Blogs

Mejor en el tercero..

24 Abril 2017 por mariano de pablos

El Real Madrid se ha metido en un problema. La victoria de Darussafaka en el segundo partido de cuartos de final obliga a los blancos a ganar un partido en  el Volkswagen Arena. La empresa no parece una hazaña si observamos la trayectoria de los dos  equipos y el potencial de ambas plantillas pero los dos primeros partidos de la serie han evidenciado la incomodidad del equipo de Pablo Laso y sus dificultades para elaborar un baloncesto fluido ante el planteamiento de David Blatt.

Nadie debe discutir el excelente nivel y la evolución de Sergio Llull. El base del Real Madrid es uno de los jugadores más decisivos de Europa. Dicho esto, no parece una gran noticia que la suerte de los blancos en los partidos esté tan relacionada con el acierto del jugador balear. Es normal que Llull asuma tiros y responsabilidad pero el Real Madrid ha mostrado una versión muy previsible en la serie. El equipo acusa falta de variedad de recursos en ataque y cierta  condescendencia en defensa, especialmente concediendo canastas fáciles y segundas oportunidades en forma de rebote. La diferencia entre acaparar y liderar es uno de los matices que conduce a la excelencia, no deberían olvidarlo ni Laso, demasiado permisivo con el base,  ni Llull que tiene condiciones para ganar un partido pero no una serie entera ante un equipo tan bien trabajado como Darussafaka.

La serie está mostrando a muchos jugadores desenchufados. Randolph no es la primera opción ni la segunda durante muchos de los minutos que juega, la pareja tan productiva que han formado Doncic y Hunter ha coincidido menos tiempo del habitual y, cuando está Carroll en pista, el equipo juega en exclusiva para él mientras que Blatt aprovecha para castigarle percutiendo contra su “defensa” en unos contra unos exteriores o en el poste bajo.

Acierta Pablo Laso cuando identifica uno de los problemas de su equipo en el ritmo. La defensa genera pocos puntos en contraataque y por ahí le falta anotación al Real Madrid. Más que el ritmo de “piernas”, lo que falta es ritmo de balón, el balón se traslada demasiado con bote y poco con pases lo que facilita la bien preparada defensa de los turcos que, además, han sabido utilizar defensas alternativas de manera muy esporádica pero muy efectiva. En estas circunstancias, los blancos no están consiguiendo buenas posiciones de tiro y sólo las continuaciones de Ayón además de lo que genera LLull parecen activos fiables.

La posibilidad de contar con Thompkins en Euroliga no está siendo un valor añadido para el Real Madrid, de momento. No es que el americano esté jugando mal (ni bien) sino que su presencia evita la de Nocioni y resta protagonismo a Hunter y Randolph. En el caso de Hunter, su momento de forma parece aconsejar su presencia en pista. Laso intenta mantener a muchos jugadores vivos y dar minutos a casi todos pero a veces este hecho hace que se pierda foco sobre lo que el equipo necesita. La dinámica de Maciulis de iniciar ambas partes y no acabar los partidos merece revisarse alguna vez así como valorar la buena aportación que ha realizado Draper en los escasos minutos que ha dispuesto en la serie.

Estoy convencido que los días entre el segundo y tercer partido ayudarán al Real Madrid a explorar aquellos aspectos de mejora que le harán superar al equipo turco. A poco que el equilibrio entre el juego exterior y el interior mejore y se reduzcan los espacios en defensa con un mejor trabajo en el uno contra uno, la mayor calidad de los blancos decantará la eliminatoria. Eso sí, mejor empezar a arreglarlo en el tercer partido.

Comparte este post:
  • Meneame
  • Facebook
  • Google
  • TwitThis

El MVP y la dictadura de las estadísticas

17 Abril 2017 por mariano de pablos

No caeré en la exageración de decir que es “otro” baloncesto pero el aroma y la intensidad de los play offs de la NBA no tienen comparación con casi ninguno de los más de 1.200 encuentros anteriores de la Fase Regular. La preparación táctica de los partidos se incrementa y el nivel de contacto defensivo se lleva al límite reduciendo las canastas “fáciles” que se conceden. Un lujo para los que nos gusta este deporte que en los próximos dos meses nos deparará imágenes y momentos inolvidables, sin duda.

El debate de estos días no es sólo el comienzo de los Play Offs de la NBA sino quién merece el premio a jugador más valioso de la temporada regular. Este reconocimiento goza de gran prestigio y valor entre los jugadores y algunos de los aspirantes no desaprovecha cada ocasión delante de un micrófono de reivindicar su candidatura. La NBA vive una época excepcional de “súper estrellas”, cada vez es menos ocasional la noche en la que  se bate algún récord y los amantes de las estadísticas tienen mas faena que nunca. El hecho de contar con tantos jugadores tan buenos en el “uno contra uno” realza el valor de los especialistas en el tiro que no tienen más que saber ocupar su espacio y no dudar cuando les llega el balón. Por eso, cada vez se lanza más de tres puntos y pívots como los hermanos Gasol se reinventan ampliando el uso del tiro de larga distancia.

