Blogs

Archivo de la categoría ‘Gabi Milito’

El extraño caso de Gabi Milito

Viernes, 27 Diciembre 2013

Gabi Milito celebró anoche por todo lo alto su jubilación del fútbol en Avellaneda. Y como tantos otros argentinos campeones en su país, Independiente le vendió hace una década con el cartel de enésimo discípulo de Daniel Passarella, considerado por la FIFA como uno de los mejores defensas del fútbol sudamericano contemporáneo. En 2003, Jorge Valdano, entonces director general del Madrid, se fijó en él como sustituto del recién despedido Fernando Hierro. El acuerdo estuvo cerrado hasta que una mala decisión médica echó por tierra los sueños del que era considerado mejor central argentino del momento. Zaragoza, primero, y luego el Barça no encontraron ningún tornillo mal puesto en la rodilla del futbolista. El doctor merengue Alfonso del Corral, prevenido por lo que pudo ser una negligencia médica con el brasileño Ronaldo un año antes, fue tajante en el reconocimiento del argentino: “Milito no puede fichar por el Real Madrid porque esa rodilla no va a aguantar dos partidos por semana”. Valdano, cariacontecido por la opinión de los expertos, declinó ficharle.

Las opiniones de Del Corral eran sagradas en el club: con Ronaldo la evaluación exacta fue que tenía la rodilla “destrozada, pero…”; en ese momento eran las palabras que el presidente Florentino necesitaba oír, el tiempo y las estampidas del delantero sobre el césped del Bernabéu dieron la razón al doctor. Sin embargo, el Madrid no quería seguir jugando a funambulismos con Milito y las consecuencias de su no fichaje fueron desastrosas: sin Hierro en el equipo, Helguera y Pavón se las apañaron para dirigir la defensa en Liga, Champions y Copa. Ellos, más un Raúl bravo improvisado y un jovencísimo Rubén González que sufrió los peores quince minutos de su vida en Sevilla. El martirio de los centrales durante el año del galacticidio de Queiroz forzó al Madrid a remover rápido el mercado; el elegido fue el inglés Jonathan Woodgate, a quien el Newcastle no puso ningún impedimento para salir de Las Islas. Los ingleses sabían que Woody tenía fecha de caducidad o, por lo menos, no colmaría las exigencias de un club de Premier con partidos de liga, Copa y Carling Cup. Los médicos del Madrid fueron conscientes de que tenían delante otro ‘caso Milito’, pero a tenor de la gran progresión de éste en el Zaragoza, decidieron no cometer el mismo error dos veces. Del Corral y su equipo intuyó que la rotura fibrilar de Woodgate se curaría pronto; evidentemente, jamás imaginaron una recaída tan lastimosa. Woody fichó lesionado y así continuó un año entero. Su muslo izquierdo dio innumerables problemas para un central de veinte millones de euros.

Y como el fútbol es demasiado caprichoso, Milito pudo resarcirse de la falta de confianza del Madrid esa misma temporada. El Zaragoza arrebató a los blancos la tan ansiada Copa del Rey y, preguntado por los periodistas durante la celebración, Milito mandó un recado a “quienes creyeron que tenía una rodilla de juguete”. Valdano siempre se mortifica cuando le recuerdan el caso de Milito: tuvo atado a un verdadero líder, quién sabe si buen émulo del mismo Hierro, y un maldito chequeo médico tumbó cualquier expectativa. El Madrid no sólo iba a fichar a un buen central para mejorarlo, traía a un “hombre de club”, tal como le calificó el propio Valdano en aquel verano. Nunca tuvo tanta razón: anoche en la despedida de Milito en el estadio Libertadores de América una gigantesca pancarta rezaba: ‘Me hablaron de amor por la camiseta. Les hablé de Gabriel Milito’.