Blogs

Archivo de la categoría ‘Özil’

Pistoleros y estrategas

Domingo, 7 Agosto 2011

madrid-jose-callejon-angeles-galaxy_estima20110717_0007_10.jpg

Al gran Tomás Guasch no le ha sorprendido la meteórica progresión de José Callejón. Su fichaje por el Madrid sonaba a moneda de cambio o pack de jugador más un puñado de millones por otra estrella; incluso, se le intuía como banquillero de lujo para minutos coperos. Pero Guasch me advirtió antes de pretemporada que el ex canterano blanco incordiaría en los planes de Mourinho, pues es “un tío de brega que va al choque y se mancha la camiseta”. Y, ciertamente, al portugués le gusta mandar a futbolistas de este perfil. Ha venido para agrietar defensas desde la banda, cometido al que podría haber aspirado Pedro León, perdido para la causa, y podría hacerse un hueco titular en el once de la Supercopa; ha marcado goles y los ha dado mejores. Por eso, en el Espanyol se preguntan de dónde le viene el tino (allí marcó diez tantos…en casi cien partidos). Quizá sea precipitado meterlo en el once fetiche de este Madrid, aunque su estilo driblador y las aspiraciones de Mou con él recuerdan a Santiago Solari, el jugador número doce de la ‘época galáctica’. Bien le vendría al equipo revalorizar cantera con detalles como la adquisición de Callejón: demuestra que sí es posible alcanzar el primer equipo, aunque sea con paciencia y rodeos. Además, él sí ha debido nacer para jugar en el Madrid; al menos, era su pretensión desde alevín. Tal es su desaforado madridismo, que la temporada pasada, siendo jugador del Espanyol, llegó con cara de pocos amigos al entrenamiento matinal posterior al 5-0 del Barça en el clásico.

Quien también debería entender el vademécum del club es Özil. Aúna las mejores cualidades de Guti y su entrenador le ha concedido la oportunidad de salirse del mapa; el año pasado amagó con una ristra de buenas actuaciones y para este curso su función es el de aligerar la responsabilidad de Cristiano Ronaldo. Si el Barça cuenta con Xavi e Iniesta como apuntadores estrellas del equipo, Ózil también debe hacerse un hueco en los créditos principales. Porque a la espera de su regularidad definitiva, el Madrid seguirá pendiendo de la inspiración del portugués, siempre el mejor en pretemporada, temporada y postemporada. Pero la dimensión exagerada de CR7 juega a favor del alemán: un par de malos resultados no se le tendrán en cuenta, pero si se concentra en su talento partido a partido, llegará a ser un mito silencioso, como Xabi Alonso, y evitará concursos tan paupérrimos como el que protagonizó durante el mes frenético de los Madrid-Barça, en el que en unos duelos fue suplente y otros sustituido por falta de soluciones. No obstante, se le ve fresco este verano, con soltura para repartir pases entre líneas y desatascar barullos en el área….ha encontrado en Benzema a su compañero de aventuras y mientras el delantero se emborrache de goles, el mérito de Özil no decrecerá.

Por cierto, Benzema está tan espabilado como las pasadas navidades, cuando Mou le dio un toque para que meditara si realmente valía los 35 millones que Florentino pagó por él. Entonces, se hinchó a golear y parece que ha vuelto a pillar el tranquillo. A lo mejor esa clínica extraña que le recomendó Zidane le ha reseteado….o puede que tanto rumor sobre la cresta más mediática del momento le haya puesto en guardia. Porque, a tenor de la facilidad goleadora del Madrid, Neymar quizá no sea el delantero tan imprescindible que está sobredimensionando el Santos; Benzema se ha ganado los primeros minutos oficiales e Higuaín espera al acecho una racha aciaga de su competidor. De todos modos, me fío de mi compañero de COPE, Fernando Evangelio, quien insiste que Neymar no es otro Robinho mejor vendido…pero sucede que a este Madrid no le urgen pistoleros, sino estrategas. Y, de momento, en ese rol Xabi es el más preciado, Özil está opositando y ya veremos qué sale de Sahin, cuando se recupere……porque Kaká no es quien esperaba el presidente. 