Comparto con Marc Gasol su apreciación del mal uso que a veces se hace de las estadísticas. La mayoría de las veces los números son representativos pero en ocasiones no expresan totalmente la capacidad para entender el juego, el liderazgo y la manera de condicionar el resultado mediante acciones que no tienen su equivalente en ningún dato. El equilibrio entre los números y el dominio del juego debe permitir decirnos que Marc Gasol es el mejor cinco de la NBA por su manera de pasar, su variedad ofensiva, su liderazgo y su buena toma de decisiones pero también que su número de rebotes por partido (algo más de seis de media) es bastante pobre.

¿Y a quién darías el MVP? no seré yo el único que ha escuchado esta pregunta en cualquier tertulia de baloncesto en la que haya participado últimamente. La verdad, no lo tengo nada claro por lo que aprovecharé a compartir mis dudas y ver si dentro de unos párrafos me aclaro. Número a número, no hay mejor candidato que Westbrook, ha promediado un triple doble, ha llevado a un equipo justito a los play offs y conmociona la pasión y espíritu competitivo que transmite cada partido. Sobre el jugador de los Thunder pesa, sin embargo, sus malos porcentajes (peores que el curso precedente), sus pérdidas de balón y esa sensación de que no logra con su juego “enganchar” a ningún compañero a la causa con continuidad. No hay ningún compañero de Westbrook que haya aumentado su valor de mercado esta temporada. El máximo anotador de la competición es el que peor porcentaje en tiros de campo tiene entre los 25 mejores de esa lista.

James Harden es otro candidato más que sólido. La “barba” tampoco tiene unos porcentajes deslumbrantes pero ha consolidado a Houston Rockets como uno de los mejores equipos de la competición y ha encontrado en la propuesta de D´Antoni el mejor aliado para explotar al máximo sus cualidades. Un bloqueo directo central para Harden, Capela atacando el aro y tres compañeros esperando abiertos para lanzar. Ese es el plan A, B y C de los Rockets que ha posibilitado que Harden lidere la competición en asistencias.

Como no soy capaz de decidir entre Papá Westbrook y Mamá Harden, mi apuesta para el MVP es Kawhi Leonard. La pista me la dio Harden indicando para defender su candidatura que “esto se trata de ganar partidos”. En ese sentido, de los candidatos, Leonard no tiene rival porque sus Spurs han sido el equipo que más cerca han estado de los Warriors. Los números de Leonard no pueden competir contra Westbrook y Harden pero  Leonard es de los mejores defensores de la competición, no se dosifica en defensa y es capaz de producir en ataque en estructuras más complejas que privilegian la circulación de balón. Si los Spurs han mostrado ese nivel tan alto es, en gran parte, por el constante empeño de Leonard en ser mejor jugador cada día. Westbrook y Harden han hecho mejor que nunca ( o mejor dicho, más que nunca, no mejor) aquello que llevan haciendo toda su trayectoria pero Leonard ha evolucionado de ser un “finalizador” a ser un tipo con múltiples recursos para generarse sus puntos incluido el lanzamiento de tres puntos donde mejora a sus rivales claramente en porcentaje.

No creo que gane mi candidato, me parecerá justo el premio para Westbrook o Harden, claro que sí. Los números de ambos son tremendos pero no conviene reducir el valor del juego a una planilla estadística.

Comparte este post:
  • Meneame
  • Facebook
  • Google
  • TwitThis

“Keep calm” and Suárez

6 Abril 2017 por mariano de pablos

Unicaja de Málaga jugará la próxima edición de la Euroliga después de proclamarse campeón de la Eurocup. La serie ha tenido algunos momentos de buen baloncesto (especialmente en los dos primeros partidos), grandes detalles tácticos y varios mensajes contundentes de cómo la mentalidad y el convencimiento son aspectos decisivos para resolver competiciones de este nivel.

El plan. Insistía Joan Plaza en muchos tiempos muertos a sus jugadores sobre la necesidad de mantener la calma. El técnico catalán avisó de sus intenciones antes de la serie, el objetivo era llegar vivo a los minutos finales de la misma. Por un momento, pareció que no lo lograría pero sus jugadores siguieron su plan y lograron que el factor cancha pasara a ser una losa para los valencianos. Plaza bajó las revoluciones del partido conocedor de que en una batalla a campo abierto tenía poco que ganar. Unicaja apostó por ataques largos, no necesariamente con mucha circulación de balón y por aprovechar momentos de inspiración de algunos de sus jugadores. La idea partía de intentar incomodar a Valencia impidiendo que anotara canastas fáciles, obligando a que dependiera demasiado de su tiro exterior y que el partido fuera a pocos puntos. La superioridad en el juego interior de los valencianos no fue tal por el buen trabajo defensivo planteado por Plaza y por la superioridad de la pareja Brooks/Suárez sobre la dupla Thomas/Sikma, una de las claves del desenlace

Para que la apuesta saliera bien influyeron principalmente dos aspectos. El primero de ellos la ansiedad de Valencia Basket a partir del momento en que vio que su margen se reducía en el último cuarto. Un ataque fue el más significativo en este sentido, con cuatro tiros seguidos de los de Pedro Martínez después de imponer su físico en el rebote de ataque. Cada tiro de ese ataque llevaba más miedo en el vuelo que el anterior, demostrando que querían cerrar el partido rápido porque empezaba a ser una molestia cada segundo de más que pasaban en la pista.

