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Archivo de la categoría ‘Ramón Calderón’

Higuaín, siempre en el alambre

Domingo, 13 Mayo 2012

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“El Madrid ha fichado a Higuaín por seis temporadas y media. Ha sido una buena venta”. Héctor Grinberg, tesorero de River Plate, no podía creerse todo el revuelo mediático que había montado el ‘Pipa’ cuando marcó dos goles a Boca Juniors en el torneo Apertura de 2006. Su impecable actuación en el clásico argentino llamó la atención de Pedja Mijatovic, entonces director deportivo del Real Madrid,  quien no dudó en rastrillar el mercado sudamericano para apuntalar una plantilla que Fabio Capello intuía poco competitiva. El River, fábrica de promesas con ínfulas de estrellas ‘maradonianas’, convenció al presidente Ramón Calderón de que 13 millones era una cifra asequible para el nuevo Batistuta del fútbol argentino. Ahogado por la urgencia de invertir la inercia triunfante del Barça de Rijkaard, el Madrid se aferró a la necesidad de contratar y no le importó soltar un cheque con tantos ceros; curiosamente, días después pondría veinte millones redondos por otra promesa rimbombante de Argentina, Fernando Gago. (more…)

La promesa de Calderón debió ser Van der Vaart

Viernes, 16 Abril 2010

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Juanma Lillo es un tío que sabe mucho de fútbol, al estilo Guardiola. Le preguntaron cuál era la diferencia entre Madrid y Barça, y el míster del Almería espetó que “los blancos juegan a golear, mientras que el Barça golea mientras juega”. Sensacional contraste entre el líder absoluto y el aspirante que se está haciendo el remolón antes de tirar la toalla. Al plantel madridista no le queda otro entretenimiento que ganar todos sus partidos; al menos, Pellegrini, amante de las estadísticas, podría alardear de cerrar la Liga con noventa y ocho puntos de récord. Y entonces, como bien atinó Sergio Ramos, le darían la enhorabuena al Barça por sus ciento uno.  Aún así, es un pobre consuelo en otro año patético para un equipo llamado a voltear la hegemonía mundial del Barça.

En Almería no hubo defunción definitiva. Cristiano salió cabreado con el mundo (quizá por su último encontronazo con el sensacionalismo amarillo que intenta ensuciar su nombre) y desplegó su circo particular, de esos que tanto le gustan. Sinceramente, parecía un Madrid reseteado que había olvidado la soba del Barça en el Bernabeu; jugó con ganas, se trabajó las ocasiones y se propuso atar en corto a Crusat, Piatti y Uche, los tres galgos de Lillo. La defensa blanca les cercó con un buen dispositivo hasta que el diminuto Crusat lo reventó. Una sugerencia: para la próxima temporada el Madrid debería batir el mercado en busca de un correcaminos a lo Roberto Carlos, se evitarían dolores de cabeza si enfrente juegan velocistas.

Otra evidencia que debió concluir Pellegrini es que Guti fue, es y siempre será revulsivo, no titular indiscutible. Cada vez que sale de inicio lo hace al tran tran, como si acabara de levantarse de la siesta. Guti sirve para desenredar líos o volatilizar partidos que aún están abiertos. En esas tareas el ‘14’ es el crack número uno. Y por eso, el club lamentará que su chico consentido se vaya de aventuras a Tailandia, porque será muy complicado encontrarle copia.

Y por último apareció Van der Vaart, el ‘gran’ y único fichaje de Ramón Calderón de hace dos veranos. Suena a cachondeo pero el holandés ha pospuesto la necrológica del equipo con goles decisivos. Él culminó la remontada contra el Sevilla y ayer mató el partido cuando el osado de Lillo se había arriesgado a un pim, pam, pum. El ex presidente estará contento: ni Robben ni Kaká (y Cesc porque nunca vino), el que funciona es ‘su’ Van der Vaart.

