Blogs

Archivo de la categoría ‘Zidane’

El dudoso once de la década (parte I)

Jueves, 7 Enero 2010

El diario The Sun ha confeccionado  su once ideal de la década. Se trata de una amalgama de distinciones individuales y verdaderos méritos deportivos, que los convierten en más o menos discutibles. De lo contrario, no se entiende que Cannavaro o Puyol hayan sido elegidos  mejores centrales. Es cierto que el italiano ganó el Mundial de Alemania 2006 con una actuación portentosa, pero su colega Materazzi también se salió durante todo el campeonato. Después, el título mundialista le valió para llevarse el Balón de Oro. Sin embargo, tal galardón también se lo podría haber llevado Buffon, quizá el más decisivo de la selección italiana aquel año. Por cierto, el portero de la Juventus también figura en el once de The Sun. Estaba claro que Casillas o él ocuparían la plaza. Pero Buffon ganó un Mundial, que pesa más que la Eurocopa.

La elección de Puyol suscita más dudas que la de Cannavaro. El catalán siempre ha mantenido la titularidad en el Barça, aunque ha combinado temporadas excelentes (2004-05 y 2005-06), con otras no tan destacadas (desde su debut en el 2000 hasta el 2004 y durante la oxidación del Barcelona de Rijkaard). Su resurgimiento se produjo hace un año, pero Piqué ha obtenido más nota que él con el hexacampeón. Con todo, yo habría elegido a Rio Ferdinand, inconmensurable en el Manchester United desde que fichó en 2002. No en vano, hasta ese año fue el defensa más caro de la historia. El central británico ha fallado poco y con el serbio Vidic forma la pareja más fiable de las zagas europeas.

Del resto de defensas, aparecen el brasileño Cafú como mejor lateral derecho y Paolo Maldini en el izquierdo. Coincido con la designación de Cafú. Es el jugador que más veces ha jugado con Brasil; ha participado en tres finales mundialistas consecutivas; titular indiscutible en el Calcio que ganó con la Roma de Capello, y en el Milan desde el 2003 hasta el 2008. Y por supuesto, no se ha quedado sin Champions. Vamos, que el brasileño lo ha ganado todo y sin nadie que le tosiera. Su largo recorrido por el fútbol de primerísimo nivel sólo ha sido superado por Maldini.

Pero, precisamente, la votación de Maldini no la veo tan clara. Más bien, yo le habría metido en el once ideal de los noventa. El sensacional lateral rossonero se retiró el año pasado, pero llevaba un lustro sin rendir adecuadamente. El sempiterno capitán figura en innumerables instantáneas: la máquina de Sacchi, el equipo devorador de Capello, el Milan de Shevchenko, etc. Sin embargo, sus mejores tardes las ofreció hace algunos años. Sería justo dejar a Maldini entre los mejores de la pasada década y meter aquí a Roberto Carlos, historia viva del Real Madrid. El correcaminos brasileño se despidió del equipo de sus amores en loor de multitud y ganando la Liga del 2007. Inmediatamente después,  empezó su ‘retiro’ en el Fenerbache, con el que ha jugado cuartos de Champions. Por ello, convendría galardonarle en un once ideal de este siglo.

Mañana veremos si Zidane, Figo, Ronaldinho y Cristiano Ronaldo merecen ocupar la media ideal de la década.

Ese engendro de Europa League

Viernes, 4 Diciembre 2009

trofeo-uefa.jpg

No le acabo de pillar el gustillo a la Europa League, ese engendro nacido de la ya atrofiada Copa de la UEFA. Por más que la miro y remiro no veo la gracia de empezar un torneo con eliminatorias previas para quitar a los más malos, después montar grupos a granel para seguir echando a equipos paquetes y luego volver al formato de play-off para embutir a los repudiados de la Champions. La extinta Copa de la UEFA sí que molaba, pero no la de las última década, sino aquella histórica en la participaban los subcampeones de liga, y que más tarde pasó a jugarse con terceros, cuartos y campeones de copa.

