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Stellarium, para gozar gratis del Universo

14 Enero 2010 por manolo_elmas

Stellarium 0.9 es un programa freeware que representa en 3D el Universo más cercano a nosotros, totalmente configurable por el usuario, y con multitud de opciones de visualización.


Por ejemplo, el punto de vista del observador dependerá del punto geográfico en el que nos encontremos: podemos indicarle al programa en qué lugar del mundo radicamos y él nos mostrará el aspecto del cielo desde esa perspectiva. La vista puede ser tanto de día como de noche (sólo hay que desmarcar la opción “Atmósfera” y el cielo se tornará negro, dejando a la vista las estrellas y planetas).


Pinchando sobre cada uno de los objetos mostrados se nos muestra información acerca del nombre del mismo, distancia a la tierra en U.A. o años luz, etc. Permite visualizar también constelaciones, galaxias y nebulosas.

El cielo va girando sobre el punto de vista del observador en tiempo real, pero existe un “acelerador” que nos mostrará la rotación de la Tierra y el aspecto cambiante del firmamento sobre nosotros. Se puede habilitar la vista de las constelaciones, sus nombres e incluso su representación, al estilo de la astrología antigua.


También permite localizar un objeto celeste introduciendo sus coordenadas exactas, y presenta dos opciones de rejilla, la Azimut y la ecuatorial.

En resumidas cuentas, nos permite observar el cielo tal y como lo haríamos a través de unos prismáticos o un telescopio. Increíblemente realista, fantástico programa.

Matar niños “gentiles” no está nada mal… y si son palestinos mejor

2 Diciembre 2009 por manolo_elmas

A algunos les ha llamado la atención que en entradas inmediatamente anteriores me haya mostrado tan virulento contra el islam, en especial contra el islam. Los que me conocen ya saben que no me gustan las religiones, ninguna, pero el islam me parece especialmente detestable. Es la institucionalización de la violencia contra el diferente, contra el que piensa diferente, contra el que no respeta sus aberrantes preceptos de segregación racial, de género, intelectual.

Pero no es solo el islam el que me asquea. El catolicismo ha dado muestras más que suficientes a lo largo de la Historia de esa especial querencia por la muerte y el racismo, por la anulación de la personalidad y por la supremacía vital del creyente frente a todos los demás, incluso frente a los “otros” creyentes. Para mí, son igual de repugnantes.

Y ahora parece que los eternos sufridores, los judíos, los perdedores tradicionales del triángulo monoteísta, salen del armario y pregonan a los cuatro vientos que lo suyo también merece figurar entre las catástrofes históricas, reclamando a voz en grito un papel preponderante entre los grandes criminales de la Historia.

Religión = Violencia

No hay que darle más vueltas. El cáncer de la religión ha de extirparse sin contemplaciones de nuestra sociedad. Mientras algunos bienpensantes han afirmado que el sentimiento trascendente y religioso es lo que ha diferenciado desde el origen al Hombre de las bestias, yo afirmo que precisamente es lo que más nos acerca a ellas. Si queremos de verdad ser la especie inteligente, no nos dejemos cautivar por sus cantos de sirena asesina.

Una idea al viento

19 Octubre 2009 por manolo_elmas

Al hilo de un comentario que La mujer Quijote hizo en este blog, me permito desarrollar la idea que en el mismo lanzó y que, bien mirada, puede ser todo un desafío para las mentes preclaras del naturalismo, naturopatías y naturatodo.

Según los practicantes y seguidores de “lo natural”, la medicina oficial es un asco, y los médicos alópatas unos interesados: visitas a mil por hora (literalmente), recetas y más recetas para conseguir regalines de los laboratorios, viajes, estipendios en especie, y mil prebendas más (recuerdo que a mi señor padre, médico él, le llegaban a casa graciosas muestras de medicamentos acompañadas por otros envases, similares a los anteriores, pero con cigarrillos dentro, Camel, en concreto; para que luego digan lo del tabaco…. en fin).

Aún así, hay algunos profesionales a los que le puede la vocación, y dan con sus santos cojones en algún país depauperado del Africa profunda, armados solamente con un escalpelo oxidado, unas cuantas aspirinas y un valor admirable. Médicos sin Fronteras, Médicos Mundi, etc, muchas ONG’s de este tipo intentando aproximar la esperanza de vida del negro medio a la de un europeo corriente, aunque sea del antiguo Este. Y ya está, eso es todo, no se publicitan (apenas), no aparecen sus cuitas en los programas de radio ni en los diarios… Tan solo y de vez en cuando se pueden distinguir en la tele una cohorte de batas blancas flotando por entre el barrizal dejado por una riada en la India o en Pakistán o por ahí lejos.

Y dice esta estupenda bloguera (y yo con ella): “¿Porqué no se crean “Homeópatas sin Fronteras“, “Acupuntores Mundi” o “Reikiólogos Universales“? Con medio litro de medicamento concentrado, algunos cientos de agujas y la buena voluntad del enfermo para equilibrar su energía (todo ello muy muy barato en comparación con las medicinas de las malvadas multinacionales), la de vidas que podrían salvarse”.

Imagináos la que podría liar un camión cuba de Oscilococcinum(r) repartido a diestro y siniestro entre la población enferma. ¡Buah, una pasada! De golpe y porrazo la sanidad noruega iba a quedar a la altura del betún. ¿Y un autobús de chinos fetén, armados con cientos de agujitas y pastillas de carbón activado moxibustionando a los aldeanos? ¡Increíble! ¿O no sería impresionante poder ver en directo a una decena de cirujanos psíquicos filipinos extrayendo vísceras cancerosas, pólipos y tumores a tuti plén? ¡La de vidas que se iban a salvar!

