Blogs

Archivo de la categoría ‘manchester city’

El gran rondo de Guardiola

Mircoles, 17 Agosto 2016

image1.jpg

Vuelve el rondo de Guardiola. El balón siempre al pie, sin injerencias, y que corran los otros. Así hartó el City al Steaua en su propio estadio, tocando como si no hubiera mañana. A Nolito le preguntaron hace unas semanas si se arrepentía de no haber fichado por el Barça, sin duda una pregunta capciosa. “¡Pero si voy a estar con Pepe!” fue la respuesta juguetona del escurridizo delantero de la selección que anoche se asomó a la fiesta de esos locos bajitos de Manchester. De repente, el centro de gravedad ha bajado un palmo: Kun Agüero, David Silva, Sterling y el último invitado, Nolito. Un gran rondo de veinte metros cuadrados que hizo saltar por los aires la defensa rumana e hizo al portero Nita internacional. El Kun se ha quejado los últimos años del maldito último pase: socios que le pongan la pelota por delante para engatillar a la carrera, su especialidad. Con Guardiola los falsos nueves y los media puntas fantasmas estarán a su servicio: él es la estrella y si sus musculosas piernas y los penaltis no le traicionan, éste es su año. Prohibido rifar las jugadas; prohibido el patapum p’arriba; prohibido pasar sin pensar; prohibido centrar sin mirar. Es un decálogo de principios que cada jugador debe aprender o escribírselo en una chuleta como hacen los quarterbacks con las mil estrategias del fútbol americano.

A Roman Abramovich le costó conseguir la Champions para el Chelsea casi una década y más de mil millones de despilfarro. Nasser Al Khelaifi no ceja en su empeño de poner ceros en los cheques para regalársela al Paris Saint Germain, y los dueños del City  también han vaciado la caja pero con estrellas de segundas fila, algunas en permanente sospecha como Gündogan, al que las lesiones le han apartado de la élite en los últimos tiempos. Dicen que Kevin De Bruyne fue fichaje de Pep porque Ferrán Soriano y Beguiristáin ya sabían que su camarada acabaría ciclo en Munich. A él no le han traído un Pogba de 120 ‘kilos’, pero sí al central John Stones por la mitad. Suena a exageración su P.V.P. y que le nombren sucesor de John Terry en la selección inglesa. Desde luego, no será un zaguero de pedigrí británico, de los que como dijo ocurrentemente aquel Pedrag Spasic del Real Madrid, “o pasa el balón o el jugador, pero nunca los dos”. Anoche Stones tenía de referencia a Kolarov y, si no, a Otamendi, y si no, a Willy Caballero. Nunca el cielo rumano.

Desde la calle, Guardiola da la sensación de haber reunido un vestuario inmune a las peleas de egos; sin caprichos ni estrellas rebeldes. Le advirtieron que Yaya Touré se comporta como una vedete de sueldo exagerado y le está manteniendo a raya, poniendo y quitándole. Ayer ni siquiera viajó a Rumanía. Cuando Ibrahmovic fichó por el Barça en 2009, Guardiola le dio la bienvenida en su despacho de la Ciudad de Sant Joan Despí y le informó que en la primera plantilla nadie acudía a los entrenamientos en Ferraris o Lamborghinis, que intentaban educarlos en la normalidad. Ningún Ibra o Pogba encajaría en un protocolo en el que el líder entrena y el resto juega. No hay alternativas: o eres bueno con el balón o no vales para el equipo. Aunque siempre aparece alguna disfunción llamada Chigrinskiy. Las reverencias al show de Bucarest no dejan lugar a la duda: Nolito ha entrado en un patio de colegio donde no se siente extraño. Sólo falta averiguar el estímulo del público citizen, tan amante del pim, pam, pum como el del Munich. Es el fantasma que siempre persigue al a veces incomprendido Guardiola.