Ya me diréis cuál es el secreto de un torneo en el que van cuartos, quintos y sextos clasificados de liga, con algunos equipos invitados de gorra por ‘fair play’ y no sé cuántas milongas más. Todavía recuerdo aquellas ‘UEFAS’ con Juventus, Inter, Bayer, Manchester y Liverpool como ogros de la competición. Aquí, en España, vivimos martes espectaculares con Madrid o Barça en liza. El Atlético de Schuster y Futre o el Valencia de Penev también eran unos clásicos. En la mismísima Copa de la UEFA se inició la saga de aquel preciosista Paris Saint-Germain con Weah y Ginola; se forjó la leyenda popular de que los equipos italianos siempre llegaban a las finales y, sobre todo, descubrimos a un mito, Zinedine Zidane, por entonces, alma mater del modestísimo Girondins de Burdeos. Incluso, la ‘Quinta del Buitre’ dejó su impronta con dos Copas y sus archiconocidas remontadas en el Bernabeu.

Todo aquello se grabó en vídeos para el baúl de los recuerdos . En estos años la UEFA, sus mandamases, se ha despreocupado por revitalizar una copa con pedigrí y ha volcado denodadamente sus esfuerzos en potenciar la Champions y sus jugosos ingresos por derechos de tele. Encima, para que el fútbol no pare, se sacaron de una reunión la Intertoto, una aberración que interesa menos que el trofeo Carranza o el Teresa Herrera.

Los futboleros ochenteros echamos de menos la UEFA de toda la vida. Ésa que decían que era más difícil de ganar que la propia Copa de Europa. Por lo menos, la casualidad ha salvado a Platini esta temporada y le ha servido un engendro que en febrero contará con Liverpool, Bayer, Atlético, Roma, Lazio, Ajax, PSV, Valencia, Villarreal y un invitado de excepción, el Athletic. Algo es algo.

 

De jabato a don nadie

Mircoles, 15 Julio 2009

¡Qué pena lo de David Villa!, pobrecito. El chico quería venir a Madrid pero su ‘padre’ no le dejó, después decidió cambiarse a Barcelona pero  su ‘papi’ también se enfadó. Y es que la protección cuasi paternal que le confiere Manuel Llorente está hartando al propio delantero y a Joan Laporta por igual. “Villa vale más de 50 millones de euros”, dice el presi ché. Bien, razón no le falta en tasar a su estrella por el precio que le plazca, lo que sucede es que al Valencia le apremian los acreedores y no está en posición de hacerse el gallito. Al final, Florentino tendrá razón y habrá que exigir a los fichajes que se declaren en rebeldía, con causa, claro.

Una servilleta le valió a Zidane para agrandar la leyenda del Madrid; un ‘botazo’ de Ferguson a la cara de Beckham culminó con el fichaje más mercadotécnico de la historia; un precontrato con cláusulas millonarias convirtió a Figo en el chaquetero por antonomasia y el repudio de ‘FP’ a Ronaldinho acabó con éste en el Barça más un Balón de Oro, dos FIFA World Player, Champions y Ligas.  En fin, Villa no puede esperar más y debe hacerle un guiño a Laporta ya, toda vez que su aura se desvaneció en la galaxia blanca por culpa de Benzema.

Pocos futbolistas juegan a disgusto en un club y a este paso el caso de Villa va a ser el más sonado. Da la sensación que retener al delantero es la jugada maestra de Llorente. Cierto es que su reputación subiría como la espuma. La opinión pública recordaría al máximo mandatario valencianista como el luchador infatigable que nunca se plegó a los designios imperiales de Florentino ni al flirteo convincente de Laporta. Eso sí que es un presidente. Porque, además, la gente se acordará que, de momento, ni Silva ni Mata se han marchado ni la situación tiene pinta de conato de espantada.

Olé por Manuel Llorente, el negociador implacable. Su entidad se hunde a la deriva inexorablemente y él sigue en sus trece: unos ‘milloncejos’ no son suficientes para comprar la dignidad del Valencia. El patrimonio son los ‘jugones’ y así lo llevará hasta las últimas consecuencias. Esperemos que éstas no se desencadenen en la próxima junta de accionistas o cuando el acreedor de turno llame a las oficinas con un ultimátum. Entonces, de gestor jabato pasará a ser un don nadie con ínfulas de grandeza. 