El primer jugador de Unicaja que leyó el mensaje fue Carlos Suárez. No discutiré el MVP a la voluntad y acierto de Alberto Díaz pero el lenguaje corporal de Suárez, su determinación y esfuerzo en los peores momentos de su equipo y la manera de conducir con su actitud la remontada, fueron realmente emocionantes. A lomos de los huevos (con perdón) de Suárez, de los tiros de Díez y Smith y ayudados por el bloqueo de Valencia expresado en la dificultad para anotar desde fuera o por hacer llegar el balón en buenas condiciones a Dubljevic, Unicaja se llevó una victoria que tuvo parte de su origen en las dos eliminatorias previas también con el factor cancha en contra. Suárez apenas anotó, pero nunca asumió la derrota, afrontó retos diversos en defensa y con su actitud de no rendirse obligó a muchos de sus compañeros a seguirle para no delatarse.

Valencia Basket echó en falta un líder en los momentos decisivos, alguien a quién no le quemara el balón en los momentos decisivos. Los de Pedro Martínez no lograron salir del ritmo bajo al que les llevó Unicaja pero aun así tuvieron momentos para “matar” la Final. No sé si a alguien más le pasó pero en esos momentos finales eché particularmente en falta al lesionado Diot. El equipo valenciano tiene un reto mayúsculo de aquí a final de temporada, la Euroliga es un objetivo al alcance de la mano aunque para lograrlo deberán superar las heridas que deja una derrota de este tipo. Por trayectoria y nivel de juego en los últimos tiempos, no hay duda de que ese lugar en la máxima competición europea es del todo merecido para este grupo.

Comparte este post:
  • Meneame
  • Facebook
  • Google
  • TwitThis

Una selección en abril

30 Marzo 2017 por mariano de pablos

Respeto a la historia y los galones o paso al empuje, al mérito y al futuro. No es la selección española de baloncesto el primer caso, ni será el último, donde estas opciones se “enfrentarán” pero el próximo Eurobasket y las seis ventanas para compromisos de selecciones que tendremos entre finales de 2017 y comienzos de 2018, obligan a reflexionar sobre cuál es la mejor manera de afrontar el futuro del combinado.

La sensación después de la gira del seleccionador Sergio Scariolo por Estados Unidos es que todos los jugadores españoles que juegan en la NBA han manifestado su intención de acudir a la cita del próximo verano. El compromiso de los Gasol y compañía sigue siendo admirable y único en el mundo y no debe dejar de mencionarse. El rendimiento de los hermanos Gasol no genera ninguna duda pero hay otros componentes de esta época dorada de la selección que, por su momento actual, pueden generar más incertidumbre.

Después de los Juegos Olímpicos de Brasil sólo José Manuel Calderón anunció su decisión de dejar la selección nacional. La sensación previa de fin de etapa no acabó de corresponderse con la realidad.

Es evidente que hay varios jugadores que han dado un paso adelante estos meses. Willy Hernangómez ya es un habitual de las últimas convocatorias y su temporada en los Knicks está superando las expectativas. Lo mismo se puede decir de su hermano Juancho, de manera más discontinua, pero con partidos de mucho valor en un equipo que opta a los Play Offs. La energía y versatilidad del pequeño de los Hernangómez son cualidades necesarias en España así como la capacidad de tiro de un Abrines que aportaría esa amenaza exterior de la que España va menos sobrada de lo que pensamos.

Valencia Basket aporta buenas noticias colectivas e individuales en forma de progreso de Joan Sastre y un interesantísimo Pierre Oriola. Claro que también debemos destacar la solidez de San Emeterio, Rafa Martínez y los cortos pero firmes pasos de Vives. El otro finalista de la Eurocup, Unicaja de Málaga tiene un perfil interesante de especialista en Alberto Díaz  y un valor seguro en un Carlos Suárez al que siempre, quizás de manera injusta, damos por descartado para estas cosas.

En definitiva, hay alternativas y Scariolo tiene que decidir entre aquel principio de que hay jugadores que deciden cuando se retiran o pensar en dar entrada a tipos que necesitará con total seguridad más adelante.

Los casos de Juan Carlos Navarro y Felipe Reyes son los de más miga. Hasta este momento, la temporada de Navarro ha estado muy condicionada por las lesiones y sus Juegos Olímpicos en Brasil ya dejaron claro que no es un elemento esencial en la rotación de la selección. Su condición de mito es indiscutible pero si atendemos al mérito, a día de hoy Joan Sastre, Rafa Martínez o Fernando San Emeterio deberían estar por delante.