Digno sucesor de Romario

Lunes, 17 Agosto 2015

aguero-chelsea-620x264.jpg

“Es el mejor delantero en un metro cuadrado y punto”. El maestro César Menotti le regaló el verso perfecto. En plena efervescencia popular (Argentina había ganado a Uruguay en la última Copa América), el amigo de Leo Messi le había robado el caché más esperado: el éxtasis de aparecer en los informativos del país entero. D10S había jugado bien, sin arrebatos estratosféricos; pero fue Sergio Kun Agüero quien cabeceó el delirio de la nación, reivindicándose como el delantero del momento. Con un mercado congelado por el fair play financiero, la afición del Manchester City suspiró aliviada sin temor a la llamada de Florentino Pérez. Si Kun es el delantero que revienta transfermarket, la biblia de los P.V.P. de los futbolistas, su traspaso debía ser sencillamente galáctico; si el club de los petrodólares puso 63 desorbitantes millones para fichar a Raheem Sterling, a su estrella argentina había que tasarla en tres cifras. El runrún de una salida furtiva siempre ha mosqueado al Etihad porque el Real Madrid no le perdió de vista. En la recámara debía ser el siguiente Ronaldo (Cristiano o el ‘gordito’, a su libre elección), pero su renovación el verano pasado zanjó por un tiempo las sospechas. Kun seguiría siendo el aguijón de Pellegrini si las lesiones musculares se lo permitían. Lastrado durante varios años con esa bola con grilletes, su mala alimentación de base (la pizza y la Coca-Cola fueron su perdición en el Atleti) tampoco le ayudó demasiado en el extenuante fútbol inglés.

Gary Lineker se quedó boquiabierto en el instante que el Kun Agüero volatilizó a la defensa del Chelsea en un palmo. Valdano no exageró cuando dijo que Messi te regateaba en una cabina de teléfono; le faltó añadir al Kun.  Lineker, comentarista estrella de la BBC, comentó en el post partido que Agüero le recordaba a “Paul Gascoigne en un baldosa”. Un Billy Elliot que cuando se calza los zapatos adecuados hipnotiza al público en dos movimientos. Ésa es la versión perfecta del ex yerno de Maradona, capaz de inventarse una especie de cola de vaca y devolver a Romario a la memoria histórica. Su quiebro de cintura al pétreo Cahill desmontó el cordón sanitario de Mourinho. Silva simplemente se la entregó a su compañero en el balcón del área como el que entrega un paquete para quitarse el marrón de encima. De repente, la grada del Etihad murmuró cada vez más alto aquel grito de guerra ¡Kun, Kun, Kun, Kun! patentado en el Vicente Calderón. La genialidad suponía su quinto intento delante del portero Begovic, salvador de la goleada más escandalosa que pudo haber sufrido Mou en su carrera. Y como cualquier mago, repitió el truco hasta que le acabó saliendo. Sólo él se lo podía permitir.

Agüero deja al Chelsea en la U.V.I, pero sin los cuidados de su doctora Eva Carneiro. Suena exagerado en dos jornadas, pero la estadística es demoledora: desde hacía 16 años los blues no ganaban ninguna de las dos primeras jornadas. El club de Abramovich no ha despilfarrado y el pobre bagaje del equipo quizá le caliente la cartera. Cesc no está entonado y todas las posibilidades pasan por la inspiración de Eden Hazard, que sucumbió en ese duelo de ‘Houdinis’ con el Kun. Al líder de la Premier le sucede casi lo mismo: su estado de júbilo no oculta que Agüero es medio equipo, porque el otro medio es un cóctel batido entre Yaya Touré, Sterling y Silva. Y aunque la afición esté cansada de la incesante y molesta rumorología de cada verano que imprime páginas y páginas en los tabloides británicos, Kun es ídolo de masas en Manchester. Dure lo que dure. 

Estiércol en las redes sociales

Mircoles, 19 Febrero 2014

demichelis-644x362.jpg

Ningún periodista inglés (ni español) habría imaginado que en la sala de prensa del Etihad Stadium se reeditará la vieja y antológica versión victimista de Mourinho. No con el caballero blanco Manuel Pellegrini, absorto siempre en cuestiones estéticas y, desde anoche, groseramente tácticas. Del “¿Por qué?” insistente de Mou a un ataque descarado y frontal contra el árbitro de anoche, Jonas Eriksson. El técnico citizen extrajo de sí su alabada sensatez y mesura para eximir a su equipo de cualquier culpa. Hasta Gary Lineker, comentarista estrella en la televisión inglesa, sigue esperando sentado en su cabina una explicación a la salida temerosa y tenebrosa del City. “Ese planteamiento se le permite al Stoke City o West Ham United, no a una plantilla de tantos millones”, fue la explicación del indignado Lineker. Quizá sea el planteamiento más pragmático de cualquiera que no sea el Bayern de Munich o este Madrid de Ancelotti, pero a un equipo moldeado mediante una chequera en blanco siempre se le puede exigir más, no desde la opinión pública sino de los aficionados que año tras año contemplan a su Manchester como la gran decepción e Europa. El 0-1 había llegado por accidente, desgraciado pero justo; el gol de listo de Dani Alves fue el suicidio definitivo de la eliminatoria.