Nos estamos acostumbrando muy bien

Jueves, 2 Abril 2009

Cómo ha cambiado el discurso. Si el derrotismo ha sido el estigma de España durante toda su historia, ha sido ganar una Eurocopa y lo demás venir por sí solo. La selección ha cogido una inercia triunfal en la que parece que plantear un empate es de segundones. La ‘Roja’ juega y gana en todas sus vertientes: que el rival invita a hacer ‘tiki-taka’, pues jugamos cortito y al pie; que urge ser expeditivos y plantear partidos físicos, pues los nuestros se remangan la camiseta y a la faena. Por suerte aún no hemos tenido que emplear el ‘patamun p’arriba’ de Javier Clemente. Y anoche, en el Ali Sam Yen, los españoles sudaron para contrarrestar las embestidas de unos turcos ardorosos, que se desenvolvieron con más vehemencia que inteligencia.

Del Bosque estuvo acertado al alinear a Riera. El extremo del Liverpool ha recuperado ese juego explosivo con el que destacó en el Español. Quienes no estuvieron atinados fueron Xavi y Xabi Alonso, engullidos por un gran Mehmet Aurelio (cómo eché de menos a Iniesta). Sin embargo, este grupo cuenta con multitud de recursos y ayer el premio se lo llevó Güiza, quien porfió en dar guerra hasta el final. Viene bien tener a un delantero tanque como el gaditano para refrescar el lado ofensivo.

Lo que importa es que, juegue bien o mal, España no tiene parangón en Europa. Del resto de países, si acaso destaca la remozada Inglaterra de Fabio Capello. El italiano ha inculcado a los ‘pross’ carácter para sufrir. Anoche en Wembley, Terry salvó a la nación con un gol sobre la bocina ante Ucrania. También continúan sólidas Alemania y Holanda, aunque sus rivales apenas tienen empaque. Encima, la selección holandesa funciona por los madridistas: Robben, Huntelaar y Van der Vaart son indiscutibles. Extraña el caso de Van der Vaart, que sigue saliéndose con su selección cuando en el Madrid todavía no ha aparecido en escena.

Italia va a lo suyo. Da igual que empatase anoche contra Eire, al final acumulará los puntos necesarios para clasificarse con holgura. Y quien cada día ofrece peores síntomas es Francia. Lejos queda ya el extraordinario combinado de Zidane. Hoy es Ribery quien mantiene en la brecha a sus compañeros. Pero Francia se encuentra sumida en un periodo de transición y no se atisba optimismo en las generaciones venideras.  

De Sudamérica, el gran titular es la humillación de Bolivia a Argentina. Llegaba Maradona a La Paz con aires de grandeza y los andinos le dieron un bofetón en toda regla con media docena de goles. Messi y Agüero se diluyeron ante el ímpetu aplastante de los andinos. En consecuencia, ha quedado claro que la albiceleste no es tan infalible como nos querían vender desde Buenos Aires. Y por último, Brasil ganó sin convencer por enésima vez. A los ‘canarinhos’ se les ve tristones, no disfrutan con su fútbol y eso es lo peor que les puede suceder. Menos mal que todavía juega Kaká, el único que puede arreglar el desaguisado, porque el pasotismo de Ronaldinho es mayúsculo. A ‘Ronnie’ se le acabó el talento hace tiempo. 

Los otros de la Galia

Mircoles, 11 Febrero 2009

No os extrañe que desde estos días  y hasta verano, escuchéis  una infinidad de futbolistas futuribles para el Real Madrid. El de hoy es Franck Ribery, quizá uno de los nombres más necesarios de los cientos que suenan para el club cada año. De momento, Ribery sí que está comportándose como mandan los cánones de Florentino Pérez: el astuto extremo galo ha dejado entrever que su futuro está lejos de su club, el Bayer de Munich. Ribery se deja querer por el Madrid y éste haría bien en contratarlo. El presidente Franz Beckenbauer lo sabe, el entrenador Jurgen Klinsman también y la afición bávara se resigna a perder a su ídolo. Está claro que el Madrid, sea cual sea su estado, es el Madrid.