Zidane también tuvo su debate

Martes, 8 Marzo 2011

Mesut Özil se ha inventado el antídoto contra la ausencia de Cristiano: él mismo. Santander pintaba partido de trámite y el equipo se marcó la mejor primera parte en muchísimo tiempo. A partir de ahí salieron debates incomprensibles sobre si el Madrid se explayaba mejor sin su estrella; sí, hubo un rato de fútbol primoroso, pero este Madrid no se entiende sin el talento omnímodo del portugués. Y aunque es cierto que Cristiano somete a sus compañeros a un individualismo casi exasperante, su presencia es (y será) vital para ganar títulos. Por algo es el mejor, y también porque hasta el domingo sólo Xabi Alonso y Di María (hablo de la parte ofensiva) se las habían dado de cracks. O sea que a tenor de lo sucedido, el 1-3 no se perderá en el universo de los guarismos: Ózil le ha sacado provecho.

Y como el Madrid tiene la virtud (o el vicio) de poner patas arriba los mentideros periodísticos, el sublime papel de ‘jugón’ que se arrogó Özil ha traspapelado hasta a Mourinho. La semana está dedicada al alemán y como hay demasiada tierra de por medio como para estar parloteando del Hércules (el mismo Mou confesó el domingo que no espera un -7 del Barça), el debate de turno intenta ajusticiar el ego de Cristiano. Lo que todos deberíamos entender es que su genio le permite volatilizar partidos y no admite otras interpretaciones; luego vienen los cargos imputados: el Madrid sin él sólo ha perdido un partido de diez y, aun con él, sus goles nunca han sido decisivos en duelos de alta alcurnia. En consecuencia, ¿merece la pena probar varios partidos sin CR7? No por sentido común; no por imagen y no por mercadotecnia. Pero, sobre todo, por lo primero.

La controversia en torno a un crack no es una locura en el Bernabeu. En la temporada 2001-02 el flamante Zidane también fue fustigado por el calamitoso arranque liguero. Entonces, el Madrid sólo ganó al Espanyol en las primeras seis jornadas y los medios cuestionaban la sofisticación de Zizou, ¿sabría mutarse del engorroso Calcio a nuestro fútbol o, más bien, el Madrid no sabía adaptarse a las aptitudes del francés?  La respuesta de Zidane llegó en el último partido de la primera vuelta, cuando el Bernabeu se quedó boquiabierto con un regate antológico de la superestrella al deportivista Héctor. Aquella instantánea aplacó las suspicacias y Zidane encontró la relajación suficiente para sacar todo su abanico de proezas.  Con esto no quiero decir que a Cristiano le vayan a afectar las habladurías de esta semana. Özil, como dice Valdano, es una referencia para la década entrante, pero el liderazgo del portugués no admite dudas. La diferencia entre los dos debates es que Zidane formó parte de un proyecto que erigió Figo y prosiguió Ronaldo; a Cristiano le montaron un equipo descompensado la temporada pasada y en ésta se ha encontrado con el mejor Barcelona. Y no le pidamos avenirse a un propósito más colectivo, en el que verdaderamente el balón rueda más rápido y por más botas, entonces Cristiano ya no sería Cristiano.

A Florentino le hace tilín

Mircoles, 23 Febrero 2011

1298459978_0.jpg

Gerland fue el escenario de la redención. Quizá sea atrevido barruntar que el Madrid está cambiando la historia un poquito, tal como anunció Mourinho, pero es evidente que este equipo está provisto de mejores accesorios para alargar la carrera por la Champions. ¿Favorito? Todavía le veo verde, aunque sólo vislumbro Barcelona como rival inexpugnable (y eso que los azulgranas tienen más deberes para la vuelta). Del resto de la ristra de candidatos, el Madrid de Mou se puede batir el cobre con ellos pudiendo salir victorioso; Manchester, Chelsea, Inter y Bayer no caminan con más garbo que los merengues. Tan sólo el United, que con un fútbol muy práctico en toda su esencia, lidera con creces al Premier.

Pero el Madrid está mimando esta Copa de Europa con un tacto especial. La prueba más fehaciente fue el impulso vehemente de Florentino en el palco de Gerland cuando su capricho Benzema percutió el 0-1. El sorprendente arrebato de quien siempre ojea los partidos en pose hierática (como las divinidades egipcias) puede interpretarse con dos lecturas: o bien el presidente eligió tal momento para vindicar su perspicacia con su delantero, o era el alivio definitivo a la némesis de los octavos de final. Imaginar un guión con ese ejecutor parecía inimaginable: tal vez porque hasta hoy sólo el vestuario confiaba en Benzema, para la prensa seguía siendo ‘Benzemalo’. Por lo menos, se ha ganado cierto margen para no ser criticado; o sea, que si el francés no ve puerta en un puñado de partidos, el gol de anoche le valdrá como coartada. Pero me cuentan que Karim agradece la competitividad con Adebayor porque ya no se siente inútil. Y aunque no cambie ese rostro pavisoso, le pone que Mou le haya dado tanta caña. Sí, el fin ha justificado los medios.