Antes de seguir echando estiércol en las redes sociales con la falta a Messi, una aclaración reglamentaria: Demichelis zancadillea a Messi fuera del área y acaba trabándole dentro, o sea que penalti, con discusión, pero penalti. La falta a Jesús Navas sí es más discutible pero en la Premier pasaría desapercibida. Y como el ‘Tata’ Martino va conociendo a la prensa española, necesitaba soltar un titular que amortiguase el sorprendente maremágnum provocado por su colega Pellegrini: “Las cosas que se pitan favorables al Barça se comentan demasiado. Cuando el favorecido es el Barcelona se repiten 17 veces; cuando le perjudican se pasa una”, reflexionó en Canal Plus. También Martino es consciente que para disipar tormentas mediáticas es mejor bajar al barro, porque ese idílico ‘no hablo de árbitros’ tan sólo es atribuible a Simeone, de momento, y a Vicente Del Bosque. Si la jugada del penalti fue decisiva, los protagonistas debían comentarla, por supuesto; sin embargo, pocas horas después, sucede que en España un penalti al fin y al cabo sancionable con el reglamento en la  mano seguirá siendo tema capital por muchas semanas. El populismo recurrirá a su frágil y distorsionada memoria para meter en el mismo saco aquel arbitraje fatídico de Ovrebo en el Chelsea-Barça con la jugada de anoche. Y si la intuición de los culés no falla, que no lo hará en este caso, les van a martillear con la imprudencia de Demichelis hasta el fin los días.

Y por último, ¡qué pena!, trascendió el fútbol, olvidado entre tanto chismorreo arbitral dentro de un baúl en un trastero. Martino está consiguiendo quitar a su Barça la manía de ojear cada dos por tres su cuadro de Dorian Gray en el que un equipo aparentemente aún la flor de la vida se ve así mismo retratado como un viejo con cicatrices, arrugas y en las últimas. Ahora parece que juega sin compararse, aunque sea inevitable, tocando el balón y encajando las piezas casi como un tetris, pero casi no del todo: demasiado mareo de pelota para llegar pocas veces al área. No obstante, quitando los arrebatos explosivos de Messi, el resto aguarda con paciencia pasándose el balón unos a otros. Si es una triangulación, perfecto, y si el malabarismo incluye a todos incluido Valdés, aún mejor. Y ya si el City se olvida de la táctica de la asfixia en campo contrario, verdadera kriptonita de este Barça, entonces el resultado nunca podrá ser malo.

P.D: Gane quien gane, siempre sale un vencedor moral y anoche no fue el Barça, sino su enemigo público número uno. Mourinho dijo que este era el peor Barça “en muchos, muchos años”. Así él jugaba con las cartas marcadas, porque si ganaba Pellegrini, apenas tendría mérito contra un Barça horroroso; y si perdía Pellegrini, lo habría hecho contra esos mismos once paquetes.

El baile de San Vito

Mircoles, 19 Septiembre 2012

real-madrid-reuters-644x362.jpg

La noche del Bernabeu no fue tan mítica porque dos ‘cagones’ prohibieron el espectáculo. Según Manolo Lama, el cagón del reino contra el del mundo; o sea, Mourinho contra Roberto Mancini. Al primero no le vamos a descubrir a estas alturas: cualquier atisbo peligroso lo resuelve con su cordón de seguridad. El trivote es la esencia de su táctica y ahí es donde se siente seguro. Y aunque generó ocasiones con el equipo encorsetado, Mou tuvo que abdicar en favor del fútbol, el que gusta a su público. Y ese, precisamente, es el que demuestra David Silva, fichaje frustrado por los años de los años, y que anoche no tuvo reparos en desafiar a Mancini con una bronca exigiéndole más ambición. Touré, Nasri, Tévez y Agüero aglutinan demasiado talento para un técnico plomizo muy de escuela italiana. Y, claro, con tanto trotón sobre el césped el resultado son setenta minutos soporíferos entre los dos clubes que más pasta gansa pueden fundirse en quienes se les antoje.