Europa sólo es una quimera

Jueves, 11 Marzo 2010

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Pues no, Florentino, el Madrid ya no lleva la palabra ‘Europa’ en su ADN. Éste era el año elegido, en el que el Madrid debía ser infalible y saciar de una vez por todas sus ansias de Champions. Al segundo proyecto faraónico, en su versión mejorada respecto al anterior, sólo le apremiaba una conquista: la final del Bernabeu del 22 de mayo. Y sí, allí acudirán el presidente blanco, Valdano y Butragueño, pero como cálidos anfitriones. La ‘orejuda’ vuelve a convertirse en un escollo insalvable para un equipo que en Liga atiza a todos menos al Barça, pero que en el sitio donde se mide la grandeza, está exento de espíritu competitivo.

No hace mucho (siete años), el Madrid manejaba como nadie los ‘tempos’ de la Champions: se gustaba cuando la ocasión lo exigía; remontaba lo que le hiciese falta y se templaba en partidos poco apetecibles para engrandecerse en citas más atractivas. Así ganó tres Champions y así le dio más pedigrí a este torneo. Aquel dominio se apagó después del voléon de Zidane y el par de paradas milagrosas de Casillas en Glasgow. Desde entonces, todo ha sido una debacle permanente; una engañifa que ha sacado los colores al Madrid a las primeras de cambio y con rivales de mucha o poca enjundia. Porque Monaco, Roma o mismamente este Olympique deberían ser esparrings de un asalto para un Madrid al que se tilda de fracasado si no levanta la copa de las copas.

La Champions desnuda las vergüenzas de los clubes más celebres de Europa, y al Madrid ya le han dejado integral porque ha demostrado unas carencias bárbaras temporada a temporada. Le han abatido con remontadas (Monaco), por goleada (Liverpool), por impotencia (Arsenal, Bayer y Juventus) y lo peor, por prepotencia (Roma y anoche). Antes del ‘galacticidio’ (el primero), el Madrid ganaba porque infundía temor y jugaba con amor propio. Las gestas ya muy lejanas en Old Trafford, Munich y Amsterdam fueron las hazañas de un equipo que no tenía a los mejores  jugadores del mundo, pero que sabía de qué iba la Champions. A esa actitud debe agarrarse el Madrid que construyan sus jefes para la próxima edición.

Hoy no es plan de sacar culpables al impotente juego del equipo. Pellegrini, muy en su papel de asumir todas las responsabilidades, aceptó la furibunda descarga de críticas, pero esgrimió que el apogeo de este proyecto estaba calculado para dos o tres años vista. Éste es uno de los grandes contratiempos de alguien que no entiende qué es el Real Madrid. Aquí hay que ganar sí o sí, es lo único válido. Te puedes permitir ganar un año sin jugar un pimiento (Capello o Heynckes), pero al segundo la exigencia es completa. El Madrid de Pellegrini ni gana ni convence, falla todo. Por tanto, lo más cómodo y probable es que termine la temporada, con o sin Liga, y abandone la empresa.

El drama estalló anoche, pero se ha ido alimentado con sólidos argumentos durante toda la temporada. Está demostrado que el campeonato español no es suficiente baremo para medir la capacidad del equipo. En España hay dieciséis o diecisiete equipos que jamás toserán a Madrid y Barça, mientras que en Europa, ya lo habéis visto, hasta el Lyon más sim plón de la última década humilla a quien más obligación tenía de ganar este año.

Claro, luego ves como el Manchester golea al Milan sin hacer nada del otro mundo, cuando el Madrid fue incapaz de vencer a los italianos en dos partidos. Puede que los chicos de Sir Ferguson caigan en cuartos, pero nadie dudará de su competitividad. Ellos sí que están hechos para la  Champions. Tienen a Rooney, que en la Premier puede pasarse cinco partidos sin marcar y a la hora de la verdad casi nunca falla. Lo mismo sucede en el Chelsea e incluso en el Arsenal, en el que chavales primerizos debutan todos los años en Champions y suelen meter al equipo en cuartos como mínimo.