No os quepa ninguna duda de que Ribery encajaría a la perfección con la nueva ‘galactización’ (que no ‘galacticidio’) del Madrid. Al contrario que Lass, Huntelaar, Van der Vaart o el recién aterrizado por accidente Faubert, Ribery sí ha demostrado su calidad, tanto en Alemania como con la selección francesa. Por tanto, es un momento idóneo para que quiera culminar su carrera en la cumbre. El runrún de su venida ha dejado de ser un simple susurro para convertirse en una llamada a la ilusión de la hinchada. Seguro que el internacional galo será baza electoral en más de una candidatura. Los socios votantes lo agradecerían y el fútbol español también.

Ribery vendría como un valor seguro pero fichar a Benzema sería una bendita locura. No es la primera vez que expreso mi devoción por el ariete del Lyon en este blog. Su talento natural le hace aborrecer la liga francesa y le pide a gritos nuevos retos. Al igual que Ribery, a Karim también le ha llegado la hora de agigantar su historia y ¡qué mejor equipo que el Real Madrid! En el Barcelona no urge su presencia pero en Madrid rezan para que vista de blanco.

Obviamente, ni Ribery ni Benzema se avendrían a la verdadera tentación de Florentino: cracks sublimes al estilo de Zidane o Ronaldo. De éstos, también llegará alguno la próxima temporada. Sin embargo, los otros son esenciales para levantar un equipo hundido en la más absoluta mediocridad. Llega la época en que los mejores volverán a donde les corresponde. Ésa es la mística del Madrid. 

La gran mentira de las rotaciones

Sbado, 27 Septiembre 2008

Johan Cruyff endiosó al Barça de los noventa con una alineación que pasará a la historia; Arrigo Sacchi y después Fabio Capello dirigieron una auténtica apisonadora con el Milan de Van Basten, Gullit y Rijkaard; Florentino Pérez fascinó al planeta con sus cuatro maravillas (Zidane, Figo, Ronaldo y Beckham) y Sir Alex Ferguson ha coronado al Manchester campeón de la mejor liga del mundo con un grupo  liderado por Cristiano Ronaldo. Todos estos equipos serán recordados por sus onces iniciales con sus once titulares, los que agrandaron las leyendas de sus clubes. Pero el fútbol moderno avanza vertiginosamente y la exigencia de los calendarios mina la condición física de los futbolistas, o eso es lo que aducen algunos entrenadores.

Los grandes clubes se afanan cada vez más en apuntalar sus plantillas con dos jugadores competitivos por puesto. Les gusta presumir de ello aunque la realidad no se ajuste a su presunción. Y la evidencia demuestra que Real Madrid, Barcelona, Milan, Inter, Manchester, Chelsea, etc, utilizan sus onces titulares para sus ligas y la Champions, los torneos que verdaderamente importan. Las famosas rotaciones son una engañifa que los entrenadores han querido endilgar a sus directivos. Usan a los suplentes para echar el resto en las copas  y supercopas. Si pierden estos títulos, los técnicos tienen preparada la excusa en la recámara: “Perdimos porque jugamos con suplentes”. Así que lo que se presuponía una rotación ecuánime, es decir, dar descanso a los titulares en partidos de campeonato o Liga de Campeones, se traduce en que dichos futbolistas juegan todos los encuentros importantes amén de sanciones, lesiones o convocatorias internacionales.

