Blogs

Archivo de la categoría ‘Albicy’

Grandeza, qué grandeza

Domingo, 6 Marzo 2011

Uno más, Messina es otro de los técnicos devorados por ese monstruo llamado Real Madrid. La verdad es que su dimisión no sorprende, desde hace tiempo se barruntaba que los criterios del técnico italiano y de los directivos lejos de acercarse parecían distanciados.

El mensaje de Messina es la percepción que se tiene del Real Madrid lejos de la Casa Blanca, esto es, un club histórico, con una estructura incomprensible que hace mucho que no es referencia en el baloncesto europeo y que para llegar a serlo necesita tiempo, continuidad en un proyecto y credibilidad en los profesionales que lo desarrollan. El mensaje de los que rigen el club apela a la grandeza, a la obligación de ganar títulos y a la necesidad de ser referencia inmediata. En el Real Madrid se atiende demasiado al QUÉ y muy poco al CÓMO y ese es el principal de los problemas.

Hay ocasiones en que el término grandeza resulta extraordinariamente dañino, me pregunto si la actitud altiva que ocupa los despachos del Bernabeu ayuda en algo al desarrollo del club. El Real Madrid como club vive en un momento delicado por un único motivo, lo demás son milongas, ese motivo se llama F.C. Barcelona. El club catalán tiene sus mejores equipos históricos en las dos secciones que compite contra el Real Madrid.

La idea, el Plan Deportivo. Frente a eso, el Plan del Real Madrid parece bueno. Como los únicos jugadores contrastados que pueden ayudar a derrotar al Barça juegan en el equipo catalán y de ahí no los vamos a lograr sacar, vamos a captar a jugadores jovenes de calidad, con gran proyección y dejarles espacio y tiempo para ir creciendo hasta que logren su máximo nivel. Un buen plan desarrollado con la actitud incorrecta se convierte en un pésimo plan. Desde los Directivos nunca se reconoce la superioridad del Barcelona, se habla de que el único objetivo es ganar y ganar y se pierde una gran oportunidad de demostrar esa grandeza de la que tanto se habla. Esto produce, sobre todo en Baloncesto, una insatisfacción permanente que provoca grandes situaciones de shock después de que la lógica impere en cada partido contra el Regal Barcelona. La dimisión de Messina, estoy convencido que empezó a forjarse en la ceremonia de entrega de trofeos de la Final de la Copa del Rey. Estoy seguro que Ettore ya lo intuía pero ahí se dio cuenta de que su discurso, duro, pero sincero, no había calado en unos jefes, ávidos de títulos y vacíos de conocimientos.

Bajarse al barro. Messina deja al Madrid en la mejor situación posible, sin duda. Disputa y ha disputado todos los títulos en juego que esa sí es la obligación del Real Madrid. Pierde contra el Regal Barcelona porque éstos tienen mejores jugadores, mejores dirigentes y mejores ideas.

 ¿Son estas líneas una apología de la resignación?. En absoluto, es un diagnóstico de una realidad y el primer paso para superarla. Antes hemos hablado del Plan Deportivo y es momento de pensar en el Plan de Marketing. Este plan, tan alejado del que se lleva a cabo, pasaría por asumir la realidad imperante, implicar en mayor grado a los aficionados sin desterrarles a un pabellón frío e incómodo, olvidarse de construir un hotel en el Bernabeu y dedicar ese dinero para que el Real Madrid tuviera una casa del baloncesto propia, quizás no gigantesca, pero sí cómoda y acogedora. y que fuera un digno legado de su historia.

El chisme. Hablar ahora de batallitas con los jugadores y demás me parece absurdo. Al parecer todo el mundo sabía mucho aunque poco se había publicado. He comentado en muchos blogs algunos de los errores que puede haber cometido Messina, ayer alguien justificaba su dimisión por la frustación de no ganar un título en 18 meses (curioso argumento cuando el club ha ganado tres títulos en 10 años y lleva 17 años sin estar entre los 4 mejores equipos de Europa) pero que nadie se equivoque, el técnico italiano no abandona por perder un partido, sino porque ha perdido la batalla de las ideas.

Malos hábitos

Sbado, 28 Agosto 2010

Lo sabemos. España perdió contra Serbia el primer partido del pasado europeo, incluso la selección de fútbol ganó el pasado mundial después de caer derrotada en su primer compromiso. No se trata entonces de alarmar y elucubrar con un presumible fracaso en el recién estrenado campeonato del Mundo sino de analizar cómo un equipo que ha tuteado a la, hasta ahora inabordable, selección de Estados Unidos, se ha mostrado tremendamente errático, nervioso y ansioso como en este partido ante Francia.

Francia. Explotar sus “rarezas”. El equipo galo es atípico y muy discreto en muchas facetas del juego. Estamos ante uno de los peores grupos de pasadores y tiradores del campeonato. Para limitar sus deficiencias ofensivas, Francia trata de llevar el partido a un ritmo bajo e incomodar a sus rivales con muchas situaciones defensivas de cambios entre jugadores. Entre que a esta España le cuesta anotar en situaciones rápidas y que no hemos estado muy hábiles leyendo la disposición defensiva de nuestros rivales, es evidente que el plan francés ha resultado un éxito.

España. Fría y errática. Los cinco primeros ataques de España no presagiaban nada bueno. Curiosamente todos ellos fueron después de errores franceses, pero incomprensiblemente se desarrollaron en media pista y a un ritmo lento. El primer mensaje que se mostró a Francia fue oxígeno puro para los jugadores del país vecino.

Nombres. A priori España superaba claramente a Francia en los puestos capitales de este juego. El base y el “cinco”. Nuestros bases no han contribuido a encontrar las respuestas que demandaba el partido y han sido superados por Albicy, sin duda, el jugador de esta primera jornada del mundial. Marc Gasol ha estado muy condicionado por sus dos tempraneras faltas y no ha podido exhibir su superioridad absoluta frente a los galos. Preocupante, sin duda, los problemas que tiene el equipo nacional para alimentar de manera constante al pívot de Memphis. Su sustituto Fran Vázquez tampoco ha estado acertado, en realidad como todo el banquillo español.

Y ahora. España debe jugar pensando en recuperar sensaciones más que con la idea de sumar victorias. El nivel del grupo posibilitará sumar triunfos suficientes para avanzar en el campeonato. A corto plazo debemos encontrar capacidad para anotar más veces en situaciones de contraataque, canastas con efecto revitalizador y muy dañinas animicante para los rivales. Desde ese punto de partida, también parece prioritario que recordemos que los principales éxitos de España han venido respaldados por actuaciones muy sólidas de los reservas. Actualmente nuestros suplentes parecen menos titulares que nunca, debemos remediarlo.