Al Madrid sólo lo puede curtir Cristiano, porque Raúl ya ha ofrecido lo mejor de sí mismo en las noches mágicas; Guti nunca ha entendido esto de la Champions; Higuaín (pobre Higuaín) no se quita ni con aguarrás esa pátina de delantero fallón; Kaká viene a ser el timo del siglo y el resto hacen lo poquito que pueden en Champions, que se ha visto que no suficiente.

En consecuencia, los de arriba tienen que adelantar los deberes para montar un Madrid más Real Madrid el año que viene y los de abajo sacar fuerzas (si es que las hay) para no perder el pulso con el Barcelona en la Liga. Si al final resulta que el Madrid gana en España, ¡enhorabuena, otra más! Ramón Calderón se llevó dos consecutivas y nadie ha sacado pecho por ellas. La Champions es de otro planeta y el Madrid dejó de estar en órbita hace siglos.

El sustituto impensable de Ronaldo

Domingo, 24 Enero 2010

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Verano de 2006. Ronaldo, el ‘gordito’, da sus últimos coletazos en el Real. Sabe que sus correrías por la noche madrileña no son muy del gusto del nuevo míster, Fabio Capello. Éste se había comprometido con el candidato Ramón Calderón, entonces un tipo aparentemente serio, siempre y cuando se cumplieran sus estrictas condiciones. Una de las más importantes era fichar un delantero centro con credenciales y que garantizara un buen número de goles. Pedja Mijatovic, el delfín de Calderón, se puso manos a la obra y se decantó por un repudiado de Ferguson, a quien el sir escocés había profetizado su ocaso profesional. Pero el director deportivo merengue sí creyó que Ruud Van Nistelrooy podía seguir pegando tiros en España. Y vaya sí lo hizo.

A Van Nistelrooy se le dio de maravilla la Premier (cien goles en ciento cincuenta partidos) y sus incursiones en la Champions eran puro entretenimiento (treinta y ocho golitos en casi cincuenta apariciones). Con tan extenso aval, el holandés intuía que sus treinta tacos no serían óbice para divertirse en España. Lo pensó y cumplió: en su primera temporada con el Madrid fue pichichi y jugador clave en la remontada impensable. Pero, además, su afabilidad y buen humor calaron en una afición que jamás imaginó un sustituto tan tempranero para Ronaldo. Precisamente, el brasileño tuvo que abandonar el club en enero de 2007 frustrado por su suplencia y porque tuvo que resignarse a que un coetáneo más comprometido con la causa le arrebatara el puesto con todo merecimiento.

Pero, claro, el inconveniente de fichar a un jugador en la treintena y utilizarlo dos veces por semana (Liga-Champions; Liga-Copa) es que se puede romper. Y Ruud no fue una excepción en su segundo año de merengue. Primero, el menisco, después el ligamento de la rodilla y más tarde el cartílago, abocaron al ariete holandés a una posible retirada. Aún así, Van Nistelrooy, obcecado en dejar atrás una lesión irreversible a su edad, ha seguido entrenando, pero sus comparecencias se cuentan con los dedos de una mano.

Ahora, con Higuaín, Benzema y Raúl, en menor medida, por delante, la aportación de Van Nistelrooy en Madrid ya no estaba en la onda de este equipo. Pero el Hamburgo le ha dado la última oportunidad de su vida, el último espaldarazo para una retirada dignísima en un Mundial, ¡Ánimo, Ruud!