Desde siempre, los buenos equipos tenían una jerarquía con once que jugaban y tres o cuatro que oscilaban entre el banquillo y la titularidad en partidos menores. Ocurrió con el gran Milan de Sacchi en el que siempre jugaba la terna mágica de holandeses y los Baresi, Maldini y Costacurta; del Barça del ‘Dream Team’, Laudrup, Koeman y Stoitchkov eran los pilares junto al maestro de ceremonias Guardiola. En ese equipo, los suplentes de lujo eran Salinas, Beguiristain y Amor; en el Madrid de los ‘galácticos’, aparte de los predilectos de Florentino, los demás con Raúl al frente siempre estaban ahí, tan sólo Solari y Guti eran aprovechables del resto de la plantilla; en el Chelsea de Mourinho, Terry, Lampard, Makelele, Drogba y Essien han sido intocables. Abramovich se encaprichó con Ballack y Shevchenko y ninguno de los dos ha jugado desde el principio, ni siquiera como primeros recambios. A Mourinho le gustaban sus once pupilos desde septiembre a junio. Ni uno más ni uno menos. Y por último, a Ferguson le costó un par de años encontrar una alineación casi infalible. Con Cristiano, Rooney, el sempiterno Scholes, la revelación Nani y Rio Ferdinand, se ha acostumbrado a ganar.

Estos ejemplos refutan que la teoría de las rotaciones no es el mejor método para llegar al éxito. Que yo recuerde sólo Lotina con el Deportivo de la Coruña abusó de cambiar continuamente jugadores de campo y no le fue mal; también lo hace Caparrós con el Athletic pero este equipo está a años luz de hacer algo llamativo en nuestro fútbol. Y el colmo fue lo que hizo Manolo Jiménez en el Betis-Sevilla de la semana pasada,  cuando se atrevió a deja en el banco a Navas, Capel y Maresca. Tampoco digo que no haya que reservar jugadores pero aún no hemos entrado en octubre y los futbolistas están muy frescos. Un poco de sentido común, señores.

Robinho: se finí

Domingo, 24 Agosto 2008

Tarde o temprano tenía que reventar. Robinho no ha aguantado más y en un alarde de incontinencia verbal ha dejado a su actual club, el Real Madrid, a los pies de los caballos. El brasileño finalmente ha confirmado lo que todo el madridismo barruntaba: quiere largarse del Madrid a toda costa y a cualquier precio.

En una entrevista concedida a la agencia EFE, Robinho da la impresión de estar obsesionado con jugar en el Chelsea.  Ha reiterado varias veces su deseo de abandonar el Real Madrid, y resulta que el miércoles pasado, su representante, Wagner Ribeiro, afirmó que Robinho es feliz en su actual club. No parece que representante y representado se entiendan muy bien. El uno desdice al otro. La próxima vez deberían estudiar mejor sus comparecencias públicas.

El colmo del embuste y la falsedad llega cuando Robinho explica que su posible marcha no atendería a razones económicas. Entonces, para que vosotros y yo lo entendamos: el Chelsea ofrece seis millones de euros anuales al brasileño, y en el Madrid cobra dos y le han prometido tres y medio. Si los motivos no son pecuniarios, no creo que a Robinho le moleste destinar la diferencia a la filantropía o donarlo a alguna beneficencia.

“He cumplido un ciclo”, afirma con rotundidad Robinho. Será que ya ha pasado la treintena y lleva en el Madrid un buen puñado de años.  Pero resulta que quien estaba llamado a ser futura estrella mundial ha dejado muchas más sombras que luces. Su trayectoria ha sido muy irregular, en gran parte, debido a su comentada vida fuera de las canchas. Si hubiese tomado a Raúl como modelo de futbolista profesional, quizá su rendimiento no habría dejado tanto que desear.

Otra lindeza, que a mí me parece gravísima, fue la respuesta de Robinho a  pregunta sobre por qué jugó la ida de la Supercopa, Robinho argumenta  que fue Bern Schuster quien le puso de titular pero que su cabeza estaba y está en la Premier League. Sí eso es cierto, me parece una imprudencia por parte del alemán alinear a un futbolista sin el más mínimo compromiso con su club. A tenor de lo que vimos en Mestalla, Robinho sí que parecía estar en el limbo, perdón, en Inglaterra.

Robinho dice que los directivos del Real Madrid deben entender su situación ¿Qué situación? La de un chico que llegó con diecinueve años, con un contrato millonario, y que apenas se ha ganado un aumento de sueldo. ¿En cuántos partidos ha salido Robinho ovacionado del Bernabeu? ¿Cuántos goles memorables ha marcado? A bote pronto, no recuerdo ninguno. Robinho gana lo que merece. Ni un euro más ni un euro menos.