El Madrid necesitaba un episodio épico para comenzar el asalto de la Décima. Suena arriesgado, pero con la Liga medio tirada a la basura, a Mourinho sólo le vale sacar un as final para redimir a su vestuario de tantos años de ostracismo en Europa. Por eso, el madridismo sólo contemplaba la victoria, aunque su fe fuera desvaneciéndose con las dentelladas del City. Obviamente, después de los bofetones domésticos, el Madrid no podía conseguir una victoria insípida por dos o tres a cero, sino que debía invocar el espíritu de Champions, ese baile de San Vito de El último guerrero que le hace imparable durante un puñado de minutos. Suerte que el guión siempre se cumple cuando se avecina un cataclismo, porque el Madrid no puede entrar en código de mayday con apenas un mes de competición.

Y como cualquier devaneo del Madrid sirve de carnaza fresca para la prensa, Mourinho ha decidido atajarlo castigando a los subversivos. Anoche lo demostró con Sergio Ramos, quien a pesar de su exultante momento de forma se atrevió a contradecir a su comandante en jefe diciendo que “no era el momento de críticas”, en referencia a la furibunda rueda de prensa de Mou en Sevilla. Ramos salió del once inicial en favor de Varane, poco sorprendido por su titularidad, pues confesó que lo sabía desde el domingo. También Özil estaba avisado de antemano, en este caso por deméritos sobre el campo; así que la suplencia es el mejor método para que espabile Aunque para más inri, Modric viene empujando con fuerza, demostrando que no ha fichado para figurar, pese que a Mou le encandilen peones de guerra como Khedira o Essien, muy bien este último, por cierto, en su cometido destructor.

Hace años Florentino fichaba a los galácticos del mercado, hoy es Mourinho el que levanta o baja el pulgar con cualquier decisión del club, asumiendo los galones de manager general. Es la deducción más lógica a las declaraciones del Kun Agüero, quien harto del simplismo defensivo de Mancini, espetó que “si el Madrid se hubiera interesado en él, no jugaría en el City”. La posible compra del Kun todavía ronda por las oficinas del Bernabeu, porque Higuaín se examina constantemente de una repesca tras otra.Al menos, Benzema no está en peligro de extinción, logra redimirse de sus empanadas mentales con golazos in extremis. También Cristiano se ha quitado un peso de encima, pero de momento su generosidad en el esfuerzo suple a la letalidad de su talento. Y eso es peligroso. 

 

Interpretando a Maradona

Sbado, 3 Marzo 2012

aguero-durante-el-entrenamiento-junto-a-maradona-efe-2.jpg

Javier Aguirre defendió al Kun a capa y espada durante su pubertad rojiblanca…”Para vestir la camiseta del Atlético se necesita algo más que 18 años. He hablado con mucha gente que le entrenó en Argentina y da la sensación de que tiene posibilidades ilimitadas”. Ésa fue la respuesta del entonces entrenador rojiblanco al escepticismo de la prensa española, que no entendía por qué un fichaje de 23 millones de euros apenas jugaba un puñado de minutos cada domingo. El técnico mejicano ejerció de psicólogo con Agüero; no en vano, todavía era un adolescente al que su PVP le podía jugar una mala pasada. Aguirre no quería encontrarse con otro caso Robinho; es decir, un talento sin pulir con ínfulas de crack. Por eso, desde su llegada en el verano de 2006 el mejicano fue de cara con él y con su padre: “Kun puede aprender mucho de Fernando Torres. Le irá observando en los entrenos”. La causa común estaba clara: hacer del chaval un gran futbolista y quizá, sin distracciones, volver a hacer grande al Atlético. Precisamente, Aguirre fue testigo de la paciencia que supuso macerar a un adolescente que bebía litros de Coca-Cola, y engullía pizzas y hamburguesas como si fuera una hormigonera. Al final, el sacrificio tuvo su éxito: el entrenador había colocado a Agüero en el disparadero al estrellato. Faltaba un último empujón y era obvio que su club no se lo iba dar…o sí, pero para fichar por un club que no viviera en permanente convulsión.

