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Archivo de la categoría ‘Ayón’

La paradoja de la elección

Lunes, 5 Marzo 2018

La paradoja de la elección también tiene su aplicación en el baloncesto, por supuesto. La abundancia a veces perjudica la libre elección y en el deporte, en ocasiones, el máximo rendimiento.

El Barcelona ha sido el máximo representante de este axioma y gran parte de su éxito en la pasada Copa del Rey se debió a la gestión de roles que realizó Pesic, simplificando rotaciones y apostando claramente por un grupo de ocho o nueve jugadores.

Las plantillas amplias parecen obligar a los entrenadores a mantener “vivos” a todo el grupo. Sobre el papel, es algo positivo.  En la práctica es muy difícil de realizar porque la experiencia demuestra que pocos jugadores son capaces de adaptarse a rendir sin una cuota mínima de continuidad en pista. De ahí nace por ejemplo mi admiración por Felipe Reyes que es el mejor ejemplo de cómo producir jugando cinco o veinte minutos. Reyes rinde jugando de  titular, siendo el último pívot de la rotación, después de encuentros sin participar o a la sombra de los Gasol en la selección. Tremendo.

Muchas más condiciones que Felipe Reyes tiene Víctor Claver pero hasta ahora ha demostrado mucha menos mentalidad. La llegada de Pesic, seguramente el técnico que mejor le ha llevado en su carrera, puede representar un impulso para la carrera del jugador valenciano. La confianza de su técnico ayuda a que salgan a reducir las cualidades de Claver. Su actividad defensiva favorece situaciones de cambios de asignación, su velocidad ayuda a generar espacios en el juego en llegada y cuando se siente importante es un tirador bastante sólido como receptor del último pase extra. Será interesante observar, si el último tramo de la temporada, Claver confirma estas primeras sensaciones que está dejando tras la llegada de Pesic o si por el contrario vuelve a sumergirse en el peligroso mundo de la intrascendencia.

El Real Madrid se enfrenta al momento en que tiene que hacer efectivo que está recuperando jugadores. La habilidad demostrada de Laso gestionando roles tiene un reto importante en esta atípica temporada para los blancos. De momento, el equipo no es mejor que el de hace unas semanas y parece que le llevará tiempo. El exigente calendario no da respiro y, hacer convivir los minutos necesarios para que los “lesionados” vayan cogiendo sensaciones, con la dinámica consolidada en los meses anteriores no es nada fácil. No es de extrañar que Tavares acusase la irrupción de Ayón en los primeros partidos del mejicano con un descenso en su rendimiento ni que el equipo haya vuelto a mostrar ciertas dudas defensivas. Además, Doncic parece en un ligero bache de juego, algo lógico  y previsible. El joven esloveno debe tirar de serenidad y talento para vencer ciertas muestras de ansiedad que exhibe. No tengo dudas de que lo logrará antes incluso de que se reincorpore Llull al equipo, un reto enorme para que Laso pueda confirmar que en baloncesto, alguna vez, uno más uno, sí son dos.

El Barça y el viejo dogma

Domingo, 6 Noviembre 2016

El Barcelona ha sumado su segunda victoria de la temporada frente al Real Madrid, en un partido que ha dominado de principio a fin y en el que ha sabido utilizar sus bajas como un estímulo. Bartzokas ha tenido muy claro el plan del partido y se ha aprovechado de la actitud displicente de un Real Madrid, desconocido pero reincidente en algunos  errores que está cometiendo desde principio de temporada,  y que han sido camuflados con alguna victoria  sin brillantez. El Barcelona ha jugado mejor y ha tenido mucho mejor actitud como ha evidenciado Laso en sus declaraciones del descanso y en su apuesta por un quinteto aparentemente “defensivo” que ha ayudado a reducir la diferencia en el último cuarto.

Tomic es un jugadorazo en el que el peso de sus defectos ha ganado demasiado espacio en la opinión pública respecto a la dimensión de sus virtudes. Se le cuestiona su falta de competitividad pero es una delicia contar con un jugador que entiende el juego de esa manera y sabe distribuir el balón y fabricarse sus canastas a través del talento. Es de los pocos pívots de Europa que en sus momentos dulces domina los partidos. No se merece que todas las derrotas trascendentes del Barcelona se cuelguen sobre sus hombros incluso habiendo pegado grandes petardazos en alguna de ellas.