Sólo hay una pega: que el placebo tiene mucho de convención cultural, y allí de eso… poco. Me explico: si se nos acerca un chinorri con su cargamento de agujitas ya sabemos que nos va a practicar un poco de acupuntura, y a lo mejor los más crédulos se ponen de buen humor, se encomiendan al tipet y va y el placebo les quita el dolor de colodrillo y hasta los sabañones. Pero eso en una aldea africana… Me imagino al labriego frunciendo el ceño y preguntándose a sí mismo: “¿Adónde va el payaso ese con esas agujas? ¡No irá a clavármelas en el cuerpo!”, con lo cual el efecto placebo se va a tomar viento, y el pobre hombre se queda compuesto y con los dolores intactos. Y además, por si fuera poco, lo mismo el hechicero de la tribu agarraba un cabreo de no te menees y salían todos cagando leches.

A lo mejor por eso no van allí estos pseudodoctorcitos, porque saben que en la sabana africana, jueguecitos pocos, y agujitas las justas.

[Addenda: bien, parece ser que en realidad sí que existe “Homeópatas sin Fronteras”, según nos indica -otra vez- en un comentario La Mujer Quijote. Al César lo que es del César. Sólo una apreciación al hilo: los homeópatas van a estar allí en su salsa, rodeados de brujos. Dios los cría…]

Apunta tu blog a “No al tijeretazo en I+D”

4 Octubre 2009 por manolo_elmas

Hoy vamos a cambiar “la reflexión del domingo” habitual en Homínidos, por una estupenda iniciativa, a la que espero que todos se unan. Y es que, como ya sabrá querido internauta, en los presupuestos para el 2010 que ha elaborado el gobierno de España, se le da un tremendo tijeretazo al presupuesto del I+D, el recorte ronda el 15%. Después de que el gobierno ha dicho hasta la saciedad que deberíamos de apoyar la investigación científica porque bla, bla, bla… lo cierto es que a la hora de la verdad, en España, vamos a seguir con el ladrillo y la especulación como motores, lo cual es de vergüenza. Ante esta situación, Javier Pelaez, que lleva el fantástico blog de La Aldea Irreductible (si no lo conoces, no sé a que estás esperando), ha puesto en marcha una campaña de protesta, el lema es “La ciencia española no necesita tijeras”, y la idea consiste en que el próximo 7 de Octubre, cada uno en su blog, publique un post cuyo título sea el lema de la campaña, en dicho post debemos escribir porque pensamos que no debe recortarse el presupuesto a la investigación científica. Hasta el momento, a la hora de escribir esto, se han unido más de 300 blogs a la campaña, a ver si entre todos conseguimos llegar a los mil. Para unirte a la campaña sólo tienes que decir cual es tu blog en los comentarios en La Aldea Irreductible. Sí, probablemente no vayamos a cambiar nada, pero al menos ya estamos empezando a meter ruido, como bien demuestra que la web de rtve se haya hecho eco de la iniciativa.

Así que ¿a qué estas esperando? Únete a la iniciativa, y el próximo día 7 de Octubre, como si de un perfecto domino se tratara, todos juntos alzaremos nuestra voz al unisono, y con el mismo grito ¡LA CIENCIA ESPAÑOLA NO NECESITA TIJERAS! No te quedes al margen, únete este domino el próximo día 7 de Octubre, todas las fichas cuentan.

[Blog Hominidos]

Las putas, esos bichos…

12 Septiembre 2009 por manolo_elmas

Las prostitutas son un problema.

No el importarlas de paises más o menos depauperados de sudamérica o de la antigua Europa del este, que eso para las mafias traficapersonas está chupado (sin segundas lo de chupado). Una promesa falsa de contrato laboral, un chantaje bien amañado y un buen par de hostias bien dadas (en la cara no, que deja marcas), y chimpúm. Tampoco es difícil acudir a ellas cuando el mequetrefe de turno no consigue en casa lo que su esposa le debe en virtud del sagrado matrimonio por la gracia de dios, o cuando el lumpen quiere echar un polvete después del fútbol o de los toros, o porque se aburre sin más: la publicidad en la prensa es abundante, los prostíbulos se anuncian con luces de neón y el boca a boca (otra vez sin segundas) funciona de perlas.

Lo que ocurre es que se ven. Claro, en épocas de crisis como esta las señoritas putas tienen que salir de sus cubículos para hacer clientela nueva, e inudan las calles y las plazas de la grandes ciudades, y eso es molesto, vergonzoso y hasta antihigiénico. En zonas de huerta, como la mía, los naranjales son un lugar adecuado para ellas donde ofrecer su mercancía, más o menos apartadas de la vista de los guardianes de la moral y la decencia. Se les echa de los barrios céntricos, luego de los suburbios, y se les obliga a tirarse al monte (y seguimos sin segundas), cada vez más apartadas y abandonadas, cada vez más marginadas, cada vez más solas.

