Blogs

Respeto

No ha sido el mejor fin de semana posible para el Baloncesto. Simultanear encuentros de la Euroliga con partidos clasificatorios para el Campeonato del Mundo de selecciones deja en mal lugar a todos aquellos encargados de dirigir un deporte con la supuesta misión de promocionarlo y engrandecerlo. Cuando los más perjudicados de una medida son aficionados y jugadores es evidente el error.

Dicho esto, he de reconocer que, particularmente, he disfrutado  y me he emocionado viendo el tremendo compromiso de la selección española durante sus dos partidos frente a Montenegro y Eslovenia. Entiendo el aire de reivindicación con el que han jugado los convocados por Scariolo. En ocasiones, hemos insistido tanto en las consecuencias de las “ventanas” que nos hemos olvidado que debajo de esa camiseta jugarían personas de trayectorias inmaculadas dispuestas a todo por dejar bien claro que son una excelente alternativa.

Las dos victorias logradas frente a Montenegro y Eslovenia son de un valor extraordinario. Si en Montenegro el equipo exhibió solidez y un buen planteamiento, frente a Eslovenia el grupo recordó a selecciones previas a la aparición de los Junior de Oro. Para los que ya vamos siendo “viejunos” el partido nos evocó a aquellos de la década de los 80 ó 90 donde España combatía su inferioridad física con valentía y descaro.  Así, Vidmar parecía haber crecido más desde el pasado Eurobasket, Prepelic seguía viendo el aro igual de grande y Cancar demostraba su enorme talento. Frente a ellos siempre ofreció respuesta un colectivo excepcional, heterogéneo en cualidades y edad pero sin fisuras en su compromiso.

Todos los jugadores merecen un gran reconocimiento pero permitidme que comience dedicando unas líneas al técnico, Sergio Scariolo. Su manera de gestionar a sus jugadores y entender sus cualidades ha sido excepcional. En un grupo con pocos puntos ha sabido dar galones anotadores a Colom, encontrar espacio a Jaime Fernández, explotar los terrenos  que mejor domina Vázquez y adivinar el tremendo potencial de chicos como Paulí o Vicedo. Scariolo compite con los Gasol, con un Gasol, y con ninguno, hay que decirlo, y muchas veces porque no estamos ni cerca de estar cansados de escucharlo.

Hay imágenes que han dejado estos dos partidos mucho más importantes que cualquier aspecto que se pueda dibujar en una pizarra. La implicación de Fran Vázquez y su manera de marcar diferencias jugando por encima del aro, los nervios de un debutante de 39 años, Oliver, y su ansiedad por no anotar sus primeros puntos con España y la manera de vivir el partido de los jugadores en el banquillo.

La selección ha conseguido que un fin de semana que veíamos con temor y cierto aire de decepción se haya convertido en un soplo de aire fresco, en un viaje a donde empezó todo y en una fiesta que sus protagonistas, incluso los más laureados, no lograrán olvidar. Mi agradecimiento a todos ellos.

Comparte este post:
  • Meneame
  • Facebook
  • Google
  • TwitThis

Tags: , , , , , , , , ,

Deja tu respuesta