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La crisis económica y la cosa sideral

Que estamos enmedio de una grave, gravísima crisis económica nadie lo duda. Quizá al principio, y respecto de nuestro país, se trató más de una cuestión semántica que otra cosa (recordad cuando desde el Gobierno se hablaba de “recesión”, “desajustes”, “desaceleración”, pero nunca de crisis strictu sensu). Pero la empecinada realidad nos ha ido mostrando que:

- Explotó la llamada “burbuja inmobiliaria”.
- Decenas de empresas cierran o se declaran en suspensión de pagos.
- Centenares de autónomos abandonan sus negocios.
- La venta de automóviles y otros artículos, el consumo, decrece en progresión imparable.
- El déficit exterior aumenta por encima de las peores previsiones.
- El paro alcanza cifras verdaderamente alarmantes. Cualquier paisano sabe ya que es un ERE..

Algunas voces califican la crisis como la peor desde la II Guerra Mundial, y otros la comparan con el crack del 29 en los USA. Negro panorama, pues.

Pero un grupo de indomables (al estilo del Equipo “A”) mantienen que no, que no hay crisis, que los astros no la han previsto y que, por lo tanto, no está ocurriendo. Lo que pasa es que a los ciudadanos normales y molientes nos ha dado por fiarnos de la realidad -esa embustera-, y nos emperramos en ir en contra de las previsiones inefables de los verdaderos Sabios, que ya manejaban el asunto este de los planetas y la macroeconomía hace un puñado de años.

Uno de los herederos de aquella gran Sabiduría y adalid principal de este optimismo desaforado es Vicente Cassanya, astrólogo de renombre, famoso en el mundo entero por sus publicaciones, conferencias, anuarios, etc, etc. Un tipo de lo más fiable en esto de la astrología, pues. En un artículo aparecido en diversos medios de comunicación escribía: [Citando de su libro Crónica astrológica del siglo XX, de 1989]:

Desde principios de los 80 entré en un estudio amplio y profundo de la Astromundial en la que empeñé la mayor parte de mi tiempo durante bastantes años [….] Como suele suceder cuando investigas algo, muchas de tus horas son infructuosas, así que centenares de folios acabaron en la papelera. Pero salieron algunas cosas interesantes. Por ejemplo, cuando me centré en el estudio de los ciclos Saturno-Plutón descubrí que tenían una fuerte correlación con la macroeconomía de Occidente, lo que no dejó de sorprenderme…

No me extraña, Vicente. A cualquiera debe sorprenderle que los ciclos Saturno-Plutón tengan alguna correlación con la macroeconomía de Occidente. Cualquier gobierno que se precie tiene un despacho para el astrólogo de la corte, justito al final del pasillo, enfrente mismo de los servicios.

Repuestos de la sorpresa, seguimos leyendo:

Pero la conjunción Saturno-Plutón que parece crucial es la que se dará el próximo siglo, allá por el año 2020 en Capricornio, ya que inmediatamente después habrá un trígono Urano-Plutón, coincidiendo así dos ciclos que inciden directamente sobre el capitalismo y sus formas“.

Cáspita, resulta que el baile interplanetario incide directamente sobre el capitalismo y sus formas. ¿Qué ocurre, que ninguna Facultad de Económicas o Empresariales de nuestro país, y del mundo, saben ésto, ninguna incluye en sus programas de estudio la influencia de los ciclos en el bolsillo del pagano? ¡Y no me vengan con que les muestre alguna prueba o indicio de que es cierto lo que afirmo, o es que no saben con quién están hablando…!

Curiosamente, será en ese mismo año cuando la conjunción Saturno-Júpiter cambiará de triplicidad, pasando de la de Tierra a la de Aire. Será entonces cuando aparecerá un cambio secular en los sistemas económico-monetarios. Presumiblemente, en función de los aspectos, para bien. Hasta entonces, será fácil saber las futuras etapas de crisis o de estabilidad económica, según sean las fases inarmónicas o armónicas respectivamente. Son estas:

1988 Semicuadratura de Sagitario a Escorpio
1989 Sextil de Capricornio a Escorpio
1993 Cuadratura de Acuario a Escorpio
1996 Trígono de Aries a Sagitario
2001 Oposición de Géminis a Sagitario
.”

Según ésto, el año 1988 fué económicamente un año de bonanza o de crisis, “según los aspectos”. 1989 también. Los años 1993 y 1996 fueron benignos o malignos, económicamente hablando, una de dos. Y lo que más nos interesa: del 2001 a esta parte nada digno de mención. Osease, que de la crisis actual rien de pas. Lo que decía al principio: podemos estar tranquilos, que los astros no preveen nada significativo de aquí a unos años. Pues vaya.