Reyes ha demostrado que se adapta a roles con pocos minutos y es capaz de producir en poco tiempo y nos tiene acostumbrados a finales de temporada magníficos mientras que Oriola viene demostrando en Valencia Basket su capacidad para adaptarse a todos los retos que se le presenta por delante jugando mucho o menos y en la posición de “cuatro” y de “cinco”.

Bueno, basta de dar rodeos, esta sería mi lista si el Eurobasket fuera dentro de un mes

Bases: Ricky Rubio, Sergio Rodríguez, Sergio Llull (sí, ya sé que jugará de dos en la selección..)

Exteriores: Rudy Fernández (hay caso Rudy es evidente, pero incluso sin anotar aporta tanto en otras facetas..), Joan Sastre, Juancho Hernangómez (también puede hacer y muy bien el “cuatro” y ahora mismo su temporada dice más cosas que la de Claver aunque el valenciano  está en plena remontada. ), Alex Abrines. Un apunte en esta posición, elijo a Sastre como guiño al futuro pero viendo jugar a Rafa Martínez siempre tengo la sensación de que ha jugado menos con España de lo que ha merecido.

Interiores: Pau Gasol, Marc Gasol, Nikola Mirotic, Willy Hernangómez

Faltaría una plaza…. Pero no pensaríais que me iba a mojar tanto. Quizás Alberto Díaz por si necesitas un base que apriete cinco minutos a una estrella rival, el mencionado Rafa Martínez por si el día está que no entra ni un tiro, u otro pívot (a día de hoy, Oriola) si se obvia que Juancho Hernangómez puede darte minutos en la posición de cuatro.

Comparte este post:
  • Meneame
  • Facebook
  • Google
  • TwitThis

Dos de Euroliga

23 Marzo 2017 por mariano de pablos

Ayer jugaron Real Madrid y Barcelona,  Bartzokas volvió a exhibir ese estado de nerviosismo que le acompaña desde que las derrotas abundan en el equipo azulgrana, Rice demostró su clase y su pasotismo a partes iguales y el Real Madrid certificó tanto la ventaja de campo en los Play Offs de cuartos de final como que no está en un momento fluido de juego.

Pero hoy los titulares no los merecen Real Madrid y Barcelona sino dos equipos que asegurarán un equipo más, al menos, en la próxima Euroliga y que se disputarán un título europeo al que optan después de un camino durísimo.

La trayectoria de Valencia Basket y Unicaja de Málaga en la Eurocup define, en parte,  el momento por el que atraviesan ambas entidades. Creo que en el club valenciano y en su técnico, Pedro Martínez, en particular, quedó un sabor amargo de la pasada edición de la Eurocup y este año han afrontado la competición más mentalizados y conscientes de que su excelente nivel de juego les daba una oportunidad de optar a un título de prestigio. Su regularidad les ha hecho valedores de la ventaja campo que han sabido explotar frente a equipazos como Khimki y Hapoel a los que ha enfrentado con jugadores importantes de baja por lesión.

Hay muchos detalles en el juego que reflejan lo bien trabajado que está Valencia Basket. Su manera de defender el “pick and roll” tiene pocos rivales en Europa, la ocupación de espacios y el equilibrio entre el juego interior y exterior hablan de la riqueza táctica de un colectivo que huye de la “dictadura del pick and roll” a la que cada vez se reduce más el juego de muchos equipos. Sería injusto no mencionar el crecimiento en el carácter competitivo de un jugador diferente como Bojan Dubljevic pero creo que los jugadores que mejor representan el espíritu de Valencia Basket son Fernando San Emeterio, Rafa Martínez y Pierre Oriola. Los dos primeros ejemplifican el compromiso, la sapiencia y la oportunidad para aparecer en momentos decisivos de los partidos. Dos tipos con trayectorias ejemplares a los que quizás no damos demasiado bola porque andamos demasiado pendientes de nuestros “americanos” o los referentes nacionales de Real Madrid y Barcelona. Oriola, sobre el ya he escrito en alguna otra ocasión, es un jugador que transmite ambición, solidaridad y hambre por defender un sitio en la élite ganado a base de mucho curro.

Unicaja será sin duda un rival complicado para Valencia Basket. Los de Joan Plaza llegarán con mucha confianza después de superar dos eliminatorias con el factor cancha en contra. Hasta esta fecha, la temporada de Unicaja está llena de altibajos quizás determinados por la propia personalidad de muchos de sus jugadores, talentosos pero poco estables, en muchos casos. Unicaja me dejó algo frío en la Copa de Vitoria, creo que tenían una gran oportunidad de derrotar al Barcelona en Cuartos pero se vinieron demasiado pronto abajo en cuanto los catalanes consiguieron ponerse por delante. Ese punto de espíritu competitivo que les faltó en Vitoria sí que lo han demostrado en Europa donde su nivel defensivo de los últimos partidos ha sido sencillamente espectacular.