Anoche Diego Maradona volvió a insistir en que el Kun debería acabar en el Real Madrid, en declaraciones a la radio argentina La Red. Lo dijo en verano, antes de que el City pusiera los petrodólares para fichar a su yerno, y aún anda con esa fijación. No obstante, el ‘Pelusa’ confiesa que será complicado que el Manchester le deje escapar. ¿Pero quién se necesita más: el Kun al Madrid o viceversa? Quizás, si Aguirre fuese otra vez el tutor del delantero, le aconsejaría no pegar otro timonazo: en Inglaterra ha encontrado la horma de su zapato con un fútbol tan rápido como sus prestaciones técnicas. Evidentemente, la camiseta celeste no tiene el glamour de la merengue, ni la repercusión mediática del vecino pequeño del United reclama tantas televisiones como el Santiago Bernabeu. Pero el grupo árabe, dueño del club, ha demostrado que no va de farol: no puede fardar de sala de trofeos, pero a los jugadores de hoy se les convence con un buen cheque con fondos. Si, además, a la estrella del equipo se le rodea de una guardia pretoriana que sepa hacer la guerra por su cuenta, el convencimiento es total. Agüero tiene detrás de sí al inconmensurable David Silva, al irreverente Balotelli, al imponente Yaya Touré o al contundente De Jong, permitiéndose ignorar a Tévez, todavía uno de los delanteros centros más demandados del planeta.

El problema de este Madrid, si es que tiene alguno, no contempla la delantera. Al revés, Mourinho ha demostrado que a él vale con un punta porque los goles asoman por todos los lados del campo. Así que si Florentino se permite el capricho de fichar al Kun (el precio de salida se antoja más que desorbitado), Benzema tendría que resetearse, pues ni él ni el argentino son delanteros para alternar su puesto. El verano se acerca y el mercado, sin contar a Neymar, ofrece dos seriales: el del Kun y Wayne Rooney. El primero flirteó con el Madrid y al segundo costará sacarlo de su país. Y el fútbol europeo aún no simula a la NBA, en la que es habitual que los mejores jugadores rulen de una franquicia a otra sin titubeos. O sea que será muy complicado que Agüero regrese a España tan pronto, con la familia en plena adaptación al té con pastas, y en un vestuario con voracidad de títulos, a pesar de la novatada de Champions. No obstante, puede que Agüero utilice a Maradona como portavoz…o el suegro opine como en una charla de barra de bar: el Maradona locuaz es más propio de esto último.

Mitos del fútbol moderno

Viernes, 29 Julio 2011

62132_todo_mal_con_el_kun__la_hinchada_no_le_perdona_el_traspaso_al_manchester_city_.jpg

El maestro Santi Segurola explica en el libro Fútbol, pan y circo. La metáfora patriótico-deportiva de España, de José Antonio Ruiz, cómo ha devorado el deporte a sus ídolos…”El héroe se ha hecho corpóreo, ha perdido su elemento sentimental y legendario, se la ha arrebatado su condición homérica para trasladarlo a un terreno más prosaico. Y la idea del mito, esencial en el deporte, se ha desfigurado”. Esta definición lacónica resuelve una vez más, la última en el caso del Kun Agüero, por qué el fútbol crea efigies tan rápido como las tumba. Ese terreno “más prosaico” no es sino la “mitología del contrato sideral que une los fugaces destinos de los mercenarios de la pelota a la cuenta de resultados de las marcas deportivas multinacionales”, tal como señala el propio autor del libro. Y en esa  moda, lejos del sentimentalismo filial de Raúl con el Madrid, Guardiola y el Barça o Tamudo con el Espanyol, ha caído Agüero de forma entendible en el fondo que no en las formas. Él quería jugar en el Madrid y así lo supo el club blanco; pero entre el incomprensible pacto de caballeros Real-Atlético y la obsesión de Florentino con Neymar, el ex rojiblanco se ha tenido que ‘conformar’ con una cuenta corriente rebosante de millones y un destino que no imaginaba en un principio. No obstante, sin ostentar un currículum histórico digno para un crack, el Manchester City ofrece al Kun un proyecto con chicha en el que los títulos menores ya están al alcance (ganó la pasada Copa inglesa) y la Premier es un reto, como en su día planteó exitosamente Arsene Wenger en el Arsenal.

Agüero explicó, ya como nuevo jugador celeste, que sus agentes hicieron todo lo posible para venir al Manchester. La declaración se entiende como una urgencia después de la frustración por no haber fichado ni por Madrid ni Barça, y sobre todo por sus continuos pataleos públicos. “No sé que hemos al Kun para que nos trate así”, se preguntó Enrique Cerezo anoche en la COPE. Demasiados “no quiero seguir” han ennegrecido una salida que podía haber resultado más cordial. Porque, incluso, la hinchada rojiblanca entiende que sus estrellas quieran aventuras más suculentas y entretenidas que la que plantea el club año tras año, inmerso en la búsqueda eterna de una hoja de ruta. Fernando Torres creyó que el Atleti se le quedaba pequeño y fue seducido por Rafa Benítez, aunque la penuria en títulos todavía le acompañe; Forlán también podría haber dicho adiós, pero no se precipitó y la Copa América le ha motivado para acometer otra intentona con el Atlético. También David Villa quiso irse al Madrid hace dos años y aguantó un año más en Valencia a la espera de otra gran oportunidad, la que le ha brindado el Barça. Son ejemplos que podía haber copiado el Kun en sus maneras; desgraciadamente, ha elegido la menos decorosa, la que ha encabritado al Vicente Calderón.