Pues ni por esas. El alcalde de un pueblo vecino ha dado con la solución definitiva al problema de la prostitución entre naranjos: fumigarlos a éstos y a las putas con insecticida, del bueno, del que mata. Del que mata bichos, como el pulgón, la serpeta… o las putas. Es un intento desesperado, dice el tío, para acabar de una vez por todas con esa plaga tan dañina que son… ¿las arañas? No. Las putas. Bonita manera de matar dos pájaros de un tiro. Y si no se piran o no se mueren, pues bueno, por lo menos agarrarán una intoxicación suficiente como para dejar el oficio durante una buena temporada.

Y además todo esto tiene otra ventaja: las putas podrán mostrar el carné de Sanidad en el que se certifica que están libres de enfermedades contagiosas y, además, que no están afectadas por la araña labradora, el mosquito verde o la cochinilla algodonosa.

Gajes del oficio

10 Agosto 2009 por manolo_elmas

Digo yo que podría habérsele coscado a nuestro señor que, ya puestos, al nombrar al que sería la “Piedra” sobre la que edificar su iglesia, osease, a San Pedro, podría -decía- haberle traspasado algunos de sus poderes mágicos, como por ejemplo devolver la vista a los ciegos, o algo más pedestre como transmutar el vino en la mismísima sangre del salvador, lo que hubiera sido muy útil para las celebraciones eucarísticas y hubiera evitado importantes transtornos a los curillas de hoy en día, sucesores en nómina del “primero de los pescadores”, tal y como está la cosa del alcohol y el tráfico.

Y es que en Italia los carabinieri han estado a punto de enchironar a un párroco por andar conduciendo bajo los efectos del alcohol, lo que demuestra más allá de toda duda que el milagro de la transustantación no opera tan fenómeno como debería y que, como tal milagro, pertenece al mundo de lo sagrado y esotérico, pero no al controlado por los reglamentos de seguridad vial y por la Jefatura de Tráfico del país italiano.

Me puedo imaginar al pobre curilla intentando convencer al guardia de turno que lo que en realidad ingirió durante las misas fué ciertamente la sangre de cristo, y no la mistelilla dulzona y traicionera que suele usarse en estos menesteres, esa que sisábamos cuando niños en nuestros preparatorios de monaguillos (junto con generosas raciones de pan de hostia, eso sí, sin consagrar). Pues no cuela, o no coló, vaya, y el sacerdote tuvo que renunciar a conducir, entregar su carné a los carabinieri y llamar a su familia política para sacarle del embrollo.

Lo que en realidad me interesa más de todo éste asunto no es cómo es que el alcohol delator no se transmutó en la sangre del mesías tal y como parece obrarse durante la celebración de la eucaristía -birlibirloque que ya desde niño se me antojó harto fantasioso-, sino el que el curilla tragoncete dió casi el doble de índice alcohólico de lo permitido en Italia, y que no correspondería de ningún modo a los cuatro chupitos reglamentarios (uno por misa), sino más bien a una ingesta bastante más sobradita y concienzuda… digamos similar a como si se hubiera detenido el hombre, entre misa y misa, a tomar algún tentempié adicional en alguno de los baretos de carretera cercanos a su parroquia.

En fin, pasemos sobre el asunto de puntillas, aunque hilando fino se le pueda sacar más provecho, y roguemos al jefe superior de tráfico italiano que devuelva al cura los puntos perdidos sin más inconvenientes. Y que el ensotanado de ahora en adelante celebre sus misas con zumito de arándanos, que para el caso…

Aquí la noticia original

Los “lunatontos”

18 Julio 2009 por manolo_elmas

Observo apesadumbrado una de las numerosas encuestas que circulan estos días por Internet, acerca de si el hombre llegó en realidad a pisar la Luna o si todo fué un montaje de los norteamericanos en su lucha por vencer la carrera espacial que habían entablado con la URSS. Los resultados no dejan lugar a dudas: todavía una gran mayoría de la población cree en la teoría conspiranoica según la cual todo fué un cuento, un montaje, una ficción cinematográfica encargada por el gobierno de los USA a y realizada por Stanley Kubrick.

Esto nos demuestra, ni más ni menos, el pésimo nivel que en cuanto a conocimiento científico tenemos los españoles (y casi todo el mundo) en la actualidad. Pero sobre todo, también, demuestra lo poderosas que pueden ser las ideas descacharrantes y absurdas si son repetidas suficiente número de veces y personajilos de cierta relevancia pública les dan pábulo, tal y como han hecho en nuestro país numerosos ufólogos, autotitulados ellos “investigadores” de lo paranormal, negadores de la ciencia, pseudocientíficos alarmistas, conpiranoicos, etc, etc.

El peligro de aceptar estas idioteces sin rechistar es enorme, pues puede retrotraernos de un plumazo a épocas pasadas en las que la Ciencia era vista como arma privilegiada de unos pocos locos, como un instrumento”de destrucción masiva” de la mal llamada “sabiduría” o “cultura” popular, y puede provocar la vuelta al oscurantismo, a las leyendas medievales, a la ignorancia, en fin.

Aunque mucha gente no lo sepa, y muchos no lo quieran saber (lo que sí es responsabilidad de los comunicadores, de los periodistas, de los formadores, de los gobiernos, etc)  es que existen decenas de argumentos irreprochables sobre la efectiva presencia del hombre en la Luna.

Por ejemplo, la imposibilidad de mantener callados a los miles y miles de personas que trabajaron en el proyecto Apolo a sabiendas de que todo era una gran mentira. O las innumerables muestras de rocas lunares traídas desde allí por las sucesivas expediciones Apolo. O el impresionante desmontaje de la teoría fotográfica realizada, por ejemplo, aquí. Y otros muchos de singular naturaleza.