Pero la declaración más impactante del brasileño se produjo cuando, ni corto ni perezoso, afirmó con rotundidad que quiere ser el mejor jugador del mundo y eso en el Real Madrid no es posible. En el Chelsea sí, claro. Supongo que Robinho, en ese ciclo tan grandioso que dice haber cumplido, habrá oído hablar de un señor llamado Don Alfredo Di Stefano, de un tal Gento, un tal Butragueño  o un tal Zinedine Zidane.  Deduzco que para el brasileño, nueve Copas de Europa y treinta y una  ligas españolas se ganan de la noche a la mañana. En fin, Robinho, serás o no serás el mejor del mundo, pero a partir de hoy, nadie se acordará de ti en el mejor club del siglo XX y más laureado de Europa. Aunque igual tampoco sabías esto último.

Zidane espera sucesor

Martes, 1 Abril 2008

Desde que Zinedine Zidane decidió colgar las botas hace casi dos años, el fútbol mundial carece de ídolos. Los sucesores del astro francés tuvieron que ser Ronaldo y Ronaldinho, aunque reiteradas lesiones dudosas y la indisciplina de ambos brasileños han llevado al traste semejantes designaciones.

Quizás deberíamos esperar hasta el próximo Mundial pero, por diferentes circunstancias, es muy complicado encontrar a un jugador que sea estandarte en club y selección a la vez. Hay pocos candidatos y ninguno de ellos se ha consagrado aún. La razón es simple: todos ellos son insultantemente jóvenes y aún tiene mucho que demostrar. Analicemos a los ponentes más destacados de la actualidad: 

Cristiano Ronaldo, de 23 años, es el futbolista del momento, sin duda alguna. Líder indiscutible del Manchester United, sus actuaciones portentosas han convertido al equipo inglés en el más temible de Europa y favorito para ganar la Liga de Campeones y la Premier League. El futbolista portugués atesora todas las virtudes para erigirse en el próximo referente universal. Tiene velocidad, regate, disparo, juego aéreo y además, sacrificio. Sir Álex Fergurson ha sabido tener paciencia para pulir un diamante en bruto, que ya brillaba desde antes del pasado campeonato del mundo. El técnico inglés ha inculcado madurez en Cristiano Ronaldo, y el discípulo está respondiéndole a la perfección. Por el contrario, el problema de Ronaldo es su nacionalidad. Los jugadores legendarios son aquellos que lograron la gloria con sus países, y resulta complicado que Portugal pueda colocarse en el pedestal superior aún bajo la responsabilidad de Cristiano Ronaldo. 

Leo Messi, de 21 años, ya ha sido comparado con Diego Armando Maradona. El supuesto émulo de ‘El Pelusa’ ha demostrado gestos que le han hecho imprescindible en el Fútbol Club Barcelona. Messi se ha servido de  su estatura menuda para aprovechar ese regate tan electrizante que atemoriza a los defensas. No existe ningún futbolista en el mundo que sepa correr con el balón en los pies como lo hace el pequeño argentino. Sin embargo, tiene un inconveniente importante: su metabolismo es proclive a las lesiones musculares, lo que supone que el barcelonista no pueda afrontar el calendario de partidos que se exige a un club como el Barça.  

El último aspirante es Kaká, de 25 años. Obviamente no podía faltar un brasileño. Su visión de juego y sus pases inverosímiles tienen más mérito por exhibirlos en un campeonato tan complicado como el Calcio. El Milan le ha encomendado dirigir en el campo el próximo proyecto ganador del club rossonero y la selección brasileña ansía que su estrella les conduzca a su sexto Mundial. Sin embargo, el lastre de Kaká son sus compañeros actuales. La mayoría de ellos pasa la treintena de edad, y por ello, el brasileño ha reiterado públicamente que continuará en el Milan, siempre y cuando esté rodeado de un equipo ganador.