Culminado su fichaje, el morbo lo pone la intrahistoria: el Madrid dijo desde el primer momento que no le interesaba, que el suyo era el brasileño con cresta; habría que saber cómo de curioso fue el Barça con el delantero, toda vez que la solicitud por Alexis estuvo en la mesa desde el primer momento. Quizá Rosell indagara en la situación del Kun para buscarle las cosquillas al Madrid; la Juventus sí fue de cara desde que se abrió la veda y el City le ha pescado después de tantear al resto de pretendientes y pagar sin discusión previa los 45 millones de cláusula. El caso del Kun ha durado demasiado, bien por amagos en negociaciones o porque, verdaderamente, el jugador estaba convencido que Florentino se decantaría por él, dado que Neymar y el Santos se están haciendo los remolones. Lo cierto es que habría sido más sencillo y excitante que el Kun hubiese elegido club al estilo americano; como en la escena de la película The Blind Side, en la que el amateur de fútbol americano, Michael Oher, da a conocer su elección cogiendo una de las tres gorras que correspondían a sendas universidad que le habían hecho ofertas formales. Imaginaos gorras con escudos bordados del Madrid, Barça, City y Juventus…la decisión habría sido sencilla, mal que le pese al jeque del Manchester, si es que le preocupa haber fichado un jugador a disgusto.

Cluedo

Viernes, 3 Junio 2011

kun-aguero.jpg

Paco González adelantó anoche en El Partido de las doce que el Kun no fichará por el Real Madrid. El serial publica un nuevo episodio y el delantero, lejos de aclarar de una vez cuál es su club predilecto, ha propuesto un sudoku samurai. Quiere jugar en la Liga porque la conoce bien, pero también la atrae la Premier…y menta al Calcio para embarullar todavía más el asunto. En la sala de espera aparecen los candidatos: Manchester City, Juventus, Barça, ¿Inter? y. hoy por hoy, descartamos al Madrid. Florentino se aparta de la rifa porque no quiere hostilidades con Gil Marín, un pacto de caballeros que en caso de ser vulnerado podría acabar con Gil Marín en un búnker por miedo a las represalias populares. Y como Agüero no ha confesado el ‘sí’ en una servilleta ni ha pataleado por el Madrid a la bicefalia Gil Marín-Cerezo, el cluedo continúa su curso sin desvelar el ‘asesino’ del Atlético, el que quitará la última ilusión de un proyecto marchito y sin expectativas.

MARCA publica hoy que el Barça se ha interesado por los detalles del contrato de Agüero. Hasta hoy sólo se habían escuchado susurros azulgranas, pero el Villarreal todavía no ha recibido una oferta formal por Giussepe Rossi y negociar con Fernando Roig se antoja pesado y desesperante…rebajar demasiado su cláusula de cincuenta millones supone un porrón de reuniones de ejecutivos. No obstante, intuyo que el ‘sí’ de Rossi resultaría más sencillo que el del Kun. Aún así, Miguel Rico, un experto excavador de información en los mentideros del Barcelona, insiste en que el Kun no es preferente para Rosell.

O sea que han entrado con fuerza en el juego Juventus y, quizás, el Manchester City. Mi compañero Antoñito Ruiz dijo hace días que los representantes del Kun se reunieron con los italianos para escuchar su oferta. Pero la Juve no jugará Champions y todavía está madurando un equipo campeón después del daño atroz del Moggigate. En cambio, el City ansía codearse con los grandes a base de petrodólares; de momento, comparecerá en la competición de los mayores y tiene un verano entero por delante para inventar una alineación de ensueño. Obviamente, el Kun tiene un hueco allí y el jeque Sheikh Mansour, dueño del club, necesita una efigie nueva para contentar a una afición que ha pasado del ostracismo al entusiasmo en un chasquido de dedos. El tapado de Inglaterra puede ser el Manchester United, todavía convulso por el fiasco de Wembley…Ferguson ha moldeado a Chicharito Hernández y, a sabiendas de que Rooney le va a conceder pocas tardes de gloria, Agüero ocuparía una de las vacantes más codiciadas en Europa. Y en el United sucede lo mismo que dijo el ex presidente efímero del Madrid, Fernando Martín: “Tenemos los cimientos para fichar a quien queramos, por dinero no va a faltar” (03 de marzo de 2006).