Pero el que más me impresiona a mí -y el que más utilizo en mis discusiones con algunos conspiranoicos con ganas de dar la tabarra-, y que muchísima gente desconoce, es el de los espejos y el láser, o de cómo gracias a aquel alunizaje que muchos dicen que no se produjo se mide con exactitud hoy en día la distancia entre la Tierra y nuestro satélite. Ahí va:

Rodeado de pisadas, sobre el polvo lunar, descansa un panel de unos 60 cm de ancho recubierto por 100 espejos apuntando a la Tierra: la “matriz retrorreflectora de medición láser lunar”. Los astronautas del Apolo 11 Buzz Aldrin y Neil Armstrong la colocaron allí el 21 de Julio de 1969, una hora antes del fin de su último paseo lunar. Treinta y ocho años después, es el único experimento científico del Apolo que aún funciona. Funciona de esta manera: un pulso de láser es lanzado desde un telescopio en la Tierra; éste cruza la distancia Tierra-Luna, e impacta en la matriz. Como los espejos son reflectores cúbicos, envían el pulso de vuelta en la misma dirección en que llegó. El tiempo del viaje de ida y vuelta determina la distancia a la Luna con una precisión increíble: menos de unos pocos centímetros sobre 385.000 km, en promedio.

Estarán conmigo en que es algo bien difícil de conseguir si el hombre nunca pisó la Luna… vamos, digo yo.

Quiropráctica y jueces

13 Junio 2009 por manolo_elmas

Durante mucho tiempo, los profesionales de la pseudociencia, la charlatanería, la falsedad, el embuste, la venta de motos, la venta de humo, la paranormalidad, la brujería y la parapsicología (un mismo bicho carroñero con diferente collar) han acudido a los tribunales buscando, generalmente de forma vana, acallar a sus críticos.
Las críticas a todas las maravillas que nos venden revistuchas y programoides de televisión deberían responderse en términos de hechos, pruebas, datos, evidencias y demostraciones que le callaran la boca a los críticos.

Como no tienen eso, amenazan con los tribunales y, cuando tienen dinero (o lo tienen sus sufridos padres) establecen demandas.

Íker Jiménez era especialista en amenazar con “los abogados de la SER” o “el departamento legal de PRISA” a quienes le demostraban la clase de embustes sobre los que se ha hecho de su éticamente cuestionable fama y fortuna. A mí no me amenazó, pero sí a quienes denunciaron que cierta “noche del misterio” que estaba promoviendo era una “alerta ovni” que le trató de colar a observatorios y planetarios serios. Bruno Cardeñosa, un personaje de cara tan dura como profunda es su ignorancia, ídolo de los delirantes “peones negros” que siguen diciendo que el 11-M fue obra de ETA y el PSOE, sí amenazó a un grupo de ufólogos por decirle “ignorante”. Pedro Amorós, mentiroso demostrado, me amenazó a mí antes de demandar a Javier Cavanilles (y perder). Y famoso es el caso de Uri Geller, que fue por lana demandando a James Randi y salió trasquilado obligado a pagar suficiente para poner en marcha la noblee institución que es la Fundación Educativa James Randi (James Randi Educational Foundation, JREF).

Actualmente, un caso legal verdaderamente escandaloso se está desarrollando en la Gran Bretaña, donde la Asociación Quiropráctica Británica lo acusó de libelo por decir, en su columna de opinión en el diario The Guardian algo que todo científico que haya revisado el tema sabe: que las afirmaciones de la quiropráctica son falsas.

Ante la afirmación de la BCA de que la quiropráctica (violenta manipulación de la columna vertebral) puede curar el cólico, las infecciones de oìdo, el asma, el llanto prolongado y los problemas de sueño y alimentación si se le aplica a niños, Singh escribió en su artículo “Cuidado con la trampa vertebral” que la BCA “happily promotes bogus treatments”, es decir, “alegremente promueve tratamientos falsos” pese a que “no hay mucha evidencia” de que sean ciertos.

La BCA procedió a demandarlo afirmando que el señalamiento de Singh “ha sido gravemente dañada en su credibilidad y reputación” (suponemos que hablan de la credibilidad que tiene la idea de que unas bacterias alojadas en el oído medio de un niño mueran si un quiropráctico le manipula las vértebras a la víctima, sin antibióticos de por medio ni cosa similar… credibilidad que por tanto es nula, o de la reputación de pillo que es la única que puede tener quien afirme que una enfermedad como el asma -que puede tener componentes autoinmunes complejísimos- se arregla con otra manipulación más o menos igual, el repertorio quiropráctico tampoco es muy amplio).

Lo que dicen los quiroprácticos organizados es que Singh afirmaba que la BCA promueve a la quiropráctica contra esas afecciones aunque no hay evidencias y que por tanto dicho organismo promueve afirmaciones sabiendo conscientemente que son falsas. Es decir, no que hagan algo incorrecto, sino, dicen, que Singh los ha acusado de actuar de mala fe.

Evidentemente, de nuevo, tal asunto debería resolverse demostrando con evidencias científicas que estas peligrosas manipulaciones vertebrales sí sirven como tratamiento (curativo o paliativo) de esas afecciones en niños, no con una demanda en el incríblemente complejo mundo de las leyes británicas.