Recursos. Muchas veces las bajas ayudan a que los jugadores tengan más continuidad y jueguen con más confianza. Las ausencias del Barcelona son numerosas y el nivel de la plantilla se resiente pero, a priori, los mayores recursos del Real Madrid no se han justificado porque no ha dado la sensación de que el equipo tuviera identificados los detalles en los que podía superar al Barcelona. Es raro que Randolph no pise la pintura jugando contra Vezenkov en los primeros minutos o que Ayón no castigue con más situaciones de llegada su mayor velocidad frente a Tomic. Si a todo esto le sumas la escasa clarividencia para compartir el balón y la ausencia de la mejor actitud en el balance defensivo, las posibilidades de ganar en el Palau son nulas. La apatía defensiva del Real Madrid le ha evitado sumar puntos en transiciones lo que ha reducido sus recursos ofensivos a jugar en media pista y abusar de malos tiros y jugar con poca agresividad. 

El base y el pívot. La superioridad del Real Madrid sobre el Barcelona en la última final de la Liga Endesa se plasmó en el duelo Ayón-Tomic y en el dominio de los “Sergios”. La forma de Ayón no es la misma en estos meses de competición y el soberbio comienzo de Llull parece haberse detenido en los últimos partidos quizás debido al cansancio acumulado y a ciertas dudas por varios partidos desacertados en el tiro. De esta manera, Rice y Tomic han dado la vuelta a ese dogma que, por antiguo y usado, a veces no pierde valor. Quién tiene un base y un pívot tiene un tesoro y alrededor de ellos crecen tipos como Perperoglou, Vezenkov y Oleson en su mejor momento desde que son jugadores azulgranas.

Una final, cuatro parejas

Mircoles, 15 Junio 2016

Quién sabe si el Real Madrid se acordará de ese último minuto en el partido de Fase Regular en el Palau donde dejó escapar varios puntos que le hubieran dado la ventaja de campo en esta final. Concedo bastante importancia al “factor cancha” y por eso entiendo que, dentro de la gran igualdad entre estos equipos, el Barcelona es ligeramente favorito para llevarse el título.

A priori, la necesidad también es mayor en los azulgranas, con el proyecto de Xavi Pascual en cuestión y con bastantes meses sin llevarse un título de calado a sus espaldas. Se enfrentan dos equipos con filosofías distintas. El Barcelona representa la supremacía del pase pero para ganar también necesitará dosis de talento y creatividad de acciones generadas a través del bote. El Real Madrid genera por las ventajas que obtienen a través del dribling sus “pequeños” pero también su mejor versión está relacionada cuando el equipo es capaz de circular el balón con velocidad.

Los bases. El rendimiento de los bases marcará gran parte de la serie. Analizando el histórico de los últimos duelos, ha existido una gran relación entre quién ha controlado esa posición y el resultado del encuentro. El dominio de la pasada temporada del Real Madrid se sustentó en la superioridad que marcaban los “Sergios”. Satoransky ha logrado elevar su nivel este curso y en los enfrentamientos contra el Real Madrid  ha dominado  a sus rivales en determinados momentos resultando un jugador incómodo para los de Pablo Laso. Me interesa especialmente ver cómo el desgaste defensivo al que se ve sometido en su trabajo con Rodríguez o LLull le afecta a las iniciativas que toma en ataque  y el espacio que le concede Pascual para jugar con intención de castigar a sus defensores (seguro que Carroll en algún momento).

Abrines y Rudy Fernández. Abrines tiene la oportunidad de confirmar en esta final todo aquello que viene apuntando de manera discontinua desde hace tiempo. El ex jugador de Unicaja se ha visto perjudicado en su evolución por las lesiones y la falta de continuidad en un rol determinado. Apetece una versión de Abrines más constante y sólida que además de mostrar su capacidad defensiva no limite su registro en ataque a ser exclusivamente un tirador porque tiene condiciones para hacer más cosas. Abrines es un jugador con condiciones parecidas a Rudy Fernández que también viene de una temporada muy determinada por sus problemas en la espalda. La semifinal contra Valencia Basket ha mostrado a un Rudy más certero en el lanzamiento de tres puntos. Su desgaste físico hace que Rudy use el tiro con más asiduidad que antaño (incluso en ocasiones con mala selección) y juegue con menos agresividad al aro frecuentando menos la línea de tiros libres. Particularmente, me gusta mucho más el Rudy Fernández todoterreno que el “tirador” pero incluso cuando no está acertado le reconozco el valor que aporta en defensa.