 

El fantoche preferido de los periodistas

Sbado, 4 Julio 2009

El hilarante Ramón Calderón volvió a escena esta semana con nuevas bufonadas que ya no resultan ni siquiera cómicas. Ni corto ni perezoso, quien fue apodado ‘el nuevo Kennedy del Real Madrid’, aprovechó la desidia periodística del verano para prestarse a una entrevista en una emisora catalana, quizá creyendo que lejos de la capital le tomarían más en serio. Pero es definitivamente imposible. Su sola presencia en el circo mediático suscita guasa y chiste. En COM Rádio se atribuyó de nuevo el mérito de haber fichado a Cristiano Ronaldo, pero es que también aseveró que, con él de presidente, Kaká habría terminado también en Chamartín. Sí, sí, el tipo que prometió aquella necedad de ‘Kaká, Robben y Cesc’, sale ahora, tres años después, con la cantinela de Kaká. Seguirá pensando que los socios son tontos.

Dice Calderón que Cristiano y Kaká querían venir al Madrid hacía tiempo. Seguro que no le falta razón. Lo que sucede es que el club ha sido una verbena durante estos años y  nada ni nadie podía garantizar a estas estrellas un futuro halagüeño. Mientras el ex presidente se dedicaba a dar la bienvenida en francés a Faubert; en holandés a Drenthe  y en  polaco a Dudek, a Florentino sólo le falta bajar en platillo volante al césped del Bernabeu para presentar a Cristiano y sentirse un ser superior.

El histrionismo de Ramón Calderón  ha pasado de ser un entretenimiento para el madridismo a una vergüenza superlativa. El nuevo Madrid debe sacudirse la caspa de la anterior directiva y para ello, el mejor método es olvidar fantochadas pasadas y presentes. De estas últimas, aparte del desternillante mérito que dice tener el presidente en los fichajes de los cracks, el premio se lo lleva su arriesgada apuesta: “Si alguien acredita que me he llevado algo del Real Madrid, le pago cien veces esa cantidad”. Dinero no sé, señor Calderón, pero geta, torpezas y escándalos a raudales.

Quien dijo Villa, dice Forlán

Lunes, 15 Junio 2009

El terremoto de los 94 millones ha desatado las primeras consecuencias no muy propicias para el Madrid. Ni corto ni perezoso el presidente del Valencia se ha declarado en rebeldía y ha roto las negociaciones por David Villa. Según Manuel Llorente, la oferta de Florentino por el asturiano es ‘irrisoria’. Lógico, si tenemos en cuenta que ‘FP’ ha alardeado de chequera en Manchester. Si Cristiano ha valido casi cien millones, Villa debería costar unos 50 ‘kilos’. Méritos ha hecho de sobra para alcanzar ese precio.

Florentino se ha cabreado mucho con el Valencia, concretamente con el nuevo mandatario. Llorente fue quien torpedeó el fichaje de Mendieta por el Madrid en el año 2000. Por entonces, el valencianista era el jugador de moda en Europa y quería venir a la capital de España. Al final, fichó por la Lazio, ahí sí que le dejo marchar el Valencia, y su carrera se acabó. El caso de Villa guarda muchas similitudes, la principal es su deseo incontenible por vestir de merengue. Los cantos de sirena de Florentino tientan a cualquiera y el ‘guaje’ no ha sido una excepción. Hasta se le ha visto cabreado en la concentración de la selección en Sudáfrica debido a la demora en las negociaciones. Si Florentino ya le hubiera podido garantizar su futuro, Villa estaría encantado.  El Madrid es el Madrid, y con Cristiano y Kaká mucho más.

La pelotita está ahora en el tejado de Florentino, quien puede deshacer el nudo gordiano del asunto poniendo más millones encima de la mesa. No parece que esté por la labor. En consecuencia, la búsqueda del delantero nato ha virado hacia un sitio muy cerca del Bernabeu. Forlán se ha salido esta temporada, ansía el último gran contrato de su vida y el presidente blanco lo sabe. Nadie duda que al uruguayo treintañero todavía le quedan un par de años de buen fútbol.  Si en el Atlético ha sido pichichi cocinándose él mismo la mayoría de sus goles, imaginadlo en el Madrid con Kaká y quién sabe si Ribery también de asistente.