En la revista Más allá de la Ciencia, que como todos sabemos es otra de las publicaciones punteras en cuanto a análisis económico, prospectiva, macramé y reglaje de bastidores, su astrólogo de cabecera opina de manera similar:

En consecuencia, ese tránsito de Júpiter por Capricornio constituye una buena noticia para la evolución económica en el presente año. Finalmente, si Júpiter formó con Urano una cuadratura durante 2007, en el presente año formará un armónico sextil, que será exacto el 29 de marzo, el 25 de mayo y el 13 de noviembre. [….] En definitiva, está claro que, basándonos en la astrología, en 2008 no parecen darse las condiciones para que se desencadene una grave recesión económica.

Y dale. ¿Cómo podemos estar tan ciegos? Hasta 2020 por lo menos podemos estar tranquilos, que no va ha haber crisis. Lo dicen los astros, que nunca se equivocan.

Otros astrólogos abundan en el tema:

“[….] Sin embargo, olvidan [algunos astrólogos], no sé por qué retorcido motivo, lo que cualquier aficionado a la astromundial sabe: los trígonos entre Saturno y Plutón han coincidido SIEMPRE con los periodos históricos de mayor progreso y bienestar económico. [….] Y miren ustedes por donde, señores apocalípticos, resulta que en este 2008, reinará un trígono entre Saturno y Plutón sobre nuestras cabezas. [….] Añadir que el trígono entre Saturno y Plutón, no será el único indicio de estabilidad económica. Saturno también mantendrá un armónico aspecto de trígono con su vecino Júpiter. Este ciclo esta muy relacionado con la Unión Europea y, por lo tanto, sugiere un nuevo impulso en la construcción europea, y un mayor desarrolló económico y político en el continente europeo.”

Aquí, y en Budapest, eso se llama no dar pie con bola, no acertar ni una, tener el cogollo desmenuzado, tener el terrado lleno de palomos.

Y bueno, ¿qué tan grave es la cosa como para hacer una entrada en un blog sobre las profecías de unos pocos vivalavirgen?¿Tanta importancia tienen las ocurrencias de algunos que aún siguen pensando que los asirios sabían más del Universo y de economía que nosotros? Y algo de importancia tendrá, cuando hasta algunos políticos se dejan llevar por estas cuchufletas.

En mi pueblo, cuando el tendero me vende un kilo de naranjas marroquíes y me las hace pasar por navelates pues como que me cabreo. Si el médico del seguro me dice que lo mío es un simple catarro y resulta que tengo una pulmonía galopante pues me da por dudar de su formación profesional. Si Mariano el del taller me asegura que mi coche está como nuevo y luego me llevo por delante un par de contenedores de basura por un fallo en los frenos es probable que Mariano y yo dejemos de tomar cervezas juntos. Si un señor escribe un libro o pronuncia una conferencia sobre la relación entre la economía y las estrellas, en la que se ofrecen vaticinios gratuitos, teorías no probadas, conclusiones arbitrarias y supuestos hechos basados en ninguna evidencia cierta y comprobable, y se lucra con ello, está faltando a la verdad, y por lo tanto está engañando. Y lo que les dan soporte también.

Pero nada, no hay forma, ahí siguen erre que erre. En fin, será que la crisis no les afecta a ellos, que siguen manteniendo sus chiringuitos, sus libros, sus conferencias y sus líneas 800 para engañabobos rindiendo a las mil maravillas.

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Una respuesta a “La crisis económica y la cosa sideral”

  1. Alejandro Borgo dice:

    Excelente!
    Me recuerda a los astrólogos locales (de Argentina). Uno de los máximos exponentes del dislate astrológico, el “experto” Horangel, con su técnica de “previmetría” había pronosticado una guerra entre Uruguay y Argentina por el conflicto de la instalación de la papelera Botnia en el primero de los países. Claro, lo hizo DESPUÉS de que estallara el conflicto… y de guerra, por ahora, ni señales. Han pasado los meses y hasta años y nada.
    También deberíamo señalar la condescendencia de los astrólogos con los gobiernos de turno. Varios de ellos pronosticaron la caída de presidentes que no cayeron, y otros la permanencia de presidentes que cayeron.
    Y sigue el baile, y seguirá. Porque como todos sabemos, la memoria es selectiva y rápidamente se olvidan los fracasos.
    Los astrólogos seguirán emitiendo sus “pronósticos” basados en su “ciencia”, mientras los libros de texto académicos de astronomía, biología, medicina, política y economía los ignoran completamente. Es que los científicos tienen una mente taaaann cerrada…

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