Pero el cluedo tiene más sospechosos. El Inter siempre aparece en escena cuando salta un culebrón de este calibre; Moratti no escamita en alardear de chequera y lo mismo le da el Kun con IVA que sin tasas. Aunque el Calcio sólo puede ofrecer dinero porque el campeonato sigue resquebrajándose a pasos agigantados, y al todavía delantero colchonero no le conviene consolidar su carrera en Italia.  Con todo, Agüero insiste en España: su vida personal ha cobrado mucho arraigo aquí y es consciente de que él (y sólo él) es la estrella del verano. Pero si el Madrid pasa y el Barça no se esmera demasiado, queda un resquicio para que no se marche del Atlético…aunque haya pregonado c’est fini. Entonces, llegaría el momento del jugador número doce y no acierto a imaginar qué ocurriría en tal caso. No obstante, Gil Marín ha manifestado que antes del 15 de junio el futuro del jugador estará decidido; siendo escépticos, si tanto ha atinado el directivo, quizá la venta esté pactada y cada declaración responda a un plan perfectamente pergeñado…vamos, como en el cluedo.  

¿Para quién es el fútbol de los lunes?

Martes, 2 Febrero 2010

Pues ya tenemos fútbol dentro de un par de lunes. La Liga había negociado en secreto con la Federación dar un revolcón a los horarios de nuestro campeonato y lo ha conseguido. La resaca del fin de semana nos dejará un partidito el lunes por la noche, que, por lo general, no parece que  vayan a copar Madrid y Barça este año. El argumento de siempre es la explotación de los derechos audiovisuales, aunque menuda gracia le va a hacer la gente tragarse (con perdón) un Almería-Sporting o Espanyol-Valladolid en franja horaria exclusiva.

El fútbol de los lunes incluye un matiz al que la LFP no le ha dado mucho pábulo: los equipos que jueguen Champions o Europa League estarán excluidos. Es decir, que los ocho mejores de nuestra Liga casi nunca jugarán en lunes hasta final de temporada. Así de desolador pinta el panorama. Precisamente, el gancho que tiene España son los Cristiano, Messi, Kaka, Villa, Agüero,…o sea que los partidillos que no ve casi nadie (comprobado con estadísticas) nos los encasquetarán los lunes. Esta medida tendrá sentido si los grandes se prestan ella. Pero tendrían que ir cayendo en sus competiciones europeas para poder afrontar este formato de Liga.

Vengo diciendo desde hace años que el modelo de explotación de la Liga está obsoleto. La mayoría de los clubes están asfixiados por las deudas o, sencillamente, en bancarrota. Aquí no hay oligarcas rusos ni jeques untados en petrodólares, sino constructores ignorantes que compran equipos por capricho o dueños que sólo lucen palmito cuando llega Mister Marshall. Las sociedades anónimas precisan de inyecciones económicas atractivas para reactivar sus balances, primero, y tentar a los aficionados, después. Imaginaos al Mallorca con Huntelaar,  Van der Vaart, Marcos Senna y Canales en la misma plantilla, más de uno se pondría delante de la tele los lunes para verlos.

El mejor ejemplo lo ha protagonizado el Manchester City con Adebayor, Tévez, Petrov, Robinho, etc. Hace año y medio el City era un club mediocre cuya repetitiva aspiración era salvar el cuello en la Premier. Hoy opta con garantías a un puesto de Champions. Otra muestra: el Chelsea siempre ha sido equipo de UEFA hasta que el señor Abramovich lo convirtió en una tienda gourmet. Desde entonces, es invitado imprescindible en el baile de Champions. Y lo mejor es que estos clubes, además de Liverpool, Arsenal y United, también juegan los lunes.

Insisto, este nuevo horario será un filón de oro siempre y cuando sus actores sean principales. Porque Liga y Federación, por igual y con sus respectivas artimañas, se han encargado de defenestrar a diecisiete equipos de Primera, incluidos Sevilla, Valencia y Villarreal. El Atlético camina por un hilo muy fino entre su entretenida idiosincrasia y el descrédito que sigue acumulando domingo tras domingo. Además, no entiendo la obsesión por jugar el lunes cuando todavía no se ha arreglado la franja de las cinco de la tarde. Desde hace varias temporadas, el fútbol de las cinco sirve para que los modestos se repartan las migajas. Ningún estamento se ha preocupado  en incentivar el share televisivo de esa hora.