Lo gracioso es que si, por algún casual,  fallase Forlán, la tercera alternativa sería Benzema del Lyon. Es curioso que en un par de semanas, Florentino ha diseñado plan A, B y C, toda vez que Ramón Calderón se obcecó en traer a Cristiano durante todo el pasado verano sin tener en cuenta estrategias subsidiarias. Así ha salido esta última temporada. Ahora da igual qué delantero venga, valdrá mientras tenga credenciales.

Quédese el cambio, Sir Ferguson

Viernes, 12 Junio 2009

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Quédese el cambio, Sir Ferguson. Ya puestos, Florentino Pérez habrá extendido al Manchester un cheque de cien millones de euros (las cifras cuanto más redondas, más atractivas) por la joya de la corona. Los seis kilitos restantes podrían haber ido al manager del United en concepto de compensación moral. Cristiano abandona las Islas no en loor de multitud, como muchos británicos hubieran pensado, sino de manera fría, insípida y acorde a ese carácter tan hosco, propio de los ingleses. Desde que Ronaldo comenzó a flirtear con el Real, Old Trafford dejó de ser el ‘teatro de los sueños’ del portugués. Madrid le espera con los brazos abiertos pero no a cualquier precio.

Mucho no habrá tenido que negociar Florentino. Soltar esa barbaridad de dinero ha marcado un nuevo enfoque en la ley de la oferta y la demanda: el presidente merengue ha hecho un flaco favor a sus homólogos más influyentes porque ha acabado de un plumazo con las intensas y pesadas reuniones por contratar futbolistas. A partir de ahora, los precios se desorbitan y las adquisiciones se efectuarán con pagos de cláusulas en España y de cifras mareantes en Europa. Si Cristiano vale 94 millones, nadie atreverá a insinuarse a Messi o Iniesta, por ejemplo.

Pero Florentino, celebérrimo gestos donde los haya, no ha dejado nada a la improvisación. Si no le ha molestado pagar los casi dieciséis mil millones de pesetas (es que se dice pronto) en vez de setenta u ochenta millones en euros es porque habrá evaluado la rentabilidad del futbolista al milímetro. La mitad del porcentaje de los derechos de imagen de Cristiano ya son un filón apoteósico. Ahora que el Madrid volverá a las giras asiáticas, las camisetas del jugador colapsarán el mercado de ropa deportiva. Si, incluso, la marca ‘CR7’ vende por sí sola. Total, que mientras la nueva estrella no se averíe con una lesión inoportuna o se desmadre fuera del campo, la inversión está garantizada y Florentino nos habrá convencido de que no era tan caro.

No es de extrañar que en el futuro alguien ose a traspasar la barrera de los cien millones. Casi todas las papeletas las tiene Florentino aunque en el panorama europeo no se vislumbra otro ‘megacrack’ que reviente el mercado. Quizá cuando surja algún brasileño al estilo de Ronaldo aunque, con Kaka y CR, tampoco es que hagan falta muchos más en el Bernabeu.  Eso sí, las exigencias con este Madrid cósmico han subido un doscientos por cien. Si el Barça del ‘tritranquilo’ Laporta ha culminado la temporada en todo su esplendor, al Madrid le pediremos que pulverice los récords del eterno rival, si es que eso se puede hacer.

Por cierto, Ramón Calderón no ha tardado ni un minuto en salir a la palestra para atribuirse el mérito del fichaje. Otra gansada más de un personaje al que vamos a tener hasta en la sopa.

 

¡ Qué razón tenía Ramón Calderón!

