parte, al comprador que le dejen coger fuelle en otra parte de Europa y, por otra, a su ‘tutor’ Ronaldo que el negocio puede ser más próspero si cuidan la mercancía. Tal vez, entonces, el Madrid sí estaría macerando un jugadorazo. Eto’o sabía que lo era pero confiesa que aquella reflexión de Luis Aragonés fue decisiva para su estrellato en Barcelona.

La importancia del portavoz

Martes, 23 Agosto 2011

jose-mourinho-y-jorge-valdano-_54153278939_54115221155_600_244.jpg

“Toda esta historia de que Mourinho no está a gusto en el Real Madrid no tiene sentido alguno. Todo al contrario: la relación con la directiva es magnífica; la relación con el presidente  también y con el secretario general es muy buena. Hay un diálogo permanente y, aunque sabe que tiene una plantilla corta porque él así lo quiere, está convencido que ésta es su temporada”. Eladio Paramés, portavoz-secretario personal del entrenador portugués, aclaró en COPE la rocambolesca historia de su suplantación de personalidad. Un impostor se mensajeó en su nombre este martes con un periodista de Canal Plus, quien se había puesto en contacto con el supuesto Paramés para solicitar una entrevista con Mou para su televisión. Pero esos sms, procedentes de un móvil prepago que el verdadero portavoz no usaba desde hacía años, incluían un contenido demasiado volátil para el Madrid y jugoso para el periodista…”José no se siente arropado por los dirigentes y medita abandonar el club”. Ése fue el mensaje del falso Paramés y que sirvió para que el equipo de deportes de Canal Plus convulsionara twitter durante toda la mañana. Pero el poso que deja la explicación de Paramés es que el Madrid no puede verse involucrado (que no involucrarse) en un asunto de ‘espionaje’ chusquero y barriobajero….aunque el impostor esté puesto al día de la actualidad futbolística.

El entrevistador, José Luis Corrochano, preguntó si este asunto suponía la urgencia de un portavoz en el club, a lo que el amigo de Mourinho respondió que “no sería malo que alguien puntualizara lo que piensa el club”. Por ejemplo, Zidane, aprovechando el caché de su personaje futbolístico. Pero no es habitual que una multinacional (como el Real Madrid) haya tardado horas en atajar el rumor que ha alentado las especulaciones en las redacciones de los medios. En 2003, Mcdonalds tardó minutos en lanzar un mensaje para amortiguar el anuncio del primer caso de vacas locas en Estados Unidos. Entonces, Lisa Howard, portavoz de la cadena de hamburgueserías, emitió un comunicado implacable en el que decía que los proveedores de Mcdonalds no tenían ni una sola conexión con la empacadora de carne del caso contagiado. Ninguna organización sanitaria había acusado a Mcdonalds, pero la empresa se apresuró a acallar la catarata de rumores que supuestamente les implicarían.  El propio Mourinho publicó una carta personal en la web del club minutos antes de las cinco de la tarde….”No me marcho. Seguro. ¡Segurísimo!”. Punto y aparte a este enrevesado asunto, porque el mensaje falso quizá no sea la última maquinación con la que deba lidiar el departamento de comunicación del club.

En consecuencia, a Florentino Pérez le convendría fichar (o nombrar) a un sucesor de Valdano: el argentino era el hombre perfecto para desdramatizar problemas (“Mou se ha echado a un lado para no aumentar el ruido de alrededor” -10/05/11-), sofocar preguntas envenenadas (“¿Se va a fichar un ‘9’? Estaba en el banquillo” – 09/01/11, después del Almería 1-Real Madrid 1) y defender lo indefendible (“El entrenador no tenía intención de menospreciar a nadie” -04/03/11, después de que el portugués espetase que nunca entrenaría al Málaga-). José Ángel Sánchez es el hombre fuerte en los despachos pero jamás se prodiga en la prensa, y el presidente sólo se pronuncia en actos institucionales con mensajes insípidos que no dejan lugar para el morbo periodístico. Butragueño se antoja como el nuevo pringado que dará titulares al micrófono inquisitivo de Mónica Marchante después de los partidos del Plus. Sea él o no, el Madrid tendría que incluir en su organigrama una portavocía, más que nada, porque sin el escudo de Valdano “un mensaje institucional unívoco da más credibilidad que las declaraciones de gente satélite a la organización”, tal como enseña Antonio Molero, profesor de sesiones de portavoces, en distintas escuelas de negocios de Madrid. Precisamente, Molero dio clases a Valdano y Butragueño, puesto que ambos ejecutivos debían estar extremadamente preparados para desviar los dardos de la prensa. Eladio Paramés insinúa que ‘El Buitre’ o Zidane serían los preferidos de Mou para ese rol. Supongo que, por lógica, Butragueño se adecua mejor a Valdano en su versión sofista, la de hablar para no decir nada.

P.D: En su carta, Mourinho pide perdón por su conducta en el Camp Nou sólo a los madridistas. ¡Qué razón tiene el periodista José Joaquín Brotons en su twitter (@jjbrotons)… “cuando veas que los que te rodean no te dan la razón y son mayoría, piensa que a lo mejor el equivocado eres tú”.