El mundo de las leyes británicas se enredó en el significado de “tratamiento falso” o “bogus treatment” y un juez acaba de determinar que “bogus” significa que son tratamientos que la BCA sabe que no tienen respaldo científico, es decir, que el periodista científico Simon Singh o los acusa de promover tratamientos “falsos”, sino tratamientos “que ellos saben perfectamente que son falsos” y por tanto eso sí sería difamatorio. Y como lo hacen “alegremente”, a ojos de las curiosas leyes británicas significa también que lo hacen conscientemente de que los tratamientos no son efectivos.

Por tanto, habiendo el juez decidido qué quería decir Simon Singh, el juicio se referirá al tema de si la BCA sabía que no había evidencias de tales capacidades curativas. Si no lo sabía, Singh será considerado culpable de difamación. ¿Cómo demostrar que no lo sabía?

Simon Singh tenía que decidir si apelaría o no a esta decisión previa al juicio, considerando que lo que quiere la BCA no es sólo dinero, cosa que era de esperarse, sino también una orden judicial para que Simon Singh quede censurado y se le impida escribir sobre el tema (como Pedro Amorós pidió que se impidiera a Cavanilles seguir tratando el tema de las falsas caras de Bélmez y el aparente pelotazo inmobiliario que implicaban).

Simon Singh ha decidido apelar esta decisión previa.

El abogado Jack of Kent ha confirmado que, pese a considerarse agraviados, la BCA ha retirado de la circulación el volante “Familias felices” que promovía el tratamiento quiropráctico de tales afecciones infantiles, sin explicar por qué.

Algunas personas y organizaciones preparan una demanda contra la BCA por publicidad deshonesta.

Y la gente que promueve la discusión abierta de todos los temas, y la libertad de expresión y, sobre todo, de opinión, emitió el 3 de junio un documento llamado The law has no place in scientific disputes que ha sido ya firmado por miles de científicos, académicos, divulgadores, periodistas, defensores de la libre expresión y ciudadanos comunes de todo el mundo.

Ésta es una traducción del documento cocinada rápidamente, en caso de que usted quiera unir su voz a la de quienes ya hemos firmado:

Los abajo firmantes consideramos que es incorrecto utilizar las leyes inglesas sobre libelo para silenciar la discusión crítica de las prácticas médicas y la evidencia científica.

La Asociación Británica de Quiropráctica ha demandado a Simon Singh por libelo. La comunidad científica habría preferido que hubiera defendido su postura acerca del uso de la quiropráctica para tratar diversas dolencias infantiles mediante una discusión abierta de la literatura médica revisada por pares, o a través de un debate en los medios de comunicación generales.

Singh sostiene que los tratamientos quiroprácticos para el asma, las infecciones de oído y otras dolencias infantiles no están avalados por evidencias. Cuando una curación o un tratamiento médico no parecen estar avalados por evidencias, deberíamos poder criticar rotundamente esas afirmaciones y el público debería tener acceso a esas críticas.

La Ley inglesa sobre el libelo, sin embargo, puede servir para penalizar este tipo de escrutinio y puede recortar gravemente el derecho a la libre expresión en una materia del máximo interés público. Resulta ampliamente conocido que la ley se inclina fuertemente en contra de los escritores: entre otras cosas, el coste de los procesos judiciales es tan alto que pocos demandados pueden permitirse defenderse. La facilidad para interponer demandas bajo la Ley inglesa, incluso contra escritores de otros países, ha convertido a Londres en la “capital del libelo” del mundo entero.

La libertad para criticar y para cuestionar, en términos firmes pero sin mala intención, es la piedra angular del debate y la discusión científica, tanto en las publicaciones con revisión por pares como en páginas web o periódicos, que permiten el derecho de réplica a los criticados. Sin embargo, las leyes sobre libelo tienen un efecto intimidante que disuade a científicos, escritores y divulgadores de la ciencia de entrar en disputas acerca de las evidencias que puedan avalar determinados productos o prácticas. Las leyes sobre libelo impiden la argumentación y el debate y simplemente fomentan el uso de los tribunales para silenciar a los críticos.

La Ley inglesa sobre el libelo no tiene cabida en los debates científicos acerca de las evidencias; la BCA debería discutir sus evidencias fuera de los tribunales. Además, el caso de la BCA contra Singh muestra un problema más amplio: hace falta una revisión urgente de la manera en que la Ley inglesa sobre el libelo afecta a las discusiones acerca de las evidencias científicas y médicas.”

 

Mauricio J. Schwarz
charlatanes.blogspot.com

 

Addenda:

Un nuevo aliado para Simon Singh

Hay que ver lo que son las cosas. Tal y como comentábamos el otro día, a raíz de la demanda que formuló contra él la British Chiropractic Association Simon Singh está recibiendo un fuerte apoyo por parte de la comunidad científica y escéptica, apoyo que sigue incrementándose día a día. Pero lo que no podía prever nadie es que se pongan también de su lado… los propios quiroprácticos.

¿Que suena un tanto extraño? Bueno, sí, lo es. De hecho, seguro que los quiroprácticos no querían ni mucho menos echar una mano a Singh (o sí querían echársela, pero al cuello). Pero mira por dónde, una asociación quiropráctica británica ha venido a proporcionarle un buen argumento para su defensa ante el Juzgado.