Los minutos de Carroll y Navarro. A priori, Carroll y Navarro no estarán entre los jugadores de sus equipos que más minutos disputen pero su influencia en el resultado puede ser determinante. Carroll y Navarro están señalados por ambos entrenadores como jugadores a los que castigar por su debilidad defensiva pero en ataque son capaces de ayudar a que sus equipos obtengan parciales importantes a su favor en poco tiempo. Carroll vive un momento de gran confianza que tendrá su última prueba enfrentándose seguro durante varios minutos a Oleson, el jugador que mejor le ha defendido.

Ayón y Tomic. Ayón es el pívot que define lo que quiere Pablo Laso para esa posición y Tomic es el jugador más determinante jugando al poste bajo en Europa. La realidad que les une es que son fundamentales para sus equipos por la diferencia que hay entre ellos y sus sustitutos aunque en esta posición, Pascual parece tener algo  más de confianza en su banquillo. El factor físico y las faltas personales que cometan serán otros factores que pueden tener influencia en el resultado de la Final.

Preguntas o respuestas

Viernes, 26 Septiembre 2014

La nueva edición de la Supercopa que comienza hoy en Vitoria dará luz y algo de certidumbre a las especulaciones que ofrece la formación de los equipos. En Vitoria obtendremos únicamente pistas de lo que puede ser el potencial de los cuatro equipos que participan pero también se nos presentarán las primeras incógnitas a resolver por Barcelona, Real Madrid, Valencia y Baskonia.

La plantilla del Barcelona genera pocas dudas. Satoransky, Doellman y Pleiss son tres jugadores muy consolidados en la Liga Endesa mientras que Deshaun Thomas no tendrá difícil igualar la sobrevalorada participación de Papanikolau. Me parece interesante prestar atención a cómo se adapta Huertas a tener menos minutos en pista (se supone que Satoransky tendrá más presencia que Sada/Pullen), observar la evolución de Abrines y Hezonja y comprobar cómo encaja una pareja de tanto talento como Doellman y Tomic. Espero un buen nivel del Barcelona pero con muchos aspectos por ajustar sobre todo en defensa.

El Real Madrid es un interrogante andante, no tanto por su plantilla, de indudable calidad, sino por las dudas que se han generado en la sección después de las derrotas en las Finales de la Euroliga y liga Endesa de hace unos meses. Desde entonces, Laso ha estado con un pie fuera, han fulminado a sus ayudantes y le han rodeado de técnicos que conocen la casa (y el puesto de primer entrenador en la ACB). No parecen las mejores condiciones para encabezar un proyecto pero tampoco se puede dudar de que el equipo será capaz de realizar un gran baloncesto. Quizás en Vitoria encontremos las primeras respuestas a cómo afecta a la rotación interior y al plan de juego la llegada de Ayón, si Campazzo va a tener el papel testimonial de Draper o si Sergio Rodríguez va a perpetuarse en la rotación como jugador de segundo y cuarto periodo.

Asumiendo que por presupuesto y potencial Barcelona y Real Madrid son los grandes favoritos, tengo la sensación (y esperanza) de que Valencia, Unicaja y, sobre todo, Baskonia den un paso adelante respecto a sus prestaciones del curso pasado. Laboral Kutxa Baskonia presenta varias incorporaciones que hacen pensar que precisará cierto tiempo para formar un equipo. En un principio, el proyecto parece ilusionante pero dependerá bastante del rendimiento que ofrezcan sus bases. Perkins parece un suplente bastante apañado mientras que Heurtel deberá aprovechar la inercia de confianza que le ha dejado el campeonato del Mundo para desprenderse de una vez por todas de esa percepción de jugador con tendencia a la dispersión y a la errática toma de decisiones. Apetece ver a Baskonia, la verdad y sería bueno para el baloncesto que después de esta Supercopa apetezca mucho más.

Valencia Basket se ha movido en el mercado buscando mantener la idea de juego que tan buenos resultados le ha dado. Pequeños creativos con capacidad de generarse sus puntos por sí solos e interiores versátiles y móviles. Ilusiona ver la evolución y el espacio en el equipo de Guillem Vives y comprobar como se adaptan Buycks y Luke Harangody, probablemente dos de los jugadores que marcarán el nivel del equipo durante la temporada. La semifinal que les enfrentará al Real Madrid  mostrará a un equipo poco dado a la especulación, trabajando en toda la pista y con muchos jugadores capaces de anotar desde larga distancia. A priori, sólo a priori, puede ser el equipo que esté más cerca de su mejor nivel a estas alturas de la temporada.