También he escuchado con insistencia el inconveniente de la asistencia a los estadios. Obviamente, es una broma de mal gusto sentarte en tu localidad a las diez de la noche de un sábado invernal, o las nueve de un domingo o ahora lunes. Por eso, los estadios (quitando Bernabeu, Camp Nou y Mestalla) aparecen semivacíos. Sin ir más lejos, el Getafe se jugaba el otro día meterse en la semifinal copera y acudieron mil quinientas personas. Su presidente, Ángel Torres, se quedó estupefacto, pero así es este negocio: valen los telespectadores, no los aficionados.

Por último, a quienes sí satisfará la noticia son a los  entrenadores. Jugar un lunes les posibilitará organizar ciclos completos de entrenamientos con descansos incluidos. Afrontar un partido un sábado puede ser precipitado porque obliga a preparar a los jugadores en cinco días hábiles, uno o dos días más nunca sobran. Además, los equipos que jueguen Champions una semana y a la siguiente no compitan, agradecerán jugar el lunes. Atentos a cómo queda la historia.   

Los nuevos mecenas del fútbol

Domingo, 7 Septiembre 2008

Francisco de Quevedo declamó una vez: “Poderoso caballero es don dinero/madre, yo al oro me humillo/ él es mi amante y mi amado”. Pues bien, los nuevos dueños del fútbol inglés se han tomado al pie de la letra los versos quevedianos para irrumpir en el mercado mundial con ímpetu furibundo.El último ejemplo ha sido Sulaiman Al-Fahim, jeque árabe que ha sido seducido por los cantos de sirena de la Premier League. Este exagerado inversor no ha tardado un instante en volar de Abu Dabi a Manchester para comprar el equipo menor de la ciudad, el City, y transformarlo en una multinacional. Evidentemente, la venida de Al-Fahim ha conllevado una reserva generosa de lingotes de oro y una chequera ilimitada de petrodólares. ¡Peligro!, la estabilidad del mercado de fichajes, si es que aún existe, puede volver a desmoronarse con el nuevo émulo de Roman Abramovich.

Algo está cambiando en el fútbol moderno. Quizá sea que cada vez es menos fútbol y más negocio.Varios magnates de todo el mundo han decidido invertir en este deporte, toda vez que están ahítos de coches lujosos y vastos inmuebles. Y en el caso de Al-Fahim, el nuevo dueño del Manchester City, receloso de Abramovich por no disponer de un juguete como el del ruso, ha copado la actualidad futbolística con promesas a golpe de talonario. Sus maniobras no han podido resonar más. Primero, se ha mofado del Chelsea fichando a Robinho en el último momento del mercado estival; después, confirmó que habría fichado a Van Nistelrooy con un cheque en blanco; más tarde, anunció una oferta por el codiciado Cristiano Ronaldo de 170 millones de euros para diciembre, y ahora, ha prometido a su entrenador, a Mark Hughes, la friolera de 750 ‘kilos’ para gastar en las próximas tres temporadas. Así que no os extrañe que el City compita por la Liga de Campeones en un par de años.

Real Madrid y Barcelona deberían estar temblando por los efectos volcánicos que han causado los caprichos de Al-Fahim. Y menciono a nuestros dos grandes de España porque mantienen su folclore y continúan siendo patrimonio de sus socios. No nos engañemos, ambos clubes viven de su marca, historia y reputación. Pero los hilos del fútbol actual los maneja el dinero, y éste fluctúa de maravilla en las Islas Británicas. Además, los ingleses son inteligentes: aunque sea persuadiendo a estrellas con un buen puñado de millones, el espectáculo del campeonato inglés se ha magnificado en todo el globo.La Premier League es la liga extranjera mas vista en  Estados Unidos y Asia. Los clubes británicos ingresan cantidades bárbaras por los derechos televisivos, inalcanzables para “la Liga” o el Calcio. Y dudo mucho que los aficionados vayan a cambiar la concepción de sus equipos si les brindan la oportunidad de ver a los mejores futbolistas desde sus tribunas cada domingo. Claro que está que los seguidores se arriesgan a que los nuevos gestores se cansen de sus inversiones. Aunque todo en la vida guarda un mínimo porcentaje de riesgo.