Martes, 9 Junio 2009

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“Kaká, si yo soy presidente, va a jugar en el Madrid esta próxima temporada, no le quepa ninguna duda. Yo siempre me he caracterizado por cumplir mis compromisos y eso los socios lo saben. Y no lo digo como una cortina de humo”. Palabras de Ramón Calderón el 1 de junio de 2006 durante una entrevista en la COPE. Pues bien, el entonces candidato sí que tuvo parte de razón en su atrevimiento: Kaká acabaría siendo jugador del Real Madrid y hoy por contrato, no por palabrería barata. Lo que el infausto ex presidente no consiguió en tres temporadas, Florentino lo ha resuelto con un par de reuniones. Quizá si le diesen otro puñado de semanas, también cerraría el fichaje de Cesc Fábregas para mayor vergüenza del antecesor. Pero el capitán del Arsenal no está entre la pléyade mágica.

Kaká ha insuflado la ilusión que el madridismo había olvidado. Desde Ronaldo en 2002 el Madrid no había traído a un ‘megacrack’ mundial, alguien que por su sola presencia hiciese temblar al resto del mundo. No sé si el Barça se habrá puesto nervioso con la última adquisición de ‘FP’ pero seguro que habría preferido una nueva caterva de ‘Robbenes’, ‘Drenthes’ y ‘ Van der Vaartes” para su eterno rival. El Madrid acaba de dar el primer paso para recuperar el respeto mundial que tan alegremente se han encargado de dilapidar Calderón y sus adláteres.

Dice Florentino que lo más importante no son los títulos sino perseverar en mantener el hueco que se ha hecho el club en la historia. Sí, pero no: el socio merengue aún recuerda los tres años de descomposición que culminaron con la huida de ‘FP’ y los posteriores comicios presidenciales. Sin duda, fue una etapa oscura, o por lo menos negruzca, en la que hasta cinco entrenadores se dieron el relevo en el banquillo. No hubo éxitos pero la mercadotecnia, garantizada por Beckham, continuó fabricando dinero. Sin embargo, el poso que quedó fue un equipo envejecido sin ánimo de renovarse y ningún torneo ganado.  Porque a la afición lo que más le gusta es presumir de Copas de Europa y Ligas, por encima de valores universales y gestos solemnes. El Barça lo está saboreando y Florentino debería seguir la pauta a su estilo, o mejor dicho al del Madrid: ganar, ganar y ganar.

“El mundo nos espera”…, esperemos

Viernes, 5 Junio 2009

“El mundo nos espera”. El fútbol mundial se acicala para vivir un acontecimiento interplanetario más importante que el de la presidencia de Obama y de Zapatero en la Unión Europea (Leire Pajín dixit). La osadía la espetó Florentino Pérez días antes de ser nombrado presidente. Su flamante proyecto faraónico no ha hecho más que comenzar y sus posibles consecuencias ya han alcanzado un eco universal. La humanidad sabe que ‘FP’ ha vuelto con el propósito de pintar de blanco el viejo continente que ahora está teñido de azulgrana. Y ante semejante desafío, la ‘nueva esperanza blanca’ ya ha puesto en marcha la maquinaria mercadotécnica y mediática para captar la atención del mundo entero. Kaká es el pistoletazo de salida para la pasarela estival que nos espera.

Claro, ha regresado Florentino y todos quieren venir. Ramón Calderón y su infame entorno devaluaron la precedencia del club para dejarle vestido con un traje roído. Por el contrario, el recién llegado le ha devuelto al Madrid el esmoquin que nunca debió quitarse. Porque esta película la conocemos de sobra: el Madrid de los valores, la universalidad, la historia, el señorío, la solemnidad, etc. Pero tanta verborrea es proclive a quedarse vacua. Florentino insiste en que ha aprendido de los errores aunque sus primeras decisiones emulan tiempos pretéritos.

La mayoría de los directivos, partícipes de la anterior junta hasta sus últimas y lastimosas consecuencias, vuelven a la palestra. Entonces, una de dos: o no supieron asesorar bien a su presidente en el pasado y esta vez han preparado un plan preventivo, o Florentino les habrá jurado y perjurado que no habrá segunda espantada. Por el momento, Jorge Valdano vuelve a ser el director general y primer efugio para cualquier aprieto de ‘FP’. El argentino parece sentirse más grandilocuente en los despachos que en el banquillo, listo que es. Si hubiese sido ‘el elegido’, su persuasión habría sido inane a la mínima que la pelotita no hubiese entrado en la portería.