Recapitulemos un poco (sólo un poco, no se asusten). Como recordarán, el Juez Eady decidió en su audiencia preliminar que Simon Singh había acusado a la BCA de engaño deliberado, porque en la interpretación del Juez su famosa frasecita (que la BCA “happily promotes bogus treatments”) implicaba que la asociación sabía perfectamente que sus tratamientos carecen de evidencias científicas que los avalen y aún así los promueve. Como decíamos en su momento, con esta decisión la defensa de Singh resulta imposible, porque difícilmente podrá demostrar algo que, en primer lugar, ni siquiera pretendió afirmar en ningún momento.

O, mejor dicho, difícilmente podría haberlo demostrado hasta ahora. A raíz de todo este follón, numerosos científicos y escépticos británicos se han dedicado a escudriñar las páginas web de los quiroprácticos, denunciando ante las autoridades de consumo e incluso ante el Consejo General de Quiropráctica (organismo de la profesión con funciones autorreguladoras, aunque hasta ahora no ha demostrado demasiado entusiasmo por cumplir esta tarea) a quienes aseguran sin ninguna prueba que los tratamientos quiroprácticos sirven para curar enfermedades (es decir, prácticamente todos), o se presentan como “doctores” sin tener en realidad ninguna titulación médica (de nuevo, prácticamente todos). Un escrutinio que poco a poco va dando sus frutos y que, lógicamente, los quiroprácticos ven como un decidido acoso.

¿Y cuál es su respuesta? Bueno, si alguno de ustedes esperaba que se hubieran apresurado a exhibir públicamente sus títulos de doctor en medicina y su plétora de evidencias sobre la efectividad de sus tratamientos, lo mejor será que deje de leer este blog y se vaya a otro sitio. Porque no hay nada de eso. Más bien lo contrario: un buen ejemplo de su reacción es lo que recomienda otra asociación británica, la McTimoney Chiropractic Association (MCA), que ha enviado a sus asociados un correo electrónico urgente y confidencial que pueden leer por ejemplo aquí, que califica todo esto de una “caza de brujas contra los quiroprácticos”. Les aconsejo que lo lean entero, porque no tiene desperdicio, pero para sumayor comodidad y regocijo les traduzco aquí las recomendaciones que hace en alguno de sus párrafos:

- “Si usted tiene una página web, retírela AHORA.

- ELIMINE todos los folletos de información para pacientes de la MCA, o los suyos propios en los que asegure que puede tratar esguinces cervicales, cólicos u otros problemas infantiles en su clínica o en cualquier otro lugar en el que consten sus datos de contacto. NO LOS UTILICE hasta nuevo aviso. la MCA está trabajando en un folleto para sustituirlos provisionalmente que le enviaremos lo antes posible.

- Si aún no lo ha hecho, introduzca su nombre seguido de la palabra “quiropráctico” en un motor de búsqueda como Google (por ejemplo, Joe Bloggs quiropráctico) y podrá comprobar la información que exista sobre usted en el dominio público, por ejemplo si usted figura en algún sitio con el título de Doctor o si se le relaciona con alguna página web que pudiera comprometerle […] COMPRUEBE TODAS LAS ENTRADAS CUIDADOSAMENTE Y EN CASO DE DUDA CONTACTE CON EL PROVEEDOR CORRESPONDIENTE PARA ELIMINAR LA INFORMACIÓN SOBRE USTED.

- Si utiliza tarjetas de visita u otros artículos de papelería en los que aparezca el título de “doctor” y no se especifique claramente que usted es un doctor en quiropráctica o que no posee titulación médica acreditada, DEJE DE UTILIZARLOS inmediatamente”.

Y como lo mejor que se puede hacer en estos casos es predicar con el ejemplo, la propia página web de la MCA se presenta ahora tan vacía como, ellos mismos vienen a reconocerlo, sus afirmaciones acerca de la efectividad de sus tratamientos

En fin, recordemos que en su artículo de la discordia Simon Singh decía que esos tratamientos falsos que la BCA promociona alegremente eran precisamente los de cólicos y otros problemas infantiles. Y según el Juez Eady, las palabras de Singh implicaban que él considera que la BCA es consciente de que esos tratamientos no tienen respaldo científico y a pesar de eso los promueve. Bueno, la BCA no sé, pero me da en la nariz que la reacción de la MCA demuestra que al menos ellos sí que los están promocionado a sabiendas de que no hay evidencias cientificas que demuestren su eficacia.

¿No les parece?

P.S.: por cierto, no dejen de leer el último artículo de Esther Samper en Soitu. Merece la pena.

 

Fernando L. Frías, abogado
yamato1.blogspot.com

¿Qué le debo a la Ciencia?

16 Mayo 2009 por manolo_elmas

Firma invitada: Mª. Dolores Cárdenas Luque
http://locomundo.blogspot.com

El mundo está lleno de personas desagradecidas. Ya lo dice la frase, “no muerdas la mano que te alimenta”. Pues aún así, hay quien gusta de morder esa mano, personas que aprovechan todas las ventajas de la ciencia para usarlas precisamente en contra de que la ciencia siga avanzando. Ciertamente, la estupidez humana no conoce límites.

No me gusta ser desagradecida, por lo que voy a realizar un repaso de cosas notables que le debo a la ciencia. Seguramente, me dejaré muchas otras en el tintero. Espero que se me perdone por las omisiones; son tantos detalles, que es normal que no me acuerde de todos.