Benzema salió porque el Madrid debía refrescarse en el ataque: Adebayor porfió en presionar a los centrales Cris y Lovren, pero llegó un momento en el que sus zancadas al estilo de los avatares de James Cameron (símil made in Tiempo de Juego) no acortaban tantos metros; Cristiano no lograba enganchar el balón en un galope de los suyos y tuvo que conformarse con disparar las faltas, una reventó el palo; Di María buscó un dribling que nunca encontró, pero fue generoso en el esfuerzo pues corrió como los niños al escondite. Y la gran pena fue que Özil estuviese en el limbo casi todo el partido, ésa es la remora que le impide salirse en cada partido. Se esconde y el equipo pierde agudeza para inventarse pases entre líneas. Menos mal que volvió a la Tierra en el tramo decisivo y su pillería permitió la jugada resolutiva de Benzema. No obstante, el mediapunta alemán tiene que quitarse de una vez el corsé de chico nuevo y arrogarse responsabilidades de crack, porque Kaká está al acecho y, aunque no intimide, su nombre y los millones de la compra todavía pesan.

Quien sí es un jugadorazo contrastado es Xabi Alonso. Su fulgurante progresión no tiene límites. Anoche no sólo fue el distribuidor oficial, sino que también improvisó de ‘Makelele’ de turno. Robó más pelotas que Khedira en lo que va de temporada y resolvió el galimatías táctico de Mourinho: al Madrid le hace falta una réplica de Xabi sin ninguna diferencia. Eso o traer a una bestia que coja el ‘coche escoba’ y se lleve todo por delante de la defensa. Me gusta el ghanés Essien, pero mucho tendría que agravarse esa demarcación para que viniese. Khedira se preocupa más por no perder su posición que por hacer de escudero del donostiarra, mientras que Lass enchufa su batería y no se está quieto ni un instante. Insisto, un híbrido sería lo más pertinente. También merece un doble Pepe: que pide ganar unos cuantos millones de más, dénselos…no existe mejor defensa al corte. Su omnipresencia apabulla tanto a Carvalho y Sergio Ramos, que estos no pueden sino agachar la cabeza cuando se cuece una bronca. Anoche la recibió Carvalho y varias veces; Pepe le corregía errores continuamente y su compatriota decidió actuar con discreción para no delatar sus cagadas. A Ramos le salvó su desparpajo en el ataque, porque en defensa no le firmaría ni un seguro a todo riesgo, razón: el gol de Gomis.

En definitiva, buen resultado para el Bernabeu y una eliminatoria que no peligra. Ni el rival se asemeja a aquel Lyon de Juninho, Malouda y ¡Diarra (Mamadou)!, ni la Champions parece el formato propicio para que se trunque la imbatibilidad de Mou como local. Pero, pese haber enfilado los cuartos, al Madrid le urge una demostración de poderío: una goleada de escándalo o echar a alguien que tenga galones. Sinceramente, el partido de ayer fue un aburrimiento porque ambos equipos no saben improvisar fuera del fútbol plano y telegrafiado que practican en sus ligas. Aunque supongo que en este año I no trasciende nada más allá del resultado. Ganar la Champions y punto…queda claro qué es lo que le hace tilín a Florentino.

Solvencia garantizada

Mircoles, 20 Octubre 2010

1287510946_0.jpg

Ni de lejos pintaba como aquellos Madrid-Milan entre la ‘Quinta del Buitre’ y los futbolistas totales de Arrigo Sacchi. Más que nada, porque los italianos de ahora evidencian una decrepitud clamorosa. Ni las estrellitas díscolas ni reliquias que ya lo dieron todo el siglo pasado pueden soportar el peso del Milan. Y por eso,  Berlusconi o Galliani (me da que este último porque el primera está enfrascado en tareas un poquito más borrascosas) deben resetear el club de arriba abajo. Lo mismo que ha intentado hacer Florentino año tras año, hasta hoy.

Porque la inercia ganadora e ilusionante de este Madrid no la habíamos visto desde Carlos Queiroz. Entonces, los ‘galácticos’ mas Raúl se lanzaron decididamente a por la temporada en un ejercicio de autoridad apabullante explicitado en goleadas de escándalo y destellos inéditos. Ese plantel tenía una pinta bestial, pero sólo fachada como a la postre se comprobó.