La sensación es que Joan Plaza empezó la temporada buscando un ritmo de juego más alto pero que el equipo muestra más solidez cuando el partido camina a menos posesiones y al juego en media pista. El ritmo de juego y el rebote serán probablemente los aspectos que determinen el ganador de la Eurocup, hasta su desenlace, sólo queda por felicitar a ambas plantillas y prepararnos para unos partidos dignos de los mejores de la Euroliga.

Comparte este post:
  • Meneame
  • Facebook
  • Google
  • TwitThis

El caso Mirotic

14 Marzo 2017 por mariano de pablos

Nikola Mirotic ha vuelto a disponer de minutos en el último partido de Chicago Bulls y se ha destapado con uno de sus mejores partidos del curso en la victoria de su equipo frente a los Hornets. A pesar de esta actuación es evidente que hay “caso Mirotic” y que el jugador de origen montenegrino no goza de la total confianza de su entrenador que durante varios partidos ha mantenido a Mirotic sin jugar e incluso fuera de la convocatoria.

Vaya por delante que las condiciones de Mirotic le dan, no sólo para jugar, sino para ser pieza importantísima en estos Bulls de Fred Hoiberg. Si hablamos de condiciones, no tengo muchas dudas. Si nos fijamos en el rendimiento, ¿es tan ilógico que Hoiberg empiece a mirar hacia otro lado?. Seguramente también, si la alternativa es Lauvergne, pero son tantas las condiciones del ala-pívot que conviene enfocar el asunto desde el prisma de la exigencia más que el de la condescendencia.

No se ha observado una gran evolución en el juego de Mirotic desde su llegada a la NBA. Hace igual o algo peor aquello que ya dominaba cuando jugaba con el Real Madrid y no ha dado un paso adelante en aquellos aspectos del juego en los que tenía más margen de mejora (defensa y consistencia fundamentalmente). Mirotic sufre en sus carnes ese proceso de especialización al que son reducidas muchas piezas en la NBA. De ser un “cuatro” con capacidad para tirar, ha pasado a ser un “cuatro” tirador. La diferencia es notable y nada trivial, máxime cuando el talento de Mirotic le da para bastante más. Lo cierto es que Mirotic juega como un  especialista en el tiro de tres (más del 60% de sus tiros son de tres puntos frente al 50% de su primera temporada en los Bulls) que apenas supera el 30% de acierto en este tipo de lanzamientos. Es una pena que un tipo con habilidad para jugar en el poste medio, que siempre ha demostrado ambición para capturar rebotes y que conoce el juego como para promediar más de 1 asistencia en 22 minutos de juego, se reduzca de esa manera.

Es probable que estemos ante un momento muy puntual dentro de la trayectoria profesional  de Mirotic. Me consta que es un tipo muy profesional y comprometido y se supone que los mejores años de su carrera están por llegar. Veremos si la medida de Hoiberg de no concederle minutos se vuelve a repetir y cómo afecta a su posible continuidad o no en los Bulls.

Suena bien un cambio de equipo para Mirotic pero no será suficiente si no viene acompañado de un cambio de mentalidad. El proceso de evolución de los jugadores no sólo afecta a su parte técnica y táctica sino también a su grado de competitividad y rebeldía ante los momentos adversos.  Mirotic está ante un gran reto para superar dudas que le vienen acompañando desde que jugaba en el Real Madrid cuando Felipe Reyes era el que disputaba los  minutos trascendentes de los partidos. Por edad, condiciones y capacidad de trabajo no se puede mirar al futuro de Mirotic más que con optimismo, sobre todo si acierta en pensar que no todo pasa por su “mano” sino por su cabeza. Cometería un error Mirotic si decide jugarse su carrera exclusivamente a su porcentaje en el tiro de tres puntos. Seguro que le  dará para tener buenos contratos y para tener momentos de gloria, pero no dejaría de ser un gran ejercicio de conformismo.

Comparte este post:
  • Meneame
  • Facebook
  • Google
  • TwitThis

No es el sistema..

7 Marzo 2017 por mariano de pablos

La ACB estudia un cambio en su Sistema de Competición, parece que ahora de verdad.  Éste, como otros tantos temas, es un debate que lleva años aplazándose, como si hubiera miedo a que esa gran “sentada” que merece nuestro baloncesto sirviera para destapar más miserias en  vez de  como un  punto de partida para relanzar las competiciones.

Digo esto  mientras pienso que no es el Sistema de Competición uno de los grandes problemas de la ACB, sino su inaudita respuesta a traicionar el motor de cualquier competición deportiva, el mérito. Me planteaba el otro día cuando comentaba el encuentro entre el Herbalife Gran Canaria y el Río Natura Monbus Obradorio si merecía la pena decir que el partido era importante para los gallegos en su lucha para evitar el descenso, pero ¿qué descenso?. Parece un poco contradictorio que la ACB busque una manera de evitar que haya partidos intrascendentes cuando su propia normativa es el mejor aliado para plantearse para qué valen muchos encuentros.