Para lidiar en la arena del coliseo está Pellegrini. El ingeniero chileno garantiza meticulosidad y resultados a largo plazo. El Villarreal ha sido su trampolín idóneo para dar el gran salto y su valor intangible radica en madurar futbolistas desconocidos (Cazorla, Rossi, Gonzalo Rodríguez, etc).. Sin embargo, Pellegrini tendrá que cambiar su lógica o forzar hasta el extremo de la tabula rasa. En el Madrid no se admiten experimentos y menos cuando el retorno de Florentino está obligado a ser majestuoso. Al nuevo míster le van a brindar una plantilla de ensueño y su cometido será el de ensamblar las figuras con finura y decoro. Pero que no tarde mucho en hacerlo pues, de lo contrario, a ‘FP’  se le reaparecerán viejos fantasmas.

¿Quién va a pagar por la asamblea del 7-D?

Jueves, 21 Mayo 2009

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Intensa mañana en los juzgados madrileños de Plaza de Castilla. Ramón Calderón, Luis Bárcena, ‘Nanín’ y el resto de su tribu fueron citados a declarar como imputados ayer por la retahíla de tropelías que abochornaron al Madrid en la asamblea del pasado 7 de diciembre. Las sinvergonzonerías de aquella cita dieron la vuelta al mundo y rubricaron la penosa gestión de Calderón, que hizo y deshizo el club como si se tratase de su cortijo particular. La Cadena COPE ya había advertido de las trampas de mil colores que había cometido el ex presidente durante dos años pero nadie imaginaba que uno o varios directivos tuviesen la osadía de profanar el órgano soberano de tan lustrosa entidad.

Calderón deberá pagar por las irregularidades de la asamblea. Quizá no estuviese al tanto de todos y cada uno de los pormenores de aquella argucia pero en su momento era el presidente y por ende, máximo responsable. Los tejemanejes del fatídico día corrieron a cargo deL entonces director de socios y área social, Luis Bárcena, y de su subordinado ‘Nanín’. La legión de infiltrados que votaron fraudulentamente los puntos del orden del día debió creer que personarse en la asamblea sería un simple trámite, un favor de colega a colega.

Pues bien, los amigos o conocidos de ‘Nanín’ también fueron llamados por el juez Torres para prestar declaración como imputados. Fueron citados de uno en uno, todos ellos con diferentes abogados. Ayer fueron cinco, a algunos se les notaba tensos (puede que no fueran expertos en lides judiciales) y otros estaban menos preocupados, igual algo excitados. No sería extraño dado el eco mediático que causó su visita a los juzgados. Todos los infiltrados de ayer fueron grabados por cámaras y fotógrafos. Evidentemente, ninguno de ellos se atrevió a hablar. Mejor, de lo contrario quizá pudieran haber caído en la incontinencia verbal de Calderón. Hoy continúan las declaraciones con los otros cinco infiltrados. La pena es que nunca sabremos cuánta gente ajena al club se coló en la asamblea.

La situación se aventura muy espinosa. Si el juez no encuentra indicios de delito penal en la trama del 7-D, el caso se archivará y aquí paz, y después, gloria. Lo lamentable es que la investigación judicial haya sido motivada por una acusación particular, la de un socio que se hartó de que su club estuviese siempre en el ojo del huracán. Otra cosa hubiese sido que Vicente Boluda, cuya declaración también como imputado se aplazó ayer, hubiese denunciado a Calderón en nombre del club. Pero claro, Boluda es presidente del Madrid y parte de sus directivos siguen en Chamartín. Y obviamente, les conviene no remover un episodio tan funesto.