Siete años después, Mourinho no propone aquello pero garantiza solvencia. Su equipo asegura disparos por doquier y raro será el partido en el que el mejor no sea el portero rival.  Al margen de que la apuesta culmine o no (la de Queiroz estalló en la final de Copa birlada por el Zaragoza), hay argumentos irrefutables para creer que sí, que en esta temporada puede asomar alguna satisfacción.

Por de pronto, Cristiano parece que está siguiendo al dedillo un plan psicológico maquinado por Mou: sigue siendo el que más chuta y el que jalea los ataques, pero también se para a pensar en opciones diferentes a su vanagloria. Y, claro, sus compañeros lo agradecen; entre ellos, Higuaín, que inopinadamente ha encontrado en el portugués un asistente más. Luego hay que mentar a Özil por su agilidad mental: decodifica la oportunidad antes de que se produzca. Regatea cuando debe y cruza pases inverosímiles, al estilo de Raúl en sus tiempos gloriosos.

Y ya lo dejé entrever hace semanas, Mou ha engendrado a un nuevo Marcelo, que se preocupa por defender y llega con buen reprís a la línea de fondo contraria. Falta por ver, eso sí, cómo se las arreglará cuando Mata, Navas o el mismo Messi le intenten bailar. Es el examen pendiente del brasileño. Como también le faltan pruebas gordas al Madrid, de mayor calado que la de anoche. La del Camp Nou se acerca y otras futuras como Old Trafford o Stamford Bridge (si es que la suerte acompaña) serán concluyentes para testar si este equipo, a diferencia del de Queiroz, rula bien.

Un patio de colegio

Jueves, 16 Septiembre 2010

0e9eaae24b4a48f5b16d6ca0b5dc657b_extras_albumes_0.jpg

El Bernabeu se convirtió un patio de niños…algunos de ellos mimados. Es entendible que todos ellos quieran deleitar a una afición ávida de gloria; también es sano que quieran emular al Barcelona que, aún pifiándola con el Hércules, tres días después es capaz de maniatar al Panathinaikos como si jugase con un joystick de videoconsola. En resumen, que el Madrid no quiere ser menos que los culés, a pesar de que la consigna de Mou sea que el equipo tiene su propio copyright. Y en esa comparativa, más  bien contraste, al Madrid le falta sorprendentemente pólvora. Quién lo iba a decir del equipo que menos adolece de gol y más falto está de atractivo.

Y fue Cristiano, paradojas de la vida, el que evidenció el primer problema de la nueva era con un descaro inusitado por meter un golito. Como ya ocurriese ante Osasuna, lo volvió a intentar de todos los colores y siempre encontró el lamento. Hasta pasó del juego de equipo para marcarlo él y sólo él. En consecuencia, el Madrid falló una veintena de ocasiones delante del portero del Ajax, que anoche salió más internacional que nunca. Ha quedado claro que hasta que Cristiano no la clave, Higuaín, Canales y…¿Benzema? no van a oler ni un pase.

El ‘Pipita’ ha sacado la recortada como a él le gusta: disparando a todo lo que se mueve. No es de extrañar que acabe la temporada con treinta goles, aunque sus verdaderos exámenes llegarán con el Barça y a partir de octavos de Champions. Entonces, veremos si Higuaín puede matricularse en estudios superiores.

Y luego está el flagrante caso de Benzema. Y digo flagrante porque Mourinho se ha encargado de airear un asunto que desde fuera sólo parecía el de un muchacho marginado que busca integrarse en la nueva clase. El míster le  advirtió hace unos días que se desperezara y anoche recalcó su abulia y pocas ganas de trabajar. Será mejor que Benzema se ponga las pilas porque un tercer toque podría ser fatal. Y a esta plantilla no se le pueden hacer retoques gratuitos y menos en la delantera, donde Mourinho clama por un goleador.

Pero siendo justos, sí hay que remarcar la buena disposición de la defensa y la rapidez de la medular. Abajo, el único que me sigue flaqueando es Marcelo, más prolífico de interior izquierda que en el lateral. Mientras el rival sea un mirlito como el Ajax (¡qué lástima de equipo, con lo que ha llegado a ser!) todo será orgiástico, pero el día en el que un buen extremo derecho se plante delante de Marcelo, el brasileño va a pasar las de Caín.

Por último, Xabi Alonso y Khedira comienzan a entenderse con ese muro de hormigón que colocan en primera línea defensiva, pero quien gusta de verdad es Özil. Bajito, resbaladizo y clarividente en el último pase , el alemán se lo va a pasar bomba este año. Claro está que mientras el resto le sigan el juego.