Ahora el debate es si Play Offs sí o Play Offs no. Parece lógico, sobre todo este año cuando la igualdad en la cabeza es tremenda y  sin play offs el título tendría varios aspirantes en este momento. Yo soy partidario de los Play Offs porque me gusta ver muchos encuentros entre los mejores equipos y porque igual que los defensores de una única fase argumentan la igualdad de este año en su beneficio, nosotros (supongo que no seré el único…) podemos decir que en otras ocasiones a estas alturas la Liga ya estaría sentenciada. Y ya me diréis, sin descensos y con marzo casi el título decidido a modo de liga ASOBAL, el único interés recaería en ver quién jugaría la Euroliga la siguiente temporada, ah, no, TAMPOCO¡¡.

Comparto con los aniquiladores del play off el matiz de que es poco premio para el ganador de una fase regular tan dura jugar una eliminatoria al mejor de tres partidos en cuartos de final. Tanto en la Liga Endesa como en Euroliga, clasificaría directamente al campeón para las semifinales o la Final Four, respectivamente, y cerraría el cupo de clasificados para seguir progresando en la séptima posición. Más allá de este cambio, poco más haría en el sistema de competición. Claro, en un mundo ideal con ascensos y descensos plantearía un equipo que desciende y eliminatorias a tres partidos entre penúltimo y antepenúltimo de la ACB contra segundo y tercero de la LEB respectivamente con ventaja de campo para estos últimos, pero suena bastante irreal en estos momentos.

Quizás hay que dedicar más esfuerzo a pensar en el  juego y el jugador. Habría que revisar el sistema de los cupos y valorar si protege al jugador español o le condena a papeles residuales. Habrá un momento, no muy lejano, donde los éxitos de la selección española no serán tan constantes y nos arrepentiremos del tiempo que estamos perdiendo en no impulsar todo lo que viene por debajo de la ACB.

No es el sistema de la competición lo que más nos debe preocupar, aunque toda reflexión que se haga me parece más que positiva, sino una estructura anquilosada que se ha empeñado en reducir el círculo de influencia del baloncesto y en traicionar el esfuerzo y la ilusión de muchos equipos complaciendo a sus agradecidos socios.

Comparte este post:
  • Meneame
  • Facebook
  • Google
  • TwitThis

Ricky y el no traspaso

27 Febrero 2017 por mariano de pablos

La continuidad de Ricky Rubio en los Minnesota Timberwolves es mejor noticia para su equipo que para el propio Rubio. Los dirigentes de los Wolves han impuesto la lógica y no han traspasado al internacional español dejándose llevar por la realidad actual y obviando cualquier guiño a la nostalgia que hubiera dado con Derrick Rose en Minnesota.

He escrito varias veces sobre Ricky  Rubio en este blog. Cuando nació esta bitácora, Rubio asombraba en la Penya por  su actividad defensiva, imaginación y el descaro propio de un chaval con cualidades para marcar una época en nuestro baloncesto. Como espectador, probablemente la época del Joventut  es la más atractiva de su trayectoria. Como entrenador, diría que su influencia fue decisiva para la última copa de Europa que ganó el Barcelona, donde dirigió con maestría a un equipo que jugó a un nivel altísimo en la Final Four de París. El mejor nivel en fondo y forma de la época Pascual.

La trayectoria de Ricky Rubio en la NBA ha estado muy condicionada por las lesiones, que le han impedido jugar con continuidad y por el escaso rendimiento de su equipo, en permanente reconstrucción y sin una línea muy definida de hacia dónde quiere ir. Antes de comenzar esta temporada tenía gran interés en ver la evolución de Rubio después de unos Juegos Olímpicos en los que fue de menos a más pero que me volvieron a dejar la sensación de que el base formado en la Penya jugaba  demasiado contenido.

La temporada del internacional español está siendo positiva, los Wolves han mejorado de la mano de Thibodeau aunque no parece que alcanzarán los Play Offs y Rubio es el mejor base posible para desarrollar a dos de los talentos que dominarán la próxima década como Wiggins y Towns. En este entorno, Rubio parece encontrarse cada día más cómodo y eso se refleja en su juego donde ha abandonado ese papel de “pasabolas” y parece recobrar el gusto por atacar el aro, explorar el tiro tras bote y exhibir su tremenda capacidad de pase especialmente en campo abierto. La mejor virtud del base español es que sabe jugar para sus compañeros y que no necesita estar siempre atacando el aro para sentir que está aportando, pero ha tenido épocas en las que ha obviado demasiado sus posibilidades para anotar y se ha mostrado poco vertical en su juego como si tuviera miedo de errar y siempre apostara por la opción más conservadora, que no siempre es la mejor.

Me gusta mucho esta versión de Rubio y esa sensación que desprende de encontrarse cada vez más cómodo en la pista. Desde su época como novato y hasta antes de su primera lesión grave, estamos ante su mejor momento en la Liga por lo que se hacía raro el empeño de los Wolves en traspasarlo. La lógica se impuso al final y Rubio seguirá dirigiendo a esta franquicia  al menos esta temporada. Dudo que el camino de Rubio en Minnesota se amplíe mucho más. Ya ha estado “expuesto” y desde hace un tiempo tiene el aire a “traspasable”.