  • En primer lugar, le debo que mis padres pudieran elegir el momento exacto en que fabricarme. Esto que parece una tontería, es mucho más profundo. El hecho de ser algo que deseaban con ilusión y no un accidente provocado por no tener medios para evitarlo, hizo que, evidentemente, se notara que querían que yo estuviera con ellos. Podían darme una vida digna.
  • Las vacunas que fortalecieron mi sistema inmunitario en los primeros meses de vida.
  • La ingeniería que permitió crear medios de transporte más rápidos que los caballos. Gracias a ellos pudimos cambiar de ciudad en un momento en que mis padres buscaban trabajo sin éxito en su ciudad natal.
  • La arquitectura que diseña fincas que no se caen en condiciones normales de uso y que permite economizar el espacio de ocupación humana. Si las matemáticas y la física no hubieran avanzado, a día de hoy sólo podríamos vivir en pirámides si queremos tener garantías de que la casa no se te viene abajo.
  • No recuerdo qué me pasó, pero con cuatro años estuve cerca de morir. La medicina pudo aplicar un correctivo adecuado que me permitió seguir adelante.
  • Los libros.
  • La venida de mi hermano, otro hijo deseado y último de nuestra saga de hermanos. El hecho de ser dos y no ocho permitió que nuestra infancia, aunque algo ajustada, fuera una infancia y no un martirio. Mis padres se quedaron con ganas de tener otro hijo, pero no hubieran podido darle una vida digna (y, por tanto, a mi hermano y a mí tampoco), y los métodos anticonceptivos permitieron que fuéramos dos y bien, y no tres y mal.
  • De nuevo, la arquitectura, porque igual que diseña fincas, proyecta colegios y hospitales.
  • La correcta curación de un tobillo roto. La ingeniería que permitió el diseño del taxi con el que me llevaron al hospital. El teléfono con el que se pudo avisar a mis padres.
  • Todos los electrodomésticos. Aún estaríamos lavando ropa a orillas del río y haciendo la compra a diario por no poder conservar la comida. De no ser por las neveras no podríamos tomar cerveza fría.
  • Las compresas extraplanas con alas. No sales volando, pero tampoco vas goteando. Para quien no lo sepa, las compresas son un invento moderno. Mi madre tenía que llevar paños que lavaba a mano a diario (por falta de lavadoras y dinero para las mismas). No he llegado a usar paños, pero sí las antiguas compresas gordas (muy incómodas y móviles) por las que se escurría todo. No es agradable manchar de sangre la falda cuando tienes 10 años, te señalan en clase y se burlan de ti.
  • Que mis padres tuvieran unos conocimientos mínimos del cuerpo humano en general y de la reproducción humana en particular, así como un poco de sentido común. Eso permitió que pudieran prevenirme con un par de años de antelación al respecto de la menstruación, y que cuando llegó el momento supiera exactamente qué debía hacer, y no sentirme invadida del terror que debió sentir mi prima creyendo que se desangraba y se moría porque nadie le dijo nada sobre nada.
  • Las medicinas que han aliviado mis múltiples resfriados.
  • Nuevamente, la medicina. Me salvó la vida en una situación crítica en la que fiebres muy altas y deshidratación amenazaban con acabar conmigo. Vomitaba todo, incluso el agua, tuve unos delirios muy fuertes y empecé a sentir que me apagaba, que mi conciencia desaparecía y yo con ella. Consiguieron bajarme la fiebre al cabo de unos días, empecé a admitir el suero y gracias a eso recobré la conciencia y después la salud.
  • Otra vez, los medios de transporte. En esta ocasión, el autobús, el metro y el tranvía. Gracias a ellos (y a sus conductores, carreteras y raíles), pude desplazarme a diario a la facultad para llevar adelante mis estudios.
  • El tendido eléctrico. Los conductos del agua. Las líneas telefónicas. El alcantarillado. El camión con el que se reparten las bombonas de butano y las bombonas mismas.
  • El ascensor. Cuando vives en un noveno piso y vienes cargada, se agradece. Las personas de mayor edad, o con problemas de movilidad, lo agradecen más aún.
  • El ordenador. Internet. Google. Mozilla.
  • Aliviar y curar las infecciones de orina que he tenido. Darme instrucciones sobre acciones a llevar a cabo si vuelvo a tener una (y me vinieron muy bien; para mi desgracia, tengo algo de facilidad para cogerlas).
  • Los empastes en muelas y dientes que me han evitado grandes dolores y serias infecciones bucales.
  • La anestesia.
  • Una operación que permitió que pudiera empezar a respirar como una persona normal. Paladeo, si eso es posible, cada trozo de aire que respiro. Es una maravilla respirar sin dificultades.
  • La ortodoncia está cerrándome los dientes con bastante éxito. Espero poder acabar comiendo bocadillos de jamón serrano dignamente. Por ahora, empiezo a partir algunas cosas con las que no podía.
  • Los insecticidas.
  • Las técnicas que han permitido a la agricultura aumentar significativamente la producción reduciendo tiempo y esfuerzo.
  • Lasaña lista para meter en el horno.
  • El gel de ducha (el jabón es un ingenio antiguo; su industrialización para ahorrarnos el fabricarlo en casa, todo un detalle).
  • El desodorante.
  • La difusión de la música y el cine en formatos digitales de gran duración. No, no hablo de piratería. Hablo de que me puedo comprar un DVD y verlo 50 veces, que no se va a rayar.
  • Vuelvo a nombrar a los electrodomésticos porque me parece que no se les hace justicia. Tratad de imaginar el tiempo que tardaríais en hacer la comida sin olla exprés, sin horno, sin microondas, sin batidora, sin sartenes antiadherentes, sin pastillas de caldo de pollo… Pensad en lavar la ropa, toda la ropa, a mano. Pensad en tener que comprar a diario porque no teneis nevera, la carne se pone mala y hay que cocinarla en cuanto se trae.
  • ¿Algún adolescente sabe vivir sin su teléfono móvil? (No sé si esto es de agradecer o más bien lo contrario… :-D )
  • El estudio de la sangre ha permitido detectar un problema grave en mi padre, un problema hereditario (hemocromatosis) que le ha destrozado el hígado sin darse cuenta. La medicina le está dando un tratamiento (hemodiálisis y dieta severa) y dentro de pocos años se planteará la posibilidad de un transplante. Quizá la técnica haya mejorado para entonces y pueda darle un trozo de mi hígado. No me hago ilusiones, pero la posibilidad está ahí.
  • La psicología y la psiquiatría, que ayudan a gente con serios problemas a llevar una vida equilibrada.
  • La industria textil, sin la cual nos pelaríamos de frío en invierno, porque somos demasiados como para dar a basto cosiendo a mano (sin máquina de coser, por supuesto).
  • La industria del calzado (el calzado es un viejo ingenio, pero su industrialización no). ¿Alguien se imagina andar descalzo por la ciudad? ¿Por el bosque, pisando bichos?

