UEFA-Real Madrid…algo está cambiando
Martes, 17 Mayo 2011La UEFA ha puesto en jaque el poder fáctico del Madrid en Europa; más bien, lo ha dejado sin influencia alguna. Y es que el dichoso rally de los clásicos (MARCA dixit) ha dejado a la altura del betún la diplomacia del club blanco: Platini y sus comisarios han tumbado los dos recursos motivados por las trifulcas de los Madrid-Barça. Primero, la apelación a la sangría verbal de Mourinho post ida de semifinal fue desechada por irrisoria. Era asumible. Pero la última desestimación de conducta antideportiva de varios jugadores del Barça ha escocido a los abogados del Bernabeu, hasta el punto que ya no saben qué pruebas aportar o cómo redactar un informe que cuele…Dani Alves, Pedro, Keita, Víctor Valdés, Mascherano y Busquets no pasarán por la guillotina UEFA. Y, además, el chiste no acaba ahí: el Madrid tendrá que pagar las costas del proceso, un sainete que ni a los guionistas de Ally Mcbeal se les habría ocurrido.
Alfredo Relaño define la bula del Barça como ‘In dubio, pro Barça’, aludiendo al principio jurídico in dubio pro reo: en caso de duda, se favorecerá al acusado. El argumento tendría o no validez absoluta si el dichoso lector de labios hubiera resuelto el enigma Busquets-Marcelo. No ha sido así y, por tanto, el Madrid tragará quina. Pero los desencuentros del Madrid no pillan por sorpresa, la UEFA dejó de ser benevolente con los blancos hace años:
*01 de abril de 1998…el fondo Sur del Bernabeu rompió la portería en los prolegómenos de la semifinal de Champions entre Madrid y Borussia Dortmund. El partido se retrasó hora y media por falta de porterías supletorias, y la UEFA le metió al Madrid un paquete de un partido y multazo económico. El debut del Madrid en la siguiente Champions contra el Inter se celebró en el Sánchez Pizjuán. De nada sirvió que no hubiese antecedente alguno. La imagen dio la vuelta al mundo para escarnio de la UEFA y su competición mimada. En consecuencia, el castigo fue fulminante.
*06 de marzo de 2001…Raúl marca un gol descarado con la mano en el Madrid-Leeds de la segunda fase de la Champions y la UEFA le sanciona con un partido y multa al canto. Finalmente y después del recurso del Madrid (Maradona nunca fue molestado por su ‘mano de dios’ y al angoleño Vata tampoco le reprocharon haberle metido ‘mano’ al Marsella en las semis de la Copa de Europa 89-90), al siete merengue le perdonaron el siguiente partido que, dicho sea de paso, era totalmente intrascendente.
*24 de febrero de 2004…Roberto Carlos propina un manotazo al argentino Demichelis del Bayer Munich en la ida de octavos de aquella Champions en el Allianz Arena. El árbitro Terje Hauge no vio nada, pero la UEFA decidió innovar con el vídeo para rearbitrar el partido. El brasileño se revolvió tras sufrir una fuerte entrada del central del Bayer y su nervio le jugó una mala pasada: dos partidos, que habrían sido tres sin la falta de Demichelis.
Estos antecedentes delatan que el Madrid no es intocable. Y para más inri, las denuncias contra el Barcelona dificultan el trabajo de Valdano y Butragueño, los que siempre acuden a los sorteos de Nyon. Quizá un silencio estampa del Madrid atempere las relaciones con el organismo con el que justamente no se puede estar a la gresca….o quizá en Madrid crean a ciencia cierta que el Barça es el predilecto de Platini. Todo son conjeturas, lo único claro es que, a tenor del panorama, el bufete del Madrid deberá redactar informes incluyendo un plan de choque, por si la UEFA le suelta otro mamporro.




La nación de Irlanda proclama su irá contra la FIFA, no es para menos. Se dice que el fútbol mueve pasiones y en el mundo anglosajón siempre un poquito más. El infame error del árbitro sueco Martin Hansson ha aparcado durante unos días los problemas triviales de la nación gaélica para convertir la mano de Henry en una cuestión política. En el ojo del huracán está Michel Platini, quien no podía permitir en su primer mandato como ‘premier’ UEFA que su queridísima Francia no estuviese invitada al baile mundialista. No sabemos si el dirigente francés bajó al vestuario del árbitro antes de la prórroga, pero sí es una certeza que Platini sabe qué hilos mover en la burocracia FIFA y el modo de aspirar al cetro de Joseph Blatter.

La segunda sorpresa es que la Copa de la UEFA no es una milonga barata, como muchos entendidos quieren creer. Ahí hemos tenido un Getafe –Bayer de Munich, que nos ha ofrecido el suspense de las grandes eliminatorias continentales: goles en los últimos minutos, prórroga de infarto, expulsiones, fallos garrafales. Vamos, con lo que el espectador sueña cada partido. Sólo le digo al Geta que, para ganar un título, hay que perder unos cuantos. Otra vez será azulones. Por cierto, debo citar también al Zénit de San Petesburgo, la revelación de este torneo. Ojo al fútbol ruso de la próxima década, que a golpe de talonario de los gigantes gasísticos y petrolíferos, está levantando una liga que ya supera el nivel medio de otros campeonatos como el holandés o el portugués.
Si bien el Sevilla se merece el mayor de los respetos por sus logros deportivos, la imagen institucional no le ha acompañado. Del Nido se ha encargado de repetir hasta la saciedad que su club debía ser tratado como Real Madrid o Barcelona. Mal gesto para un equipo, que lejos de haberse ganado la simpatía de la afición española, ha caído en la presunción y la vanidad. El presidente ha sobredimensionado su club y se ha pavoneado ante todo el mundo como si el Sevilla fuera la mayor grandeza que jamás ha existido en el fútbol. Del Nido se creía que este año culminaría su proyecto, el cual emprendió hace varios años con una apuesta firme de la cantera – Reyes, Sergio Ramos, Capel, etc- y con un envite de jugadores desconocidos que a la postre se han reivindicado como figuras del mercado internacional – Baptista, Alves, Kanoute, Luis Fabiano, Poulsen, etc-. Pero la realidad es a veces dura: el Sevilla se ha estrellado en la Champions cuando tenía todas las papeletas para ser el equipo revelación; en la Copa, fueron eliminados por el Barça sin dificultad alguna, y en la Liga, aguantan sin pena ni gloria en puestos de UEFA.