Decía al principio que con la permanencia de Rubio ganan más los Wolves que el propio Ricky que debe seguir en su camino de “vuelta a sus orígenes” para añadir a su buena dirección y su eficacia defensiva ese “picante” que le hizo en su momento un jugador diferente. El Rubio actual es un buen base para muchas franquicias de la NBA pero no todos los bases de la NBA son buenos para los Wolves actuales, Rubio lo es y, por un momento, alguien con criterio en Minnesota también lo pensó, veremos hasta cuando… y si no, ellos se lo pierden, lo mejor de Ricky está por llegar.

Comparte este post:
  • Meneame
  • Facebook
  • Google
  • TwitThis

LLull y Don Pablo Laso

20 Febrero 2017 por mariano de pablos

El trayecto entre Vitoria y Madrid en coche está en el límite de lo que aún se puede considerar un viaje llevadero. Si se realiza después de asistir a una edición como la que se ha celebrado de esta Copa del Rey, el recorrido todavía se lleva mejor por la cantidad de momentos  excepcionales que ha dejado el evento.

Comentaba antes de la Copa que llegará un momento en que esta competición no pueda dar cobijo a determinados males que acechan y ya están presentes en nuestro baloncesto, pero no es el día hoy para profundizar en la situación de las categorías de formación, en el futuro papel del jugador español, en el efecto perverso de los cupos o en que roten más los entrenadores de ACB que los de la Minicopa.

Hoy es momento para presumir de algunos partidazos vistos, dignos de Final Four de Euroliga, de un excepcional ambiente en las gradas y del gustazo que representa contar, todavía, con algunos jugadores legendarios y con técnicos de primerísimo nivel obligados a exprimirse al máximo para superar a sus rivales.

Un equipo legendario. El Real Madrid era el máximo favorito y cumplió los pronósticos. Los de Pablo Laso superaron un primer partido durísimo y dieron lo mejor de sí en la Semifinal y en la Final. Baskonia y Valencia obligaron a sacar lo mejor del actual líder de la Euroliga. La Copa ha confirmado el gustazo que supone contar con un talento como Randolph, el momento de incertidumbre que vive la carrera de Rudy Fernández y el liderazgo de Sergi Llull. El jugador balear es el icono de la Liga Endesa en este momento. LLull representa un carácter diferencial en este juego que tiene su máxima expresión en los momentos decisivos de los partidos donde su figura parece agrandarse.

En Vitoria también ha dejado momentos excepcionales Luka Doncic. El esloveno se lleva de este cita la enorme sensación de sentirse capaz de dominar en su casa a uno de los mejores equipos de Europa, Baskonia, y algunos deberes técnicos y tácticos (fundamentalmente el uso y la pérdida del bote) que le acentuó Valencia Basket.  Lejos de significar un problema, estos aspectos serán retos que ayudarán a un jugador con la mentalidad de Doncic a seguir creciendo.

No puedo hablar del Real Madrid sin dedicar unas palabras a Pablo Laso. El técnico vitoriano es uno de los responsables de los continuos ejercicios de fe de su equipo y un maestro en el manejo de los recursos de su plantilla. La manera de implicar a Taylor y conseguir que un tipo se “mate” sabiendo que apenas hará dos o tres tiros por partido o el buen uso de Carroll en la final son dos muescas más en las numerosísimas lecciones de gestión que lleva realizando Laso desde su llegada al club blanco. Sigo pensando que se le da poca bola a Laso, vale que en España maneja el segundo mayor presupuesto pero que nadie olvide que el Real Madrid domina la Euroliga cuando su inversión en plantilla no está entre las cuatro mayores de Europa. La historia del Real Madrid es Ferrándiz, Lolo Sainz y Don Pablo Laso, lástima que haya gente que todavía lo dude.

Algo más que un finalista. Valencia Basket decidió cambiar el signo de su Copa en el descanso del partido frente al Barcelona. En ese momento decidió pensar más en todas las virtudes que les han ganado el respeto del baloncesto. Pedro Martínez debe sentirse orgulloso de su obra y del carácter que ha inculcado a su grupo. El Real Madrid tuvo que ganar varias veces el partido a los valencianos. Cuando parecía que rompía el encuentro, Valencia siempre volvía. Un ejercicio de fe, determinación y calidad (qué buen uso del pase y los espacios) extraordinario que sólo el mejor equipo de nuestro baloncesto en muchos, muchos años logró superar.

Merecían Real Madrid y Valencia acaparar la mayoría de estas líneas. La temporada nos dará más ocasiones para reivindicar al maravilloso Morabanc Andorra, disfrutar con el juego de Baskonia y analizar la fiabilidad de sus jugadores en finales igualados. También habrá que vigilar la mentalidad del Unicaja de Joan Plaza, algo frío en su encuentro frente a Barcelona o ver en qué acaba este vía crucis del Barça, que transmite síntomas en el lenguaje gestual del colectivo, muy preocupantes.