Y más, muchas más…

Así que, desde estas líneas invito a quien reniega de la ciencia a que haga el favor de marcharse a una isla desierta y que sobreviva por sus propios medios. Se hará un favor a sí mismo, y nos hará un favor a los demás.

¿Que la ciencia tiene cosas malas, porque se fabrican armas? Es que la ciencia no es ningún juguete, la ciencia no entiende de bien y mal sino de descubrimientos, y en manos irresponsables resulta contraproducente. Pero eso no es culpa de la ciencia: es culpa de quienes se sirven de ella para esos fines.

Otro día veremos qué le debo a la pseudociencia, y entonces compararemos. Desde luego, yo tengo bastante claro con quién me quedo.

¿Alguien quiere añadir algo que me haya dejado?

La inocencia del magufo

27 Abril 2009 por manolo_elmas

¿Ustedes vosotros habéis oído hablar de una gran, enorme película llamada “Los Jueves milagro”, de Luis García Berlanga, que interpretó genialmente Pepe Isbert? Bueno, pues para los que no, la recomiendo fervientemente. El argumento es simple: para atraer el turismo a un pueblecico, las fuerzas vivas del mismo se inventan un hecho milagroso: la aparición todos los Jueves de un santo, San Dimas, en la estación de ferrocarril. Lógicamente, la cosa acaba fatal, descubriéndose el engaño y tal, y con la aparición estelar del verdadero San Dimas in person, con su moraleja y todo. (Aquí podéis consultar un articulillo de la revista Blanco y Negro recogido por Editorial Bitácora sobre la peli)

Pero lo que me gustaría destacar de la película, y que viene al caso, es el papel que hace Pepe Isbert, que interpreta al santo, y la sabiduría con la que el director García Berlanga nos hace compenetrarnos y solidarizarnos con él. Ver al actor con qué ingenuidad luce sus ropajes viejos, con una corona llena de bombillitas, unas alas de papel sujetas a la túnica con grapas… provoca risa, desde luego, pero antes que eso provoca compasión, y un poco de lástima también.

En el mundo de los magufos y de los fuera de tiesto existen muchos verdaderos caraduras, profesionales del embuste, arramblatodo a prueba de bombas, de rostro más duro que el pedernal, incluso algunos con más tragaderas que el desagüe de Isabel II. Pero también existen otros que, dejando fuera sus verdaderas intenciones, provocan lástima, compasión y una especie de risilla cómplice que mueve más a la misericordia que a la crítica feroz.

Este es el caso del personaje que presento hoy. Algunos ya lo conocerán, otros no, y para estos últimos va esta entrada.

Se llama Manuel Iglesias Pérez, y se hizo relativamente famoso en su tiempo (al principio de este milenio) por haber descubierto la ley de unificación, aquella que persiguieron Einstein y otros enormes científicos, y que aún hoy sigue sin encontrarse. En las webs que cito a continuación explica de su propio puño y letra el génesis de su descubrimiento, como se arrastró por Departamentos y Gobiernos, incluso extranjeros, ofreciéndola sólo a cambio de una subvención. Expone las fórmulas matématicas y todo que le ayudaron a él, un simple jornalero emigrante, a descubrir el mayor enigma de la Física de todos los tiempos.

Ya digo, no merece crítica ni ensañamiento, sino compasión, misericordia y, si a alguien se le escapa una risotada, pues que sea pequeñita. Seamos condescendientes, hombre ya…

[Una nota antes de que veáis las webs, si queréis: el tal Manuel Iglesias no pudo escapar de la depredación de los jetas del misterio, a pesar de su evidente inocencia, y fué entrevistado por el ínclito Pedro Amorós para su programa “Noche de Misterio” en una emisora de Radio de Alicante en el año 2000, suponemos que con fines nada benéficos. Lástima no tener dicha entrevista para poder ofrecérosla también.]

La web donde expone su fantástica teoría es ésta (atención, matemáticos y físicos, es toda una proeza de fantasía):

http://www.gratisweb.com/iglesiasperez/

Y la web donde relata todas sus peripecias vitales está aquí:

http://members.fortunecity.es/enrique8/Pagina.2.htm#