Comparte este post:
  • Meneame
  • Facebook
  • Google
  • TwitThis

El tren de la Copa

16 Febrero 2017 por mariano de pablos

Repaso lo que he escrito en años anteriores los días previos a la Copa del Rey y afronto estas líneas con la idea de no repetirme y excederme en todas las bondades de esta competición. Me encanta “la Copa”, como a muchos otros, pero empiezo a detectar que su paraguas no es lo suficientemente grande para tapar algunas miserias de nuestro baloncesto.

Es inevitable acercarse a las horas previas al inicio de la competición con el ánimo de especular sobre lo que nos podemos encontrar en Vitoria. El formato y la historia, ésta cada vez menos,  aventuran la posibilidad de sorpresas y el nivel de los participantes augura que viviremos grandes partidos en los que la influencia de determinados detalles decantará los vencedores.

Clase Preferente . Juega  la Copa del Rey el actual líder de la Liga Endesa y de la Euroliga, el Real Madrid, luego si hay algún equipo que merece la condición de candidato principal al título, es el grupo que dirige Pablo Laso. Los blancos llegan en buen momento, con el colmillo defensivo más afilado que a principio de temporada y con “sospechosos habituales” como Randolph y Taylor  muy asentados en sus respectivos roles. El factor que más define el nivel de los madrileños es la velocidad de circulación de balón en ataque. Los momentos de duda del Real Madrid coinciden con abuso de dribling y ataques reducidos a situaciones de uno contra uno. El mejor Real Madrid castiga en campo abierto y explota al máximo  la capacidad para pasar de sus jugadores.

En Primera.  Valencia Basket llega con menos peso en la mochila que en la edición del año anterior donde su racha triunfal de victorias les situó en el centro de los focos. El caso es que Valencia Basket juega tan bien como el año pasado. Es un EQUIPO en el que todos aportan y que, por madurez y continuidad en una idea tiene todas las condiciones para optar al título. Baskonia no llega en un momento tan fino como el que exhibía hace algunas semanas. Los de Sito Alonso serían candidatos en cualquier sede, más aún siendo locales. Para lograr su objetivo deberán controlar que su ritmo de juego sea un aliado y no un medio que conduzca a la anarquía, al desequilibrio y al desánimo que acarrea el poco control del balón.

Vagón con peligro. Barcelona, Unicaja y Herbalife Gran Canaria forman el tercer grupo de candidatos. Llama la atención que coloque al Barcelona en este lugar y doy fe que he dudado en situarle a la altura de Valencia y Baskonia pero consideraba justo reforzar el trabajo que vienen haciendo estos dos equipos. Obvio que el Barcelona es un candidato y la Copa ya ha dado ejemplos de “resurrecciones” pero el equipo de Bartzokas no ha dado ninguna señal para pensar que  puede hacer  tres partidos de muy buen  nivel de manera consecutiva, y eso es lo que se necesita para ser campeón.

Unicaja será un rival durísimo para los catalanes en el duelo de cuartos. Reforzados por su reciente victoria frente al Real Madrid, los de Joan Plaza tienen profundidad y variedad, sobre todo en su juego exterior, para castigar al Barça. ¿Por qué Unicaja no está con Valencia y Baskonia?. La respuesta es porque hay varios jugadores del equipo andaluz que, sin dudar de su calidad, me generan incertidumbre por su habitual irregularidad.

Herbalife Gran Canaria es el actual campeón de la Súpercopa y su evolución en las últimas semanas indica que llega en buen momento al evento. Comparte con su rival  en cuartos de final, Valencia Basket, esa sensación de que no depende de ningún jugador sino que cuenta con varios que “te la pueden liar”.  El desenlace de este encuentro dependerá en gran parte del rendimiento de los bases. Oliver y McCalebb deberán estar a un gran nivel para igualar el potencial de Valencia en ese puesto.

El vagón del Milagro. No gustará a los seguidores del segundo clasificado de la Liga, el Iberostar Tenerife, que los coloque en el grupo con menos opciones para conseguir el título. En ningún caso es un desprecio sino una manera de exculpar a los de Txus Vidorreta de cualquier responsabilidad. La versatilidad de la plantilla canaria y su excelente nivel defensivo aventuran que competirá hasta el final contra Baskonia,  este debe ser su primer objetivo, alargar el desenlace hasta un punto donde el hecho de ser local deja de ser una ventaja sino una losa.

Morabanc Andorra recordará esta edición siempre. Seguro que Peñarroya ha preparado al máximo el partido contra el Real Madrid para corroborar en Vitoria la gran temporada que viene realizando. Apuesto a por minutos utilizando defensas zonales y mucho protagonismo de Shermadini en ataque porque es un jugador que suele castigar mucho a los blancos. Lo normal es que la amplitud de recursos del Real Madrid se imponga, otra cosa sería una enorme sopresa.

Comparte este post:
  • Meneame
  • Facebook
  • Google
  • TwitThis